Levantate pueblo Boliviano, no dejes al imperialismo vencerte, todos los anticapitalistas estamos con ustedes
http://video.google.es/videoplay?docid=1217895292198563182&hl=es
POR UN SUR DIGNO, ANTICAPITALISTA y REBELDE, DESDE ABAJO Y A LA IZQUIERDA, CAMBIAR EL MUNDO TRANSFORMANDO EL PODER Y LA SOCIEDAD.
domingo, 14 de septiembre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
AGRADECIMIENTO DE ELENA VARELA
“Gracias a todas las manos solidarias, no estoy en la cárcel”
por Elena Varela (Chile)
jueves, 28 de agosto de 2008
http://www.youtube.com/v/zXcjgoPabno&hl=en&fs=1
Estimados compañeros audiovisualistas y hermanos Argentinos
Les envío un fuerte abrazo de agradecimiento por todo el apoyo y fuerza que han brindado en la lucha por mi libertad.
Al salir de la cárcel he quedado con las manos vacías, con mucho dolor en mi corazón, pero con la conciencia más fuerte de hacer valer la justicia.
Después de estar tres meses incomunicada, he llorado de emoción y también me he alegrado por el apoyo nacional e internacional de los compañeros de las artes y la cultura de todas partes del mundo. Principalmente de quienes registran día a día los pasos de nuestros pueblos y caminan con cuidado descubriendo la realidad social, me refiero a los documentalistas.
En estos momentos estoy con orden de arraigo nacional y con reclusión nocturna domiciliaria. Pero gracias a todas las manos solidarias, no estoy en la cárcel.
Tendré que luchar estos meses por mi libertad ante los fiscales y jueces para lograr mi completa libertad.
Se han propuesto leyes en Chile que resguarden el material audiovisual y el secreto de la fuente. Ley que dignifica nuestra labor documental, que se logra con mucho esfuerzo. A costa, incluso, de la prisión. Quienes mejor que ustedes entiende mi dolor y mi lucha.
Siento con orgullo que podemos construir una sociedad más justa que las esperanzas y los sueños están en nosotros.
Hermanos latinoamericanos, levantemos nuestras banderas de solidaridad y justicia, para abrir paso digno a la cultura.
Basta de cárceles y represión
Libertad a los presos de los pueblos oprimidos
Vivan los sueños y la libertad de expresión
Peucayal
Un fuerte abrazo de hermandad
Marrichiweu
VENCEREMOS
Elena Varela
Productora OJOFILM
07-950 77 81
por Elena Varela (Chile)
jueves, 28 de agosto de 2008
http://www.youtube.com/v/zXcjgoPabno&hl=en&fs=1
Estimados compañeros audiovisualistas y hermanos Argentinos
Les envío un fuerte abrazo de agradecimiento por todo el apoyo y fuerza que han brindado en la lucha por mi libertad.
Al salir de la cárcel he quedado con las manos vacías, con mucho dolor en mi corazón, pero con la conciencia más fuerte de hacer valer la justicia.
Después de estar tres meses incomunicada, he llorado de emoción y también me he alegrado por el apoyo nacional e internacional de los compañeros de las artes y la cultura de todas partes del mundo. Principalmente de quienes registran día a día los pasos de nuestros pueblos y caminan con cuidado descubriendo la realidad social, me refiero a los documentalistas.
En estos momentos estoy con orden de arraigo nacional y con reclusión nocturna domiciliaria. Pero gracias a todas las manos solidarias, no estoy en la cárcel.
Tendré que luchar estos meses por mi libertad ante los fiscales y jueces para lograr mi completa libertad.
Se han propuesto leyes en Chile que resguarden el material audiovisual y el secreto de la fuente. Ley que dignifica nuestra labor documental, que se logra con mucho esfuerzo. A costa, incluso, de la prisión. Quienes mejor que ustedes entiende mi dolor y mi lucha.
Siento con orgullo que podemos construir una sociedad más justa que las esperanzas y los sueños están en nosotros.
Hermanos latinoamericanos, levantemos nuestras banderas de solidaridad y justicia, para abrir paso digno a la cultura.
Basta de cárceles y represión
Libertad a los presos de los pueblos oprimidos
Vivan los sueños y la libertad de expresión
Peucayal
Un fuerte abrazo de hermandad
Marrichiweu
VENCEREMOS
Elena Varela
Productora OJOFILM
07-950 77 81
miércoles, 3 de septiembre de 2008
YANKY AMIGO

WEINGLASS LLAMA A NO OLVIDAR GOLPE MILITAR DE 1973
Enviado el Miércoles, 03 septiembre a las 08:38:02
El destacado abogado norteamericano Leonard Weinglass, defensor de los cinco antiterroristas cubanos injustamente presos en Estados Unidos, llamó hoy a los chilenos a no olvidar el golpe militar contra el presidente Salvador Allende
Para que haya justicia -dijo- el sufrimiento de los chilenos debe ser recordado.
Reveló, asimismo, que vino a Chile poco después del golpe de 1973 para ayudar a localizar a Jaime Barrios, asesor económico de Allende, quien hasta hoy se encuentra detenido-desaparecido.
En un acto con numerosos colectivos de solidaridad con Cuba y con Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, el jurista agradeció la labor de apoyo a la causa de los cinco cubanos, que ya cumplen 10 años de prisión.
Los exhortó, asimismo, a continuar luchando por su liberación y comparó su digna actitud con la estoica resistencia del líder surafricano Nelson Mandela.
Tras actualizar al público de abogados, políticos y dirigentes sociales sobre el régimen de encarcelamiento de los antiterroristas y la compleja marcha del proceso judicial, Weinglass reiteró que los cinco tienen una formación de sólidos principios morales, que ha concitado el respeto y la admiración de los demás presos y hasta de sus guardianes.
Planteó la contradicción y la hipocresía de Estados Unidos al mantener presos a los antiterroristas cubanos durante 10 años, mientras terroristas confesos como Orlando Bosch y Luis Posada Carriles se encuentran en libertad.
En el acto, celebrado en el Instituto Cultural Alejandro Lipschutz (ICAL), Carlos Lagos, de la Coordinadora de Solidaridad con Cuba, organización que invitó a Weinglass a Chile, recordó que existen 68 colectivos a los largo del país que trabajan por la liberación de los cinco cubanos.
Reseñó numerosas manifestaciones realizadas frente al palacio de La Moneda y a la embajada de Estados Unidos, la invitación a Chile de familiares de los cinco, y el viaje a Atlanta del ex juez Juan Guzmán para que observara una vista oral del juicio, entre otras actividades, que buscan "romper el cerco de silencio â?"dijo- sobre el caso".
Ayer en la mañana, Weinglass ofreció una clase magistral sobre el tema en el Aula Magna de la Universidad Central, sede del Centro de Estudios de Derechos Humanos, que preside Guzmán, quien, a su vez, sostuvo que el caso constituye una "mancha para la justicia de Estados Unidos".
El embajador de Cuba en Chile, Giraldo Mazola, por su parte, resaltó que Weinglass ha tenido que luchar "contra un sistema judicial parcializado y un poder mediático comprometido".
CON LÍDERES POLÍTICOS CHILENOS
El jurista norteamericano Leonard Weinglass informará hoy al presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Encina, y varios parlamentarios chilenos sobre la injusta prisión en Estados Unidos de cinco antiterroristas cubanos.
El prestigioso abogado defensor de los Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, quienes ya cumplen 10 años de encarcelamiento, se entrevistará con los legisladores en el Congreso Nacional en el vecino puerto de Valparaíso.
Además del presidente de la Cámara Baja, Weinglass tiene previsto reunirse con miembros de la Comisión de Derechos Humanos de esa instancia y del Grupo Parlamentario Chile-Cuba, presidido por el diputado Sergio Aguiló.
Durante su estancia en Valparaíso, el defensor de los cinco cubanos también se entrevistará, entre otras actividades, con el alcalde de la ciudad, Aldo Cornejo.
Desde su llegada a Chile, Weinglass brindó una clase magistral en el Aula Magna de la Universidad Central, junto a ex juez Juan Guzmán, presidente del centro de Estudios de Derechos Humanos, y sostuvo reuniones con los miembros del capítulo chileno de la Asociación Americana de Juristas.
Asimismo, se reunió con Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista de Chile, y otros dirigentes de esa colectividad, que viene trabajando por la liberación de los cinco cubanos.
miércoles, 27 de agosto de 2008
CHILE LINDO Y CONCERTADO

LA CONCERTACIÓN:
Enviado el Miércoles, 27 agosto a las 10:17:35
Por Alvaro Cuadra
Desde hace ya casi dos décadas, nuestro país ha vivido el tiempo político de la Concertación de Partidos por la Democracia. Su diseño se enmarca en las postrimerías del mundo bipolar y significó la total exclusión de los sectores de la izquierda marxista.
Un conglomerado que desde su concepción ha sido construido para cumplir tres tareas históricas fundamentales. Primero, garantizar a las élites y al FMI la continuidad del modelo económico; segundo, garantizar a las Fuerzas Armadas una transición pacífica, de bajo coste y limpia; y tercero, dar garantías a Estados Unidos de estabilidad política en la región como faro de la democracia en el cono sur.
La Concertación de Partidos por la Democracia ha cumplido durante diecisiete años la tarea para la que fue concebida. Ha sabido salvaguardar los pilares estructurales del modelo económico, asegurando tasas de ganancia significativas para inversionistas criollos e internacionales. Esto ha sido posible mediante la desmovilización popular y sindical, instrumentalizada desde La Moneda y ejecutada por una clase política cerrada de los diversos partidos concertacionistas.
Lo mismo puede decirse de la transición pacífica que mantuvo intocada la figura de Pinochet, al extremo bochornoso de que todo el aparato de un gobierno concertacionista fue puesto a su servicio durante su detención en Londres. En los hechos, el marco jurídico constitucional se ha mantenido inalterado en lo sustancial. Este mismo espíritu ha presidido el tratamiento del tema de Derechos Humanos, evitando todo cuestionamiento político y moral de fondo en la sociedad chilena; y en el límite, haciéndose cómplice de un estado de impunidad en el país.
Por último, los gobiernos concertacionistas han tenido un claro papel conservador en América Latina, oponiendo un presunto progresismo democrático a procesos más radicales como los que se están dando en otras latitudes. Recordemos que el triunfo en el plebiscito fue adjudicado al entonces secretario para asuntos interamericanos en Washington, como un logro de su cartera. En este sentido, la presencia de un ex-ministro concertacionista a la cabeza de la OEA no parece nada casual.
La Concertación de Partidos por la Democracia, ha sido un instrumento muy eficaz y eficiente, un éxito político. Quienes hoy sostienen su fracaso, lo hacen inspirados en una crítica muy limitada y de corto aliento o, en una ingenuidad sin límites, al hacerse otras expectativas. Todos lo gobiernos concertacionistas, tanto democristianos como socialistas, han dado cabal cumplimiento a lo pactado en 1989. Salvo modificaciones cosméticas, el Chile de hoy no se aleja del diseño militar, en lo Constitucional, en lo económico y, curiosamente, en lo político.
En la hora presente, por paradojal que parezca, el mayor lastre a una democratización profunda del país lo constituye la propia Concertación de Partidos por la Democracia. Este conglomerado con su típica demagogia de “centroizquierdaderecha” ha demostrado en cuatro gobiernos su compromiso de ejercer como garantes del actual estado de cosas, negándoles a todos los chilenos su derecho a vivir una democracia de verdad.
Álvaro Cuadra es Investigador y Docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados ELAP/ ARENA PUBLICA, plataforma de opinión de Universidad ARCIS.
UN ÉXITO POLÍTICO
Enviado el Miércoles, 27 agosto a las 10:17:35
Por Alvaro Cuadra
Desde hace ya casi dos décadas, nuestro país ha vivido el tiempo político de la Concertación de Partidos por la Democracia. Su diseño se enmarca en las postrimerías del mundo bipolar y significó la total exclusión de los sectores de la izquierda marxista.
Un conglomerado que desde su concepción ha sido construido para cumplir tres tareas históricas fundamentales. Primero, garantizar a las élites y al FMI la continuidad del modelo económico; segundo, garantizar a las Fuerzas Armadas una transición pacífica, de bajo coste y limpia; y tercero, dar garantías a Estados Unidos de estabilidad política en la región como faro de la democracia en el cono sur.
La Concertación de Partidos por la Democracia ha cumplido durante diecisiete años la tarea para la que fue concebida. Ha sabido salvaguardar los pilares estructurales del modelo económico, asegurando tasas de ganancia significativas para inversionistas criollos e internacionales. Esto ha sido posible mediante la desmovilización popular y sindical, instrumentalizada desde La Moneda y ejecutada por una clase política cerrada de los diversos partidos concertacionistas.
Lo mismo puede decirse de la transición pacífica que mantuvo intocada la figura de Pinochet, al extremo bochornoso de que todo el aparato de un gobierno concertacionista fue puesto a su servicio durante su detención en Londres. En los hechos, el marco jurídico constitucional se ha mantenido inalterado en lo sustancial. Este mismo espíritu ha presidido el tratamiento del tema de Derechos Humanos, evitando todo cuestionamiento político y moral de fondo en la sociedad chilena; y en el límite, haciéndose cómplice de un estado de impunidad en el país.
Por último, los gobiernos concertacionistas han tenido un claro papel conservador en América Latina, oponiendo un presunto progresismo democrático a procesos más radicales como los que se están dando en otras latitudes. Recordemos que el triunfo en el plebiscito fue adjudicado al entonces secretario para asuntos interamericanos en Washington, como un logro de su cartera. En este sentido, la presencia de un ex-ministro concertacionista a la cabeza de la OEA no parece nada casual.
La Concertación de Partidos por la Democracia, ha sido un instrumento muy eficaz y eficiente, un éxito político. Quienes hoy sostienen su fracaso, lo hacen inspirados en una crítica muy limitada y de corto aliento o, en una ingenuidad sin límites, al hacerse otras expectativas. Todos lo gobiernos concertacionistas, tanto democristianos como socialistas, han dado cabal cumplimiento a lo pactado en 1989. Salvo modificaciones cosméticas, el Chile de hoy no se aleja del diseño militar, en lo Constitucional, en lo económico y, curiosamente, en lo político.
En la hora presente, por paradojal que parezca, el mayor lastre a una democratización profunda del país lo constituye la propia Concertación de Partidos por la Democracia. Este conglomerado con su típica demagogia de “centroizquierdaderecha” ha demostrado en cuatro gobiernos su compromiso de ejercer como garantes del actual estado de cosas, negándoles a todos los chilenos su derecho a vivir una democracia de verdad.
Álvaro Cuadra es Investigador y Docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados ELAP/ ARENA PUBLICA, plataforma de opinión de Universidad ARCIS.
lunes, 25 de agosto de 2008
SIEMPRE LE TOCA AL PUEBLO
FRENAR LA INFLACION A COSTA DE LOS ASALARIADOS
Enviado el Lunes, 25 agosto a las 06:53:50
Por José Cademartori
La inflación está afectando simultáneamente a todos los países del mundo. Del mismo modo la desaceleración del crecimiento va contagiando a una economía tras otra.
Tendencias inflacionistas y decaimiento productivo, dos fenómenos aparentemente incompatibles entre sí, la denominada estangflación ha reaparecido, sembrando el desconcierto entre los bancos centrales, sin saber qué hacer: si subir la tasa de interés para atacar la inflación a riesgo de agravar la desaceleración, o bajar la tasa, a riesgo de fomentar la inflación. Mientras la Reserva Federal de EE.UU. baja la tasa de interés al 2%, el Banco Central Europeo la sube a más del doble.
Según los pronósticos más confiables, recesión e inflación continuarán causando estragos hasta dos años más, pero la recuperación demorará aun más.
La dimensión planetaria que están asumiendo los desequilibrios económicos reclama a gritos un enfoque coordinado por parte de los gobiernos del mundo y de nuevas instancias internacionales que representen a todos las naciones, ricas y pobres. Pero, esta exigencia de la razón parece un imposible, mientras la globalización transcurra bajo el imperio del “libre juego” de los mercados, exigidos por los grandes grupos económicos y sus portavoces neoliberales.
Lo más grave es hoy la desregulación del sector financiero, de los movimientos de capital-dinero que han adquirido descomunal envergadura.
Los gobiernos renuncian a regular la economía, dejando en libertad a poderosos capitalistas transnacionales que se mueven sólo por la ley del más fuerte y de la ganancia, rápida y máxima.
Los especuladores financieros, con sus gigantescos fondos crearon una demanda artificial, una “burbuja”, primero en los precios de los inmuebles, luego se trasladaron al petróleo, las materias primas y los alimentos.
Esa es la causa que disparó las alzas del último año, con escasa relación con las demandas y ofertas reales. (En Agosto empezaron a jugar a la baja) En su momento ya la crisis asiática se inició como una crisis financiera.
También lo fue la debacle de las empresas “punto.com”. Y hoy soportamos la consecuencia del derrumbe del mercado de las hipotecas. Es decir, la globalización neoliberal se está realizando bajo una anarquía, una ingobernabilidad generalizada, que, si es peligrosa en el ámbito económico puede transformarse en una grave crisis política.
Cuando el Ministro de Hacienda dice que las alzas tienen un origen externo, parece decir que no hay nada que hacer. “Dejar hacer, dejar pasar”, la máxima del liberalismo. Que los mercados decidan. (esto es, las grandes potencias y poderes económicos)
Pero la reciente cumbre del G-8 celebrada en Japón terminó en un completo fracaso, sin soluciones de ninguna especie, ni siquiera para abordar el grave problema del hambre que está afectando a millones en todo el mundo.
Otro tanto sucedió en Ginebra, con la llamada Ronda de Doha, estancada desde hace años porque EE.UU y Europa no quieren abrir sus mercados a los productos del mundo en desarrollo, mientras exigen la apertura total de los mercados internos de los países pobres.
También aquí nuestros neoliberales criollos, Foxley y Velasco incluidos, están del lado equivocado, alineados con las potencias occidentales, en vez de estar con el mundo en desarrollo. La razón: la dictadura abrió las puertas y la Concertación las amplió aún más, sin recibir más que unas pocas migajas de nuestros socios.
Tres son las medidas que la cúpula empresarial y sus voceros propagan para frenar la inflación. Una, subir las tasas de interés. Dos, reducir el gasto público. Y tres, asegurar que los trabajadores absorban las alzas.
Respecto del alza de la tasa de interés, los deudores hipotecarios, los usuarios de tarjetas y los pequeños empresarios sufrirán las consecuencias. No así los grandes que pueden acudir a fuentes externas y reciben trato privilegiado de los bancos.
Además los deudores modestos son golpeados doblemente porque en muchos casos las deudas están fijadas en UF y, por tanto, aumentan automáticamente mes a mes.
En cuanto a la reducción de los gastos presupuestarios, los neoliberales declaran que han aumentado mucho y que no debieran sobrepasar la cifra estimada para el crecimiento del Producto.
Desde la dictadura Chile es uno de los países del mundo con más baja participación estatal en el PIB, lo que explica porqué la mayor riqueza acumulada en 20 años no beneficia a la mayoría sino a un puñado de nuevos super millonarios.
Se le pone límite a los recursos para las necesidades masivas, pero no se le pone tope a las ganancias extraordinarias del capital o al consumo suntuario que exceden escandalosamente ese límite. Basta mirar los balances de las sociedades anónimas para comprobar cómo crecen desmesuradamente.
Habiendo recursos humanos ociosos como lo demuestran las cifras del desempleo, las capacidades productivas no utilizadas y el bajo ritmo de crecimiento, un mayor presupuesto público no es inflacionario, sino al contrario. Aumenta la oferta de servicios deficitarios, crea nuevos puestos de trabajo, mejora la calidad de vida y eleva el crecimiento. Tanto más que el presupuesto lleva años con superávits históricos que permiten al gobierno amplio margen para invertir más, sin necesidad de endeudarse ni expandir el circulante.
El hecho que la mayor parte del gasto fiscal está dedicado a los servicios sociales, sugiere que éstos se verán afectados si prospera la exigencia derechista. Esto significaría paralizar obras urgentes que se requieren para superar las carencias sociales.
Pero también hay ítems no sociales sino económicos sobre los cuales Velasco ordena aplicar la tijera. ¿A quiénes favorece el Ministro al suspender la modernización de Impuestos Internos, indispensable para reducir la evasión tributaria de los millonarios?
Ninguna ciencia económica, aunque provenga de Harvard, podría sostener que favorecer la evasión tributaria es una forma de combatir la inflación
La tercera medida antiinflacionista que la derecha (la empresarial y la política, la de dentro y fuera del gobierno) espera del gobierno, es dejar que los asalariados, jubilados y otros grupos de rentas fijas absorban las alzas sin obtener compensaciones o reajustes adecuados.
Es decir que la inflación reduzca el consumo básico de los más pobres. Algunos insisten en la “flexibilidad laboral”, es decir mayores horas extra de trabajo a menor salario, facilidades para despedir, etc. Que los trabajadores paguen las alzas es la receta que aplicaron los Chicago Boys de Pinochet varias veces. Represión brutal mediante, lograron imponerla.
La inflación bajó, pero el costo social fue insoportable. Desde hace un año, al desatarse las alzas, los salarios y jubilaciones reales están deprimiéndose. Velasco y los nuevos Chicago esperan bajar la inflación también con el sacrificio de los trabajadores, aunque los métodos para conseguirlo sean diferentes.
Pero, hoy el estado de ánimo de los trabajadores, sindicalizados o no, no está para aceptar más abusos e injusticias. No están dispuestos a permanecer pasivos, mientras las alzas y también los despidos y el desempleo están creciendo.
¿Es que no hay una política antiinflacionista alternativa a la neoliberal? Si la hay. No pocos gobiernos están aplicando diversos otros métodos. Algunos ejemplos.
Reajuste general de sueldos y pensiones para los bajos ingresos, de forma escalonada cuando el IPC a doce meses sobrepase un nivel meta.
Hay que reducir la demanda y el gasto de los sectores más acomodados que realizan más del 40% del gasto total, siendo apenas el 10% de la población.
Gravar con impuestos los ingresos altos y a las ganancias extraordinarias aunque sean transitorias. Reducir el IVA a los consumos básicos. Detener el aumento del dólar y estabilizarlo. Vigilar a los monopolios, controlar la formación de las cadenas de precios y negociar o prohibir todo reajuste de precios, igual o mayor que el ritmo decreciente de alzas deseable.
Revisar y rebajar los aumentos de las tarifas de servicios públicos que tienen reajustes automáticos o en UF, como electricidad, agua, gas, autopistas, etc.
Controlar que no haya escasez de productos básicos en el mercado interno, para lo cual importar lo que escasea, reducir exportaciones donde haya faltante.
Estimular ahorros monetarios, reducir créditos para negocios especulativos o financieros privados que no aumentan producción ni empleo. Reducir la inversión de capitales en el exterior.
Como se puede ver, e arsenal de herramientas es grande y variado. Lo esencial es con qué criterio político social se aborda el tema. Es posible repartir las cargas de manera equitativa, aunque la derecha patalee.
José Cademartori I., Ministro de Economía del Presidente Salvador Allende.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Reflexiones de Fidel

CARNE DE CAÑÓN PARA EL MERCADO
No se puede jugar con la guerra nuclear, advierte el lider de la Revolución Cubana, Fidel Castro, en su reflexión sobre la aventura bélica de Georgia y Washington en Osetía del Sur.
Tal vez algunos gobiernos desconocen los datos concretos, por eso nos pareció muy oportuno el mensaje de Raúl fijando la posición de Cuba. Abundaré en aspectos que no pueden abordarse en una declaración oficial precisa y breve.
El gobierno de Georgia no habría lanzado jamás sus fuerzas armadas contra la capital de la República Autónoma de Osetia del Sur al amanecer del 8 de agosto, para lo que denominó el restablecimiento del orden constitucional, sin la concertación previa con Bush, quien el pasado mes de abril en Bucarest comprometió su apoyo al presidente Saakashvili para el ingreso de Georgia en la OTAN, lo que equivale a un puñal afilado que se intenta clavar en el corazón de Rusia. Muchos Estados europeos que pertenecen a esa organización militar se preocupan seriamente por la manipulación irresponsable del tema de las nacionalidades, preñado de conflictos potenciales, que en la propia Gran Bretaña puede dar lugar a la desintegración del Reino Unido. Yugoslavia fue disuelta por esa vía; los esfuerzos de Tito por evitarlo fueron inútiles después de su muerte.
¿Qué necesidad había de encender el polvorín del Cáucaso? ¿Cuántas veces irá el cántaro al agua antes de romperse? Rusia sigue siendo una poderosa potencia nuclear. Posee miles de armas de ese tipo. Debo recordar que, por otro lado, la economía de Occidente extrajo ilegalmente de ese país más de 500 mil millones de dólares. Si Rusia no significa hoy el fantasma del comunismo; si ya no apuntan directamente hacia los objetivos militares y estratégicos de Europa más de 400 plataformas nucleares que fueron desmanteladas al desaparecer la URSS, ¿por qué el empeño en cercarla con un escudo nuclear? El viejo continente también necesita paz.
Las tropas rusas que se encontraban en Osetia del Sur estaban desplegadas en una misión de paz reconocida internacionalmente; no disparaban contra nadie.
¿Por qué Georgia escogió el 8 de agosto, cuando se inauguraban los Juegos Olímpicos de Beijing, para ocupar Tsjinvali, la capital de la república autónoma? Ese día cuatro mil millones de personas en todo el planeta presenciaron por televisión el maravilloso espectáculo con el que China inauguró esos juegos. Sólo el pueblo de Estados Unidos no pudo disfrutar ese día la transmisión directa y en vivo de la estimulante fiesta de amistad entre todos los pueblos del mundo que allí se escenificó. El monopolio sobre los derechos de transmisión había sido adquirido por un canal televisivo mediante el pago de 900 millones de dólares y deseaba obtener el máximo de beneficio comercial por minuto de transmisión. Las empresas competidoras tomaron desquite divulgando a esa hora las noticias de la guerra en el Cáucaso que no eran exclusivas de nadie. Los riesgos de un conflicto serio amenazaban al mundo.
Bush sí pudo disfrutar el espectáculo como invitado oficial. Todavía el domingo 10, dos días y medio después, se le veía agitando banderas, fingiendo ser adalid de la paz y preparado para deleitarse con las victorias de los magníficos atletas norteamericanos, a los que sus ojos, acostumbrados a mancillarlo todo, veían como símbolo del poder y la superioridad de su imperio. En sus ratos de ocio, mantenía largas conversaciones con los funcionarios subordinados en Washington, amenazaba a Rusia y alentaba los discursos, humillantes para ese país, del representante de los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Algunos de los antiguos países que integraban el campo socialista o parte de la propia URSS, hoy actúan como protectorados de Estados Unidos. Sus gobiernos, impulsados por un odio irresponsable contra Rusia, como Polonia y la República Checa, se alinean en posiciones de apoyo total a Bush y al ataque sorpresivo contra Osetia del Sur por Saakashvili, un aventurero de extraña historia que, habiendo nacido bajo el socialismo en Tbilisi, capital de su país, se hizo abogado en una universidad de Kiev, realizó cursos de posgrado en Estrasburgo, Nueva York y Washington. Ejercía esa profesión en Nueva York. Se configura como un georgiano occidentalizado, ambicioso y oportunista. Regresó a su país apoyado por los yanquis y pescó en el río revuelto de la desintegración de la Unión Soviética. Es elegido Presidente de Georgia en enero de 2004.
Ese país, después de Estados Unidos y Gran Bretaña, es el que más soldados tiene en la aventura bélica de Iraq, y no lo hace precisamente por espíritu internacionalista. Cuando Cuba, a lo largo de casi dos decenios, envió cientos de miles de combatientes a luchar por la independencia y contra el colonialismo y el apartheid en África, no buscó nunca combustible, materias primas ni plusvalía; eran voluntarios. Así se forjó el acero de nuestros principios. ¿Qué hacen en Iraq los soldados georgianos sino apoyar una guerra que ha costado a ese pueblo centenares de miles de vidas y millones de damnificados? ¿Qué ideales fueron a defender allí? Es muy lógico que ciudadanos de Osetia del Sur no deseen ser enviados como soldados a combatir en Iraq u otros puntos del planeta al servicio del imperialismo.
Saakashvili por su propia cuenta jamás se habría lanzado a la aventura de enviar el ejército georgiano a Osetia del Sur, donde chocaría con las tropas rusas emplazadas allí como fuerza de paz. No se puede jugar con la guerra nuclear ni premiar el suministro de carne de cañón para el mercado.
Esta reflexión estaba elaborada, cuando Bush habló a las 5 y 30 p.m., hora de Cuba. Nada desdice lo que aquí se analiza; sólo que la guerra mediática del gobierno de Estados Unidos es hoy más intensa todavía. Es la misma maniobra prediseñada que no engaña a nadie.
Los rusos han declarado con absoluta claridad que la retirada de los invasores al punto de partida es la única solución decorosa posible. Ojalá los Juegos Olímpicos puedan continuar sin ser interrumpidos por una gravísima crisis. El partido de voleibol femenino contra un buen equipo de Estados Unidos fue fenomenal, y la pelota no ha comenzado todavía.
Fidel Castro Ruz
11 de agosto de 2008
No se puede jugar con la guerra nuclear, advierte el lider de la Revolución Cubana, Fidel Castro, en su reflexión sobre la aventura bélica de Georgia y Washington en Osetía del Sur.
Tal vez algunos gobiernos desconocen los datos concretos, por eso nos pareció muy oportuno el mensaje de Raúl fijando la posición de Cuba. Abundaré en aspectos que no pueden abordarse en una declaración oficial precisa y breve.
El gobierno de Georgia no habría lanzado jamás sus fuerzas armadas contra la capital de la República Autónoma de Osetia del Sur al amanecer del 8 de agosto, para lo que denominó el restablecimiento del orden constitucional, sin la concertación previa con Bush, quien el pasado mes de abril en Bucarest comprometió su apoyo al presidente Saakashvili para el ingreso de Georgia en la OTAN, lo que equivale a un puñal afilado que se intenta clavar en el corazón de Rusia. Muchos Estados europeos que pertenecen a esa organización militar se preocupan seriamente por la manipulación irresponsable del tema de las nacionalidades, preñado de conflictos potenciales, que en la propia Gran Bretaña puede dar lugar a la desintegración del Reino Unido. Yugoslavia fue disuelta por esa vía; los esfuerzos de Tito por evitarlo fueron inútiles después de su muerte.
¿Qué necesidad había de encender el polvorín del Cáucaso? ¿Cuántas veces irá el cántaro al agua antes de romperse? Rusia sigue siendo una poderosa potencia nuclear. Posee miles de armas de ese tipo. Debo recordar que, por otro lado, la economía de Occidente extrajo ilegalmente de ese país más de 500 mil millones de dólares. Si Rusia no significa hoy el fantasma del comunismo; si ya no apuntan directamente hacia los objetivos militares y estratégicos de Europa más de 400 plataformas nucleares que fueron desmanteladas al desaparecer la URSS, ¿por qué el empeño en cercarla con un escudo nuclear? El viejo continente también necesita paz.
Las tropas rusas que se encontraban en Osetia del Sur estaban desplegadas en una misión de paz reconocida internacionalmente; no disparaban contra nadie.
¿Por qué Georgia escogió el 8 de agosto, cuando se inauguraban los Juegos Olímpicos de Beijing, para ocupar Tsjinvali, la capital de la república autónoma? Ese día cuatro mil millones de personas en todo el planeta presenciaron por televisión el maravilloso espectáculo con el que China inauguró esos juegos. Sólo el pueblo de Estados Unidos no pudo disfrutar ese día la transmisión directa y en vivo de la estimulante fiesta de amistad entre todos los pueblos del mundo que allí se escenificó. El monopolio sobre los derechos de transmisión había sido adquirido por un canal televisivo mediante el pago de 900 millones de dólares y deseaba obtener el máximo de beneficio comercial por minuto de transmisión. Las empresas competidoras tomaron desquite divulgando a esa hora las noticias de la guerra en el Cáucaso que no eran exclusivas de nadie. Los riesgos de un conflicto serio amenazaban al mundo.
Bush sí pudo disfrutar el espectáculo como invitado oficial. Todavía el domingo 10, dos días y medio después, se le veía agitando banderas, fingiendo ser adalid de la paz y preparado para deleitarse con las victorias de los magníficos atletas norteamericanos, a los que sus ojos, acostumbrados a mancillarlo todo, veían como símbolo del poder y la superioridad de su imperio. En sus ratos de ocio, mantenía largas conversaciones con los funcionarios subordinados en Washington, amenazaba a Rusia y alentaba los discursos, humillantes para ese país, del representante de los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Algunos de los antiguos países que integraban el campo socialista o parte de la propia URSS, hoy actúan como protectorados de Estados Unidos. Sus gobiernos, impulsados por un odio irresponsable contra Rusia, como Polonia y la República Checa, se alinean en posiciones de apoyo total a Bush y al ataque sorpresivo contra Osetia del Sur por Saakashvili, un aventurero de extraña historia que, habiendo nacido bajo el socialismo en Tbilisi, capital de su país, se hizo abogado en una universidad de Kiev, realizó cursos de posgrado en Estrasburgo, Nueva York y Washington. Ejercía esa profesión en Nueva York. Se configura como un georgiano occidentalizado, ambicioso y oportunista. Regresó a su país apoyado por los yanquis y pescó en el río revuelto de la desintegración de la Unión Soviética. Es elegido Presidente de Georgia en enero de 2004.
Ese país, después de Estados Unidos y Gran Bretaña, es el que más soldados tiene en la aventura bélica de Iraq, y no lo hace precisamente por espíritu internacionalista. Cuando Cuba, a lo largo de casi dos decenios, envió cientos de miles de combatientes a luchar por la independencia y contra el colonialismo y el apartheid en África, no buscó nunca combustible, materias primas ni plusvalía; eran voluntarios. Así se forjó el acero de nuestros principios. ¿Qué hacen en Iraq los soldados georgianos sino apoyar una guerra que ha costado a ese pueblo centenares de miles de vidas y millones de damnificados? ¿Qué ideales fueron a defender allí? Es muy lógico que ciudadanos de Osetia del Sur no deseen ser enviados como soldados a combatir en Iraq u otros puntos del planeta al servicio del imperialismo.
Saakashvili por su propia cuenta jamás se habría lanzado a la aventura de enviar el ejército georgiano a Osetia del Sur, donde chocaría con las tropas rusas emplazadas allí como fuerza de paz. No se puede jugar con la guerra nuclear ni premiar el suministro de carne de cañón para el mercado.
Esta reflexión estaba elaborada, cuando Bush habló a las 5 y 30 p.m., hora de Cuba. Nada desdice lo que aquí se analiza; sólo que la guerra mediática del gobierno de Estados Unidos es hoy más intensa todavía. Es la misma maniobra prediseñada que no engaña a nadie.
Los rusos han declarado con absoluta claridad que la retirada de los invasores al punto de partida es la única solución decorosa posible. Ojalá los Juegos Olímpicos puedan continuar sin ser interrumpidos por una gravísima crisis. El partido de voleibol femenino contra un buen equipo de Estados Unidos fue fenomenal, y la pelota no ha comenzado todavía.
Fidel Castro Ruz
11 de agosto de 2008
viernes, 15 de agosto de 2008
AMNESIA YANQUI
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EL CÁUCASO Y LA MALA MEMORIA DE WASHINGTON
Enviado el Jueves, 14 agosto a las 15:03:08
Las críticas de Washington y Londres a la operación de paz lanzada por Rusia en el conflicto de Osetia del Sur parecen demostrar la mala memoria de la Casa Blanca, tras su agresión unilateral a Iraq, en 2003.
Acaso no fueron Estados Unidos y Gran Bretaña los países que participaron en la invasión de la referida nación del Golfo Pérsico y los que bloquearon un cese al fuego en medio de la agresión israelí contra el Líbano, en 2006, se pregunta el diario The Guardian.
La publicación destaca la hipocresía de líderes norteamericanos y británicos al fustigar la operación de pacificación efectuada por Moscú, después que las tropas georgianas atacaron a Osetia del Sur, la cual proclamó su independencia en 1992, que dio paso a un conflicto.
Tiflis justificó la acción bélica contra la república separatista, cuyo control nunca ejerció desde la desintegración de la Unión Soviética, con la necesidad de restablecer el "orden constitucional", según la versión oficial.
Pero los ataques de hace una semana tuvieron como blanco la población civil y los pacificadores rusos, presentes en la región, bajo mandato de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y de Naciones Unidas desde 1994, luego de pactarse un amnistisio.
El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, lanzó la operación tras reconocer la proclamación unilateral de independencia de Kosovo, rechazada por Rusia, y de anular toda posibilidad de reconocer ese mismo derecho para surosetas y abjasios.
Saakashvili, reelegido en enero pasado en medio de denuncias de fraude masivo en unos comicios que debieron ser adelantados, como consecuencia de su brutal represión a los opositores en noviembre pasado, era acusado cada vez más de político autoritario.
El ex ejecutivo de una empresa estadounidense, cuyo gobierno pagó servicios de cabildeo por unos 900 mil dólares a Randy Scheunemann, asesor del candidato presidencial republicano John McCain, apostó por el uso de la fuerza para resolver el asunto suroseta.
Con ello, el mandatario georgiano puso a prueba un ejército, equipado y entrenado desde principios de este siglo por el Pentágono, para atacar a las repúblicas rebeldes, en medio de sus demandas de ingresar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Para el rotativo británico, al frenar las acciones georgianas contra Osetia del Sur y su contingente de pacificación, Moscú pareció poner coto a la expansión estadounidense y aliados de la OTAN en la región, donde intenta afianzar su presencia militar y económica.
Al mismo tiempo, todo apunta a que el Kremlin prepara el terreno para una definición del estatus internacional de Osetia del Sur y Abjasia, ambas opuestas desde la misma desintegración de la Unión Soviética a quedar bajo jurisdicción de Georgia.
Por otro lado, el conflicto en el Cáucaso pone en peligro los planes de Occidente, sobre todo de Washington, de garantizar un corredor en el sur para acceder a los recursos petroleros y gasíferos de la zona, además de una penetración en Asia Central.
Las compañías norteamericanas Chevron y ExxonMobil, así como la británica BP apostaron e invirtieron millones para convertir a Georgia en corredor seguro para el bombeo a Europa de los citados recursos, destaca por su lado el semanario alemán Der Spiegel.
El flujo de inversiones, que ayudó a mantener una imagen aceptable de Saakashvili en el plano interno, podría pararse con la contienda, en la cual, aunque intentó presentar un elemento de unidad, deberá explicar aún las causas de un rotundo fracaso militar ante Rusia.
Para el diario ruso Komersant, Occidente podría aplicar sanciones contra Rusia e impedirle el ingreso a la Organización Mundial del Comercio, para lo cual deberá esperar por la aprobación de Tiflis.
A su vez, el conflicto en Osetia del Sur aumenta el escepticismo de quienes consideran poco conveniente el ingreso a la OTAN de un país con diferendos territoriales pendientes y por demás complejos.
De haber sido Georgia un miembro pleno de la OTAN, el conflicto habría escalado a otras dimensiones, consideran articulistas de The Guardian.
Washington en todo momento respaldó la entrada de Georgia a la alianza atlántica, pero con la acción contra la república separatista Tiflis puso en dudas esa posibilidad, aunque algunas naciones europeas como Polonia abogan por acelerar su aceptación en el bloque militar.
Asimismo, la Casa Blanca pareció olvidar que apenas en febrero último respaldó la soberanía de Kosovo, mientras Moscú advertía que ello creaba precedentes peligrosos a escala regional y mundial.
El Kremlin, por su lado, ya rechazó los intentos de la Unión Europea de aprobar el envío de una fuerza de paz al Cáucaso, donde está emplazado el contingente de pacificación ruso, con tropas de la de la CEI, desde mediados de la década de 1990.
La mala memoria de Washington pare respaldar a ultranza las acciones del gobierno georgiano en Osetia del Sur parece haberle jugado una mala pasada a sus objetivos de expansión geopolítica en el Cáucaso.
Moscú, 14 de agosto 2008
Prensa Latina
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