lunes, 10 de agosto de 2009

¿DE CUAL LIBERTAD HABLAMOS EN CHILE?


COMUNICADO


AUCAN HUILCAMAN FUE IMPEDIDO DE SALIR DEL AEROPUERTO ARTURO MERINO BENITEZ, EN SANTIAGO DE CHILE.
Aucan Huilcaman Paillama hoy viernes 08 de agosto de 2009, a las 16:30 PM, fue impedido de salir del Aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez, al momento que se embarcaba rumbo a Ginebra para participar del Examen que será objeto el Estado de Chile de parte del Comité Internacional de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial de Naciones Unidas. Asimismo, dicho dirigente debía participar de la II sesión del Mecanismo de Experto sobre Derechos de los Pueblos Indígenas del Consejo de Derechos Humanos.
1.- Para el Consejo de Todas las Tierras, la decisión de parte de la Fiscalía Militar de Temuco, de impedir de salir del país al dirigente Mapuche, es una decisión arbitraria e ilegal y confirma la política de persecución que ha propiciado los órganos del Estado con las organizaciones Mapuche de Chile.
2.- La solicitud para la autorización fue presentado con el debido tiempo, el día de jueves 06 de agosto, Aucan Huilcaman concurrió él mismo a retirar la autorización, el Fiscal Militar mediante un suboficial le comunico que esta autorización estaría el día viernes a primera horas y que ellos mismo lo ingresarían a policía internacional de la ciudad de Temuco. Sin embargo, al llegar al aeropuerto en Santiago, se le impidió salir, debido, a que no había sucedió el compromiso de la Fiscalía Militar.
3.- Una vez que Aucan Huilcaman tomo conocimiento de la situación a las 16:30, pidió comunicarse con el Fiscal Militar José Aparicio Pinto, este se negó a hablar con él, solo permitió que el secretario del tribunal informará que habían tomado una decisión diferente a última hora de la tarde, y que debía aumentar de $ 200.000 a $ 500.000 pesos la fianza. Sin dar ninguna explicación del porque el aumento inesperado. Paralelamente el abogado Roberto Celedon intentó comunicarse con la Fiscalía Militar de Temuco, igualmente el Fiscal Militar se negó a hablar con el abogado.
4.- Cabe recordar que el arraigo de Aucan Huilcaman se origina por un allanamiento efectuado a la sede del Consejo de Todas las Tierras durante el mes de junio 2001 para incautar materiales de trabajo de la organización. Cada vez que Aucan Huilcaman pretende salir del país, debe pedir autorización al tribunal Militar, y éste había fijado con mucha anterioridad la suma de la fianza del cual se había depositado al Tribunal, por ello resulta inexplicable que a última hora del día y a dos horas de embarcase a Ginebra se le comunico que no podía salir porque el Fiscalía Militar decidió aumentar la fianza a $500.000
Oficina Consejo de Todas las Tierras.
Wallamapuche, Temuco, Chile 08 de agosto 2009.

jueves, 6 de agosto de 2009

Honduras


Por Ignacio Ramonet





Con inmenso gozo (1) recibieron la noticia del golpe de Estado en Honduras, los grupos conservadores del mundo y sus propagandistas habituales (2). Aunque éstos criticaron retóricamente el golpe, avalaron y justificaron los argumentos de los golpistas, repitiendo que "el Presidente Manuel Zelaya había incurrido en múltiples violaciones de la Constitución al querer organizar un referéndum para mantenerse en el poder" (3).

Tales afirmaciones son falsas. El Presidente Zelaya no vulneró un sólo artículo de la Constitución (4). Ni organizó ningún referéndum. Ni deseaba prolongar su mandato que termina el 27 de enero de 2010. Su intención era organizar una consulta, no vinculante (es decir un simple sondeo o una encuesta de opinión), preguntándoles a los ciudadanos: "¿Está usted de acuerdo que, en las elecciones generales de noviembre de 2009, se instale una cuarta urna (5) para decidir sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que emita una nueva Constitución de la República?". O sea, se trataba de una pregunta sobre la eventualidad de hacer otra pregunta. Ningún artículo de la Constitución de Honduras le prohibe al Presidente la posibilidad de consultar al pueblo soberano.

Es más, suponiendo que una mayoría de hondureños hubiese contestado positivamente a esa demanda, la "cuarta urna" sólo se hubiese instalado el 29 de noviembre de 2009, día de la elección presidencial, a la cual -en virtud de la Constitución vigente- Manuel Zelaya no puede de ningún modo presentarse.

Entonces, ¿por qué se dio el golpe? Porque Honduras sigue siendo la "propiedad" de una quincena de familias acaudaladas que lo controlan todo: poderes ejecutivo, legislativo y judicial, principales recursos económicos, jerarquía de la Iglesia católica, medios de comunicación de masas y fuerzas armadas. La mayoría de sus gobiernos han sido tan corruptos y tan sumisos a los intereses de las empresas extranjeras que, para designar a Honduras, el humorista estadounidense O. Henry acuñó el término "República bananera" (6). En 1929, queriendo explicar lo fácil que era comprar a un congresista, Samuel Zamurray, alias "Banana Sam", presidente de la Cuyamel Fruit, empresa rival de la United Fruit, afirmó: "Un diputado en Honduras cuesta menos que una mula". Al final de los años 1980, el Presidente José Azcona del Hoyo admitió el sometimiento de Honduras a la estrategia de Estados Unidos confesando: "Un país tan pequeño como Honduras no puede permitirse el lujo de tener dignidad". Y un grupo de empresarios llegó a proponer que pasara a convertirse en un Estado Libre Asociado de Estados Unidos, como Puerto Rico...

La relación económica con la gran potencia norteamericana es de dependencia casi absoluta; hacia allí va el 70% de sus exportaciones (plátanos, café y azúcar); y de allí llegan unos 3.000 millones de dólares que envían a sus familias 800.000 hondureños emigrados. Y el capital principal (40%) de las fábricas maquiladoras (de mano de obra barata) en zonas francas es estadounidense.

Hace 30 años, al vencer la revolución sandinista en Nicaragua, Washington decidió convertir Honduras en una suerte de portaaviones para combatir militarmente a las guerrillas revolucionarias en Guatemala y El Salvador, y apoyar a la "Contra" antisandinista. Una de las primeras medidas consistió en implantar una "democracia controlada" en Tegucigalpa. En 1980, hubo por primera vez "elecciones libres"; un año después fue elegido Roberto Suazo Córdova quien dio paso a una era siniestra de terror, "escuadrones de la muerte", "desapariciones" y eliminación de activistas de izquierdas. En tales circunstancias se promulgó la Constitución de 1982, actualmente vigente.

Una Constitución redactada por los principales grupos económicos que desean mantener para siempre a su favor uno de los repartos de riqueza más inequitativos del mundo, con el 60% de los habitantes por debajo de la línea de pobreza y más de un tercio por debajo de la línea de pobreza extrema. Un país empobrecido, en el que la tasa de desempleo se sitúa en torno al 30%.

Eso es lo que ha querido transformar el Presidente Manuel Zelaya. Perteneciente a una de las grandes familias latifundistas de Honduras y miembro del Partido Liberal, el mandatario trató de reducir las desigualdades. Aumentó el salario mínimo un 50%; detuvo la privatización de empresas públicas (energía eléctrica, puertos, sistema de salud) y se pronunció a favor de una mayor participación ciudadana en las políticas públicas. Y esto, aun antes de acudir a Petrocaribe en 2007 y de integrar el ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) en 2008.

La poderosa oligarquía se escandalizó y trató a Zelaya de "traidor a su clase". Aunque él afirma: "Yo pensé hacer los cambios desde dentro del esquema neoliberal. Pero los ricos no ceden un penique. (...) Todo lo quieren para ellos. Entonces, lógicamente, para hacer cambios hay que incorporar al pueblo" (7).

El itinerario intelectual de Manuel Zelaya y su "conversión" a una concepción progresista de la sociedad son ejemplares. En el ejercicio del poder, constata que "el Estado burgués lo componen las elites económicas. Están en las cúpulas de los ejércitos, de los partidos, de los jueces; y ese Estado burgués se siente vulnerado cuando yo empiezo a proponer que el pueblo tenga voz y voto" (8). Y viene a descubrir esta idea revolucionaria: "La pobreza no se acabará hasta que las leyes no las hagan los pobres" (9).

Es mucho más de lo que pueden soportar los "dueños" de Honduras. Con el apoyo de viejos "halcones" estadounidenses -John Negroponte, Otto Reich- traman entonces el golpe del 28 de junio que ejecutan las Fuerzas Armadas. Todas las cancillerías del mundo lo han condenado. Porque la época de los "gorilas" ya ha acabado. Y ha llegado la hora de los pueblos.



Notas:
(1) "Con inmenso gozo" se titulaba el mensaje de Pío XII, el 16 de abril de 1939, en el que se congratulaba por la victoria de Franco en la Guerra Civil.
(2) Mario Vargas Llosa, "El golpe de las burlas", El País , 12 de julio de 2009; y Álvaro Vargas Llosa, "Zelaya, el gran responsable del golpe", CNN en español , 1 de julio de 2009.
(3) El País , 1 y 5 de julio de 2009.
(4) Francisco Palacios Romeo, "Argumentos de derecho constitucional primario para una oligarquía golpista primaria", Rebelión , 3 de julio de 2009.
(5) En las elecciones generales se colocan tres urnas: la primera para designar al Presidente, la segunda a los diputados y la tercera a los alcaldes.
(6) En su novela Cabbages and Kings , 1904.
(7) El País , 28 de junio de 2009.
(8) Ibídem .
(9) Ibídem .

viernes, 31 de julio de 2009

Chile: No es posible el indulto a torturadores


Los derechos humanos no son una cuestión de conflicto político o de diferente ideología, son una cuestión ética fundamental.

Enrrique Villanueva

Este debate sobre el indulto a torturadores no se puede desligar del tema de los derechos humanos, y de la ética, pero como surge en el marco de una democracia cada vez mas desperfilada y arrinconada a ser solo una expresión electoral, podemos sugerir que las opiniones de quienes levantaron la idea de este“perdonazo camuflado”, o que opinan sobre la conveniencia del indulto en bien de la reconciliación, seguramente lo que están haciendo es poner en el medio de la campaña presidencial un argumento espinoso e intencionado, o bien se están allanando el terreno para asegurar un cargo en un futuro gobierno.

Pero no es de extrañar que pasen estas cosas en nuestro país, en cuya democracia no se concibe realizar un debate nacional acerca, no solo de los derechos humanos, tampoco sobre lo aberrante que resulta seguir avalando y remozando una Constitución que la mayoría de los chilenos rechazamos; que fue diseñada y aprobada en medio de un régimen de terror, que consagra la exclusión y la discriminación. Estos temas a pesar de su importancia no son considerados como relevantes para el ejercicio de la democracia y la participación ciudadana. Entonces en esta realidad que vivimos, en la cual todo se diseña y ejecuta en acuerdos de cuatro paredes, no es de extrañar el llamado, o la opinión, a favor de indultar a torturadores.

Además que el intento de amnistiarlos, perdonarlos o indultarles no es nuevo,bajo la figura de la guerra antisubversiva en abril del año 1978( decreto Ley 2191 ) se concedió la amnistía“ a todas las personas que, en calidad de autores, cómplices o encubridores hayan incurrido en hechos delictuosos, durante la vigencia de la situación de Estado de Sitio comprendida entre el 11 de Septiembre de 1973 y el 10 de Marzo de 1978”..

En esa ocasión y por mucho tiempo después, se argumentó que pudo haber “errores o excesos” en la llamada “lucha antisubversiva”, con el objetivo deliberar a los inculpados cobijándoles con el mantode la “obediencia debida”. A estas alturas de la vida, quien no sabe que la “lucha antisubversiva” fue el eufemismo utilizado por la dictadura para falsear lo que en verdad ocurrió, una represión política sistematizada, masiva y de exterminio, que comprometió a las Fuerzas Armadas, Carabineros e Investigaciones y que constituyó un régimen de auténtico Terrorismo de Estado?.

Por esta razón la idea de indulto es contraria al respeto por los derechos humanos y en este ámbito no caben las excepciones. Los derechos humanos no son una cuestión de conflicto político o de diferente ideología, son una cuestión ética fundamental. Si admitimos una escala de valores para indultar a unos y no a otros, sabiendo que todos los inculpados,en distintos grados de culpabilidad, formaron parte de un régimen terrorista, estamos legitimando la tortura y el asesinato como medio de hacer política.

Por otra parte es cierto que no todos los militares son culpables de violaciones a los derechos humanos, los mandos de esa época generaron un espiral de miedo y violencia que involucró y comprometió al conjunto de las FFAA en sus planes y acciones. Sabemos también que la doctrina militar centra toda la responsabilidad en el mando, pero la obediencia debida no exculpa a los subordinados de sus acciones ni es tampoco un eximente de responsabilidad penal. Estamos hablando de personas, civiles y militares, que torturaron a otros, que asesinaron, que eran conscientes de lo que hacían, integrados a un régimen político que ejercía el terror, y que se sentían empoderados por este para hacer lo que hacían.

La obediencia debida ha sido y es un argumento espurio, esgrimido para justificar la represión, lo que ha permitido a sus autores intelectuales y materiales ( y también a muchos arrepentidos ), ampararse en la ejecución de “órdenes de servicio” o de “operaciones”, que disponían emprender acciones de “aniquilamiento” en contra de la “subversión” y el “enemigo interno”.

Por las razones expuestas, y como ex militares, no estamos de acuerdo con opiniones que hacen equivalente el indulto a torturadores con la reconciliación, aquí lo mas importante es no aceptar la embrutecedora y castrante "obediencia debida", que oculta el acto más cobarde que un ser humano puede ejecutar: la tortura. Por tal razón no hay torturadores de primerao de segunda, o personas calificadas en este contexto para recibirun indulto o no,el torturador es uno solo y su conducta cobarde y aberrante no puede ser exculpada bajo ninguna figura legal,independientemente de su grado jerárquico o ubicación (civil o militar) en la cadena de mando.

Finalmente cabe recordar a los impulsores de estas ideas, que en Chile y en nuestras FFAA, hubo varios centenares de oficiales y suboficiales quienes fuimos torturados, otros asesinados, encarcelados, y exiliados, por negarnos a cumplir con los planes de los sectores políticos y de los mandos militares que planificaron, encabezaron y ejecutaron el golpe en contra de Salvador Allende.

Por esa actitud valiente que asumimos frente a nuestro pueblo y ante nuestra conciencia, hoy podemos decir que es un acto de cobardía el ocultarse detrás del uniforme militar, del poder político, de la obediencia debida y de las leyes de amnistía, intentando justificar la participación, directa o indirecta, en el apoyo a una dictadura que amparó las violaciones, torturas crueles, infringidas a personas maniatadas, los asesinatos clandestinos o, para aminorar con el paso del tiempo, el papel directo de militares y civiles en estos hechos, que solo son calificables como crímenes de lesa humanidad.

OFICIALES Y SUBOFICIALES FUERZA AEREA DE CHILE, CONDENADOS EN EL PROCESO CONTRA BACHELET Y OTROS 1973.

La izquierda chilena en la encrucijada de las formas de lucha


Los últimos sucesos en Honduras han reavivado, en el seno de la izquierda, el viejo debate sobre las distintas formas de lucha y la consolidación del Poder Popular.


Los últimos sucesos en Honduras han reavivado, en el seno de la izquierda, el viejo debate sobre las distintas formas de lucha y la consolidación del Poder Popular.

El debate se ha centrado en torno a la viabilidad o inviabilidad de los gobiernos democráticos de corte progresista ; y más allá aún, en la posibilidad de consolidación del proyecto bolivariano del socialismo del siglo XXI. A pesar de la diversidad de enfoques, un punto unió las diversas opiniones: el reconocimiento indiscutible, de la dignidad del pueblo hondureño que, con determinación, se tomó las calles para hacer respetar su voluntad y la restitución de su presidente constitucional. Y aquellos que estuvimos acompañando a los hondureños en su larga marcha y espera (gracias a la transmisión en directo de TV Sur) ; una vez más, con dolor e impotencia, vimos como los militares, títeres del gran capital, dispararon contra un pueblo desarmado.

El viejo fantasma de David contra Goliat rescusitaba nuevamente en nuestra memoria.

Poder Popular versus dispositivo ideológico de dominación

A los chilenos, lo sucedido en Honduras, nos rememoró, irremediablememte, el golpe de Estado de 1973 y con ello, nuestro trauma histórico. Y en pleno contexto electoral de las presidenciales 2009, la lluvia de dardos descalificantes hacia el empleo de tal o cual forma de lucha, como era de prever, no se hizo esperar.

Para la izquierda extra-parlamentaria, la inviabilidad de la lucha electoral quedó demostrada trás el golpe de Estado de 1973 que puso fin a la experiencia popular. Este análisis pareciera omitir que dicha experiencia duró tan sólo 3 años, lapso de tiempo insuficiente para que el pueblo se dotara de organizaciones legítimas y capaces de orientar airosamente el proceso. Por otro lado, también se argumenta que trás 20 años de « show electoral », la izquierda parlamentaria, aparte de confundir al pueblo, no ha conseguido mucho (lo que es verdad). Pero al mismo tiempo, se omite de mencionar que la reconstrucción del tejido social y la construcción del Poder Popular, tampoco ha sido muy exitosa. Para muestra dos ejemplos :

1. Hay 3 millones de personas que no votan y un millón que votan entre nulo y blanco ; es decir que, en principio, no serían permeables a la farándula electoral. Cabría preguntarse entonces, y dónde están ?. Dada su invisibilidad social podemos concluir que, por ahora, no se inscriben con ninguna de las dos izquierdas.

2. La existencia de movimientos tales como : estudiantes, profesores, deudores, etc., son sin lugar a dudas, un reflejo del creciente malestar social que vive nuestro pueblo ; pero sin embargo, hasta la fecha, dichos movimientos, no sobrepasan sus reivindicaciones propias.

Es decir, por ahora, nada indica que estos sujetos aspiren a organizarse más allá o que aspiren a abrazar un proyecto de construcción alternativo de sociedad . Para que estos sectores, no terminen siendo funcionales a la mantención del sistema ; es necesario que superen su parcialidad y apolitisación. De ahí, la necesidad urgente de encontrar formas de participación social y política que despierten el interés de estos sectores.

Sin lugar a dudas, el rol preponderante que juega el dispositivo ideológico de dominación, en tal estado de cosas, es incuestionable. Es este dispositivo todopoderoso que hace que, en nuestro país, ya no sea tan sólo el modelo económico el que es neoliberal ; sino que también lo es la cultura de los chilenos con todos sus corolarios : individualismo, desclase, indiferencia social, desresponsabilisación política, ley del más fuerte, etc. En resumen, que la gran mayoría ande más pendiente de « pasarlo chancho (expresión chilena muy repandida) y que no termine de despertar de ese largo letargo impuesto por el neoliberalismo .

Si ya lo tiene difícil la izquierda parlamentaria para contrarestar el dispositivo y conseguir votos, más difícil aún lo tiene la izquierda extra-parlamentaria para lograr la adhesión a un proyecto, por cierto liberador, pero que solicita muchas renuncias y sacrificios. Proyecto que, hoy por hoy, el pueblo chileno, preso del dispositivo ideológico, no visualiza, ni contempla.

Revertir esta dinámica para una izquierda, sin grandes recursos, no resulta fácil. Diferente sería si se contara con medios de comunicación propios, con alcance e influencia de masas, tales como : radios, canales de televisión, etc.

Si bien es cierto que la experiencia chilena y la reciente experiencia hondureña, entre otras más, corroboran que la vía electoral no soluciona nuestros problemas y que nunca será un factor determinante para la consolidación de un proceso revolucionario ; también corroboran que la construcción del Poder Popular, en la práctica, resulta más compleja que en la teoría, pues requiere de un estado de conciencia más elevado del pueblo.

Felizmente que Chávez, Correa y Evo, tenían claro este punto y a pesar de tener un gran apoyo popular, fruto de largas luchas ; usaron las elecciones y se plebiscitaron. Y hoy día, legitimados ante su pueblo y la Comunidad Internacional, son gobiernos que paulatina y decididamente - y al precio de duras batallas anti-institucionales - abren el camino al socialismo del siglo XXI y muestran una alternativa al capitalismo en Latinoamérica.

Es verdad, los procesos sociales son particulares para cada país.

Hoy por hoy, las particularidades chilenas son : ausencia de tejido social y de Poder Popular organizado , ausencia de Fuerzas Armadas democráticas y presencia de una institucionalidad que favorece a los más poderosos y a la reproducción del sistema. Si a estas particularidades le agregamos la gran crisis económica internacional que, según las previsiones, en la medida que se vaya agudizando, tocará particularmente a Chile como país piloto del neoliberalismo y dependiente del centro de la crísis ; nos encontramos ante la posibilidad histórica, de que el pueblo chileno reconozca sus intereses de clase y aspire al cambio. Pero lo cierto es que la crisis, por si sóla, no resuelve la salida política . Es decir, con o sin crisis, no habrá posibilidad para la implementación de un proyecto alternativo de sociedad, si no se cuenta con una izquierda política legitimada y preparada para orientar esta lucha.

La izquierda extra-parlamentaria y el escenario electoral en Chile

Dentro de este contexto, el escenario electoral de las presidenciales 2009 no se presenta sin gran responsabilidad histórica para la izquierda chilena que, dado el actual panorama, tiene dos posibilidades : continuar legitimando los gobiernos concertacionistas o abrirle paso a la Derecha política. En este cuadro, la izquierda tradicional, sigue sosteniendo que se trata de romper con la exclusión ; lo que a su vez, les permitiría romper la institucionalidad pinochetista por dentro y en ese afán, se han aliado con la Concertación neoliberal y llaman al voto útil. Por su lado, la izquierda extra-parlamentaria sigue sosteniendo que la lucha electoral tan sólo sirve para legitimar la actual institucionalidad pinochetista y que se trata de quebrarla por fuera ; por lo tanto, no presenta candidatos y continúa avocándose a su trabajo de construcción de Poder Popular.

Ambas formas de lucha (institucional y anti-institucional) son presentadas, por los dos sectores, como excluyentes. Lo cierto es que ninguna de las dos formas puede presumir de grandes éxitos ; por un lado, la izquierda parlamentaria no ha logrado vencer la exclusión política ; y por otro lado, la izquierda extra-parlamentaria no ha consiguido salir de la marginalidad y la desarticulación.

En este contexto, se requiere de una izquierda revolucionaria articulada en torno a un « proyecto popular –socialista común » y que al mismo tiempo, adopte formas de lucha que contribuyan a darle más visibilidad a esta alternativa.

Se necesita una izquierda revolucionaria, que sin prejuicios, ni principismos, ocupe el espacio electoral, como un espacio de lucha más : ya sea levantando candidatos propios (honestos y dispuestos a romper las reglas del juego institucional) u oficializando el voto de protesta. Urge la presencia de una izquierda revolucionaria que ofrezca una alternativa a la franja de la población que hoy se apresta, no sin malestar, a votar por lo que ellos consideran el mal menor : Frei o Enriquez-Ominami ; pues les causa rechazo la idea que la Derecha política, complice de Pinochet, gobierne nuevamente (idea que está inscrita en la memoria colectiva de muchos chilenos). Se requiere una izquierda revolucionaria que brinde un espacio de expresión a aquellos que ya no quieren contribuir más, con su voto, a legitimar los gobiernos Concertacionistas ; pero que sin embargo, gustan de participar en coyunturas electorales pues lo consideran un derecho (aunque la institucionalidad sea lo que sea).

Tanto a los unos como a los otros, la izquierda extra-parlamentaria les ofrece como única alternativa la construcción de Poder Popular que es el resultado de un largo proceso que tira su legitimidad del pueblo conciente y organizado ; entretanto, lisa y llanamente, que nos parta un rayo!

Por cierto, plebiscitarse, de vez en cuando, para legitimarse y medirse no está mal para nadie. Lo que contribuiría, al mismo tiempo, a fortalecer las Organizaciones Populares en pos de las batallas decisivas.

No se trata de sustituir una forma de lucha por otra, se trata de hacerlas efectivamente complementarias.

Se requiere de una izquierda capaz de apreciar, objetivamente, la pertinencia de la utilización de tal o cual forma de lucha; y por sobre todo, que tenga la capacidad de implementarla oportuna y asertivamente. Para ilustrar esta idea, citaremos el caso del MIR que en los años 70 mucho habló de construcción de Poder Popular y se implicó, con voluntad y esfuerzo, en esta tarea; sin embargo, a la hora de los quiubos, estaba tan desarmada como las otras fuerzas para defender el gobierno popular. Una izquierda que salga del viejo y fallido debate sobre la « revolución por fuera o por dentro », porque ninguna de las dos formas ha demostrado, por si sóla, salvo en casos muy particulares, su infabiilidad histórica.

Y mientras nos ponemos de acuerdo, el capitalismo sigue arrasando, a un ritmo vertiginoso, con los pobres y el planeta todo. Y en el actual contexto de crisis económica deviene más voraz aún. Es que el capitalismo, por esencia ,nunca ha sido, no es, ni será sostenible. El día que deje de ser depredador ya no será más capitalismo.

Ante la barbarie inminente, las preguntas : ¿ Dónde diablos jugarán los niños ? y ¿ En que planeta y con que recursos naturales construiremos la nueva sociedad ? cobran toda su pertinencia.

Hoy más que nunca la revolución socialista se hace necesaria y urgente ; y en esta búsqueda, hay que experimentar todos los caminos para acercarce a ella.
P. León (Titulada en Ciencias Políticas) - M. Gonzáles (miembro del Colectivo Rodriguista Bélgica)

sábado, 25 de julio de 2009

A LOS TRABAJADORES DEL MUNDO

AHORA QUE LA PRECARIEDAD, RESIDUO DEL SISTEMA QUE MUERE, Y QUE DIA A DIA AFECTA A LA CLASE OBRERA Y A TODOS LOS ASALARIADOS ES CUANDO DEBEMOS UNIRNOS Y DECIR BASTA A ESTE SISTEMA, JUNTOS EN EL COMBATE PARA QUE LOGREMOS CAMBIAR EL MUNDO



A PROPÓSITO DE LAS PANDEMIAS

POR IVO MALDONADO

No me gustan los arreglines. No me agradan los pitutos. Me molesta la palabra pituto; también la palabra favor... ¿No me explico su importancia? ¿Pagan IVA? ¿Declaran? ¿Tienen personalidad jurídica? No lo creo, en realidad. Algunas veces yo mismo he sido un pituto; otras los he utilizado como todo buen chileno. "Chile el país menos corrupto de Latinoamérica". Patrañas: trastornos de la personalidad. Amigos de los amigos. Pero ahí van con sus trajes imponentes, con sus abrigos, con sus joyas, caminando con su sonrisa deshonesta, y esperando cumplir la divinidad del día. Se les considera como santos; son los encargados de la felicidad aquí en la tierra. Ellos nos hacen felices. "Me sacaron el parte", "lo pasaron de curso", "no quiero hacer el servicio".
Todos necesitamos de un pituto; la historia los necesita. Por ejemplo: Camus lo necesitó para ganar el Nobel, antes que Sartre. Frei para ser presidente antes que Lagos. Y De Caprio no hubiese actuado en Titanic de no ser por... Se dan cuenta... qué sería de ellos sin un pituto, tantos y por todas partes. ¿Dónde no hay pitutos?
Sé que son importantes. Pero no se me mal entienda. ¿Qué pasaría si no existieran? Seguramente, no habría tantos mediocres; las cosas se harían como deben; no nos inundaríamos en el invierno. Los trabajos serían trabajo. Los premios tendrían el valor del premio.
Ustedes no leen mis libros. Feliz como en mi poema "Y el premio qué". (Los pitutos dominan hoy por hoy al mundo. No deberían elegirse autoridades, sino pitutos. Yo voto por tal fulano porque me conoce, o es amigo de mi amiga. Y es mi pituto).
Algo debe pasarnos. Algo que nos haga comenzar de nuevo. Sin familia. Sin amigos. Sin esposa, tal vez. Ahora, mientras termino estas líneas, recuerdo que incluso, para poder enamorarse, necesitamos de un pituto. Definitivamente, quien no tiene un pituto no merece vivir.

miércoles, 15 de julio de 2009

Chile: Hacia la Asamblea Constituyente

o cuando el pueblo se atreve a ser dueño de su destino
por M.E.Vega (Chile)
martes, 14 de julio de 2009
La Asamblea Constituyente debe ser un proceso emancipatorio de nuestro pueblo entendiendo y pensando en los ciudadanos, en el pueblo, en las distintas corrientes de opinión. Una iniciativa como ésta debe pasar del mundo académico al mundo real, a las juntas de vecinos, los partidos, a las organizaciones sociales, debe haber una combinación o si no quedará reducido a un mundo que teoriza. Es necesario incorporarse para poder refundar una nueva institucionalidad y un nuevo Estado, que sea democrático, donde se ejerza la solidaridad y la fraternidad. Eso traducido en una nueva Constitución para este siglo XXI”.

Un interesante debate se produjo en la sede Concepción de la Universidad la República en torno a la necesidad de que Chile tenga una nueva Constitución que nazca, no de un grupo de expertos encerrados entre cuatro paredes, sino del pueblo, a través de una Asamblea Constituyente.

“La Asamblea Constituyente debe ser un proceso emancipatorio de nuestro pueblo entendiendo y pensando en los ciudadanos, en el pueblo, en las distintas corrientes de opinión. Una iniciativa como ésta debe pasar del mundo académico al mundo real, a las juntas de vecinos, los partidos, a las organizaciones sociales, debe haber una combinación o si no quedará reducido a un mundo que teoriza. Es necesario incorporarse para poder refundar una nueva institucionalidad y un nuevo Estado, que sea democrático, donde se ejerza la solidaridad y la fraternidad. Eso traducido en una nueva Constitución para este siglo XXI”. (Cristian Cuevas, presidente de la Confederación de trabajadores contratistas el cobre)

“Es urgente modificar la Constitución porque ésta es una camisa de fuerza, tenemos que tener una nueva Constitución y esto se hace marcando una preferencia, por cualquier candidato, no hay que marcar dos opciones porque eso anula el voto, hay que marcar una y junto con eso escribir AC. Habiendo un número importante personas que marquemos el voto de esta forma vamos a poder demostrarle al país, a los personeros políticos, la urgencia que tiene el pueblo de Chile, de que algún día seamos un país democrático”. (Juan Guzmán Tapia, ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago)

“La Constitución de 1980 es mil veces más reaccionaria y antipopular que la de 1925, es un retroceso tremendo…hoy se nos pretende hacer creer que lo que estamos pidiendo es demasiado, que nunca en Chile hemos tenido una Constitución redactada por el pueblo. Se dice también que la Constitución es un paquete muy bien atado y que es mejor no cambiarla, es lo que se dice. Ese planteamiento que es peligroso, porque argumenta que no se puede porque nunca se ha hecho, es el que tenemos que derrocar y lo podemos hacer porque tenemos una razón política, ideológica, histórica que nos dieron los fundadores de la república y es aquella que inspiró a todas las fuerzas que luchamos contra la dictadura”. (Gustavo Ruz, integrante de la Red de Asamblea Constituyente de Santiago)

De a poco la sala se fue llenando. En los respaldos de las sillas, quedaban parcas, chaquetas, gorros y uno que otro paraguas. Ya no era necesaria la calefacción. Mientras se esperaba el inicio de la jornada, la conversación fluía en el salón principal de la Universidad de la República. Otros hojeaban con interés ejemplares de dos diarios “alternativos” que sus propios creadores vendían pidiendo un “aporte voluntario”. Encuentros, saludos, intercambio de invitaciones a conversatorios y coloquios. Jóvenes de pelo largo y mochila; adultos de pelo blanco y miles de historias en la piel…

La convocatoria de la Red por la Soberanía Popular de Concepción, integrada por 20 organizaciones sociales, era atractiva: debatir acerca de una nueva Constitución para Chile, desde una asamblea constituyente. Llamativa propuesta.

Y también llamativos los expositores. El ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Guzmán; el dirigente de la Confederación de Trabajadores Contratistas del Cobre, Cristian Cuevas y el integrante de la Red Asamblea Constituyente de Santiago, Gustavo Ruz.

Cada uno expuso su particular punto de vista sobre el tema, aunque la conclusión fue la misma: la necesidad de tener una nueva Constitución que nazca desde el pueblo soberano.

¿Qué dijo cada uno? Aquí van algunos de los pasajes más significativos de las intervenciones.

Cristian Cuevas, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, habló desde la visión de los trabajadores, del mundo del sindicalismo.

“Hay que entender que en el movimiento sindical no todos tienen igual disposición para hacer planteamientos políticos con la maduración y la comprensión social que deben tener los trabajadores para entender que hay que tener una nueva Constitución…”

“Esto se debate en la base del movimiento social pero no logra cristalizar en un movimiento que convoque a todos, sólo son intencionalidades…como Confederación nos planteamos que debíamos avanzar hacia una Asamblea Constituyente para una nueva Constitución. No estoy seguro, pero creo que nuestro país nunca ha habido una Asamblea Constituyente con la participación de las organizaciones, siempre han sido las elites las que han definido la institucionalidad, por tanto nunca ha habido una acción en donde los movimientos sociales puedan cristalizar en una nueva Constitución…”

“Esta aspiración, este deseo debe transformarse en un movimiento de millones que sean capaces de estremecer a nuestro país y hacer conciencia acerca de por qué es necesario tener una nueva Constitución, donde estén garantizados los derechos de hombres y mujeres, de las distintas identidades religiosas, culturales, sexuales de nuestro pueblo. Esto no puede quedarse en un deseo de una elite que intelectualiza lo que quiere pero no logra transformarlo en algo que vincule al movimiento social completo…”

“Uno se cansa de la quejumbre, vivimos quejándonos de todo, pero somos actores pasivos, no determinamos las conductas, no definimos para donde queremos llevar este objetivo político. Uno lo que ve es sólo un acomodarse, ser pasivo, hay una sociedad desesperanzada y no le podemos heredar eso a nuestros hijos…”

“Esta es una aspiración democrática y noble, pero si no logramos que eso lo entienda el ciudadano que no está en este foro, se va a quedar solo en un deseo…”


Juan Guzmán Tapia, ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, puso su mirada jurídica:

“…manifestar, clamar por lo que necesitamos que es quitarnos la camisa de fuerza que implica la Constitución de Pinochet. Todos conocimos lo que fue el golpe. Un bombardeo teatral que fue el primer acto de terrorismo. La represión que permitió el denominado estado de guerra…”

“En 1980 comienza el periodo de transición a la democracia con la dictación de la Constitución que es de corte neoliberal, supuestamente de economía social de mercado, que lograría el desarrollo pleno en 1987, aunque ello nunca fue así…”

“En Chile existe una democracia pero sólo formal que queda plasmada en varios artículos. El primero que dice: Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Otro que habla de Chile es una república democrática. O el que señala que La soberanía reside esencialmente en la nación. Y varios más. Las garantías constitucionales son meras expectativas. Cuando vemos cómo están protegidas nos damos cuenta que están protegidas las empresas y no los derechos de las personas”.

“La Constitución actual es de corte neoliberal, de 100 años de antigüedad en relación a los conceptos actuales…”

“Esta Constitución es inmodificable, sólo puede hacerse con el consenso pero eso implica cambalache y generalmente con eso no nos ha ido bien. Para modificar la Constitución se requiere 3/5 de los senadores o diputados en ejercicio. Si existe la oposición del presidente una vez que se ha insistido por el Parlamento, recién tiene la opción de promulgar la modificación o someter recién al plebiscito, eso requiere vencer algunos quórum, por eso dudo que se pueda hacer una modificación…”

Gustavo Ruz, sociólogo, integrante de la Red Asamblea Constituyente de Santiago, hizo su aporte con mirada histórica en el presente y el futuro.

“No puede ser que tanta gente durante tanto tiempo esté engañada bajo el imperio de un puñado de personas, que tiene el poder de la economía, de los medios, de los bancos, de las cúpulas partidistas, del sistema institucional, un puñado que controla la sociedad. Podríamos hablar de plutocracia, de los que tienen más, de los que tienen el dinero, que mandan más que los diputados y senadores y que 8 millones de ciudadanos…”.

“…en un periodo de 15 años, Chile fue un país muy libre, entre 1958 y 1973, no hemos sido tradicionalmente un país democrático. Avanzamos en la democratización y se nos pasó la mano. El año 73 la oligarquía da el golpe de estado no para sacar a Allende, no para impedir el Plan Z o erradicar el cáncer marxista, sino para restaurar el rol dominante de la plutocracia, de la minoría rica sobre el conjunto de la sociedad, esa restauración habría sido imposible mediante elecciones. Tenía que ser mediante un derramamiento de sangre. En ese periodo se hace la reforma agraria y se nacionaliza el cobre, esos 15 años son de acento democrático y soberano. Nunca en la historia de Chile habíamos sido más soberanos, más dueños de nuestro destino que el día que todos los chilenos nacionalizamos el cobre, ese hecho no podía ser permitido por los dueños del dinero. Esa fue la razón del golpe, habernos atrevido a ser dueños de nuestro destino”.

“La Constitución de 1980 se redacta de tal manera que Pinochet muera en el poder. El tema central de la nueva Constitución no es la descentralización, la ecología o la discriminaciones, el tema central es que la vía por las cuales Chile se modernizó a través del rol del Estado se suprime y el Estado no puede tener empresas a no ser que haya 2/ 3 del los parlamentarios que lo autoricen. Se le niega el estado, se reserva la riqueza a los ricos, que generan más poder, controlan el 60 por ciento del capital. El poder del dinero influye cuando se discute el uso de nuestros recursos, del agua… el poder fáctico del dinero. Frente a eso, que se ha generado por la fuerza de un bando dictado por cuatro generales, la Constitución que nos obliga a aceptar una legalidad que es como un embudo, conforme a aquello, se hizo un movimiento de resistencia contra la Constitución del 80... Ahora, debemos demostrar que quienes queremos una Constitución democrática somos mayoríaen Chile".

El debate generado tras las exposiciones, dejó claro que la reflexión y el intercambio de ideas, recién comienza. Aún falta camino por recorrer…

Concepción, 11 de julio de 2009.-