miércoles, 15 de febrero de 2012

...para ser un pequeño burgues...

Toda la social democracia neoliberal, sobándose las manos por que se sienten depositarios de los movilizaciones nacionales de los estudiantes

Por: Níkolas Friedmann

Mientras en la seudo izquierda, el Partido de Igualdad (tipo peronista horizontal y transversal), la derecha neoliberal concertacionistas, los constituyentes ,éstas ideas pequeño burguesas sólo apuntan a quitarle identidad de clase, su fuerza, y radicalidad a las bases sociales y populares del pueblo y lo más grave , despolitizar a las vastas bases populares atrasadas por la influencia de la oligarquía a través de sus medios de desinformación que apuntan a que no debes ser un critico social, estos pequeños burgueses no pueden permitir bajo ningún termino que el pueblo se trasforme en un sujeto revolucionario de cambios radicales, sino un consumidor, es más, un emprendedor emergente, (la oligarquía ha desatado todo su odio y su violencia de clase, vía aparatos armados que dan sustentabilidad a la institucionalidad capitalista, su “democracia”” hoy neoliberal, éstos han reducido los 23 intentos de constituyente a sangre, humo y cenizas, durante los últimos 200 años trascurridos, desde que gobiernan (la oligarquía) controlando las vidas de los pueblos). Estos pequeños burgueses sacan cuentas alegres con las movilizaciones estudiantiles por una educación pública, ya que ellos se sienten depositarios de esa lucha porque marcharon junto a los estudiantes, creen que las vastas bases de estudiantes van a volcar todo su ímpetu rebelde hacia ellos, nada más equivocados, ¿Y por que decimos esto?, ¿Por que planteamos esto? El movimiento estudiantil, como detonante social cumplió ese rol histórico por lo menos este año que pasó, esperando que éste 2012 sea mucho mejor ya que en ello gana solo el pueblo, y los pueblos oprimidos.

El movimiento estudiantil adquirió gran protagonismo así como en el plano político ideológico desarrollando una gran variedad de expresiones en las movilizaciones sociales, cuya esencia se caracterizó por dos formas de actuar, la pacifica para evitar la represión de las fuerzas represivas y así entregarle un cheque en blanco al gobierno (de echo muchos de ellos levantaban las manos para diferenciarse de los manifestantes rebeldes para mostrarle la funcionario policial su actitud pacifista o “jipi”), a la par esta la social democracia neoliberal derechista, concertación (clase auxiliar o yanaconas de la oligarquía), y la otra que busca la confrontación directa con las fuerzas militarizadas de carabineros, pero solo es una lucha estéril de corto aliento ya QUE NO ESTA SUSTENTADA en las grandes masas populares ya que los medios de lucha no determinan ser más o menos revolucionarios, sino los objetivos que se persiguen, pero en resumen las dos son una forma CONCRETA movilización y de lucha, por la educación publica y no mercado que impera en Chile, gracias a la oligarquía (su negocio), la concertación y su aliado el PC.

El movimiento estudiantil ha potencializado a las vastas bases dormidas desde las últimas movilizaciones nacionales de finales de los 80s, alcanzando notables niveles de legitimación social de echo la lucha armada era el eje central de lucha en ese periodo histórico. Las grandes movilizaciones estudiantiles han impregnado de una suerte de rebeldía a bastos sectores del pueblo dormido llegando a los sectores de base de la social democracia neoliberal y como algo natural ya que es político (pero nocivo), ha aparecido el oportunismo de siempre y por cierto da asco (Tohá, pretende la alcaldía de Providencia partiendo de la lucha de los estudiantes y no asumiendo los objetivos en sí de esa lucha, ¿Con qué cara?). Muchos vimos con gran sorpresa a los funcionarios de la concertación que trataron de marchar con los estudiantes, ahí esta el caso del oportunista y convertido al neoliberalismo de Sergio Aguiló expulsado por los estudiantes en Talca, ahí está lo sucedido a la Carolina Tohá, muchos de éstos convertidos y delincuentes (Zaldívar, golpista y principal sostén de los grupos económicos que explotan a los trabajadores forestales y pesqueros), a éstos tránsfugas (que traicionaron a la “gente”, al pueblo) no le faltaron ganas por marchar junto a los estudiantes, olvidando éstos canallas que durante 17 años administraron la institucionalidad neoliberal pinochetista, que llenaron las cárceles de revolucionarios del FPMR, MIR, Lautaro, asesinándolos sin compasión, llenándose las manos con sangre de valiosas vidas de compañeras (os), profundizando las leyes coercitivas creadas por la Tiranía pinochetista, como la Ley antiterrorista, basada e la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN), que más tarde la Concertación la reviviría con la doctrina de Paz Ciudadana, cuantos de estos compañeras(os) tienen sus vidas echo pedazos ya que bajo la lógica de clase de los concertacionistas estos revolucionarios son delincuentes, lumpen por que estos dignos combatientes entendieron desde ya la traición de la concertación al pueblo y su programa, que dicho sea de paso programa de gobierno elaborado por la CIA y traído por el embajador yanky y entregado a los dirigentes de la Concertación en esa época.

Ahora hay algo que no se puede dejar de lado o mencionar, que el movimiento estudiantil no tiene nada de parecido a los movimientos sociales de los 60s, 70, y 80s ya que todos ellos respondían a una cuestión de clase que no es nada parecido al de hoy que sólo busca cuestiones economicistas vía transversal, la educación pública, no es sinónimo de libre y gratis ya que para que sea realmente libre y gratis debe ser vista de forma integral y como dice un rayado en Talca, “EDUCACION PUBLICA PARA QUE EL HIJO DEL OBRERO SEA INGENIERO”, ¿Cómo se resuelve la cuestión de clase en ésto?, ¿Cómo aseguramos la educación popular de clase?, sin ver para atrás y menos para adelante, eso sólo tiene respuesta con el Socialismo, lo otro solo es acercarse a México, Argentina, ahora en Colombia, etc., donde los estudiantes lograron que la educación sea publica, pero las contradicciones de clase son cada vez más profundas y las desigualdades sociales y políticas son horrorosas cuando llega la hora de recibir el sueldo, es vez de buscar la justicia social se crearon castas de hijos de pobres y trabajadores que reniegan de la clase y adhieren a la burguesías votando por sus partidos, ya que la protesta y la lucha callejera, el petitorio, etc., SON HERRAMIENTAS DE LUCHA (para el socialismo), pero en estas movilizaciones SON DE PRESIÓN (por reformas) por eso no hay que confundirse, no hay que tender a mirar estos proceses de la misma forma, eso solo es mirar estos procesos sociales de clase de forma plana, que tienes aspectos parecidos si, pero en las movilizaciones, solo eso (de forma), jamás será como los 80s para a tras (de fondo).

A la par Piñera suma y sigue con su ofensiva neoliberal mercantil

Sin bombos ni platillos hace unos días la corporación estatal neoliberal, hizo un pacato murmullo que a partir de 2012 los créditos de pregrado ya no estarán disponibles, con ésta decisión mercantil por cierto de terminar con los créditos CORFO (método creado por los genios neoliberales de la Concertación), que dejará a la deriva a más de 4 mil familias, ésta decisión antojadiza del gobierno neoliberal de Piñera dejó atónitas a las familias que veían en esta la única alternativa para que sus hijos estudiaran y que temen que al ya no contar con el Estado como aval ni con los recursos que inyectaba, las instituciones financieras que aún continuaban entregando esta modalidad, modalidad que ha servido como único crédito de estudios que quedó en el total desamparo con tasas que superan el 9%, llegando a pagar mas de 4 veces lo solicitado, un solapado CHANTAJE de la Concertación, CORFO, Banco Estado, este mecanismo de crédito financiero es la forma más oscura e ilegal que se haya descubierto, que sumía a los trabajadores (padres) a pagar en cuotas, en UF por 15 años, éste es el gran abuso de una de las fracciones de la oligarquía, la Concertación. Dejando a 3.800 estudiantes en el más absoluto abandono, a medio camino, que determina su vida (lo cual hace completamente inútil todo lo gastado hasta ahora y le corta a los deudores el acceso a la herramienta única con la que podrían pagar su la carrera.

Con esta realidad se atreven a señalar que los estudiantes protestan sin razón, está en trámite de aprobación la rebaja de tasas del CAE, pero nunca se ha mencionado alguna rebaja en aquellos que estudiaron con sistema de créditos CORFO. Es más, frente a ESTA REALIDAD, como se entiende que el gobierno de turno (neoliberal) le siga entregando millones de dólares en bandeja a la Banca privada, sólo con una fracción de ese dinero se podría financiar la educación gratuita para cien mil jóvenes, mientras la alianza responde que la educación no puede ser gratuita por que no existen recursos para ello, pero sí para regalárselos a los Bancos. Entonces ¿Cuál es la solución que se les dá a quienes pierden crédito CORFO?, adquirir un crédito de consumo asfixiante, inflexible y con tazas impagables. En realidad el crédito CORFO era un disfraz de un usurero y grosero crédito de consumo, las familias se encalillaban por años para pagar un crédito que lo único que tenían de gracia era que te lo daban rápido con aval del Estado, pero bajo condiciones ruines, como es en la banca en Chile desde siempre.

Ahora lo que es realmente un grave problema para las familias chilenas de bajos recursos, si donde hay 01 profesional y un hijo o bien 02 profesionales y dos hijos ya que inmediatamente caen en el 5to Quintil con un promedio aproximado de $300.870 por persona y no tienen derecho a postular ni a becas ni al Crédito con Aval del Estado (CAE) (De que nos sirve la baja de interés al 2%) si nos eliminaron el Crédito CORFO, lo que significaría pagar todo al contado. Si los quintiles para el 2012 quedaron definidos así: Quintil I: De 0 a $61.911, con un aumento de $2.095 en relación a este año (Año 2011 0 - $59.817)Quintil II: De $61.912 a $105.907, que presenta un incremento de $3.581 (Año 2011 $59.818 -$102.326Quintil III: De $105.908...

Empleo, más ruido que trabajo

Mientras el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, destacaba que la tasa de desocupación del trimestre móvil abril-junio, no registró variación respecto del período anterior y se mantuvo en 7,2%, mencionando “Hemos tenido una vez más buenas noticias”, y agrega “hubo una creación de empleo superior a 450 mil puestos de trabajo desde el trimestre móvil actual en doce meses hacia atrás”, destacando que estos puestos de trabajo, unos 250 mil fueron ocupados por mujeres. Pero lo que no menciona el ministro, así como Piñera es que estas cifras son algo oscuras, manipuladas. Lo que no dice este sinvergüenza es que cambiaron la metodología para considerar la cesantía, ahora una persona que trabaja 1 vez a la semana en una feria se considera "con trabajo", antes esta misma persona se consideraba "desempleado". Así es re fácil la cosa, quien no la hace así, hablar que bajó el desempleo por que hay más personas vendiendo helados, ropa usada, aguas minerales o superocho en las micros o calles de Chile, claro como trabajan una sola vez en la semana no eres cesante, pero éstos ambulantes como trabajan casi la semana completa bajo la lógica mercantil neoliberal, son millonarios y es más ya no son pobres, ahora están sobre la línea de la pobreza por lo tanto están fuera de la ayuda del Estado.

Mientras la Alianza por Chile se vanagloria de éstas estadísticas falsas, por cierto en el fundo y complejo turístico propiedad de Piñera, en Bahía Coique, Región de los Ríos, los derechos labores no existen, tiene trabajadores a los que les paga $145 000 al mes, ganan menos que el sueldo mínimo establecido por la ley laboral pinochetista, tienen largos horarios de trabajo, más allá de las horas también establecidas por la ley, muchos de ellos sin contrato ni pago de cotizaciones por los derechos sociales, ni seguros de accidente en la Mutual de Seguridad, todos ellos establecidos en la “ley” y no sólo le paga una miseria a sus empleados, sino que además los explota, ese es el presidente neoliberal de Chile. Ahora la ministra neoliberal Matthei defensora de los grandes grupos económicos, ¿Será quien salga en defensa de este “emprendedor” o de los trabajadores sobre explotados?, ¿Hará lo mismo, que en Isla Riesco?, ya que son semanas y semanas que se le exige que la ministra Matthei fiscalice la inseguridad e insalubridad de los campamentos en la isla Riesco y no se hace absolutamente nada, ésta ni si inmuta, mientras en ese recinto NO se respetan las jornadas laborales ni los salarios pactados, para que mencionar la destrucción del medio ambiente que están generando las instalaciones de estos humildes emprendedores.

De la Editorial de la Garrapata en la WEBs

viernes, 13 de enero de 2012

URGENCIAS CLIMATICAS



Ignacio Ramonet

La grave crisis financiera y el horror económico que padecen las sociedades europeas están haciendo olvidar que –como lo recordó, en diciembre pasado, la Cumbre del clima de Durban, en Sudáfrica– el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad siguen siendo los principales peligros que amenazan a la humanidad. Si no modificamos rápidamente el modelo de producción dominante, impuesto por la globalización económica, alcanzaremos el punto de no retorno a partir del cual la vida humana en el planeta dejará poco a poco de ser soportable.

Hace unas semanas, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció el nacimiento del ser humano número siete mil millones, una niña filipina llamada Dánica. En poco más de cincuenta años, el número de habitantes de la Tierra se ha multiplicado por 3,5. Y la mayoría de ellos vive ahora en ciudades. Por primera vez los campesinos son menos numerosos que los urbanos. Entre tanto, los recursos del planeta no aumentan. Y surge una nueva preocupación geopolítica: ¿qué pasará cuando se agrave la penuria de algunos recursos naturales? Estamos descubriendo con estupefacción que nuestro “ancho mundo” es finito...

En el curso de la última década, gracias al crecimiento experimentado por varios países emergentes, el número de personas salidas de la pobreza e incorporadas al consumo sobrepasa los ciento cincuenta millones...(1) ¿Cómo no alegrarse de ello? No hay causa más justa en el mundo que el combate contra la pobreza. Pero esto conlleva una gran responsabilidad para todos. Porque esa perspectiva no es compatible con el modelo consumista dominante.

Es obvio que nuestro planeta no dispone de recursos naturales ni energéticos suficientes para que toda la población mundial los use sin freno. Para que siete mil millones de personas consuman tanto como un europeo medio se necesitarían los recursos de dos planetas Tierra. Y para que consumieran como un estadounidense medio, los de tres planetas.

Desde el principio del siglo XX, por ejemplo, la población mundial se ha multiplicado por cuatro. En ese mismo lapso de tiempo, el consumo de carbón lo ha hecho por seis... El de cobre por veinticinco... De 1950 hasta hoy, el consumo de metales en general se ha multiplicado por siete... El de plásticos por dieciocho... El de aluminio por veinte... La ONU lleva tiempo avisándonos de que estamos gastando “más del 30% de la capacidad de reposición” de la biosfera terrestre. Moraleja: debemos ir pensando en adoptar y generalizar estilos de vida mucho más frugales y menos derrochadores.

Este consejo parece de sentido común pero es evidente que no se aplica a los mil millones de hambrientos crónicos en el mundo, ni a las tres mil millones de personas que viven en la pobreza. La bomba de la miseria amenaza a la humanidad. La enorme brecha que separa a los ricos de los pobres sigue siendo, a pesar de los progresos recientes, una de las características principales del mundo actual (2).

Esto no es una afirmación abstracta. Tiene traducciones muy concretas. Por ejemplo, en el tiempo de lectura de este artículo (diez minutos), 10 mujeres en el mundo van a fallecer durante el parto; y 210 niños de menos de cinco años van a morir de dolencias fácilmente curables (de ellos, 100 por haber bebido agua de mala calidad). Estas personas no fallecen por enfermedad. Mueren por ser pobres. La pobreza las mata. Mientras tanto, la ayuda de los Estados ricos a los países en desarrollo ha disminuido, en los últimos quince años, un 25%... Y en el mundo se siguen gastando unos 500.000 millones de euros al año en armamento...

Si en las próximas décadas tuviésemos que aumentar en un 70% la producción de alimentos para responder a la legítima demanda de una población más numerosa, el impacto ecológico sería demoledor. Además, ese crecimiento ni siquiera sería sostenible porque supondría mayor degradación de los suelos, mayor desertificación, mayor escasez de agua dulce, mayor destrucción de la biodiversidad... Sin hablar de la producción de gases de efecto invernadero y sus graves consecuencias para el cambio climático.

A este respecto, conviene recordar que unos 1.500 millones de seres humanos siguen usando energía fósil contaminante procedente de la combustión de leña, carbón, gas o petróleo, principalmente en África, China y la India. Apenas el 13% de la energía producida en el mundo es renovable y limpia (hidráulica, eólica, solar, etc.). El resto es de origen nuclear y sobre todo fósil, la más nefasta para el medio ambiente.

En este contexto, preocupa que los grandes países emergentes adopten métodos de desarrollo depredadores, industrialistas y extractivistas, imitando lo peor que hicieron y siguen haciendo los actuales Estados desarrollados. Todo lo cual está produciendo una gravísima erosión de la biodiversidad.

¿Qué es la biodiversidad? La totalidad de todas las variedades de todo lo viviente. Estamos constatando una extinción masiva de especies vegetales y animales. Una de las más brutales y rápidas que la Tierra haya conocido. Cada año, desaparecen entre 17.000 y 100.000 especies vivas. Un estudio reciente ha revelado que el 30% de las especies marinas está a punto de extinguirse a causa de la sobrepesca y del cambio climático. Asimismo, una de cada ocho especies de plantas se halla amenazada. Una quinta parte de todas las especies vivas podría desaparecer de aquí a 2050.

Cuando se extingue una especie se modifica la cadena de lo viviente y se cambia el curso de la historia natural. Lo cual constituye un atentado contra la libertad de la naturaleza. Defender la biodiversidad es, por consiguiente, defender la solidaridad objetiva entre todos los seres vivos.

El ser humano y su modelo depredador de producción son las principales causas de esta destrucción de la biodiversidad. En las últimas tres décadas, los excesos de la globalización neoliberal han acelerado el fenómeno.

La globalización ha favorecido el surgimiento de un mundo dominado por el horror económico, en el que los mercados financieros y las grandes corporaciones privadas han restablecido la ley de la jungla, la ley del más fuerte. Un mundo en el que la búsqueda de beneficios lo justifica todo. Cualquiera que sea el coste para los seres humanos o para el medio ambiente. A este respecto, la globalización favorece el saqueo del planeta. Muchas grandes empresas toman por asalto la naturaleza con medios de destrucción desmesurados. Y obtienen enormes ganancias contaminando, de modo totalmente irresponsable, el agua, el aire, los bosques, los ríos, el subsuelo, los océanos... Que son bienes comunes de la humanidad.

¿Cómo ponerle freno a este saqueo de la Tierra? Las soluciones existen. He aquí cuatro decisiones urgentes que se podrían tomar:

— cambiar de modelo inspirándose en la “economía solidaria”. Ésta crea cohesión social porque los beneficios no van sólo a unos cuantos sino a todos. Es una economía que produce riqueza sin destruir el planeta, sin explotar a los trabajadores, sin discriminar a las mujeres, sin ignorar las leyes sociales;

— ponerle freno a la globalización mediante un retorno a la reglamentación que corrija la concepción perversa y nociva del libre comercio. Hay que atreverse a restablecer una dosis de proteccionismo selectivo (ecológico y social) para avanzar hacia la desglobalización;

— frenar el delirio de la especulación financiera que está imponiendo sacrificios inaceptables a sociedades enteras, como lo vemos hoy en Europa donde los mercados han tomado el poder. Es más urgente que nunca imponer una tasa sobre las transacciones financieras para acabar con los excesos de la especulación bursátil;

— si queremos salvar el planeta, evitar el cambio climático y defender a la humanidad, es urgente salir de la lógica del crecimiento permanente que es inviable, y adoptar por fin la vía de un decrecimiento razonable.

Con estas simples cuatro medidas, una luz de esperanza aparecería por fin en el horizonte, y las sociedades empezarían a recobrar confianza en el progreso. Pero ¿quién tendrá la voluntad política de imponerlas?

NOTAS:

(1) Sólo en América Latina, como consecuencia de las políticas de inclusión social implementadas por gobiernos progresistas en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Venezuela y Uruguay, cerca de ochenta millones de personas salieron de la pobreza.

(2) En el mundo, unos 100 millones de niños (sobre todo niñas) no están escolarizados; 650 millones de personas no disponen de agua potable; 850 millones son analfabetas; más de 2 000 millones no disponen de alcantarillas, ni de retretes...; unos 3 000 millones viven (o sea se alimentan, se alojan, se visten, se transportan, se cuidan, etc.) con menos de dos euros diarios.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Europa, la desaparición de la democracia

Francois Bonnet
MediapartTraducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos¿Nos encontramos en un momento crucial histórico, uno de la magnitud de la caída de la URSS (cuyo 20 aniversario se conmemora el mes que viene)? ¿Un momento crucial que sería el desmoronamiento financiero y político de Europa, el final de sesenta años de construcción europea?Es lo que se constata con la aceleración, desde hace una semana y el fracaso del a cumbre del G-20, de una crisis monetaria que, convertida en una crisis política, acaba de provocar lo que hay que denominar dos golpes de Estado. Georges Papandreu en Grecia, Silvio Berlusconi en Italia no han dimitido debido a derrotas electorales, ni siquiera al voto de censura de sus respectivos parlamentos: estos votos de censura nunca tuvieron lugar, ni en Atenas ni en Roma.No, ambos hombres, eslabones débiles de la cadena de jefes de gobierno de la zona euro, cayeron derrocados por los mercados y por unos socios europeos bajo presión. Los mercados, es decir, los banqueros y otros establecimientos financieros (fondos de pensión, hedge funds, fondos de inversión, etc.). Sus socios europeos, es decir, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, los dirigentes del banco Central Europero (BCE) y de la Comisión Europea, que afirmaban actuar en nombre de lo que ellos presentan como su deber: aislar el incendio, salvar el euro (y salvarse a sí mismos).En menos de una semana tres hombres acaban de encarnar y de prestar su rostro a los golpes de Estado de los mercados.Mario Draghi: este banquero, vicepresidente del banco de negocios Goldmann Sachs-Europa, el cual había ayudado a Grecia a maquillar sus cuentas, y después gobernador del banco de Italia, toma la presidencia del Banco Central Europeo.Lucas Papademos: este ex dirigente del Banco Central Griego (1994-2002), más tarde vicepresidente del BCE durante ocho años (2002-2010), y que después de desempeñar estos dos cargos no podía ignorar nada de las cuentas falsas griegas, se convierte en primer ministro griego. Su condición: un gobierno de unión nacional que va de la extrema derecha al partido socialista.Mario Monti: este economista de la derecha liberal, comisario europeo al cargo de la competencia durante diez años (1994-2004) y a este título decidido actor de la desregulación de los mercados europeos, nombrado senador vitalicio, debe convertirse en primer ministro italiano. Su condició: un gobierno de unión nacional que debería ir de la xenófoba y populista Liga Norte al principal partido de oposición de izquierda a Berlusconi, el Partido Demócrata.Esto no ha acabado. Dentro una semana, para el domingo 20 de noviembre, está programada la muerte (esta vez en las urnas) del gobierno español. Sale el gobierno socialista: bajo la presión de los mercados financieros Zapatero decidió anticipar las elecciones. Lo mismo que en 2010 había hecho en Irlanda Brian Cowen para ser derrotado él también y dimitir.¿Por qué, entonces, no seguir la curva de estos regímenes caídos o derrocados? Y escribir, por ejemplo, que a principios de enero, cuando las tasas de interés a 10 años sobre la deuda francesa se hayan duplicado (de 3,4% el jueves, superarían el 7%), Nicolas Sarkozy pedirá formar un gobierno de unión nacional.¿[Por qué no escribir] Que nombrará a su cabeza a un tecnócrata (Jean-Claude Trichet, el cual acaba de abandonar la presidencia del BCE y está disponible...) o un técnico, por ejemplo Michel Pébereau, un ex empleado del Tesoro, que pasó por el gabinete del ministro Monory y hoy es poderoso jefe de BNP-Paribas ?¿Y que si por ventura la izquierda rechazara este gobierno de unión nacional a pesar de las repetidas presiones de los mercados se vería acusada de la política de lo peor como ya lo fue por haber rechazado la “regla de oro”?Ciencia ficción estúpida: ¿estamos tan seguros de ello? Desde hace un mes Dominique de Villepin pide un plan de austeridad de al menos20.000 millones de euros dirigido por un gobierno de unión nacional al que él se uniría enérgicamente. François Bayrou, que se quiere profeta en materia de denuncia de la deuda, blande su concepto de mayoría central, nueva unión nacional del círculo de la razón ( véase nuestra entrevista aquí ). Y no nos quepa duda de que un Jean-Louis Borloo se uniría sin dudar a este dispositivo.¿Se miden bien las escandalosas denegaciones democráticas que tienen que padecer hoy los ciudadanos griegos e italianos? A diferentes títulos, puesto que no se puede comparar a ambos hombres, Papandreu y Berlusconi pueden encarnar o ser percibidos como unos modelos de hombres incompetentes o corruptos. Pero el primero fue elegido por un amplio margen en 2009 y el segundo también fue elegido por un amplio margen en 2008. Y ahora se les ha quitado de en medio, al margen de cualquier procedimiento democrático, en un pánico europeo provocado por las tasas de interés y las cotizaciones bursátiles.“Los locos han tomado el control del manicomio”, dice el economista Pierre Larrouturou en una entrevista para Mediapart. Los financieros “que han arruinado a gran cantidad de personas siguen explicándonos lo que se debe hacer... Estoy condenado a leer unos artículos económicos que no comprendo”, se hace eco en una entrevistas a Le Monde e l escritor franco-griego Vassilis Alexakis.A partir de ahora es inútil hablar de izquierda, de derecha, de paro, de derechos sociales, de redistribución, de revolución fiscal: hay que vigilar los créditos swap, las tendencias de las Bolsas asiáticas y estadounidenses, la cotización de Crédit agricole, de la Société générale et de la Commerzbank, el diferencial franco-alemán, el estado del mercado de obligaciones y después analizar con lupa lo que puede querer decir el último comunicado del BCE que respondía al de la Reserva Federal estadounidense (FED, por sus siglas en inglés) y anticipaba la apertura de los mercados asiáticos. No, no es una broma: el presidente de la República Italiana, Giorgio Napolitano, de 86 años y ex comunista, quiere un nuevo gobierno, a cualquier precio ¡antes del domingo por la noche y la “apertura de los mercados”!Y así es como nuestras democracias desaparecen ante las fuerzas del mercado, las histerias especuladoras y las crispaciones nacionalistas.Y es que nuestros dirigentes han dejado hacer. De pronto emerge una Europa de la urgencia, no “postdemocrática”, como escribe y dice el ex ministro de Asuntos Exteriores [francés] Hubert Védrine (véase el vídeo), sino a-democrática, la de una democracia que se ha desvanecido, la de una democracia que se ha dejado de lado hasta una eventual vuelta a una fortuna mejor.Nos dicen que serán una verdaderas elecciones legislativas en Grecia dentro de quince semanas las que permitirán devolver la palabra al pueblo, pero mientras tanto ¡se habrá adoptado el plan de austeridad que endeudará al país durante la próxima década! En Italia ni siquiera son seguras estas elecciones anticipadas... Por lo que se refiere a España, el Partido Popular (derecha), seguro de ganar a los socialistas, se ha cuidado sobre todo de exponer el menor programa económico y simplemente ha argumentado que era mejor estar en condiciones de aplicar las recetas europeas.La Europa de urgencia, a-democrática, es la de los banqueros y de los tecnócratas. Pero una vez que la política ha salido por la puerta, no tenemos duda de que va a apresurarse a volver a entrar por la ventana en su peor forma: la extrema derecha xenófoba y populista. Y es que en cuanto se trata de Europa, tecnócratas y populistas se alimentan unos a otros: la denuncia de los primeros alimenta a los segundos y el miedo a los segundos arroja en los brazos de los primeros.Librarse de los tecnócratas que son apoderados de los mercados financieros locos; librarse de los populismos extremistas y de los retrocesos de las naciones. Este es finalmente el verdadero reto de esta crisis sin precedentes. Y esto plantea a la vez la cuestión de las responsabilidades pasadas y de los esquemas de futuras reconstrucciones.Las responsabilidades pasadas Nicolas Sarkozy las ha identificado claramente: son las de sus predecesores, con Lionel Jospin y Jacques Chirac a la cabeza. Lo volvió a repetir el martes con ocasión de un viaje a Estrasburgo. Grecia no hubiera debido integrarse en la zona euro; el euro se hizo sin ninguna herramienta de coordinación de las políticas económicas (la famosa gobernanza económica), sin integración o armonización de las políticas de los Estados y de las dos primeras economías europeas, Alemania y Francia.El vídeo del discurso de Sarkozy se puede ver aquí, en particular a partir del minuto 63 .El jefe de Estado se limita a enunciar ahí manidas banalidades. Sí, se conocían las carencias griegas, pero el débil peso de su economía (2% del PIB europeo) debía permitir absorberlas fácilmente (¿acaso no se aceptó a Bulgaria y Rumanía en la Unión Europea sabiendo perfectamente que estos dos países no estaban preparados?).La crisis actual no es consecuencia de malas decisiones en el momento decisivo de la década de 2000, sino de la gestión irresponsable de la zona euro realizada desde 2008 tanto por Nicolas Sarkozy como por Angela Merkel. En vista de la situación se mide mejor hasta qué punto el “minitratado” de Lisboa, iniciado por los alemanes y promovido por Sarkozy desde su elección en 2007, no ha hecho sino instalar todas las palancas de una crisis política que hoy estalla a plena luz.Mediapart ha publicado varias investigaciones al respecto ( por ejemplo, ésta ) . ¿Podemos recordar simplemente que desde 2008 Sarkozy y Merkel hubieran podido obligar a Silvio Berlusconi a modificar su política económica? ¿Que nada les impedía pedir a la derecha griega (entonces en el poder) que dejara de amañar las cuentas del país? ¿Que tanto la canciller alemana como el jefe del Estado francés hubiera podido exigir igualmente a los grandes bancos franceses y alemanes que actuaran de otra manera en sus contratos especulativos sobre las deudas de los Estados?Como no se hizo nada de eso, las tareas de la reconstrucción europea se inician en las peores condiciones. Se mencionan varios escenarios: todos ellos comportan peligros extremos que van desde una posible desintegración de la zona euro o la desmembración de la Unión Europea a una huida hacia adelante federalista y tecnócrata. En este momento ninguno de los escenarios implica nuevas consultas a los ciudadanos europeos ni planea aumentar de nuevo los poderes del Parlamento europeo.El “gran salto adelante” federalista, tan deseado en Bruselas ( véase aquí nuestro artículo ) sólo podrá hacer el juego de los populismos. Hubert Védrine tiene razón al señalar hasta qué punto este término de federalismo es una “palabra maleta” que contiene todo y su contrario. Se puede deplorar, pero hoy es sobre todo un palabra-espantapájaros para una gran mayoría de los ciudadanos europeos.Otro peligro es el proyecto claramente expuesto por Nicolas Sarkozy de un núcleo duro europeo en una Unión Europea de 27 miembros. Es el viejo proyecto de un “grupo avanzado”, algunos países que aceleran su integración económica: esto se puede hacer a la escala de la zona euro (17 países), pero también a escala menor, los cinco o siete más cercanos.Berlín lo desmiente en este memento y París también, pero es una posibilidad que, sin embrago, se ha considerado en el Elíseo y que se expresó en el discurso de Estrasburgo del jefe de Estado. Además, Barroso, presidente de la Comisión Europea, no se equivocó cuandodesde el día siguiente en Berlín se declaraba completamente opuesto a una zona euro que dejaría tras de sí y en una Unión Europea desmembrada a los otros diez países miembros de la UE pero no de la zona euro: “Quiero ser claro, es indefendible”, insistió.Así que puede que haya que leer, con ojos nuevos, la declaración fundadora del 9 de mayo de 1950, la de Robert Schuman, que lanzaba el proceso de construcción europea. Y volver a los principios fundadores:Su primera fase: “La paz mundial no se podrá salvaguardar sin unos esfuerzos creadores a medida de los peligros que la amenazan ”. ¿Toma hoy nuestros dirigentes “la medida” de lo que hay en juego?Su quinta fase: “Europa no se hará de golpe ni en una construcción de conjunto: se hará por medio de las realizaciones concretas que crean en primer lugar una solidaridad de hecho”. ¿La “solidaridad de hecho” es la que se está aplicando a Grecia y a Italia? ¿Las “realizaciones concretas” lo son en prioridad para los ciudadanos europeos? ( Vease la declaración completa aquí) Plantear estas preguntas muestra la magnitud del abismo que se ha abierto a los pies de los europeos. Desde 2005 y desde los votos negativos de franceses y neerlandeses, los partidos dominantes de las derechas y de las izquierdas europeas han eludido el debate europeo. Ya no es posible hacer economía, por consiguiente, hay que volver ante los electores de los 27 países miembros y consultarles.

lunes, 10 de octubre de 2011

Camila Vallejos, comunista y líder de las protestas estudiantiles en Chile

Camila Vallejo, 23 años, comunista y líder de los cinco meses de revuelta en Chile


Militante comunista, estudiante de Geografía y presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. Tiene 23 años, ojos verdes, personalidad magnética y verbo preciso. Se llama Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y es la mujer más admirada por los chilenos.

En un continente acostumbrado a los héroes guerrilleros y combativos, Camila Vallejo se ha convertido en símbolo y referente. Desde que comenzaron hace cinco meses las protestas de los estudiantes chilenos, esta joven atractiva, culta y desenvuelta se ha convertido en la principal rival política del gobierno de Sebastián Piñeira.

Gana al presidente por goleada en respaldo popular

Las encuestas dicen que la estudiante es respaldada por el 68 % de la población. Cuarenta puntos por detrás aparece el presidente de la nación, desgastado ante la opinión pública por ordenar la represión frontal de las manifestaciones que piden una educación pública gratuita y de calidad.

Piñera llamó este domingo a los universitarios y secundarios a reanudar el diálogo para destrabar el conflicto estudiantil que se extiende en Chile desde hace cinco meses.

Vallejo, que no tiene pelos en la lengua, afirmó el sábado que la ruptura de las negociaciones se originó "por las declaraciones del presidente Piñera contra la gratuidad en la educación; la 'ley maldita del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter' y la suspensión de becas en algunas universidades".

Atacada con gases

El jueves, la jornada más violenta de protestas, la líder del sindicato de estudiantes -que representa a treinta universidades- fue atacada con gases lacrimógenos y golpeada por los carabineros. Quedó paralizada durante horas por la reacción alérgica causada por los gases. En las manifestaciones hubo 250 detenidos y varios periodistas fueron golpeados a porrazos.

En cuestión de semanas, Vallejo se ha convertido en un referente. En su cuenta de Twitter tienemás de 300.000 seguidores. A pesar de que ha recibido amenazas de muerte, no se amilana. Ayer no dejó de promover las nuevas jornadas de movilizaciones para el 18 y el 19 de octubre.

Mientras tanto, el diario The Guardian la presentaba en la portada de su web con el titular. "La nueva heroina revolucionaria popular". Antes había sido presentada en otros medios europeos como el icono de la revuelta de los jóvenes indignados del mundo.

Hija de militantes comunistas, organiza las acciones de la federación de estudiantes desde un pequeño despacho de la universidad presidido por un gran póster de Karl Marx. Sus compañeros la protegen día y noche. No es para menos: la dirección y el teléfono de la joven han aparecido en Intenet y la prensa rosa de Chile no deja de sacarle punta a su relación con el expresidente de la federación, Julio Sarmiento, estudiante de Medicina, nacido en Cuba y también comunista".

El Gobierno ha descartado la demanda estudiantil de una enseñanza gratuita para todos con el argumento de que ello supondría que los pobres financiarían la educación de los ricos. En cambio, ha propuesto aumentos sustantivos de becas para los alumnos de sectores pobres y clase media baja, lo que ha sido rechazado por los estudiantes, pues a su juicio no significa cambio alguno en el sistema educativo.

"Reforma tributaria"

Vallejo sostiene que "no estamos diciendo que los pobres financien a los ricos, sino que los ricos, el 5 % de la población chilena, debe financiar la educación mediante una reforma tributaria".

Asimismo, la líder de los estudiantes chilena señaló que rechazan tajantemente la "ley maldita" anunciada por Hinzpeter y el presidente Piñera, que crea el delito de saqueo y castiga conhasta tres años de cárcel las tomas de colegios.

Movilizados desde mediados de mayo, los estudiantes solicitan al Gobierno que se congele el envío al Congreso de proyectos de ley relativos a la educación, que se asegure la transparencia en el diálogo y que no se otorguen recursos públicos a las instituciones que se lucran con la enseñanza.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hipotesis en torno al discurso, la idiologia y antagonismo, como elemento estructural de la sociedad.


Osvaldo Blanco
pluma y pincel

"Detrás de la ideología no hay una cosa en sí; detrás de la ideología, simple y llanamente, no hay nada. En otras palabras, la ideología es la realidad simbólicamente construida a través del lenguaje".





“El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico".
(Marx, Tesis sobre Feuerbach, Nº II)


1.- Resumen

“Ideología” y “Discurso” son conceptos que han competido por convertirse en parte central del marco teórico de la crítica política al capitalismo y de cómo éste define el orden social. De hecho, el término de “discurso”, especialmente el proveniente de la obra de Foucault y retomado por el postmarxismo de Laclau y Mouffe surge, precisamente, a partir de su crítica a la versión althusseriana del término “ideología” (Larraín, 2010). La forma como se entiende a esta última, no obstante, también ha sido profundamente modificada de la mano de la obra de Slavoj Žižek.



En el presente texto se desarrollan algunas reflexiones sobre la contraposición entre discurso e ideología como dispositivos textuales en pos de producir una definición “verdadera” de lo social.



2.- El antagonismo: lo “Real” de lo social

Hay una figura extraída del psicoanálisis relativa a fijaciones traumáticas que son al mismo tiempo inevitables e inadmisibles; fijaciones de la personalidad que para seguir siendo operativas deben ser reprimidas (Žižek, 2004). El propósito de indicar esta definición es señalar la siguiente hipótesis: la sociedad, para sostenerse un orden regularmente estable en el transcurso del tiempo, debe ser un término que oculte lo que reprime, presentándose como un ámbito de funcionalidad, un cuerpo con sus órganos claramente establecidos. La sociedad sería una figura fundada en un antagonismo que no logra visualizar, porque se trata de su fondo traumático, una otredad de lo social que remite a lo “no-social”, lo anti-social, lo anómico, lo disfuncional, el caos, la decadencia, al debilitamiento de todos los vínculos sociales (ibíd.).



Ahora bien, la estructura social se funda en un antagonismo con el afuera, pero, lejos de ser un entorno distinto al adentro, lo “no-social” actúa como elemento interno, invisible y reprimido, que, sin embargo, permite a la sociedad establecer una diferencia con dicho elemento en su propia interioridad. Con ello queremos decir que, sociológicamente hablando, no es posible señalar un más allá de lo social. La equivocidad de términos tales como “marginalidad” o “exclusión” social, por ejemplo, está en que muchas veces son interpretados como términos que se basan en la idea de que las personas que viven estas situaciones están “por fuera” de la sociedad. En suma, mi convicción es que no hay nada más allá de lo social y que, por lo tanto, lo anti-social no es una exterioridad, sino más bien un elemento estructurante al interior del orden social.



Dicho de otro modo, el concepto de sociedad es un término universal que, sin embargo, se constituye estructuralmente sobre su propia falla, sobre el trauma o, dicho en términos sociopolíticos más específicos: sobre el antagonismo social (Žižek, 2003). Cualquier intento de definir el sistema social implica un intento, siempre fallido, de encerrarse respecto del trauma antagonista que lo constituye. Dicho de otro modo, el antagonismo (la lucha de clases, la lucha estudiantil, la lucha sexual, los conflictos étnicos, etc.) es la contradicción interna que hace que la sociedad, estructuralmente hablando, tenga este elemento como algo siempre indecible –cada vez que nos abocamos a caracterizarlo aparece un nuevo sujeto reivindicando el legítimo derecho a su diferencia–, vale decir, como el soporte desde donde se estructuran a nivel simbólico las relaciones sociales.



3.- Ideología, Discurso y Verdad.

Ahora bien, si esto es así, proponemos una segunda hipótesis: la ideología surge como la trama narrativa desde la cual el cuerpo social intenta llenar el vacío constituido por el antagonismo traumático que lo funda. Al respecto, Žižek plantea una distinción entre lo imaginario del espectro o núcleo pre-ideológico y la ficción del orden simbólico. El antagonismo que amenaza con derrumbar lo social es para Žižek lo Real lacaniano, el momento traumático que hace presente a la muerte, al caos y la desintegración social. La sociedad teme la aparición del espectro de lo Real, pues éste significa un momento traumático, casi siempre olvidado, que de vez en cuando retorna como amenaza de su muerte (Murillo, 2008). Por lo tanto, la ideología sería aquella ficción simbólica (lenguaje) que rearticula las coordenadas que habían sido desestructuradas con la aparición latente del espectro de la muerte (lo Real). Para Žižek, la ideología es el discurso que permite el reconfortante despliegue del lenguaje, expansión discursiva que tiene por misión reterritorializar la desestructuración y fisura de la entrada en escena del fantasma traumático del antagonismo de lo Real.



Cuando Žižek habla de lo imaginario de la ideología remite al espectro, al fantasma que aparece en el hueco, en el vacío que amenaza con derrumbar el orden simbólico (que, dicho sea de paso, para los sujetos es lo mismo que la “sociedad” o “realidad”). Lo simbólico es el despliegue del lenguaje en pos de liquidar ese espectro por medio de la palabra, de los objetos, de la ciencia. Tal y como señala Murillo (op.cit: 26): “La realidad social en la modernidad industrial se constituyó sobre la ficción simbólica del universalismo de los derechos y deberes; esta ficción invistió la irresoluble y reprimida desigualdad social que afectaba al sistema y su consiguiente amenaza de muerte. Ella reaparece en el espectro ideológico bajo la forma de contradicciones no advertidas”.



Si estructuralmente hablando la sociedad posa sobre un antagonismo traumático, en constante cambio, el discurso ideológico aparece como el intento discursivo por llenar el vacío y proponer una serie de coordenadas que permitan la confrontable identidad y mismidad de “sentirnos en casa”. Desde esa perspectiva, lo que se experimenta como “la sociedad” no es la “cosa en sí”, sino, por el contrario, una trama simbolizada hecha de formas provenientes de una episteme múltiple que logra relacionar metonímicamente elementos diversos, ya sean mitos, folclore, filosofía, religión, ciencia, etc. (1). Vale decir, la episteme remite a cierta formación discursivamente estructurada a partir de la constante actividad del trabajo humano, condicionándolo al mismo tiempo a él. Tal y como lo planteaba Foucault, una episteme nunca es estructura rígida o cerrada (Foucault, 2005). Más bien, se trata de una formación discursiva desagregada, hecha de una concatenación no completa y no lineal –al ser pensado como inconsciente, el lenguaje no se rige por las leyes de la lógica– entre formaciones discursivas y extra-discursivas que establecen grietas, fracturas, contradicciones y saltos argumentativos (Murillo, op.cit; Foucault, 2002) (2). Este discurso en constante producción y reproducción es lo que nosotros transitamos como realidad. De esta forma, la realidad social es una ficción simbólica, no porque ella no exista, sino precisamente por el hecho de que es una realidad construida históricamente por medio del desplazamiento metafórico y metonímico de la cadena de significantes (Žižek, op.cit).



Lejos de estar dada de antemano, la realidad presentada en estos términos ideológicos se escapa de la vieja idea de Marx de “falsa conciencia”. Detrás de la ideología no hay una cosa en sí; detrás de la ideología, simple y llanamente, no hay nada (ibíd.). En otras palabras, la ideología es la realidad simbólicamente construida a través del lenguaje. Desde esta particular definición de ideología hecha por Žižek, no se puede sostener que la ideología es una “falsa conciencia” pues esto remitiría a la convicción de que es posible situarse desde un lugar por fuera de la construcción discursiva.



En este particular punto Žižek se emparenta tanto con Foucault como con post-althusserianos como Laclau, quienes sostienen el término de discurso como una forma de criticar la ideología althusseriana de la falsa conciencia. El discurso remite a relaciones de poder; tal y como dirá Foucault fuertemente influenciado por Nietzsche: el poder produce saber, produce el régimen de verdad que es necesario para el mantenimiento de su dominio. En su versión de “falsa conciencia”, la ideología debe ser criticada desde un lugar extra-ideológico, un punto de vista verdadero, científico –que no es otra cosa que el punto de vista del materialismo histórico– desde donde se juzga a la ideología. Es como si la ideología estuviese en otro lugar que la verdad o, lo que es lo mismo, como si la verdad residiera en un lugar distinto al de la ideología. La ideología desde la mirada de Althusser es una cuestión cognitiva, un error que se supera con la llegada de la verdad a partir del ejercicio científico (Eagleton, 2005). Entre la ideología como error cognitivo y la ideología como realidad simbólicamente tramada existen claras diferencias.



El término de discurso, por contrapartida, tiene en Foucault un resabio nietzscheano que se aleja de las pretensiones científicas respecto de la verdad. Vale decir, a diferencia de la “ideología” de Althusser, el concepto de “discurso” no tiene que ver con la verdad. Para Nietzsche, el conocimiento humano no tiene como finalidad la comprensión y el entendimiento de las cosas. La meta de la ciencia y del conocimiento no es la verdad, como si la verdad estuviese esperando en algún lugar metafísico. La meta de la ciencia y así también de cualquier pretensión de verdad es la dominación.



En efecto, el conocimiento humano está orientado a dominar las cosas, pues es un instrumento dentro de la lucha por la vida. Por tanto, si conocemos algo no es para entenderlo, ni para comprender sus causas. Simplemente producimos conocimiento a partir de la voluntad de poder, puesto que entendemos las cosas para dominar la vida (Larraín, op.cit). El saber está determinado por la voluntad de dominio, por la voluntad de poder. La verdad no es el fin supremo del intelecto. Incluso la mentira y la falsedad, si son indispensables para el dominio de las cosas, pueden ser promovidas y aseguradas por la razón y el conocimiento. De esta manera, si es necesario mantener y extender la propia vida, una falsedad puede ser tan o más importante que la verdad. Esto es expresado por Nietzsche en su famoso aforismo 4 de su obra “Más allá del bien y del mal”: “El hecho de que un juicio sea falso no constituye, en nuestra opinión, una objeción contra ese juicio (…) Se trata de saber en qué medida este juicio sirve para acelerar y mantener la vida, para conservar la especie, para mejorarla incluso (…) renunciar a los juicios falsos sería renunciar a la vida, negar la vida” (Nietzsche, 2010: 50-51).



4.- El exceso del lenguaje respecto de la producción material

La construcción social que llamamos realidad es el tejido históricamente infinito, no inamovible, del quehacer humano siempre entramado en relaciones de poder, en luchas por y contra la dominación. Las relaciones e interacciones sociales nunca se realizan entre sujetos iguales, pues siempre hay poder y resistencia, desequilibrios que remiten al hecho que la sociedad, lejos de un campo inmóvil donde confluye una comunidad de semejantes, está constituida sobre el antagonismo que surge en torno a la multidimensionalidad del trabajo y la dominación.



Dicho antagonismo –de clase, etnia, género, etc. – es el elemento universal siempre presente en la sociedad capitalista y esto es así porque el trabajo colectivo, ya sea de bienes materiales o simbólicos, nunca se distribuye homogéneamente. Si decimos que la estructura social que se da en torno a la producción material de la sociedad y a los intercambios de los bienes y las riquezas, también sostenemos que estos procesos de antagonismo entre los seres humanos producen la realidad simbólicamente mediada, discursivamente intervenida.



Sin embargo, no se trata de pensar que el entramado ideológico concuerda con la producción material. No estamos volviendo a la coincidencia entre base y superestructura. En otras palabras, no hay una exacta correspondencia entre posiciones dadas en el seno de relaciones de producción y generación ideológica de discursos emitidos desde estas posiciones. Por el contrario, la ideología produce siempre un exceso de sentido, pues el antagonismo social es la forma en que la desigualdad se expresa en todas sus múltiples e infinitas materialidades y abstractas formas. El antagonismo material produce un exceso de sentido simbólico, esa es la razón de porqué los seres humanos creamos ideologías y discursos. Estos últimos términos son maneras de dominar siempre inestable campo social, buscando una satisfactoria coherencia. En última instancia, se trata de superar la dicotomía entre reivindicación de clase y movimiento social.

Notas:



(1) En el psicoanálisis lacaniano, la metonimia acompaña a la metáfora como uno de los dos procesos psíquicos que tiene el ello (inconsciente) para manifestarse. El siguiente ejemplo trata de ilustrar este punto: una persona que odie a su padre, al no poder hacer consciente este sentimiento, desarrolla una aversión aparentemente inexplicable hacia la marca de cigarrillos que éste fumaba. En este caso, lo que el padre significa para el sujeto (significado) se traslada del significante inicial (el padre) hacia otro que está relacionado (los cigarrillos) (Dor, 2008).



(2) Las descripciones e ideas enunciadas socialmente se apoyan y se niegan unas a las otras, siendo este vaivén de sentido lo que genera un “efecto de verdad”, donde se “tejen certezas”, conformándose un “sistema de ideas”, una muralla de convicciones, “bases sólidas” que aparecen como una “realidad”. Este sistema de ideas puede aparecer como una base sólida, pese a que existan inconsistencias internas. Efectivamente, estos corpus se estructuran en base a conexiones de argumentos inconmensurables, argumentos que conducen a verdaderos callejones sin salida, a recursos tautológicos, demostraciones circulares que, lejos de progresión linealista, está sujeta a los accidentes externos que condicionan el discurso que percibimos como “verdad” (Foucault, 2002).



Bibliografía:


Dor, J. (2008): Introducción a la lectura de Lacan, Gedisa, Buenos Aires.

Eagleton, T. (2005) Ideología. Una introducción (Barcelona: Paidós)

Foucault, M. (2002) La arqueología del saber, Buenos Aires: Siglo XXI.

----------- (2005) Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, Buenos Aires: Siglo XXI.

Larraín, J. (2010) “El concepto de ideología: Postestructuralismo, postmodernismo y postmarxismo, Santiago de Chile, Lom.

Murillo, S. (2008) “Acerca de la Ideología”. En Colonizar el dolor. La interpelación ideológica del Banco Mundial en América Latina. El caso argentino desde Blumberg a Cromañón, Buenos Aires: CLACSO.

Nietzsche, F. (2010) Más allá del bien y del mal, Edaf, Madrid, pp. 50-51.

Marx, K. (1969): “Tesis sobre Feuerbach”. En K. Marx y F. Engels, Obras Escogidas, Editorial Progreso, Moscú, p. 26.

Žižek, S. (2003) El sublime objeto de la ideología. Buenos Aires: Siglo XXI.

---------- (2004) “¿Lucha de clases o postmodernismo? ¡Sí, por favor!”. En J. Butler, E.

Laclau y S. Žižek: Contingencia, Hegemonía, Universalidad. Diálogos contemporáneos en la izquierda, Buenos Aires: FCE, pp. 95-140.



Osvaldo Blanco.
Sociólogo Universidad Arcis, Magíster en Ciencias Sociales Universidad de Chile.

Cambiar el mundo sin tomar el poder


(LOM Ediciones).


El significado de una revolución hoy, de John Holloway. Este destacado cientista político irlandés pone a disposición del lector un libro polémico, donde lo de fondo es un llamado a la reflexión sobre el tema de si la toma del poder del Estado capitalista, por una fuerza política revolucionaria, convierte a este Estado, por ese solo hecho, en un Estado que efectivamente transformará las relaciones de clase que se dan dentro de él. Para Holloway “el Estado sólo es un nodo en una red de relaciones de poder”. El autor afirma que las grandes revoluciones del siglo XX fracasaron en su modo de manifestarse, lo que no significa, en todo caso, que no sea necesaria una revolución que supere las injusticias y abusos del capitalismo. Pero esa revolución debe ser de otro tipo y no tendría como meta la toma del poder del Estado. Es éste el punto del debate de fondo.

En una de las partes del libro Holloway explica: “La única manera en que puede mantenerse la idea de revolución es apostando más alto. El problema del concepto tradicional de revolución no es quizá que apuntó alto, sino que lo hizo demasiado bajo. La idea de tomar posiciones de poder, ya sea la del poder gubernamental u otras más dispersas en la sociedad, no comprende que el objetivo de la revolución es disolver las relaciones de poder, crear una sociedad basada en el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas. Lo que ha fallado es la idea de que la revolución significa tomar el poder para abolir el poder. Lo que ahora debemos tratar es la idea mucho más exigente de una superación directa de las relaciones de poder. La única manera en la que hoy puede imaginarse la revolución es como la disolución del poder, no como su conquista. La caída de la Unión Soviética no sólo significó la desilusión de millones de personas: también implicó la liberación del pensamiento revolucionario, la liberación de la identificación entre revolución y poder”. Además agrega que “La mejor forma de respetar las luchas del pasado es reconocer que fracasaron y que tenemos que explorar otros caminos para cambiar el mundo de forma radical”. Del libro se pueden desprender varios enfoques y conclusiones, y también contradicciones, y según algunos críticos, distracciones innecesarias, pues esto podría caer en una discusión bizantina eterna. En todo caso el libro es un buen aporte al debate sobre qué camino debe – o debería o no debería- seguir la revolución anticapitalista hoy.