domingo, 3 de marzo de 2013

NACION MAPUCHE: Regreso por memoria: La visita a un Trayenko (xayenko) en el territorio de Saltapura



A mediados de febrero se realizó el séptimo Mingako cultural en la Comunidad de Saltapura, Comuna de Nueva Imperial, reuniendo a un importante número de personas y revitalizando así prácticas ancestrales desde la perspectiva del conocimiento y el intercambio de saberes. Una de las actividades realizadas fue la visita a un Trayenko (xayenko), salto de agua considerado como lugar sagrado que desde tiempos antiguos fue utilizado por la comunidad como espacio ceremonial. El impulsor de este encuentro narra esta experiencia.

Regreso por memoria: La visita a un Trayenko (xayenko) en el territorio de Saltapura

REGRESO POR MEMORIA
Por Erwin Quintupill

La idea de visitar el xayenko (cascada) surgió de la memoria, de la necesidad de removerla… La memoria misma como parte del todo, de la naturaleza, se reinstala una y otra vez en nuestra conciencia. No se puede ser sin ella. Lo dicen los antiguos, hombres y mujeres. Lo dice el paisaje cada vez que lo miramos o lo recordamos. Lo dicen los aromas, los sabores, las texturas, el viento y el silencio… En lo que a mí respecta, sobre todo, el “silencio”.

Hace años atrás, en el velorio de Fresia, cuando aún vivía la tía Sofía Ñancupil, conversábamos cada uno de sus asuntos, repartidos en el interior de la casa. Era de noche. Esa tarde mientras participábamos de un mingako[1] de siembra, habíamos escuchado sonidos de queja y supusimos que ya había llegado; por eso, la casa que Fresia dejara años atrás estaba llena de gente… Hubo un instante, en medio de la luz mortecina en que la tía Sofía tomó mi mano, la extendió y me dijo: “nosotros somos como un árbol”. Vi mi mano abierta, iluminada por las velas, y entendí que era lo mismo que me había hecho regresar: La memoria.

Igual sensación me ocurre cuando siento el aroma – inexistente ahora – de los choclos que cocinaba mi madre.
Una de mis sobrinas me insiste en recordar… Y por allí nació la necesidad de ir hasta el xayenko para ver cómo está. Surgieron palabras. Hubo especulación acerca de si el gen[2] del xayenko estará allí todavía… ¿Por qué habría de irse? Ahí ha de estar, en medio de esa plantación de eucaliptos. Uno que otro recordó cuando alguna vez estuvo allí, por diversos motivos.

Entonces, me fui donde un par de parientes que lideran el gijatun (nguillatún) de Hueychahue[3], para escuchar su opinión. Ellos también lo tienen presente. Les hablé y hablamos del lof[4] antiguo, de la práctica de nuestros mayores de bajar por un estrecho sendero -abierto a mano- en medio del bosque nativo, no intervenido en esa época. Así lo contaban. Mi madre narraba cómo comenzaba la ceremonia…

Empezábamos en el alto y bajábamos tocando el kulxug[5] (kultrún), las pifvjka[6] (pifüllka), kaskawija[7] (kaskawilla)… Todo eso… Bajábamos bailando… cuando llegábamos se dejaban las cosas… había como platitos en la piedra… Es una roca grande, así como una tosca… Allí se dejaban lo que se llevaba… Sangre de cordero también…

Cuando bajábamos, el monte sonaba. Se escuchaba como un eco. Había puros robles…Ese monte era virgen, nadie lo trabajaba… Después nos volvíamos y el tiempo cambiaba bien luego… Una vez, antes que llegáramos a la casa empezó a llover… Tiene mucho poder ese xayenko.

Después empezaron a echar abajo el monte, a cortar los robles para venderlos hecho madera… Ahí murieron varios wigka[8] aplastados o de otra forma… Ese era el gen que no quería; pero, lo echaron abajo nomás. Ahí vive Herman Pérez… Eso quedó como tierra de colonos después de la radicación. No lo dejaron como parte de las tierras de nosotros; pero, nosotros íbamos allí… Eso era de mi familia.

Ahí está el xayenko. Si uno pasa por ahí tiene que hacer una rogativa.

Ese era más o menos el relato de mi madre en los años 80 y el de otros mayores. Algunos de ellos viven aún, como la tía Guillermina que se fue a Concepción. Ella me contó – ahora en 2013 – que cuando llegaba la Tugeyman[9] “yo tenía que ir al xayenko a buscar remedio, que sólo allí había”. Cuenta que era una niña de unos 12 años en ese tiempo.

Me dijeron que estaba bien que fuera. Les pedí que me acompañaran, porque había que pedir permiso y que yo no podía ir solo, aunque la idea era hacerlo con unas pocas personas de allí mismo (Saltapura y Hueychahue)… Me dijeron de dificultades… Entonces fui donde Marti porque sabe hablar, lo oí en el gijatun pasado. Me escuchó con calma, me habló de cosas antiguas, de historias que le dejaron, de la familia, del xayenko… Todo eso mientras me servía mate y un par de huevos fritos, como la costumbre exige a falta de otras exquisiteces que no siempre se tienen. Me dijo que era algo delicado; pero que estaba de acuerdo.

Yo viajaba de donde estoy viviendo -por trabajo- para buscar a estos viejos. Pensé que si me hubiera empeñado en tener un vehículo habrá sido más fácil.

Fue necesario otro viaje para visitar a la prima que vive muy cerca del lugar. Hasta allá llegué una tarde, acompañado de una sobrina, para explicar el motivo… Ella me dijo que hace poco lo habían estado limpiando, es decir, rozando la vegetación para entrar hasta allí. Pero…

En ese instante recordé las conversaciones anteriores, de las visitas que hice semanas atrás… Fui uniendo conversaciones y me di cuenta que todos hemos estado pendientes de ese lugar, que si bien es un sitio al que no se va comunitariamente a hacer gijatun, está en la memoria de todos.

Ella estuvo de acuerdo en que llegáramos de amanecida hasta su casa y que nos conduciría; “pero, está aquí cerquita”, me dijo.

La visita

La mayor parte de los asistentes al mingako ya estaban con nosotros. La mayoría quiso acompañarnos. Yo hubiera preferido ir sólo con los de acá; pero, tampoco se puede negar a las amistades que te apoyan… El problema era lo “delicado” que me recordó Marti, cuando decidió ser el gijatufe del grupo. Yo también lo sabía… Me preguntaba “y… si no lo hacemos bien; si en lugar de reencontrarnos hacemos que se desaten energías negativas que a más de alguien vaya a afectar… y, si entre mis amistades alguien no hace caso de las advertencias…” En fin, esa noche no dormí. Me quedé hasta tarde conversando con un par de amigos que dijeron que preferían restarse. No les había dicho nada de mis temores; pero, entendieron que el asunto no era simple. La mayor parte de la gente dormía en la casa y en las carpas. Me quedé despierto, pensando; hasta que una alarma vecina comenzó a sonar.

Partimos a buscar a Marti. Antes visité la carpa de varios de los que se habían comprometido a acompañarnos, para que no se atrasaran. Tenemos que estar antes del amanecer, les recordaba. Eran recién las cinco de la mañana.

En medio de la noche nublada, bajé del auto -me llevó mi sobrino- y caminé por el callejón hasta llegar a la casa de Marti. Demoró en salir. Me contó que no encontraba su xarilogko[10]. Caminando me dijo que estaba preocupado: “No sé si estará bien; pero ya me comprometí. No puede ser malo; pero, poco después que usted vino a pedirme que lo acompañara, soñé. En el sueño vi que entre la gente que va a ir con nosotros hay una niña joven. Cuando estábamos en el xayenko a ella se le subía una gallina en el hombro. No pasaba nada más; pero no entiendo la seña. Cuando llegue la voy a reconocer. No sé quién es”.

Saludó a mi hermano viejo y a mi cuñada. Conversando llegamos al sitio. Nos esperaban. Marti fue breve. Me llamó la atención la enorme tensión que no lograba ocultar. Advirtió que era un lugar de respeto al que íbamos a ir, es sagrado para nosotros – insistió –, y contó el sueño, e indicó a una sobrina que yo no conocía y que había llegado desde Temuco con sus padres para estar en ese momento. “Sin foto, sin teléfono. Vamos a ir en silencio, sin risas ni bromas, serios, y cuando lleguemos, escuchen. Nada más”.

Bajamos. No estaba tan cerca como aseguraba la prima. Justo amanecía, cuando llegamos. Cientos de eucaliptos rodean al xayenko; sin embargo, bajo un manchón de quilas y colihues se oye nítido el sonido del agua que cae. Es apenas un hilo y desciende desde unos dos metros de altura. La primera vez que estuve allí era distinto, pues sólo había vegetación nativa. Ahora, nada de ella quedaba, excepto estas porfiadas matas que cubren todo el xayenko y lo ocultan. Bajamos por un túnel hecho a podón. Ahí estaba la demostración de que no está abandonado.

Nos ordenamos muy apretados en el poco espacio existente. Los demás se acomodaron en la estrecha bajada. Todos apretados y en silencio. El gijatu mapuche, la oración mapuche, suena naturalmente, como un elemento más. Anudamos nuestros xarilogko. Más atrás destacaba una de mis sobrinas que estrenaba xariwe[11] por la ocasión. Un plato de greda con muzay[12] y ramas de maki[13] es suficiente para ir elevando y entregando un saludo, una explicación, una petición, un compromiso. Oooooooohhhhh, repetimos varias veces. La niña del sueño estaba junto a nosotros, quieta. Su mirada y postura nos decían que pensaba intensamente.

Allí no había dioses, sólo la naturaleza y la expresión de una de sus más fuertes energías. ¿Cómo se explica el surco tallado en la piedra por la acción del agua que cae? Bajo un techo de quilas, se perdieron los eucaliptos de la forestal. Lanzamos los granos de trigo, avena, lentejas, manzanas y harina tostada, entregándolos a los habitantes del xayenko. Nos repartimos el muzay para ofrecerlo a la tierra antes de beberlo. Casi al terminar, Marti me dice “podemos dejar este plato con la harina”. Es una afirmación, no una pregunta; tampoco es una imposición. “Sin dolor”, agrega. “Con todo el gusto que me nace”, le respondo.

“Ahora vamos a salir. Está hecho y lo hemos hecho bien. Se van a retirar tranquilos y sin volver la vista atrás. Hasta que estemos en el alto, recién podrán mirar para acá”. Fueron subiendo lentamente. Esperé que la última persona hubiera salido, para subir rápido y sujetándome de los tallos de colihue; pero, Marti me tomó y comenzó una nueva oración. Allí, solos, gratamente enredados en la memoria, pidió por mí y por lo que emprendía. Si en algún momento creí que podía retornar, - felizmente – ahora es demasiado tarde, pensé.

De nuevo junto a la casa de la prima, conversamos sobre el objetivo de la visita. Hablamos de la familia, de los relatos, del antiguo lof, de la memoria. Marti, por su parte, insistió acerca de lo “delicado” del asunto y nos contó que a través de un sueño entendió que tenía que asumir el rol de gijatufe. Ya relajados, nos despedimos con un abrazo a cada uno.

Pensaba, mientras regresábamos, el sueño de Marti ha de ser bueno, porque la niña – según su madre, otra prima – tiene una fuerte relación con lo mapuche. Si una gallina del xayenko se le ha subido al hombro, bien puede ser una buena compañía. Su padre, allí presente también, nos dijo que su suegro le enseñó a que tenía que caminar con tranquilidad por estos campos, siempre y cuando pidiera permiso para cualquier cosa. “Así aprendí de él, y aunque no soy mapuche lo hago. Por eso, cuando supimos que iba a haber esta visita, viajamos desde Temuco para poder acompañar”.

El sol llevaba una hora y algo de mirarnos desde lo alto.
Me quedó dando vueltas en el cerebro una pregunta de Marti “¿Qué podría hacerse, para recuperar este lugar?”

NOTAS
[1] Mingako: Trabajo comunitario basado en la reciprocidad.
[2] Gen: “Espíritu” que vive en el xayenko o en cualquier otro sitio significativo.
[3] Hueychahue (Weycawe): Lof ubicado al norte de Saltapura.
[4] Lof: Agrupación familiar que ocupa un área determinada.
[5] Kulxug: Instrumento musical de percusión que lleva la primera voz en ceremonias espirituales.
[6] Pifvjka: Instrumento musical de viento. Flauta de madera que se interpreta en grupo de seis hombres.
[7] Kaskawija: Cascabeles de bronce para acompañar la música del kulxug.
[8] Wigka: No mapuche.
[9] Tugeyman: Maci que trataba a la familia de mi abuelo Ignacio Quintupill (padre de Guillermina).
[10] Xarilogko: Cintillo de lana que los hombres usan para atarse la cabeza. Las mujeres lo llevan de plata.
[11] Xariwe: Faja o cinturón.
[12] Muzay: Bebida de trigo.
[13] Maki: Pequeño árbol nativo.
  © Mapuexpress - Informativo Mapuche


300 intelectuales, sindicalistas, indignadas y activistas sociales firman un Manifiesto Antifascista Europeo



http://kaosenlared.net/media/k2/items/cache/77d1e86d1b08be8eef357c7e0af28ff4_XL.jpg

por Pepe Mejía
Viernes, 01 de Marzo de 2013 


Jorge Riechmann, escritor, profesor de filosofía moral en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Miguel Urbán, militante antifascista y miembro de Izquierda Anticapitalista, y Marcos Ana, poeta, luchador por la democracia y contra el fascismo, presentaron el Manifiesto.

Alrededor de 300 intelectuales, sindicalistas, indignadas y activistas sociales han impulsado, con su firma, un Manifiesto Antifascista Europeo para "proponer una visión diferente de la sociedad, diametralmente opuesta a la propuesta por la extrema derecha: es decir, una sociedad fundada en la solidaridad, la tolerancia y la fraternidad, el rechazo al machismo, el rechazo a la opresión de las mujeres y el respeto del derecho a la diferencia, el internacionalismo y la protección escrupulosa de la naturaleza, la defensa de los valores humanistas y democráticos”.

En rueda de prensa celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, tres miembros de la Comisión promotora en el Estado español Jorge Riechmann, escritor, profesor de filosofía moral en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Miguel Urbán, militante antifascista y miembro de Izquierda Anticapitalista y Marcos Ana, poeta, luchador por la democracia y contra el fascismo, presentaron el Manifiesto ante los medios.

El Manifiesto cuenta con el apoyo del comité ejecutivo de Syriza (Grecia), como una de las respuestas ante el ascenso de Alba Dorada (o Amanecer Dorado), un partido abiertamente nazi, que va logrando una implantación en la sociedad impensable hace sólo pocos años. Fenómeno que se erige como una falsa respuesta en tiempos de crisis; y que evidencia el terrible deterioro que está sufriendo la vida política y la sustancia moral de la Unión Europea a causa de las desacertadas políticas de las elites dominantes.

Según los promotores del Manifiesto, no se trata de un problema solo griego, sino europeo. "Y si no recibe una respuesta contundente en cada país, y también a escala continental, más allá de los pequeños núcleos de antifascismo ya organizado, la deriva política que están experimentando nuestros países a en general se tornará extremadamente sombría. No hablamos de viejos fantasmas que sobrevuelan un pasado superado: hablamos de nuevas realidades que están moldeando el futuro de los pueblos de Europa" destacó el profesor Riechmann.

Esta iniciativa surge con la voluntad de contribuir a crear un movimiento antifascista europeo, sumando a lo que ya existe, y extendiendo así un combate antifascista que tal como señala el Manifiesto debe proponer una visión diferente de la sociedad, diametralmente opuesta a la propuesta por la extrema derecha: es decir, una sociedad fundada en la solidaridad, la tolerancia y la fraternidad, el rechazo al machismo, el rechazo a la opresión de las mujeres y el respeto del derecho a la diferencia, el internacionalismo y la protección escrupulosa de la naturaleza, la defensa de los valores humanistas y democráticos”.

En el Estado español, según informó Miguel Urbán, el Manifiesto cuenta ya con más de trescientas firmas de apoyo, correspondientes a activistas sociales, sindicalistas, partidos políticos, indignados e indignadas entre un largo etcétera, entre las que se encuentran la de Federico Mayor Zaragoza, José Luis Sampedro, José Antonio Martín Pallín, Belén Gopegui, Jaime Pastor, Santiago Alba Rico, Alberto Garzón, Lidia Falcón, José Luis Centella, Matías Escalera, Laura Giordani, Antonio Crespo Massieu, Iris M. Zavala, Luis González Reyes, Carmen Lamarca, Gaspar Llamazares, Laura Mintegi, Agustín Moreno, Mónica Oltra …

El poeta Marcos Ana, uno de los represaliados por el franquismo, informó sobre el acto de presentación en Madrid, el viernes 1 de marzo en el Círculo de Bellas Artes (a las 20 horas). Se contará con la presencia de Dimitris Tsoukalas, diputado por Siryza en el Parlamento de Grecia; Isaac Rosa, escritor y miembro del colectivo editorial Qué hacemos (Akal); Yayo Herrero, antropóloga profesora de la UNED, activista de Ecologistas en Acción;Justa Montero, especialista en género, miembro de la Asamblea Feminista; Marcos AnaJorge Riechmann; y unas palabras de apoyo de Federico Mayor Zaragoza en formato de vídeo.

Como acciones más inmediatas los promotores animan a la difusión y firma del manifiesto que está disponible en http://www.antifascismeuropa.org/manifiesto/es; y a "organizarse para participar en un movimiento que sea capaz de enfrentarse y vencer a la peste parda que está levantando la cabeza de nuevo en nuestro continente".

Tal como reza las últimas frases del manifiesto: ¡Esta vez la historia no debe repetirse! ¡NO PASARÁN!

La crisis del capital, sus ciclos y el proceso mundial de acumulación… ¿América en riesgo?



http://kaosenlared.net/media/k2/items/cache/278b96388f0079f8c988168fea73ec23_XL.jpg

por Manuel Sutherland
Febrero de 2013 

  
Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital". En este breve escrito hablaremos de ello.

Manuel Sutherland

Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión (en términos ortodoxos: estancamiento en el crecimiento del PIB por 2 o más trimestres seguidos) amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital”, porque podría decirse que su carácter es omnímodo. Como la ideología que portan la mayoría de personas, es la ideología de la clase dominante (la capitalista), es lugar común escuchar las frases más desternillantes en relación a la crisis del capital y su imposible solución. En el top five de esos delirios, resaltan: la ideología de que la crisis es meramente financiera, que se pueden evitar los ciclos recesivos, que la acumulación de capital puede ser “nacional” o “independiente”, que hay “liberaciones económicas” nacionales y que la crisis NO afectará a las naciones cuyos gobiernos que administren el capital social, sean “progresistas”. Tamaños dislates son amargamente frecuentes y representan un duro escollo en la emancipación de la clase obrera, de la tiranía capitalista. Sin entender lo que se quiere transformar, es imposible hacerlo. Veamos.

La acumulación mundial de capital: forma y fondo

La acumulación de capital es un proceso mundial por su contenido, pero nacional por su forma.
Juan Iñigo Carrera[i]

El proceso de acumulación capitalista toma la forma concreta nacional en su representación política: el Estado. Ése complejo institucional es el representante del capital social que trata de acumularse desde el ámbito que abarca el mercado nacional. Al plantear alianzas o acuerdos comerciales, el equipo diplomático sale a defender en exclusividad a sus representados (la burguesía local) frente a otros representantes de la burguesía extranjera. Así, al tratar de imponer lo que más le conviene a la burguesía local, el cuerpo negociante muestra la apariencia invertida de que dirige un proceso de acumulación nacional que sólo se enfrenta a otros como externalidades competitivas. Pero no es así. El proceso de acumulación de capital es en esencia mundial y está fundamentado en una serie de capitales que desarrollan una escala ampliada que les permite valorizarse a través del mundo sin distingo de nacionalidad.

La diferenciación en cuanto a la magnitud de acumulación por cada parte alícuota del capital, deviene del monto que puede valorizar en el mercado mundial. El monto, está íntimamente ligado a la escala de acumulación de dicho capital. Por ello, los capitales medios (de escala competitivamente adecuada para competir en el mercado mundial) están generalmente integrados por las burguesías de varios países y son los que debido a su envergadura económica, ejercen una capacidad mayor de influencia política en el planeta. Así, en la competencia internacional por la apropiación de plusvalía convertida en tasa de ganancia media, es donde se manifiesta abiertamente la unidad mundial en el proceso de acumulación capitalista.

La crisis del capital no se circunscribe a las finanzas (una parte), la crisis radica en latotalidad

Para los economistas de perspectivas estrechas, el “sistema” es natural y perfecto, pero la avaricia excesiva de unos cuantos lleva a la ruina a millones. Así, las crisis suelen justificarse por las malas decisiones, la falta de inversión, el capitalismo de “casino”-especulador y un vulgar etc. Sin excepción, insisten en negar las recurrencias cíclicas de las crisis y el funcionar caótico del capital.

Para el capital, que el mundo detente más de mil millones de personas en situación de hambre severa y que posea más de 4 mil millones de personas en la pobreza, es un asunto normal. No es considerado negativo ni crítico. Por lo tanto, la crisis que se les manifiesta como el estallido de las contradicciones inherentes del modo de producción capitalista, se les aparece como una caída en la inversión, bancarrotas y cesación de pagos en los créditos (default). Al respecto, Marx comentaba con cierto aire jovial, que la crisis era la explosión que hacía ver a la burguesía las contradicciones intrínsecas del capital:

“Donde más patente y más sensible se le revela al burgués práctico el movimiento lleno de contradicciones de la sociedad capitalista, es en las alternativas del ciclo periódico recorrido por la industria moderna y en su punto culminante: el de la crisis general”[ii]

Al ver en sus manos sus billetes evaporarse, consultan la prensa y miran el desplomar de las bolsas de valores y dicen: es una crisis financiera. Atrapado en la nebulosa apariencia, el burgués no puede entender que las finanzas son apenas la piel del modo de producción capitalista, es decir, un espacio en el cual se recicla la plusvalía producida en el agro, los servicios y en la industria. Un ámbito donde se titularizan créditos, deudas y papeles, y se confecciona un pingüe edificio de capital ficticio.

Por tanto, esta área específica por donde rota el capital (el terreno financiero), no puede ser jamás el centro, ni el corazón esencial del funcionar capitalista. Creerlo, es ser víctima de la fetichización del dinero y suponer que el dinero puede producirse así mismo de la nada. Admitir este desvarío es dar por buena una insólita sinécdoque que erige a las finanzas (una parte) como la relación social general capitalista (el todo).

Hablamos de crisis sistémica ya que podemos considerar que la crisis general de sobreproducción capitalista, ocupa todas las áreas que componen el mosaico estructural (producción industrial, agropecuaria, servicios etc.) y la parte supraestructural (política, ética, cultura, etc.) del modo de producción capitalista, por ello, la crisis es sistémica y no financiera. 

El aparente y “sorpresivo” irrumpir de la crisis sistémica del capital

En voz de Marx, entendemos que el modo de producción capitalista se desarrolla en una serie de ciclos no isócronos. La vida de la industria se convierte en una serie de períodos de animación media, de prosperidad, de superproducción, de crisis y de estancamiento. De lo anterior podemos entrever que de la más amplia prosperidad capitalista, es decir, de la expansión de la producción y por ende de la ganancia; se desprende la crisis de sobreproducción general, que trae aparejada la agudización de la ristra de desgracias que comentamos en el párrafo anterior.

Así las cosas, aunque parezca contraintuitivo, la crisis emana de un exceso de riqueza, de una superabundancia de capitales que se abalanzan a perseguir la tasa de ganancia media incrementada. Por tanto, podemos afirmar que esta crisis general de superproducción, dimana de un auge de la tasa ganancia, que puede ser explicado por el movimiento cíclico decenal del capital. Ésta ciclicidad determina el grado de utilización de las fuerzas productivas y el trabajo en la sociedad. Parafraseando a Fourier: la miseria emana de la más fabulosa riqueza (concentrada en muy pocas manos). En el momento de mayor auge (ojo, no quiere decir que en ese instante se superen las contradicciones del capital o la clase obrera alcance el “bienestar”) es la antesala a la más honda depresión. Ésta ciclicidad determina el grado de utilización de las fuerzas productivas y el trabajo en la sociedad. En palabras de Marx:

“(…) [es un] ciclo decenal de períodos de animación medía, producción a todo vapor, crisis y estancamiento, descansa en la constante formación, absorción más o menos intensa y reanimación del ejército industrial de reserva o superpoblación obrera.”

Con el trabajo del Profesor Juan Iñigo, podemos contribuir a dilucidar esta aparente contradicción:
“El presente avance de la crisis de superproducción general no se corresponde con la caída inmediata de la tasa de ganancia, sino con su aumento. No se trata que produzca poca plusvalía y, por lo tanto, poco capital, sino de que se produce demasiada riqueza social bajo la forma de capital”[iii]

El auge económico mundial del período 2011-2012, aunque ligero, debe venir aparejado con una severa disminución en la producción para más tardar el año 2014 ó 2015, de acuerdo al comportamiento cíclico de la economía.

El proceso mundial de acumulación y la creencia de que la crisis es el “norte”

De las frecuentes tergiversaciones populistas, nos llega a los oídos, la tenebrosa idea de la “desconexión”, o el “desgaje” del proceso mundial de acumulación capitalista. La “desconexión” es un trabajo teórico que fue desarrollado primigeniamente por el marxista egipcio Samir Amín[iv] y que está siendo utilizado por una caterva socialdemócrata que plantea una quimérica desvinculación “nacional” al proceso mundial de acumulación capitalista. Pero el escape no estriba en construir el socialismo científico (como lo señala de algún modo Amín), sino en erigir, como expresa Wim Dierckxsens:

“(…) relaciones internacionales bajo principios de solidaridad, reciprocidad, complementariedad cooperación y sustentabilidad, es decir hacia un mayor equilibrio internacional […] desconexión del proceso de anexión económica a EEUU […] recuperación de la soberanía nacional […] Ya con varios países desconectados, la idea (…) comienza a tener factibilidad.”[v]

¿Cuáles son esos países desconectados? ¿Cómo se desconectan económicamente países que son absolutamente interdependientes, es decir, cuya determinación central estriba en la mundialización de los procesos productivos y en un intercambio comercial incesante? ¿Será que existen países autárquicos que producen todo lo que consumen al interior de sus fronteras nacionales? Si Marx planteó que la revolución socialista puede estallar primeramente en un solo país, el socialismo como modo de producción tiene que erigirse necesariamente de forma mundial. Por ello, la tarea revolucionaria fundamental es construir ese sujeto histórico revolucionario (la clase obrera directamente internacional), y empezar a unificarla bajo un plan de producción internacionalmente consolidado. El planteamiento de la “desconexión”, aparte de ser falaz, plantea una situación reaccionaria y retrograda para la construcción socialista. 

¿América Latina no será tocada por la crisis del “norte”?

Es una triste fantasía creer que la crisis de sobreproducción capitalista, no afectará a América Latina, por el alto precio actual de sus mercancías primarias de exportación (soya, petróleo, gas etc.) o porque (como erróneamente argumenta Dierckxsens) se pueda “desconectar” de la debacle capitalista, por la vía de acuerdos comerciales o tratados de cooperación. Creer que esto sucederá es conjeturar al mundo como un montón de economías autárquicas que se relacionan esporádicamente por la vía comercial. Es imaginar a las sociedades como componentes agregativos que se yuxtaponen (si mezclarse) en relaciones de intercambio. Dejarse llevar por esa apariencia, es clave en el error que estriba en la ilusoria protección latinoamericana a la crisis general de sobreproducción.

En los países cuyo proceso de acumulación capitalista sigue su curso más general (EEUU), en los países cuya dinámica económica gira principalmente alrededor de la renta del suelo (Venezuela, Argentina, Chile) y en los países cuya acumulación de capital estriba en la explotación de fuerza de trabajo (con bajos salarios) dedicada a la manufactura simple (Sudeste Asiático), la crisis de sobreproducción general, incidirá fuertemente, pero en escalas y profundidades diferentes. No hay milagrosas defensas ni salidas a este fenómeno inherente al propio funcionamiento del capital. No hay salvatajes (transferencias directas de dinero “Estatal” a los quebrados bancos), ni expansiones del gasto público (keynesianos), ni contracciones del gasto público (ultraliberales) que puedan detener los masivos efectos destructivos de la crisis. Las manifestaciones más visibles de la crisis capitalista: caída abrupta de la tasa de ganancia, caída de la inversión, cierre de fábricas, despidos masivos, quiebras generalizadas; son sólo expresiones de destrucción de capital o derruir de fuerzas productivas. Esta eliminación de capital sobrante, es el ÚNICO mecanismo mediante el cual el modo de producción capitalista metaboliza a las empresas más ineficientes y a los capitales superabundantes que ya no pueden valorizarse, y que ralentizan con su obsolescencia el proceso de acumulación mundial de capital. Por ende, de forma cíclica las crisis se suceden y sucederán, dejando efectos más devastadores en la depauperada la clase obrera.

Las economías de América Latina cuya dinámica central dependa de la renta de la tierra, verán como los precios de sus mercancías de exportación se desploman y como la demanda internacional que genera sus divisas se derrumba. Ello traerá problemas para cubrir los gastos estatales corrientes, se paralizará el crecimiento económico y aumentarán los niveles de pobreza e indigencia, que deben venir aparejados de las corrientes medidas ultraliberales que tomarán los gobiernos en esas circunstancias: maxi devaluación de la moneda (devaluación del 100%), aumento del IVA, aumento en las tarifas de los servicios públicos, despidos masivos en el sector estatal, disminución del gasto social y paralización de la construcción de infraestructura etc. En Venezuela las divisas las provee en 95% la industria petrolera, el 80% de ese petróleo es de bajo procesamiento. Con un incremento de 300% en sus importaciones totales en la última década, debe resentir con enorme e inusitada fuerza una eventual contracción de la demanda energética, que depende directamente de la producción industrial en el mundo y de la especulación financiera que con esa plusvalía se genera. Lo mismo puede aplicarse a países cuya centralidad económica oscila a través del precio de commodities como el gas natural, la soja, el cobre etc.

Dicha crisis amenaza con ser mucho más grave que la de 1929, 1974, 2001 y 2008, teniendo en cuenta que las dos últimas grandes crisis han sido apenas pausadas, a fuerza de enormes expansiones de la deuda global. Si el gran gendarme del mundo (EEUU), cuya economía es casi un quinto de la economía mundial, tiene una deuda global que alcanza el 400% de su PIB, posee más de 37 millones de desempleados y más de 44 millones de pobres, ¿Que quedará para las demás naciones capitalistas cuyos niveles de acumulación son notoriamente más débiles? El aumento en la belicidad de las naciones con mayor poderío militar y los probables estallidos sociales que esas crisis generarán, son un tópico importante que trabajaremos en próximos escritos.

Manuel Sutherland                     
manuel1871@gmail.com           twitter: @marxiando
Centro de Investigación y Formación Obrera CIFO-ALEM

[i] Iñigo Carrera, Juan, El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia. -1ra- Edición, Edit. Imago Mundi, Argentina. (2008). Pág. 59.
[ii] Marx, Carlos, El Capital, Tomo I, Edit. Fondo de Cultura Económica, 2da Ed. México, 1959. Potsfacio a la Segunda Edición.  Pág. XXIV
[iii] Juan Iñigo Carrera, El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia. 1ra Edición, Edit. Imago Mundi, Ed. Argentina. 2008. Pág. 88.
[iv] Amin, Samir, “La desconexión. Hacia un sistema mundial policéntrico”, Editorial IEPALA, Madrid, 1998.
[v] Dierckxsens, Wim, El proceso de desconexión y transición del capitalismo mundial, Fecha de publicación 15/8/2006, Artículo disponible enhttp://www.lahaine.org/index.php?p=16519

Chile: A un año,¿Qué pasó en Aysén?



Hace un año aproximadamente comenzaba quizás la movilización más importante en la corta historia de nuestra querida región. Con entusiasmo nos juntamos en la sede de profesores de Coyhaique para empezar a planificar esta manifestación de carácter regional y transversal. Esta consistió  en una asamblea abierta, en donde todos los patagones podíamos mirarnos las caras(dirigentes, trabajadores, estudiantes y pobladores). Se configuró la mesa social que consistía en 24 dirigentes de distintos rubros , que en teoría sería representativa de la población aysenina, pero el tiempo demostró que no fue así.

Al parecer, por inexperiencia o por seguir las misma lógicas verticalista de los partidos políticos, el carácter más participativo de esto se fue perdiendo con las últimas decisiones  de algunos dirigentes, ya que algunos, como los artesanales, se bajaron de la mesa social de Aysén cuando el señor Fuentes fue a negociar a Santiago; y con esto ya se había perdido todo el poder de presión que teníamos. Fue así como llegó el momento del diálogo  y negociaciones,  las decisiones fueron tomadas entre 4 paredes; algunos dirigentes nos pedían confianza  en ellos con una fe absoluta siendo más dioses o mesías  que voceros del propio movimiento.

Las decisiones tomadas llegaron hasta tal punto que la movilización regional se focalizó en solo dos ciudades, alejando por completo la participación de otras localidades del norte y sur de la región. Por ejemplo, pescadores de Puerto Cisnes, no tuvieron acceso a información acerca de la movilización regional hasta escuchar sobre esto en la Radio Santa María y  enterarse que el abastecimiento no llegaba a sus casas.

Cuando por toda la región se promovió el paro regional a través de la radio Santa María, un día antes que se hiciera efectivo, se hizo una asamblea en la sede del Colegio de Profesores de Coyhaique. Ésta tenía por objetivo de los dirigentes, como el actual alcalde de Coyhaique Alejandro Huala, dejar sin efecto el paro regional y cambiarlo solo a un carácter local y parcial, debido a que llegarían las autoridades y habría que mostrar respeto hacia los Ministros y Subsecretarios, cuando por otro lado el mismo gobierno con el beneplácito de la Intendenta Pilar Cuevas, enviaba un  contingente policial extra para reprimir nuestra legítima opción de protestar por algo que sentíamos justo .

Para nosotros la situación se convertía en una mezcla de sentimientos, muchos de ellos perturbadores,  ya que no solo sentíamos rabia y hambre sino que también entre nosotros existían personas heridas con balines, lacrimógenas en las casas, niños y adultos lesionados, siendo tal la agresión que dos de ellos, Teófilo Haro y Claudio Gallardo, perdieron sus ojos cuando la FFEE dispararon a mansalva perdigones de acero. Contrastándose  esto con el discurso dado por carabineros donde supuestamente no se utilizó este tipo de armamento para reprimir a la población. A pesar del nivel de represión visto , los dirigentes mantenían la postura de mostrar “ respeto”. Para mí, eso era inaceptable.

Ahora bien, a un año de tales eventos cabe preguntarse:  ¿Cuáles son los reales avances del movimiento? Bajo mi percepción no logro  ver ningún avance significativo en la vida de los habitantes de Aysén: el bono de leña hizo subir excesivamente el precio de la leña, los pescadores artesanales fueron engañados cuando se aprobó la ley Longueira con votos de la Derecha y parte de Concertación en especial de la Democracia Cristiana (que lo único que esta producirá  será precarizar aún más su situación, regalando los peces de todos los chilenos a los industriales que son los responsables de la depredación y pesca de arrastre que eliminan toda la vida en el mar). ¿Algo más que agradecer?  ¿Un hospital con acceso a un departamento de oncología o un hospital nuevo en Puerto Aysén, ubicado en una zona inundable? Y qué decir del bono a la contratación , migajas que provocan que el pueblo patagón y el ciudadano común hoy en día se siente decepcionado tras tres meses de intensa lucha. ¿Qué sucedió con la renuncia, aclamada a gritos por la población,  de la Intendenta Regional? Siendo esta en un principio el piso mínimo para dialogar con el gobierno. Hoy Iván Fuentes la va a visitar mientras José Ascencio, pescador de Puerto Gaviota, inicia una huelga de hambre tras enterarse del avance de la Ley Longueira.

Acerca de las dirigencias, dejo claro que su actuar fue completamente individualista , sobre todo aquella del señor Iván Fuentes, quien carece de representación entre los pescadores artesanales, que se hizo evidente  con las rupturas de los  sindicatos de la pesca artesanal y las huelgas de hambre , donde este hombre logró tomar un protagonismo y autoridad que nos pedía confianza en él como un salvador o más bien como un mesías  que vendría arreglar todos los males del mundo, que nos iba a asegurar los 11 puntos levantados por la Mesa Social ,pero al parecer le intereso mas hacer su carrera política ligada a la Democracia Cristiana que los intereses que dijo representar.

Lo que más lamento es que la gente humilde que puso alma y corazón para mantener la movilización, sobre todo los pescadores artesanales, los campesinos del sector de Murta y el colectivo Jóvenes Coyhaiquinos, y a la gente humilde que compartió su mate u olla común en las barricadas. Con esto pudimos reconocernos unos a otros y logramos utilizar nuestra principal arma ante tanta represión y desprecio, la solidaridad, pero luego de esto volvimos a la normalidad de no mirarnos. Nos sentimos derrotados, pensamos que la lucha no sirvió para nada, esa ilusión destrozada; pero como todo en la vida y sobre todo en esta región , nada es tan fácil. Gracias por haber mantenido la ilusión de vivir una vida mejor y de haber luchado sin importar las consecuencias. Volvamos a  reconstruir las confianzas y no callemos cuando uno sienta que las cosas no se hacen bien. A poner en práctica la organización, solidaridad y el amor que son nuestras principales armas para conseguir nuestros sueños.

Quedan aún muchas luchas por dar, tenemos la amenaza latente de HidroAysén y Energía Austral que quieren aprovechar nuestros ríos para aumentar las ganancias de sus accionistas, no caigan en las mentiras de energía barata porque eso requiere una ley que fija las tarifas energéticas y no lo puede decidir una empresa y, como ustedes saben, en estos tiempos no se puede confiar en la Concertación y Derecha ya que cada vez más nos damos cuenta que en estos últimos 20 años han trabajado solo para engrosar los bolsillos de los grandes empresarios y poco les hemos importado como seres humanos.

Los empresarios no están solo a nivel nacional, lo vemos en la región, con el mismo Subsecretario de Pesca Pablo Galilea un gran latifundista aysenino, que llegó al poder con el voto de muchos patagones que un día confiaron en él. Como mencioné, tampoco le crean a la Concertación sino recuerden a la misma Marisol Martínez cuando no estuvo de acuerdo con antiguas movilizaciones de los pescadores artesanales, de un día para otro empezó apoyar las manifestaciones , ¿Cambió de parecer? o  ¿ acciones estratégicas teniendo una elección ad porta?

Las lecciones aprendidas de las movilizaciones  son:

-tenemos que mejorar nuestras organizaciones

-no ser tan ingenuo para creer todo lo que nos digan

-las decisiones no se pueden dejar en pocas personas

Por eso el llamado es volver a organizarnos pero a estar alertas a las personas que intentarán aprovechar el movimiento para su beneficio personal. Nosotros somos las bases ,por lo tanto las decisiones tomadas deben ser respetadas por nuestros voceros. Volvamos  a luchar por el derecho de una vida digna para todos los habitantes de nuestra región ,y  defender la hermosa naturaleza de Aysén como un patrimonio de vida.

Es Posible la Vida sin Sueño, pero no la Existencia Humana y la Historia sin Sueño. (Paulo Freire).
Si el presente es de lucha ,el futuro es nuestro.( Ernesto Che Guevara).
 A organizarnos y luchar por una vida digna.

Por .


Nicolás Poblete