miércoles, 24 de febrero de 2010

La DesUnión Europea


La unión formal entre los Estados jamás supone la unidad identitaria entre los pueblos ni mucho menos la conciliación entre las clases sociales que se enfrentan al interior de cada país

Jesus Silva para kaos

La nueva Unión Europea (UE), cuya base jurídica es el recientemente aprobado Tratado de Lisboa (TL), ha sido presentada a la opinión pública como paradigma de la integración perfecta, al presuntamente unificar en lo que a leyes, economía y política respecta, a un continente en extremo complejo cuyas diferencias históricas, étnicas, religiosas, culturales, económicas e ideológicas provocaron hasta el siglo pasado, dos guerras mundiales.

Se ignora que la unión formal entre los Estados no supone la unidad identitaria entre los pueblos ni mucho menos la conciliación entre las clases sociales que se enfrentan al interior de cada país. Por ello, es inadmisible hablar de integración ejemplar o la conquista de la mejor Europa posible, mientras no supere el modelo capitalista que multiplica exclusión social, leyes xenofóbicas, crisis moral y explotación del obrero.

Como investigador en Europa, constaté el separatismo arraigado en varias comunidades autonómicas de España y los mecanismos usados en los últimos años por Cataluña y Euskadi para la implantación de Constituciones propias en contravención al gobierno central. En aquel reino, las diferencias de lengua y la pelea regionalista han impedido darle al himno una letra oficial con la que todos se sientan representados. Si difícil es unificar al país de Cervantes, mucho más a toda Europa.

En efecto tras una primera consulta, el TL sufrió el rechazo de los ciudadanos en referéndum popular, lo que hizo necesaria su modificación y relanzamiento para ser aprobado sólo con el voto de los parlamentos de los Estados miembros. Consumada esta maniobra, la legitimidad del TL y su eficacia política en la sociedad están afectadas, pues millones de ciudadanos, partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales se oponen al arbitrario modelo unitario. Desde el injerencismo supranacional, pasando por el aborto, hasta la admisión de la islámica Turquía en la UE, generan división política.

(*) Constitucionalista y Penalista. Profesor Universitario.

http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

CHILE: Allamand y El Mercurio iniciaron 'travesía' para asfixiar libertad de opinión en Internet


La demanda de Allamand por 'amenazas de muerte política virtuales' sirvió a sectores ultristas de la derecha como trampolín para procurar ahorcamiento de libertad de prensa y de opinión en internet

Arturo Alejandro Muñoz | Para Kaos

SI ALGUIEN SUPUSO que las publicaciones, artículos, columnas y comentarios que aparecen rutinariamente en las páginas electrónicas no eran leídas por los políticos, o que no interesaban a los dueños de la férula económica-financiera ni a los magnates de las comunicaciones (como EMOL y COPESA), habrá de reconocer ahora que se encontraba en un profundo error.

Hace sólo algunos días se supo que el senador Andrés Allamand –sempiterno impulsor de las candidaturas a cualquier cargo para Sebastián Piñera- había denunciado en tribunales de justicia a un constructor civil, oriundo de Concepción, por “amenazas de muerte vía correo electrónico”, agregándose en la demanda judicial el hecho de que el acusado “acostumbra realizar comentarios en la prensa electrónica”.

Se equivoca quien suponga que esta actitud del senador Allamand -mediática en cuanto comunicar el hecho a la prensa y darle tratamiento de “asunto gravísimo de la máxima relevancia”-, obedece a un sentimiento de profundo disgusto y decepción por no haber sido considerado para cargo alguno por el flamante presidente electo, pues lo que probablemente persigue realizar Allamand (zorro viejo y correteado en estos avatares políticos de dimes y diretes a través de la prensa) no sea sino un intento, un prolegómeno tibio, por estructurar el amordazamiento de quienes disientan del nuevo gobierno a través de medios electrónicos, habida consideración que en estos, afortunadamente, existe poca censura y una masiva presencia de lectores.

La derecha, hoy, domina sin contrapeso la prensa escrita (Emol-Copesa), la televisión abierta y gran parte de las radioemisoras comerciales, pero aún subsisten (aunque agonizantes por carencia de presupuestos) algunas radioemisoras comunitarias, diarios electrónicos y, por cierto, el FB (facebook) y los blogs, elementos independientes a los cuales ciertos personeros y asesores de la coalición derechista UDI-RN desean ponerles bozal o, simplemente, minimizar su presencia entre los chilenos que utilizan computadoras e Internet.

Para adobar lo anterior y tenerlo preparado al momento de darle el tiro de gracia, el máximo exponente de los diarios derechistas (con innegable pasado golpista), El Mercurio –a quien le molesta la presencia de competencia virtual-, se colgó de la noticia que inicia este artículo (demanda de Allamand por presunta amenaza de muerte política vía Internet) para desacreditar subliminalmente a los medios electrónicos, estableciendo como ‘prontuario’ del acusado el hecho de que ese individuo es “un asiduo comentarista en foros de Internet”

www.emol.com/noticias/nacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=399127

Historia y metodología viejas las usadas por El Mercurio, sediciosas, basadas en el terror.

Recordemos que en la dictadura se instauró en gran parte de los chilenos la autocensura en los escritos, esto obviamente debido al miedo de ser detenido por agentes del Estado, caer en las garras de gorilas torturadores y perder no sólo la dignidad y libertad, sino también la vida.

Quizás, el mensaje que la prensa derechista quiere entregar a través de artículos como el ya mencionado mercurial no sea sino: “abandone los diarios electrónicos, no comente en ellos, no los lea; recuerde qué les ocurrió a miles de chilenos desde el año 1973 hasta el año 1990”.

Pero, en estricto honor a la verdad, lo que El Mercurio y la derecha desean es que nadie, nunca más, pueda leer en parte alguna los eventos indesmentibles que protagonizaron relevantes dirigentes políticos en el pasado cercano, como ha sido el caso de Jorge Schaulsohn y del propio Andrés Allamand, quienes hoy fungen graciosa y gratuitamente como ‘demócratas’, pero que en sus respectivos curriculum vitae tienen oscuros asuntos sin resolver.

Asuntos que, por supuesto, atingen a la pretendida (aunque falsa y débil) situación de paz social y política en Chile, que no han sido debidamente aclarados, como si nunca hubiesen acaecido en nuestro país los deleznables eventos sanguinarios cometidos por un conocido tropel de militares enganchados a la carreta de intereses derechistas, los cuales optaron por asesinar la institucionalidad y perseguir a golpe de fusil y tajo de bayoneta a quienes insistían en la necesidad de respetar la Constitución y la democracia, para de ese modo privilegiar sin riendas ni ataduras los devaneos economicistas y comerciales de unas escasas familias supuestamente aristocráticas (cosa difícil de encontrar en las naciones latinoamericanas donde, mayoritariamente, las poblaciones derivan de las razas originarias y/o de algunos europeos que hace cinco siglos tenían características de vagabundos, forajidos y asesinos, escapados del garrote, la horca y la celda en sus respectivos reinos inquisidores).

El año 2008 la prensa electrónica publicó los artículos que se encuentran en los links siguientes, los que nunca fueron desmentidos ni ‘enjuiciados’ por los señores Allamand y Schaulsohn. Dos años más tarde, esos mismos artículos sirven para ratificar lo que en ellos se dijo.

http://www.kaosenlared.net/noticia/claroscuro-jaime-guzman-derecha-chilena

http://www.generacion80.cl/noticias/columna_completa.php?varid=3439

Por sus hechos los conoceréis, dice el antiquísimo adagio que hoy viene como anillo al dedo para retratar de cuerpo entero a ciertos demócratas de última hora, a esos que hablan de libertad e igualdad cuando ven que es imperiosa la necesidad de contar con el sufragio de miles de desavisados ciudadanos que apuestan a un cambio favorable a los intereses de los poderosos de siempre…a uno de esos cambios que (puesto que de adagios estamos hablando) responden exactamente al refrán que podía leerse en una lápida de una tumba en Madrid: “aquí yace el español que, estando bien, quiso estar mejor”.

Y para ser concreto en las apreciaciones, recuerdo a un Andrés Allamand -los años 1972 y 1973- pidiendo la intervención armada y violenta de los militares desde la época en que él era un estudiante secundario y dirigía la FESES (federación de estudiantes secundarios santiaguinos), tribuna que usaba sin ambages ni remordimientos contra el gobierno de Salvador Allende, amparado y protegido en ese entonces por la golpista CODE (Confederación Democrática) que conformaban conservadores, liberales, Patria y Libertad (fascistas declarados), democristianos y algunos radicales.

Baste recordar las calumnias contra el Presidente Allende, el criminal PLAN Z, que provocó y justificó miles de asesinatos y desapariciones, los 15.000 esfumados "guerrilleros cubanos" y los siniestros montajes (Operaciones Jaguar, Colombo, Cóndor, etc.) de los SS de los golpistas neoliberal-fascistas chilenos de 1973 que Allamand justificó en su momento y que ahora sigue defendiendo a brazo partido.

Nada ha cambiado Allamand, nada ha evolucionado políticamente…ello está demostrado en su accionar de estos últimos años, en sus exigencias de ‘desalojo’ y, ahora, en sus intentos de socavar subrepticiamente la única prensa realmente libre e independiente que sobrevive a duras penas en el país: la electrónica. Cuenta, por cierto, con el decidido apoyo de diarios ultra derechistas y abiertamente sediciosos, como El Mercurio, amén del visto bueno silente pero significativo de las tiendas partidistas que servirán de soporte al gobierno del empresario Piñera.

El asunto de la demanda por ‘amenazas virtuales de muerte política’ ha servido a los sectores ultristas de la derecha dura como acicate y trampolín para deslizar sus intenciones más severas, entre las que se encuentra el ahorcamiento de la libertad de prensa y de opinión por medio de Internet. Para allá va el disparo, qué duda cabe.

lunes, 22 de febrero de 2010

General de Hombres Libres

Se cumplen 76 años del asesinato de Augusto César Sandino
Nicaragua se apresta a recordar, hoy, los 76 años del asesinato de Augusto César Sandino, el hombre que enseñó el camino de la dignidad a los nicaragüenses


prensa latina

Augusto César Sandino, el General de Hombres Libres

Nicaragua se apresta a recordar, hoy, los 76 años del asesinato de Augusto César Sandino, el hombre que enseñó el camino de la dignidad a los nicaragüenses. El 21 de febrero de 1934, al salir de una reunión con el presidente Juan Bautista Sacasa, el "General de hombres libres" fue capturado y posteriormente asesinado por soldados de la Guardia Nacional, en cumplimiento de órdenes del tristemente célebre Anastasio Somoza García, entonces jefe de ese cuerpo armado.

Nacido en Niquinohomo, en el departamento de Masaya, el 18 de mayo de 1895, Augusto Nicolás Calderón Sandino -ese era su nombre- trabajó de niño como recogedor de café en plantaciones del Pacífico nicaragüense y más tarde se ganó la vida en diversos oficios.

Como muchos de sus compatriotas, emigró a países vecinos en busca de mejores oportunidades laborales y trabajó como mecánico en Costa Rica, y en las plantaciones de la United Fruit en Honduras y Guatemala, antes de marchar a México, donde encontró empleo en empresas petroleras.

Las primeras décadas del siglo pasado fueron marcadas en Nicaragua por una gran turbulencia política, que tuvo como principal ingrediente varios desembarcos de tropas estadounidenses y la ocupación casi permanente del país por Washington.

En ese escenario, el joven Sandino alimenta su formación política con las influencias de patriotas como Benjamín Zeledón, quien en 1912 se enfrenta a los invasores norteamericanos y muere en combate en octubre de ese año.

En mayo de 1926 tropas de Estados Unidos vuelven a desembarcar, esta vez por Bluefields y comienza la llamada guerra constitucionalista. Sandino, entonces en México, regresa al país y en octubre de ese año se alza en armas al frente de algunos trabajadores de las minas de San Albino.

En los años que siguen, al frente de su "pequeño ejército loco", Augusto C. Sandino fue forjando su leyenda, basada en la decisión de no deponer las armas y continuar el combate mientras permanecieran en el territorio nacional las tropas invasoras.

En enero de 1933 ese objetivo se consigue al retirarse del país los invasores estadounidense. Juan Bautista Sacasa asume la presidencia y el general Somoza la jefatura de la Guardia Nacional. Sandino viaja a Managua en febrero de ese año y firma un tratado de paz.

Sin embargo, su ejemplo de patriota incaludicable era muy difícil de soportar por personeros de un régimen sometido plenamente a Estados Unidos, y tampoco por Washington, que lo consideraba un factor de riesgo para su control absoluto de la nación centroamericana.

Eso llevó a su asesinato el 21 de febrero, donde Anastasio Somoza sumó méritos a un expediente criminal que le permitió después ser escogido por Washington para gobernar el país e iniciar una dinastía dictatorial que mantuvo sojuzgada a Nicaragua durante más de 40 años.


Cuando aceptó la reunión con Sacasa Sandino nombra a Ramón Raudales como jefe del destacamento de Wiwilí y sale hacia Managua en compañía de su hermano Sócrates y los generales Estrada y Umanzor (16 defebrero). Declara que la Guardia Nacional es inconstitucional (17 de febrero). Se reúne con Sacasa y Somoza en Casa Presidencial (18 de febrero). El diario La Prensa afirma que Sandino debe entregar las armas sin condiciones (18 de febrero). Sacasa nombra al general Horacio Portocarrero delegado presidencial en los departamentos del norte, con la abierta oposición de Somoza (20 de febrero).


Mensaje a Sacasa reclamando garantías para quienes lucharon por la soberanía nacional (19 de febrero). Después de una conversación telefónica, Arthur Bliss Lane y Somoza sostienen una entrevista (21 de febrero). Luego Lane almuerza, con Moncada. A las seis de la tarde de este mismo día, Somoza se reúne con dieciséis oficiales de la guardia para finalizar el plan criminal.


Secuestrado al bajar de Casa Presidencial despues de una cena con Sacasa y llevado al campo de aviación al noreste de Managua, en donde es asesinado en compañía de los generales Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor (21 de febrero); pocos momentos antes su hermano Sócrates Sandino había corrido la misma suerte.


La Guardia Nacional ataca la cooperativa agrícola de Sandino en Wiwilí. Muchos sandinistas asesinados y se rinde el general Abraham Rivera (3 de marzo).


El Congreso Nacional aprueba un decreto de amnistía para aquellos que hubieran cometido cualquier delito del 16 de febrero de 1933 en adelante (25 de agosto). (Sandinovive.org)


Es un aniversario más del paso a la inmortalidad de Augusto César Sandino, héroe nacional,el pueblo nicaragüense se prepara en numerosas localidades de la geografía de Nicaragua, especialmente en Niquinohomo, para rendirle homenaje.

viernes, 19 de febrero de 2010

Vuelve a dormir, tu gobierno tiene el control

Londres. La fuerza de la acción el espacio público. La performance como arte política.


The Love Police
corneta.org





Con un activismo de base, las performances de La Policía del Amor esperan poder despertar a la gente de su "realidad", de la matriz creada por el triangulo amoroso Gobiernos - Medios de Comunicación - Corporaciones.

De manera artística, con mucho humor y amor, este colectivo lleva a las calles su sátira orwelliana contra los poderes establecidos, difunde sus filosofías y se dirige a los transeúntes, turistas y consumidores, y a los confundidos policías que nunca saben cómo manejarlos.

Con letreros que dicen "Cuestiónalo todo" o "No te preocupes, todo está bien", comunican con ironía mensajes sobre los beneficios del capitalismo y las mentiras mediáticas: "Si hablamos en términos de estadísticas la persona que está a su lado puede ser un terrorista o tener la gripe A." "No vale la pena pensar... es mucho trabajo. Continúe sintiéndose miserable... siga viendo los grandes canales mediáticos... La gripe A puede ser transmitida por contacto visual. Salga de su miseria, ¡consuma!.. . Usted es un consumidor. No hay nada personal en todo esto, déme un abrazo."

A pesar de lo simple que pueda parecer su actuación, cabe notar la fuerza del compromiso social y la importancia de sus mensajes; que dados los elementos de su estrategia (humor, cinismo, sátira) le llegan a la gente en un modo de reflexión. La gente tiene que meditar el mensaje, en sus videos se puede ver que estas acciones consiguen su propósito, tienen su impacto. No son acciones espontáneas nacidas de un simple impulso, son elaboradas, a la hora de la acción se requiere mucha decisión, preparación previa en la articulación y en el modo de negociar con la gente y el espacio público. La popularidad de los videos -documentación de estas acciones- demuestra que estas intervenciones contribuyen de una manera mas extendida a despertar una comunicación y conciencia social.

El colectivo, fundado por el dúo Londinense Charlie Veitch y Danny Shine, lleva casi dos años realizando sus performances en ciudades de Europa y Estados Unidos. Y comentan que el control a través del miedo es lo que los llevó a expresarse. "En el Reino Unido, en los últimos años se vio un montón de miedo. El ascenso del Estado como Protector con cámaras de vigilancia por todas partes. Las enmiendas en las leyes que recortaron las libertades y los derechos de los ciudadanos. La amenaza terrorista, el temor a la gripe porcina, el fin del mundo con el calentamiento global y las muchas agendas para a crear un clima de miedo" comenta Shine.

Y efectivamente es allí donde está la pertinencia de las acciones articuladas por La Policía del Amor, porque su lema es" Amor, no Miedo". Este colectivo desarrolló una estrategia propia, desafiando al miedo y al mismo tiempo proponiendo una versión particular de la performance: una comedia , por que no hay nada como el humor para romper las cadenas del miedo.

martes, 16 de febrero de 2010

Camilo Torres Restrepo

Ante el aniversario de la muerte del sacerdote colombiano






Juan Diego García
Argenpress


El 15 de febrero se cumplió un nuevo aniversario de la muerte en combate en las filas del ELN del sacerdote colombiano Camilo Torres Restrepo, un destacado intelectual y profesor universitario, quien luego de liderar un amplio movimiento de protesta popular consideró que los caminos de la legalidad estaban cerrados en la asfixiante atmósfera de la dictadura civil del llamado Frente Nacional y en consecuencia ingresó, como muchos otros activistas sociales en este país, a las filas de una insurgencia popular, un fenómeno que acompaña la historia de Colombia a lo largo de casi todo el siglo anterior y se prolonga hasta el presente, sin perspectivas de solución.

Camilo Torres es sin duda un producto necesario de las condiciones sociales y políticas de su país pero es al mismo tiempo expresión de la profunda crisis de la Iglesia Católica, sometida también en Latinoamérica a los embates de la modernidad y desorientada ante la exitosa competencia de las iglesias protestantes.

Colombia era (y sigue siendo) un país de enormes desigualdades sociales y económicas, con un sistema político primitivo y violento que asegura los privilegios de una casta pretenciosa e ignorante, profundamente cínica pero muy cuidadosa de las formas (hay elecciones tramposas cada cuatro años) y de una sumisión a los Estados Unidos que raya en la servidumbre. No resulta extraño entonces que a la violencia oficial la respuesta de los afectados haya sido con tanta frecuencia la lucha irregular, el levantamiento armado y la insurrección.

La Iglesia Católica, por su parte, pierde su influencia y buena parte de su poder político como resultado del agudo proceso de urbanización de las últimas décadas que la deja sin su feligresía campesina tradicional y carente de un discurso adecuado a las nuevas realidades que impone la modernidad. Esto no significa por supuesto que desaparezca plenamente la religiosidad ni que termine el imperio del pensamiento mágico en la mente de las amplias masas que se agolpan desordenadas y empobrecidas en el caos de las nuevas urbes. Pero aún así, inevitablemente aparecen nuevos valores y nuevas necesidades ante las cuales la jerarquía de la Iglesia reacciona con la más conservadora de las actitudes. Su oposición cerrada al control de la natalidad, al aborto, al divorcio, al matrimonio civil, a la eutanasia; su cruzada permanente contra las opciones diferentes en familia y sexualidad, su anticomunismo enfermizo, su empecinamiento contra toda manifestación de laicismo y otras posiciones no menos retardatarias producen un distanciamiento entre la Iglesia y su feligresía que mayoritariamente se traduce en una religiosidad puramente convencional, limitada a rituales y formalismos, mientras contravienen en la vida diaria las guías espirituales de la jerarquía. Son católicos pero no asisten a misa, controlan la natalidad, se divorcian y abortan mientras gana terreno una sexualidad menos opresiva y la tolerancia de la homosexualidad. No faltan tampoco los católicos que hacen compatible su fe con la militancia en partidos comunistas (como en Italia o España). No son pocos los que buscan respuestas en otras confesiones (particularmente iglesias y sectas protestantes) y crece el número de aquellos que buscan un retorno a las raíces cristianas para recuperar valores que se consideran incompatibles con el capitalismo.

A todo lo anterior hay que agregar el compromiso político de la Iglesia, colocada siempre al lado de las minorías dominantes, convertida ella misma en un poder puramente terrenal y en legitimadora de las peores formas de opresión que soportan las mayorías pobres. Para todos, pero en particular para quienes se sienten fieles a las raíces mismas del cristianismo juega un destacado papel el mensaje renovador de Juan XXIII, una reforma frustrada que ahonda aún más el divorcio entre iglesia y feligresía. La represión de los reformadores no llega al rompimiento formal (aunque ha habido algunas expulsiones sonadas) pero si a la convivencia difícil de dos comunidades dentro de la iglesia. La llamada opción por los pobres afecta a todo el catolicismo del continente (y de otras latitudes) con ejemplos de una entrega y dedicación a las causas populares que les lleva hasta el sacrificio de sus propias vidas. Son incontables los laicos de los grupos de base, las monjas y curas asesinados y sobresalen figuras destacadas como Camilo Torres en Colombia, Monseñor Romero, el padre Ellacuría y sus compañeros jesuitas en El Salvador, Gaspar García Laviana en Nicaragua en las filas del FSLN, Domingo Laín en el ELN de Colombia y muchos otros. Todos ellos quedan como ejemplo y testimonio.

En contraste, la Iglesia oficial persiste en su posición retardataria en los aspectos morales (endurecida ahora con las orientaciones del anterior y el actual Papa) y reafirma su compromiso con las elites y su oposición a todo movimiento político de reforma social. No resulta extraño entonces ver a la cúpula de la iglesia apoyando activamente el golpe contra Chávez en Venezuela o más recientemente bendiciendo el golpismo en Honduras. La Iglesia colombiana se parece más a la argentina –groseramente comprometida con las dictaduras militares- que a la de Brasil o Chile, en las que al menos grupos significativos y hasta la misma jerarquía han mantenido un discurso y una práctica de compromiso con las mayorías pobres y en general con la democracia como sistema.

El legado del sacerdote colombiano Camilo Torres pertenece a esta corriente renovadora y lejos de debilitarse se acrecienta con los años. En efecto, los puntos centrales de su programa de reformas son tan válidos hoy como ayer, pues en lo fundamental poco o nada ha cambiando en la suerte de la mayoría de la población. Tal vez lo único destacable es la formación de un limitado grupo de “estratos medios” que da cierta amplitud social y política a la vieja oligarquía y constituye el núcleo activo del movimiento de Álvaro Uribe. Es el sector que participa en las encuestas amañadas que arrojan adhesiones exorbitantes al actual mandatario y que apoya febrilmente ese fenómeno de fascismo tropical que encarna la alianza siniestra entre militares y paramilitares.

Para los católicos progresistas sigue vigente el mensaje ético de Camilo Torres, seguramente con mucha mayor fuerza que antes. La opción por los pobres de la Teología de la Liberación les impone un compromiso firme en la lucha social y política contra la explotación inhumana de los obreros, la persecución despiadada de las comunidades indígenas y negras, el empobrecimiento agudo de las capas medias, el desplazamiento violento de más de cuatro millones de campesinos y la emigración obligada de otros cuatro millones, expulsados de su país por el modelo económico y sometidos hoy en el mundo rico a la discriminación humillante y la explotación infame como mano de obra barata.

Pero la crisis no solo afecta a los católicos. De hecho, un número creciente de evangélicos, luteranos menonitas y otras iglesias protestantes experimentan procesos de reflexión y de acción muy similares. Más aún, ante la agudización de la represión y la violencia aparecen también grupos de otras comunidades de menor presencia numérica en Colombia, como islamistas y judíos que unen sus esfuerzos a los cristianos progresistas en el empeño por detener la guerra y construir un país más grato, pacífico y próspero.

Y para los no creyentes, agnósticos y ateos comprometidos en la lucha social, el mensaje de Camilo Torres lejos de aparecer un elemento extraño se ha convertido también en inspiración y ejemplo. No hay conflictos por la creencia. No creyentes, creyentes de diferentes iglesias, monjas, curas y pastores aparecen juntos en todos los frentes de lucha social -incluida la misma insurgencia-. Para todos ellos sigue siendo válido el mensaje de Camilo que dejaba de lado el debate filosófico sobre la mortalidad del alma para coincidir con todos en la lucha contra el hambre y la explotación, esos sí, males letales de necesidad.

jueves, 11 de febrero de 2010

Colombia: Periodistas responsabilizan al presidente Uribe por persecución de policía secreta en su contra

El presidente Álvaro Uribe Vélez es el máximo y directo responsable de los actos criminales ejecutados por el Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G-3) en contra del periodismo y la libre expresión en el país, y debe pedir perdón públicamente por los ataques que durante su gobierno y desde el DAS se han cometido contra periodistas en Colombia.

Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo

Así lo reclamaron este 9 de febrero, día del periodista, los reporteros Hollman Morris y Claudia Julieta Duque, dos de las principales víctimas del accionar criminal del DAS durante el actual gobierno. Las pruebas y testimonios judiciales que hoy están en poder de la Fiscalía General de la Nación y la Corte Suprema de Justicia son contundentes en señalar la responsabilidad del jefe de Estado, por acción y omisión, en la persecución contra más de 300 personas entre miembros de ONGs, periodistas, magistrados y líderes de la oposición.

Los artículos 208 y 189 de la Constitución Política de Colombia definen que el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) actuará “bajo la dirección” del Presidente de la República, quien será responsable del nombramiento del director/a de ese organismo. No sobra recordar que cuatro de los cinco directores del DAS en el gobierno Uribe han salido de la entidad en medio de graves escándalos de paramilitarismo, persecución política y espionaje ilegal.

La semana pasada, Álvaro Uribe admitió haber ordenado al DAS “hacerle inteligencia al terrorismo”. Son diversos los discursos y señalamientos que el presidente de la República ha realizado contra quienes él denomina “aliados del terrorismo”, que para Uribe se encuentran en algunas ocasiones en cercanías al Congreso de la República, en otras a la Corte Suprema de Justicia y los defensores de derechos humanos, y en algunas más al periodismo libre.

Es evidente que el discurso presidencial contra el terrorismo ha abarcado sin distinción a los grupos armados ilegales y quienes hacen oposición legítima en Colombia. Se puede deducir que el DAS sí recibió órdenes presidenciales de incluir en el escenario de la llamada “guerra política” al periodismo crítico.

Por su parte, el ex director del DAS, Jorge Noguera Cotes, hoy en juicio por paramilitarismo y homicidio, la semana pasada confesó haber recibido órdenes del presidente Uribe para el nombramiento de José Miguel Narváez como subdirector del DAS, principal gestor y asesor del G-3, vinculado además a la investigación por el asesinato del periodista Jaime Garzón y del senador Manuel Cepeda Vargas.

En el proceso penal, las siete personas llamadas a juicio por las acciones del G-3 han sido coincidentes en afirmar que todo lo actuado siguió las órdenes y directrices emanadas de la Presidencia “en el marco de la seguridad democrática”.

Los periodistas Morris y Duque solicitaron al presidente Uribe explicarle al país cuáles fueron los filtros –si los hubo– que debieron pasar Narváez y Noguera para llegar a cargos tan importantes dentro de la estructura de inteligencia del Estado colombiano, máxime cuando son contundentes las pruebas y testimonios que los relacionan con grupos paramilitares.

LAS PRUEBAS

En el caso de Hollman Morris, está probado que el DAS diseñó en su contra estrategias de desprestigio a nivel nacional e internacional y elaboró un video en el que lo señalaba de ser miembro de la guerrilla. En ese contexto, no es mera coincidencia el envío de coronas fúnebres que anunciaban su muerte. Las estrategias contra Hollman, de acuerdo con las pruebas en poder de la Fiscalía, al parecer serían ejecutadas en coordinación con el Ejército nacional y las AUC. Incluso el DAS tenía planeado “bloquear” la financiación internacional del programa Contravía y la obtención de visas para otros países, así como el robo de sus documentos para “sabotear” al periodista, al igual que el espionaje contra su familia y equipo de trabajo. Hollman además ha sido víctima de dos detenciones arbitrarias e incautación ilegal de material periodístico.

En el caso de Claudia Julieta Duque, se ha comprobado la existencia de órdenes por parte del DAS para “finalizar urgente” con la periodista, amenazar a su hija en forma directa y demandarla por injuria y calumnia, así como la responsabilidad de ese organismo en innumerables llamadas intimidatorias y otros hechos de tortura psicológica en su contra durante el año 2004, seguimientos e informes de inteligencia incluso cuando la periodista se encontraba en el exilio, y de la infiltración de informantes para vigilarla de cerca. Adicionalmente, en su caso existen pruebas de que el DAS la persiguió desde el año 2001, cuando fue secuestrada y robada, hasta al menos el año 2008.

Hollman y Claudia Julieta trabajaron juntos en agosto de 2003 en la elaboración de un documental sobre el caso Jaime Garzón, mediante el cual demostraron la existencia de un montaje puesto en marcha por el DAS para desviar la investigación por el asesinato del humorista. Claudia Julieta investigaba el caso desde el año 2001, cuando empezaron los ataques en su contra. Existen evidencias para afirmar que a raíz de ese documental, emitido en el programa Contravía los días 17 y 24 de agosto de ese año, se incrementó la persecución en contra de ambos reporteros y sus familias.

Para los dos periodistas, es claro que los severos señalamientos públicos por parte del presidente Álvaro Uribe son coincidentes con la arremetida del G-3. Es así como, tras un discurso presidencial de septiembre de 2003 contra los defensores de derechos humanos, un memorando interno del DAS dirigido a Jorge Noguera, calificó a Claudia Julieta Duque como “traficante de derechos humanos”.

Igualmente, en noviembre de 2008, el presidente Uribe aseguró que existe una “recua de bandidos” y “una campaña orquestada por las FARC” para vincular al ex fiscal general de la Nación, Luis Camilo Osorio, con grupos paramilitares. Claudia Julieta Duque es la autora del informe “Fiscalía General de la Nación: Una esperanza convertida en amenaza, balance de Luis Camilo Osorio”, publicado en el 2005, el cual demostró la infiltración del paramilitarismo en el ente investigador durante la administración del ex fiscal Osorio.

Como es de público conocimiento, el presidente Uribe ha arremetido en varias oportunidades contra Hollman Morris, al señalarlo de “hacer alianzas con el terrorismo para grabar atentados” (mayo de 2005). Para esa época, ya reposaban en el G-3 cientos de páginas con información de inteligencia en contra del director de Contravía. De allí, además, se desprende el nombre de la operación del G-3 en su contra: Operación Puerto Asís.

En febrero de 2009, el presidente insinuó una vez más la cercanía de Hollman Morris con las FARC, solicitó que se le investigara penalmente por “entrevistar bajo presión” a cuatro policías y soldados recién liberados, y lo acusó de evadir la protección del Estado para viajar a encuentros con esa guerrilla. Igualmente, el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, lo señaló de ser “afín a las FARC”. En forma casi inmediata, el periodista recibió más de 50 amenazas por correo electrónico.

Meses después, la Fiscalía archivó la investigación contra Hollman Morris y demostró que el reportero obró conforme a la ética periodística. La campaña de desprestigio que siguió a las acusaciones del presidente Uribe contra Morris coincide plenamente con las recomendaciones del G-3 y el DAS en su caso. El reportero aún está a la espera de una rectificación por parte del jefe de Estado.

En la actualidad, los dos periodistas y sus familias continúan en riesgo. De acuerdo con ambos, sólo la acción de la justicia y una directriz clara de la Presidencia de la República podrán generar algún cambio positivo en su situación de seguridad.

OTROS PERIODISTAS

A través de la persecución contra los periodistas Morris y Duque, también fueron obtenidos en forma ilegal datos, correos electrónicos, teléfonos e información privada de organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), Medios para la Paz, Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de Periodistas de Nueva York (CPJ), así como de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para entonces en cabeza del argentino Eduardo Bertoni, entre otros.

En la actualidad, la Fiscalía ha comprobado que los seguimientos ilegales del G-3 también tocaron a otros periodistas, a saber:

* Carlos Lozano Guillén, director semanario Voz.
* Alfredo Molano, El Espectador
* Dick Emmanuelsson, corresponsal internacional. Su caso se denominó “Operación Canela”.
* Ramiro Bejarano, columnista de opinión, diario El Espectador
* César Jérez, Agencia Prensa Rural. Hoy exiliado.
* Adriana Cuéllar, jefa de prensa de la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.
* Nicole Karsin, periodista independiente, colaboradora del diario estadounidense San Francisco Chronicle.
* Liam Creig Best, Justice for Colombia, Reino Unido.
* Luisa Margarita Gil, Redepaz.

lunes, 8 de febrero de 2010

Panamá: Asesinato de niño ngäbe

Por Claudia F., con información de Yaritza Espinoza. Radio Temblor. Panamá.
Tomado de Resistencia Naso

Esteban Carrizo Robinson, ngobe y con solo 11 años de edad, vivía en la comunidad de Puente Medio, corregimiento de Guabito, Provincia de Bocas del Toro, demasiado cerca de los infinitos predios de la Ganadera Bocas, propiedad del empresario Mario Guardia. A pocas noches de la última navidad, Esteban no regresó a su casa. Su mamá Teresa Robinson acudió de inmediato a la policía, no obstante tuvo que esperar tres días para que iniciaran la búsqueda. El sábado 20 de diciembre de 2009, el cuerpo fue encontrado por Sinaproc dentro de una zanja de la Finca 65 de la Ganadera Bocas. Tenía dos heridas mortales de machete en la cabeza, el vientre desgarrado, las rodillas cortadas y le faltaban tres de sus deditos. En el sitio había una camisa y dos machetes ensangrentados, dos monturas y un revolver.

El niño fue visto por última vez por una vecina, quien la mañana del 17 de diciembre lo vio entrar en un bosque contiguo a las tierras de la Ganadera. Al parecer, para cazar pajaritos con un biombo. Otro vecino, dijo haber escuchado cerca del lugar los gritos de un niño y las voces de dos hombres. Días antes el capataz de la Ganadera Mario González Abrego había amenazado a un grupo de niños, que sorprendió jugando en el mencionado bosque, advirtiéndoles que si los “volvía a encontrar ahí los iba a matar a machetazos”. Durante las primeras investigaciones, una señora indicó haber visto a tres hombres con la ropa manchada de sangre cerca del lugar. Los hombres fueron interrogados y, posteriormente, liberados por la policía. El capataz González también fue interrogado y supuestamente tiene medida cautelar. Tras los hechos, en la comunidad señalaron a las autoridades que González mantiene atemorizados a los hombres y niños que trabajan en las tierras cercanas a la Ganadera.

Algunos dirigentes, con temor por sus vidas y la de sus familias, aseguran que los tres hombres fueron pagados por Mario Guardia para matar al niño y mantener alejados a los indígenas de las tierras de la Ganadera. La comunidad habían organizado, el pasado 29 de enero, una caminata de protesta, hasta la Gobernación de Bocas del Toro, para denunciar el crimen y exigir protección para sus niños y niñas. Sin embargo, el mismo día la suspendieron por solicitud de la familia, que al parecer también fueron amedrentados por enviados de la Ganadera., entre ellos algunos supuestos periodistas.

El formulario médico # 18931 certifica que el cuerpo, asesinado del niño ngobe Esteban Carrizo de 11 años, fue encontrado en la finca de la Ganadera Bocas propiedad de Mario Guardia, a quien también se le imputa la autoría de homicidios en otras partes del país.

El Prontuario de Mario Guardia
Tomado de Almanaque Azul. 2009

La persona detrás del desalojo de los naso en San San Drui ya cuenta con interesantes antecedentes. Mario Guardia Durfee es un empresario propietario de muchas tierras en el oeste del país, principalmente para la ganadería. Esta no es la primera vez que está involucrado en el desalojo de familias indígenas para asegurar su imperio inmobiliario.

En Isla Colón, provincia de Bocas del Toro, hay una comunidad llamada Bluff Centro que se dedica a la agricultura de subsistencia. La gente del pueblo, según una carta enviada al alcalde de Bocas, pidieron desde 1974 que se legalizaran las tierras donde viven, las cuales pertenecían al Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA). El pueblo se llevó una buena sorpresa cuando descubrieron que en 2001 las tierras del pueblo, incluyendo la escuela, habían sido vendidas a un especulador de tierras. Este señor, Carlos Roberto Dorado, las vendió a su vez a Mario Guardia.

El corregidor de Bocas emitió entonces una orden de desalojo al pueblo entero en noviembre de 2005 a beneficio del Sr Mario Guardia.

Al Sr. Guardia se le recuerda por acá también por el incidente en junio de 2001 en que sus empleados soltaron varios búfalos de una finca gigante que tiene por los lados de Changuinola. Este es un sistema favorito para expandir fincas y robarle tierra a los lugareños, y Ganadera Bocas, la compañía del Sr Guardia, había estando acaparando tierras de los indígenas del área.

Entre múltiples otras inversiones, Guardia es además propietario de Unysis World Trade, que se descubrió en 2003 que había estafado por 14 millones de dólares a la Lotería Nacional de Beneficencia al vender productos y servicios que nunca se entregaron. Así de fácil es ganar plata en un país como Panamá.