viernes, 7 de diciembre de 2012

“Solo un ideal fuerte, como el comunismo, podrá salvarnos”



El filósofo italiano Gianni Vattimo presenta 'Comunismo hermenéutico, de Heidegger a Marx' El libro está escrito a cuatro manos con Santiago Zabala 

Frances Arroyo, Barcelona 5 dic 2012

















Una defensa del comunismo leninista parece un anacronismo. Quien la aborda es el pensador italiano Gianni Vattimo (Turín, 1936), filósofo y eurodiputado, creador de la expresiónpensamiento débil y su máximo representante. Lo hace en su último libro, Comunismo hermenéutico, de Heidegger a Marx (Editorial Herder), escrito conjuntamente con el profesor Santiago Zabala.
Pregunta. Sostiene que no pocos filósofos actúan hoy como lacayos del capitalismo.
Respuesta. Bueno, servidores. En realidad hay una relación recíproca entre los filósofos llamados metafísicos y la estructuras de la sociedad autoritaria. Lo que critico especialmente es el cientificismo, el sometimiento a la ciencia. No es que no me guste la ciencia, lo que no me gusta es su pretensión de describir exactamente lo que pasa. En la economía, por ejemplo. Lo que está pasando en Italia, en Europa, se basa en una concepción de la ciencia económica bastante autoritaria. Se prescinde de los políticos porque tienen ideas diferentes y se deja a los técnicos, que se supone que son neutrales. Pero esa pretensión de neutralidad es una defensa del poder establecido. A nosotros, los hermenéuticos, nos dicen que seamos más realistas. Pero la realidad no habla por sí misma. La realidad es descrita por alguien y sabemos que se llega a ella con esquemas a priori. Esto viene de antiguo: Platón, las ideas, las esencias. Hasta Husserl. Marx decía que los filósofos habían intentado comprender el mundo, pero que el asunto era cambiarlo. Yo creo que los filósofos han pretendido determinar el mundo y que se trata de interpretarlo. Para cambiar el mundo hay que tomar conciencia de que todas nuestras formas de describirlo son interpretativas. Esto nos protege de los técnicos.
P. En España eso de que solo hay una forma de hacer las cosas no lo dicen los técnicos, lo dice el presidente del Gobierno.
R. En Italia se da una gran anomalía. El gobierno no está formado por políticos electos sino por técnicos llamados por el presidente de la República para salvar la economía. De momento no la están salvando. Esta pretensión de neutralidad es muy peligrosa. Las decisiones son dictadas por un saber que no es objetivo. Los economistas han cometido muchos errores. Tienen tendencia a salvar el orden establecido a cualquier precio. Ahí está el apoyo del gobierno a los bancos. No es seguro que la salud de los bancos sea lo mismo que la salud de los ciudadanos. Esto perjudica sobre todo a los débiles. De ahí que insista en que la alternativa se da en los márgenes de la sociedad, los débiles. El pensamiento débil es un pensamiento de los débiles.
P. Si no hay interpretaciones predominantes, ¿por qué ha de serlo la de los débiles?
R. Eso es como preguntar por qué hay que estar a favor de la caridad y no de la verdad. Quizás porque pensamos en el otro. Y no necesito saber ni qué es la caridad ni qué es el otro. Basta con saber que me interesa. Además, los débiles son más y yo soy débil. El cambio lo impulsan los que no están bien: los pobres, los oprimidos. El cambio no tiene por qué ser mejor, pero el mantenimiento de lo que hay implica una clausura del futuro. Hay una motivación ontológico-cristiana: por un lado, los oprimidos intentando cambiar las cosas; por el otro, el hecho de que los débiles son más. Eso es la democracia.
P. Un líder de la izquierda ha dicho que no quiere caridad ni solidaridad sino justicia social.
R. La idea de justicia es problemática. Creo menos en la justicia que en la lucha de clases. Es difícil decidir lo que es justo porque siempre hay intereses, implicaciones personales. Imagino una sociedad de intérpretes como llena de diálogos, conversaciones, para sobrevivir. Hay que aceptar que soy una parte de ese diálogo, de lo contrario sería Dios. Decimos que hemos encontrado la verdad cuando nos hemos puesto de acuerdo, no es que nos pongamos de acuerdo porque hemos encontrado la verdad. Eso significa que la paz social se basa en la negociación, no en la lucha armada.
R. Usted toma la frase de Heidegger “sólo Dios puede salvarnos” y cambia Dios por “el comunismo”.
R. Decir, como Heidegger, que solo Dios puede salvarnos es una manifestación de desesperación. Sólo queda ir a Lourdes. Que sólo el comunismo puede salvarnos significa que no tenemos ya un ideal político que nos lleve a las urnas. ¿Por qué se va a votar? ¿Para salvar el libre mercado? No sé si alguien decide salir de casa en un día de lluvia para votar y salvar el libre mercado. Por eso lo del comunismo: solo un ideal fuerte, en el sentido igualitario, democrático, es un ideal posible. Comunismo en el sentido de Lenin, es decir, electrificación y soviets. O sea: desarrollo y asambleas lo más democráticas posibles. El mercado libre no puede ser un ideal. Quizás el desarrollo, pero ¿qué desarrollo?: ¿el que pide los sacrificios que pide el gobierno? Lo justifican con el desarrollo, pero nos matan con esto. El comunismo tiene mala prensa, pero vivimos en una sociedad donde crece la abstención, la gente no cree en los políticos, ¿qué se puede proponer? La izquierda se contentó con pequeñas reformas. Yo propongo una oposición fuerte que limite la fuerza de la derecha. Los partidos socialistas se han acostumbrado a ser fuerzas de gobierno y eso los mata. Pierden su electorado al comprometerse con los poderosos.
P. Ejemplos positivos de ese comunismo: Chaves y Evo Morales y, con algunas dudas, Fidel Castro.
R. Es una elección a conciencia. Chaves y Morales han creado un nuevo mercado, un nuevo sistema, que es una alternancia. Algo muy diferente a lo que hay en Occidente. Venezuela y Bolivia respetan las elecciones democráticas, crecen por encima de Europa y Estados Unidos y suponen un apoyo a las gentes que quieren un cambio en un sistema neoliberal que a nadie gusta. Hay un cambio posible. Elegir el comunismo es una consecuencia de no seguir el camino de la ciencia. Hoy la ciencia se ha convertido en un factor de mantenimiento del poder. Hay más medicamentos para combatir la obesidad que para combatir la malaria, porque la malaria es una enfermedad de los pueblos pobres.

...Hoy el único espacio todavía no controlado es la calle...Nubes en el horizonte neoliberal



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La esperanza está en las calles, en la movilización organizada de todos los que, con la mirada en las nubes, son capaces de evitar la borrasca a fin de transformar la esperanza en proyectos viables.por Frei Betto / ALAI

Miércoles, 05 de Diciembre de 2012 14:47


Hoy el único espacio todavía no controlado es la calle. E incluso se está dando una creciente criminalización de las manifestaciones populares. La tv exhibe todos los días multitudes inconformes reprimidas violentamente por la policía.
Pasé un agradable fin de semana de noviembre en compañía de Buenaventura de Sousa Santos y de otros amigos. En su fecunda reflexión el cientista social portugués señaló las cargadas nubes que pesan sobre la coyuntura mundial.
 
Hay una flagrante desconstrucción de la democracia. Desde el siglo 16 Europa tiene su historia manchada de sangre, debido a la incidencia de guerras. En los últimos 50 años, sin embargo, creyó haber conquistado la paz estable debido a la democracia fundada sobre los derechos económicos y sociales.
 
De hecho tales conquistas funcionaron como antídoto a la amenaza representada por el socialismo que se extendía por la mitad del este del continente europeo. Con la caída del muro de Berlín el capitalismo rompió la fantasía y mostró su cara diabólica (etimológicamente, disgregadora).
 
Los derechos sociales pasaron a ser eliminados, y los países antes administrados por políticos democráticamente elegidos pasaron a ser gobernados ahora por la troika FMI-BCE (Banco Central Europeo)-agencias de riesgo estadounidenses.
 
Ningún dirigente de esas instituciones fue elegido democráticamente. ¿Y qué credibilidad pueden tener las agencias de riesgo si en la víspera de la quiebra del banco Lehman Brothers, el 15 de setiembre del 2008, las agencias atribuyeron a sus papeles la nota más alta: triple A?
 
Hoy el único espacio todavía no controlado es la calle. E incluso se está dando una creciente criminalización de las manifestaciones populares. La tv exhibe todos los días multitudes inconformes reprimidas violentamente por la policía.
 
El pueblo de ambos lados del Mediterráneo protesta. Pero las movilizaciones tienen un efecto limitado. La indignación no acaba en propuestas. El grito no se transforma en proyecto. Wall Street (la calle del muro) es ocupada pero no derribada, como pasó con el muro de Berlín. No se ven en el horizonte “otros mundos posibles”.
 
El bienestar que se trata de asegurar hoy es el del mercado financiero. El Estado dejó de ser financiado solamente por los impuestos pagados por empresas y ciudadanos. Antes los más ricos pagaban más impuestos (en los países nórdicos todavía hoy llegan al 75 % de las ganancias), de modo que se distribuía la riqueza a través de los servicios ofrecidos por el Estado a la población.
 
A partir del momento en que la élite comenzó a exigir un Estado mínimo y pagar cada vez menos impuestos (como lo hemos visto propuesto en la campaña presidencial de los EE.UU.), los Estados empezaron a ver aumentadas sus deudas y se apoyaron en los bancos, que, hartos de liquidez, prestaban a intereses reducidos. De tal modo muchos países se convirtieron en rehenes de los bancos.
 
Un caso típico es la relación de Alemania con sus pares de la Unión Europea. Los bancos alemanes prestaron dinero a España, para que ésta adquiriese productos alemanes. Ahora Alemania es acreedora de la mitad de Europa.
 
Eso propaga una nueva oleada de antigermanismo en el continente europeo. En el siglo 20 dos veces intentó Alemania dominar Europa, lo que terminó en dos grandes guerras, en las cuales fue derrotada. Ahora, sin embargo, ella amenaza conseguirlo por medio de la guerra económica. Y una vez más la piedra en el zapato es la Francia de Hollande que, contrariando todas las expectativas, escapó este año de la marea recesiva que asola a Europa.
Los países de América Latina y de África resisten la crisis a través de la explotación y exportación de la naturaleza –minería, productos agrícolas, combustibles fósiles, etc. Sin embargo quien fija el precio de los bienes son los EE.UU., China y Europa. Cada vez pagan menos dinero por un mayor volumen de mercancías. El mercado futuro ya fijó los precios de las cosechas ¡para el año 2016! Tal especulación hizo subir, en los últimos años, el número de hambrientos crónicos, ¡de 800 a 1.200 millones!
 
Aumenta amenazadoramente el precio de mercado de los dos principales bienes de la naturaleza: la tierra y el agua. Las empresas transnacionales invierten sumas enormes en la compra de tierra y en los veneros de agua potable en América Latina, Asia y África. Nuestros países se desnacionalizan por la desapropiación de nuestros territorios. Es un acaparamiento desenfrenado. Lo curioso es que las tierras son adquiridas con los habitantes que se encuentran en ellas… como que fueran parte del paisaje.
 
Hay una progresiva desmaterialización del trabajo. La actividad humana cede el lugar a la robotización. En los sectores en que no hay robotización campean la tercerización y el trabajo esclavo, como la mano de obra boliviana y asiática usada en las maquilas brasileñas.
 
 Ya no se da distinción entre trabajo pagado y no pagado. ¿Quién paga el trabajo que usted hace vía equipamientos electrónicos al dejar el lugar físico en que está empleado?
Antes se luchaba por la remuneración de horas extras y del tiempo empleado entre el local de trabajo y la vivienda. Hoy, mediante el ordenador, el trabajo invade el hogar y ahoga el espacio familiar. La relación de las personas con la máquina tiende a eliminar el contacto con los compañeros. Lo real cede el lugar a lo virtual. Se suprime la frontera entre domicilio y trabajo.
 
El conocimiento está mercantilizado. En las universidades tiene importancia la investigación capaz de producir patentes con valor comercial. El conocimiento es valorado por su valor de mercado, como sucede en las áreas de biología e ingeniería genética. El profesor encerrado en su laboratorio no está preocupado por el avance de la ciencia sino por su cuenta bancaria, que debe ser aumentada por la empresa que le encarga la investigación.
 
Esa mercantilización del conocimiento reduce, en las universidades, los departamentos considerados no productivos, como los de las ciencias humanas. De ese modo se decreta el fin del pensamiento crítico. Y de paso el fin del conocimiento científico inventivo, el que nace de la curiosidad por desvelar los misterios de la naturaleza, y no de su manipulación lucrativa, como es el caso de los transgénicos.
 
La esperanza está en las calles, en la movilización organizada de todos los que, con la mirada en las nubes, son capaces de evitar la borrasca a fin de transformar la esperanza en proyectos viables.
 
Frei Betto es escritor, autor de “Conversación sobre la fe y la ciencia”,
junto con Marcelo Gleiser. 
www.freibetto.org   twitter:@freibet
to.

Muere Óscar Niemeyer, comunista y padre de la arquitectura moderna



Posted by  on Jueves, diciembre 6, 2012 · La República



El arquitecto brasileño Óscar Niemeyer ha fallecido este miércoles a los 104 años de edad, según fuentes hospitalarias. El célebre arquitecto, quien permanecía ingresado desde el pasado 2 de noviembre en el Hospital Samaritano de Río de Janeiro, murió a las 21.55 horas local (0:55 hora española), precisó una portavoz del centro médico.
La salud de Niemeyer, considerado el padre de la arquitectura brasileña moderna, se había agravado considerablemente en las últimas horas y permanecía sedado y con respiración asistida, según el último parte médico.
El doctor que atendía a Niemeyer, Fernando Gjorup, certificó que el cuadro clínico del paciente se había complicado con una infección respiratoria. Creador de los principales edificios públicos de Brasilia, Niemeyer fue ingresado en el Hospital Samaritano hace 33 días debido a dificultades para alimentarse e ingerir líquidos, pero su estado se agravó paulatinamente condos hemorragias digestivas y una insuficiencia renal que forzó a someterlo a hemodiálisis.

Niemeyer, obra y retrato de un genio del siglo XX

  1. Brasilia

    El edificio del Congreso Nacional, en Brasilia, obra de Niemeyer, que se inauguró en 1960 concebido como un proyecto de ciudad ideal. La transformación arquitectónica buscaba impulsar Brasil a través de la construcción de una moderna capital en el interior del país. - Eraldo Peres (AP)

  1. El centro cultural internacional de Avilés, España. - Luis Davilla (Cover/Getty Images)

martes, 4 de diciembre de 2012

Crisis y democracia, neoliberalismo y movimientos sociales


Sábado 27 de octubre de 2012 por CEPRID

Jesús Sánchez Rodríguez


En un artículo anterior me ocupaba de los efectos de la crisis sobre las estructuras estatales y supraestatales, tomando como ejemplo la crisis de la UE y del Estado de las autonomías en España . Esta vez el objetivo es analizar los efectos de la crisis sobre las democracias liberales occidentales.

Las clases populares, formadas por actores muy diversos, empezaron a movilizarse de manera masiva, primero desde finales de la década de los 90 contra las medidas neoliberales, especialmente en América Latina; y después contra los efectos sociales de la crisis a partir de 2008, especialmente en Europa. Esta nueva ola de protagonismo de las masas populares, ocupando el espacio público y transformando la realidad social y política de países y regiones, ya había comenzado unas décadas antes . Paralelamente a las contestaciones actuales en Europa, el mundo árabe también se vio sacudido por una rebelión de masas que está transformando toda la región.

Los nuevos sujetos plurales de estas movilizaciones y sus formas de protesta han convivido y conviven con antiguos movimientos sociales, especialmente en Europa, como los sindicatos y su clásica arma de lucha, las huelgas laborales. Pero entre ambos aparecía una diferencia fundamental. Los sindicatos normalmente se orientan hacia objetivos socio-laborales que deben ser acordados mediante una negociación, y la huelga juega como un elemento de presión, lo cual no pone en duda la estructura general de dominación política y social. Sin embargo, las movilizaciones de masas impulsadas por los nuevos sujetos sociales plurales como reacción a las agresivas políticas del neoliberalismo (tanto en su fase de ascenso en América Latina, como en la fase de la crisis en Europa) se plantean de manera creciente objetivos más ambiciosos, aunque también más difusos, superar el modelo de democracia burguesa por una más participativa y, finalmente, superar el capitalismo. En relación a ambos objetivos las alternativas propuestas se hacen más difusas y diferentes. Tanto lo ambicioso de las aspiraciones, como la falta de concreción de las alternativas hacen imposible la negociación. Por eso las consignas que traducen los deseos de las masas en acción a veces expresan más la arista de protesta que la de alternativa, es el ejemplo del famoso ¡Qué se vayan todos!

Algunos de los principales ensayistas y publicistas de la izquierda se han ocupado de definir y analizar esta nueva realidad social. Así por ejemplo, Marta Harnecker definía a los nuevos movimientos sociales de la siguiente manera: “Difieren en muchos aspectos del clásico movimiento obrero. Sus plataformas tienen un fuerte acento temático y su convocatoria es policlasista y multigeneracional. Sus modos de organización son menos jerárquicos y más en red que en el pasado y sus formas concretas de acción son muy variadas. Aparecen también en el escenario nuevos actores sociales. Es sorprendente, por ejemplo, la capacidad de movilización que han manifestado los jóvenes, organizados fundamentalmente por vía electrónica, con el objetivo de repudiar la actual globalización; resistir a la aplicación de medidas de corte neoliberal, desarrollar poderosísimas manifestaciones contra la guerra y ahora contra ocupación, y difundir experiencias de luchas revolucionarias, rompiendo el cerco informativo al que habían sido siempre sometidas las ideas progresistas y de izquierda.”

Raúl Zibechi señala las causas que provocaron la eclosión de estos nuevos movimientos sociales en América Latina en la década de 1990, “Los movimientos sociales nacidos en América Latina son las respuestas al terremoto social que provocó la oleada neoliberal de los ochenta, que trastocó las formas de vida de los sectores populares al disolver y descomponer las formas de producción y reproducción, territoriales y simbólicas, que configuraban su entorno y su vida cotidiana.”

Ese terremoto social se ha reproducido de nuevo en Europa al finalizar la primera década del siglo XXI como consecuencia de la grave crisis económica que golpea, especialmente, a los países del sur, y que ha llevado en un corto período de tiempo al desmantelamiento de sus débiles Estados de Bienestar, sumiendo en situaciones de pobreza y desesperanza, inimaginables unos pocos años antes, a amplias capas populares. Y también en Europa han nacido nuevos movimientos sociales, entre los que sobresale el movimiento de los indignados en España, con réplicas en otros países y una fuerte capacidad de movilización.

Los sujetos que han protagonizado las movilizaciones antineoliberales en América Latina son más variados que los que participan en las movilizaciones europeas. En el subcontinente americano existen dos sujetos que en Europa son de escasa importancia como los campesinos, o inexistentes como los pueblos indígenas. Pero si son más parecidos otros sujetos, como los trabajadores precarios y desempleados, las clases medias empobrecidas y los estudiantes, atravesados todos ellos por dos grupos diferenciados especialmente golpeados por la crisis, los jóvenes y las mujeres.

Las democracias burguesas en América Latina y Europa, basadas en sus reglas formalistas de participación se han visto enfrentadas a movimientos que exigían mayor inclusión y participación, y radicalización de la democracia, con el objetivo de liberarlas de la farsa que las reduce a la participación puntual en un acto de votación cada cuatro o seis años, y de la degradación que supone la manipulación de la opinión pública por los grandes conglomerados de medios de comunicación y el chantaje de los grandes poderes económicos, hoy señalados con el aséptico nombre de los mercados.

Estos nuevos sujetos, y los movimientos que conforman, han acudido a un nuevo repertorio de formas de protesta y lucha que han llegado, en ciertos momentos, a situaciones insurreccionales en América Latina, sin alcanzar ese nivel, por el momento, en Europa. Además, en Europa, el peso de uno de los más antiguos movimientos sociales, el obrero, con sus clásicas organizaciones sindicales y sus también clásicas formas de lucha, la huelga, sigue teniendo un peso mucho más relevante que en América Latina, y ello, a pesar del carácter reformista de las cúpulas sindicales.

Este repertorio de nuevas formas de protesta ha desbordado el marco laboral para tomar las plazas y calles en ocupaciones y manifestaciones, en cortes de carreteras, y en ocupaciones de edificios públicos y privados emblemáticos. Han acudido a las demandas de convocatoria de asambleas constituyentes, de referéndums y de nuevas elecciones, politizando de esta manera sus demandas y apuntando al corazón del problema al exigir una auténtica democracia y un modelo económico que estén, ambos, al servicio del pueblo y no de los grandes poderes económicos.

En América Latina, como es sobradamente conocido, el ciclo de protestas de estos nuevos actores y movimientos que se incorporaban a la historia llegaron a derribar diferentes gobiernos neoliberales en Argentina, Bolivia o Ecuador; desarticularon golpes de Estado y movimientos sediciosos de la extrema derecha como en Venezuela, Bolivia y Ecuador; consiguieron llegar al poder a través de partidos o líderes identificados con ellos como en Ecuador, Bolivia y Venezuela, y también vieron como la derecha les robaba su victoria bien legalmente, como en Argentina, bien con un golpe de Estado abierto como en Honduras o encubierto como en Paraguay, bien a través del fraude electoral como en México. Pero donde accedieron al poder, la democracia se hizo mucho más real, inclusiva y participativa, sin que en ningún lugar el pulso entre la vieja sociedad oligárquica y neoliberal y los nuevos proyectos populares y democráticos haya concluido, ni tampoco las tensiones en el interior del campo popular. En todas esas experiencias los nuevos movimientos y sus formas de lucha fueron objeto de intentos de deslegitimación y criminalización por parte de las oligarquías y sectores neoliberales, a nivel nacional e internacional, utilizando para ello los poderosos medios de comunicación a su servicio y amparándose en las reglas formales de una democracia burguesa puesta al servicio de sus intereses.

La democracia es una conquista de las clases populares

Frente a ello, el objetivo de los nuevos movimientos no fue renegar de la democracia, sino denunciar su vaciamiento por las elites políticas y económicas y reivindicar una radicalización y profundización de la democracia. La lucha contra la opresión económica y social se hacía bajo la bandera política de una democracia auténtica.

Existe una tesis ampliamente documentada y sostenida por estudiosos y analistas del desarrollo democrático que sostiene que la ampliación del contenido de la democracia llevada a cabo durante más de siglo y medio ha sido posible gracias a las luchas de las clases populares. Es necesario recordar una vez más que liberalismo y democracia forman un binomio conflictivo y contradictorio. Las democracias liberales del siglo XIX eran democracias censitarias, donde solo un muy reducido sector de la población gozaba de la ciudadanía, el sector formado por los propietarios importantes, al que se podía añadir los que gozasen de un nivel educativo alto, normalmente pertenecientes al sector de los propietarios. Ni siquiera las mujeres de ese sector tenían el derecho a la ciudadanía. Fueron las clases populares, especialmente el movimiento obrero, y el movimiento feministas (sufragistas) quienes ampliaron paulatinamente los sectores con derechos políticos.

Pero esa extensión aún no representaba el moderno Estado social y democrático de derecho, es decir, aquel que reconoce, junto a los derechos políticos, una serie de derechos sociales y económicos a las clases populares, esos que conformaron el Estado de Bienestar hoy en vías de desmantelamiento. Y esos derechos necesitaron nuevos períodos de lucha para ser conseguidos.

Entonces, ¿el liberalismo se hizo democrático en este proceso y cesó sus contradicciones con la democracia? En absoluto. Grosso modo podríamos decir que el liberalismo solo aceptó la extensión de la democracia conforme encontraba medios para mantener bajo control a las “peligrosas clases populares” que accedían a los derechos políticos. Aún así, cuando estos mecanismos dejaban de funcionar y se hacía real el peligro para su dominio, simplemente acababa o intentaba acabar con la democracia. Ejemplos históricos de ello son la II República española, la Guatemala de Arbetz, el Chile de Allende, o Venezuela (golpe de Estado abortado por la defensa popular de la legalidad democrática) y Honduras en la actualidad, entre otros muchos ejemplos que pueden citarse. Y sin llegar tan lejos, el fraude electoral en México en 2006 para impedir la victoria de López Obrador a la presidencia de ese país.

Tres grandes medios fueron encontrados por el liberalismo para ejercer ese control en diferentes épocas. El más antiguo y burdo, más propio de sociedades rurales, fue el caciquismo, mediante el cual los caciques controlaban el voto de amplias masas, mayoritariamente rurales, en sus feudos. Luis Corvalán hace una descripción de estas prácticas en las elecciones presidenciales chilenas de 1938 que es extensiva a otros países del mundo, “el sistema electoral permitía las más groseras deformaciones de los verdaderos sentimientos ciudadanos. Abundaban las dobles inscripciones, votaban los muertos de la derecha, se robaban las urnas, se compraba y vendía votos. Y como la candidatura de Ross desconfiaba de los “carneros” se organizaron para al 25 de octubre, día de la elección, las encerronas de elementos de venales a fin de llevarlos a votar, mediante el sistema de acarreo, para asegurarse así que no iban a fallar”.

El segundo medio de control sobre las clases populares peligrosas, más adecuado a las sociedades desarrolladas económicamente, está formado por la conjunción de tres fenómenos. En primero es un crecimiento económico sostenido que permite compartir una parte del beneficio del crecimiento con las clases populares a cambio de paz social y reconocimiento de la hegemonía burguesa. Los amplios beneficios económicos que permiten repartir una parte de los mismos son fruto de los aumentos sostenidos de la productividad del trabajo y de la sobre-explotación de los países atrasados. El segundo fenómeno es la existencia de organizaciones sindicales integradas dentro del mecanismo de un negociación que permiten acordar las condiciones de dicho reparto, lógicamente la clase obrera es la principal beneficiaria de esos beneficios invertidos en paz social, pero también se extienden a otras capas populares. El tercer fenómeno es la existencia de partidos socialdemócratas que transmitan y garanticen a nivel político la hegemonía burguesa dentro del movimiento obrero y otras capas populares. Este es el medio de control que se está resquebrajando en Europa con la ofensiva para desmantelar el Estado de Bienestar. Por esto mismo, cuando se ataca al Estado de Bienestar se está disolviendo el lazo que mantenía unido al liberalismo y la democracia mediante una paz social sostenida mediante los beneficios obtenidos de la explotación interna y sobre todo externa. En épocas de crisis, la burguesía busca recomponer su tasa de beneficio mediante el fin del reparto de los beneficios y el aumento de la explotación. Pero desmantelar el Estado de Bienestar es acabar con el Estado social, intentando hacer retroceder al Estado liberal a un estadio histórico anterior de su desarrollo, algo imposible de hacer aceptar pacíficamente a las clases populares. De ahí que, inevitablemente, dicho desmantelamiento tenga que ser acompañado de una degradación de la democracia y un aumento de los aspectos autoritarios y represivos del Estado liberal.

El tercer medio de control es el más moderno y sofisticado de los tres, se trata de los poderosos medios de comunicación de masas que buscan asegurar la hegemonía de la burguesía sin necesidad de la mediación de los sindicatos y los partidos socialdemócratas. Se trata de un medio capaz de ser utilizado tanto en sociedades desarrolladas como no desarrolladas. Su eficacia ha sido alta, pero ha encontrado sus límites en dos situaciones. Primero, cuando los sacrificios y sufrimientos que sufren las clases populares llegan a un cierto nivel relativo, la propaganda de los medios empieza a perder capacidad para mantener la hegemonía burguesa y, en conjunción con otras condiciones, esa hegemonía comienza a ser disputada por las organizaciones representativas de las clases populares. Es el ejemplo de los levantamientos populares anti neoliberales en América Latina. La segunda situación que contrarresta el monopolio de los grandes medios de comunicación de masas es la difusión de los modernos medios de comunicación de más difícil control, los teléfonos móviles e internet, como ha sido demostrado en muchas de las movilizaciones más importantes desarrolladas en los últimos años en el mundo.

Por tanto, si el primer medio de control pertenece mayoritariamente a las sociedades rurales del pasado o atrasadas, si el segundo está quedando inutilizado con la ruptura del pacto social por parte de la burguesía, y el tercero está siendo contrarrestado por otros medios de comunicación en las actuales sociedades de masas, el dominio burgués se encuentra ante una situación insólita que se agrava, de un lado por la intensidad de una crisis económica del capitalismo, similar a la de los años 30, y por otro debido al desafío de los movimientos sociales que no solo luchan por evitar la degradación de la democracia en sus contenidos actuales, sino por ampliar y profundizar esos contenidos democráticos.

Los intentos de deslegitimar y criminalizar la rebeldía civil pacífica que recorre la Europa del sur en estos momentos están abocados al mismo fracaso que cosecharon cuando intentaron lo mismo en América Latina. Podríamos, pues, terminar haciéndonos unas preguntas claves en estos momentos que ilustran claramente si es el neoliberalismo o las clases populares y sus movimientos quienes defienden la bandera de la democracia: ¿Es mejor democracia la mexicana, con el descarado fraude electoral a López Obrador, frente a la democracia venezolana, donde Chávez se sometió a un referéndum revocatorio? ¿Es democrático que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, o la canciller alemana Angela Merkel decidan los destinos de 27 pueblos europeos? ¿Son democráticas las amenazas de la troika obligando a retirar el referéndum griego que quiso realizar Papandreu? ¿Es democrático que el Parlamento Europeo, única institución de elección directa en la UE, permanezca mudo durante los graves acontecimientos en Europa? ¿Es democrático que los mercados dicten las medidas que el gobierno de Rajoy impone a la sociedad española en cada consejo de ministros semanal? ¿Es democrático reducir a los pueblos europeos a la pobreza y la miseria con el objetivo de salvar a los bancos? ¿Son más democráticas las amenazas, extorsiones, provocaciones y represiones de los gobiernos e instituciones neoliberales, o las muestras de solidaridad y libre manifestación de las clases populares?

Los actuales movimientos sociales que se movilizan en Europa contra el programa neoliberal de desmantelar el Estado de Bienestar, que defienden los derechos de la inmensa mayoría de la población frente a los intereses de los mercados, son los auténticos defensores de una democracia que solo se ha ido ampliando y profundizando a lo largo de la historia a través de las luchas de las clases populares.
Se pueden consultar otros artículos y libros del autor en el blog :

Los efectos de la crisis en las estructuras estatales y supraestatales. El caso de España y la UE.
Ver un análisis sobre este fenómeno en mi artículo “ La revolución de masas prende en el mundo árabe”
Marta Harnecker, Ideas para la lucha, pág. 11
Raúl Zibechi, Autonomía y emancipaciones. América Latina en movimiento, pág. 21
Luis Corvalán, De lo vivido y lo peleado. Memorias. LOM, pág 38

domingo, 2 de diciembre de 2012

ENTREVISTA A BOAVENTURA DE SOUSA SANTOS: El sociólogo Boaventura de Sousa Santos critica el contagio neoliberalista de la izquierda. "La crisis podría ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista"



DAVID BOLLERO Londres 28/11/2012 07:30 Actualizado: 28/11/2012 07:40 Público

El sociólogo Boaventura de Sousa Santos. PÚBLICO

El sociólogo Boaventura de Sousa Santos. PÚBLICO

El sociólogo Boaventura de Sousa Santos (Coímbra, 1940) ha pasado por Londres para participar en una conferencia sobre Austeridad y Resistencia en el Birkbeck Institute. Con su serie de Cartas a la Izquierda, este profesor de Sociología en la School of Economics de la Universidad de Coímbra (Portugal) se ha convertido en una de las voces más críticas de la izquierda y un defensor convencido de un nuevo socialismo de conciencia ecológica, que impulsa desde su vinculación al Foro Social Mundial y sus planes de convocar para el año que viene un Foro Social del Sur de Europa.

Ignacio Ramonet habla de ‘dictaduras democráticas', usted de ‘democraduras', ¿En qué estado se encuentra la democracia?

Yo creo que la democracia está suspensa porque una de las reglas mínimas de la democracia es que las autoridades políticas elegidas son los decisores políticos. En Europa, sobre todo en los países que han sido rescatados, pero también en España o Italia, hay una autoridad transnacional que no ha sido elegida democráticamente por nadie y que es la que toma todas las decisiones importantes. Esa autoridad no es solamente latrokia, el Banco Central Europe (BCE) o la Unión Europea (UE), sino también las agencias de calificación.

¿Se retroalimentan mutuamente el déficit democrático nacional y el déficit democrático europeo manejados por los mercados financieros?

Sí, durante un tiempo se pensó en Europa que estábamos en un juego de suma positiva, en el sentido de había compensaciones en esta pérdida de soberanía y que la UE actuaba como un agente de desarrollo para los países más débiles. Ahora estamos en un juego de suma cero, es decir, si unos ganan otros pierden. A mi juicio es más dramático, porque quizás todos vamos a perder. Lo que está pasando en Grecia, España, Portugal, Italia e Irlanda va a pasar también en Francia y tarde o temprano también en Alemania.

Samir Amin ya dijo hace más de una década que el proyecto europeo estaba condenado por el empecinamiento del neoliberalismo. ¿Es el capitalismo y su expresión neoliberal el causante de esta crisis?

"En Europa hay una autoridad transnacional que no ha sido elegida por nadie" 
Sí. Para el neoliberalismo era muy difícil entrar en Europa vía los Estados; lo que hizo fue entrar vía las instituciones europeas. Al principio no se notó pero si ahora vemos la constitución del BCE, se constata que realmente había un proyecto neoliberal muy claro, prohibiéndole prestar dinero a los países, pero sí a los bancos con intereses muy bajos y luego éstos prestan a los países a intereses muy altos. Así se fortalecieron los capitales financieros y entraron en Europa.

Esta maniobra no podría haberse realizado sin la complicidad de los partidos socialistas. ¿Qué le ha pasado a la izquierda?

Eso es lo más dramático, ellos mismos abandonaron la socialdemocracia. Tanto en Grecia como en España o Portugal había gobiernos socialistas cuando todo pasó. Gran parte de los líderes políticos de primer y segundo rango pasó por think-tanks como Georgetown, desde el propio Rodríguez Zapatero, a Durao Barroso, Paulo Portas... todos fueron enseñados en una ideología que resta, que declara que los Estados son ineficientes y deben ser reducidos a la mínima expresión.
Por otro lado, hay informaciones que me permiten decir que realmente la crisis del euro, en gran parte, fue producida activamente por los hedge funds y por el capital financiero más agresivo al servicio de EEUU. El euro estaba siendo una competencia fuerte al dólar. Saddam Hussein fue el primero en querer destruirlo con sus reservas de petróleo, China también. Saddam era fácil eliminarlo y de hecho se eliminó, a China es más complicado y en Europa había que buscar el eslabón más débil y ese fue Grecia, que entró en la UE a través de trampas de contabilidad con la ayuda de Goldman Sachs. Esta fue la oportunidad para derribar el sistema del euro, con un objetivo aún por concretar, que es la destrucción de la socialdemocracia, del estado social. Ya se está destruyendo en Grecia y se va a destruir en Portugal.
"En España, las fuerzas a la izquierda del PSOE están fragmentadas y sin alternativa"

¿Ha aprendido la izquierda la lección o después de haber sido apeada del poder sigue discutiendo qué versión del capitalismo es válida?

Lo primero que hay que tener claro es que hay muchas izquierdas en Europa. La situación es distinta de un país a otro. En España, las fuerzas a la izquierda del PSOE están totalmente fragmentadas y no tienen alternativa que transmitir con credibilidad. El problema es saber si el PSOE tiene alguna posibilidad de renovación interna y a mi juicio, con las condiciones actuales y teniendo en cuenta que es cómplice de todo este sistema, es muy difícil. En Portugal, a la izquierda del Partido Socialista, tenemos la izquierda comunista que siempre estuvo en contra del euro, y el Bloque de Izquierda, que tiene una política de alternativa, pero es muy pequeño para organizar un frente electoral; quizás debieran unirse.
En Grecia, está muy fuerte Syriza, pero como tiene posibilidades de llegar al poder, sobre todo si la situación empeora, no quiere firmar una salida del euro, está la cosa dividida y habla de renegociar. Y renegociar está bien, porque la solución sería mutualizar la deuda: no hay deuda griega, ni deuda portuguesa ni española, es deuda europea.

Que es lo que se está haciendo a nivel nacional con las deudas de los bancos...
Exactamente, si lo mutualizamos la tasa de intereses baja y todo es muy diferente.
"Cuanto más se agrava la crisis, menos pensamiento alternativo surge"

Pero ayer mismo los periódicos ingleses hablaban de que Cameron iba a la guerra para discutir los presupuestos de la UE. ¿Dónde está esa solidaridad?

Sobre todo en este país, porque la única industria de Inglaterra es el capital financiero, la City y por eso no lo van a regular nunca. Si miramos al futuro, la crisis podría ser la gran oportunidad de lanzar una Europa socialista. Finalmente, que los europeos pensaran en el Socialismo del Siglo XXI que los latinoamericanos han lanzando al debate internacional. Una socialdemocracia más avanza con conciencia ecológica, con mucho más respeto por la diversidad cultural pero, lamentablemente, cuanto más se agrava la crisis, menos pensamiento alternativo surge.

Hablaba de las diferentes izquierdas de Europa pero, a su vez, todas éstas son también muy distintas de las latinoamericanas.

Sí, son distintas y sobre todo porque las emergencias allí son de partidos bastante  distintos entre sí, aunque lo que es característico de todos ellos es que llegaron al poder como resultado de grandes movilizaciones sociales. Esa es la diferencia respecto a Europa, donde tienes distintos indignados en Grecia, en España, en Portugal que piden una democracia muy distinta a ésta, pero no existe la mediación política. La gente va a la calle porque es el único espacio público que no está colonizado por los mercados financieros. Si ocuparan los bancos, que sí están colonizados, la policía los destruiría de inmediato. Pero en la calle no haces formulación política y por eso hay que buscar sujetos políticos de mediación.
"La gente va a la calle porque es el único espacio que no está colonizado por los mercados financieros"

Los movimientos sociales están tan desencantados con los políticos, en los que no se ven reflejados. ¿Cómo llegará esa mediación?

En los años 60 los movimientos de jóvenes tampoco se reconocían en los partidos de izquierda. Desde un punto de vista sociológico, los indignados no constituyen un movimiento, no tienen la estabilidad ni la organización de otros movimientos como el feminista o el ecologista. Yo los llamo ‘presencias colectivas', fuertes, que están en la calle y que son importantes, pero tienen sus limitaciones. Por este motivo, tenemos la emergencia de nuevos sujetos políticos democráticos, porque la otra posibilidad es la emergencia de sujetos políticos no democráticos, como estamos vienen en Grecia, que es una cosa muy triste, muy cruel en un país que padeció el nazismo.
Es muy difícil en Europa, tanto en Portugal como en Grecia, eliminar la ilusión de la gente; aún hay muchas personas que piensan que las medidas de austeridad van a funcionar. Todos los datos dicen lo opuesto, pero la ideología conservadora está siendo muy fuerte con su mensaje de que estábamos viviendo por encima de nuestras posibilidades. Esa ilusión tendría que ser destruida ahora, antes de que se produzca la catástrofe y, entonces, sería más fácil construir una alternativa.

¿Cuán cerca o cuán lejos estamos de esa catástrofe?

En el caso de Portugal con el Presupuesto para 2013, que va a supone un shock para las clases medias al ver que son expropiadas por el Estado; y también con lo anunciado por el ministro de Finanzas: es necesario refundar el estado social. No dice eliminar, pero en realidad es lo que quieren.
"Tenemos sociedades que son políticamente democráticas y socialmente fachas"

El envite de la derecha está siendo tan fuerte en la destrucción del Estado de Bienestar que movilizaciones como las huelgas generales del 14-N, en lugar de ser ofensivas como antaño son meramente defensivas; no buscan avanzar, tan sólo no retroceder aún más...

Es lo que decía Gramsci, que estamos en una guerra de posición, no de movimiento; de posición para defender esta situación en la que estamos. Por eso es importante que podamos movilizar las grandes masas de población, no sólo los de izquierdas, estar muy mezclados en términos de orientación política y de clases,  y que se comprometan con una solución alternativa que rompa con este status quo. Quizás esta ilusión sólo va a terminar cuando se toque fondo, cuando ya no haya una Sanidad pública, por ejemplo.

Usted ha dicho en muchas ocasiones que el neoliberalismo utiliza la democracia como un mero instrumento de acumulación de capital, pero si encontrara un medio mejor, prescindiría de ella sin dudarlo. Cuando llegue esa catástrofe, ¿qué margen democrático va a quedar realmente?

El neoliberalismo no necesita una dictadura, porque hoy en día tenemos sociedades que son políticamente democráticas y socialmente fachas. Lo que está pasando en Europa es que cuando hay una desigualdad social muy grande y la desprotección social disminuye los grupos sociales vulnerables están a merced de los poderosos, en el empleo, en todo. Por eso el autoritarismo social es cada vez más fuerte, que no pasa necesariamente por la dictadura, porque tú puedes votar, pero votas cada vez más en cosas menos importantes.
"El neoliberalismo ha destruido toda la conciencia ecológica de Europa"

Mencionaba antes un nuevo socialismo. ¿Qué país está ahora más próximo de ese modelo?

Ninguno, porque para llegar al Socialismo del Siglo XXI antes hay que debatir el Socialismo del Siglo XX y no se ha hecho. Lo propuse en Venezuela y otros países y la gente no quiere y, además está Cuba, que es un producto del socialismo del siglo XX, que para nosotros siempre ha sido parte de nuestras aspiraciones socialistas y no puede considerarse a Castro como un caso de una dictadura simple. Recientemente publiqué en El Viejo Topo un artículo en el que hablo de por qué Cuba se transformó en un problema tan difícil para la izquierda.

Ahí habla usted de falta de autocrítica.

Claro, porque cuando surge el debate del socialismo de inmediato surge ese fantasma de que vamos a deslegitimar a Cuba. Lo que hay en Latinoamérica es una socialdemocracia que ni siquiera se puede decir que sea muy avanzada, pero es muy importante para esos pueblos. Aprovechando una brecha en el imperialismo estadounidense que estaba muy concentrado en el Oriente Medio, se crearon oportunidades para regímenes políticos más progresistas y lo que hicieron fue seguir y avanzar mucho más allá del Banco Mundial, con políticas compensatorias para los grupos más vulnerables. Fue posible por el boom de los recursos naturales.

Pero ese abuso de los recursos naturales, ese capitalismo extractivista, no encaja con el Socialismo del Siglo XXI.

"España ha demonizado todos los gobiernos progresistas de sus excolonias latinoamericanas"
Esa es ahora mi preocupación, se está creando un divorcio entre los pueblos indígenas y estos gobiernos progresistas. El boom de los recursos naturales dura entre 5 y 10 años. ¿Qué pasará cuando no haya dinero para las bolsas familiares, cuando las aguas estén contaminadas, los indígenas expulsados de sus tierras, la selva destruida por la frontera agrícola? Los políticos no quieren debatir esto porque están pensando en las próximas elecciones. En Europa también, porque el neoliberalismo ha destruido toda la conciencia ecológica de Europa, que tenía los movimientos ecologistas más fuertes.

Usted sostiene que sólo es posible combatir el neoliberalismo oponiéndole una cultura de esperanza, felicidad y vida. Póngale letra a esa cultura.

Las juventudes reconocen las energías democráticas con su Democracia Real Ya, pero necesitan de un sujeto político con horizontes de frenar este deterioro. Esa reacción va a traer consigo un periodo corto en el que las cosas irán mal, pero estará suficientemente fuerte y legitimado que la gente verá que va a terminar bien, no como ahora. Entonces será posible empezar otro modelo social que va a empezar con un modelo productivo en el que la contradicción del capitalismo con la naturaleza por fin se aborde. Y, por supuesto, la solidaridad internacional que no hemos sido capaces de aprovechar. España ha demonizado todos los gobiernos progresistas de sus excolonias latinoamericanas y ahora llega la Cumbre Iberoamericana y los mismos que han demonizado estos Gobiernos piden inversiones. ¿Qué puede pasar por la cabeza de Dilma Rousseff o de Rafael Correa? Que nos quieren explotar igual que siempre nos explotaron.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Juntos y juntas podemos. Es la hora de la unidad contra la troika, contra el capitalismo



Jueves 29 de noviembre de 2012, por Mar

Intervención de Raúl Camargo (Izquierda Anticapitalista) en el Mitin Internacional celebrado el 23 de noviembre de 2012 en Madrid

1. Mientras celebramos hoy este mitin en Madrid, en Gaza están lamiéndose las heridas provocadas por las bombas enriquecidas con algún horrible producto químico que matan a población civil indefensa, a niños, dejan secuelas para toda la vida y destruyen las pocas infraestructuras que el “ Plomo Fundido” de hace 4 años dejó en pie. El ambiente en Gaza es de euforia, pero sabemos que los criminales sionistas no se detendrán aquí. Tienen el apoyo , por acción u omisión, de toda la comunidad internacional, EE.UU y la UE en primer lugar, aunque empieza a haber grietas en los países árabes, en buena parte por el empuje que tuvieron las revueltas de hace un año. Hoy, aquí, en un mitin internacionalista, nuestro primer saludo debe ir para ese pueblo palestino que resiste las bombas, a los aviones inteligentes y al uranio. La izquierda anticapitalista debe denunciar a esta UE canalla, que apoya o se calla cuando Israel masacra a los palestinos/as. El domingo a las 12h. en Cibeles el pueblo solidario de Madrid va a rechazar esta nueva masacre. ¡PALESTINA VENCERÁ! ¡ PALESTINA LIBRE!

2. Esta misma UE, que junto al Banco Central Europeo y al FMI conforma la Troika de criminales, quiere enviar a la miseria a los pueblos del Sur de Europa , ahora también a Francia y, más pronto que tarde, a la clase trabajadora alemana. Es la UE de Maastricht, la que consagra el neoliberalismo como ideología de Estado y cuyo proyecto constitucional fue rechazado por la mayoría de los franceses y holandeses. Los “hombres de negro” no son marcianos sino agentes de los gobiernos y del gran capital europeo. En todos los países hay troikas visibles e invisibles que ordenan y mandan. Derrotarlas exige un frente común que hemos empezado a construir el 14N. Es urgente reforzar especialmente la solidaridad entre los pueblos de los países del Sur, especialmente con el pueblo griego, sometido a decisiones bárbaras, empujado a la desesperación y al suicidio. Hay una complicidad de gobiernos desde Berlín a Madrid y desde Londres a Lisboa, y de los poderes económicos, desde el Deutsche Bank al Banco de Santander, en la destrucción de derechos sociales y de los instrumentos democráticos que ayudan a defenderlos. Hay que enfrentarle una solidaridad que incluya a movimientos sociales, sindicatos y organizaciones políticas comprometidas con la resistencia. Necesitamos una Europa radicalmente distinta, una Europa de los y las de abajo, una Europa al servicio de la gente y no de las multinacionales y el capital financiero. Esa es la Europa que defendemos y que ponemos en valor con mítines como este. Para empezar el camino hacia ella, necesitamos construir una resistencia común: el 14-N ha sido un primer paso que hay que profundizar. El objetivo debe ser convocar una HG en todos los países de Europa el mismo día, así como jornadas de acción comunes como preparación de la misma. Un fantasma recorre Europa… es el de la clase trabajadora que vuelve a tomar conciencia de serlo.

3. En el Estado español, la HG del 14-N ha movilizado a centenares de miles de personas. Los miles de piquetes informativos que durante la noche y la mañana ocuparon las calles de las principales ciudades son la mejor noticia de la Huelga: allí confluyó todo el mundo, allí estaban sindicalistas de CGT, CCOO, UGT, Intersindical, Co.Bas, SAT, de las Mareas, estaban l@s estudiantes, JSF, estaban asambleas del 15-M, el 25-S, estaban militantes de IU, del PCE, de IA, de CR, estaba la izquierda social y política que quiere plantarle cara a los recortes. Los piquetes del 14-N, incluso por encima de las manifestaciones, deberían ser el embrión de un nuevo y potente bloque social alternativo que enfrentase los recortes mediante un plan de movilización sostenido. Ellos tienen sus propios piquetes, policiales, mediáticos, empresariales. El nuestro no puede ser una Cumbre Social sin fuerza real organizada detrás y creada a mayor gloria de CC.OO y UGT: es necesario un nuevo instrumento donde confluyan todas las corrientes sociales y políticas. Este es el piquete que puede acabar desalojando al PP del poder e inaugurar una nueva etapa. Y es necesario que se dote de un programa de urgencia social contra la crisis y los recortes, entre cuyas demandas inmediatas debe situarse la exigencia de moratoria del pago de la deuda, una auditoría ciudadana de la misma y el rechazo a pagar la que sea ilegítima ( contraída con bancos, grandes constructoras, infraestructuras inservibles y antiecológicas), la expropiación sin indemnización del sistema bancario, la paralización inmediata de los desahucios y la aprobación de una dación en pago retroactiva con alquiler social universal y la derogación de todas las reformas laborales, de pensiones y del sector público, reestableciendo los derechos conculcados durante todos estos años. Desde el 29-M las resistencias van progresando y la conciencia del atraco es cada vez mayor (desahucios, sanidad): BOTÍN, RATO, FLORENTINO: No vamos a pagar vuestras miserables deudas.

4. El Gobierno de Rajoy acaba de cumplir un año. Ha sido un año de mierda. Más paro, menos derechos sociales, más privatizaciones, más racismo y exclusión de inmigrantes, más ataques contra los derechos reproductivos de las mujeres y su confinamiento en las tareas domésticas con la eliminación de las ayudas para dependencia. Rajoy ha hecho muchas cosas que dijo que no iba a hacer, pero la brutalidad del PP era algo de sobra conocido, al menos en los círculos de izquierda. El instrumento para imponer recortes es cada vez más diversas formas de represión de la resistencia. Necesitamos organizar una respuesta democrática amplia frente a ellas y también formas de autodefensa. Si no los frenamos y no nos preparamos para defendernos estaremos cada día más cerca de que los antidisturbios maten a algún compañero.

El PP es un partido heredero directo del franquismo, sus dirigentes son los nietos de las élites fascistas que cometieron un genocidio contra las izquierdas durante y después de la Guerra Civil. La Transición solo fue un cambio de élites dentro del mismo tronco franquista, con la colaboración posterior del PSOE de Felipe González, que es el origen de la actual e irreversible crisis de identidad del PSOE. La Diada del 11S fue recibida con odio o con temor por los valedores del régimen. Nosotros/as con alegría. Por más que se puedan manipular sus consecuencias, expresa un potente rechazo del régimen establecido en nombre del derecho a la autodeterminación que es un derecho democrático fundamental.

Apoyamos la consulta, que tendrá enemigos muy potentes, especialmente fuera de Catalunya. La decisión democrática del pueblo catalán, como mañana la de los pueblos de Euskal Herria o Galiza, sea cual sea, incluyendo por supuesto la independencia, deberá ser defendida sin condiciones por toda la izquierda en el Estado español y en la UE. Si los pueblos quieren estar unidos, tiene que ser después de haber ejercido su libertad para decidirlo y nunca porque lo diga una Constitución redactada bajo supervisión de los militares franquistas.

IA lo tiene claro y es y ha sido siempre firme defensora de este derecho. Hoy lo decimos alto y claro: autodeterminación en Catalunya y Euskadi YA.

5. Pero hoy también nos enfrentamos a la necesidad de articular una alternativa política de izquierdas en ruptura con la Troika y con la dictadura de la deuda. Una alternativa capaz de disputarle el poder a los de arriba, a banqueros, políticos a su servicio, y a empresarios sin escrúpulos. Una alternativa tan leal a los de abajo como lo son el PP y el PSOE a los de arriba. Una alternativa que sea creíble social y electoralmente. Una alternativa que funcione de forma democrática y transparente y que no cobije a burócratas y profesionales, sino a activistas y militantes. Hoy, lamentablemente, no disponemos de esta herramienta, que sería imprescindible, pero hacia la que hay que dar pasos. Algunas iniciativas intentan responder a este vacío, como el denominado Frente Cívico de Anguita, y son saludables sus intentos de ir agrupando gente, pero pensamos que la gran pregunta sigue sin responderse ¿ qué otra izquierda necesitamos? ¿ qué programa de urgencia debe defender? Y sobre todo ¿ qué políticas concretas y qué alianzas y para qué objetivos debe perseguir? Nosotros estamos convencidos de que hay posibilidades de avanzar pero los debates vitales no se pueden meter debajo de la alfombra. IU es la principal organización de la izquierda hoy y debería ser la principal fuerza motora en un proceso de recomposición de la izquierda. Pero comprobamos como , en Andalucía, 8 millones de habitantes, casi como Grecia, gobiernan con el PSOE social-liberal y aplican los recortes impuestos por la Troika para que “cuadren” las cuentas. ¿ Cómo se puede romper con la dictadura de la deuda y de los mercados si se acepta gobernar y aplicar recortes bajo su yugo? Ese no es el camino. Aquí, en Madrid, hay movimientos interesantes en IU-CM para quitarle la mayoría a la burocracia que dirige la organización, encabezada por el eterno Angel Pérez. Esta gente joven y activista puede forzar un cambio que sería saludable pero rápidamente se encontrarán con el dilema que su dirección federal plantea: si Andalucía funciona como experimento, ¿ por qué no extender el modelo a todo el Estado si los números cuadran en 2015 o cuando sea? Cualquier alternativa política como la que he descrito pensamos que debería partir de un planteamiento diferente: hay que pelear por disputarle el poder a los de arriba, no por ser sus gestores, a disgusto y por imperativo legal, pero sus gestores al fin y al cabo.

Es necesario crear expectativas de cambios politicos y sociales profundos para que se refuercen los procesos de lucha en curso. No pueden lograrse con “austeridad de izquierdas”, “por imperativo legal”, como pasa en Andalucía. Hay que construir una mayoría social y política que esté a la altura de la voluntad de cambios radicales expresada el 14N, que no se deje atemorizar por los chantajes que lleguen de los poderes establecidos aquí o en Bruselas, que no admita barreras constitucionales que impiden el acceso a vivir dignamente.

6. Me gustaría hacer una reivindicación del Madrid rebelde. Esta ciudad lleva muchos años gobernada por la derecha y tiene inercias conservadoras evidentes. Es la ciudad que alimenta con su corrupción pública y privada tragedias como la del Madrid Arena. Y tiene símbolos mundiales como un club de fútbol, el Real Madrid, dirigido por dos tiburones infectos como Florentino y Mourinho . Pero hay también una parte, creciente, del pueblo madrileño que lleva años resistiendo en la calle y que merece un homenaje. Es la gente de La Princesa que ha resistido de forma ejemplar el intento de desmantelar su Hospital. Es también es la ciudad de la Marea Verde de la Educación, de los activistas de la PAH que han parado más de 200 desahucios, del 15-M y de la Acampada de Sol, del 25-S y sus rodeas al Congreso, de los Centros Sociales, de la Marea Blanca , que ya ha conseguido pequeñas victorias que esperemos se conviertan en grandes dentro de poco. El de la interbarrios del 15-M que mañana va a tratar sobre cómo organizar la resistencia barrial a la dictadura de la deuda. Es el Madrid de la gente de abajo, de los currantes, de los que no se resignan, de los que llevan un mundo nuevo en sus corazones. Ese es nuestro Madrid, el de las pequeñas cosas que aspiran a ser muy grandes dentro de poco.

7. Para terminar, me gustaría hacer un elogio y una llamada: me gustaría hacer un elogio de la militancia política . Esa que muchos de los/as que estamos en esta sala conocemos tan bien. Esa que nos mantiene reunidos hasta altas horas, pegando carteles, mandado correos, metidos en mil listas de correo, currando en el sindicato, en la asamblea del barrio, en la plataforma”x”, en el movimiento “y”. Esa que nos hace no poder ver tanto como quisiéramos a la familia, que nos hace no tener fines de semana libres porque hay manis de esto y aquello y”como-no-vamos-a-ir-con-la-que-está-cayendo”. Pero la militancia también es encontrarnos y debatir con aquellos con los que compartes una idea de cómo debería funcionar el mundo y la vida. Una escuela de formación permanente donde ponemos en práctica esa sociedad que nos gustaría construir. Y sobre todo, el paso imprescindible para cambiar el mundo. Sin ideas no hay organización, pero sin organización no hay transformación social posible. Por eso, hoy más que nunca, hay que militar compañeros y compañeras, en la Universidad, en el sindicato, en la asamblea del barrio, en el movimiento ecologista, en el feminista. Y, si me permitís, también en IA.

Los tiempos son duros. Pero dejemos el pesimismo para tiempos mejores .Muchas veces, también el 14N ,hemos gritado Sí se puede cuando han tratado de impedirnos luchar por lo que es justo y necesario.

Sí podemos, juntos y juntas podemos. Sin renunciar a las ideas propias, pero valorando todo lo que podemos hacer en común, y sólo lograremos si lo hacemos en común.

Es la hora de la unidad contra la troika, contra el capitalismo.

Sí, podemos.

SALUD, FUERZA Y ÁNIMO COMPAÑEROS/AS

HASTA LA VICTORIA