lunes, 20 de mayo de 2013

El Che y su madre: La piedra



12 mayo 2013 Cubadebate
Che junto a sus padresChe junto a sus padres

Este es un impactante relato testimonial escrito por el Che en el Congo. Ocupa en su versión original, de la que fue tomado, diez caras de su libreta de apuntes, y está escrito allí directamente, con pocas correcciones en sus páginas.

El tema del relato —el anuncio de la posible muerte de Celia, su madre— ubica su escritura en algún momento posterior al 22 de mayo de 1965. Osmany Cienfuegos llevó al Che ese día “la noticia más triste de la guerra: en conversación telefónica desde Buenos Aires informaban que mi madre estaba muy enferma, con un tono que hacía presumir que ese era simplemente un anuncio preparatorio. (…) Tuve que pasar un mes en esa triste incertidumbre, esperando resultados de algo que adivinaba pero con la esperanza de que hubiera un error en la noticia, hasta que llegó la confirmación del deceso de mi madre”.

En medio de “esa triste incertidumbre” Che construye este relato de fuerte tono introspectivo, en el que conviven las reflexiones filosóficas, la ironía, el dolor y la ternura. Es probablemente el relato más crudo, intenso y conmovedor que haya escrito.

LA PIEDRA

Me lo dijo como se deben decir estas cosas a un hombre fuerte, a un responsable, y lo agradecí. No me mintió preocupación o dolor y traté de no mostrar ni lo uno ni lo otro. ¡Fue tan simple!

Además había que esperar la confirmación para estar oficialmente triste. Me pregunté si se podía llorar un poquito. No, no debía ser, porque el jefe es impersonal; no es que se le niegue el derecho a sentir, simplemente, no debe mostrar que siente lo de él; lo de sus soldados, tal vez.

—Fue un amigo de la familia, le telefonearon avisándole que estaba muy grave, pero yo salí ese día.
—Grave, ¿de muerte?
—Sí.
—No dejes de avisarme cualquier cosa.

En cuanto lo sepa, pero no hay esperanzas. Creo.

Ya se había ido el mensajero de la muerte y no tenía confirmación. Esperar era todo lo que cabía. Con la noticia oficial decidiría si tenía derecho o no a mostrar mi tristeza. Me inclinaba a creer que no.
El sol mañanero golpeaba fuerte después de la lluvia. No había nada extraño en ello; todos los días llovía y después salía el sol y apretaba y expulsaba la humedad. Por la tarde, el arroyo sería otra vez cristalino, aunque ese día no había caído mucha agua en las montañas; estaba casi normal.

—Decían que el 20 de mayo dejaba de llover y hasta octubre no caía una gota de agua.

—Decían… pero dicen tantas cosas que no son ciertas.

—¿La naturaleza se guiará por el calendario? No me importaba si la naturaleza se guiaba o no por el calendario. En general, podía decir que no me importaba nada de nada, ni esa inactividad forzada, ni esta guerra idiota, sin objetivos. Bueno, sin objetivo no; solo que estaba tan vago, tan diluido, que parecía inalcanzable, como un infierno surrealista donde el eterno castigo fuera el tedio. Y, además, me importaba. Claro que me importaba.

Hay que encontrar la manera de romper esto, pensé. Y era fácil pensarlo; uno podía hacer mil planes, a cual más tentador, luego seleccionar los mejores, fundir dos o tres en uno, simplificarlo, verterlo al papel y entregarlo. Allí acababa todo y había que empezar de nuevo. Una burocracia más inteligente que lo normal; en vez de archivar, lo desaparecían. Mis hombres decían que se lo fumaban, todo pedazo de papel puede fumarse, si hay algo dentro. Era una ventaja, lo que no me gustara podía cambiarlo en el próximo plan. Nadie lo notaría. Parecía que eso seguiría hasta el infinito.

Tenía deseos de fumar y saqué la pipa. Estaba, como siempre, en mi bolsillo. Yo no perdía mis pipas, como los soldados. Es que era muy importante para mí tenerla. En los caminos del humo se puede remontar cualquier distancia, diría que se pueden creer los propios planes y soñar con la victoria sin que parezca un sueño; solo una realidad vaporosa por la distancia y las brumas que hay siempre en los caminos del humo. Muy buena compañera es la pipa; ¿cómo perder una cosa tan necesaria? Qué brutos.

No eran tan brutos; tenían actividad y cansancio de actividad. No hace falta pensar entonces y ¿para qué sirve una pipa sin pensar? Pero se puede soñar. Sí, se puede soñar, pero la pipa es importante cuando se sueña a lo lejos; hacia un futuro cuyo único camino es el humo o un pasado tan lejano que hay necesidad de usar el mismo sendero. Pero los anhelos cercanos se sienten con otra parte del cuerpo, tienen pies vigorosos y vista joven; no necesitan el auxilio del humo. Ellos la perdían porque no les era imprescindible, no se pierden las cosas imprescindibles.

¿Tendría algo más de ese tipo? El pañuelo de gasa. Eso era distinto; me lo dio ella por si me herían en un brazo, sería un cabestrillo amoroso. La dificultad estaba en usarlo si me partían el carapacho. En realidad había una solución fácil, que me lo pusiera en la cabeza para aguantarme la quijada y me iría con él a la tumba. Leal hasta en la muerte. Si quedaba tendido en un monte o me recogían los otros no habría pañuelito de gasa; me descompondría entre las hierbas o me exhibirían y tal vez saldría en el Life con una mirada agónica y desesperada fija en el instante del supremo miedo. Porque se tiene miedo, a qué negarlo.

Por el humo, anduve mis viejos caminos y llegué a los rincones íntimos de mis miedos, siempre ligados a la muerte como esa nada turbadora e inexplicable, por más que nosotros, marxistas-leninistas explicamos muy bien la muerte como la nada. Y, ¿qué es esa nada? Nada. Explicación más sencilla y convincente imposible. La nada es nada; cierra tu cerebro, ponle un manto negro, si quieres, con un cielo de estrellas distante, y esa es la nada-nada; equivalente: infinito.

Uno sobrevive en la especie, en la historia, que es una forma mistificada de vida en la especie; en esos actos, en aquellos recuerdos. ¿Nunca has sentido un escalofrío en el espinazo leyendo las cargas al machete de Maceo?: eso es la vida después de la nada. Los hijos; también. No quisiera sobrevivirme en mis hijos: ni me conocen; soy un cuerpo extraño que perturba a veces su tranquilidad, que se interpone entre ellos y la madre.

El Che junto a su madre

Me imaginé a mi hijo grande y ella canosa, diciéndole, en tono de reproche: tu padre no hubiera hecho tal cosa, o tal otra. Sentí dentro de mí, hijo de mi padre yo, una rebeldía tremenda. Yo hijo no sabría si era verdad o no que yo padre no hubiera hecho tal o cual cosa mala, pero me sentiría vejado, traicionado por ese recuerdo de yo padre que me refregaran a cada instante por la cara. Mi hijo debía ser un hombre; nada más, mejor o peor, pero un hombre. Le agradecía a mi padre su cariño dulce y volandero sin ejemplos. ¿Y mi madre? La pobre vieja. Oficialmente no tenía derecho todavía, debía esperar la confirmación.

Así andaba, por mis rutas del humo cuando me interrumpió, gozoso de ser útil, un soldado.
—¿No se le perdió nada?

—Nada— dije, asociándola a la otra de mi ensueño.
—Piense bien.

Palpé mis bolsillos; todo en orden.
—Nada.

—¿Y esta piedrecita? Yo se la vi en el llavero.
—Ah, carajo.

Entonces me golpeó el reproche con fuerza salvaje. No se pierde nada necesario, vitalmente necesario. Y, ¿se vive si no se es necesario? Vegetativamente sí, un ser moral no, creo que no, al menos.

Hasta sentí el chapuzón en el recuerdo y me vi palpando los bolsillos con rigurosa meticulosidad, mientras el arroyo, pardo de tierra montañera, me ocultaba su secreto. La pipa, primero la pipa; allí estaba. Los papeles o el pañuelo hubieran flotado. El vaporizador, presente; las plumas aquí; las libretas en su forro de nylon, sí; la fosforera, presente también, todo en orden. Se disolvió el chapuzón.

Solo dos recuerdos pequeños llevé a la lucha; el pañuelo de gasa, de mi mujer y el llavero con la piedra, de mi madre, muy barato este, ordinario; la piedra se despegó y la guardé en el bolsillo.

¿Era clemente o vengativo, o solo impersonal como un jefe, el arroyo? ¿No se llora porque no se debe o porque no se puede? ¿No hay derecho a olvidar, aún en la guerra? ¿Es necesario disfrazar de macho al hielo?

Qué se yo. De veras, no sé. Solo sé que tengo una necesidad física de que aparezca mi madre y yo recline mi cabeza en su regazo magro y ella me diga: “mi viejo”, con una ternura seca y plena y sentir en el pelo su mano desmañada, acariciándome a saltos, como un muñeco de cuerda, como si la ternura le saliera por los ojos y la voz, porque los conductores rotos no la hacen llegar a las extremidades. Y las manos se estremecen y palpan más que acarician, pero la ternura resbala por fuera y las rodea y uno se siente tan bien, tan pequeñito y tan fuerte. No es necesario pedirle perdón; ella lo comprende todo; uno lo sabe cuando escucha ese “mi viejo”…

—¿Está fuerte? A mí también me hace efecto; ayer casi me caigo cuando me iba a levantar. Es que no lo dejan secar bien parece.

—Es una mierda, estoy esperando el pedido a ver si traen picadura como la gente. Uno tiene derecho a fumarse aunque sea una pipa, tranquilo y sabroso ¿no?…
(Tomado de La Fogata)

Panamá: En el 110 Aniversario del Fusilamiento de Victoriano Lorenzo



Victoriano Lorenzo



Guerrillero colombiano-panameño, nacido en la provincia de Coclé en 1867 y fallecido en la ciudad de Panamá en 1903. Líder carismático del movimiento indígena que se alzó contra el poder central de Colombia cuando el territorio panameño no era aún independiente, Victoriano Lorenzo defendió desde muy joven los derechos de los desfavorecidos.


Ante las injusticias e iniquidades cometidas por los caciques locales contra la población indígena (la formada por los populares "cholos", a los que el cacicazgo colonial, apoyado por el conservadurismo del poder central colombiano, dispensaba el mismo trato que a las bestias de carga), Victoriano Lorenzo desató y encabezó la rebelión de los indios y tomó parte activa en la Guerra de los Mil Días, un conflicto armado que, planteado en principio como una disputa entre liberales y conservadores, trajo consigo la independencia de Panamá respecto a Colombia.

Al frente de los llamados "montañeros" o "guerrilleros de las montañas", Victoriano Lorenzo acudió a la contienda atraído por las promesas de tierra y libertad que constituían una de las consignas del bando liberal. La influencia que ejercía entre los cholos desde sus primeras reivindicaciones de justicia e igualdad le convirtieron en uno de los cabecillas más peligrosos, pues atraía cada vez más hacia sus filas al resto de los desheredados.

Prólogo a la obra "Victoriano Lorenzo en la Historia de Panamá" de Herbert Nelson.

http://kaosenlared.net/media/k2/items/cache/d8332a8940a42c4d3d70810e62f56456_XL.jpg 

Victoriano Lorenzo

por Federico Britton (MLN-29)

 Mayo de 2013 

  
 


Federico Britton escribió estas líneas en el año 2003 como prólogo a la obra “Victoriano Lorenzo en la Historia de Panamá” del historiador y miembro del MLN-29 ya fallecido, Herbert Nelson.

Fredy critica la persistente intención de la clase dominante de borrar la memoria histórica del pueblo, desmeritar y desvirtuar sus luchas y ocultar sus auténticos héroes como parte del interés de someter a su dominio ideológico a las clases populares.

Pero el pueblo resiste y avanza.  Y Fredy aborda la presencia de Victoriano Lorenzo en la historia como parte de todo un proceso de lucha del pueblo panameño que inicia desde las primeras acciones de resistencia contra el colonialismo español y toda forma de dominación imperialista.

Fredy, quien es en si mismo, un eslabón fundamental entre varias generaciones de luchadores sociales, nos aporta que el papel jugado por Victoriano al rebelarse contra las injusticias es parte de un largo proceso de lucha del pueblo que no concluye con su asesinato sino que ha proseguido hasta nuestro días y que seguirá hasta alcanzar la justicia y la libertad plenas para esa gran masa irredenta.

En el 110 Aniversario de su Fusilamiento, nuestro homenaje a Victoriano, y con él a Herbert Nelson que asumió la tarea de desentrañar la historia alrededor del Cholo Guerrillero y a Fredy, el comandante guerrillero, el revolucionario y visionario que hasta su último aliento contribuyó a hacer realidad la creación del instrumento político del pueblo, hoy más cerca que nunca.

Prólogo

Para quienes participan del fragor de las luchas sociales, patrióticas y revolucionarias, es importante poder contar con obras de investigación y reflexión científica, producto del quehacer intelectual panameño, que contribuyen a romper con el manejo falaz e interesado que de la historia de Panamá han venido haciendo por más de cien años quienes han disfrutado de manera exclusiva de nuestra privilegiada posición geográfica y de la riqueza generada por el sudor y la vida que los cholos, campesinos y obreros dejan en los surcos y centros de trabajo.

Como un instrumento ideológico para mantener su dominación económica y política, la oligarquía ha inventado que somos un pueblo afable y sumiso que no lucha contra quienes nos explotan y expolian ni contra quienes mancillan nuestro sentido profundo de Patria. Por mucho tiempo se nos ha tratado de ocultar un pasado heroico de resistencia y se distorsionan las esforzadas e ininterrumpidas luchas que ha librado –y libra- nuestro pueblo por la existencia, por la justicia social, por una patria libre y soberana y por la transformación radical de las ya carcomidas estructuras de la sociedad panameña. De manera tal que, como pueblo, hemos tenido que ir rescatando y reconstruyendo la historia de los de abajo. Es la historia de lucha y dignidad escrita con sangre por Urracá y Quibian; es la historia de los negros cimarrones, como Bayano y Felipillo, quienes nos enseñaron que los hombres no pueden vivir sin libertad.

Al ir recuperando la memoria histórica de nuestro pueblo descubrimos la mentira –mil veces repetida por las plumas al servicio de la oligarquía– de que Panamá logró su independencia de España sin derramamiento de sangre.  No sólo es un intento por fragmentar la historia, es un irrespeto a los istmeños que formaron parte de los Voltíjeros, Pichincha y Vencedores, del Ejército Libertador, que combatieron y derramaron su sangre por la independencia de América guiados por las espadas de Bolívar y de Sucre en las batallas de Pichincha (mayo-1822), Junín (agosto-1824), Matará (diciembre-1824) y de Ayacucho (diciembre-1824) con la cual se sella definitivamente el ciclo de dominación de España en el “Nuevo Mundo”.

Es en batallas como éstas que el coronel panameño José Antonio Miró y los generales Tomás Herrera y José Domingo Espinar, ganan sus grados militares.

Algo similar ocurre cuando nos adentramos en las luchas sociales y políticas que se escenificaron en el Istmo de Panamá en las últimas décadas del siglo XIX. Se ha tratado de minimizar, y aún ocultar, los alcances y el profundo significado de la agudización de la lucha de clases y de los específicos aspectos nacionales expresados a través de confrontaciones políticas –muchas veces llevadas al enfrentamiento armado– entre el conservadurismo centralista y el liberalismo popular asentado en los arrabales de Panamá y en la ciudad de Colón, encabezado por Buenaventura Correoso, estadista y hombre de armas a tomar, y por Pedro Prestán, luchador social e incuestionable patriota, entre otros.

Siguiendo con esta línea de reflexión, resaltamos el hecho de que fuera precisamente el doctor Belisario Porras, posteriormente electo varias veces Presidente de la República y reconocido por todos como el más grande estadista que ha dado la nación, quien hubiese iniciado y dirigido como jefe político y militar la Guerra de los Mil Días en el Istmo, la más cruenta guerra civil de la historia panameña. Esto nos indica de manera incontrovertible que Panamá no escapa a la verdad científica de que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”.

Al acercarnos al centenario del infame y cobarde fusilamiento de Victoriano Lorenzo, el Cholo Guerrillero es objeto de atención en la labor investigativa del licenciado Herbert G. Nelson A., autor de la sustancial y sólida obra de análisis e interpretación histórica publicada en 1999 por el Centro de Investigación y Docencia de Panamá, CIDPA, Fundamentos Ideológicos de las Intervenciones de Estados Unidos en Panamá, que estudia el expansionismo imperialista norteamericano y su expresión en Panamá hasta el momento de la invasión de diciembre de 1989.

El profesor H. G. Nelson pone en nuestras manos su nueva obra Victoriano Lorenzo en la Historia de Panamá, fruto de su laboriosa investigación en bibliotecas públicas y privadas, en hemerotecas, rescatando escritos en revistas y periódicos, desempolvando documentos que contribuyen a articular en toda su dimensión las venturas y desventuras de un Victoriano Lorenzo orgulloso de su pueblo indígena, de sus tradiciones y de su cultura.

El autor presenta diversos aspectos y facetas de la vida y las luchas de Victoriano Lorenzo: dirigiendo la lucha de los cholos por la tierra y contra la injusticia de la cual eran víctimas, las causas que lo impulsan a proclamar la rebelión armada y ponerse al frente de las fuerzas insurgentes de indígenas y campesinos, como genial adalid guerrillero venciendo a sus enemigos en los campos de batalla, traicionado por los liberales, fusilado alevosamente por los godos y desaparecidos sus restos por la oligarquía panameña para que el pueblo no tuviese un sitio adonde ir a rendirle honor y pleitesía.

La historia oficial, escrita por esa misma oligarquía responsable del asesinato de Victoriano Lorenzo, intentó durante varios años de desmeritar y opacar la importancia histórico social de este formidable revolucionario. Creían que así borrarían su nombre de la memoria del pueblo y de la historia, que lo enterrarían por siempre en el olvido para que su pueblo no pudiera recurrir a su ejemplo de aguerrido guerrillero capaz de enfrentar en todos los terrenos a sus enemigos de clase, pero es obvio que han fracasado.

P1210749

A 110 años de su vil asesinato: El pueblo no olvida a su General Victoriano Lorenzo

La obra del licenciado Nelson expone un contexto socio-histórico que nos permite comprender los intereses en juego durante la Guerra de los Mil Días en el Istmo. Por un lado, tenemos a los conservadores centralistas, feudales y clericales, por el otro, a los liberales de vigoroso discurso doctrinario, pero de una práctica económica y social deficitaria e inconsecuente.

Victoriano, por su parte, representa otra cosa, es la encarnación de las reivindicaciones de los cholos coclesanos, su alianza con los liberales se da esencialmente porque estos eran enemigos del gobierno conservador que representaba a los terratenientes y a las tropas que los avasallaban. En este sentido, Victoriano Lorenzo era amigo de los enemigos de sus enemigos inmediatos.

Los intereses del imperialismo yanqui también se hicieron sentir en medio de este conflicto sociopolítico, exigiéndole tanto a liberales como a conservadores “pacificar” a los cholos alzados en armas por ser éstos una amenaza a sus planes transitistas por el Istmo.

Los “Antecedentes de la Guerra de los Mil Días” son tratados por el autor en el primer capítulo de la obra. Allí se expone ampliamente el desarrollo del conflicto liberal-conservador en Colombia, sus repercusiones y forma de expresión en Panamá durante la segunda mitad del siglo XIX.

En este periodo se dan “reiteradas intervenciones de Estados Unidos en territorio panameño” lo cual es objeto de protestas. Una de estas protestas fue protagonizada por el Prefecto de Colón, Santander A. Golofre cuando al darse la ocupación de la ciudad de Colón por tropas norteamericanas en enero de 1885, y ante la pasividad del Presidente del Estado Soberano de Panamá, General Ramón Santodomingo Vila, quien se justificó con la excusa de que el Tratado Mallarino-Bidlack así lo permitía, le envió una carta con su renuncia en la cual señalaba:

“En este momento no son las nueve estrellas del pabellón de Colombia las que arrojan luz sobre nosotros. No son las instituciones que Bolívar conquistó con su espada y Santander selló con los resplandores de su genio, las que nos rigen. ¡La bandera que envolvió a Lincoln al bajar al sepulcro, la veo izada sobre nuestras cabezas. Es increíble que después de Boyacá se ice una bandera extraña en nuestro territorio sin necesidad de muchos combates y sin que nuestra sangre o la extraña dé color a nuestros mares!”

También brilla con luz propia la digna y valiente conducta patriótica y revolucionaria del abogado Pedro Prestán, mulato que acaudillara el alzamiento de negros, pobres y liberales populares en la provincia de Colón. Vergonzosamente Prestán fue ahorcado el 18 de agosto de 1885 para dar satisfacción a los cónsules de Estados Unidos y Francia.

Vencida como fue la rebelión liberal de 1885 en Colombia, Rafael Núñez impuso la Constitución centralista de 1886. El Istmo de Panamá pierde su condición de Estado Soberano y se ve reducido a la condición de territorio nacional dependiente del poder ejecutivo colombiano. Esta pérdida de autonomía económica y política “ reavivó los sentimientos nacionalistas de los panameños y preparó las condiciones para un alzamiento. La revolución liberal de 1899-1902 fue en el Istmo, a más de un movimiento político, una acción nacional contra el centralismo regenerador” (Diógenes De la Rosa: Victoriano Lorenzo, Punto de Vista).

El Segundo Capítulo, “Victoriano y la Guerra de los Mil Días en Panamá” trata de manera cuidadosa y documentada sobre los avatares de la guerra civil en el Istmo, de la participación de los cholos coclesanos en tareas de logística, en la guerra de guerrillas y en batallas regulares, encabezados siempre por su lúcido y aguerrido comandante. Nos habla del papel de la mujer durante la guerra civil. También trata este capítulo de la traición, juicio y asesinato de Victoriano.

Si las contradicciones entre liberales y conservadores tienen una explicación científica, también la tiene la opción de Victoriano por las armas y su capacidad para movilizar a la guerra a todo un pueblo, su pueblo indígena-campesino. La paupérrima situación socio-económica en la cual vivían los indígenas al estallar la guerra civil, condiciona su incorporación a la misma.

Y es que las condiciones materiales de existencia de los cholos en las montañas eran realmente miserables. Tras campañas de exterminio y desalojo fueron arrinconados en las serranías por los conquistadores españoles, luego serían despojados de sus tierras y bienes por los colonizadores criollos y, finalmente, fueron usurpados y sometidos por los latifundistas oligarcas y su gobierno a la opresión feudal. Aunado a la carencia de tierras para trabajar, los indígenas y campesinos eran sometidos a terribles vejaciones por parte de los terratenientes y el mal gobierno que los agobiaba con el cobro de los diezmos sobre cosechas y cría de aves y ganado, los impuestos de matanza y caza, el estricto control de acceso a la imprescindible sal para preservar la carne y los abusos de las autoridades y la soldadesca. Esta vida miserable a la que eran sometidos tenía que llevarlos necesariamente, tarde o temprano, a alguna forma de confrontación directa con sus expoliadores y explotadores.
La Guerra de los Mil Días propició la coyuntura política favorable para que los cholos empuñaran las armas en pos de sacudirse del yugo feudal al cual estaban sometidos.

Victoriano Lorenzo no estaba comprometido ideológicamente con el liberalismo. La vieja amistad de su padre con el Dr. Belisario Porras solo lo había llevado a colaborar con tareas de logística del Ejército Liberal en el Istmo, mas no se había involucrado como combatiente. Después de la derrota liberal en la Batalla del Puente de Calidonia, Victoriano y sus hombres recogen armas y municiones que se llevan de vuelta a la comunidad de El Cacao donde las ocultan.

Al ser denunciado por un enemigo personal, las tropas conservadoras caen violentamente sobre el humilde poblado en busca de Victoriano Lorenzo y de las armas. Allí someten al hermano de Victoriano a bárbaras torturas arrancándole información sobre la ubicación de algunas armas, mas no así sobre el paradero de este. Llenos de ira los godos proceden a quemar los ranchos del caserío y a violar a todas las mujeres y niñas del lugar. Concluyen sus reprochables actos vandálicos robándose el ganado, las aves de corral y todo cuanto encuentran de valor en el poblado.

Estos hechos cobran valor histórico, pues fueron el detonante a la pólvora de la injusticia social acumulada tras décadas de abusos y humillaciones. Indignado por los atropellos de que habían sido objeto los hombres y mujeres de su raza en El Cacao, Victoriano alza la voz y lanza su proclama de rebelión armada al pueblo indígena: “hay que levantarse contra los godos, para vengar los ultrajes y el honor de nuestras mujeres, nuestras hijas, y castigar a esos ladrones y facinerosos, reivindicando nuestros derechos, aunque sea cada cual con sus escopetas, machetes y flechas” (Jacobo Alzamora citado por G. Nelson)

Este pasaje es de suprema importancia al determinar el momento en el cual Victoriano Lorenzo se transforma en el Cholo Guerrillero y entra en la historia de los oprimidos que se rebelan con fuerza colosal contra sus opresores. Victoriano Lorenzo da un paso gigantesco al asumir el papel que el momento histórico le exigía y se proyecta con las acciones que desarrolla como luchador social. El autor ruso, Jorge Plejanov en su escrito, El Papel del Individuo en la Historia señalaba que “El gran hombre lo es no porque sus particularidades individuales imprimen una fisonomía individual a los grandes acontecimientos históricos, sino porque está dotado de particularidades que le hacen el individuo más capaz de servir a las grandes necesidades sociales de su época, surgidas bajo la influencia de causas generales y particulares”.

Es innegable que Victoriano Lorenzo no figuraría en las páginas de la historia ni en la memoria del pueblo panameño de no haberse dado la Guerra de los Mil Días y de no haber optado por la “crítica de las armas” para defender los derechos, el honor y la dignidad de su gente.

La proclama de Victoriano respondía a las condiciones y necesidades del momento histórico y por esta razón tuvo un resonante eco entre la población indígena y campesina que se alzó en armas blandiendo el machete, estirando el arco y haciendo tronar sus viejas escopetas y mosquetones. Dado el bajo volumen de fuego de sus armas y aprovechando su conocimiento del terreno, la guerra popular campesina bajo la dirección de Victoriano Lorenzo tomó la forma de guerra de guerrillas como método de lucha.

Durante meses Lorenzo dirigió sus fuerzas guerrilleras frente al ejército del régimen conservador y mantuvo vivas las llamas de la guerra en el Istmo. Sus constantes triunfos militares sobre las tropas gubernamentales motivaron el retorno del Dr. Belisario Porras al país para unirse a las tropas indígenas y continuar su lucha contra el gobierno conservador.

Posteriormente las fuerzas liberales colombianas incorporarían un cuantioso contingente de tropas provenientes de otras regiones de Colombia comandadas por Benjamín Herrera, Lucas Caballero y Eusebio A. Morales. El Ejército Liberal se fortaleció y desarrolló importantes campañas que le permitieron obtener resonantes triunfos en el campo de batalla.

Las tropas indígenas y campesinas comandadas por Victoriano Lorenzo y el Dr. Belisario Porras dieron muestras de su gran valentía y capacidad combativa durante los enfrentamientos de guerra regular que se suscitaron. Sin embargo, las divergencias entre el General Benjamín Herrera y el Dr. Belisario Porras, motivadas por la forma despótica en que eran tratadas las tropas indígenas y las disputas por la dirección de la guerra en el Istmo, condujeron a la ruptura entre estos dos personajes, provocando que el Dr. Porras se viera obligado a abandonar la lucha y huir del país.

A pesar de estos incidentes, Victoriano Lorenzo continuó combatiendo con su gente en las filas del ejército insurgente liberal donde había ganado el grado de General de División.

Nos parece de suma importante destacar el significativo acierto del profesor Herbert G. Nelson al incorporar en su obra el resultado de sus investigaciones sobre el papel y desempeño de las mujeres durante la Guerra de los Mil Días.

Muchos estudios y escritos sobre esta guerra y sobre Victoriano simplemente ignoran la presencia de la mujer como protagonista social de primer orden en la guerra civil y con mayor razón omiten por completo el papel desempeñado por aquellas mujeres que quedaron solas al frente de sus hogares al partir sus compañeros para los frentes de combate.

Las “Juanas, Cholas o Rabonas”, como eran llamadas las mujeres que marchaban detrás de las fuerzas guerrilleras por simpatizar con estas, o bien, siguiendo a su marido o amante, prestaron grandes servicios a la causa de la revolución como cocineras, lavanderas, enfermeras; sembrando y recolectando cosechas, cuidando aves y ganado, conformando redes de abastecimiento de medicinas y alimentos; haciendo postas, creando redes de vigilancia y cadenas de comunicación; realizando labores de logística para dotar a la guerrilla de armas y municiones; como espías recabando información entre tropas del gobierno, desinformándolas e incluso desarrollando la “guerra psicológica”.

También fue de gran importancia la participación de aquellas mujeres que utilizaron sus hogares como hospitales de sangre y de fiebre, o bien, como sitios de escondite para los insurgentes.

Debemos poner de relieve el significativo número de mujeres que reclamaron el derecho a participar como combatientes en el ejército insurgente y que no pocas llegaron a ostentar el grado de teniente o de capitana –máximo grado al cual podía aspirar una mujer en dicho ejército en aquel entonces – al sobresalir en el campo de batalla por su arrojo, sagacidad e inteligencia.

Estas pinceladas históricas que nos presenta el profesor Nelson sobre la participación femenina en Panamá durante la Guerra Civil de los Mil Días constituyen un valioso aporte por rescatar nuestra memoria histórica al describirnos como estas valerosas mujeres del pueblo asumieron su compromiso con la lucha social y revolucionaria.

Cuando en Colombia los altos dirigentes del Partido Liberal fueron presionados por diplomáticos norteamericanos para que detuvieran la guerra civil y firmaran la paz a fin de permitirle a los norteamericanos negociar en un clima de paz las concesiones para proseguir la construcción del canal –obra iniciada por los franceses– se apresuran a firmar la Paz de Neerlandia en Colombia. Pero como quiera que en el Istmo de Panamá los liberales venían ganando la guerra, le giraron instrucciones al General Benjamín Herrera para que procediera a entablar conversaciones de paz con las fuerzas del gobierno conservador.

El cese de las hostilidades sorprendió a Victoriano Lorenzo haciendo los preparativos para tomarse militarmente la Ciudad de Panamá. La jefatura del Ejército Liberal en Panamá emitió la orden de desarmar a todos los elementos integrantes de las tropas. Sin embargo, la tropa indígena consideró que no había razón para capitular cuando ellos estaban ganando la guerra contra el gobierno. Victoriano Lorenzo es víctima de la traición de los jefes liberales Benjamín Herrera, Lucas Caballero y Eusebio A. Morales, quienes pactaron con el gobierno conservador un acuerdo de paz en el buque de guerra Wisconsin de la armada norteamericana. Luego entregarían a Victoriano a las tropas conservadoras pretextando un incidente intrascendental de cantina en la población de San Carlos.

Desde su encarcelamiento hasta el día de su muerte, Lorenzo sostuvo que los líderes del Partido Liberal lo habían traicionado: “estoy preso –diría en una carta– entregado por (Benjamín) Herrera al Gobierno”. Es necesario recordar el desprecio étnico que sentía el general Benjamín Herrera por las tropas indígenas y por los métodos de guerra de guerrillas que empleaban en la guerra civil. Además, tanto éste como su lugarteniente, Lucas Caballero “sabían perfectamente cuál sería el destino de Victoriano, puesto que en los otros departamentos (de Colombia) se había iniciado el proceso de fusilamiento de guerrilleros, inmediatamente después de firmarse el Tratado de Neerlandia”. (H.G. Nelson)

Fotos, antes y después de la ejecución Victoriano Lorenzo

El juicio y fusilamiento de Victoriano Lorenzo constituyen un acto infame de venganza del gobierno y el ejército conservador contra el combatiente guerrillero que los derrotó en el campo de batalla y al cual nunca pudieron atrapar. El enjuiciamiento de Lorenzo pasó incluso por encima del propio Pacto de Wisconsin que protegía a los combatientes por los actos de guerra y remitía los delitos comunes a los tribunales civiles.

Victoriano fue juzgado por supuestos delitos comunes en un Tribunal Militar en un juicio a todas luces amañado.
Frente al escuadrón de fusilamiento, Victoriano Lorenzo pronunció estas palabras: “Soy inocente de los crímenes que se me achacan. Si los actos de guerra son crímenes, yo solo fui un cómplice. Conservadores y Liberales: ¡yo los perdono!

Aquí resalta el hecho de que Victoriano ubica a liberales y conservadores en el mismo plano, es decir, no hace distinción alguna entre unos y otros. Por el otro lado, su perdón es un índice acusador pues solo puede perdonarse a quien ha cometido una falta o crimen.

En el Tercer Capítulo, “Juicio Histórico por la Muerte de V. Lorenzo”, el autor hace algunas valoraciones interpretativas de lo que representaba Victoriano para godos y liberales, así como para su pueblo. Igualmente, enjuicia las responsabilidades que caben por la vil traición al Cholo Guerrillero, la farsa del Tribunal Militar que lo condena al patíbulo y por su cobarde asesinato.

Las responsabilidades, si bien tienen nombre propio, también corresponden a los intereses de clase en juego. Es por esto que no se puede exculpar a la oligarquía colombiana ni a la panameña, a los conservadores ni a los liberales, así como no se pueden ignorar los intereses que mueven al imperialismo en el Istmo y su responsabilidad en la pacificación de los cholos en armas.

Victoriano Lorenzo, auténtico héroe popular, fue difamado y vilipendiado por la oligarquía criolla que lo acusó de ser un bandido, asaltante y asesino. En otras ocasiones simplemente fue excluido de la historia oficial. Pero, poco a poco el manto de bandolero que la oligarquía tejió para ocultar los valores revolucionarios que representaba el Cholo Guerrillero se fueron diluyendo para dar paso a su gloriosa dimensión de luchador social.
Victoriano ha ido resurgiendo de las brumas de la historia gracias a la memoria colectiva para presentarse majestuoso, aguerrido y combativo como jefe guerrillero de su pueblo indígena explotado y vejado por los terratenientes.

Lo que mantiene al Cholo Guerrillero en la memoria histórica del pueblo panameño es el contenido social de su rebelión contra la injusticia, es el profundo significado subversivo y revolucionario de su lucha. Su ejemplo de combatiente guerrillero –y como tal de transformador social– es el que mantiene vivas las esperanzas de poder romper con el orden constituido, de poder producir un cambio radical favorable a las masas irredentas de la ciudad y del campo.La obra que hoy nos presenta el licenciado Herbert G. Nelson, Victoriano Lorenzo en la Historia de Panamá, constituye un peldaño en el rescate, reconstrucción e interpretación científica de nuestra historia y es de lectura obligada para todo aquel que tenga un mínimo de conciencia y sensibilidad social, así como lo es para todo aquel que crea como Victoriano Lorenzo que ¡La Pelea es Peleando! y pretenda poner su grano de arena en los niveles de confrontación más elevados de la lucha de clases en Panamá.
Federico Britton
Panamá, abril de 2003


domingo, 19 de mayo de 2013

EL GENERAL FRANCO EN LOS INFIERNOS





Pablo Neruda

Desventurado, ni el fuego ni el vinagre caliente
en un nido de brujas volcánicas, ni el hielo devorante,
ni la tortuga pútrida que ladrando y llorando con voz de mujer muerta te escarbe la barriga.
buscando una sortija nupcial y un juguete de niño degollado,
serán para ti una puerta oscura,
arrasada.

En efecto.
De infierno a infierno, ¿qué hay?
En el aullido de tus legiones, en la santa leche
de las madres de España, en la leche y los senos pisoteados
por los caminos, hay una aldea más, un silencio más
una puerta rota.

Aquí estás. Triste párpado, estiércol
de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra
de traición que la sangre no borra. Quién, quién eres,
oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra,
oh mal nacida palidez de sombra.

Retrocede la llama sin ceniza,
la sed salina del infierno, los círculos
del dolor palidecen.

Maldito, que solo lo humano
te persiga, que dentro del absoluto fuego de las cosas,
no te consumas, que no te pierdas
en la escala del tiempo, y que no te taladre el vidrio ardiendo ni la feroz espuma.

Solo, solo, para las lágrimas
todas reunidas, para una eternidad de manos muertas
y ojos podridos, solo una cueva
de tu infierno, comiendo silenciosa pus y sangre
por una eternidad maldita y sola.

No mereces dormir
aunque sea clavados de alfileres los ojos: debes estar
despierto, general, despierto eternamente
entre la podredumbre de las recién paridas,
ametralladas en Otoño. Todas, todos los tristes niños
descuartizados,
tiesos, están colgados, esperando en tu infierno
ese día de fiesta fría: tu llegada.

Niños negros por la explosión,
trozos rojos de seso, corredores
de dulces intestinos, te esperan todos, todos, en la
misma actitud
de atravesar la calle, de patear la pelota,
de tragar una fruta, de sonreír o nacer.

Sonreír. Hay sonrisas
ya demolidas por la sangre
que esperan con dispersos dientes exterminados
y máscaras de confusa materia, rostros huecos
de pólvora perpetua, y los fantasmas
sin nombre, los oscuros
escondidos, los que nunca salieron
de su cama de escombros. Todos te esperan

para pasar la noche.
Llenan los corredores como algas corrompidas.
Son nuestros, fueron nuestra
carne, nuestra salud, nuestra
paz de herrerías, nuestro océano
de aire y pulmones. A través de ellos
las secas tierras florecían. Ahora, más allá de la tierra,
hechos substancia
destruida, materia asesinada, harina muerta,
te esperan en tu infierno.

Como el agudo espanto o el dolor se consumen,
ni espanto ni dolor te aguardan. Solo y maldito seas,
solo y despierto seas entre todos los muertos,
y que la sangre caiga en ti como la lluvia,
y que un agonizante río de ojos cortados
te resbale y recorra mirándote sin término.

Pablo Neruda
España en el corazón
1936-1937

Gobierno griego abrirá “cárceles para deudores” una medida abolida en el siglo XIX, mientras adeuda a sus propios ciudadanos incontables millones.



El Gobierno griego está pensando en transformar provisionalmente algunos campos militares en centros de detención para personas que hayan cometido delitos económicos menores. ”No estamos hablando de campos de concentración”, según el viceministro de Justicia, Kostas Karagunis, se está “intentando dar una  solución a la masificación carcelaria  y buscar alternativas para los reos que cumplen penas por delitos menores”.

Para los casos en que las personas hayan  sido condenadas a menos de dos años por “delitos económicos”, es decir por el impago de deudas a Hacienda o la Seguridad Social que oscilen entre los 5,000 y los 75,000 euros,  se propone como alternativa la colocación de pulseras electrónicas o la reclusión en denominadas cárceles agrícolas, donde los reos trabajan en el campo y un día de trabajo equivale a dos de prisión. “El uso de algún campo militar solo se haría hasta que estén habilitadas las suficientes cárceles agrícolas”, subrayó el viceministro.

En los últimos 10 años la población carcelaria ha aumentado en 50 % y el número de los que cumplen cadena perpetua incluso en un 72%*, añadió Karagunis, para subrayar que por ese motivo es importante separar los casos graves de los menores.  El viceministro recordó también que el 67% de los reclusos son extranjeros* y subrayó que si no fuera así, el espacio para los griegos sería suficiente.También anunció que está en nuevas negociaciones con Albania para poder devolver a su país a los presos condenados en Grecia. EFE

Esperemos que la idea de  las cárceles agrícolas no sea porque están  teniendo problemas para alimentar a la población en las cárceles, como a la de muchos hospitales, tal y como se  ha denunciado varias veces en la prensa, y así podrán cultivarse  sus propios alimentos ( ver).

*El  número tan elevado de cadenas  perpetúas y de extranjeros también es porque Grecia la establece para el tráfico de drogas  o por su transporte,  como es el caso del único español condenado en Grecia, que pide su traslado a España porque está pasando hambre   y el gobierno griego es muy reacio a que los presos cumplan condena en sus países de origen en muchos casos, porque su sistema legal es mas duro o no ha establecido convenios. Ver

GRECIA VUELVE  A LAS  ”PRISIONES DEL DEUDOR”  ABOLIDAS EN EL SIGLO XIX.

El encarcelamiento por deudas era relativamente común en la edad media y hasta mediados del siglo XVIII.  Fue una razón común para ser enviado  a  las colonias de  Australia y América. La colonia de Georgia originalmente iba a ser establecida para deudores, sin embargo esto nunca sucedió.

Durante siglos existió en Europa la compensación de la deuda a través de la prisión. En las masificadas cárceles británicas del siglo XIX, los presos condenados por insolvencia debían permanecer encarcelados hasta que liquidaran el pago de sus deudas; es decir, como el moroso ,o sus allegados carecieran de recursos, el preso podía morirse de viejo encerrado de por vida en la prisión. Aquella norma también incluía un curioso efecto colateral: si el insolvente tenía familia, todos sus miembros podían trasladarse a vivir a la cárcel junto al convicto, compartiendo su celda con él , como fué el caso del novelista Charles Dickens  que estuvo encerrado   con su padre y el resto de su familia en la prisión londinense de Marshalsea.ver

"Orad y acordaos de los pobres deudores"  Prisión Fleet en Londres.  Prisión de deudores  en uso hasta 1844.

“Orad y acordaos de los pobres deudores” Prisión Fleet en Londres. Prisión de deudores en uso hasta 1844. foto wikipedia

En América, la prisión para deudores más antigua que se conoce  se remonta al 1678 en Salem , Massachusett. Se estima que dos de cada tres hombres europeos tan pronto como llegaron  ya eran deudores, como el precio a pagar por su aventura americana. Hay historiadores que sostienen que una de las grandes motivaciones de la independencia americana fue el alivio de los miles de  deudores con la Corona Real.

La bancarrota de Pennsylvania en 1785 fue toda una odisea. Los deudores eran azotados en público frecuentemente, o eran sometidos a todo tipo de castigos  públicos. Para asegurarse  que nadie los prestaba otra vez les marcaban en el pulgar la T de Tudor.  No solo lo sufrieron personas de origen humilde también figuras importantes como Thomas Jefferson, que de no haber fallecido a tiempo hubiera ido a la cárcel por el pecado de bancarrota.

En Nueva York en el  siglo dieciocho se encerraba a los  morosos en un desván de la municipalidad que en ese entonces se encontraba  encima del Wall Street. Quien quedaba encerrado allí ,no podía trabajar  y mucho menos pagar sus deudas. Los presos bajaban a la calle un zapato atado a un cordón largo a través de la buhardilla, para que los transeúntes compasivos de vez en cuando ponían algo dentro del mismo.

En 1849, estas cárceles fueron abolidas ante el debate público de las condiciones bárbaras y como contraproducentes pues  no satisfacían el principal objetivo que era la  devolución de la deuda ,ni tampoco disminuían el número de deudores.

Australia instituyó las “prisiones del deudor” en 1834, pero sólo duraron ocho años  en 1842 la nueva colonia en Sydney se vio afectada por una gran  sequía que devastó  la economía principalmente agraria. El número de personas que tenían problemas para pagar las deudas era tan grande que el gobierno suspendió la pena de prisión para evitar el hacinamiento. El encarcelamiento al año siguiente fue abolido. Gran Bretaña continuó sin embargo encarcelando deudores hasta finales del siglo XIX  cuando sustituyeron estas leyes por otras de Leyes concursales, quiebras y deudas.

En otros países también poco a poco fueron eliminando estás prácticas . En los países donde hoy hay encarcelamiento por deudas es porque se considera que ha habido  voluntad de fraude (como el impago injustificado de una pensión alimenticia o voluntad de estafa) , salvo en el caso de Los Emiratos Árabes , que sigue manteniendo la cárcel como compensación de la deuda, sea del importe que sea. También varios estados de EEUU han vuelto a incluir la pena de prisión por pequeñas multas impagadas , lo que ha abierto el debate de la criminalización de la pobreza.  Pero desde finales del siglo XIX  no había habido  ”prisiónes  para deudores”. 

CRIMINALIZAR DE NUEVO LA POBREZA

A partir  de ahora en sus políticas para  aterrorizar a la población , se vuelve a criminalizar la pobreza, a partir de una deuda de  5.000 euros con el estado, por el concepto que sea, este  te ofrece la posibilidad de pasar encerrado un tiempo “viviendo en unas cárceles humanas”,  que según el ministerio de justicia griego será en un campamento militar en el área territorial del Attica ( hasta que estén las granjas agrícolas) ,sin narcotraficantes y delincuentes habituales. Por supuesto se les dará un plazo de  cuatro meses para pagar a plazos antes de meterlos entre rejas.

Alcanzar esta deuda en dos años con el estado griego es muy fácil, teniendo en cuenta la subida del IVA, el hundimiento general de pequeños y medianos negocios, los impuestos de emergencia a la propiedad , que se cobran con la factura de la luz,etc.

También es muy fácil para una empresa de tamaño medio con 20 trabajadores, por ejemplo,  en cinco  meses aproximadamente acumular una deuda de 10 mil euros, dentro de un contexto de crisis donde el poder adquisitivo de los trabajadores griegos  a caído un 50% 

prisiondeudores4
   Deudas y sanciones penitenciarias 
Desde  5000 euros – Cárcel  hasta  12 meses    
Mas de  10 000 euros   –  Mínimo  6 meses
Mas de 50 000 euros   –  Mínimo  un año
Mas de  150000 euros  -  Mínimo  tres años
Por supuesto, el estado  intentará acordar pagos aplazados de hasta  48 cuotas para que los deudores puedan pagar el dinero que deben. Pero .. ¿que va a pasar si no pueden y sino tienen propiedades que confiscar?

Teniendo en cuenta que cada mes le cortan la luz a 30 mil familias en Grecia, que el nivel de vida puede caer  casi un 50% a finales del 2014 y donde la crisis del comercio minorista y de incluso grandes cadenas griegas de toda la vida han quebrado,   es muy fácil  tener una deuda por impagos a la seguridad social, de IVA,etc.

Los embargos de viviendas de los propietarios de pequeños o medianos negocios para pagar deudas con el estado se dan en todos los países. Y con una indescriptible crueldad se mete en el mismo saco como delito económico a defraudadores y a deudores,  como es el caso de Italia donde las técnicas agresivas de cobros a pequeños empresarios ha aumentado el número de suicidios de una manera alarmante.

prisiondeudores2
Prisión de deudores en el estado de Virginia .EEUU

¿QUIEN ENCARCELA AL ESTADO GRIEGO POR TENER  MILLONES EN DEUDAS CON EMPRESAS Y PARTICULARES ?

El estado griego tiene un largo historial de deudas multimillonarias. Una de sus deudas mas abultadas es con la industria farmacéutica, ya en 2011 tenía una deuda con Roche de 7.500 mill de euros, por deudas impagadas de cuatro años , las farmacias (pequeños empresarios) han tenido que ir más de una vez a la huelga por impagos de la administración que les asfixiaban económicamente. Los retrasos en la devolución del IVA son frecuentes . Los impagos de pensiones de minusvalías, a empresarios que han trabajado para la administración, a proveedores, etc.

Aunque no hay unas cifras claras en cuanto a la deuda de las administraciones, se calcula en unos diez mil millones y se sabe que a pesar de los esfuerzos por pagar, esta sigue creciendo. El dinero de los rescates ha ido de manera muy parcial a pagar empresas y particulares, pues se ha dedicado a refinanciar deuda y ha recapitlaización de bancos. Y aunque se van pagando poco a poco ellos mismos reconocen que no es posible ponerse al día .Se puede ser mas inmoral , utilizar métodos abandonados en el siglo XIX, mientras tu mismo no pagas  y pides paciencia a los ciudadanos o en algunos casos impones quitas a grandes empresas. 

Muchas pequeñas y medianas empresas han sido literalmente asfixiadas por el estado. Cientos de profesionales son arrastrados a los tribunales por deudas con la administración y se enfrentan a penas severas y grandes multas.Muchos de ellos cayeron en el desastre económico mientras los jueces se ven obligados a que la ley caiga sobre ellos.  Muchas personas se encuentran en el banquillo por no hacer frente a sus obligaciones financieras mientras han visto como el Estado a medida que sus negocios o profesiones iban peor , ha ido incrementando los impuestos. En muchos casos han tenido que cerrar sus empresas por impagos del estado. La prensa los cuenta a menudo, como el caso de un hombre de  60 años que había tenido una planta de biocombustibles  y que se encontraba en el tribunal  de Volos, por una deuda con el estado por 190.000 €,  cuando el Estado le debía a él 500.000 € . En el 2012 tuvo que cerrar su empresa, aunque llegara a un acuerdo con el Estado, ¿ quien indemniza a este hombre y a sus trabajadores por la quiebra por impago?. Estos casos son demasiados frecuentes y  no solo en Grecia.  Aunque el consejo de estado el año pasado dictaminó que se descontaría de la deuda con la administración la deuda que el estado tuviera, no te descuenta como deuda el desastre financiero de un retraso de dos años en un pago por parte del estado.

Aunque es muy loable la lucha contra el fraude fiscal que han emprendido ante la costumbre de no pagar por  sus graves deficiencias en la recaudación , no puede dejar de sorprender que haya cárcel para una deuda con el estado por cantidades tan pequeñas y menos que se llame delincuentes a quienes no pudieron pagar por que un negocio les fue mal  y no haya una distinción legal entre el defraudador y el que no puede. O lo que es más grave que un estado que ha quebrado a tantas empresas, que pide quitas de deuda con grandes empresas a las que adeuda, empiece una campaña de ensañamiento contra muchas de sus propias víctimas.

prisiondeudores6

PASOK Y NUEVA DEMOCRACIA SON GRANDES DEUDORES

Entre estos dos principales partidos griegos suman una deuda de 225 millones de euros ,contraída con un banco público, que casualmente fue privatizado por un precio irrisorio, uno de los grandes escándalos de los que poco se habla. Ahora su deuda es de un banco privado, al que  le hicieron el favor de venderle una caja  donde están gran parte de los activos del mundo rural griego. Aunque el fiscal  ha pedido que se abran investigaciones sobre su abultada deuda, lo más probable es que si el acreedor no presenta cargos  ninguno de los responsables de los partidos,  pise los campos militares o agrícolas  para deudores. ver 

LOS POLITICOS INTENTAN OCULTAR SUS FRAUDES FISCALES  

Cuatro años después de  tener el gobierno griego en sus manos la lista de griegos con cuentas en Suiza, de la lista filtrada  por Falciani, nadie investigó sobre el asunto . No solo eso, si no que se descubrió que algún miembro del  PASOK ( u otros mas) , que ahora aprueban esta medida, manipuló la lista para borrar a familiares que casualmente tenían vínculos con el partido conservador Nueva Democracia.  Aunque  hay una investigación parlamentaria sobre el asunto de la manipulación, todo indica que quedará en nada , por las implicaciones que tendría. Incluso políticos del PASOK, han llegado a decir que no se puede investigar “porque supondría un escándalo y daría el poder a SYRIZA” … lo más importante ahora es mantener a los partidos que firmaron el Memorandum con la troika.

Mientras tanto el periodista que publicó  esta lista Falciani , de griegos con cuentas en el HSBC  suizo, Kostas Vaxevanis, ha  sido llevado ante la justicia  y en este momento denuncia que esta siendo amenazado por publicar un reportaje sobre  financiación ilegal en los mayores bancos del país, mediante la creación de compañías fantasma en paraísos fiscales.

PD: Aunque a lo mejor ante  el aluvión de empresarios afines  y  de políticos  y familiares que deberían ir a la cárcel (para mejorar la imagen)  están preparando para ellos bonitas residencias llamadas “cárceles del deudor” , con los impuestos de todos los griegos. Por supuesto suponemos que las gestionará alguna empresa privada  de algún amigo, que las construirá un primo o similar. Todo menos reformar el sistema penitenciario, hacer deportaciones, etc, quizás más barato. Y de paso dar un paso más  en la política de terror, que ya en el siglo XIX  se demostró que encerrar a la gente es la peor manera de cobrar una pequeña o mediana deuda, cuando no ha habido una intención de fraude detrás. O como se vio en Australia, que en épocas de crisis el Estado no puede llenar las cárceles de las víctimas de esta.

B.Jaimen-Todos somos griegos

Nota: Este artículo no se puede reproducir en otros blog que pidan donaciones “por su trabajo”  o que sean de suscripciones de pago