miércoles, 4 de febrero de 2009

Foro Social Mundial 2009, Belem, Amazonia, Brasil

Llamamiento desde los Pueblos Indígenas frente a la Crisis de Civilización Occidental Capitalista

por Pueblos Indígenas (Belem, Amazonia, Brasil)
lunes, 02 de febrero de 2009


* Lucha global por la Madre Tierra contra la Mercantilización de la Vida
( 12 de Octubre 2009 )

Articular alternativas de Descolonialidad, Bien Vivir, Derechos Colectivos, Autodeterminación, Justicia Climática

El capitalismo colonial/moderno fue iniciado hace siglos e impuesto en el continente americano con la invasión del 12 de Octubre de 1492. Esta dio inicio al saqueo global e inventó las teorías de “razas” para justificar el etnocidio americano, la incursión en Africa para la trata de esclavos y el saqueo de otros continentes. Estos genocidios no han cesado y se sostienen en el poder gracias al capital transnacional y apoyo militar. Esta explotación /opresión global capitalista produce el calentamiento global que nos lleva al suicidio planetario.

Esta crisis de modelo de desarrollo capitalista, eurocéntrico, machista y racista es total y nos lleva a la mayor crisis socio ambiental climática de la historia humana. La crisis financiera, económica, energética, productiva agrava el desempleo estructural, la exclusión social, la violencia racista, machista y fanatismo religioso, todo junto a la vez. Tantas y tan profundas crisis al mismo tiempo configuran una auténtica crisis civilizatoria, la crisis del “desarrollo y modernidad capitalista” que ponen en peligro todas las formas de vida. Pero hay quienes siguen soñando con enmendar este modelo y no quieren asumir que lo que está en crisis es el capitalismo, el eurocentrismo, con su modelo de Estado Uni-Nacional, homogeneidad cultural, derecho positivo occidental, desarrollismo y mercantilización de la vida.

La crisis de la civilización occidental capitalista nos obliga a reconstituir y reinventar, nuevas y diversas opciones de convivencia entre naturaleza y sociedad, democracia, estado, consumo. Urgen nuevos paradigmas de convivencia y en ese contexto, no solo “otros mundos son posibles”, sino que son urgentes, y además, están siendo ya construídos desde las primeras víctimas de las formas más bárbaras de la violencia capitalista/colonial/moderna y contemporánea: Los Pueblos y Comunidades Indígenas, Originarios, Campesinos, Ribereños, Quilombolas, Afrodescendientes, Garífunas, Caboclos, Dalits, entre otros, y sus hijos que migraron a las barriadas /fabelas pobres de las ciudades; y todos los demás excluidos, invisibles e “intocables” del planeta; quienes seguimos resistiendo, fortaleciendo y actualizando formas alternativas de organización social, tecnológica, ética, política, económica, cultural y espiritual de la existencia humana.

Los Pueblos Indígenas Originarios practicamos y proponemos: la unidad entre Madre Tierra, sociedad y cultura. Criar a la madre tierra y dejarse criar por ella. Crianza del agua como derecho humano fundamental y no su mercantilización. Descolonialidad del poder con el “Mandar obedeciendo”, autogobierno comunitario, Estados Plurinacionales, Autodeterminación de los Pueblos, unidad en la diversidad como otras formas de autoridad colectiva. Unidad, dualidad, equidad y complementariedad de género. Espiritualidades desde lo cotidiano y diverso. Liberación de toda dominación o discriminación racista/etnicista/sexista. Decisiones colectivas sobre la producción, mercados y economía. Descolonialidad de las ciencias y tecnologías. Expansión de la reciprocidad en la distribución de trabajo, de productos, de servicios. Desde todo lo anterior producir una nueva ética social alternativa a la del mercado y del lucro colonial/capitalista.

Pertenecemos a la Madre Tierra no somos dueños, saqueadores, ni vendedores de ella y hoy llegamos a una encrucijada : el capitalismo imperialista ha demostrado ser no solo peligroso por la dominación, explotación,violencia estructural sino porque también porque mata a la Madre Tierra y nos lleva al suicidio planetario, que no es ni “útil” ni “necesario”.

Por ello hermanas y hermanos y activistas todos de los movimientos sociales del mundo, convocados en este Foro Social Mundial de Belem:

El Movimiento Indígena de Abya Yala/ Continente Americano los llamamos a la más amplia unidad en la diversidad para :

1. La Movilización en Defensa de la Madre Tierra y los Pueblos, contra la Mercantilización de la Vida, Contaminación, Consumismo Tòxico y Criminalización de los movimientos sociales y en ese marco realizar una movilización intercontinental el 12 de Octubre de 2009.

2. Movilización para defender los derechos de los pueblos y madre tierra frente a la agresión de los megaproyectos, industrias extractivas, el IIRSA, Plan Puebla Panamá, agrocombustibles y las invasiones coloniales como las de los pueblos de Haití y Palestina.

3. Reconstituir, reinventar y articular valores y paradigmas alternativos y diversos, y en esa dirección organizar un Foro Social Temático sobre Descolonialidad, Desmercantilización de la Vida, Derechos Colectivos y Bien Vivir el 2010.

4. Participar en la IV Cumbre de Pueblos Indígenas del Abya Yala, en Puno (Perú) del 27 al 31 de mayo del 2009, donde se reforzarán e impulsaràn los procesos señalados anteriormente.

Belem do Pará, 1º de febrero del 2009

1. CAOI, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas
2. ECUARUNARI, Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador
3. ONIC, Organización Nacional Indígena de Colombia
4. CONACAMI, Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería

5. CONAMAQ, Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyu (Bolivia)
6. ONPIA, Organización Nacional de Pueblos Indígenas de Argentina
7. Parlamento Mapuche (Chile)
8. Convergencia Nacional Maya Wakib Kej
9. ANAMEBI, Asociación Nacional de Maestros en Educación Bilingüe del Perú
10. Consejo Nórdico Same
11. CONAIE, Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador
12. CONIC, Coordinadora Nacional Indigena y Campesina
13. CONAVIGUA, Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala
14. CUC, Comité de Unidad Campesina de Guatemala
15. Consejo de Pueblos de la Comunidad San Marcos
16. ARPI, Asociación Regional de Pueblos Indígenas de la Selva Central (Perú)
17. MCP, Movimiento Cumbre de los Pueblos
18. CAH, Consejo Aguaruna y Huambisa
19. CRIC, Consejo Regional Indígena del Cauca
20. AICO, Autoridades Indígenas de Colombia
21. OPIAC, Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana
22. Organización Indígena Kankuamo
23. CRIDEC, Consejo Regional Indigena de Caldas
24. OIA, Organización Indígena de Antioquia
25. ORIVAC, Organización Regional Indígena del Valle del Cauca
26. CNA, Confederación Nacional Agraria
27. FDCC, Federación Departamental Campesina del Cusco
28. Lucha Indígena
29. Agencia Internacional de Prensa Indígena (México)
30. FNMBS, Fed. Nacional de Mujeres Campesinas Originarias Bartolina Sisa (Bolivia)
31. Red Juvenil TINKUY
32. Frente de Defensa y Lucha Campesina y Mapuche de la Patagonia (Argentina)
33. Mesa Nacional Indígena de Costa Rica
34. Coordinadora del Pueblo Chorotega (Nicaragua)

Convergencia abierta:
CAOI, coordinadorandinacaoi@gmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla * (511) 2651061 http://www.minkandina.org/

Declaración de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA)

“La salvación del planeta esta en la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas de la Amazonia”

Los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), con nuestra cosmovisión, diversidad de idiomas, historia, culturas, espiritualidad, territorios, economía, existimos desde tiempos inmemoriales. Hemos adoptado distintas formas de organización y de identidad bajo el marco de los estados nacionales que establecieron normas y leyes de acuerdo a sus intereses, desconociendo los derechos ancestrales de los primeros habitantes del territorio amazónico.

Buscando un consenso entre los 390 pueblos, representando una población de 2.779.478 habitantes, en los 10.268.471 km2 de Amazonía, estuvimos reunidos en el Forum Social Mundial en Belem do Para, Brasil, del 27 de enero hasta el 01 de febrero de 2009. En estos dias sostenimos intensas reuniones y un profundo debate y análisis de las realidades de los pueblos indígenas que vivimos en la Amazonía y en otros biomas, haciendo de eso nuestro apoyo y aporte al proceso del FSM.

Considerando los propósitos y principios de la Declaracion de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) y la buena fe en el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados que la han adoptado,

Afirmamos los derechos de los pueblos indígenas a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales, y que contribuimos a la diversidad y riqueza de las civilizaciones y culturas que conforman la humanidad;

Condenamos a todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o nacionalidades y personas que la propugnan aduciendo razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas.

Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación de su condición política y deben persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

Por lo tanto:

* Exigimos la demarcación y titulación inmediatas de nuestros territorios ancestrales utilizados desde siempre por sus habitantes legítimos. Denunciamos y condenamos las intimidaciones violentas con muertes de nuestros líderes por la defensa de los territorios y derechos de los pueblos indígenas.

* Denunciamos el avance de la frontera agrícola y agropecuaria (agronegócios), responsables por la violación a nuestros derechos referido a la discriminación, despojo de nuestros territorios, deforestación, quema de los bosques y pastizales, contaminación de suelos y ríos y uso de agroquímicos y transgénicos y expansión de los monocultivos, la biopiratería, contrabando de madera, los residuos y deshechos de la industria, todos factores que ponen en riesgo la Soberanía Alimentaría, la pérdida de ecosistemas y, luego, la pérdida de nuestra identidad y cultura. Además, estos impactos agudizan la vulnerabilidad de nuestros hermanos de pueblos indígenas en aislamiento voluntario, no contactados o en contacto inicial: por ellos exigimos la garantía integral de sus territorios por parte de los estados.

* Denunciamos al mundo que los mega proyectos como IIRSA y PAC (conducida por los estados y gobiernos) son responsables del genocidio de los pueblos indígenas y la depredación de los bosques de la Amazonia: ¡ exigimos la abolición de los mismos !

* Rechazamos, el proceso y los niveles de decisiones políticas que obstruyen y manipulan la participación de los pueblos indígenas referido al tema del Cambio Climático: exigimos la amplia difusión de la información y un debate critico entre los pueblos indígenas acerca de los mecanismos y negociaciones en curso relativos a la captación y mercantilización del carbono en territorios indígenas.

* Sobre REDD entendemos como principio que todas las concertaciones sobre mecanismos financieros para la protección de los bosques en nuestros territorios deberá reconocer incondicionalmente los derechos de los pueblos indígenas, de acuerdo con la Declaración de las Naciones Unidas (UNDRIP); nuestros derechos no son negociables. Al momento estamos en proceso de información y debate interno a cada organización miembro sobre los potenciales impactos negativos o riesgos que vayan a imponer-se sobre nuestros territorios (como fue el caso de MDL, mecanismos de desarrollo limpio, sobre muchos de nuestros pueblos). Además, las experiencias e interpretaciones de nuestros pueblos indígenas sobre los cambios climáticos, según nuestra cosmovisión, es que este interactúa con múltiples factores ambientales y sociales que deben ser integralmente considerados y que no son reductibles al mercado.

* Rechazamos toda la minería, explotación de petróleo e hidrocarburos, así como denunciamos el avance de producción de agrocombustibles en la Cuenca Amazónica (palma, cana de azúcar y soya), emprendimientos altamente destructivos a nuestros ecosistemas. Refutamos el modelo productivo sustentado en el consumismo de los países “desarrollados” y las elites de los países “en desarrollo” de nuestros estados que dependen de las industrias extractivas.

* Instamos a las organizaciones conservacionistas y demás ONGs que depongan actitudes de imposición; más bien exigimos que el apoyo sea a través de nuestras propias organizaciones indígenas por su representación legítima e institucionalizada.

Finalmente, comunicamos al mundo entero que los Pueblos Indígenas Amazónicos, conducidos por nuestros guías espirituales e inspirados por nuestra historia, procesos y experiencias, mantenemos y reforzamos sociedades respetuosas de la diversidad, de los derechos colectivos de los pueblos y hemos sabido renovar nuestras iniciativas para la promoción, protección y exigibilidad de nuestros derechos, contribuyendo así para la sobrevivencia de la humanidad.

Mediante esta declaración hacemos un vehemente llamado sobre el respeto a las organizaciones miembros de la COICA, en este caso para con la organización de la COIAB por ser la organización anfitrión, juntamente con estas otras organizaciones indígenas Brasileras y organizaciones indígenas de la región en el presente Foro Social Mundial, Belém, Brasil 2009.

Firmada por los miembros presente de la COICA, al 01 de febrero de 2009


El cuerpo de la pobreza

Fuente APE

Ser en la pobreza, en la desmesura sufriente de un ser entre las sombras de su existencia. En la desmesura absoluta de las pasiones tristes que lo desviven y en la desesperación tan ávida como lejana de la felicidad, un territorio más que utópico, apenas ilusorio.
Ser en la pobreza, en la irracionalidad de una época de pobreza que deviene por fuera del sentido trasmitido como lo vero humano. Ser en la pobreza, con una lógica y en una estrategia para responder a una necesidad urdida en el consumo de la vida, donde la pobreza también se consume como fruto maldito, como vacío descarnado del otro, como certeza del peligro que encarna el otro... en tanto espejo de una existencia sólo posible en el horror.
Ser en la pobreza, ser madera en la hogera sin límites, donde siempre sopla el viento que aviva las llamas pero también alerta a la vida; ser en la pobreza, como si alguien, pese a todo, pudiera sastisfacer un mandato propio de los antiguos dioses, de los héroes sin tiempo...
Ser en la pobreza, cuando la vida y la muerte, en tanto actos del bien y del mal que la corporizan, la vuelven pensable, tangible, fatalmente material. Ser en la pobreza, estar allí, sin otra salida que quemar las naves y decir
-entre risas, pánico y desafíos-: ¡vengan por mí, yo ya fui!

Hay un aire que asfixia, un agua que ahoga, una luz que oscurece sin escándalo. Sin que se altere el dictado manifiesto de la ley: pulcro en las formas, corrupto en su génesis, siniestro en su anclaje... Se permite una sospecha de la verdad, sólo en los límites que imponen las estrategias legitimadas por el poder sobre el saber científico: impolutas, objetivas, desapasionadas... sin espacio para involucrarse con la verdad de ese cuerpo que se observa y se investiga mientras el cuerpo se martiriza.
Hay, en definitiva, un mundo de lo real que apesta por sus cuatro costados, una luz de lo impuesto de lo real que oscurece la luz de la vida, sin que la belleza deje de suspirar entre las nubes de un cielo que brilla lejos de esa tierra opacada, privada de amor, en la que apenas acontece el ser de la pobreza, sin más consuelo que una rápida agonía.
Es un espacio cotidiano, ganado por el miedo, paralizado por el terror, acrítico, donde todo se naturaliza con una ligereza que espanta, donde la representación de la vida se confunde con la vida misma, en el espasmo angustiante de la existencia. El dolor del ser en la pobreza será minimizado, o peor aún, encerrado en la categoría de castigo divino, de aprendizaje cruel pero merecido. En cuanto a la humillación que sufre el ser en la pobreza, se provoca un fenómeno de descalificación a partir del propio lenguaje. La palabra se tensa como un látigo para azotar el alma... sin escándalo.
Más allá de escondrijos y urdimbres del pensamiento, se trata de entender que el ser de la pobreza se manifiesta en la realidad social como el ser en el cuerpo (un cuerpo que en armonía bienechora pudo convertirse en la casa del alma...).
He ahí sin tapujos la realidad del ser en la pobreza, aquello que lo constituye y también lo diferencia: su existencia se da en el espacio y en las prácticas de un cuerpo, que lo produce y lo contiene en sí, el cuerpo de la pobreza. Para el ser, puesto allí y sin poder salir de allí, por fuera del cuerpo de la pobreza no habrá existencia. (Por más que lo necesite, aunque su deseo se convierta en plegaria, en blasfemia o en delirio.)
Todavía más: ese cuerpo, humano y no humano, nunca acabado en su martirio y en su aprendizaje, resulta el verdadero ser, la realidad manifiesta de la pobreza en la construcción trágica de la existencia.
Ese cuerpo de la pobreza, ese sujeto sin metáforas ni lenguaje que lo encubran, es un espacio permanente de la contradicción, donde se produce a cara de perro el histórico combate entre la vida y la muerte (que en algún discurso se personifica en Eros y Tánatos, creando y destruyendo, o si se recurre a la música habrá que memorar los acordes de la luz y las tinieblas. ¡Fragor!, ¡Fragor!)

Hay un cuerpo como lluvia de cenizas. Hay un cuerpo material para que la idea de la pobreza desnude su impotencia. El cuerpo del ser en la derrota: el cuerpo del fracaso de la historia como sueño humano. Ese cuerpo excluído de los atributos de su mismidad, porque el reconocimiento del cuerpo del otro se agotó en la práctica de la usura.
Hay un cuerpo que anda por el mundo, sin espacio en el mundo. Sombra y fantasma. Un cuerpo demandado, sometido, ultrajado, amputado, violado, abusado, despreciado, disciplinado, torturado, condenado en el hacer y en el no hacer. (¡Palos por si bogas y palos por si no bogas!)
Ese cuerpo testigo de la vida como agonía de la vida.
Ese cuerpo sujeto de la agonía, ese cuerpo territorio de la agonía, como si fuera todo el cielo y toda la tierra...
Ese cuerpo que narra -minucioso, exasperante...-
la historia del propio dolor humano.
Ese cuerpo de la pobreza sirviente de otras vidas que existen a partir de su vida, y al que se le exige (mientras se lo aleja, se lo exilia, se lo niega) la más preciada conducta de vida en el vivir de otra vida, privilegiada como única y elegida vida, desde el bien de la razón y el bien del corazón. O sea: un espacio de representación, unas reglas de acción legitimadas por sí y en sí, que rechazan drásticamente todo lo que huela a cuestionamiento, a simple diferencias en el saber y en los sentimientos, ni siquiera se podrá imaginar por fuera de lo imaginado sin que ocurra el castigo.

El cuerpo de la pobreza ha sido puesto fuera del tiempo. Ha sido puesto fuera de sí. Es un acontecimiento sin especificidad ni distinción. Amorfo y eterno.
Ese cuerpo de hombre, de niño... Ese cuerpo de mujer irrepetible pasará a ser una ola en el mar, un cuerpo en el sinfín de los cuerpos, en el agotamiento de la pobreza.
Un cuerpo de mujer, maldito y malnacido, objeto de la ira de cualquier dios que se precie, pasto donde come el Maligno, cama donde fornican todos los demonios de la tierra y del infierno.

miércoles, 28 de enero de 2009

Chile: El fascismo nuestro de cada día


Se nos tiene convencidos de que el fascismo es exclusivo de la derecha, no obstante el fascismo eterno está todos los días junto a nosotros.



Se nos tiene convencidos de que el fascismo es exclusivo de la derecha, no obstante el fascismo eterno está todos los días junto a nosotros, desde un pasado pensado para construir futuro en afán de trascendencia y por lo tanto de conservación de un orden jerárquico y dogmático.
El reduccionismo binarista de la falsa dialéctica existente entre derecha e izquierda intenta hacer el bloqueo de asociaciones completamente atingentes, como que en Chile durante estos 20 años de "democracia" se ha perfeccionado el estado políciaco-empresarial heredado por Pinochet. El poder que ha detentado la Concertación, o los partidos dominantes de una supuesta centro izquierda, ha tenido una fuerte influencia del más clásico autoritarismo.

Las fuerzas armadas han estado ligadas también a la centro izquierda. Ya lo vemos con González Videla, el "Gabrielito" de Neruda, que consiguió seducir al bate inspirándolo al vuelo poético, para luego traicionarlo a él y a la "Alianza democrática" que le diera la primera magistratura. El "paco" Ibañez, luego de su reaccionario primer mandato y su posterior exilio, volvió con "legitimas aspiraciones" apoyadas por el movimiento nazi criollo, pero le ganó Alessandri. Mientras fue senador se preparó para competir nuevamente en 1952, año en que el "General de la Esperanza" fue respaldado por el Partido de Mujeres y el Partido Agrario Laborista, que le dieron el segundo gobierno, donde abolió la "Ley Maldita" que proscribía a los comunistas. Algo es algo.

Variopinta, camaleónica, gatoparda es nuestra clase política, en donde el discurso es tan amplio, que hace goles a diestra y siniestra a un incauto arquero que no tiene equipo y que apabullado por los embates decide mirar desde el travesaño.

Tenemos señores y señoras que creen en la disciplina de la RDA, en la dominación del Estado moderno por medio de la soberanía, teniendo potestad incluso de los crímenes cometidos en contra de la escuadra civil chilena, sustentando el rescate de Pinochet, efectuado por el Ministro del Interior de ese entonces, José Miguel Insulza.
La llegada de Pinochet al Parlamento, el poder que democratiza el Estado, y el afectuoso recibimiento de Andrés Zaldívar, que ese mismo día fue elegido presidente del Senado, los conceptos de honor y gloria para José Bernales y el decreto presidencial de Verónica Michelle de dos días de duelo nacional, sin dejar de mencionar la medular intervención "democrática" de la constitución gremialista realizada por Ricardo Lagos, que por medio de su firma avaló leyes como la antisindical, seguridad interior del Estado, antiterrorista, entre otras aberraciones en un Estado de derecho, hacen pensar que los tótem patriarcales de discursos donde se declaran principios que nunca son finales, el marketing político, el lenguaje técnico que coloca a los adminis-traidores del poder, en posición de "autoridades", el lenguaje "cientifico" de gerontócratas de cuello y corbata que recurren a hipócritas giros de palabras extraídas de algún almanaque leguleyo con el afán de intimidar y confundir con su lenguaje de castas, son los que mantienen limitados los sueños jóvenes de todos.

Los zares republicanos que defienden a toda costa su pasado heroico y que hace 20 años tiraron la toalla y colgaron los guantes, se alejan de las experiencias vitales de los seres humanos, marcando a la nación con una identidad mercantil, derrotista y acomodaticia. A causa de esto, atomizada, dispersa, aún miedosa, o simplemente apabullada por el poder.

Lo más triste es que el señorito Harboe, un joven de la patria por así decirlo, de carrera política ascendente, haya sido trincado por los tentáculos más viscosos del fascismo eterno, convirtiéndolo en un gringoprusianonazifascistaconcertacionista (lo más granado de las corrientes que nos dominan) El delfín retrata de la mejor forma el oscuro mapa del miliquismo chileno y su consiguiente progreso, que con máscaras civiles de talante soberbio y democrático, sostenida por los gruesos elásticos del Estado de Derecho, solapa ignominiosas perversiones, sin ser estas de izquierdas ni derechas, sino nada más fascistas, pues provienen de un poder totalizante encarnado por el Estado.

Karen Hermosilla

Chile: Hacia la unidad anticapitalista



La dictadura militar ya habían cumplido su labor y paulatinamente comportaba un riesgo para la estabilidad del modelo.


1. Desde el término de la dictadura a fines de los 80, en Chile durante los gobiernos civiles la lucha de clases se ha ofrecido en términos encubiertos, puntuales, casi siempre economicistas.

2. En la década de los 90 se vivieron los ecos de la lucha antidictatorial en un marco de reflujo sustantivo de la organización y combate de los trabajadores y el pueblo. Por arriba, la Concertación logró desarticular el movimiento de masas que ya iba a la baja vertical inmediatamente después de que ganará el NO en el plebiscito de 1988. La paz social necesaria para garantizar la gobernabilidad burguesa sobre el formato de una democracia amañada por las decisiones de un puñado de direcciones partidistas autorizadas por el imperialismo norteamericano y la socialdemocracia europea, se apoyó sobre el continuismo neoliberal, el espejismo de la libertad de opción y participación, y la alienación del consenso, la unidad nacional, la democracia electoral y clientelista y el consumo. Esta nueva estrategia imperialista se impuso, prácticamente, en todo el Continente.

Las dictaduras militares ya habían cumplido su labor y paulatinamente comportaban un riesgo para la estabilidad del modelo. Producto del avance exponencial de la organización resuelta de amplios sectores de trabajadores y pueblo latinoamericano durante los 60 y 70, como efecto ejemplar del triunfo de la Revolución Cubana, la guerra de Vietnam, la existencia de los llamados socialismos reales en un tercio del planeta, los movimientos antisistémicos en el corazón del principal Estado imperialista, y la relativa compensación de relaciones de fuerza entre capital y trabajo, se abrió un nuevo escenario global que en Chile cristalizó con la llegada al Ejecutivo de la Unidad Popular. Sin embargo, el imperialismo, desde sus costados fascistas, logró reestablecer el orden de sus intereses a través de dictaduras militares, patrón político demandado por el nuevo ciclo histórico fundado por la contrarrevolución capitalista.

De este modo, fueron diezmadas materialmente las expresiones más decididas y anticapitalistas del Continente, descabezando los liderazgos construidos a lo largo de décadas por la clase trabajadora. Tras la estrategia política imperialista para la Región estaba la ofensiva del capital ante la baja tendencial de la ganancia y la crisis de sobreproducción de fines de los 60 y comienzos de los 70 que la burguesía mundial resolvió liberando el dólar de su convertibilidad en oro y expandiendo, sin regulación alguna, la internacionalización del capital financiero y especulativo. Las dictaduras militares y los gobiernos “democráticos” del capital en América Latina fueron los facilitadotes inmejorables para la recomposición de los intereses de las clases dominantes mundiales y, por extensión y subordinación, de las nativas. La división mundial del trabajo en los tiempos de los regímenes militares profundizó la dependencia de los países latinoamericanos, condenándolos, una vez más, a meros territorios exportadores de recursos naturales finitos, aniquilando rápidamente los incipientes procesos de industrialización pre-dictatoriales.

El llamado neoliberalismo, que hizo sus primeras armas continentales –y acaso planetarias- en Chile por medio del imperio del capital sin báscula y la violencia de clase mandatada por los gobiernos de Reagan y Thatcher, impuso la privatización de los recursos económicos nacionalizados y los derechos sociales parcialmente estatizados en el período anterior; las relaciones comerciales asimétricas; la financiarización de la economía tutelada por las corporaciones bursátiles imperialistas y la represión política. La contrarrevolución se erige y erigió sobre un paradigma de acumulación capitalista más radical que el existente durante los inicios de la guerra fría. Primero a punta de metralla, y luego en los 90, con la anuencia de los gobiernos democrático burgueses, se destruyó todo vestigio de protección del trabajo, toda armadura jurídica acaudalada por las clases populares en años y años de lucha.

3. En los 90 y hacia la primera década del siglo XXI, en Chile campea la superexplotación del trabajo –de donde siempre deviene la valorización y la ganancia- mediante la flexibilidad laboral, la polifuncionalidad, la precarización del empleo, y la feminización y rostro juvenil de la pobreza. Tanto la seguridad social, como la movilidad social a través de la capacitación educacional formal son historias antiguas y puro relato de la propaganda de la clase en el poder. Sin embargo, como contraparte proveniente del desarrollo de las fuerzas productivas en el mundo y en Chile, y de la calificación superior demandada a la actual fuerza de trabajo, jamás los patrones resultaron más prescindibles para la conducción económica y política de la sociedad.

Hoy, más que ayer, amplias fracciones de los trabajadores y el pueblo chileno cuentan con las facultades científico-técnicas para conducir la sociedad bajo un orden socialista capaz de combinar la igualdad con la libertad de ella parida. Naturalmente, ante estas evidencias históricas y estratégicamente peligrosas para la minoría en el poder, desde arriba se emplean diversas políticas de dominación y hegemonía que se expresan violentamente en los centros de trabajo; ideológica, cultural y propagandísticamente en los hogares mediante los dispositivos de alienación basados en los medios de comunicación de masas (si un buen día la gente dejara de comprar televisores, el poder los regalaría); y mediante el temor, el consumismo y el endeudamiento.

4. A diferencia de experiencias de impronta pro-popular en curso, como la venezolana y, más de cerca, la boliviana, en Chile la reorganización de la clase trabajadora y el pueblo ha tomado mucho más tiempo. La brutalidad con la que operó nativamente la contrarrevolución capitalista –a la cual es preciso agregar la cooptación política para el proyecto neoliberal de muchos cuadros dirigentes otrora anti-dictatoriales, resultó de una eficacia apabullante. Otro sector importante de militancia popular envejece en sus “cuarteles de invierno”, mientras lentamente se reconstruyen los nuevos relevos históricos para la conducción política desde los intereses profundos y luchas genuinas de las clases subordinadas..

5. Durante la primera década del siglo XXI, por abajo, se han ofrecido interesantes luchas como la de los estudiantes secundarios el 2006; la de los trabajadores subcontratistas del cobre y las forestales el 2007; combates originados por la demanda habitacional y luchas asociadas a polos sindicales acotados. El conjunto de las luchas parciales del siglo XXI en Chile ponen en vitrina de manera incipiente los límites de la democracia burguesa, hoy en un contexto de crisis económica y crisis de representatividad formal ante su descrédito creciente (sólo vota la mitad de los facultados para hacerlo). Cada uno de los episodios que descubren la lucha de clases en Chile, por sí solos e incluso todos juntos, todavía están lejos del “caracazo”, el “argentinazo” o la “guerra del agua” en Bolivia. Es decir, las luchas y organizaciones más estructuradas y estables de lucha aún resultan insuficientes como para hablar de un “movimiento social y popular en auge”.

Lo realmente existente son las partículas dispersas y todavía embrionarias de un futuro movimiento político social capaz de probarse en batallas poderosas y con el tonelaje necesario para obtener victorias parciales significativas. Lo que realmente existe es la posibilidad –alentada objetivamente por la crisis económica mundial y su aterrizaje en Chile- de construir procesos de unidad política mínima para enfrentar el período. Aquí se habla de empeños anticapitalistas con independencia política de clase (de la patronal, del Estado y sus expresiones orgánicas), y convicción de poder y mayorías que, no obstante, recién están deshaciéndose de la desconfianzas mutuas, el encapsulamiento, el aparatismo, la ausencia del debate fecundo que requiere una política justa desde y para el conjunto de los trabajadores y el pueblo. Asimismo, apenas comienzan a desprenderse de atavismos y traumas político-ideológicos heredados de la Unidad Popular y la lucha antidictatorial. Aquí se habla de que existen las condiciones para establecer las matrices de la unidad de los empeños anticapitalistas en un continente político y social amplio, vasto, de masas, abierto y público, que no ponga en riesgo la subsistencia de cada empeño independiente como condición para ser parte del movimiento político común.

6. En términos de las condiciones para arribar a la unidad posible en clave de masas y como punto de arranque para constituirse en alternativa plausible mañana, ¿Cómo se puede empezar? Con el fin de salvar discusiones estrategistas, sobreideologizadamente estériles, o simplemente mezquinas y reñidas con la construcción colectiva radicalmente democrática que precisa la composición ancha de los intereses de los trabajadores y el pueblo, resultaría más eficaz, a través de una convocatoria amplia, convenir un programa mínimo o plataforma de lucha inclusiva y ordenadora de las batallas contra el capital y sus manifestaciones. Una llegada así resultaría transitoria y prometedoramente efectiva como prólogo de un derrotero cuyo horizonte sea la unidad política superior y a largo plazo. Y para ello se requieren luchas comunes, orgánica mínima, comunicaciones y recursos humanos y materiales básicos, y sobre todo, victorias parciales significativas que funcionen para visibilizar y prestigiar una alternativa político social eficiente y tangible para las grandes mayorías.

7. ¿La lucha electoral? Efectivamente es una lucha táctica determinada, en la medida que colabore con la construcción de la fuerza social transformadora, independiente y anticapitalista capaz de cambiar la vida de Chile en el futuro. Sin embargo, más allá de los devaneos teoricistas, las actuales condiciones de fuerza y experiencias cercanas pre-existentes, hoy, en enero de 2009, las elecciones sólo podrían ilustrar la debilidad de la semilla política unitaria popular. Si no se ha constituido el movimiento ancho, sus luchas mancomunadas y direccionadas, sus victorias parciales y la ocurrencia de hechos político-sociales que lo conviertan en actor visible e influyente en el escenario explícito de la lucha de clases y las demandas profundas de los trabajadores y el pueblo, ¿Qué sentido tiene en términos inmediatos, la participación electoral aquí y ahora, si aún no se genera siquiera la unidad mínima de las fuerzas realmente existentes del campo popular?

Hasta la lucha electoral exige condiciones mínimas de fuerza para resultar efectiva política y propagandísticamente. Y en este artículo no se quiere abundar sobre el descrédito creciente respecto de la democracia formal; los magros resultados obtenidos por candidaturas populares incluso distintas a las de la izquierda tradicional; y en resumen, detallar las relaciones de fuerza concretas que aún predominan en Chile y que permanecen distantes todavía de su reversión (incluso bajo las concepciones más “revolucionaristas” de la historia y menos “etapistas” que se esgriman). Lo principal es convenir voluntades y partir por el principio. Como existe el aventurerismo y voluntarismo militarista, existe el aventurerismo y voluntarismo electoralista. Ambas son ilusiones infecundas para los intereses de los trabajadores y el pueblo.


A.FIGUEROA C. KAOS-CHILE

MENTIRAS Y MEDIOS: ética periodistica


La prensa española contra Bolivia y contra la democracia



Imaginemos que el referéndum es en España, que más de un 60% de la población la aprueba, pero que en el País Vasco y Cataluña la mayoría es contraria. ¿Diríamos que “España se aleja de la democracia”, que el resultado “divide al país”, que representa “un paso atrás para España”? ¿Aceptaríamos que País Vasco y Cataluña se sintieran “autorizados para continuar su inagotable tarea de socavar el poder central”? Pues tales son los juicios que aparecen en nuestra prensa reaccionaria cuando el caso es Bolivia y la constitución aprobada amenaza los privilegios de la oligarquía empresarial.

Dos temas dominan los editoriales. El primero es la absurda pretensión de que este referéndum divide al país:

“consagra la división entre indígenas y no indígenas” (El Periódico)

“ha dejado un país dividido” (La Vanguardia)

“Morales debe abandonar su política de confrontación” (El País)

El fundamento de esta idea queda claro en el editorial del ABC:

“ es más probable que las divisiones que han quebrado la cohesión de la sociedad boliviana se vean agravadas cuando Evo Morales intente aplicar un marco legal que rechaza una parte importante de la sociedad, mayoritariamente en las ciudades y en las regiones más industriales.”

Es decir, la división no la causa la Constitución sino el rechazo a la misma por parte de esa “parte importante”, aunque minoritaria, de la sociedad. Pero esa actitud, de no aceptar lo que la mayoría de la población elige, es una actitud antidemocrática, así como la de los medios que apoyan ese rechazo.

El segundo tema es el de presentar la Constitución como una amenaza “indigenista”:

“el movimiento indígena avanza” (La Vanguardia)

“La Bolivia indígena” (El País, título del editorial)

“el caudillo indigenista boliviano Evo Morales ha logrado imponer una Constitución” (ABC)

“régimen político basado en criterios socialistas, en lo económico, y racistas, en lo social.” (ABC)

“el programa indigenista de Morales” (El Periódico)

“otorga privilegios a grupos étnicos en detrimento de otros” (La Razón)

Quien intente encontrar una mínima argumentación para esta tesis racista, la de una supuesta discriminación a favor de los indígenas, buscará en vano. Valga como ejemplo un “reportaje” de la periodista de El País Soledad Gallego-Díaz (24/1/09). En dicho reportaje, titulado “Poder indígena en la Bolivia de Evo”, la única referencia al tema es el siguiente párrafo:

“Nadie discute que la nueva Constitución, o la acción del Gobierno, esté inspirada en un vehemente deseo de integrar a los indígenas en la vida política y económica del país, de la que fueron excluidos brutalmente durante toda la historia boliviana, pese a constituir el 80% de la población, ni su deseo de mejorar el nivel de vida de esos pueblos, siempre desposeídos.”

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿superar la “exclusión brutal” de los indígenas es el problema? ¿mejorar su nivel de vida? ¡Ética periodística!

Javier Adler
Kaosenlared

lunes, 26 de enero de 2009

El Foro Social Mundial en Madrid da voz a los excluidos. La capital reunió el fin de semana a l@s crític@s con el capitalismo

"Lo que nos ha unido en esta edición ha sido la crisis mundial"

Daniel Ayllón, Madrid 26 de enero (periódico "Público")

El poblado de chabolas de Valdemingómez es uno de los principales supermercados de la droga de Madrid, a 14 kilómetros del centro de la ciudad. Junto a la calzada central que recorre la favela se encuentra la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, donde ayer por la mañana se celebró la asamblea de clausura del II Foro Social Mundial de Madrid. Las 93 organizaciones que han participado en el encuentro desde el jueves al domingo la eligieron "para poner en práctica la esencia del foro: llevar lo global a lo local y dar voz a los excluidos", explicó Jordi López, uno de los organizadores.

El Instituto Lope de Vega y el Patio Maravillas (un centro ocupado en el centro de Madrid, con una orden de desalojo que hizo peligrar la celebración) han sido las sedes de los 33 talleres y debates. El nexo entre los participantes es su crítica al sistema político y económico y a la falta de respeto al medio ambiente. El abanico de activistas agrupa a entidades tan dispares como Cristianos de Base, Izquierda Anticapitalista, Banca Ética o Ecologistas en Acción.

Los cuatro ejes de los encuentros han sido la crisis del sistema capitalista, los movimientos sociales de Madrid, las luchas internacionales y la cultura de la paz. No obstante, "lo que nos ha unido en esta edición ha sido la crisis mundial", explicó Berta Iglesias Varela, activista de la plataforma ¿Quién debe a quién?. Iglesias reconoció que las organizaciones a veces gastan "más energía en la autocrítica que en generar nuevas ideas".

Por otro lado, Txema Vargar, activista de Izquierda Anticapitalista, insistió en la importancia de mantener "los servicios públicos, la pluralidad de ideas y la horizontalidad organizativa".

Unión contra la guerra
La organización no ha emitido conclusiones, pero los participantes coinciden en que se debe de mejorar la articulación de la "red de organizaciones". "En la guerra de Irak nos unimos desde el PSOE hasta los grupos antisistema, pero esa unión se ha diluido y hace falta articularla", reflexionó una asistente en la asamblea final.

Como ejemplo, los organizadores citaron la plataforma que han creado agricultores ecologistas y consumidores para "trabajar por un comercio más responsable". "No teníamos relación entre nosotros y esta cita nos ha permitido conocer aunar energías", afirmó un representante de los consumidores. "Francia o Brasil, donde la red asociativa está más consagrada que en España, son los países que lanzaron la primera edición del Foro Mundial. Tenemos mucho que aprender de ellos", agregó Carlos Pereda, miembro de Cristianos de Base.

La primera edición en Madrid se organizó en 2008. Ese año, los responsables del Foro Mundial promovieron la descentralización del evento, y este se realizó de forma simultánea en varios países. En cambio, la edición de 2009 vuelve a estar centrada en una ciudad y se celebrará esta semana (del 27 de enero al 1 de febrero) en Belem (Brasil). Pero el poso de la experiencia del año pasado ha llevado a varias urbes como Madrid a celebrar encuentros alternativos con el mismo espíritu de crítica.

Foro Social Mundial en Madrid 2009: Más de 2000 personas reclamaron Otro Mundo


Más de 2.000 personas marchan desde el Patio Maravillas a la puerta del Sol en Madrid, tras la jornada de talleres del FSM 2009 en Madrid. (25/01/09)

Tras la jornada de talleres repartidos entre el Patio Maravillas y el Instituto Lope de Vega, decenas de personas se han comenzado a concentrar a las puertas del Espacio Polivalente Autogestionado (EPA). Alrededor de las 19:30 horas ya había cerca de 1.000 personas que han comenzado a avanzar hacía Plaza de España. A las 20 horas se ha cortado la parte derecha, de subida de la Gran Vía en dirección a la Plaza de Callao con una pancarta en la que se leía: "OTRO MUNDO ES POSIBLE, ante la crisis del sistema capitalista patriarcal y explotador, Foro Social Mundial 09". En ese punto ya habría cerca de 1.500 personas gritando "A, Anti, Anticapitalista!, "Otro mundo es posible", "Viva la lucha del pueblo palestino", "La crisis es del capital", "Espe, Espe, espceculación", "Que pasa? que pasa? ¡Que no tenemos casa!", "¡Basta ya de privatizar!",,"Hay que quemar la conferencia episcopal por machista y patriarcal". Una banda de percusión acompañaba la marcha.

Otra pancarta decía "No la guerra" y se mostraban países en conflicto o que sufren agresiones como Gaza, junto con los millones que ganan algunos países entre ellos España por la venta de armamento. En otra pancarta se leía: "Ellos destruyen el planeta, construyamos la alternativa" y "Servicios públicos para todos, privatización ¡NO!

Al llegar a Callao, multitud de curiosos se han acercado a la cabecera a preguntar porque era la manifestación y muchos se han unido a la marcha. En la calle Preciados, se observaba la amplitud de la marcha ocupando gran cantidad de espacio y se ha parado en la tienda Zara donde se ha realizado una pequeña acción, de denuncia de las condiciones laborales de los trabajadores textiles de la compañía de Amancio Ortega en diversas partes del mundo.

Finalmente se ha llegado a la puerta del Sol, donde se han colgado las pancartas en las vallas que rodean la estatua de Carlos III a caballo y la percusión ha organizado una auténtica fiesta, hasta que se ha desconvocado, para que la gente pueda ir mañana a la Cañada Real a la asamblea de movimientos sociales.