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miércoles, 15 de febrero de 2012

Marx is back


Isaac Rosa, en Público

Marx ha vuelto Marx is backDesde hace tres años, en el cementerio londinense de Highgate se oye por las noches una risa atronadora que hiela la sangre a los vigilantes. Atraído por el caso, nuestro Iker Jiménez hizo noche entre las lápidas y localizó el origen de las carcajadas: salen de la tumba del más ilustre de los inquilinos de Highgate: Karl Marx.

Marx ha vuelto, como se titula el último libro de Daniel Bensaïd, que viene a decirnos lo que muchos ya sospechábamos: que el pensador de Tréveris está más vivo que nunca, y la quiebra del capitalismo nos lleva a revisar su obra, donde ya se anticipaban crisis como esta. No estaba muerto, ni de parranda, ni tampoco es otro zombi. Más bien lo enterraron vivo, prematuramente, y ahora, cuando el capitalismo global degrada por igual el planeta, las condiciones de vida y su propia supervivencia, está de vuelta. En las librerías se multiplican las ediciones resumidas de El Capital, y todo tipo de títulos que actualizan su obra, al tiempo que cada vez más gente emplea términos proscritos del lenguaje político durante demasiados años en los que decir “lucha de clases” te hacía pasar por trasnochado.

Como sus sepultureros sabían que no estaba muerto, se ocuparon de echar sobre su tumba varias capas de hormigón, en forma de tópicos difamantes para que nadie se acercase a su tumba, no sea que le oyesen removerse en el ataúd. Ya conocen esos tópicos, pues hemos crecido con ellos: el marxismo pasó a la historia, fracasó como sistema político, llevó miseria y terror a millones de personas, es incompatible con la libertad y la democracia, reduce todo lo humano a cuestiones económicas, ya no hay lucha de clases ni tampoco clase obrera, creó monstruos como Stalin…

A refutar una por una todas esas críticas y devolver toda su frescura al marxismo original se dedica un libro formidable cuyo título ya es una declaración: Por qué Marx tenía razón, de Terry Eagleton, que además funciona como introducción asequible al pensador que mejor comprendió el funcionamiento de ese mismo capitalismo que hoy intenta refundarse a nuestra costa. Léanlo, y rían con él.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Chile: El MPT ante la coyuntura de agosto de 2010: Codo a codo con los Mapuche y Estudiantes

Secretariado Ejecutivo del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT

El Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores –federación anticapitalista cuyo horizonte de sentido es colaborar con la construcción de la alternativa política de los intereses históricos de los asalariados y los pueblos, independientemente de la Concertación y la Alianza-, expresa su más irrestricta solidaridad con los más de 30 prisioneros mapuche en las cárceles del Estado chileno, que ya llevan tres semanas en huelga de hambre.

El MPT considera que la actualización de lucha centenaria del principal pueblo originario del territorio es necesaria, justa y plena de sentido. Con modestia, adherimos a sus demandas territoriales; con rabia, denunciamos la opresión estatal contra los mapuche en disposición de combate; y llenos de convicción, nos ponemos al servicio de la causa profunda de los mapuche.

Asimismo, y ante la apertura de un nuevo ciclo de luchas protagonizado por los jóvenes escolares reunidos en la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) tras las reivindicaciones de la defensa y fortalecimiento de la Educación Pública Estatal, la gratuidad del pasaje escolar y congelamiento del pasaje adulto del transporte público, el MPT se agrega como una fuerza que coopera y promueve el movimiento de los jóvenes chilenos, genuina conciencia social y reserva inquebrantable de la dignidad y la razón.

Estimamos que ambas movilizaciones y demandas son resultado de un mismo capitalismo que en Chile se despliega de manera especialmente violenta y expoliadora. Tras la ofensiva estatal contra el pueblo mapuche y los estudiantes en lucha, se encuentra, por un lado, la acumulación por despojo del gran capital que va sobre los recursos naturales de nuestros pueblos, y por otro, busca la privatización absoluta del sistema educacional chileno. El comportamiento de la administración Piñera no ha sido estructuralmente distinto al de los gobiernos de la Concertación , simplemente, porque ambas componendas políticas manifiestan formalmente los mismos intereses estratégicos de la clase social minoritaria que manda en Chile. Y ese puñado de grandes propietarios es pura extensión de los intereses de las corporaciones y Estados transnacionales e imperialistas.

Cuando las estadísticas del oficialismo revelan un Chile aún más pobre y desigual que hace una década, el MPT, desde el seno de las luchas del siglo XXI, convoca al conjunto de los trabajadores y los pueblos a convertirse en actores centrales de las demandas sociales y populares. Sin esa unidad amalgamada desde abajo, resultará imposible crear las fuerzas suficientes para enfrentar con posibilidades de éxito cualquier transformación que favorezca al campo de las grandes mayorías.

jueves, 14 de enero de 2010

Adiós a Daniel Bensaid, referente político e intelectual de "la izquierda de la izquierda"

Jaime Pastor / El País, 14 de enero

Afectado por una larga enfermedad que se había agravado en los últimos tiempos, Daniel Bensaid, nacido en Toulouse el 25 de marzo de 1946, ha muerto este 12 de enero en París. Desaparece así una de las figuras más representativas de una generación política y contracultural que emergió a comienzos de los años 60 del pasado siglo en Francia y en todo el mundo, asumiendo en su caso un protagonismo político y personal en el Mayo del 68 francés (cuando, ya como miembro de las Juventudes Comunistas Revolucionarias, formaba parte del Movimiento 22 de marzo) y siendo cofundador de la Liga Comunista en abril de 1969 (luego, tras su ilegalización por el gobierno francés en 1973, tuvo que añadir “Revolucionaria”), organización vinculada a la Cuarta Internacional, uno de cuyos principales dirigentes fue Ernest Mandel. Fue precisamente poco después de ese mes de abril cuando, en mi condición de refugiado político en Francia, tuve la suerte de conocerle y compartir con él una amistad y un proyecto común nunca abandonados.


Pero Daniel no fue sólo un activista permanente e incansable contra el capitalismo y el estalinismo desde su juventud (incluyendo sus viajes clandestinos a Madrid o Barcelona para apoyar a la izquierda radical en su lucha contra el franquismo) hasta sus últimos días en los Foros Sociales Mundiales y en los más diversos lugares a los que era invitado, o en el Nuevo Partido Anticapitalista. También, desde su formación marxista, acompañó esa labor con una pasión intelectual constante por tratar de comprender el mundo, buscar respuestas frente a todo tipo de injusticias y sentar las bases de un proyecto socialista radicalmente distinto del despotismo burocrático vigente en el mal llamado “socialismo real”. Fruto de ese esfuerzo ha sido la larga lista de obras y artículos que publicó a lo largo de su vida sobre los más variados temas. Desde el libro que escribió con Henri Weber (Mai 68, une répetition générale) en 1969 hasta los más recientes (como Éloge de la politique profane, ya editado en castellano por Península, o Marx, mode d’emploi, muy difundido en el país vecino), pasando por sus reflexiones sobre las “grandezas y miserias de una aventura crítica” en Marx l’intempestif, La discordance des temps o Le pari mélancolique, sus escritos sobre Walter Benjamin, sus aportaciones contra la historiografía revisionista de la Revolución Francesa, sus diálogos con un amplio abanico de pensadores (como con Toni Negri en Un monde à changer, editado en castellano por Los Libros de la Catarata), sus polémicas con los “nouveaux philosophes” o sus propias memorias (La lente impatience) y sus controversias con el sionismo, el legado que nos deja Daniel Bensaïd es enorme. Un bagaje enriquecido también con su labor como profesor en la Universidad París VIII, su dirección de la revista Contretemps o su papel como animador de la asociación Louise Michel, recientemente creada.


Afortunadamente, ni su producción teórica ni su nomadismo militante –que en los últimos años eran cada vez más intensos a pesar de su enfermedad- han sido en balde, ya que no se puede entender fenómenos como la irrupción de nuevas formaciones de la izquierda radical en Francia y en otros países –incluido el español- sin la influencia que personas como Daniel han tenido en una nueva generación política libre ya del “síndrome del muro de Berlín” y convencida de que el capitalismo no es el “fin de la historia” y “otro mundo es posible”. Buen ejemplo de esto fue la publicación de un artículo suyo en la edición de El País del 2 de noviembre pasado con el título “Emerge una nueva izquierda”: allí insistía en que la nueva izquierda europea “o bien se contenta con un papel de contrapeso y presión sobre la izquierda tradicional (...); o bien favorece las luchas y los movimientos sociales para construir pacientemente una nueva representación política de los explotados y oprimidos”. No hace falta decir que él se inclinaba por esta última opción ya que, más que nunca, había que evitar caer en una mera gestión de los asuntos del capital en un momento de crisis sistémica como el actual. Porque sólo mediante un cambio de rumbo hacia “la izquierda de los posible” se podrá ofrecer una salida frente al capitalismo mediante la socialización de los bienes comunes de la humanidad y del planeta; un horizonte que, en uno de sus últimos artículos y pese a la carga negativa que él reconocía en la palabra “comunismo”, ahora proponía reformular como “eco-comunismo radical”.

domingo, 15 de noviembre de 2009

De poemas y militancias

Miguel Longarini (Buenos Aires, Argentina). Especial para ARGENPRESS Cultural

Sequía, hambre, desesperanza, impunidad, autoritarismo, despotismo, ignominia, miseria, represión, abusos de poder, aculturación, desmemoria, traición y todos los etcéteras que se les ocurra para dar una simple semblanza de las vivencias en innumerables rincones de nuestro País.

Las corporaciones están de parabienes en estos tiempos, las condiciones no podrían ser mejores; si hasta el clima los ayuda para lograr sus miserables objetivos.

Usted, vos, se preguntarán a qué me estoy refiriendo: a lo de siempre. Lo que sucede es que, de tan acostumbrados que estamos, ya no llama la atención que la vida se nos escurra entre los dedos sin darnos cuenta.

Afortunadamente nos quedan los recuerdos de quienes vieron otro mundo posible y mejor.

En este mes de noviembre recordamos a dos personajes que, con sus variantes, marcaron caminos, dieron ejemplos y sembraron futuro.

Un 3 de noviembre moría Armando Tejada Gómez y un 5 de noviembre partía “El Gringo” Agustín Tosco.

Los dos fueron obreros y militantes inclaudicables que hasta se negaron a exiliarse, prefiriendo el riesgo de continuar, hasta en la clandestinidad, entregando versos, brazos y convicciones.

El haber estado en las trincheras del hambre y el obraje, les brindaron las herramientas para forjar un camino diferente, edificante, coherente.

El Huarpe le escribió al Gringo graficando la imagen que de él tenía, en por ejemplo este, uno de los versos de su poema Agustín Tumulto: Toscamente Agustín, sangre de sangre nuestra/córdobamente hermano para que el día vuelva/contigo en cada nido, en cada campanario./Y el motín de palomas que de tu sangre vuela.

La vida los habrá cruzado en algún recodo del camino combativo, enfrentando al mismo enemigo vestido de autoritarismo y miseria.

La vida se encargó de que cada uno supiera que “a esta hora exactamente hay un chico en la calle”, y por cada uno de los chicos que estaban en la calle se jugaran en acción y palabra.

La vida se encargó de mostrarles el lado oscuro y nefasto contra el que había que luchar, levantando banderas libertarias.

Imaginarlos en un mismo escenario, poetizando y arengando a una multitud de jóvenes, obreros y estudiantes, comprometiéndolos en la construcción de una sociedad distinta, sin exclusiones, más allá de ser una ilusión, es un deseo; claro, imposible si ellos, los grandes se nos fueron en un noviembre incierto. Pero me aferro a la porfía de quererlos entre nosotros militando, cada uno en su trinchera, que es la mía, la tuya, la de usted…

Apostar al imaginario para reconstruir la irrestricta defensa de la existencia, se nos hace canción, poema y acción urgente.

Si bien los años han pasado, las desigualdades han aumentado, junto con los excluidos, los marginados, los desclasados; y la militancia fervorosa de un Tosco y un Tejada nos hacen falta, mucha falta.

Decía Armando: “…Pienso que va a dolerme, acaso, la memoria/como hoy que he salido de raíz palpitante,/que estaré en una esquina de gente y amapolas,/reconstruyendo todas mis muertes, mis campanas/y que en medio de tanta multitud inocente/volveré a amar un nombre derramado en la sangre…”

Y nos duele la memoria, como nos duele la multitud inocente que día a día cae por un gatillo fácil, por una represión incontenible e inaceptable, por un plato de comida que no llega.

Y nos duelen los desterrados, los desocupados, los postergados… ¿nos duelen…? Sé que a mí me duelen, como puede haberles dolido al Huarpe y al Gringo.

¿Qué hacemos con ese dolor, de ser compartido? ¿Nos quedamos esperando que aparezca el grito poetizado invitando a la lucha? Nos quedamos en el camino sin imitar los pasos… es parte de nuestra miserable realidad…

No nos asumimos como responsables del presente y del futuro. Imagino también que Tejada y Tosco jamás habrían aprobado el tema de los homenajes recreados con discursos grandilocuentes, emocionantes; habrán querido que militemos como ellos lo hicieron, teniendo a cada reclamo, a cada hermano como trinchera y motivo de lucha.

“…Nadie se ha detenido, nadie te ha dicho me rindo;/a cada santo y seña tu multitud regresa,/con los puños en alto hacia la vida nueva,/y tu overol azul de patria en primavera…” Así le decía Armando a Agustín en su poema…


Sincerémonos y veamos el presente, ya la gente (que es tan necesaria como decía Hamlet Lima Quintana), no regresa con los puños en alto hacia la vida nueva, se quedan detrás del televisor, viendo como se escurre la existencia; confundiéndose, convenientemente, realidad y ficción, de tal modo que ya no es fácil discurrir si en verdad el piquetero que reclama por un puesto de trabajo, no es integrante del elenco maquiavélico que escenifica una obra surrealista…

El Armando y el Agustín nos están haciendo falta, mucha falta; para volvernos seriamente “…militantes de la vida…”

Agustín Tosco y Armando Tejada Gómez se han transformado en los íconos de la coherencia militante combativa… ¿podremos, seriamente, comprometernos con ellos e imitarlos para que evitemos que “…la canción se haga ceniza…? *

*Gracias Mario Benedetti…

martes, 12 de mayo de 2009

Retransmitido en directo el acto central de Izquierda Anticapitalista en Madrid, por Kaos en la Red

Intervenciones: Esther Vivas, candidata al parlamento europeo, Cándido y Morala, sindicalistas de Naval Xixón y Olivier Besancenot, lider del Nuevo Partido Anticapitalista francés entre otros.

Miguel A. | Kaos.Madrid, 7 de mayo

A los anteriores se sumará Agustín Jiménez, actor y otros representantes de luchas sociales.

Si los precarios medios tecnológicos de que disponemos (comparados con los de los grupos multinacionales de la comunicación imperantes) no nos fallan, Kaos.TV permitirá el seguimiento en directo a tod@s aquell@s que vivís fuera de Madrid.

Tras el éxito con la retransmisión de la presentación de Iniciativa Internacionalista, Kaos sigue experimentando esta forma de comunicación al servicio de todas las propuestas que se oponen al orden económico de la barbarie capitalista.

Kaosenlared quiere agradecer la colaboración de Izquierda Anticapitalista para hacer técnicamente posible esta retransmisión.
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9 y 10 de mayo (con cerca de 11.500 visitas a la noticia): La emisión en directo ha terminado con éxito.

¡¡Enhorabuena a todo el equipo de kaosenlared y muchas gracias a tod@s l@s que habéis colaborado para hacerla posible!!



Watch live video from Canal de Kaosenlared.Madrid on Justin.tvINTERVENCIÓN DE ESTHER VIVAS, CANDIDATA nº 1 POR IZQUIERDA ANTICAPITALISTA A LAS "EUROPEAS".

VER EL RESTO DE INTERVENCIONES (Olivier Besancenot, video de saludos y apoyo de Cándido y Morala -encerrados en "la Naval"-, Carlos Fernández Liria, Raúl Camargo, trabajadores/as en lucha, representantes de luchas sociales e internacionales, etc.) EN: www.kaosenlared.net/noticia/kaosenlared-retransmitio-directo-acto-central-izquierda-anticapitalist

sábado, 21 de marzo de 2009

En Chile la economía se desploma y el anticapitalismo vuelve por sus fueros



Andrés Figueroa Cornejo (especial para Argenpress.info)


1. El Fondo Monetario Internacional –maldición de los pueblos, enemigo acérrimo de la regulación económica y titán de los ajustes estructurales antisociales- aseguró que el crecimiento global el 2009 será de -0,6 %. Mientras tanto, Latin American Consensus Forescast apostó a que la actividad económica del Continente caería un 0,7 % el 2009: México rendiría un -2,8 %; Ecuador un -2,3 %; Argentina un -0,7 %; y Brasil un -0,1 %. Chile se quedaría con un crecimiento nulo (0%). El Banco Central del país habla de un 0,2 %. Otra victoria moral para los defensores, intelectuales orgánicos y propagandistas chilenos del modelo respecto de los efectos trágicos de la crisis capitalista mundial en curso.

2. En la India, la Presidenta Bachelet (popular como individua y desastre en materias gubernamentales según las encuestas) afirmó que la crisis económica hay que enfrentarla rompiendo el proteccionismo y globalizando los mercados. Bachelet indicó que “para Chile la respuesta a la crisis está en intensificar la liberalización y profundizar los instrumentos económico-comerciales.” Naturalmente el líder del gremio patronal chileno, la Confederación de la Producción y el Comercio, Rafael Guilisasti, y el máximo dirigente de la Cámara de Comercio de Chile, Hernán Somerville, aplaudieron las palabras de la mandataria.. El desmantelamiento de las parciales medidas proteccionistas en Chile y el aperturismo económico extremo y asimétrico a través de los Tratados de Libre Comercio impuestos, primero durante la dictadura y luego profundizados por los gobiernos civiles de la Concertación, destruyeron la industria productiva nacional, la inicial política de sustitución de importaciones y acentuaron la dependencia del país en relación a los países capitalistas centrales, condenando a Chile a la exportación primaria de cobre, madera y productos del mar, de acuerdo a la división internacional del trabajo organizada por el imperialismo. Por eso en el país aproximadamente un 70 % de la fuerza laboral vende algo, o su quehacer está ligado a la venta de algo. Pero eso no es todo. En Nueva Delphi, Bachelet aseguró que la crisis es “de origen netamente financiero”. En este sentido, el profesor argentino de Ciencias Económicas, Fernando Azcurra, señala que “En cuanto a la “burbuja” no se puede disminuir la importancia de la forma ficticia del capital dinerario y su monstruosa expansión. Esto es una realidad, el capital financiero se ha autonomizado de tal forma que dependiendo para su existencia y movimientos especulativos del capital industria/comercial (lo que denominan “economía real”) no obstante los ha puesto bajo sus órdenes y les dicta su comportamiento económico desde lo financiero. (…) No se trata ahora de que lo financiero sea sólo un detonante; es el campus mismo de la explosión y contiene como su sostén y portador a la economía “real” que también acusa el impacto. Quiero decir: no hay una economía monetaria y una economía real como afirman los ortodoxos. La economía capitalista es una sola.” En buenas cuentas, la hegemonía del capital financiero, claramente declarada desde los 70 del siglo pasado, es la manera propia, consustancial, que adquiere el patrón de acumulación capitalista en el actual período. El mantenimiento y amplificación de la tasa de ganancia de la minoría burguesa mundial, ha recurrido y recurre al negocio del crédito y la expansión planetaria del capital ficticio como desenvolvimiento autónomo de la ganancia para abultar sus privilegios ante sus consecutivas crisis de sobreproducción. Entonces cuando se afirma que la crisis mundial es “netamente de origen financiero”, los trabajadores y el pueblo deben entender que la crisis es “netamente de origen capitalista” y que, por tanto, su superación considera la construcción de una nueva sociedad, fundada en la superación de la contradicción entre la producción social de la riqueza y su apropiación privada, esto es, en la edificación de una genuina sociedad socialista donde los patrones y la propiedad privada de los medios de reproducción de la vida sean parte del museo de la historia humana.

3. La unidad de análisis de la revista The Economist proyectó un deterioro general de las cifras para la economía. La publicación notificó que la tasa de desempleo en Chile llegará a un 11,4 % el 2010. Para el 2009, la unidad analítica proyectó una caída de un 14,4 % en la inversión, un 7 % en las exportaciones de bienes y servicios, y una de 11,7 % en las importaciones. Y lo anterior –a contrapelo de lo sentenciado por Bachelet en la India- producto de que Chile tiene “una economía abierta y dadas las proyecciones del gran deterioro del comercio mundial y los flujos de inversión en 2009-2010, hemos debido corregir a la baja nuestras estimaciones.”

4. En las ciudades de Arica, Copiapó, Valparaíso, Santiago, Concepción, Puerto Montt, Talcahuano, Lota y Coronel ya han cerrado sus puertas 450 locales comerciales debido al alto desempleo. En rigor, la patronal Confederación Nacional de Comercio Detallista y Turismo informó que las ventas se han desplomado, según cada ciudad, de un 8 % a un 30 %. Por otra parte, la empresa procesadora de carne de cerdo Friosa –de propiedad argentina- ya ha cerrado 2 de sus planteles, dejando en la calle a 420 trabajadores. Asimismo, fue clausurada la planta maderera Las Cañas de la Compañía de Maderas, Papeles y Cartones en Constitución, donde fueron despedidos 336 obreros, como efecto de la contracción de demanda de un 12 % por parte de Estados Unidos y Japón. En materia de ventas automovilísticas, el período enero-febrero de 2009 respecto de los mismos meses del año pasado, se derrumbó en un 55 %. Los niveles de confianza del empresariado (Imce) se han desplomado en el Comercio en un 39,4 %; Construcción un 20 %; Industria un 31,8 %; y Minería un 62,6 %. También cayó el indicador de solvencia de las 200 mayores empresas en prácticamente, un 30 %.

5. En lo que va del año, el Banco Central acumula un recorte de 600 puntos base de la tasa de interés de política monetaria (TPM) como medida contracíclica y señal obligada para que la banca privada transfiera la baja a los créditos a las personas y las empresas. Y en efecto, las 5 plazas que concentran la mayoría del mercado del préstamo han disminuido en promedio –según sus propias fuentes- un 11 % del costo de créditos de consumo; un 10 % en el área hipotecaria; mientras para las pequeñas y medianas empresas las cifras son más opacas. Sin embargo, pese a bajar los intereses, la banca mantiene incólume los altos requerimientos ligados al riesgo para prestar dinero. En resumen, las medidas del Banco Central nuevamente chocan contra las políticas corporativas antipopulares del negocio bursátil en Chile. Con uñas y dientes la banca cautela sus ganancias, en tanto despide trabajadores y, en los hechos, bloquea los créditos y los intentos del gobierno de paliar la cesantía creciente y tratar de dinamizar la economía por estos medios. Al respecto, la banca sintetiza paradigmáticamente la naturaleza inhumana del capital y su voracidad ilimitada.

6. Tanto la patronal gremializada, como el Ministerio de Hacienda (valga la redundancia), coinciden en la implementación del llamado “Plan de Estímulo Fiscal”. Con el fin de amortiguar el desempleo galopante (factor desestabilizador de la paz social necesaria para la reproducción del capital y las utilidades para la fracción minoritaria que domina), el bloque en el poder ha convenido subsidiar con recursos estatales a la clase propietaria empresarial mediante créditos, compra de acciones, y regalías para los patrones que despidan menos trabajadores. A ello se agrega uno que otro bono “helicóptero” directo a las personas para comprar un litro más de gas o parafina en invierno y capear algunos viajes en el Transantiago cuyo precio por pasaje aumenta paulatinamente, “para que no se note”. Sin embargo, el Presidente de la máxima autoridad patronal, la CPC, Rafael Guilisasti, además de negar la posibilidad de rebajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que alcanza un 19 % sobre todas las mercancías que compra la gente de a pie, enfatizó que “No nos vamos a salvar de altas tasas de desempleo, de ajustes económicos o de fusión de empresas.” En la práctica, los empleadores están reduciendo sueldos, suspendiendo contratos y “pactando” jornadas con los trabajadores. El pacto social vitoreado por el gobierno y los patrones no es más que un recurso literario que oculta sin éxito el programa tradicional de la burguesía contra el pueblo trabajador en tiempos de crisis capitalista.

7. El 19 de marzo, la Cámara de Diputados aprobó la Ley General de Educación que, en la práctica, además de promover cosméticas supervisiones estatales al negocio de la educación particular subvencionada por el Fisco (que representa casi el 50 % del sistema escolar chileno), mantiene intacta la irresponsabilidad histórica originada en el régimen militar respecto de la descalcificación y privatización de una educación pública universal, laica, gratuita e integral. Ahora la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza de Pinochet se llama LGE. Todavía tiene que pasar a la Cámara Alta, pero el acuerdo entre la Alianza por Chile y la Concertación ya es un hecho. La “revolución pinguina” gatilló en la calle la denuncia de una educación de clase y que sólo persigue la proletarización “cualificada” de los márgenes más pobres de los niños y jóvenes del país, su funcionalidad a los intereses de la clase dominante y sus empresas, y la destrucción definitiva de la enseñanza como medio de movilidad social. Pero por abajo, los estudiantes y muchos educadores no duermen.

8. El desgaste, desprestigio popular y ausencia de sentido de la componenda en el gobierno desde hace 18 años; la crisis capitalista; las elecciones presidenciales y parlamentarias de fin de 2009; y la ofensiva de la derecha histórica, son algunas variables que podrían explicar el reordenamiento general de las fuerzas políticas que, en conjunto, reflejan los intereses de las fracciones de clase realmente existentes en Chile. Es así como el candidato de la burguesía más violenta, ortodoxa y conservadora culturalmente, el empresario Sebastián Piñera, debe conceder, por un lado, bajo las presiones de la fascista Unión Demócrata Independiente (UDI) que un pinochetista de talla mayor, como Jovino Novoa presida la Cámara Alta; mientras, por otra parte, ofrece medidas populistas y mucho más mediáticas que fundamentadas para encarar la crisis económica. Al respecto, ex dirigentes de la Concertación, como uno de los líderes de Chile Primero, Jorge Schaulson, ya se ha declarado “piñerista”, en tanto el Partido Regionalista Independiente (PRI) del ex demócratacristiano Adolfo Zaldívar, continúa flirteando con el conglomerado ultraderechista. Por su ladera, la Concertación se bate en reyertas intestinas, procurando atar desesperadamente sus desprendimientos. Ya se fue el senador socialista Alejandro Navarro, el diputado Marcos Enríquez-Ominami sostiene su pre candidatura presidencial más allá de las amenazas de la dirección de su Partido Socialista, y el pre candidato José Gómez, del Partido Radical, insiste en medir fuerzas con Eduardo Frei Ruiz Tagle en cualquier fórmula parecida a unas “primarias” de la Concertación. La descomposición profunda de la Concertación ha llegado al punto de que el senador Ricardo Núñez –respaldado ampliamente por el denominado “laguismo”- propuso la creación de un megapartido que fusione orgánica y políticamente al Partido Socialista, al Partido Por la Democracia y al Partido Radical. La eventual tienda persigue la sintonía política interna de la cual carece el conglomerado concertacionista para pavimentar el camino de una reedición de la actual Presidenta Bachelet (¿O el mismo Lagos?) para las elecciones de 2013. Mientras tanto, el candidato Eduardo Frei Ruiz Tagle hace guiños fotográficos a la izquierda tradicional agrupada en torno al Partido Comunista –lo que le ha comportado problemas meridianos con altos dirigentes de la Democracia Cristiana y la alta oficialidad católica-, en tanto recibe los tiros de la ultraderecha debido a su colaboración explícita y pecuniaria a la dictadura militar en sus primeros tiempos, denuncias que buscan desmoronar su pretendido “intachable” compromiso con la democracia electoral.

9. La izquierda tradicional y de impronta socialdemócrata encabezada por los pre candidatos presidenciales Guillermo Teillier, Tomás Hirsch y el ex funcionario y dirigente de la Concertación y el Partido Socialista, Jorge Arrate, también han sufrido trizaduras tras su objetivo de incorporarse a los escaños del parlamento. Es así que el líder del Movimiento de Acción Social (MAS), Alejandro Navarro, abandonó recientemente esa convención bajo argumentos vinculados a que todo estaría ya resuelto por arriba para que Arrate fuera el candidato presidencial de la izquierda tradicional, dejando sus propias aspiraciones al respecto “fuera de juego”. Más allá de las acusaciones mutuas --y a veces francamente destempladas- el acuerdo de esta franja política aminora sus capacidades de negociación, cuando a fines de marzo la Democracia Cristiana ya debe ofrecer una propuesta concreta en el contexto del llamado “pacto instrumental” basado en doblajes contra la derecha histórica en un número preciso de circunscripciones parlamentarias. Pero el reordenamiento de fuerzas del panorama político chileno no sólo transparenta posiciones y construye nuevas combinaciones alrededor del campo de representación político-institucional dominante. Por abajo, variopintas organizaciones sociales y político-sociales del universo anticapitalista y antiimperialista existentes a lo largo de Chile –luego de años de desencuentros, resistencias infructuosas políticamente, sectarismos y otras patologías asociadas- finalmente se darán cita el 4 y 5 de abril en un Encuentro Unitario que busca la edificación de un nuevo instrumento político social de carácter federativo y en lucha donde se alcancen puntos de convergencia en materia de principios, programa, orgánica, y agendas de acción mancomunadas. Con estatura política, ética revolucionaria y amplia generosidad, las agrupaciones –que ya superan la treintena- se darán cita histórica para recrear de acuerdo a las condiciones actuales, las relaciones de fuerzas reales y la convicción de disputar y aportar en la “cancha grande” y desde el territorio multidimensional de los trabajadores y los pueblos, a la reconstrucción de la hegemonía de los intereses genuinos de las grandes mayorías expoliadas por el capital y sus expresiones. La unidad de los de abajo se comienza a tallar por fin de manera concreta. Lejos de fundamentalismos retóricos y disfuncionales, las fuerzas anticapitalistas de Chile –sin soslayar los tabúes electorales- persiguen ser un solo empeño, manteniendo sus identidades particulares, para colaborar con la dinamización y conducción del movimiento real de los intereses de los trabajadores y los pueblos, única garantía, única manera de conquistar las transformaciones históricas para la nueva arquitectura de un Chile, un Continente y un mundo de iguales y libres. Porque es necesario, porque existen mejores condiciones que antes, y porque la superación del modo de producción capitalista en su fase crepuscular es la alternativa urgente para la emancipación de los pobres de la Tierra, la recuperación de sentido de la humanidad y la sobrevivencia del propio planeta.

viernes, 20 de marzo de 2009

La crisis capitalista: apenas un comienzo


Daniel Bensaid , en SinPermiso.info


El capitalismo? “Es comprensible que la gente no crea más en él”, confiesa Tony Blair en persona (1). Cuando se deja de creer en lo increíble, una crisis de legitimidad, ideológica y moral, se suma a la crisis social, y acaba por estremecer el orden político. La crisis actual no es una crisis más, equiparable a la de los mercados asiáticos o a la de la burbuja de Internet.

Una crisis de fe

Se trata, en realidad, de una crisis histórica –económica, social, ecológica- de la ley del valor, una crisis de medición y de desmesura. La medición de todo a través del tiempo de trabajo abstracto ha pasado a ser, como anunciaba Marx en los Manuscritos de 1857, una forma “miserable” de medir las relaciones sociales. “Las crisis económica y planetaria tienen un punto en común”, constata Nicholas Stern, autor en 2006 de un informe sobre la economía del cambio climático. “Ambas son consecuencia de un sistema que no considera los riesgos que su funcionamiento genera, que no tiene en cuenta el hecho de que puede conducir a una destrucción superior al beneficio inmediato que procura y que subestima la interdependencia entre los actores” (2). La lógica de la carrera por las ganancias, por “el beneficio inmediato” es, en efecto, una lógica cortoplacista. Y la “competencia no falseada”, por su parte, es ciega a la “interdependencia” sistemática.

¿Un nuevo Bretton Woods? ¿Un sistema de gobierno mundial? ¡El problema es que la Unión europea ni siquiera ha sido capaz de crear una agencia de control de los mercados financieros a escala continental, o de promover una definición común de paraísos fiscales!. Desde octubre de 2008, Laurence Parisot se ha encargado de dejar claro que el Estado debe desempeñar su papel en el socorro de las finanzas, pero que debe retirarse cuando los negocios recuperen su curso lucrativo. Dicho de manera más directa: que debe socializar las pérdidas para luego reprivatizar los beneficios. Tras haber admitido que el Estado es el único capaz, de manera inmediata, de “salvar la economía y los bancos”, Jean-Marie Messier, resucitado del purgatorio, no olvida apostillar que “el paraguas deberá cerrarse una vez que la tormenta haya pasado”. El Estado no debería, así, ser más que “un pasajero en medio de la lluvia” (3).

El plan de relanzamiento gubernamental descarga el coste de la crisis sobre los trabajadores y los contribuyentes. Tras el congreso de Reims, Martine Aubry pretendía descubrir que “resulta inoperante atacar a los que han utilizado el sistema sin atacar al sistema mismo” (4). Sin embargo, el Partido socialista se contenta con ofrecer un contra-plan “equilibrado” de medidas supuestamente sociales pero no en ningún caso radicales, en el sentido de que supongan una nueva redistribución de riquezas en beneficio del trabajo. Nada se dice sobre la nacionalización del sistema bancario y la creación de un servicio público en materia de crédito, nada sobre una reforma fiscal radical, nada sobre la necesidad de reorientar la construcción europea. “Atacar el sistema mismo”, sería atacar el poder absoluto del mercado, la propiedad privada de los grandes medios de producción e intercambio, la competencia de todos contra todos. Hasta el liberal Nicolas Baverez define a la banca como un “bien público de la mundialización”: “por sus características, tiene la naturaleza de un bien público” (5). Sería de esperar, en realidad, que conforme a esta “naturaleza”, este bien público fuera sometido a gestión pública bajo control público. Para Baverez, por el contrario, el Estado debería asegurar a los bancos una “inmunidad ilimitada” por sus pérdidas y asumir los riesgos ligados a su ganancias.

Atacar el corazón del sistema supondría dotarse de un blindaje social que proteja a los trabajadores de las consecuencias de la crisis. Para ello, habría que romper los grilletes de los criterios de Maastricht y del Pacto de Estabilidad, restablecer los controles políticos sobre el Banco central europeo, derogar el Tratado de Lisboa, reorientar de manera radical la construcción europea, comenzando por la armonización social y fiscal, e iniciar una proceso constituyente de verdad. Como mínimo, haría falta exigir la derogación del artículo 56 del Tratado de Lisboa que prohíbe toda restricción a los movimientos de capital financiero, así como de la “libertad de establecimiento” recogida en el artículo 48, una libertad que permite al capital desplazarse allí donde las condiciones le sean más favorables y a las instituciones financieras encontrar asilo donde les plazca.

Una crisis que durará tiempo

Porque se trata de una crisis sistémica que anuncia el fin de un modo de acumulación, las medidas de relanzamiento coyuntural tendrán un efecto limitado. Una salida a la crisis que conduzca a la emergencia de un nuevo orden productivo y de un nuevo régimen de acumulación no depende sólo de la economía. Exige una nueva correlación de fuerzas, nuevas relaciones geopolíticas, nuevos dispositivos institucionales y jurídicos.

Si la crisis de 1929 fue la de “la emergencia estadounidense”, ¿qué emergencia prefigura la crisis actual? ¿la china? ¿la de una de una organización multipolar de espacios continentales? ¿La de un sistema de gobierno mundial?

Al tiempo que se invocan la necesidad de un nuevo orden monetario mundial y respuestas globales, el propio Giscard d’Estaing reconoce que “la gestión económica de la crisis se ha vuelto, en Europa, más nacional durante la crisis que antes de su estallido”, y que “los instrumentos de intervención son esencialmente nacionales” (6). La crisis agudiza, en efecto, las diferencias nacionales y libera tendencias centrífugas. En nombre de una “necesaria correspondencia entre los espacios económicos y sociales”, Emmanuel Todd oficia de paladín de un “proteccionismo europeo” (7) que cree “las condiciones para la recuperación de los salarios” y una oferta que genere su propia demanda. La cuestión no es doctrinaria o de principios. ¿Proteger? Sí, pero ¿quién, contra quién y cómo? Si Europa comenzara por adoptar criterios sociales de convergencia en materia de empleo, ingreso, protección social, derecho laboral, y armonización fiscal, podría, legítimamente, adoptar medidas de protección, no ya de los intereses egoístas de sus industriales y financieros, sino de los derechos y conquistas sociales. Podría hacerlo de manera selectiva y puntual, adoptando como contrapartida acuerdos de desarrollo solidario con los países del Sur en materia migratoria, de cooperación técnica, de comercio equitativo, sin ceder a un proteccionismo de ricos cuyo efecto principal fuera diseminar los estragos de la crisis entre los países más pobres.

Imaginar que una medida de protección aduanera entrañaría de forma mecánica una mejora en las condiciones sociales europeas, como si pudiera resultar técnicamente neutra en el contexto de una lucha de clases exacerbada por la crisis, es de una enorme ingenuidad. Los trabajadores resultarían afectados por las trabas burocráticas y fronterizas sin obtener las ventajas sociales respectivas. Un proteccionismo de esta índole no resistiría mucho tiempo en razón de su impopularidad, o no tardaría en derivar hacia una “preferencia nacional” (o europea) de tipo chauvinista.

Refundar el capitalismo o combatirlo

Todos los gobernantes, de ayer y de hoy, de derecha y de izquierda, han acabado por denunciar la locura sistemática de los mercados. Sin embargo, su desregulación no ha sido el producto de la famosa mano invisible, sino de decisiones políticas y de medidas legislativas concretas. Fue a partir de 1985, cuando era ministro de finanzas el socialista Pierre Bérégovoy, cuando se concibió la gran desregulación de los mercados financieros y bursátiles en Francia. Fue un gobierno socialista el que, en 1989, liberalizó los movimientos de capital anticipándose a una decisión europea. Fue el gobierno de Jospin el que, al privatizar más que los gobiernos Balladur y Juppé juntos, sentó las bases para que el capitalismo francés pudiera acoger fondos de inversiones especulativos. Fue un ministro de finanzas socialista, Dominique Strauss-Khan, quien propuso una fuerte desfiscalización de las célebres stock-options, y fue otro ministro socialista, Laurent Fabius, quien la puso en práctica. Fue un Consejo europeo con mayoría social-demócrata el que decidió en 2002, en Barcelona, liberalizar el mercado de la energía y el conjunto de servicios públicos, aumentar en cinco años la edad de la jubilación y sostener los fondos de pensión. Fue la mayoría del Partido socialista la que aprobó la sacralización de la competencia grabada en el proyecto de Tratado constitucional europeo de 2005. Fue su voto, una vez más, el que permitió la adopción del Tratado de Lisboa, confirmando así la lógica liberal de la construcción europea.

Para los salvadores del Titanic capitalista, la tarea se anuncia ruda ¿Un nuevo New Deal? ¿Un retorno al Estado social? Sería olvidar muy pronto que la desregulación liberal no fue un capricho doctrinario de Thatcher o de Reagan. Fue la respuesta a la baja de las tasas de beneficio provocadas por las conquistas sociales de la posguerra. Después de 1973, “la incapacidad de las políticas keynesianas para relanzar la actividad productiva deja el campo abierto a una sorprendente contra-revolución conservadora”, recuerda Robert Boyer (8). Volver al punto de partida sería reencontrarse con las mismas contradicciones. Como comenta irónicamente Jean-Marie Harribey: “regular sin transformar no es regular”.

Tras la crisis de 1929, para redistribuir las cartas de la riqueza y del poder y para anunciar una nueva onda expansiva, hizo falta nada menos que una guerra mundial. La puesta en marcha de un nuevo modo de acumulación y el eventual impulso de una nueva onda larga de crecimiento comportaron el surgimiento de nuevas jerarquías planetarias de dominación, un reacomodamiento de naciones y continentes, nuevas condiciones para la valorización del capital, una transición del sistema energético. Semejante trajín no puede resolverse a través de la amabilidad diplomática, en las alfombras verdes de las cancillerías, sino en el cambo de batalla, mediante luchas sociales. La crisis, como bien escribió Marx, supone “el establecimiento por la fuerza de la unidad entre momentos [producción y consumo] impulsados de forma autónoma”.

En realidad, no es más que un comienzo

“La crisis financiera –machacaba Nicolás Sarkozy en su discurso de Toulon- no es la crisis del capitalismo. Es la crisis de un sistema alejado de los valores fundamentales del capitalismo a los que, en cierto modo, ha traicionado. Quiero decírselo claro a los franceses: el anticapitalismo no ofrece ninguna solución a la crisis actual”. El mensaje es claro: el enemigo no es el capitalismo sino el anticapitalismo.

El presidente volvió sobre la cuestión al hilo de su intervención en el coloquio sobre la refundación del capitalismo organizada a iniciativa suya el 8 de enero de 2009 por la Secretaría de Estado: “La crisis del capitalismo financiero no supone la del capitalismo como tal. No es un llamamiento a su destrucción, lo que sería una catástrofe, sino a su moralización”. Sus palabras recibieron el vigoroso espaldarazo de Michel Rocard: “Debemos comenzar por ahí: nuestro propósito es salvar el capitalismo”. Estas declaraciones de guerra social trazan una línea fuerte entre dos campos. Es preciso elegir: o discutir con los poseedores como refundar, reinventar, moralizar el capitalismo, o luchar con los explotados y desposeídos para derrocarlo.

Nadie podría predecir cómo serán las revoluciones futuras. Lo único que tenemos es un hilo conductor. Se trata de dos lógicas de clase que se enfrentan. La del beneficio a cualquier precio, el cálculo egoísta, la propiedad privada, la desigualdad, la competencia de todos contra todos, y la del servicio público, los bienes comunes de la humanidad, la apropiación social, la igualdad y la solidaridad.

Notas:
(1) Le Journal du Dimanche, 14/12/2008. (2) Le Monde, 15/12/2008. (3)La Tribune, 15/01/2009. (4) Journal du Dimanche, 05/10/2008. (5)Le Monde, 26/11/ 2008. (6) Le Monde, 13/01/2008. (7) Emmanuel Todd, Après la démocratie, París, Gallimard, 2008. (8) Libération, 29/12/2008.
Traducción de Gerardo Pisarello

Daniel Bensaïd es profesor de filosofía en la Universidad de París VIII. Formó parte del movimiento del 22 de marzo de 1968 en la facultad de Nanterre, que luego se convirtió en el famoso Mayo francés, quizás la más importante huelga general obrera de la segunda mitad del siglo XX en Europa. Fue uno de los fundadores de las Juventudes Comunistas Revolucionarias y de la Liga Comunista Revolucionaria. Actualmente es uno de los intelectuales de referencia del Nuevo Partido Anticapitalista recientemente constituido en Francia.

miércoles, 18 de febrero de 2009

En Madrid también lo tenemos claro: Otro mundo es posible, otro capitalismo es imposible

Entre los días 23 y 25 de Enero se ha celebrado la 2ª. edición del Foro Social Mundial 2009 descentralizado en Madrid. Esta es una pequeña crónica sobre el proceso de preparación y sobre la celebración del evento.

Crónica (a título personal) por Jose Luis de la F., Mª. Carmen R., Belén M., Ana V., Jordi L., Evaristo V., Txema A. (de la portavocía del FSM09-Madrid)

En Madrid también lo tenemos claro: Otro mundo es posible, otro capitalismo es imposible

En un tiempo en el que la propaganda comercial, y también la del sistema, nos quiere hacer creer que todo es de "usar y tirar" (menos su modelo social desigual, claro), la voluntad y empeño anticapitalistas han vuelto a impulsar un espacio de encuentro de iniciativas, de intercambio de dudas, experiencias y proyectos, de desempeño de la pluralidad, de trato en la fraternidad, en definitiva de una mirador hacia el horizonte de transformación. Este esfuerzo ha tomado forma en el IIº Foro Social Mundial en Madrid-2009.

Sobre los orígenes del FSM y el porqué de la osadía de "montar" desde el año pasado este evento descentralizado en Madrid, no nos extenderémos porque puede leerse en: www.fsm08madrid.org/web/index..... Pero sí creemos necesario contar que la andadura hacia "el Foro" de este año, comenzó cuando terminó el anterior, el primero…

Así desde la Asamblea de Movimientos Sociales realizada al final del FSMM08 y que adquirió una forma más precisa en febrero del pasado año (en que nos reencontramos para valorar dicho Foro y repensar futuras iniciativas), iniciamos entre diversos movimientos, redes y organizaciones sociales y políticas alternativas y gentes no organizadas, un camino conjunto de intercambio de visiones y proyecciones de futuro. A través de una sucesión de Asambleas plurales, horizontales y participativas, fuimos elaborando todo ese nudo de complicidades y la determinación en ampliar ese espacio y avanzar en la elaboración de alternativas y proyectos coincidentes.

En ese intervalo de tiempo, además, much@s de nosotr@s volvimos a coincidir en el Encuentro Social Alternativo al Petróleo y en otras múltiples movilizaciones en las calles, las aulas, desde las plataformas, etc. Pero nos quedaba aún el dar no un paso más, sino dos, tres….

Y en ese proceso de rebelión, unas veces fragmentadamente otras más coordinadamente, contra este sistema y sus consecuencias de injusticia, explotación y desigualdad, apareció en toda su plenitud: "La crisis".

La crisis del sistema capitalista, patriarcal, explotador y racista

…. Y con ella la pretensión de los poderosos que cotidianamente se alían para defender sus intereses (y que anualmente celebran sus beneficios en el Foro de Davos), de que la crisis generada por su sistema de dominación y que hacía aguas por su implementación de la avaricia y el latrocinio, cayera como un muro sobre las cabezas de trabajadores/as, estudiantes, campesin@s, mujeres, inmigrantes, jóvenes…. "parias de la Tierra" en general.

Ello nos impulsó a acelerar todo, a levantar más alto y más claro, si cabe, nuestro convencimiento de que "otro mundo es posible y otro capitalismo es imposible". Y a impulsar con más determinación aún, nuestro reencuentro en esta ciudad de la especulación, la privatización, la desigualdad…. y el espionaje, luchando desde "lo local" contra los explotadores del Foro de Davos y sus acólitos de aquí y de allá….

Y, de nuevo, llegó el Foro

Esta vez, en medio de una lucha por la supervivencia de un espacio emblemático para los Movimientos Sociales madrileños en general y para el FSMM en particular: el Espacio Polivalente Autogestionado "Patio de Maravillas". Así, la víspera de la inauguración del Foro, cerca de 500 personas nos concentramos ante el edificio, para impedir que diversas fuerzas armadas pertrechadas de una orden de desalojo (defensora de los intereses de un conocido especulador), pudieran avasallar el derecho a territorios en los que generar vida, tejer vínculos y redes, crear cultura…. Y exactamente ese Espacio aglutinador de colectivos y personas, fue, junto al IES Lope de Vega, nuestro "lugar en el mundo" durante la celebración del Foro.

Y llegó la presentación del FSMM-2009, con una mesa plagada de sensibilidades en las luchas y alternativas, donde pudimos compartir las reflexiones de miembr@s del movimiento estudiantil contra el Plan Bolonia y del de l@s Inmigrantes, de las luchas de la Sanidad y de la del Patio Maravillas, del colectivo gitano, de los vecin@s de La Cañada y de la heróica lucha del Pueblo palestino. Y, antes del debate público, cerró el círculo de intervenciones el profesor universitario Carlos Fernández Liria, que sintetizó los esfuerzos, problemas y retos a los que se enfrenta el Foro Social Mundial ante la perspectiva de la necesaria derrota del viejo mundo capitalista y de la proyección de alternativas para ese nuevo mundo libre de explotación, alienación, machismo, racismo e injusticia. A esa presentación le fue puesta un "hasta mañana", con la corrosiva actuación del colectivo artístico Poliposeíd@s, que hicieron reir a l@s cientos de asistentes y que teatralizaron magistralmente reflexiones recogidas esa tarde en el IES Lope de Vega.

Pero antes de iniciar "oficialmente" este FSMM, nos reencontramos en la sala Hebe de Vallekas, para conjugar aquello de la lucha, la reflexión y la alegría, a través de las músicas del grupo Inkordio (ya participante el pasado año), esta vez junto a Direkzion Kontraria, el jueves y con Aizu y Tokame la polla, el viernes.

En este 2009, los Talleres con los que amanecía el Foro se habían multiplicado en relación al año anterior y pasaban a ser 34, que desde "lo local" a "lo global", tocaban la práctica totalidad de temas que alimentan las preocupaciones, luchas y alternativas por otro mundo posible sin capitalismo (Ver la relación aquí), y que en el Taller nº. 7: "sobre la articulación de los movimientos sociales críticos en Madrid", daba continuidad a los debates acometidos durante este año, sobre la coordinación de los/as antiglobalizadores/as en Madrid y con el resto del Estado y del mundo.

Tal cantidad de Talleres (que sistematizaban una cantidad de propuestas que los triplicaban inicialmente) respondían a una lógica evidente: una casi duplicación de redes y colectivos sociales, sindicales y políticos, en relación al pasado año, llegando a participar en el actual cerca de 100 colectivos. Ello muestra un crecimiento y madurez de la pluralidad de inquietudes, experiencias y propuestas, que nos va enriqueciendo año tras año.

De los Talleres a la Calle y de la calle a La Cañada

Terminados estos intensos y apasionantes Talleres, los asistentes y otras gentes que se sumaron a la salida, ocupamos la calle y levantamos voces, músicas y ánimos de victoria, llegando a sumar entre 2.000 y 3.000 personas, según lo contabilizaran miradas más o menos optimistas. Y así, entre el "Patio Maravillas" y Sol, alzamos nuestra solidaridad con el Pueblo palestino, por una alternativa Anticapitalista y por otro mundo posible, contra la privatización, la conferencia episcopal, la explotación laboral, el machismo, el racismo, etc. (y por supuesto contra la Espe-especulación), por los derechos a la vivienda, de l@s transexuales… y, finalmente, reclamando una Huelga General ¡ya!. Y todo ello, acompañad@s de una excelente batucada que dio más ritmo a nuestra rabia organizada.

Al día siguiente nos movilizamos desde este centro de la Espe-especulación, hasta un lugar donde la lucha de sus pobladores/as está haciendo que el nombre de ese Barrio se convierta en un símbolo de resistencia a otra especulación: La Cañada Real. Allí re-conocimos las condiciones de vida y la lucha por el futuro de sus habitantes, que ocupan una cañada tan real como la de La Castellana, pero con diferentes realidades y, sobre todo, con un acoso ilegal e inhumano.

En esa emblemática cañada de solidaridades, derribos y resistencias, comenzamos el domingo por la mañana la Asamblea de Movimientos Sociales, entre decenas de miembros de redes, organizaciones sociales, sindicales y políticas alternativas y personas no organizadas y vecin@s de La Cañada.

La Asamblea de Movimientos Sociales: Un paso más allá… y con mirada al futuro

En un participativo ambiente, atravesado por la combatividad y las ganas de seguir caminando de una manera plural, conjunta, efectiva y sin hegemonismos, pero además con la firme decisión de conformar un espacio estable de encuentro, se fueron desarrollando múltiples intervenciones. En ellas aparecieron las diversas reflexiones que habían tamizado los Talleres e incardinadas en propuestas de futuros encuentros de las diversas Redes y Organizaciones. Se hizo especial hincapié en varios temas: "Respuesta a la ’crisis’ capitalista", "Defensa de los Servicios y derechos Públicos (Salud, Educación, Vivienda, etc.)", "contra el Cambio Climático", "contra la Europa del capital", etc.

Ante todo ello, se tomaron asambleariamente dos acuerdos:
- La conformación estable de ese ámbito conocido como "Asamblea de Movimientos Sociales" y
- El reencontrarnos el día 28 de febrero, para hacer un balance del FSMM-09 y tomar decisiones sobre las propuestas de Encuentros o Foros sobre perspectivas, alternativas y resistencias, proyectadas en las propuestas de La Cañada.

Finalizada la Asamblea con unas ganas enormes de hacer realidad esa coordinación de esfuerzos, nos acercamos a una "comida popular" de l@s pobladores de La Cañada, comentando una frase que, entre irónica y posible, plasmó el profesor y compañero Fernández Liria en la inauguración: "hay que ir desarrollando un plan de derribo sostenible del capitalismo…". En ello estamos, hacia eso caminamos.

¡Nos vemos el 28 de febrero!.

lunes, 26 de enero de 2009

El Foro Social Mundial en Madrid da voz a los excluidos. La capital reunió el fin de semana a l@s crític@s con el capitalismo

"Lo que nos ha unido en esta edición ha sido la crisis mundial"

Daniel Ayllón, Madrid 26 de enero (periódico "Público")

El poblado de chabolas de Valdemingómez es uno de los principales supermercados de la droga de Madrid, a 14 kilómetros del centro de la ciudad. Junto a la calzada central que recorre la favela se encuentra la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, donde ayer por la mañana se celebró la asamblea de clausura del II Foro Social Mundial de Madrid. Las 93 organizaciones que han participado en el encuentro desde el jueves al domingo la eligieron "para poner en práctica la esencia del foro: llevar lo global a lo local y dar voz a los excluidos", explicó Jordi López, uno de los organizadores.

El Instituto Lope de Vega y el Patio Maravillas (un centro ocupado en el centro de Madrid, con una orden de desalojo que hizo peligrar la celebración) han sido las sedes de los 33 talleres y debates. El nexo entre los participantes es su crítica al sistema político y económico y a la falta de respeto al medio ambiente. El abanico de activistas agrupa a entidades tan dispares como Cristianos de Base, Izquierda Anticapitalista, Banca Ética o Ecologistas en Acción.

Los cuatro ejes de los encuentros han sido la crisis del sistema capitalista, los movimientos sociales de Madrid, las luchas internacionales y la cultura de la paz. No obstante, "lo que nos ha unido en esta edición ha sido la crisis mundial", explicó Berta Iglesias Varela, activista de la plataforma ¿Quién debe a quién?. Iglesias reconoció que las organizaciones a veces gastan "más energía en la autocrítica que en generar nuevas ideas".

Por otro lado, Txema Vargar, activista de Izquierda Anticapitalista, insistió en la importancia de mantener "los servicios públicos, la pluralidad de ideas y la horizontalidad organizativa".

Unión contra la guerra
La organización no ha emitido conclusiones, pero los participantes coinciden en que se debe de mejorar la articulación de la "red de organizaciones". "En la guerra de Irak nos unimos desde el PSOE hasta los grupos antisistema, pero esa unión se ha diluido y hace falta articularla", reflexionó una asistente en la asamblea final.

Como ejemplo, los organizadores citaron la plataforma que han creado agricultores ecologistas y consumidores para "trabajar por un comercio más responsable". "No teníamos relación entre nosotros y esta cita nos ha permitido conocer aunar energías", afirmó un representante de los consumidores. "Francia o Brasil, donde la red asociativa está más consagrada que en España, son los países que lanzaron la primera edición del Foro Mundial. Tenemos mucho que aprender de ellos", agregó Carlos Pereda, miembro de Cristianos de Base.

La primera edición en Madrid se organizó en 2008. Ese año, los responsables del Foro Mundial promovieron la descentralización del evento, y este se realizó de forma simultánea en varios países. En cambio, la edición de 2009 vuelve a estar centrada en una ciudad y se celebrará esta semana (del 27 de enero al 1 de febrero) en Belem (Brasil). Pero el poso de la experiencia del año pasado ha llevado a varias urbes como Madrid a celebrar encuentros alternativos con el mismo espíritu de crítica.

Foro Social Mundial en Madrid 2009: Más de 2000 personas reclamaron Otro Mundo


Más de 2.000 personas marchan desde el Patio Maravillas a la puerta del Sol en Madrid, tras la jornada de talleres del FSM 2009 en Madrid. (25/01/09)

Tras la jornada de talleres repartidos entre el Patio Maravillas y el Instituto Lope de Vega, decenas de personas se han comenzado a concentrar a las puertas del Espacio Polivalente Autogestionado (EPA). Alrededor de las 19:30 horas ya había cerca de 1.000 personas que han comenzado a avanzar hacía Plaza de España. A las 20 horas se ha cortado la parte derecha, de subida de la Gran Vía en dirección a la Plaza de Callao con una pancarta en la que se leía: "OTRO MUNDO ES POSIBLE, ante la crisis del sistema capitalista patriarcal y explotador, Foro Social Mundial 09". En ese punto ya habría cerca de 1.500 personas gritando "A, Anti, Anticapitalista!, "Otro mundo es posible", "Viva la lucha del pueblo palestino", "La crisis es del capital", "Espe, Espe, espceculación", "Que pasa? que pasa? ¡Que no tenemos casa!", "¡Basta ya de privatizar!",,"Hay que quemar la conferencia episcopal por machista y patriarcal". Una banda de percusión acompañaba la marcha.

Otra pancarta decía "No la guerra" y se mostraban países en conflicto o que sufren agresiones como Gaza, junto con los millones que ganan algunos países entre ellos España por la venta de armamento. En otra pancarta se leía: "Ellos destruyen el planeta, construyamos la alternativa" y "Servicios públicos para todos, privatización ¡NO!

Al llegar a Callao, multitud de curiosos se han acercado a la cabecera a preguntar porque era la manifestación y muchos se han unido a la marcha. En la calle Preciados, se observaba la amplitud de la marcha ocupando gran cantidad de espacio y se ha parado en la tienda Zara donde se ha realizado una pequeña acción, de denuncia de las condiciones laborales de los trabajadores textiles de la compañía de Amancio Ortega en diversas partes del mundo.

Finalmente se ha llegado a la puerta del Sol, donde se han colgado las pancartas en las vallas que rodean la estatua de Carlos III a caballo y la percusión ha organizado una auténtica fiesta, hasta que se ha desconvocado, para que la gente pueda ir mañana a la Cañada Real a la asamblea de movimientos sociales.

martes, 21 de octubre de 2008

Ante la crisis económica global, ahora más que nunca es imprescindible levantar una izquierda de combate


Declaración de Espacio Alternativo

En las últimas semanas estamos comprobando cómo saltan todas las alarmas del capitalismo global: la crisis ha estallado y ya es imposible ocultarlo. Los gobiernos se apresuran a “tomar medidas” acudiendo al rescate de bancos y empresas a costa de hipotecar el dinero público, el nuestro, el de las y los trabajadores, mientras los ejecutivos que han dirigido el desastre se van a sus casas con sumas millonarias. Pero para nosotros la crisis hacia ya tiempo que había estallado. La carestía de la vida, el paro, los despidos y los recortes salariales son elementos habituales de nuestras vidas. Sin embargo para nuestra crisis no existen grandes medidas ni tampoco inyecciones de dinero público: los préstamos de los bancos los avala el estado, nuestras hipotecas las sufragamos nosotros mismos. En el capitalismo siempre ganan los mismos, los ricos, mientras el resto pagamos la resaca de su borrachera especulativa.

Pero aunque su expresión es ahora más evidente que nunca, la crisis no es nueva. De hecho el funcionamiento histórico de la economía capitalista nunca ha sido armónico, sino que se caracteriza por la sucesión de crisis periódicas de distinta modalidad y profundidad, pero todas ellas relacionadas con los problemas de rentabilidad que la misma lógica capitalista genera. En un intento continuo por defenderse de su propia naturaleza suicida, el capital trata de resolver sus problemas de rentabilidad huyendo del ámbito productivo y refugiándose en los mercados financieros, donde aparentemente puede obtener beneficios ilimitados. De esta forma, se puede afirmar que la era neoliberal es la de la hegemonía del capital financiero. Las finanzas impusieron su ley, de forma que son los intereses del capital financiero los que prevalecen, y la lógica propia de los mercados financieros la que se impone a toda la actividad económica. Es la financiarización de la economía. Las empresas de cualquier sector, en su búsqueda por maximizar sus beneficios emprendieron una participación creciente en las actividades financieras, hasta tal punto que ya en el 2000 dedican tres veces más recursos a comprar activos financieros que a invertir en su propia actividad productiva. Un boom en el que las empresas han ido adquiriendo una cantidad ingente de títulos financieros, como por ejemplo acciones de otras empresas, que en 1970 representaban un 58% sobre su capital fijo y en 2001 alcanzan el 147%. Así, los ingresos que obtienen las empresas en forma de dividendos (rentas financieras) han pasado de representar un 3% de las ganancias totales en 1970 a un 51% en el 2001. Durante años este juego financiero que permitía la obtención de beneficios enormes, fáciles y rápidos, parecía no tener límite. Pero ha alimentado burbujas que ahora empiezan a estallar, poniendo en cuestión la propia lógica capitalista que las generó, y golpeando severamente con su caída a la economía real.

Contrariamente de lo que nos quieren hacer ver, la crisis actual no responde simplemente, a la mala gestión de un puñado de bancos y empresas; ni siquiera se limita a una quiebra financiera que pondría en cuestión una modalidad “financiarizada” del capitalismo. La crisis actual, que es una expresión más de la crisis estructural del capital, converge con otras expresiones de la naturaleza suicida del capitalismo. En particular, la gravedad de las crisis energética (aproximación al cenit del petróleo “peak oil”), y ecológica (insostenibilidad de los modelos dominantes de producción, distribución y consumo), es ya innegable. Adicionalmente y como consecuencia tanto de las dos anteriores como de la expansión de la lógica financiera a todos los ámbitos de la economía (los alimentos y las materias primas son también objetos de especulación en los mercado financieros internacionales), estamos también en puertas de una crisis alimentaria sin precedentes. El mantenimiento de la economía capitalista amenaza la continuidad de los procesos ecológicos esenciales y de los mismos ciclos vitales.

En el Estado español el gobierno del PSOE se ha apresurado a seguir la estela de las medidas de ayuda a los bancos de las grandes potencias capitalistas, mediante la creación de un fondo anticrisis de 30 mil millones de euros del erario publico, ampliables hasta 50 mil (entre el 3% y el 5% del PIB) para comprar a las entidades activos "de máxima calidad". A la par que también elevaba la garantía de los ahorros hasta los 100.000 euros por titular y cuenta, y propone “garantizar” a los bancos su propio negocio, para que se animen a continuar con él en momentos de incertidumbre como el actual, avalándoles con dinero público los créditos que conceden. Dichas medidas pretenden asegurar, en palabras del gobierno, el bienestar de nuestro sistema financiero y dar confianza al mercado. Pero no tenemos ninguna garantía de que ni el sistema financiero ni el mercado vayan a utilizar el dinero público que les estamos transfiriendo en reanimar la actividad económica: ¿mantendrán los puestos de trabajo? ¿asegurarán un crecimiento salarial mínimo? Ya estamos viendo que no: la patronal, que felicita al gobierno por sus medidas, comienza a reivindicar “reformas laborales” que “flexibilicen el despido”, mientras ya están en marcha las reducciones de plantilla, los EREs, los cierres de fábricas, etc., que agravan la ya difícil situación de miles de trabajadores y trabajadoras. ¿Qué medidas pone en marcha el gobierno para estas familias?

Lo que hasta hace poco era un “parón económico”, y poco tiempo después una “paulatina desaceleración”, ya no se puede ocultar que es una crisis en toda regla. Y a pesar de que el gobierno pretenda echar balones fuera acusando a la crisis financiera global, la crisis tiene una especificidad y un origen propios en el caso del Estado español. Los 12 años de crecimiento económico ininterrumpido que han sucedido a la crisis del 92-93 (que golpeó duramente sobre la producción y el empleo, llegamos al 24% de paro en 1994) hicieron famoso el denominado “milagro español”. Pero el supuesto “milagro” se basaba en un modelo que dependía de dos pilares extremadamente frágiles: la construcción y el sector servicios, fundamentalmente el turismo. Además de la precariedad laboral y la depredación mediombiental al que dicho modelo ha dado lugar, su vulnerabilidad en caso de crisis es evidente. La economía del ladrillo, el sol y la playa ha entrado en una caída libre que no parece tener final, mientras que por el camino ha aniquilado buena parte de nuestro tejido industrial y de nuestro patrimonio natural, azotados ambos por el Tsunami urbanizador.

La época en que lo imposible era posible, es decir, la transformación urbanística de cualquier espacio a cualquier precio, parece que ha tocado a su fin. La imagen de “Paco el Pocero” abandonando a su suerte su megalómano proyecto de ciudad en Seseña es la imagen mas palpable y simbólica del final de esta etapa. La burbuja inmobiliaria ha estallado, y con ella, como si de un castillo de naipes se tratara, están empezando a desmoronarse los motores de nuestra economía. Y los efectos sobre los trabajadores no se están haciendo esperar. En septiembre, el crecimiento del paro ya ha sido el doble de lo que se registró en la crisis de 1992-93. En sólo un año, entre agosto de 2007 y agosto de 2008, el paro ha aumentado nada menos que un 36%, desde el 8,3 al 11,3 % de la población activa (datos de Eurostat). Hace un año la tasa de paro de España era un 17% superior a la media de la UE y apenas un 12% más alta que la media del área Euro. Hoy, España, con la tasa de desempleo más alta de los Veintisiete países, presenta una tasa 51% más alta que la media del área euro y 64% superior a la media de los Veintisiete. Lo miremos como lo miremos, el desastre en términos de desempleo es y promete ser muy grave. La construcción, actividad a la que de forma directa o indirecta se encuentra vinculado el 25% de la población del país, registra un saldo escalofriante: los parados en este sector han crecido en sólo un año un 86%, frente a incrementos del 22% en la industria y del 24% en sector servicios (datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración). La crisis en el sector de la construcción, y los efectos de la crisis financiera, afectan a todos los sectores productivos, por lo que, como demuestran los datos de desempleo, la economía españolan será incapaz de absorber la cantidad ingente de puestos de trabajo que destruye el sector inmobiliario. Este crecimiento alarmante del desempleo, además de ser grave en sí mismo, es la punta de un iceberg cuya dimensión no es posible predecir con exactitud, pero que sin lugar a dudas va a golpearnos a los trabajadores con gran violencia.

Desde Espacio Alternativo pensamos que estamos ante una alarmante situación de crisis económica global que dista mucho de limitarse exclusivamente al pinchazo de la burbuja financiera, sino que además se conjuga con una crisis energética, alimentaria y ecológica profunda, y que en el caso del estado español entronca con el propio pinchazo de la burbuja inmobiliaria, lo cual nos hace aun mas vulnerables. La depredación capitalista, única culpable de esta situación no puede seguir manteniéndose impune a costa de la expoliación y el sufrimiento de los de abajo, es imprescindible revertir las reglas de este juego injusto, ahora más que nunca tenemos la urgencia de levantar un proyecto emancipador que defienda decididamente que nuestras vidas valen más que sus beneficios.

¡Nuestras vidas valen más que sus beneficios!

¡La crisis que la paguen los ricos!

sábado, 11 de octubre de 2008

Francia-Europa: "¿El nuevo partido anticapitalista (NPA), LCR-bis o apertura a todas las corrientes de la otra izquierda?”.


Introducción explicativa de redactor de SurcoAustral: ENTREVISTA CON ALAIN KRIVINE sobre el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA, proyecto en formación, impulsado desde la LCR francesa) en la revista "Savoir-agir".
Reproducida de www.espacioalternativo.org

UNA ASPIRACIÓN ANTIGUA.

Alain Krivine: Desde que creamos la Ligue (Ligue Communiste Révolutionnaire, LCR), siempre tuvimos la pretensión de reunir a todos los anticapitalistas en su seno. Así pues, la idea de ampliarnos un día es una muy vieja idea. Esto explica por otra parte que hayamos tenido siempre una práctica unitaria. Hasta 1995, no hemos hecho prácticamente jamás campaña en nuestro nombre. Hicimos la campaña Juquin en 1988, retirando mi candidatura para ello. Estuvimos en la CAP en el año 1990. Participamos en todos los colectivos posibles, retirando nuestros candidatos, incluso nuestras siglas. Es una diferencia con Lutte Ouvrière (LO) pues, por ello, nuestra sigla no era electoralmente creíble, a falta de presentarnos.

No lamentamos nada pero estamos al menos obligados a constatar que todas estas tentativas fracasaron. La mayor parte de nuestros aliados de esa época se separaron de nosotros, uniéndose a otros partidos, el PS en particular. Es por otra parte un tema de debate interno entre nosotros, pensando muchos que cometimos errores. Yo no lo creo. Me parece más fácil corregir las cosas sobre la base de una cultura unitaria que de una cultura sectaria.

¿Por qué tomar la iniciativa del NPA ahora, tras un fracaso, el de las candidaturas unitarias, que ha marcado mucho a la militancia?

A. Krivine: La LCR ha participado en la campaña del no. El resultado del referéndum fue en un cierto sentido nuestra primera victoria, y no una victoria por procuración. Era nuestra victoria. Nos empleamos a fondo y nadie nos lo reprochó. Fue luego cuando se estropeó esto un poco. Para nosotros, el proceso unitario que se había desarrollado en aquella ocasión era también fuente de ilusiones. Pero nos expresamos mal en los debates que siguieron. Teníamos razón sobre el fondo pero lo explicamos mal. Es lo que nos aisló. Intentamos hacer comprender que no había relación entre el frente realizado para el referendum y el frente que había que reunir para las presidenciales, al no ser el contenido el mismo. Es precisamente ahí donde veíamos una diferencia de naturaleza entre un no a una política liberal y un sí por una política anticapitalista.

¿Cómo aparecía esta diferencia concretamente en el debate?

A. Krivine: En los comités por el no, hubo una deriva progresiva sobre el tema: “Si tenemos un candidato unitario, tendremos un resultado de dos cifras en las presidenciales, etc.” Este planteamiento no tenía en cuenta, en nuestra opinión, las correlaciones de fuerzas. Concentramos entonces nuestra reflexión y nuestras intervenciones sobre un punto que puede parecer secundario en otras épocas u otros países, es la actitud en relación al partido socialista y las instituciones. Comenzamos la batalla a partir del otoño de 2005 en la Conferencia de Saint-Denis de los colectivos antiliberales. El texto propuesto en conclusión contenía la fórmula: “no iremos a un gobierno bajo hegemonía social-liberal”. Conociendo al partido comunista, particularmente, sabíamos que eso podía querer decir todo y su contrario. Propusimos pues la fórmula: “un gobierno bajo hegemonía del partido socialista”. Eso fue el crack. El PC hizo de ello un casus belli, diciendo que se iría si se hablaba del PS. Es ahí donde, probablemente, nos hicimos comprender mal. Pues no tuvimos en cuenta el hecho de que, para la mayoría de los miembros de los colectivos, había un signo de igualdad entre social-liberalismo y PS. Nuestra posición les era pues incomprensible. Eso fue el comienzo de la ruptura. Pero nuestra intuición iba a confirmarse cuando se hizo evidente que el término social-liberal era un cajón de sastre tal que F. Hollande iba a desmarcarse de él (como iba a hacerlo respecto al blairismo, por otra parte). Este episodio y nuestra argumentación mal ajustada hicieron que comenzáramos desde entonces a estar aislados. Abandonamos poco a poco el colectivo nacional. El movimiento luego se ha deshilachado, particularmente cuando hubo diversas proposiciones de candidaturas, entre ellas, para acabar, la de José Bové. Tenemos mucho respeto por él como dirigente sindical. Pero en el plano político, ¿cómo olvidar que en las elecciones europeas de 2004, había llamado a votar por Francis Wurtz, candidato comunista, en París, por el socialista Georges Frêche en Montpellier y por el Verde Gérard Onesta en Toulouse?. Por no hablar de la “misión” que Ségolène Royal le proponía entre las dos vueltas de la elección presidencial y que aceptó. Hay que decir que ahí, no hemos sido comprendidos en absoluto, mucha gente nos decía: “Por lo menos, podríais aceptar a José Bové… “. Decidimos pues presentar a Olivier Besancenot, a la vez que decíamos: “si hay un acuerdo político, le retiramos”.

¿Cómo explicar a posteriori el fracaso de la candidatura única?

A. Krivine: Mucha gente pensó que el fracaso estaba ligado a un asunto de ego. No lo creo en absoluto. Había un verdadero desacuerdo político, lo que el PC por otra parte no ponía en discusión. Es toda la cuestión de la izquierda de la izquierda y de las relaciones con el PS. Para nosotros, hay dos izquierdas en nuestro país, de hecho desde el congreso de Tours en 1921. Pueden actuar conjuntamente pero no estar juntas en un mismo partido o en el gobierno. Otros dicen al contrario: “hay una sola izquierda y hay que sacarla de la senda liberal”.

¿En qué os parece propicio el período para la creación de un nuevo partido?

A. Krivine: Pensamos que hay una acumulación de condiciones que pueden revelarse favorables. Está en primer lugar el ataque sin precedentes de la derecha y de la patronal, una verdadera guerra social que subleva a la gente. Existe luego una voluntad de resistencia social, en Francia y otras partes. En fín, el movimiento social está cada vez más huérfano de salida política. Los partidos tradicionales de la izquierda van hacia la derecha, incluso a nivel europeo. La base de su acuerdo político es el hecho de que aceptan todos la economía de mercado. Personalmente, no veo diferencia entre los dirigentes del partido socialista francés. Votan los mismos textos internos, incluso Jean-Luc Mélenchon. Lo que muestra por otra parte que la tomas de posición en el seno del partido socialista a favor del no en 2005 ya están superadas. Para nosotros la deriva hacia el social-liberalismo es ineluctable en el seno del partido socialista. Si la evolución se ha producido más tarde que en los demás partidos socialistas europeos, es únicamente a causa de las relaciones de fuerza en Francia, principalmente de la fuerza del partido comunista, etc. Pero con Marie-George Buffet en el 1,8%, ¡ya no hay obstáculo!

Para nosotros, el fondo del problema es el siguiente: con la mundialización y los patronos que no dan ya nada, las reformas en el sentido tradicional no son ya posibles. Si la social-democracia en tanto que fuerza reformadora no quiere desaparecer, debe pues imperativamente adaptarse a la nueva situación. Lo que abre un lugar a una nueva izquierda, radicalmente anticapitalista. Con el hundimiento del partido comunista, la situación está pues madura para la construcción de un nuevo partido, que no se llamará por supuesto NPA. Es, en resumen, la base de nuestra reflexión.

¿Han tenido las experiencias extranjeras una influencia en vuestra reflexión?

A. Krivine: Nos empujan a ir aún más lejos, en el mismo sentido. Toda una parte de la izquierda anticapitalista en el mundo toma la misma opción que nosotros. Otros han hecho otra opción. Tomo ejemplos tan diferentes como Bertinotti en Italia, que lo ha pagado muy caro en las últimas elecciones, o Lula en Brasil. Se habla mucho de Die Linke en Alemania. Es efectivamente una buena cosa en el contexto alemán, pero en Francia, sería una regresión. La mayoría de Die Linke viene del partido comunista del este alemán, que era más bien estalinista. Está dispuesta a moverse hacia el reformismo, en cuanto el SPD le tienda la mano. Esto ha ocurrido así efectivamente en Berlín, donde la coalición PDS/SPD ha privatizado sin freno. De ahí nuestra insistencia en la necesidad de romper con esas prácticas. Es lo más importante. Hoy, no tendría sentido poner por delante el trotskismo.

Programa, movilizaciones, independencia respecto a las instituciones, ¿cuáles son las grandes líneas del programa que será propuesto para el nuevo partido y como ponerlo en marcha?

A. Krivine: Hay en primer lugar un acuerdo con las reivindicaciones esenciales del mundo del trabajo. Contrariamente a la izquierda tradicional, no planteamos en primer lugar la cuestión de saber si las medidas que preconizamos son integrables en la economía de mercado. Ponemos el acento primero en lo que es indispensable: el SMIC (salario mínimo) a 1.500 euros, 300 euros para los jubilados, las cuestiones de medio ambiente, las reivindicaciones de las mujeres, etc. Esto da en total una cuarentena de medidas. Segundo aspecto esencial para nosotros: partimos del principio de que estas medidas podrán ser aplicadas si hay movilizaciones y no por la vía parlamentaria. Las hemos cifrado. Lo que dice Olivier Besancenot sobre este tema nunca ha sido puesto en cuestión.

Hay pues ,a nuestros ojos, ruptura en términos de contenido de las medidas, de la importancia concedida a las movilizaciones, y, tratándose de estrategia política, independencia en relación a las instituciones y al partido socialista. Quisiéramos actuar con el PS pero no aceptamos participar en un gobierno con él, ni siquiera en la gestión de las ciudades. Este punto está por otra parte en debate con personas, Clementine Autain por ejemplo, que están sin embargo muy interesadas por nuestro planteamiento.

Está finalmente la idea de “revolucionar la sociedad”. Nuestras medidas atacan en efecto al capitalismo pero esto no basta, la sociedad debe cambiar también.

Esto constituye la base de nuestro proyecto. Todo lo demás se puede discutir, incluso la idea de participar en un gobierno. No estamos en contra si eso se hace sobre una base clara: un acuerdo sobre la necesidad de la ruptura, sobre el hecho de que hay que apoyarse en las movilizaciones. Lo que supone que haya movilizaciones. En la correlación de fuerzas actual, ese no es el caso, está pues excluido que vayamos al gobierno. Si se estuviera en una situación comparable a mayo 68, sería diferente.

Hoy influimos bastante más estando en el exterior. ¡Prueba de ello es el hecho de que el PS ha creado una comisión para estudiar la forma de resistir a Besancenot!. Ciertamente, se nos podrá decir que esto evita la cuestión de la toma del poder. Pero quienes han ido ahí, el partido comunista en Francia o Fausto Bertinotti en Italia, ¡han perdido todo!. No se puede pues ser más que contestatario en las condiciones actuales. Pero, incluso en esta postura, hay que ser radical, en caso contrario también se pierde.

La importancia de la formación política. Habláis mucho del reagrupamiento de militantes de diversas tradiciones o culturas políticas... Cómo hacer un partido eficaz con corrientes muy diversas, tradiciones de lucha, culturas diferentes. ¿No hay un riesgo de nivelación?

A. Krivine: Hay experiencias, más o menos exitosas, como el Bloque de izquierdas en Portugal, la Alianza roja y verde en Dinamarca. En esos casos, se trata al principio de coaliciones de corrientes políticas organizadas. Tenemos una ventaja: no hay ninguna corriente nacionalmente organizada en el NPA. No "negociamos" pues con una corriente sino con militantes. Habrá algunos centenares de comunistas, ex-maos, etc. Pero estarán completamente desperdigados. La masa de la gente interesada (10.000 contra 3.000 miembros de la LCR) no está constituida por militantes (algunas centenas de personas muy politizadas, comunistas, ecologistas, antiguos miembros del comité Bové) sino por gente nueva, con la que no tenemos ninguna experiencia. Están "a fondo contra Sarkozy", quieren "luchar contra Sarkozy", dicen: "la izquierda, eso ya no existe. Al mismo tiempo dicen: "Olivier, tienes que ir al gobierno para mandar a paseo a toda esa gentuza". En lo de la participación gubernamental, no están ni a favor ni en contra. O están por que se vaya, pero sin los socialistas. En los e-mails, cuentan su situación y mantienen al mismo tiempo este discurso. Es completamente nuevo para nosotros. Están dispuestos a entrar en un partido pero nadie sabe cómo van a militar. En Saint-Denis, por ejemplo, somos 30 en la Ligue, pero hay 80 personas alrededor del NPA. Hacemos reuniones de 60 o 65. El problema, va a ser la formación política, incluso si muchas de esas personas tienen una experiencia militante".

¿Cómo veis esta formación política?

A. Krivine: Pensamos que es precisa una formación política, en una preocupación de democracia, para poner a la gente en igualdad de condiciones. En la LCR nos decimos: "los militantes deben tener los medios políticos de echar a la dirección". Sin embargo, aquí vamos a ver lo que yo no he conocido nunca, niveles políticos muy diferentes. No tememos tener una oposición cuando adoptemos el programa, cuya base está ya en debate en los comités de iniciativa. Lo que nos planteará problemas, eventualmente, no son los izquierdistas que querrían invadirnos sino los deslizamientos a la derecha de personas poco politizadas. Bastará con explicarse pues no son grupos organizados.

¿Estará asegurada la formación por los antiguos de la Liga?

A. Krivine: Al comienzo, ciertamente. Esto comenzará con la universidad de verano que, este año, será NPA/Liga. Tendremos otros problemas con la llegada de "personalidades" que no imaginan ciertamente no estar en la dirección. ¡Es sin embargo lo que querríamos evitar!. Pensamos más bien en gente pegada al terreno, representativos del movimiento social, que se han dado a conocer en las luchas. Las personalidades tendrán más bien su lugar en los comités de estudios que pondremos en pie. Como lo que queda de los colectivos antiliberales se ha dividido, algunos vendrán a nosotros. Ocurrirá lo mismo en el partido comunista. Pero no queremos hacer un partido que sea un ensamblamiento de personalidades. Los "generales sin tropa", los hemos experimentado durante la campaña por el "no" y ya hemos visto lo que eso ha dado de sí.

Dicho esto, lo repito, vamos un poco a la descubierta. Hay una parte muy empírica en lo que hacemos, avanzamos un poco a tientas. La reunión de los comités a fines de junio constituirá un test. Nadie tendrá mandato, cada cual intentará ver quien es quien. No ocultamos evidentemente el hecho de que es la LCR la que ha convocado la reunión. Pero intentamos actuar de forma que en los comités de iniciativa, la LCR no sea mayoritaria. Vamos hacia un comité de pilotaje nacional para preparar un congreso con la misma idea: solo la mitad de los miembros serán de la LCR. El resto vendrá del movimiento social, esencialmente de los no organizados hasta ahora, representando a las luchas sociales. El congreso está previsto para diciembre o enero. Cuando tenga lugar, disolveremos la LCR antes, es una decisión ya tomada.

Un verdadero partido político. ¿No es una apuesta arriesgada? ¿La cuestión de la organización parece en efecto central, como muestran los problemas de un movimiento como Attac?

A. Krivine: Hay una diferencia: construimos un partido político, con un programa. Pero no niego que tenemos un problema político, incluso con miembros de la LCR que querrían que el futuro partido no tuviera estatutos. Hay pues que explicarse. De otro lado, desde hoy, mucha gente con la que hablamos quiere adherirse a un partido, con estatutos, tener un carné.

La LCR ha cambiado mucho ya. Nuestros nuevos miembros, jóvenes, son muy "rebeldes y poco politizados". He oído, caso extremo, a un joven preguntar: "¿pero quien es ese Marx del que todo el mundo habla?". De ahí la necesidad para nosotros de una educación verdaderamente de base".

¿Cómo toma forma concreta el proceso de creación?

A. Krivine: Esencialmente, por el trabajo de los comités de iniciativa. Ahí donde existen, espaciamos las reuniones de la LCR. Los comités tienen una oficina. Tienen temas de discusión y hacen comisiones para profundizar cuestiones como la inmigración, el servicio público, etc. Sacan panfletos, etc. Estos comités son heterogéneos, algunos de sus miembros tienen una formación, otros se interesan sobre todo por la "próxima pegada de carteles". Estos comités interesan a muchos "decepcionados" de diverso tipo, incluidos decepcionados de Attac, preocupados de salir de los lugares donde había sobre todo "viejos que discuten". Olivier Besancenot atrae a muchos jóvenes. Somos conscientes de la debilidad que esto puede constituir. Olivier es ,por otra parte, el primero que rechaza el fenómeno de "starización", mantenido por los medios. ¡Pero es una batalla permanente! La tele plantea un problema particular a todos: o bien no se va, lo que es difícil hoy, o bien se va con la idea de "darle la vuelta", lo que Olivier hace muy bien rechazando particularmente toda intrusión en su vida personal.

¿Cómo hacer con tan pocos cuadros, en el momento en que el pensamiento general es la antidelegación, la democracia participativa, el consenso? ¿La cultura de organización de los militantes actuales de la LCR va a difundirse espontáneamente?

A. Krivine: No tenemos la intención de ceder al aire del tiempo. El núcleo constituído por los militantes de la LCR es una garantía. Queremos hacer un partido de militantes, no un partido de adherentes, incluso si el militantismo ha evolucionado. Por ejemplo, vamos a bajar las cotizaciones, manteniendo la idea de que la adhesión debe traducirse en un esfuerzo, incluso financiero. Pero las cotizaciones son relativamente elevadas en la LCR, lo que no corresponde quizá ya a lo que son los militantes de hoy. Pensamos, en el nuevo partido, proseguir una verdadera actividad de partido con, por ejemplo, reuniones regulares y bastante frecuentes. ¡Lo que no se hace ya casi en otras organizaciones!".

Traducción de Alberto Nadal