domingo, 7 de febrero de 2010

El Socialismo Utópico del Siglo XXI: ¿Por Qué Volver a Marchar Hacia Atrás?

" El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero, que no se queje, ni grite, cuando lo pisen"...
(Emiliano Zapata)

MIR - EPR (Batallón Chile)



A propósito de la crisis de gobierno que están enfrentando las administraciones progresistas de la región, y de la respetuosa y acertada crítica, que desde algunos sectores revolucionarios, han venido realizando a esos procesos, desde esta TRINCHERA, nos permitimos realizar algunos planteamientos y posiciones, con el objetivo de enriquecer el debate al interior de estas fuerzas.

1.- Debemos considerar, que debido al predominio del capitalismo a nivel mundial, ningún país queda excluido de la profunda crisis material y objetiva, que arrastra el modo de producción capitalista, incluido los países llamados progresistas, que siguen manteniendo estructuras capitalistas, tanto en su modo de producción, como en sus institucionalidades.

2.- Las actuales administraciones progresistas encabezadas por Chávez, Correa y Morales -si bien representan avances en el terreno subjetivo, de mayor grado de conciencia social, de estos pueblos ahogados por el imperialismo-, también son utilizadas por nuestro enemigo, para emplearlos como “enemigos de paja”, ya que a través del discurso, tienden a deslegitimar posiciones revolucionarias, de algunos sectores, que sí se plantean derechamente la revolución socialista.

3.-Las experiencias actuales en Latinoamérica, podrían insertarse dentro de un ciclo que el capitalismo, ha diseñado a partir de la Segunda Guerra Mundial, para contener el avance del movimiento social, donde el reformismo de izquierda ha jugado un triste papel, primero al no analizar acertadamente, que se trata de un juego enemigo y segundo “prestar ropa” al imperialismo, al jugar su mismo juego.

4.- No es de sorprenderse; desde su génesis, históricamente el revisionismo y su aparecer reformista, han caído, en numerosos desaciertos, acarreando de paso a los pueblos, que confían en ellos. En su afán de instalarse como una posición intermedia entre el capital y los explotados y marginados, al caminar por un híbrido camino, utilizando como plataforma al Estado burgués, para “sus transformaciones sociales”.

5.- El reformismo de izquierda, debido a su ceguera ideológica, tiende a atrincherarse en el Estado burgués, con lo cual va cerrando los espacios al pueblo y su organización natural, que es la construcción del Poder Popular.

El Socialismo Científico v/s Socialismos Utópicos: Un Constante Debate

Desde una posición marxista, es necesario reconocer, que el socialismo es un proceso tan material, como las crisis que le anteceden. Desde ahí, nos permitimos excluir aquellos que siguen la misma lógica de hace más de siglo y medio. Plantear el socialismo desde la idea, es decir, desde ésta, imponerla a la realidad, sólo significa un sueño truncado, pues las consecuencias son sabidas, “mas temprano que tarde”, se despierta violentamente.

De ahí, que validamos sólo un socialismo posible; aquel que la práctica indica.

Decimos esto, porque la teoría se debe supeditar a la práctica. Ahora bien, la teoría nos permite adelantar pronósticos, dilucidar los procesos, es decir, la unidad de ambas nos determina un éxito al que sólo le falta la decisión revolucionaria para apresurarlo, y así evitar que cientos de niños mueran en un minuto.

Una de las diferencias entre el Socialismo Científico y vulgar, utópico u otros, radica en que, uno expresa un proceso de solución a problemas materiales -y no sólo nos referimos al pan de hoy-, sino a terminar con el trabajo enajenado, la propiedad privada de los medios de producción y la liberación de las fuerzas productivas para satisfacer las necesidades humanas y de su cuerpo orgánico: la naturaleza. El otro intenta humanizar al capitalismo.

Lo anterior, porque uno apunta a la producción y el otro a la distribución, en última instancia, del sudor y sangre del pueblo y de sus niños, como lo plantea claramente Carlos Marx y que por su extraordinaria síntesis, nos permite reproducirlo dos siglos después: “Aun prescindiendo de lo que queda expuesto, es equivocado, en general, tomar como esencial la llamada distribución y hacer hincapié en ella, como si fuera lo más importante.

La distribución de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción. Y esta distribución es una característica del modo mismo de producción. Por ejemplo, el modo capitalista de producción descansa en el hecho de que las condiciones materiales de producción les son adjudicadas a los que no trabajan bajo la forma de propiedad del capital y propiedad del suelo, mientras la masa sólo es propietaria de la condición personal de producción, la fuerza de trabajo. Distribuidos de este modo los elementos de producción, la actual distribución de los medios de consumo es una consecuencia natural. Si las condiciones materiales de producción fuesen propiedad colectiva de los propios obreros, esto determinaría, por sí solo, una distribución de los medios de consumo distinta de la actual. El socialismo vulgar (y por intermedio suyo, una parte de la democracia) ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y, por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución. Una vez que está dilucidada, desde hace ya mucho tiempo la verdadera relación de las cosas, ¿por qué volver a marchar hacia atrás?” (Glosas Marginales al Programa del Partido Obrero Alemán).

El grave problema histórico que resulta de las llamadas administraciones progresistas y sus teorías de Socialismos utópicos o vulgares, es la confusión o el “encubrimiento” ideológico, que realizan al interior de los pueblos:

1-Las falsas disputas o contradicciones: La fundamental y la que nos debe guiar, es la contradicción existente entre el capital y el trabajo y no la que nos dispone entre países. Por lo tanto,las estrategias desarrollistas, protecciones a la producción nacional, articulación de bloques regionales, con una supuesta orientación socialista, etc., lo que terminan es, reafirmando un supuesto “desarrollo”, que, en definitiva, es undesarrollo capitalista.

2-Enmascaramiento de la lucha de clases: En el caso de nuestra región, cuando se habla de las pretendidas “burguesías nacionales”, existe una desviación ideológica clara, ya que en la actualidad, las burguesías se encuentran transnacionalizadas. Al no entender esto, nos conduce a un proceso de desideologización, como la conciliación de clases, negando la división existente, entre dos clases enemigas irreconciliables. El marxismo-leninismo, nos advierte al respecto: La clase dominante, se convierte en la políticamente dominante, por lo tanto adquiriendo con ello, nuevos medios para la represión y la explotación de la clase oprimida.

3-Lo relevante entonces, no son las definiciones a priori, de que si un país implementa más o menos “ideas socialistas”, lo que importaes definir, a través de un análisis abarcador, si estas sociedades mantienen o no, relaciones de producción que permiten el despojo de una clase sobre otra.

En ese plano, si hiciésemos una valoración histórica de la gran cantidad de procesos, autocalificados de socialistas, tendríamos que diferenciarlos desde la posición ideológica y de clase, desde la cual se han planteado y obviamente desde la práctica y sus consecuencias.

1.- Podemos constatar diversas experiencias social-demócratas, que transitaron por la delgada línea que separa al capital del trabajo; con algunos matices de forma, presentan un tronco común; la realización de reformas en el marco del Estado burgués, el pluripartidismo y la defensa de la democracia burguesa, ante la cual, muchos de ellos sucumbieron; para ejemplificar, tenemos a Maurice Bishop en Guyana (1950), Jacobo Arbenz en Guatemala (1954), Joao Goulart en Brasil (1964), Juan José Torres en Bolivia (1971), Salvador Allende en Chile (1973), Nicaragua 1989, Si a ello le sumamos las administraciones populistas de Perón en la Argentina, Velasco Alvarado en Perú, Guillermo Rodríguez en Ecuador, Omar Torrijos en Panamá, por nombrar algunos, a las cuales podríamos sumar los casos de países europeos tales como Suecia, Dinamarca, Noruega, etc., que diseñaron los llamados “Estados de bienestar”.

2.- Siguiendo los postulados del marxismo, con el posterior aporte del leninismo, tenemos a un conjunto de experiencias que se apegaron a lo que se conoce como el Socialismo Científico. Es así, como considerando la experiencia de la primera revolución proletaria triunfante (la URSS), encontramos los procesos llevados a cabo en China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. Con matices de diferencia, desvirtuaciones posteriores, fracasos, etc. les reconocemos un tronco común; la necesidad de que la clase obrera, en alianza con los marginados, construyera Poder Popular y preparara la Dictadura del Proletariado, para expulsar a la burguesía como clase dominante y se iniciase el proceso material de la socialización de los medios de producción.

3.- A esas experiencias, la burguesía y sectores del revisionismo, las señalan como “socialismos reales”, lo que a todas luces es una configuración eufemística, puesto que cualquiera sea el desarrollo concreto, siempre son reales; los socialismos utópicos o vulgares del siglo XIX, los antes señalados, el actual Socialismo del Siglo XXI, son y fueron reales; la diferencia “real”, es que el socialismo diseñado bajo la ideología marxista-leninista, fue apegado en mayor medida a los postulados del Socialismo Científico ideado por Marx y Engels y los otros autodenominados “socialistas”, se alejan de esas concepciones. Si lo que se pretende es deslegitimar procesos concretos y el gran salto que dio la humanidad por su liberación, se vuelven a equivocar, los revisionistas y el imperialismo.

4.- Obviamente que lo sucedido y lo realizado en otras latitudes, y en otros procesos históricos, no puede transformarse en “copia y calco” y así reeditarlo en las condiciones generales y particulares que vive el capitalismo y su fase suprema el imperialismo. En la actualidad lo “marxistamente” correcto, sería utilizar la teoría marxista-leninista, aplicada a la situación y realidad concreta, pero nunca olvidando las valiosas enseñanzas de un pasado no tan lejano, ni menos caer en el revisionismo antojadizo, como algunas experiencias actuales.

5.- En ese sentido, el Socialismo del Siglo XXI, al no plantearse la socialización de los medios de producción y por consiguiente, la superación del Estado burgués, no dista mucho de otras experiencias social-demócratas y la práctica lo transforma en utópico; al no proyectarse estratégicamente en pos de la construcción del comunismo, sólo queda como paso táctico, como permanencia al interior de la FES capitalista, por eso permanece en el plano del reformismo, del revisionismo y del oportunismo.

El Revisionismo y su Crítica Anti-Marxista

Las disputas entre los sectores revisionistas, reformistas y revolucionarios, no es un hecho nuevo, ya lo constatamos en la Cuarta Edición de TRINCHERA MOVIL, donde establecimos la unidad y crisis del proletariado, a través de la historia. (1)

Así verificamos que a partir de la maduración de la ideología marxista, al interior del proletariado, comienza a surgir una ideología que intenta revertir los postulados originales, planteados por Marx y Engels. En ese transe aparece el revisionismo, que políticamente se presenta en forma oportunista y reformista.

1.- El revisionismo actual llega al extremo de “revisar” al propio revisionismo de viejo cuño; a tanto llega su divagación ideológica que su antitesis ya no es el capitalismo, sino que lo que ellos denominan como el “socialismo real” o del siglo XX.

2.- El revisionismo solapado en la actualidad, no considera el proceso revolucionario del siglo XX en su generalidad; lo particulariza y desde ahí realiza sus críticas, es así como para no criticar a Lenin, crearon “la bestialidad Stalinista”, es así que para esconder su oportunismo político crearon tesis “ultrarradicales”.

3.- Criticar desde la actualidad, con los elementos teóricos y prácticos existentes, una practica determinada del pasado, sin considerar su generalidad, es a lo menos antimarxista y antidialectico; aquellos que se desangran en buscar los desaciertos, de lo que la burguesía denomina como “socialismo real” y su ideología basal; es lo que Lenin criticaba de sectores ultra izquierdistas como el trotskismo, que no se posicionaban desde posiciones y situaciones concretas y objetivas de la realidad o simplemente algunos acontecimientos históricos los trasladan al presente.

4.- Hoy está de moda entre los nuevos revisionistas, el criticar y dar calificaciones antojadizas; reprochan a lo que ellos llaman “el DIAMAT”, no haber estado “a la altura de los avances filosóficos”, a Marx lo descalifican por no haber puesto demasiada atención al problema indo americano, de la mujer, de lo ambiental, por supuestas destempladas críticas a Bolívar, etc. Todo ello, lo hacen a partir de paradigmas actuales, sin considerar el hecho histórico desde el cual fue concebido el acerbo ideológico que dio vida a la teoría revolucionaria y basamento de las únicas revoluciones proletarias triunfantes.

5.- Para construir política revolucionaria, debemos establecer parámetros objetivos y reales, en ningún caso podemos criticar procesos, teniendo información recopilada y creada por el enemigo de clase. Considerando lo anterior, es innegable e incuestionable el paso histórico que dio gran parte de la humanidad, siguiendo el legado y los lineamientos de la primera revolución triunfante. En ese sentido, no puede ser un fracaso que millones de explotados y pobres del mundo se hayan desprendido de la enajenación y hayan dado un paso concreto en pos de su liberación; no es casual el nivel cultural e intelectual alcanzado por el proletariado, en ese proceso histórico… ahí están las revoluciones China, Coreana, de Vietnam, de Cuba y todo los movimientos de Liberación Nacional, surgidos en ese ejemplo, para constatar que no es un “invento”, que es una realidad objetiva; se basaron en los lineamientos que el marxismo-leninismo –sin duda, que no falta de carencias- desarrolló en esa realidad histórica y concreta.

6.- Está suficientemente claro, que se cometieron algunos desaciertos ideológicos, que después se refrendaron en la práctica. No podemos ignorar los errores cometidos, principalmente en los partidos de vanguardia. A nuestro juicio el principal error fue el dejar permanecer al interior de sus orgánicas, posiciones revisionistas y oportunistas que se lograron rearticular y por su medio incubar el ascenso imperialista; el PCUS es un claro ejemplo de lo estamos planteando. (2)

MIR de Chile, “paradigma ultra izquierdista”

Una de las características del revisionismo y el reformismo, es que tergiversa la ideología y la historia. Desde esos sectores, se acusó al MIR de Chile, como el “caballo de Troya del imperialismo”, que desde esta orgánica se fue intransigente con el gobierno de Salvador Allende en Chile, etc. Es así, como se posiciona al MIR de Chile, como uno de los “íconos del ultra izquierdismo”, considerando el rol que ese movimiento revolucionario jugó en el proceso de la Unidad Popular. A ese respecto, como orgánica que sigue los planteamientos originales del MIR de Chile, nos cabe la responsabilidad de plantear que:

1.- La realidad objetiva indica que difícilmente un Partido Revolucionario en formación y crecimiento, como lo fue el MIR de Chile, durante la Unidad Popular, haya tenido la influencia y responsabilidad que el reformismo, le ha intentado entregar a través de la historia y lo más grave, propagandeó y agitó en todas las latitudes, como verdad universal, no faltando sectores en el exterior, que se hicieron eco de aquello.

2.- Al transcurrir algún tiempo de los hechos ocurridos en el proceso chileno, podemos ver con mayor claridad los acontecimientos, y sin temor a equivocarnos, podemos decir que la orgánica que mas acertada estuvo en sus análisis, precisamente fue el MIR de Chile, que a través de la información de su novel trabajo de inteligencia, se pudo anticipar a un sin numero de hechos que hubiesen anticipado el golpe fascista, que fue una de las pocas orgánicas que se planteó en la situación concreta, por lo que está lejos de la calificación de “ultra izquierdista”, ya que con el arribo del Comandante de la Revolución Chilena, Miguel Enríquez, a la dirección del partido, se había iniciado un proceso de “limpieza y profesionalización de sus cuadros”, adoptando de lleno la ideología marxista-leninista, desterrando el revisionismo de sus filas.

3.- Es falso el rol, que califica el accionar del MIR de Chile, como elementos desestabilizadores del proceso de la Unidad Popular; a nuestro juicio se tubo demasiado respeto por la administración socialdemócrata del Presidente Allende, por que se tenía una confianza extrema en su figura y liderazgo, que él en la práctica no defraudó. Lamentablemente no podemos decir lo mismo de la coalición que le brindó su apoyo en un comienzo y que al poco andar lo abandonó; la soledad de su muerte en la Moneda, parece ser la cruda realidad del ocaso del presidente mártir.

4.- A nuestro juicio, Salvador Allende tenía muy claro cuál era su rol y hasta donde llegaba su posta, eso se puede comprobar, cuando realiza el último llamado a Miguel, el problema es que definió demasiado tarde, pero ese no es sólo un error de Allende; las fuerzas revolucionarias deben leer las situaciones concretas y determinar cuando les corresponde actuar en el plano indicado; no pretendamos tampoco, que el reformismo nos pautee nuestro accionar político y militar.

5.- En la actualidad, desde el reformismo, en diversos países de la región, especialmente donde existen administraciones progresistas, es usual la valoración de “ultra izquierdismo o miristas” para calificar las posiciones revolucionarias, que pretenden alcanzar cambios en la estructura de la sociedad y no quedarse en simples reformas al sistema.

6.- Desde esta TRINCHERA planteamos, que la crítica acertada, siempre es positiva, sobre todo si va dirigida a que el pueblo vaya alcanzando niveles de conciencia revolucionaria, ya que el reformismo subvalora la fuerza del pueblo, por ello busca alianzas con la burguesía; no fue el MIR de Chile quien buscó alianzas con una supuesta rama de “militares constitucionalistas”, ni con una supuesta “burguesía nacional”, como en el caso chileno.

Con el respeto que la situación actual amerita, nos cabe la responsabilidad de hacer un llamado a las fuerzas revolucionarias, a jugar un rol mas decisivo en los procesos que se avecinan: a todas luces es un error seguir insistiendo, que respetados dirigentes como los Presidentes Chávez, Correa o Morales, jueguen un rol que sus posiciones de clase no les permiten realizar.

Desde una posición ideológica y política, estos valiosos dirigentes no están cometiendo errores; realizan lo que su posición de clase les indica. Si lo que pretendemos es dar pasos verdaderamente revolucionarios, no esperemos que estos dirigentes los den; los únicos llamados a perspectivar una línea revolucionaria, son aquellas fuerzas que realmente tienen una posición de clase revolucionaria.

Con lo anterior, queremos plantear con toda claridad, que para poder subvertir al Estado burgués es tan necesario Chávez, Morales o Correa, así como lo fue Allende en Chile; la maquinaria del Poder Popular, del poder dual, pasa por considerar los avances y reformas que desde el Estado burgués se puedan realizar, la claridad ideológica y estratégica viene dada por como estas se utilizan para impulsar dialécticamente la construcción del Socialismo Científico y la superación del Estado burgués.

A los dirigentes reformistas, como Chávez, Correa y Morales, al igual que Salvador Allende, se les debe reconocer sus aportes, su disposición a realizar reformas en el ámbito social, a los espacios de participación del pueblo, pero muy diferente es seguir insistiendo que ellosimpulsen cambios revolucionarios, insistimos que los únicos en disposición de realizar dichas transformaciones, son aquellos que utilizando una ideología de clase, entienden y comprenden por donde debe marchar el proceso.

Para no caer en el juego revisionista, es imperioso que las fuerzas revolucionarias, realicen un acertado balance, que pasa por definir como están establecidas y se ubican las fuerzas al interior del pueblo, cual es el grado de hegemonía que estas han alcanzado y principalmente de la situación del capitalismo a nivel mundial. Ello nos serviría mucho para clarificar posiciones en la actualidad, para no definir falsos enemigos, para no caer en el oportunismo, ni el ultra izquierdismo y entender que nuestro enemigo es el capital, y si el reformismo entra en alianza con él, ya no es nuestro problema…

Sólo nos queda seguir insistiendo: Instrúyanse, porque necesitamos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitamos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitamos de toda nuestra fuerza.

Con el PUEBLO, como Fuerza Principal Político-Militar,

Con la vanguardia, creando CONCIENCIA Revolucionaria y

Con el FUSIL, como guía de la lucha histórica y constante.

POR LA RAZON Y LA FUERZA, LOS TRABAJADORES AL PODER

SÓLO PODEMOS LA VÍA REVOLUCIONARIA

COMBATE O MUERTE

Desde algún lugar de Chile, Febrero de 2010

Movimiento de Izquierda Revolucionaria – Ejército Popular Revolucionario (Batallón Chile)

miércoles, 3 de febrero de 2010

Uribe bombardea indígenas colombianos. Objetivo: entregarle las tierras a multinacional Muriel Mining

La Fuerza Aérea colombiana suelta bombas de 500 kilos con el fin de desterrar a los nativos de sus tierras y entregárselas a la multinacional Muriel(...)bombardean resguardo Urada Jiguamiandó

Anncol y Kaos

Entre Mutatá y Murindó, municipios pertenecientes al departamento de Antioquia, la Fuerza Aérea colombiana suelta bombas de 500 kilos con el fin de desterrar a los nativos de sus tierras y entregárselas a la multinacional Muriel Mining.

Uribe Vélez con la excusa falsa de que la guerrilla se esconde entre la población civil pretende tapar y justificar sus crímenes. "Uribe dice que FAC(fuerzas armadas de Colombia) es "cuidadosa" con civiles y acusa a FARC(Fuerzas armadas Revolucionarias de Colombia) de camuflarse, escribe Semana.com.

Los militares "han sido muy responsables, muchas veces estos bandidos del terrorismo se han refugiado en casas y eso ha llevado a la Fuerza Aérea a abstenerse, a abortar un procedimiento de bombardeo", afirmó furioso Uribe.

Pero los resultados saltan a la vista. “Los esposos Marta Ligia Majoret, de 38 años y José Rubiano Bariquira, de 23, se encuentran en el hospital San Vicente de Paúl, luego de que el ejército bombardeara su casa en el resguardo de Urada Jiguamiandó, en el Urabá antioqueño”.

Otra denuncia más en contra del gobierno colombiano. Deja entrever la Organización Indígena de Antioquia (OIA).

“Según la población indígena, el lugar de los hechos está muy cerca a un batallón de la Décimo Séptima Brigada, y que desde el 24 de diciembre hace presencia en el territorio. En su criterio, es poco creíble la versión de que el Ejército atacaba a la guerrilla, pues permanentemente la zona es monitoreada por los militares”.

A todos los Embera, de Colombia y Panamá atañe el atropello de Muriel Mining.

Como bien lo dice, Antonio Caballero, en su última columna de Semana con respecto a la moral mafiosa de Uribe Vélez:

-Plata o plomo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Chile ante una nueva época


Intervención en un taller sobre América Latina en el Foro Social Mundial de Madrid 2010
Mario Amorós
Rebelión


I. El fracaso de la Concertación.

La victoria del empresario multimillonario Sebastián Piñera en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 17 de enero clausura un ciclo de veinte años en los que ha sido indiscutible la hegemonía de la Concertación de Partidos por la Democracia. Esta coalición, que aún agrupa a los partidos Demócrata Cristiano, Socialista, por la Democracia y Radical Socialdemócrata, se fundó en febrero de 1988 con vistas al plebiscito convocado por la dictadura militar a fin de decidir sobre la permanencia de Pinochet durante ocho años más en el poder. La emocionante derrota del tirano el 5 de octubre de aquel año, mérito del conjunto de las fuerzas democráticas, la impulsó a conquistar la Presidencia de la República en diciembre de 1989 con Patricio Aylwin como candidato (uno de los responsables del golpe de estado de 1973, cuando era presidente del PDC).

Aylwin, quien contó también con el apoyo del Partido Comunista y del movimiento de derechos humanos en aquellos comicios, concurrió con un programa de hondas transformaciones democráticas. Sin embargo, lo defraudó tempranamente, cuando, frente a su compromiso de derogar el decreto-ley de Amnistía de 1978 (piedra angular de la impunidad), acuñó, después de presentar al país el Informe Rettig por televisión (y entre lágrimas), el término “justicia en la medida de lo posible”, que, en la práctica, fue sinónimo de impunidad para los represores hasta que se produjo la detención de Pinochet en Londres en octubre de 1998. Fue también la Concertación, con Frei y Lagos a la cabeza, la que, como recordamos, se llevó a Pinochet de Londres a Chile en marzo del año 2000.

La indeclinable lucha del movimiento de derechos humanos y de la izquierda empezó a dar sus frutos y se multiplicaron exponencialmente las querellas criminales y los procesos judiciales abiertos en Chile contra los esbirros de la tiranía (a partir de la primera denuncia contra Pinochet, presentada por Gladys Marín el 12 de enero de 1998), hasta el punto de que hoy los principales mandos de la siniestra Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) cumplen penas de cárcel por la desaparición de varios militantes de izquierda.

Otra de las grandes fallas de la Concertación ha sido su incapacidad para desmontar todo el andamiaje lastrado por la dictadura en las negociaciones que abrieron paso a la Transición. Aún persisten la Constitución de 1980 (reformada en 1989 y 2005, pero que aún contiene aspectos tan controvertidos como la antidemocrática ley electoral binominal), el Código del Trabajo, que reduce a la mínima expresión los derechos del movimiento obrero, o la Ley Antiterrorista de 1985, que el gobierno de Michelle Bachelet aplica brutalmente contra el pueblo mapuche en la Araucanía.

Y, por supuesto, aunque la Concertación ha reducido drásticamente la extrema pobreza que creó el modelo neoliberal impuesto sin piedad por la dictadura, no se ha distanciado de sus principios rectores. Entrevistado el 14 de marzo de 2007 por El País, Arnold Harberger, fundador de la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, señaló: “Mi pregunta sería: ¿qué elementos de la política económica chilena cambiaría uno para hacerla mejor? Hasta ahora no tenemos respuesta. Estuve en Colombia el verano pasado participando en una conferencia y quien habló inmediatamente antes de mí fue el ex presidente Ricardo Lagos. Su discurso podría haber sido presentado por un profesor de economía del gran periodo de la Universidad de Chicago. Él es economista y explicó las cosas con nuestras mismas palabras”.

II.La derecha en La Moneda.

Con el impulso de gobernar las principales ciudades (Santiago, Valparaíso, Concepción, Iquique, Viña del Mar, todas en manos de la UDI) y el apoyo incondicional de los grandes medios de comunicación y del poder financiero y económico, la derecha ha logrado su primera victoria en unas elecciones presidenciales desde 1958 y la segunda desde 1932. En las dos últimas décadas, sólo en 1999 Joaquín Lavín logró forzar un empate técnico en la primera vuelta con Ricardo Lagos, pero el apoyo en el ballotage del electorado comunista otorgó a Lagos la Presidencia, como también sucedió en enero de 2006 con Michelle Bachelet, quien derrotó precisamente a Piñera.

Piñera es una de las personas más ricas de América Latina. Según el economista chileno Hugo Fazio, se estima que cuenta con activos que rondan los mil millones de dólares sólo si se contabiliza su participación en sociedades anónimas donde figura entre los doce principales accionistas. Los mascarones de proa de su poder económico son la compañía aérea Lan, el canal Chilevisión y el equipo de fútbol Colo-Colo. Hijo de un destacado militante democratacristiano, economista formado en la elitista Universidad Católica y con estudios de postgrado en Harvard, entre sus primeros negocios estuvo la introducción en el país de las tarjetas de crédito a finales de los años 70. En el decisivo plebiscito del 5 de octubre de 1988 fue una de las contadas personalidades de la derecha política y económica que, como las fuerzas democráticas, votó contra la permanencia de Pinochet en La Moneda durante ocho años más.

Ahora bien, tanto desde el mundo sindical como desde el movimiento de derechos humanos, desde la izquierda como desde la Concertación, se ha advertido de que su victoria supondrá una involución en los avances democráticos conquistados a lo largo de estas dos décadas y una concentración peligrosa del poder político, económico y mediático.

Porque, en definitiva, Piñera es el candidato de una derecha que se forjó en la sedición contra el socialismo democrático y revolucionario de Salvador Allende y la Unidad Popular, asumió y participó en el proyecto político, económico, cultural y social impuesto por la dictadura militar, ignoró las sistemáticas violaciones de los derechos humanos y aún hoy las relativiza. De hecho, el 10 de noviembre se reunió con más de mil militares jubilados en el Círculo Español y les prometió el final de los procesos judiciales por los crímenes de lesa humanidad cometidos por los agentes de la dictadura, que hoy afectan –según cifras proporcionadas por el Gobierno- a 768 represores procesados, de los que 276 ya están condenados y 53 están cumpliendo penas de presidio.

Sebastián Piñera es militante de Renovación Nacional (RN), que agrupa a los sectores más aperturistas de la derecha, y en estos comicios ha contado también con sectores escindidos de la Concertación (entre ellos el partido Chile Primero, capitaneado por Fernando Flores, ayer ministro del Presidente Allende y hoy empresario enriquecido y amigo de Felipe González), y sobre todo con el apoyo del otro gran partido conservador, la Unión Demócrata Independiente (UDI), una peculiar fuerza creada en 1983 por Jaime Guzmán, ideólogo del “gremialismo” (el movimiento de masas de la burguesía contra Allende) y principal arquitecto de la “democracia protegida” que Pinochet implantó y que sólo ha sido parcialmente desmontada a lo largo de estos veinte años.

La UDI es una férrea defensora de “la obra del gobierno militar”, orgullosa de su identidad neoliberal, opuesta a cualquier reforma del legado institucional pinochetista (principalmente, la ley electoral binominal que tanto le ha beneficiado) e impregnada de un severo integrismo católico. Tuvo la visión además, de atreverse a disputar la tradicional hegemonía de la izquierda en los sectores populares, en los que ha penetrado fuertemente, como lo demuestran las últimas elecciones parlamentarias (es la primera fuerza política de Chile hoy con 40 de los 120 diputados y 9 de 38 senadores).

Es muy probable que el candidato presidencial de la derecha para 2013 salga de sus filas y hoy sus dirigentes exigen a Piñera que les entregue ministerios del núcleo duro de su próximo gabinete, principalmente en las áreas política y social para reforzar su publicitada imagen de “partido popular”. Además, una mirada al directorio de la UDI y también a la vieja guardia de RN conduce a los tiempos más oscuros de la dictadura y esa memoria había sido un obstáculo hasta el momento insalvable para la derecha.

Con Piñera en la Presidencia y un gabinete liderado por la UDI y RN se endurecerá el modelo neoliberal, se aplazarán las reformas democráticas y probablemente se reinstaurará la impunidad de los asesinos y torturadores de la dictadura. Pocos días después de la victoria, Piñera anunció su previsión de privatizar una parte de Codelco, la empresa pública de la gran minería del cobre (la principal riqueza del país), y uno de los jerarcas de la UDI, Jovino Novoa (actual presidente del Senado y ex viceministro de la dictadura), ha proclamado que deben concluir los juicios contra los represores.

Además, Chile se distanciará de Brasil, Venezuela o Bolivia para aproximarse al papel que desempeñan hoy en la región los gobiernos de países como Colombia o Perú. Así lo vaticinó (a su manera, claro) Aznar en la entrevista que El Mercurio publicó el 20 de septiembre y en la que por cierto aplaudió la instalación de las siete bases militares estadounidenses en Colombia. En las páginas del diario conservador chileno el patrón de FAES dejó dicho: “Hay países sudamericanos que están sufriendo la desgracia del populismo y, políticamente, un salto atrás enorme (…) El resultado electoral de Chile es trascendental…”.

En julio de 2008, Sebastián Piñera visitó Colombia y se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe y varios de sus ministros. Allí expresó su admiración por la política de “seguridad democrática”.

III. Los desafíos de la izquierda.

Después de veinte años de exclusión del Congreso Nacional producto de la ley electoral binominal que dejó amarrada la dictadura militar y gracias al pacto instrumental suscrito con la Concertación, a partir del 11 de marzo tres militantes comunistas se sentarán de nuevo en la Cámara de Diputados, un hecho inédito desde septiembre de 1973. Guillermo Teillier, presidente del PCCh, fue elegido por las populares comunas de Pedro Aguirre Cerda y San Miguel con el 33,49%; Lautaro Carmona, secretario general, conquistó su escaño en el distrito de Copiapó-Tierra Amarilla con el 28,42%; y el abogado de derechos humanos Hugo Gutiérrez alcanzó la representación en Iquique-Alto Hospicio con el 30,53% de los votos.

Ésta es, sin duda, la mejor noticia para la izquierda del resultado de las recientes elecciones presidenciales y parlamentarias. Unos comicios en los que su candidato presidencial, el socialista allendista Jorge Arrate, obtuvo el 6,21%, superando las votaciones de sus candidatos anteriores (Eugenio Pizarro en 1993 logró el 4,5%; Gladys Marín en 1999 el 3,21% y Tomás Hirsch en 2005, el 5,4%).

Para el Partido Comunista se trata de un resultado positivo, que se une al logrado el pasado año en las elecciones municipales cuando conquistó, entre otras, la alcaldía de la emblemática comuna de Pedro Aguirre Cerda (en el área metropolitana de Santiago) y obtuvo por primera vez desde 1973 una concejalía en la capital del país.

Por su parte, Marco Enríquez-Ominami, con apoyos que fueron desde sectores del MIR histórico hasta la derecha neoliberal, alcanzó el 20% y se propone ahora construir una fuerza política “progresista”. Enríquez, y no Arrate, captó en la primera vuelta el voto de hartazgo hacia la Concertación.

Dos de los principales dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores (su presidente, Arturo Martínez, militante socialista, y Cristián Cuevas, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre y militante comunista) fueron candidatos a diputados, pero no resultaron electos. En la segunda vuelta, la dirección de la CUT llamó a votar por ·Eduardo Frei.

Dentro de la izquierda, agrupaciones minoritarias como el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, Clase contra Clase, el MPMR o un sector del MIR histórico llamaron a anular el voto.

Estas elecciones confirman las enormes dificultades para la construcción de una alternativa de izquierdas en Chile que sea capaz de unir a este pueblo a la nueva era que vive América Latina. Las consecuencias del terror, del exterminio del movimiento popular y de la refundación política, económica, social y cultural de Chile que llevó a cabo el régimen de Pinochet aún se dejan sentir.

La candidatura de Arrate, articulada en torno al Partido Comunista, la Izquierda Cristiana y un sector de dirigentes que abandonaron el Partido Socialista y se aglutinan en la corriente Socialistas Allendistas, planteaba un programa político claro para la transformación democrática de Chile: elaboración de la nueva Constitución, renacionalización de la minería del cobre, fin de la represión del pueblo mapuche, verdad, justicia y memoria en materia de derechos humanos, apoyos a las demandas de los trabajadores, educación y sanidad públicas y de calidad, derechos civiles…

Las críticas que desde sectores de izquierda se plantearon a Arrate por su destacado papel en la “renovación” (derechización) del Partido Socialista en los años 80 y su condición de ex ministro de Aylwin y Frei desconocían la honestidad de la autocrítica sincera e inteligente planteada por el propio Arrate sobre estos dos puntos de una amplia trayectoria que también incluye su destacado papel al lado del Presidente Allende en los días de la Unidad Popular.

La claridad del programa político de la izquierda, construido con la participación democrática de miles de compañeros y compañeras a principios de 2009, la ruptura de sectores relevantes del socialismo con la Concertación, cuyo futuro en el nuevo escenario político es muy incierto, la pluralidad de fuerzas que confluyeron en torno a la candidatura presidencial del Juntos Podemos Más-Frente Amplio y la victoria moral y política que implica haber puesto fin a la exclusión de la izquierda con la elección de tres diputados comunistas estimulará continuar el camino que iniciara hace más de un siglo Luis Emilio Recabarren, que continuaran Elías Lafferte o Salvador Allende, Gladys Marín o Carlos Lorca.

La izquierda, demasiado atomizada, no tiene otro camino, a nuestro juicio, que la convergencia en torno a la oposición a Piñera para defender las conquistas democráticas alcanzadas durante estos veinte años y construir una alternativa unitaria que en un futuro cercano permita superar el modelo neoliberal y avanzar hacia una nueva Constitución que redefina la sociedad chilena, demasiado marcada, aún hoy, por la herencia del pinochetismo.

- Intervención en el taller "Luchas populares y nuevas realidades en América Latina", organizado por la Unión de Juventudes Comunistas de España, Izquierda Anticapitalista y En Lucha en el Foro Social Mundial de Madrid el 30 de enero de 2010. Más información: http://www.fsmmadrid.org/web2/

Una nueva ley de extranjería en tiempos de crisis.


Por Mauricio Valiente Ots *
Durante los años de fuerte crecimiento de la actividad en sectores como la construcción, la hostelería y la agricultura, la demanda de trabajadores extranjeros en España fue constante y masiva; el porcentaje de trabajadores extranjeros en alta laboral en España, entre 1999 y 2007, creció de un 2,30 a un 10,32%, lo que no recoge, por razones obvias, el elevado peso de la economía sumergida que caracteriza nuestro país.A pesar de su reiterada utilización, el argumento falaz del 'efecto llamada', producido, según los sesudos defensores de la 'gestión ordenada de los flujos migratorios', por la 'generosa legislación' española, se desmiente por la simple constatación de las estadísticas. Desde la primera de las reformas de la vigente ley de extranjería, emprendida en diciembre de 2000 al inicio del segundo mandato de J. M. Aznar, se ha sucedido un progresivo endurecimiento del marco legal y, sin embargo, han sido los años de mayor llegada de extranjeros a España; según datos de Eurostat publicados el pasado 16 de diciembre, España es el segundo país entre los veintisiete de la Unión Europea en número de ciudadanos extranjeros (5,3 millones), sólo superado por Alemania (7.3), y el sexto en porcentaje (12 %).Aunque es evidente que no todos los ciudadanos extranjeros deben ser considerados como inmigrantes, piénsese en los residentes comunitarios de los países más enriquecidos, las estadísticas demuestran que el auténtico 'efecto llamada' ha sido la demanda de mano de obra masiva y barata para un modelo productivo hoy en quiebra; demanda que se produce en un mercado de trabajo dual, donde los inmigrantes, junto con las mujeres y los jóvenes españoles, mantienen una posición precarizada, con menos derechos y con muy poca capacidad de presión para mejorar sus condiciones laborales. La desigualdad entre los niveles de vida y las expectativas de los nacionales de los distintos países en el capitalismo global favorece que, este inagotable ejército de reserva de trabajadores, permanezca a disposición de los empresarios alimentando la rueda de la explotación.La actual crisis del capitalismo, cuyos efectos sobre la sociedad y especialmente sobre los colectivos más vulnerables comenzaron a hacerse patentes en el último trimestre de 2007, ha traído como consecuencia el aumento del paro entre la población inmigrante, con una tasa de desempleo que ha llegado ha situarse en datos del 17 de diciembre en un 27,50 %, lo que supone cerca de ocho puntos por encima de la media. Las consecuencias de la crisis entre los inmigrantesLa crisis está provocando situaciones realmente dramáticas, no sólo por la falta de empleo sino también por la debilidad de las redes sociales de apoyo, el endeudamiento, la dificultad de contactar con sus familiares en los países de origen y, sobre todo, el riesgo de perder la documentación para residir en España.Según la ley, los trabajadores inmigrantes deben cumplir con estrictos requisitos de cotización a la Seguridad Social para la renovación de sus autorizaciones de residencia y trabajo, seis meses por año como regla general. A pesar de la modificación del reglamento de la ley el 10 de julio, negociada con los sindicatos mayoritarios, que permite la renovación de las autorizaciones a extranjeros en paro si han cotizado a la Seguridad Social 9 meses por año de estancia en España, el efecto perverso de la irregularidad sobrevenida se acrecienta día a día. Por otra parte, ante el aumento del paro y el desbordamiento de los servicios públicos de empleo, se están detectando prácticas discriminatorias que excluyen a los trabajadores extranjeros de prestaciones y oportunidades a las que tienen derecho, como la inscripción como demandantes de empleo o el acceso a la formación ocupacional.Para los trabajadores en activo la situación también ha empeorado, ya que se han incrementado los casos de vulneración de derechos laborales que llegan a una situación de explotación descarnada, cómo el aumento de las exigencias por parte de los empresarios con el chantaje del despido y la enorme masa de desempleados disponibles a ocupar el lugar de quienes no acepten sus reclamos, constatándose el aumento de casos de discriminación racista o xenófoba. Lo más preocupante es la generalización de los discursos agresivos de los grandes partidos, que venimos escuchado desde la última campaña electoral, que fomentan la xenofobia y el racismo en la sociedad, como la vinculación entre inmigración y delincuencia, la falta de sensibilidad hacia los menores no acompañados y la falsa imputación del uso abusivo de los servicios públicos por los inmigrantes, cómo si la responsabilidad de su deterioro no tuviera que ver con la políticas económicas liberales aplicadas tanto por el PP como por el PSOE, aunque el histórico recurso de buscar un chivo expiatorio siempre resulta mucho más sencillo de vender.

La respuesta del Gobierno
El Gobierno del PSOE, tras su segunda victoria electoral, con su ministro de Trabajo e Inmigración Celestino Corbacho a la cabeza, estrenó su mandato con un llamamiento al retorno como solución mágica ante la crisis y el paro entre los inmigrantes; aunque esta medida, como era previsible, no ha tenido más que una aplicación marginal, es un claro reflejo de una visión instrumental del trabajador inmigrante, de usar y tirar en función de la coyuntura económica y los intereses de los empresarios .El Congreso de los Diputados aprobó el 26 de noviembre la cuarta reforma de la ley de extranjería. Una vez más y en línea con el modelo construido desde 1985 con la primera ley, en vez de apostar por un modelo integral de gestión de la inmigración y su integración social en España coherente con los derechos humanos, se consolida la tendencia a construir un régimen de 'extranjería' que prima el control administrativo y refuerza el control policial. Aunque se recupera el reconocimiento de los derechos fundamentales de asociación, sindicación, reunión, manifestación y huelga, hay que recordar que es la consecuencia obligada de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la primera reforma de 2000. En el actual contexto de crisis, los escasos avances tendrán una escasa repercusión práctica, porque su ejercicio en la realidad laboral precarizada es prácticamente imposible. Entre los aspectos más negativos de la reforma se recorta el derecho a la reagrupación de los ascendientes, exigiendo que el familiar tenga más de 65 años, y se somete a las víctimas de violencia de género sin papeles a un expediente sancionador en el momento de denunciar, lo que disuadirá a muchas mujeres a acercarse a las comisarías.A propuesta del grupo parlamentario de Convergencia i Unió se ha introducido el peligroso concepto indeterminado del 'esfuerzo de integración', como si este fuera un proceso unilateral de los inmigrantes, en la línea de las propuestas más reaccionarias del PP, que empezó hace unos años reclamando la introducción de este tipo de 'contratos'. También, ante la insistencia de Coalición Canaria, la tramitación parlamentaria ha introducido una consideración de los menores no acompañados como inmigrantes irregulares, concediendo un margen de maniobra ambiguo a las Comunidades Autónomas para establecer acuerdos con los países de origen y la gestión de la tutela.Por último, se incrementan las sanciones contra la población extranjera de forma desproporcionada; se amplia el periodo de internamiento hasta 60 días, a pesar del argumento empleado por el Gobierno al justificar su voto favorable a la misma de que la directiva de retorno o de la vergüenza no tendría consecuencias en España, en un tipo de centros que han sido denunciados recientemente por diferentes instituciones y organizaciones sociales debido a las condiciones que ofrecen y los reiterados maltratos a los detenidos.

Una respuesta necesaria
Como se ha demostrado en la historia, sólo la organización y la movilización social pueden enfrentar un panorama como el descrito. Aunque hay que destacar las manifestaciones llevadas a cabo el 17 de octubre por las distintas plataformas unitarias y organizaciones de inmigrantes, entre ellas la Federación Estatal de Refugiados e Inmigrantes en España (FERINE), las mismas no han logrado paralizar la reforma de la ley. El peso de las asociaciones de inmigrantes y de estos en las organizaciones sociales, en especial las sindicales, ha demostrado ser limitado. El reto del movimiento social sigue radicando en obtener el apoyo de la mayoría de la población a un modelo de integración coherente con el valor universal de los derechos humanos y la justicia social. Como señaló el pasado 28 de noviembre Iván Cisneros, vicepresidente Coordinadora Nacional de Ecuatorianos en España (CONADE), en el acto de presentación de la refundación de la izquierda en el salón de actos de Comisiones Obreras de Madrid, los trabajadores inmigrantes explotados, endeudados y discriminados, deben constituir uno de los sectores que más deben aportar en este proceso.
*Mauricio Valiente Ots es Responsable de la Secretaría de Inmigración del PCE

lunes, 25 de enero de 2010

ODA A SEBASTIÁN PIÑERA POR IVO MALDONADO




ODA A SEBASTIÁN PIÑERA

Piñera sucio bandido engañaste a la ruleta de la suerte
Jugando a que vendías tu nombre en un vuelo
Atrapado de nubes; dijiste si lo he conseguido todo
quién me podrá atrapar, quién en blanco y negro
si yo soy más cacique que el mismo Berlusconi
y salto de un avión a la moneda
de un balón de fútbol a una estación televisiva
y la gente me quiere, me adora
me tiran besos por la ventanas
de los convertibles, de las empresas
hasta las hijas de mis amigos
me miran con otros ojos
quién más bello que yo podrá cambiar este país
que no sabe nada de negocios
y vive sonámbulo en el alza del petróleo
y sueña con casa propia y un automóvil
Yo les enseñare como se especula cuando se vende
Hasta los mapuches los exportaremos
Y esta nación será un gran mall
Un paraíso financiero
Atestado de maniquies y promotoras
En donde contaremos billetes que volaran
Por la ventana hacia a fuera
Y el que no me crea que se vaya largando
De lo contrario le compro su sangre o su apellido de indio

Vidas paralelas, vidas asesinas

Barak y el Borbón se deshacen en palabras, como Zapatero y De la Vega, como El País y Público, RTVE o Antena-3, actuando cual mamporreros,...
Carlos Tena Para Kaos en la Red

La España inquisitorial, genocida e imperial, tras su debacle histórica (como todos los sistemas que han anhelado dominar el orbe, desde la vieja Roma al futuro coloso caído que serán los USA), impuso su cultura, una de sus lenguas (el castellano) y una religión (la vergonzosa y asesina iglesia católica), pero tuvo al menos la singular idea de mezclarse con la población indígena, no por nobleza o síntomas de cariño o afecto hacia el pueblo dominado sino, como Hernán Cortés con Malinche, su amante traidora, por mero disfrute sexual, como acostumbraban a hacérselo con llamas, gallinas o cualquier animal que se les pusiera por delante. La sífilis fue una de las estupendas conquistas que trajeron a Europa Cristóbal Colón y sus Boys, sirviendo fielmente, por miedo y dinero, a la corona del imperio.

La mayor de aquellas naciones, liberadas entre otros por héroes nacionales como Simón Bolívar, José de San Martín, José Artigas, Francisco de Paula Santander, José Miguel Carrera, Bernardo O'Higgins, Antonio José de Sucre, Miguel Hidalgo y José María Morelos, se mantuvieron vigiladas desde mediado el siglo XIX por el Gran Hermano del Norte y sus primos del viejo continente, intentando con mayor o menor convicción, mayor o menor fortuna, aplicar aquella Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que brotó como un geiser del corazón de la Revolución Francesa, pero las insidias internas, las traiciones, el imparable comercio, el dinero, la avaricia y el afán de conquista acabaron no sólo con aquel hito histórico, sino con los mínimos principios democráticos que pudieran aplicarse.

En el siglo XX, cuando la mayoría de las naciones de la América Central, del Sur e insular, dejaron de guardar fidelidad a los reyes españoles, celebraron su independencia con mayor o menor fortuna hasta el día de hoy. Las últimas posesiones que le quedaban a la ralea monárquica hispana eran dos islas: Cuba y Puerto Rico, de las que la primera logró liberarse del yugo y la espada en los albores del siglo XX, en tanto que la bellísima Borinquen continúa ocupada por los USA hasta hoy mismo, negando a los habitantes el derecho a la independencia. Parece que en pleno siglo XXI Obama anhela controlar toda la zona, incluida Haití, sin la venia de Sarkozy y menos aún del desafortunado pueblo asolado, al que se sigue masacrando en medio del jolgorio y la doblez internacional, desde la Zarzuela a la Casa Blanca, cuyos inquilinos, como aquel fariseo de las escrituras cuando clamaba al cielo, rasgándose la túnica, porque a su lado oraba un publicano, harapiento y mísero.

silenciando la inmediata y abnegada ayuda cubana, pero babeando ante la ayuda norteamericana que consiste, ante todo y como aconteció en New Orleáns con el huracán Kathrina, en defender la integridad de los supermercados, bancos y centros de negocios, para más tarde encerrar o abandonar a su suerte a los despavoridos habitantes, que ya no saben a quien pedir ayuda, porque si hay un Dios es del Ku KLlux Klan, del Opus Dei, nazi, racista, millonario y criminal, y si hubiese otro no se entera de qué va la cosa, ya que debe andar con el Espíritu Santo, examinando a los condenados del infierno para que purguen por sus muchos pecados, y a los del purgatorio para extender algún permiso de salida।
Los gobiernos de los USA decidieron in illo tempore, que Adolfo el del III Reich y Benito el Padrino de Berlusconi, no dejaban de ser dos tipos muy aprovechables, aunque se hubieran pasado dos pueblos en su ansia de dominio; así que, ni cortos ni perezosos, estudiaron una sutil estrategia para imitarles, sin que lo pareciera। Habría que domeñar a la sociedad, pero matando de otra forma más tibia, más delicada, por ejemplo violentando las leyes, merced a la trampa de crear otras en los parlamento y senados, con las que hacer algo parecido a lo que Hitler ensayó, pero los clientes debían ser diferentes: negros, hispanos, comunistas y homosexuales, y eso sí, no en tres años, sino en siglos, pacientemente, por lo que el general Eisenhower decidió en su día que aquel miserable llamado Francisco Franco, podía ser enormemente útil para colar al ejército yanqui en la puerta de Europa (Portugal no iba a ser menos, aunque con un paisano siamés del Caudillo, apellidado Oliveira Salazar), preparando de esa forma un avance sutil y pausado hacia la frontera con la Unión Soviética.

Entretanto, desde México, avanzando sin oposición notable hacia el sur, fueron asesinando todo atisbo de protesta, armada o no, colocando a dictadores locales cuya crueldad sigue pasando por la historia sin ser calibrada y menos aún, juzgada por los expertos en genocidios, que es delito que, de momento no prescribe, excepto en España. Así fueron cayendo en el baúl del Tío Sam los gobiernos de México, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Venezuela, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Republica Dominicana, Haití (Jamaica se la dejaron a sus primos británicos), pero en 1959, el prepotente Imperio se topa con una horma del tamaño del astro Tey: la Revolución cubana, cuyos líderes terminaron con una de las dictaduras más bestiales del siglo XX, sólo equiparables a las que mantuvieron y protegen aún los ahijados de EEUU, apóstoles de sus homólogos europeos, que se distinguieron no por la defensa de la democracia, sino curiosamente por lo contrario, aunque jamás se les llamó al orden por parte de la Casa Blanca, encantada de que sus pequeños Hitlers (Micheletti es uno de ellos) dejen campo libre a los negocios del empresariado yanqui en todo el continente. Tal vez por ello, si hemos observado los discursos e himnos de aquel país, no se refieren a los Estados Unidos cuando entonan sus alabanzas a Dios y a la patria, sino a América, dando a entender que desde el estrecho de Bering al de Magallanes, aquellos territorios son propiedad privada.

El resultado de este sucinto y tal vez superficial repaso histórico, aunque defiendo la veracidad de todo lo expuesto, ha sido curiosamente que muchos gobiernos latinoamericanos, tras haber masacrado de nuevo a los habitantes de razas tan valiosas como sus lenguas, tan pacíficas como su cultura (no me hablen de sacrificios humanos en el siglo XVI, que en cinco siglos después aquí se tortura y aún se asesina más sádicamente en otro tipo de altares llamados cámara de gas o silla eléctrica), los pobladores criollos en su mayor parte, la gran burguesía blanca o que cree serlo, ha optado por venerar a los dictadores, a los delincuentes, para colocarlos en la más alta de las cumbres de la política.

Pero hay otra cara, formidable y pujante, que comenzó un combate de dimensiones épicas. Fueron sus protagonistas el heroico pueblo haitiano para liberarse de Papa Doc, en tanto que su sucesor y vástago mayor, Jean Claude Duvalier, aún disfruta del dinero robado a sus compatriotas en un enorme piso de lujo en París, disfrutando de la amistad de presidentes y empresarios galos.

Fue el heroico pueblo cubano el que terminó con aquel gangster llamado Fulgencio Batista, que dilapidó parte de su fortuna en España, mientras Franco le batía palmas y Juan Carlos de Borbón reía sus gracias.

Fue el no menos abnegado pueblo nicaragüense y su Frente Sandinista de Liberación Nacional, quienes derrotaron al cabecilla de los Somoza y a sus secuaces, pudiendo disfrutar de haberle ejecutado en Asunción (Paraguay) años más tarde, por medio de un ataque armado que comandó el excelso guerrillero argentino Enrique Gorriarán, al que dedico mi particular homenaje.

Fue el noble pueblo guatemalteco quien, tras haber sufrido diversos genocidios (más de 450..000 indios mayas desde 1940 a 1997), soportando una guerra civil de varias décadas, quien hoy parece encaminarse hacia un sistema representativo mucho menos sanguinario que los anteriores, pero aún sin liberarse del capitalismo salvaje que ha impuesto la Casa Blanca.

Son el pueblo concienciado, los partidos anticapitalistas, los miembros de las FARC quienes mantienen en Colombia una lucha enconada contra la dictadura del capo Álvaro Uribe, de quien los ciudadanos, a pesar de los miles de civiles asesinados por las mesnadas de su presidente narcotraficante aún no se han librado, y que ha permitido la instalación de siete bases militares cuyo objetivo es el derrocamiento de los sistemas democráticos de Ecuador, Bolivia y Venezuela.

Fue el bravo pueblo salvadoreño y su FMLN quienes han logrado acabar con la dictadura que asoló a sus habitantes hasta 1994, mientras dos millones de ciudadanos de ese país emigraron al exterior.

Y la lucha por la liberación continúa en Honduras, donde la farsa democrática ha logrado, cómo no, la bendición apostólica del cardenal Rodríguez, otra de las vergüenzas del Vaticano, en Puerto Rico, donde aún la CIA asesina a los líderes independentistas, en Perú, donde Alán García cierra emisoras de televisión sin que El País le dedique una editorial, en tanto Barak Obama sigue empeñado en cercar a todas las naciones del área que osen continuar por ese camino abierto gracias a Hugo Chávez y su pueblo bolivariano, con un coraje ejemplar, con enormes sacrificios, con vidas truncadas por la oposición, y la incomprensión una escasa cohorte de intelectuales a quienes Fidel Castro irónicamente bautizó como superrevolucionarios.

Es Evo Morales quien reivindica el gobierno de los auténticos pobladores de aquellas tierras para todos los habitantes, sean o no indígenas; es Rafael Correa quien combate por un Ecuador libre de bases yanquis, quien ha ilusionado a su pueblo con una decisión radical de apoyar los procesos liberadores de América Latina, aunque haya que atravesar The Long and Winding Road, que cantaban los Beatles.

Sin embargo, hay territorios cuyos habitantes se parecen enormemente a los españoles. Las vidas paralelas de Plutarco adquieren su dimensión internacional en varias trayectorias similares, eso sí, dentro de los siglos XX y XXI, en naciones que curiosamente han imitado la miseria de sus conquistadores y genocidas, aplicando tácticas idénticas a la hora de masacrar a los pueblos originarios del cono sur de América Latina. Cuanto más blancos y puros eran los criollos resultantes de la invasión española y portuguesa, mayor y más cruel era el exterminio de los pobladores originales del área. El gobierno de Michelle Bachelet, sucialista como Felipe González, como Javier Solana, Tony Blair y Zapatero, ha perdido una oportunidad de oro para sacar al país de la vergüenza que supone la consagración del pinochetismo en 2010. Sin un mínimo coraje, carente de dignidad personal y política, con una pusilanimidad próxima a la del Señor X, fue capaz en sus últimos días como presidenta de mancillar el recuerdo de los asesinados por el dictador, invitando al Museo de la Memoria al escritor fascista Mario Vargas Llosa, colocándose a si misma una guinda en su tarta de despedida que le hace aún más miserable. Merecida una carta que recibió, entre otras muchas, en la que familiares de varios ciudadanos asesinados impunemente, escribieron: “Te vas con las manos manchadas de sangre, de Matías Catrileo Quezada y Jaime Mendoza Collío. Te vas dejando a más de cien presos políticos Mapuches y chilenos en las prisiones de tu país”.

Cristina Fernández de Kirchner es, al lado de la falsa socialista (cuyo padre sufrió tortura en las cárceles de Pinocho), una revolucionaria del carajo, como diría mi amigo cubano Barbarito. Chile regresa a la dictadura (y ojo a la tierra de Messi, de Maradona y El Ché, porque se avecina algo parecido), por obra y gracia de la inutilidad colectiva de la izquierda, cuyo apocamiento dejó campo abierto a la derrota (merecida, pero triste) del gobierno de González, el Terror de Sevilla, para entregarlo a un genocida como José María Aznar.

De la misma forma que el historiador griego hermanó en su obra a Teseo y Rómulo, Pericles y Fabio Máximo, se me ocurre algo parecido con Felipe y la Michelle. Chile aún respeta la memoria de un genocida como Pinochet, gracias entre otros a la poquedad de su presidenta, en tanto España sigue venerando la memoria de Franco, gracias a la hipocresía y falta de ética de su Jefe de Estado y sus presidentes de gobierno. Vidas paralelas, vidas asesinas.

miércoles, 20 de enero de 2010

El FMI anuncia como “ayuda” un nuevo préstamo para Haití. Mientras Senegal dona medio millón de euros

El FMI anuncia como “ayuda” un nuevo préstamo para Haití
Strauss Kahn ofrece otra carga crediticia a un país que ya debe 1.885 millones

Agencias /Público / Cubadebate /Aporrea. 16 de enero


Puerto Príncipe - El director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn, acaba de anunciar su firme intención de “movilizar ayuda” para Haití “muy rápidamente”, con el desbloqueo de 100 millones de dólares. Strauss Kahn dijo que el objetivo es “acompañar a Haití en la difícil tarea”, y expresó su “profunda simpatía para con las víctimas”. Lo que olvidó de decir el director general es que los 100 millones de euros no son ayuda. En la letra pequeña pone que la suma será desbloqueada en forma de “facilidad ampliada de crédito”. Es decir que los haitianos tendrán que devolverla, aunque estén bajo los escombros. Y con intereses.

Desde hace dos siglos, es una costumbre de eso que se suele llamar la comunidad financiera internacional. Auténtica ayuda y auténtica anulación de la deuda externa de Haití son irremediablemente las asignaturas pendientes del Norte con este país desde su nacimiento, en 1804.

Aprovechando uno de los episodios de restauración monárquica que sufrió Francia en la primera mitad del siglo XIX, los ex colonos blancos impusieron su venganza. El rey Carlos X envió un emisario a la no reconocida república negra en 1825 con un mensaje claro: o Haití aceptaba endeudarse para “indemnizar a los agraviados colonos”, o Francia impondría un bloqueo naval férreo, seguido de una invasión.

Los haitianos tuvieron que capitular, y así cargaron con una deuda de 150 millones de francos-oro de la época debidos a Francia. Un monto que, proyectado a cifras actuales, equivaldría a imponer unos 23.000 millones de dólares de deuda de golpe a un país como Bosnia-Herzegovina recién salido de la guerra.

Milicia fascista
Roto el primer sueño de libertad de los ex esclavos haitianos, Francia, exhausta, pasó el relevo a EEUU. La ocupación de Haití por los marines (1915-34) no sólo sirvió para que Washington deslocalizara, rumbo a la república negra, a soldados procedentes de familias del Sur, capaces de aplastar la rebelión campesina de Los Cacos. También sirvió para formar a una milicia auxiliar haitiana fascista.

EEUU desocupó Haití en 1934, pero dejó a la milicia, bautizada Ejército regular, y siguió administrando la economía y las aduanas hasta 1945, para cobrarse. Ese cobro tuvo la forma de una tasa sobre el café exportable que era repercutida a los campesinos.

Ese Ejército haitiano sirvió para sustentar décadas tras décadas dictaduras como la de los Duvalier, que desviaron unos 900 millones de dólares a cuentas numeradas suizas y monegascas, dinero que nadie ha devuelto a los haitianos.

Actualmente, las remesas de los emigrantes haitianos son, con mucho, la principal fuente de ingresos del país, seguido por el textil y el café. Pero no logran equilibrar la balanza de pagos del país.

Consecuencia: 1.885 millones de euros de deuda externa bruta en 2008. Pese a los anuncios de la “comunidad financiera internacional” en julio pasado, sólo una pequeña parte de esa deuda ha sido anulada. Buena parte ha sido “calificada cancelable”, pero no anulada. Los haitianos deben sólo en intereses unos 430 millones de euros.

Consciente de ello, Christine Lagarde, la ministra francesa de Economía dijo ayer que ha contactado con el resto de miembros del Club de París para anular la deuda de Haití.

Senegal dona medio millón de euros

Público, 18 de enero

Dakar .- Un país al que tampoco le sobra el dinero, Senegal, donará medio millón de euros a los damnificados por el terremoto en Haití. El presidente senegalés, Abdoulaye Wade, anunció ayer la donación.

Dakar ha subrayado la determinación del pueblo senegalés a aportar, en la medida de sus medios, todo su apoyo a Haití.