viernes, 26 de octubre de 2012

Chile: Los amos de la prensa


por Ernesto Carmona

Un minúsculo grupo de mega empresarios, de la súper elite del 0,1% que maneja las vidas del 99,9% restante de la sociedad, controla los medios de información en Chile. La tarea principal de los medios consiste en tratar de idiotizar 24/7 a la gente e intentar moldear 24/7 sus mentes como electores, para conducirlos a votar en rebaño cada vez que el “sistema democrático” convoca a elecciones. El resto del tiempo banalizan la realidad, tergiversan las noticias verdaderas e inventan otras –como el último teléfono celular–, estigmatizan y compadecen la pobreza convirtiéndola en espectáculo morboso, sus analistas calumnian a los movimientos sociales, exaltan a las bolsas de comercio y a la súper clase financiera y levantan y apoyan a políticos y gobernantes a su servicio.
 
Varios autores de visión crítica cuestionan el actual rol de conductores políticos e ideológicos de los ciudadanos asumido por los grandes medios de comunicación, sus frecuentes yerros deliberados respecto a la veracidad de lo que informan y, sobre todo, la gran concentración de su propiedad en la sociedad actual, situación que los ha dotado de un importante poder de hecho, aunque ilegítimo, no sólo en Chile, sino también en Estados Unidos y el resto del mundo.
 
Grandes redes de cadenas de televisión entrelazadas con diarios y radioemisoras de la misma propiedad conforman enormes grupos y mega-grupos que poseen vasos comunicantes en los directorios de corporaciones financieras, industriales, tecnológicas, de servicios y comercializadoras que, a su vez, sólo invierten en publicidad en entidades afines a su modo de pensar y en cuya propiedad participan con importantes cuotas de acciones, característica que se da en el nivel local y a escala mundial (Carmona 2010, pp. 4-21).
 
En Chile, los grandes medios pertenecen hoy a los miembros más sobresalientes de la elite económica: los únicos diarios de circulación nacional son propiedad de dos personas, Agustín Edwards (grupo El Mercurio) y Álvaro Saieh (Consorcio Periodístico de Chile S.A., Copesa). El Mercurio y sus 22 periódicos (3 de circulación nacional publicados en Santiago y otros 19 en 14 ciudades claves) pertenecen a Edwards, con el apoyo del grupo Matte, que proporciona el papel, pero además El Mercurio posee 14 estaciones de radio en las principales ciudades del país y una agencia de noticias (Sunkel 2001, pp. 35-50; Carmona 2002, pp. 9-12/69).
 
 
El banquero Saieh (Corpbanca) es propietario de supermercados (cadena Unimarc y Supermercados SMU (Deca, Bryc, Korlaet, Cofrima, cadena Vegamercado, Mayorista 10, cadena Alvi, Maxiahorro, Supermercados del Sur), accionista de La Polar, del Hotel Hyatt, del banco Santander Colombia (95%), entre otros negocios, con Copesa controla La Tercera, La Cuarta, Qué Pasa, Paula, Pulso (diario por suscriciones para la elite empresarial), La Hora (gratis para usuarios de metros buses), El Diario de Concepción, el Grupo Dial (6 radio emisoras, Duna 89.7; Paula FM 106.9, Carolina 98.3, Beethoven 96.5, Zero 97.7 y Radio Disney 104.9) (Monckeberg 2009, pp. 25-30) y contribuye a sostener Ciper, Centro de Investigación Periodística. Saieh planea lanzar un canal de TV "con el perfil de radio Duna, opinante y muy influyente” desde la plataforma de su concesión UHF del canal 22, más el 20% que posee en VTR (El Mostrador, mayo 2012).
 
El 67% del Canal 13 “de la U. Católica” pertenece al grupo Luksic, el más poderoso del país merced a su rama gran minería del cobre explotada con ventajas tributarias únicas de Chile en todo el mundo. El grupo Bethia (Falabella) concretó en 2012 la adquisición de Megavisión Canal 9, que perteneció al difunto Ricardo Claro, empresario Opus Dei de extrema derecha vinculado por investigaciones judiciales al financiamiento de una estructura DINA/CNI. Sebastián Piñera vendió su estación Chilevisión a Turner Broadcasting System, una compañía más del mega grupo AOL-Times Warner-CNN de Estados Unidos. El canal de noticias por cable CNN Chile pertenece a CNN en Español en alianza con el monopolio VTR Global Com, proveedor de televisión por cable, telefonía y banda ancha VTR, que localmente pertenece en 80% a Liberty Global, de Estados Unidos, y en 20% a Corp Rec S.A., de Álvaro Saieh (La Tercera). Televisión La Red es propiedad del mexicano Ángel González, residenciado en Miami, dueño también de una treintena de estaciones de TV abierta en la región, incluido las cuatro señales de Guatemala.
 
El 60% del mercado radiofónico está controlado por 11 emisoras, lideradas por la radio de noticias ADN (ex W), que pertenecen al grupo hispano Prisa, propietario del diario El País y Editorial Santillana, entre muchos otros negocios. Las radios “chilenas” relevantes por su quehacer informativo quedaron reducidas a Bío Bío (independiente), Cooperativa (pro democratacristiana) y Agricultura (de la oligarquía agraria cobijada en la Sociedad Nacional de Agricultura). (Carmona 2010, p. 13).
 
 La Tercera, a manera de ejemplo, concentró sus baterías periodísticas contra el fraude abusivo a los clientes cuya deuda fue redimensionada sin su consentimiento por la multitienda La Polar y resultaron estafados, una iniciativa aparentemente noble, pero acto seguido, cuando las acciones de La Polar estaban en el suelo a causa de la cobertura informativa del ilícito, Saieh compró un paquete importante “para salvar la empresa” de la quiebra y, en el fondo, imitó a Nathan Rothschild cuando el 19 de junio de 1815 conoció como secreto el resultado de la batalla de Waterloo estando en la Bolsa de Valores de Londres. Entonces, Rothschild vendió todas sus acciones y, como el banquero tenía fuentes confiables de información, los demás especuladores lo imitaron suponiendo una victoria napoleónica que pondría en aprietos la prosperidad británica y su hegemonía sobre Europa. Al mediodía, en una Bolsa totalmente deprimida, Rothschild compró nuevamente los valores, vendidos por él y quienes lo imitaron, por sólo una fracción del precio original. Cuando se conoció la victoria de Wellington, las acciones recuperaron el precio de la mañana y aumentaron aún más su valor por pertenecer a una sola persona. En pocas horas, Rothschild ganó una fortuna, pero también hizo ver el valor de la información. Al fin y al cabo, puso en evidencia que los grandes negocios no tienen ética. Los grandes medios comerciales tampoco.
 
"No es difícil contemplar como los medios de comunicación fabrican y moldean la opinión pública y las leyes. Los políticos son productores, los votantes consumidores y los medios de comunicación se han apropiado del papel cada vez más importante de guardianes de la arena política (...). Los que encarnan de una forma estándar la democracia representativa están ahora totalmente desprovistos de poder a este respecto y no pueden hacer otra cosa que adaptarse a las órdenes de sus nuevos dueños". (Soderqvist y Bard, 2003, p. 66).
 
 Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
 
 Referencias:
 
● Carmona U., Ernesto (2002), Los dueños de Chile, Ediciones La Huella, Santiago, Chile, pp. 9-12/69.
 
● Carmona U., Ernesto (2010), “Implicaciones éticas de la concentración de medios y sus vinculaciones políticas y económicas en América Latina”, Seminario CIESPAL, Quito, Ecuador, “Periodismo, ética y democracia”, en http://www.proyectocensurado.org/america-latina/ponencia-carmona-ciespal/ pp. 4-21, consultado el 23 de julio 2012
 
● Mönckeberg, María O. (2009), Los magnates de la prensa, Editorial Debate, Chile, pp 25-50.
 
● Soderqvist, Jan y Bard, Alexander (2003), La Netocracia. El nuevo poder en la red y la vida después del capitalismo, Prentice Hall. Madrid, pp. 39, 100.
 
● Sunkel, Guillermo y Geoffroy, Esteban (2001), “Concentración económica de los medios de comunicación”, LOM Ediciones, Chile, pp. 35-50.

jueves, 25 de octubre de 2012

Chile, octubre de 1973 Labbé y el asesinato de 15 campesinos en Liquiñe a manos de los boinas negras



cristian-labbe


















Martes, 23 de Octubre de 2012

Jorge Escalante (El Mostrador)


Ni el actual alcalde ni ningún otro integrante de ese destacamento pudo ser procesado y condenado por estos crímenes de lesa humanidad, pese a estar consignada su participación en el operativo. Fuentes de tribunales y policiales coinciden en manifestar que “el pacto de secreto” que se juraron y la “nula colaboración con la justicia”, fueron dos razones para lograr eludir responsabilidades.


Actuaron con vestimenta sin distinción de grados, de noche y con el rostro semicubierto según declaran testigos de las detenciones y para los habitantes de estos lugares precordilleranos “fue imposible reconocer a alguno”.



Cae la noche en un Santiago que aún tiembla bajo las bombas de los Hawker Hunter. Los hombres del teniente coronel Alejandro Medina Lois, descansan en el regimiento de Telecomunicaciones en Peñalolén. Son “la reserva estratégica” del general Augusto Pinochet instalado allí durante los primeros días del Golpe Militar. Comandos de elite de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales que dirige Medina. Son los boinas negras.



Luego de las primeras 48 horas del asalto al gobierno de Salvador Allende, todo está bajo control. Allende muerto. Resistencia popular armada no hay. Los principales colaboradores del Presidente están detenidos. La revolución socialista ya es recuerdo. Humeante. Pesaroso. Trágico.



Pero una estocada inquieta la seguridad de los alzados victoriosos. La madrugada aún oscura del 12 de septiembre de 1973, un grupo de campesinos y jóvenes revolucionarios del sur en la precordillera de Valdivia, se convierte en alarma. Rodean el retén policial de Neltume, y exigen a los carabineros les entreguen armamento y munición si no están dispuestos a combatir a los golpistas. Entre ellos está el militante del MIR José Liendo Vera. El mítico y temido “Comandante Pepe”.



Los policías se niegan y abren fuego. Se inicia un tiroteo. Luego de un par de horas, el grupo que actúa desde el exterior se dispersa. Vuelve el silencio. No hay muertos ni heridos de ningún bando. A partir de entonces, el Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli se torna uno de los principales objetivos de los militares. Se presume que en la zona operan guerrilleros de peligro. Pinochet ordena su eliminación. Nace la “Operación Leopardo”.



Para ello Pinochet crea la “Brigada Especial Antiguerrilla” con los boinas negras de la Escuela de Paracaidistas de Peldehue y otros preparados hombres para el combate. Al mando del general Nilo Floody, entre 250 y 300 militares son enviados a reprimir la insurgencia. Uno de aquellos, es el joven oficial Cristián Labbé Galilea.



La mayoría son máquinas de matar. Sus especialidades: instructor militar de montaña, con cursos de paracaidistas, comandos, guerra especial, asalto, guía, y explosivos y municiones.



Días después del Golpe, la brigada inicia el viaje desde Peñalolén a bordo de camiones militares. Llevan suficiente armamento y munición liviana y pesada. Van dispuestos a la guerra y a matar guerrilleros. “La brigada se hizo porque podía existir una guerrilla rural en el Complejo Maderero Panguipulli. Había que barrer con esos focos y si se producían enfrentamientos, la orden era abrir fuego”. Es Labbé quien declara ante los tribunales en diciembre de 2003 por los crímenes de 15 campesinos de Liquiñe, 150 kilómetros al este de Valvidia, cerca de la frontera argentina. Por primera vez, Labbé destapa su bien guardado secreto: reconoce que efectivamente fue parte de ese operativo.



Desde Brasil, donde antes del 11 de septiembre de 1973 cursó diversas técnicas para convertirse en la elite de la elite, Labbé retorna a la Escuela de Paracaidistas a la Dirección de Instrucción. O sea, no sólo es un boina negra común, sino es quién los adiestra. Durante el operativo en Liquiñe y otros lugares de la precordillera valdiviana, el actual alcalde de Providencia depende directamente del jefe máximo de los boinas, el teniente coronel Alejandro Medina, quien en este largo viaje fue el comandante de Estado Mayor del general Nilo Floody. “Mi labor dependía del comandante de Estado Mayor”, sostiene Labbé en su declaración judicial. Como se sabe, con esa preparación integral, fue luego uno de los adiestradores de los agentes de la DINA y propiamente un destacado integrante de esta organización ilícita criminal.



“Primero llegamos a Valdivia pero no sabíamos muy bien a qué íbamos. Se nos dijo sólo que el objetivo era combatir una guerrilla”, recuerda un suboficial boina negra que conversó con El Mostrador, pero prefirió mantener reserva de su identidad. Un día después, el suboficial sostiene que partieron rumbo a la precordillera, a la zona del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli y llegan a Liquiñe.



“Los boinas negras se instalaron en carpas en el patio del colegio de las monjas”, afirma en la investigación judicial Julián García, industrial dueño de las Termas de Liquiñe y la hostería. Se trata de la Escuela Misional Liquiñe.



Otro contingente militar al mando del teniente coronel Hugo Guerra Jorquera, que arriba antes desde Valdivia, instala su campamento en el amplio sitio de las mismas termas, según Julián García. Este es un reconocido anticomunista, de acuerdo a declaraciones judiciales de campesinos sobrevivientes.



Nace el complejo



El Complejo Forestal y Maderero Panguipulli se extendió entre los Baños de Chihuío por el sur, y Liquiñe por el norte, a unos 150 kilómetros al este de Valdivia. Llegó a contar con 360 mil hectáreas. Lo integran 22 fundos de grandes extensiones. A partir de fines de la década de los años 60, los predios son ocupados por integrantes del Movimiento Campesino Revolucionario (MCR), organización controlada por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A 1973, trabajan allí más de 3 mil campesinos. No pocos siguen al “Comandante Pepe”, líder del MCR. Junto a Liendo Vera, a fines de los sesenta llega a la zona un puñado de estudiantes miristas para iniciar una “recuperación de tierras” junto a los campesinos.



Durante el operativo en Liquiñe y otros lugares de la precordillera valdiviana, el actual alcalde de Providencia depende directamente del jefe máximo de los boinas, el teniente coronel Alejandro Medina, quien en este largo viaje fue el comandante de Estado Mayor del general Nilo Floody. “Mi labor dependía del comandante de Estado Mayor”, sostiene Labbé en su declaración judicial. Como se sabe, con esa preparación integral, fue luego uno de los adiestradores de los agentes de la DINA y propiamente un destacado integrante de esta organización ilícita criminal.



Cuando Allende triunfa en 1970, su gobierno expropia los 22 fundos. Nace así, oficialmente, el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, como empresa filial de la Corporación de Fomento, Corfo. El sueño de construir el propio destino está cumplido. El complejo y el comandante Pepe se transforman en el terror de la derecha latifundista. Por ello, la venganza post golpe militar es feroz.



Luego del episodio del retén Liquiñe la madrugada del 12 de septiembre de 1973, el comandante Pepe junto a su mujer, Yolanda Ávila, y los militantes del MIR Luis Pezo y Pedro Barría, que usa muleta para caminar, se ocultan unos días y suben a la cordillera. Pero el 19 de septiembre son hallados y trasladados a la cárcel de Valdivia. La noche del 3 de octubre de 1973, Liendo Vera es ejecutado en el campo militar de Llancahue. Al día siguiente, son asesinados otros once miristas acusados de participar en el ataque al retén Neltume. Los crímenes son manejados por la Caravana de la Muerte del general Sergio Arellano, presente en Valdivia en esos días. Para ello, Arellano firma una sentencia de un falso Consejo de Guerra. Quien fuera luego segundo hombre de la DINA, Pedro Espinoza Bravo, asiste esa noche a presenciar la muerte de Liendo Vera.



Acusan a los boinas negras



La noche del 10 de octubre de 1973 jamás podrá olvidarse por los habitantes de Liquiñe. La hostería de Julián García opera como “cuartel general”. Desde allí sale la lista con los 15 campesinos que deben ser arrestados y muertos de inmediato. Según se establece en el proceso, Julián García y su hijo Luis, que esa noche visten de militar, aportan los nombres de quienes deben morir. Los boinas negras inician la redada junto a carabineros del retén Liquiñe, a cargo del suboficial Luis Anguita Castro. Ellos conocen bien a los elegidos.



De acuerdo al informe policial firmado por el subprefecto de la Policía de Investigaciones de Valvidia, Benjamín Leal Riquelme y el subcomisario Manuel Castro Contreras, en las detenciones de los campesinos del Complejo, José Miguel y Alejandro Antonio Tracanao Pincheira y su padre Eliseo Maximiliano Tracanao Valenzuela, participan “un cabo de Carabineros de apellido Quintana del retén Liquiñe y varios militares boinas negras”.



El dueño de las termas Liquiñe Julián García, declara judicialmente que “los boinas negras hacían las detenciones”.



El juez de letras de Villarrica a 1973, René García Villegas, sostiene en su libro “Soy Testigo” que uno de los cuerpos de los acribillados en el puente Toltén, permanece horas después en el río “enredado entre unas piedras, sin cabeza”.



Elcira Figueroa Arias, esposa de Salvador Alamos Rubilar, una de las 15 víctimas de Liquiñe, declaró en el proceso que, buscando a su esposo, “en la Fiscalía Militar de Temuco el capitán Ubilla me dijo que a la fecha de la desaparición de mi marido, (10 octubre 1973), se encontraba en la zona un operativo del Comando de Boinas Negras de Colina (Santiago) por lo que las autoridades militares locales ‘se lavaban las manos’ y que si mi marido cayó en manos de ellos,  ‘mejor guarde luto y delo por muerto”.



Sobre el puente del Toltén



Amarrados de pies y manos, los 15 campesinos son conducidos esa noche en dos camionetas en dirección a Villarrica. Uno de los vehículos lo aporta Julián García y lo conduce su hijo Luis. El otro lo facilita el comerciante Juan Carmach y lo maneja el chofer de la ambulancia de Liquiñe, Sixto Díaz.



En el puente sobre el río Toltén, los campesinos son  bajados y los boinas ordenan a ambos conductores alejarse. En pocos minutos, los detenidos forman una macabra alfombra humana tendida sobre el puente. De color rojo, como la sangre que mana a raudales de sus cuerpos acribillados por fusiles de repetición con munición de guerra. Abajo, las caudalosas aguas del río no alcanzan a aplacar el ruido de la metralla. Díaz y García la escuchan, como lo declaran luego judicialmente.



Después de Liquiñe, siempre en busca de guerrilleros, el contingente de boinas negras en que participa Labbé se dirige a otras localidades que comprenden el Complejo Maderero. Pero el suboficial con quien conversamos sostiene sonriendo irónicamente: “No encontramos a ninguno, no había nada, ni guerrilleros ni nada”. La Brigada Antiguerrilla permaneció en la zona hasta comienzos de diciembre de 1973 (…) Un par de días antes de la masacre nocturna de Liquiñe, en Chihuío, 25 kilómetros al sur de Liquiñe, son igualmente acribillados 17 integrantes del Complejo, todos campesinos que vivían en la zona con sus familias.



Uno a uno los cuerpos son lanzados al río. La lista Liquiñe está cumplida. Los ejecutantes piensan que las múltiples perforaciones de los cuerpos permitirán que se hundan y se pierdan para siempre río abajo hasta el mar.



Los boteros y la autoridad



Pero días después, boteros de la zona que ejercen la pesca descubren algunos cuerpos aferrados a ramajes de la ribera o atascados entre rocas. Dan aviso a Carabineros de Villarrica. Hasta el lugar concurre el secretario del Juzgado del Crimen de Villarrica, Osvaldo Wiegand Carrasco, con  el subcomisario de la subcomisaría de Villarrica, capitán Ramón Torrealba Guzmán.



En el proceso, el secretario Wiegand dice que logra salvar un par de cuerpos. Pero los boteros lo desmienten. Estos afirman que la orden que ellos reciben tanto del secretario como del subcomisario, es liberar los cuerpos de lo que los sujetan, y echarlos a correr río abajo para que desaparezcan. Los boteros Eliseo Rosas Maldonado y José Carrasco Rodríguez, son careados con Wiegand y Torrealba. Mantienen sus dichos en cuanto a que son obligados por ambas autoridades a soltar los cuerpos y devolvernos al torrente. Lo mismo confirman los boteros Guido Mora, Leopoldo Ghisolfo y Juan Yáñez Cares.



Después de Liquiñe, siempre en busca de guerrilleros, el contingente de boinas negras en que participa Labbé se dirige a otras localidades que comprenden el Complejo Maderero. Pero el suboficial con quien conversamos sostiene sonriendo irónicamente: “No encontramos a ninguno, no había nada, ni guerrilleros ni nada”. La Brigada Antiguerrilla permaneció en la zona hasta comienzos de diciembre de 1973.



Sin embargo, en la zona por donde se desplazan los boinas bajo el mando del general Floody y Medina Lois, además de los 15 de Liquiñe, son asesinados otros 30 campesinos del Complejo Maderero. Un par de días antes de la masacre nocturna de Liquiñe, en Chihuío, 25 kilómetros al sur de Liquiñe, son igualmente acribillados 17 integrantes del Complejo, todos campesinos que vivían en la zona con sus familias. En este operativo participan también integrantes del regimiento Cazadores de Valdivia. La razzia es apoyadas por helicópteros Puma de la Fuerza Aérea, que provienen de la Base Aérea de Maquehua de Temuco.



El secreto



Algunos otros oficiales que participan en la “Operación Leopardo” son: Carlos Parera Silva, Emilio Timmermann Undurraga, Arturo Bosch González, Manuel Pérez Santillán (agente DINA) y Sergio Candia Muñoz.



¿Por qué Labbé ni ningún otro integrante de los boinas negras pudo ser procesado y condenado por estos crímenes de lesa humanidad? Fuentes de tribunales y policiales coinciden en manifestar que “el pacto de secreto” que se juraron y la “nula colaboración con la justicia”, fueron dos razones para lograr eludir responsabilidades. De acuerdo a las fuentes, a ello se agrega que, por tratarse de un contingente desconocido de Santiago, que actuó con vestimenta sin distinción de grados, de noche y con el rostro semi cubierto según declaran testigos de las detenciones, para los habitantes de estos lugares precordilleranos “fue imposible reconocer a alguno”. El ex agente DINA, coronel retirado Cristián Labbé, sortea una vez más la cárcel, mientras espera ser reelecto como alcalde el próximo 28 de octubre.

Chile, Recaredo Gálvez, presidente FEC: "No votar se plantea como una alternativa colectiva, no sólo individual"


 Por Cristóbal Cornejo


 


Si bien el movimiento estudiantil que dejó los zapatos en la calle el 2011 hoy se encuentra en una etapa de reflujo propia de una organización de tal envergadura, el paso hacia la articulación local da sus frutos en provincia. Tal es el caso de las universidades de la VIII Región, donde la integración con pobladores y sindicatos autónomos hace prever la construcción de un pliego de demandas que, desde lo estudiantil, apunte hacia cambios estructurales, aún cuando las demandas económicas siempre estén en la base y el fantasma electoral amenace con dispersar las energías.

En el caso de la Universidad de Concepción (Udec) la relación de las fuerzas políticas  ha sido particular en la última década. Del predominio de organizaciones cristianas, gremialistas y de izquierda (como la SurDa y las Juventudes Comunistas) hoy los principales cargos de la Federación de Estudiantes (Fec) están en manos de militantes de Fuerza Universitaria Rebelde (Fur), con presencia menor del Frente de Estudiantes Libertarios (Fel) y la Unión Nacional Estudiantil (Une), más ligadas a los sectores de izquierda llamados ‘autonomistas’.

Recaredo Galvez, estudiante de Ciencias Políticas y Administrativas y actual Presidente, hizo noticia el año pasado cuando era Secretario General, tras ser detenido violentamente por Carabineros luego de una marcha en apoyo a los damnificados de Dichato. Aunque testigos denunciaron un montaje, Gálvez pasó unos días en la Cárcel El Manzano y fue acusado de homicidio frustrado y porte de armas. El proceso aún no cierra y el próximo 29 de noviembre tiene fecha para el juicio.

Hoy es una figura central dentro del activo movimiento estudiantil de su región, más aún cuando desde hace un par de meses la Udec se encuentra en un proceso de movilización interna relacionado, principalmente, con problemáticas de índole económica que afectan a miles de estudiantes.

Hasta ayer lunes 23 de octubre, había trece edificios tomados en la sede de Concepción, mientras la sede de Los Ángeles se encuentra completamente ocupada. El saldo es de 53 carreras paralizadas.

Pero esta situación se extiende también a la Universidad Católica de la Santísima Concepción y a la sede local de la Universidad Federico Santa María. Las razones, casi las mismas: exigir el congelamiento de los aranceles, la eliminación de la matrícula y que ningún estudiante que no pueda pagar tenga que dejar la Universidad.


O PAGA O SE VA

El 2009 la Universidad de Concepción se movilizó porque un gran número de estudiantes tuvieron que suspender sus estudios por problemas económicos.
“La movilización en ese momento exigió el congelamiento de los aranceles y una rebaja a la matrícula de un 50%. Además, que ningún estudiante tuviese que dejar la Universidad por no poder pagar”, explica Recaredo Gálvez.

Luego de dos meses de movilización en los tres campus (Concepción, Los Ángeles, Chillán), se instaló una mesa de dialogo con representantes de la Asamblea General y de la Administración Universitaria, llegando al acuerdo de congelar los aranceles por tres años (un año nominal, dos años en términos reales, es decir, variando sólo el IPC), y un descuento de 30% a la matrícula. Además se entregarían préstamos y beneficios a los estudiantes con problemas económicos, para que no tuvieran que retirarse.

-¿Qué ocurrió este año y cuáles son las exigencias de los estudiantes?

-Este año, la Administración avisó a los estudiantes que el acuerdo caducó. Propusieron un plan de reajuste según el IPC más un 1%, y eliminar el descuento del 30% en la matrícula, iniciando presiones para que los estudiantes paguen en los plazos que corresponde.

Nosotros exigimos eliminar totalmente la matrícula, congelar los aranceles, eliminar los costos de egreso (estampillas, timbres, etc) y mayor transparencia respecto a los gastos de la Universidad, porque no tenemos claridad sobre el destino de todas las platas.

-¿Cuál ha sido la respuesta de las autoridades universitarias?

-En el Directorio hay varios empresarios y políticos que no quisieron reunirse con nosotros. Luego de dos meses de movilización, la Universidad propone rebajar efectivamente el costo de la matrícula, eliminando el descuento, lo que significa quedar al mismo precio que actualmente tiene, cuando eso se lo debió haber hecho en el 2009. Por lo tanto, no es un gran avance.

-¿Cómo son los aranceles de la Udec en comparación al resto de las Universidades?
-No son altos. De hecho, tiene varios de los aranceles más bajos, pero hay que tener en cuenta que acá están los estudiantes de los quintiles más bajos. Si bien es una de las mejores universidades del país, los jóvenes que entran acá son pobres…

-¿Por eso esperarían otra actitud de las autoridades universitarias?

- Claro. Deberían tener una mayor responsabilidad con sus estudiantes. Hoy, más allá del valor de los aranceles, hay que tener en cuenta que el costo lo asumen las familias. Por eso debe haber un esfuerzo conjunto del Estado y de los administradores de la Universidad que no ahogue a las familias. Por eso, además, nos interesa formar parte del control, porque sólo a través de la democracia en las decisiones podremos dirigir nuestros esfuerzos en un sentido que apoye a los estudiantes y sus familias.

-¿Qué arroja al análisis del estado financiero que la Vicerrectoría les entregó?

-Hay varias curiosidades: Por ejemplo, la empresa que audita a la Universidad hace seis años es la misma que auditó a La Polar, cuando además la Superintendencia recomienda cambiar la empresa auditora, no estar con la misma tantos años. Por otro lado, notamos que la cuenta de depósito a plazo de la Universidad se incrementó de 2010 a 2011 de manera estratosférica: pasó de tener cerca de 60 millones a tener casi 5 mil millones. Hemos preguntado a qué se debe esta situación y no hemos tenido respuesta satisfactoria, así como en otros puntos relacionados a glosas sin detalles y otros documentos.

MÁS PARTICIPACIÓN

-¿De qué manera estas situaciones económicas se relacionan con otra de sus demandas: la mayor democratización en la toma de decisiones?


-Es que si nos dicen que algunos esfuerzos no se pueden hacer porque cuestan tales sumas de dinero, entonces nosotros queremos ver si las cosas se están haciendo de la mejor forma, si la administración está avanzando con términos claros en relación a las necesidades de los estudiantes y trabajadores. Pero si no hay transparencia de parte la gestión, difícilmente podemos comprender cuando se nos dice que no.

-¿Cómo podría avanzarse en estos aspectos?

-Habría que comenzar porque en cada espacio de carrera se encontraran trabajadores académicos, no académicos y estudiantes, con un horario protegido de reunión. Es necesario discutir cuáles son los asuntos urgentes al interior de las Facultades, para luego analizar las diferentes áreas, desde las políticas de financiamiento a la visión de la Universidad, porque con el avance de los movimientos sociales, la Universidad debe ir siempre un paso adelante. Una universidad que no es democrática hoy no aporta al cambio que la sociedad está pidiendo.

-¿Hay voluntad de parte de las autoridades universitarias para avanzar?

-La mayoría de los espacios ganados dentro de la Universidad han sido gracias a movilizaciones. Actualmente las decisiones resolutivas la toman en su mayoría las decanaturas, los órganos colegiados; la fijación de arancel, matrícula o los espacios orgánicos los decide el directorio. Muchos aspectos del control de la Universidad no están bajo el control de las personas. No hay una real comunidad educativa, son todas las partes separadas, pero no integradas y tomando decisiones. Por eso hay que generar una lógica distinta.

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y ELECCIONES

-¿Cómo describirías el actual estado del movimiento estudiantil?

-Durante el primer semestre hubo un proceso informativo, muy vinculado con lo nacional. Pero una vez que a nivel nacional se determina dirigir las fuerzas hacia el Parlamento -cosa que a nosotros no nos parece- encontramos que era necesario dirigir los esfuerzos hacia los espacios locales y territoriales, que es desde donde experiencias como Freirina o Aysén han demostrado ser efectivas.

-¿De qué manera se construye desde lo local?

-Hemos logrado una articulación no sólo estudiantil, sino con sindicatos portuarios y pobladores. Por ejemplo, la reflexión respecto a los aranceles viene cuando enfrentamos lo local con lo nacional: exigimos gratuidad a nivel nacional pero en nuestra Universidad nos suben los aranceles y nuestras familias deben pagarlo.

-Y a nivel nacional, ¿en qué momento se encuentra el movimiento estudiantil?

-Este año no pudimos generar una movilización nacional como el año pasado, especialmente por influencia de Noam (Titelman, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile) que es mucho más conservador y que apuesta por el diálogo con los mismos bloques políticos que han dado una nula respuesta a nuestras demandas. Eso adormeció el ímpetu de las masas que lograron instalar desde la calle una temática a nivel nacional e internacional.

-Hay distintas visiones y estrategias…

-Es que estamos en una etapa de definición. Lo que sí, el movimiento puede llamarse ‘movimiento’ porque tiene elementos de memoria, tiene distintas alternativas en su conjunto y una contraparte identificada.

-¿Cuáles son esas alternativas?

-Hay posturas distintas, por ejemplo, en relación a las elecciones o al debate del presupuesto. Hay vías que van por la institucionalidad, por el consenso con los bloques, con las discusiones adentro de los partidos; hay otras corrientes más “ciudadanistas” que buscan ejercer presión y participación pero integrándose en la institucionalidad, a través de un barrido; y hay otra tendencia que apela más a la autonomía, a no vincularse con las instituciones ni los partidos, presionarlos, pero a la vez construir fuerza propia. Ahí esta la Aces (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios), la Universidad de Concepción y varias universidades de regiones, especialmente, porque en regiones se nota que la institucionalidad no da abasto para las exigencias sociales.

 

-¿Cómo ves el panorama en un futuro?

-Creo que el próximo año va a ser un año de estabilización, vamos a notar cómo las tendencias toman más cuerpo y se enfocan en perspectivas más sociales, ya no sólo educativas, porque se hace necesario generar un pliego más amplio y una multi-sectorialidad dentro de la organización social.

-¿Qué piensas del llamado de la Aces a no votar en las elecciones del próximo domingo?

-La Aces pone rostro a un amplio sector de la sociedad que hace un tiempo no era visible. El llamado a no votar –contrarrestado por campañas de propaganda institucionales- antes era una opción individual, pero hoy se plantea como una alternativa colectiva convocada, paradojalmente, por quienes no pueden votar porque son menores de edad. Lo que han podido generar estos jóvenes es importante a nivel social, porque la institucionalidad defiende su elemento de democracia, sabiéndose desgastada, no defiende otros mecanismos, sólo votaciones: cada cuatro año uno elige a quien determina las condiciones de su vida. No entregan a la gente la posibilidad de articularse y decidir. Cuando dicen que el voto es la forma de sacar a la derecha eso es despolitizar, porque se reduce la participación a sólo votar. Ha habido gente de la Concertación y de partidos que se dicen de izquierda en los municipios y nada ha cambiado en muchos años.

-¿Crees que votará más gente?

-Yo creo que el número de votantes no va a aumentar, de hecho creo que podría bajar, porque hay mucha gente no cree que sirva de algo votar. Se llama a votar, pero no se dice para qué ni por qué. La gente ha escuchado por décadas lo mismo, y ya no cree. Lo que hoy se necesita es construcción local.

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Crisis de la deuda o del capitalismo?


por Luke Stobart 

Lunes, 22 de Octubre de 2012 01:08

¿Crisis de la deuda o del capitalismo?
En este artículo se explica, más allá de todo lo que se ha dicho, de dónde viene realmente la crisis y por qué son inevitables en el capitalismo. [TAMBÉ EN CATALÀ]

Constantemente se habla en los medios de comunicación sobre las causas de la actual crisis y de su “solución”. Para el Gobierno, el contador de la crisis sólo se activó cuando el Estado se endeudó, haciendo que la “única receta” fuera el desmantelamiento del estado de bienestar. Intentan borrarnos la memoria de los grandes rescates al sistema financiero que hasta ahora, según algunos cálculos, representa el 21% del PIB estatal.

Otros reconocen que se cometieron “errores” antes de la crisis, pero limitados al “exceso de ladrillo”. La solución, para ellos, pasa por seguir por el mismo crecimiento neoliberal pero con más diversificación económica y transparencia. Esta idea se solapa bastante con la crítica más a fondo realizada por economistas de la izquierda combativa, según los cuales la causa de la crisis ha sido el “modelo español”, basado en la construcción, las inmobiliarias y los bancos.

Hay algo de verdad en esta idea. El año anterior a la crisis se construyeron más casas en el Estado español que en Alemania, Italia y el Estado francés juntos. El reciente “éxito” de atraer al Estado el mega proyecto Eurovegas demuestra que este modelo sigue en pie.
No obstante, hay problemas con ver la crisis en estos términos. Primero, muchos otros estados sufrieron o sufren una gran burbuja inmobiliaria, como por ejemplo hoy en día China y Brasil. Además surge la pregunta ¿por qué las inversiones de capital se concentran tanto en ciertos sectores? Para contestar esta pregunta es útil consultar las ideas de Marx y de economistas marxistas contemporáneos.

La fuente de beneficios


Marx identificó dos divisiones fundamentales en la sociedad. La primera divide la clase minoritaria que monopoliza los medios de producción (fábricas, oficinas y herramientas) de la mayoría, que para poder sobrevivir necesitan trabajar para los primeros. Tenemos el “lujo” de elegir trabajar para un capitalista u otro (si hay trabajo), pero estamos obligados a trabajar para la clase capitalista, que en consecuencia paga un salario muy inferior al valor real de nuestro esfuerzo y preparación. Así, el trabajo asalariado es la fuente última de todos los beneficios en el sistema, incluidos los que luego acaban en manos de banqueros en forma de intereses.

El proceso de explotación se intensifica debido a otra división clave en el capitalismo: la que se da entre los propios capitalistas. Al competir SEAT con Renault, por ejemplo, y viceversa, siempre hay una carrera para reducir costes. También los estados capitalistas compiten para atraer inversiones.

La competencia intercapitalista urge revolucionar los medios y métodos de producción (haciendo que Marx reconociera el carácter dinámico de la producción capitalista), que resulta en introducir nuevas máquinas y herramientas para producir lo mismo o más con menos trabajadores (crecimiento de “la composición orgánica del capital” según el término marxista). El primer empresario que invierte en sistemas nuevos, obtendrá la ventaja de ser el más eficiente, y poco a poco los demás capitalistas seguirán su pauta para no quedarse atrás.

Pero lo que es lógico para un solo capitalista, no siempre lo es para el sistema en su conjunto. A nivel global, ahora la clase capitalista emplea a menos personas en comparación con el capital invertido. El resultado es una crisis de rentabilidad, dado que es el empleo de personas (y no máquinas) lo que crea los beneficios. Esto lo admiten indirectamente los gobiernos cuando insisten en reducir los salarios para “recuperar la rentabilidad”. Varios estudios sobre la economía en el Estado español de las últimas décadas han identificado grandes caídas en la tasa de beneficios (o beneficios por inversión), lo cual desincentiva las inversiones ya que su único propósito es aumentar su valor.

Los gobiernos del PSOE y el PP han intentado contrarrestar este declive, y las diversas recesiones que lo acompañan, por medio de la precarización del empleo y otras políticas a favor del capital. Como consecuencia, junto con la estabilidad monetaria creada por la adopción del Euro, creció la economía, bajó el paro, pero se estancaron los salarios y aumentó la desigualdad social.

Ha habido una evolución reciente no tan distinta en otros países desarrollados. El economista marxista Guglielmo Carchedi muestra claramente que en el motor de la economía mundial, EEUU, ha habido una clara correlación entre el crecimiento de la composición orgánica del capital y la caída en la tasa de beneficios (véase el gráfico). También destaca que el crecimiento de la proporción de trabajo respecto a la maquinaria fue más rápido que el aumento de la tasa de explotación, haciendo inevitable la crisis.

Tasa de ganancias promedio (ARP)
y la composición orgánica del capital (C/V)
para los sectores productivos, 1948-2009

Las tendencias identificadas también provocaron la forma del estallido: la crisis financiera-inmobiliaria. Ante una situación general de baja rentabilidad, los capitalistas centraron sus inversiones en los “valores en alza”: primero, en las acciones de las empresas “puntocom”; luego, en la vivienda; en este último caso haciendo disparar sus precios. El “efecto riqueza” resultante animó a un peligroso e insostenible endeudamiento familiar que también ha sido un factor en la crisis.

Cuando pinchó la burbuja del ladrillo, este sector dejó de impulsar lo que era una economía débil en sus fundamentos para empujarla atrás. Intoxicó masivamente las cajas, hecho que se escondió hasta hace poco y que los dos grandes partidos no arreglaron, en parte por sus enormes vínculos con su gestión.

La crisis no es sólo de un sector o ni siquiera una crisis financiera; es claramente sistémica (también del sistema productivo). Además es mundial, gracias a procesos similares en países como EEUU, donde un colapso en un solo subsector inmobiliario contagió al sistema bancario mundial a causa de unir deuda de alto riesgo con deuda más segura en “nuevos productos financieros” opacos. Éstos se revendieron en cadena con el aval de las mercenarias de evaluación crediticia.

La crisis de la deuda de los estados (o “soberana”) es solo la continuación de esta misma crisis. No se redujo la crisis con los históricos rescates, sino que se convirtió en estatal. Cuando estalla otro banco, el último la corrupta Bankia, y el estado vuelve al rescate, el contraste con su pasividad ante los problemas mucho mayores de las personas se hace evidente y nos recuerda el origen de los males y quiénes deberían pagar por ellos.

Matando al paciente


Otra causa de la profundidad de la crisis en el Estado son las políticas de “austeridad” que imponen a los países periféricos de la eurozona, pues deprimen el gasto cuando menos se necesita hacerlo. Esto lo reconoce hasta el conseller de Economía de la Generalitat de Catalunya, Andreu Mas Colell, un recortador en serie que había atacado al PP por no hacer reformas suficientes. En una entrevista a la BBC reconoció que la medicina de los recortes “mataba al paciente”.

En gran parte estas reformas las imponen los líderes europeos, aunque sin resistencia por parte de los gobernantes neoliberales de la periferia. Los recortes salvajes adoptados por el PP en julio son casi idénticos a los previstos en el memorando del rescate debatido en el parlamento alemán semanas antes. Merkel y compañía no pueden ignorar que el control europeo directo sobre Grecia, donde se sustituyó a un presidente elegido por un banquero, contribuyó a derrocar a dos gobiernos pro-austeridad, junto con las huelgas generales.

Por tanto, durante la crisis soberana posterior en que entró el Estado español, han intentado disimular su control, o controlar indirectamente, principalmente marcando férreos máximos del déficit.

lunes, 22 de octubre de 2012

De la austeridad a la rebelión contra la deuda


Si la deuda no nos beneficia, ¡ni debemos, ni pagamos!





Jérome Duval

CADTM 


Intervención en la charla para el lanzamiento de la Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda del País Valenciano junto con Yorgos Mitralias del Comité contra la deuda, CADTM Grecia, 8 de junio de 2012, Valencia. 

Compañeras, compañeros,

Grecia constituye un laboratorio de las políticas mortíferas del capitalismo austero, un laboratorio como lo fue en su tiempo la dictadura chilena de los Chicago Boys con los resultados que conocemos, un laboratorio cuyas políticas se están planteando exportar al resto de Europa con el fin de aplicar un neocolonialismo devastador donde no existe más soberanía ni democracia, todo en nombre de la deuda. 

Los Chicago Boys que no pudieron finalizar el trabajo, aun con Reagan y Thatcher, quieren acabar con el estado de bienestar, cerrar el tema para un crecimiento capitalista destructor pero con intereses y reembolsos en alza para los acreedores. Ese sistema destinado a oprimir a los pueblos se basa principalmente en la aplicación de planes de austeridad o ajuste estructural. Con la complicidad activa de los gobiernos, de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo y del Fondo monetario internacional (FMI), las instituciones financieras que originaron la crisis especulan con las deudas de los estados y exigen el reembolso al precio de una austeridad salvaje. Se ha lanzado una ofensiva brutal contra una serie de derechos económicos y sociales de la mayoría de la población y más grave aún, contra la democracia en sí misma, empezando por Grecia donde nació.

Pero por otro lado, Grecia constituye también un laboratorio de repuestas sociales en contra de este pensamiento neoliberal que nos dicen único, sin alternativas. ¿No habría otras soluciones además de más recortes para pagar esa deuda insostenible? Manifestaciones y resistencias, movimiento Yo no pago y ocupaciones de plazas, se desarrollan exigiendo el no pago, allí como aquí.

Mientras vuelve a la recesión, España constituye también un laboratorio social con nuevas formas de movilizaciones como nos lo enseña el movimiento 15M. El nuevo gobierno, heredero del franquismo y ligado al Opus Dei, ha elegido la represión frente a esta fabulosa respuesta social. Ahora necesitamos que las caceroladas frente a Bankia se oigan no solamente en Madrid o Barcelona, que se oigan por todo el estado y más allá, superando tanto las fronteras regionales como las nacionales. ¡Que se oigan las caceroladas de Montreal en Canadá, donde los estudiantes luchan contra la subida de tasas universitarias, como aquí! ¡Luchemos juntos por una educación gratuita y de calidad, allí como aquí! 

Hoy, tenemos el placer de inaugurar la Plataforma Auditoria Ciudadana del País Valenciano con la presencia de Yorgos Mitralias, de Grecia. Es un fuerte símbolo político que nos enseña el carácter internacionalista de la lucha contra la deuda. De hecho, la Plataforma del País Valenciano nació y se desarrolla en el marco de una iniciativa estatal y más allá, euro-mediterránea.

El pasado 7 de abril en Bruselas, la Plataforma del Estado Español, participó en el primer encuentro y nacimiento de la red de auditorías ciudadanas de diferentes países: la Red Internacional Auditoría Ciudadana (International Citizens Audit Network – ICAN), bajo el lema “¡No Debemos! ¡No Pagamos!”. Fueron representados 10 países de Europa (Alemania, Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Francia, Italia, Polonia, Grecia, Portugal y España) y 2 países de África del norte (Egipto y Túnez). En estos países se desarrollan o están a punto de comenzar, auditorías ciudadanas de la deuda.

En su primer llamamiento, la red ICAN apoya las movilizaciones que se desarrollarán en los próximos días, pues estamos a una semana de las elecciones en Grecia… Llama también a una movilización de masas para el próximo otoño por un día de acción en solidaridad con el pueblo griego, contra la austeridad y la deuda, probablemente durante la Semana de Acción Global contra la Deuda y las Instituciones financieras internacionales (IFIs), que se celebra anualmente en octubre: este año coincidirá con el 25 aniversario de la muerte de Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso, quien apeló a la creación de un frente unido contra la deuda pública. Fue asesinado poco después, el 15 de octubre de 1987, sin duda por su lucha contra el neo-colonialismo causado por la deuda pública.

Sankara decía: « Los que quieren explotar África son los mismos que explotan Europa ». Veinticinco años más tarde, mientras el sistema de la deuda sigue provocando la usurpación de la soberanía popular y el empobrecimiento de la gran mayoría de la población en el sur, los pueblos del norte también son víctimas de una crisis de la deuda sin precedentes. Las fracturas se multiplican, Norte / Sur, Centro / Periferia…pero la línea real de demarcación se hace entre los que aprovechan del sistema de la deuda y los que lo padecen, entre una oligarquía capitalista que se desplaza de cumbres en cumbres y los pueblos que se hunden en la precariedad.

¿Anular la deuda? Es una cuestión de justicia social, y también económica. Entre 2008 y 2010, (sin considerar los importantes desembolsos a cajas de ahorro realizados en 2011 y lo que se prepara para el “saneamiento” de Bankia) el estado español ha inyectado más de 10.000 millones de euros para recapitalizar el sector bancario. A eso hay que sumar miles de millones adicionales en avales y garantías. También hay que añadir desde 2009, los recursos públicos transferidos a los bancos por el Banco Central Europeo (BCE) a un tipo de interés del 1 %, muy por debajo del tipo de mercado.

Esto, según el artículo 104 del Tratado de Maastricht, y posteriormente el 123 del Tratado de Lisboa, se prohíbe a los Estados, lo que les obliga a pedir dinero en los mercados financieros.

Los bancos privados, con todo este dinero público procedente de rescates y del BCE compran títulos de deuda de los estados, negocio muy rentable, sabiendo que el estado tuvo que incrementar sus emisiones de títulos de deuda, es decir endeudarse, para rescatar a los bancos. Y con el deterioro de las cuentas, los intereses suben… ¡para los bancos, para los acreedores! Se trata del mayor robo de la historia contemporánea, con los ladrones en el poder. Por eso tenemos que pedir cuentas ya. Y por eso participamos en la iniciativa 15MpaRato para llevar a cabo una querella contra Rodrigo Rato, experto en mala gestión, que suele demitir de su cargo antes de crisis como lo hizo en el FMI en el 2007. 

La movilización popular es la clave de la solución 

Vemos como fracasan los supuestos rescates… Las medicinas de los acreedores de Grecia, la famosa Troika, no curan. El primer “rescate” a los bancos de mayo de 2010 no ayudó al pueblo griego ni a su economía y tuvieron que enviar un segundo plan de endeudamiento de 130.000 millones de euros. Resultado: Grecia atraviesa su quinto año de recesión. Por todos lados las políticas de austeridad fracasan, se disparan las deudas publicas y se hunden las economías. Italia suma ya tres trimestres de recesión, España vuelve otra vez a la recesión y ayer, la agencia de calificación Fitch rebajaró el rating crediticio de España, aumentando la rentabilidad de la deuda…para los acreedores.

Fuera de la zona euro, el Reino Unido, Rumania y la República Checa, también se encuentran en recesión desde el primer trimestre del año 2012.

¿Quién teme la idea de Thomas Sankara de fomentar un frente de países endeudados y unidos contra el pago de la deuda? ¿De dónde viene la deuda? ¿A quién beneficia? ¿Quiénes son los verdaderos acreedores? ¿Por qué no existe ningún registro de los propietarios de títulos de deuda accesible al público? ¿Es legítimo priorizar el pago de la deuda ante cualquier servicio público como la sanidad o la educación? ¿Por qué el beneficio de las empresas del Ibex 35 en 2010 represento cerca del doble de los recortes del gobierno Zapatero para 2010-2011? ¿Perjudica los ingresos del Estado si la filial Exxon Mobil Spain no paga ningún impuesto como es el caso? ¿Tendría que endeudarse el estado como consecuencia? ¿Es normal ver a los acreedores recibir más que lo que van a recortar a la población? ¿Os parece legitimo ver el dinero huir, como siempre, prioritariamente a los acreedores financieros, quienes según los presupuestos generales de 2012, percibirán en España 28,8 mil millones de euros en intereses de la deuda, es decir, más de los 27,3 mil millones de recortes presupuestarios anunciados? Y eso sin tener en cuenta el mortífero recorte de 10 mil millones en educación y sanidad.

Estas son algunas de las preguntas que la Plataforma auditoria ciudadana ya empieza a contestar. Su primera tarea es movilizar, porque sin movilización no habrá victorias.

La auditoria ciudadana de la deuda pública con el objetivo de anular su parte ilegítima no es un fin en sí mismo, debe ser un primer paso hacia un cambio radical de sociedad. Detener los planes de austeridad injustos y que ahondan la crisis, instaurar una verdadera justicia fiscal europea y una justa redistribución de la riqueza, prohibir las transacciones con los paraísos judiciales y fiscales, luchar contra el fraude fiscal, transferir los bancos al sector público bajo control ciudadano, reducir radicalmente el tiempo de trabajo para crear empleos y al mismo tiempo aumentar los salarios y las pensiones, son algunas propuestas urgentes para construir otra Europa.

Pero, de inmediato, propongo la adopción de nuestra regla de oro, la que ponga por encima del reembolso de la deuda, el gasto público que permite garantizar los derechos humanos fundamentales irreducibles.

Frente a sus AAA, Austeridad, Austeridad, Austeridad, avanzamos nuestro AAA: Auditoria, Anulación, Alternativa política.

Si la deuda no nos beneficia, ¡ni debemos, ni pagamos!

Gracias.

Fuente: http://www.cadtm.org/De-la-austeridad-a-la-rebelion