lunes, 17 de diciembre de 2012

CHILE: La rabia hipotecada


Diciembre de 2012  Ricardo Candia/Clarín

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¿Qué tiene en común el soborno de rectores universitarios, los fraudes en casas comerciales, arreglines en licitaciones, leyes que entregan las riquezas de todos a un puñado de avaros y la existencia de un sistema político que se reparte la voluntad del pueblo como un botín de filibusteros?


Que cada una de estas actividades, por separado y todas juntas, son parte de la cultura que nos tiene a merced de un sistema hecho a la medida de las necesidades de un grupúsculo de sinvergüenzas que dominan el país a partir del día en que el dictador dejó todo bien amarrado una vez que salió hacia la sentina de la historia. De vez en cuando emerge un escándalo relacionado con riquezas que pasan de un lado a otro, sin diferenciarse mucho de lo que hace un “lanza” de calle San Antonio. Con una rigurosidad casi religiosa, en cada uno de esos golpes de mano se repiten personajes, linajes y militancias.

Del modelo, lo único que ha funcionado con una regularidad asombrosa, ha sido la virtud de unos para inventar cada día sofisticados métodos para robar y quedar impunes. Conductas como las que con frecuencia se han venido denunciando serían excepcionales en sociedades medianamente civilizadas, pero en nuestra cultura del consumo, de ganancia desmedida y avaricia sin límites, ganar dinero burlando las leyes que ellos mismos hacen es parte del paisaje cotidiano. Ya no parece asombrar a nadie.

Que aparentemente respetables rectores de universidades aparezcan en transacciones propias de traficantes, deja al descubierto que el sistema que forma los profesionales del país, que debiera ser naturalmente blindado a conductas propias de rateros, ha estado en manos de gente cuyo único norte es hartarse de más y más dinero. No importa cómo. En el fondo, la compraventa de acreditaciones no hace otra cosa que reflejar lo que el sistema finalmente es: un espacio en el que el más vivo manda y gana. Y que no importa que en esa pasada los estudiantes prisioneros de créditos y de incertidumbres, queden a la deriva triste del engaño.

Mientras tanto, el ministro de Educación, obligado a terciar en esas irregularidades vergonzosas, mira para otro lado, y simplemente dice que lo que es evidente para todos, no existe.

Y como siempre, cuando se trata de los poderosos, este tipo de robos llegará a los tribunales, se harán cargos y descargos, se pagarán fianzas y luego, como si tal cosa.

En otro rubro, por descuidos imperdonables algunos desubicados que no entienden eso de la libre empresa dan a conocer las ganancias de escándalo de las Isapres, que como todos sabemos es un robo en un estilo distinto, pero robo al fin. Y por esas mismas extravagancias del sistema se dan a conocer los ingresos de las AFP, que es otro cogoteo a los giles que cotizan en ellas. Ninguno de estos modernos saqueadores jamás llegará a pisar un estrado, porque son parte de la normalidad del sistema. No son una excepción, son la norma.

Por estos días se dan a conocer las ganancias de las principales empresas del país, y a nadie parece importar. Lo que debería ser un escándalo de gran magnitud, pasa a ser una noticia que transita sin pena ni gloria, sin siquiera inmutar a aquellos que pagan mes a mes para crear esas fortunas a través de sus eternas cadenas de créditos. Y con la misma impunidad se aprueba una ley que deja en las mismas manos de siempre toda la riqueza del vasto mar chileno, sin que muchos digan esta boca es mía, ni se denuncie a los que aprobaron dicha norma. Uno se pregunta ¿dónde está la rabia de la gente? La respuesta más probable es que esté hipotecada en algún banco.

Pero como no sólo del pan vive el hombre, el robo, el saqueo, el hurto, la estafa, el fraude, la ratería, el desfalco, la malversación, el pillaje, el timo, el atraco y la exacción también se verifican en aspectos no menos importantes, aunque no tan visibles como el contante y sonante de los millones. También se secuestra permanentemente la voluntad de la gente mediante la depurada técnica que ha alcanzado el sistema para manipular las conciencias y determinar las conductas. Un medio de los más eficientes para el efecto, las deudas eternas de la gente, se ha imbricado con la manipulación de la conciencia de esa gente mediante un sistema de comunicación que desinforma, deforma, controla y miente.

Como todo delito, estos también tienen sus cadenas de encubridores, cómplices, reductores y, cosa curiosa, promotores. Es el caso de los medios de comunicación en manos de los mismos dueños de todo lo demás, que se han transformado en máquinas de hacer verdades de las mentiras, noticias de cuestiones intrascendentes y oportunidades para surgir, de las deudas eternas. Crédito tras crédito, se ha trenzado esa larga cadena que esclaviza al que vive de un sueldo que le alcanza para pagar un par de letras, mientras calcula el momento preciso para solicitar el siguiente, que es ofrecido en colores convincentes por la televisión. Para estos artefactos de manipulación y engaño lo que no ofrece rédito no existe, y la realidad se expone como un sucedáneo maquillado de los escándalos de modelos de costumbres impúdicas, o rostros modelados por la necesidad insana de fama y dinero.

Chile ha llegado a ser un país de ganadores que no soporta a los perdedores. Para estos últimos se han alzado ciudades invisibles a las que con suerte llegan los canales de televisión para transmitir en directo los efectos de la última balacera. En esas zonas grises pululan quienes sueñan llegar a las ligas mayores, a prueba de fiscales y jueces, mientras se convencen que no es lo mismo ser un minorista emprendedor, que un mayorista famoso, bien vestido e impune.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 772, de diciembre, 2012

jueves, 13 de diciembre de 2012

Patricio Guzmán: “Los pueblos sin memoria no tienen futuro”


El cineasta chileno presenta el documental 'Nostalgia de la luz', sobre desaparecidos durante la dictadura de Pinochet


ROCIÓ GARCÍA, Madrid 13 dic 2012 
Patricio Guzman, cineasta, fotografiado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. / SAMUEL SÁNCHEZ



El dolor que persiste, el duelo que no se cierra. Esa es quizás la mayor tragedia ante la muerte. Una madre que cree que su hijo va a llegar a almorzar y no llega. Una madre que cree que llegará a cenar pero tampoco lo hace. Que aparecerá al día siguiente. Una semana, un mes, un año tras otro. “La figura de la desaparición es una de las mayores torturas a las que uno puede someter a una persona”. Patricio Guzmán no olvida. Es más, su cine es una lucha encarnizada contra el olvido, a favor de la memoria. De ese deseo de volver siempre a la memoria naceNostalgia de la luz, el documental del cineasta chileno que se puede ver en Madrid, en la Cineteca del Matadero, y en el que mezcla la pasión de unos astrónomos en el desierto de Atacama que miran al cielo con la tenacidad de unas mujeres que siguen buscando con sus propias manos, en esos mismos pedregales arenosos, los restos de sus seres desaparecidos durante la dictadura de Pinochet.
Aire decidido y resuelto, Guzmán (Santiago de Chile, 1941) no se arredra con facilidad. Todavía le queda mucho por mostrar y denunciar. Incluso cuando se encuentra con tantas dificultades para estrenarNostalgia de la luz, presentado en Cannes, premiado como mejor documental europeo por la EFA en 2010, avalado por el público en Toronto. Solo gracias a la persistencia de su hija Andrea, que organizó la búsqueda de financiación con aportaciones privadas, se ha conseguido finalmente estrenar en Madrid este trabajo, el primero de una trilogía de Guzmán sobre la memoria.
“Hay una generación de distribuidores y exhibidores que son limitados porque no cumplen con su público. En España, también, donde hay un público receptivo al que la industria no hace caso. A todo esto se une el hecho de que las televisiones, que son las que dan el dinero para producir los documentales, tienen miedo en su programación y no arriesgan nada. Todas las televisiones han rechazado programar este documental. ¿Quién se equivoca? ¿Nosotros o ellos? ¿El público que ha llenado las salas de los cines en los países donde se ha estrenado?”.
La posibilidad la ha ofrecido la Cineteca, donde hasta este próximo domingo se podrá asistir a la proyección de Nostalgia de la luz, de ese viaje al desierto que siempre estuvo en el corazón de Guzmán. “El desierto es el territorio del pasado, es un cofre enterrado en la arena, donde todo se encuentra. Es como un museo de la tierra. Es en ese desierto de Atacama, al norte de Chile, donde las mujeres siguen buscando a sus seres queridos y donde están establecidos los más importantes observatorios astronómicos. De ese cruce de dos columnas nace la película”.
Y siempre la memoria, que no la nostalgia. Ya lo hizo Guzmán con sus anteriores documentales, La batalla de Chile o Salvador Allende. “La memoria es una adquisición del mundo moderno, igual que los derechos humanos, que hace 40 años no se conocían, los derechos de la mujer o la libertad sexual y los derechos de los gais. De la ecología tampoco se hablaba. La memoria es un concepto que irrumpe a raíz del nazismo. La memoria no es una moda y se quedará entre nosotros para siempre. Los pueblos sin memoria no tienen futuro. Chile ha logrado una transición democrática, tiene una estabilidad económica aceptable, hay instituciones que se empiezan a restablecer, pero sigue dando la espalda a la memoria, igual que España. ¿Cómo es posible que haya aquí todavía mujeres con 90 años que sigan reclamando una sepultura para sus seres queridos?”. No son pocas las preguntas que se hace Patricio Guzmán, instalado en Francia después de un primer exilio en Cuba y otro más largo en España —“De aquí me fui porque no me dieron bola”—. No echa de menos ni las empanadas —“Siempre me hicieron mal”— ni la cueca chilena, ni el folclore. Sí añora esa época maravillosa que vivió durante los años de Gobierno de Allende, a donde llegó tras bregarse en la lucha antifranquista en la universidad en Madrid. “Nunca dejaré de amar la felicidad colectiva que se vivió con Allende, cuando todo un pueblo salió a la calle por primera vez en su vida, cuando los pobres invadieron el centro de la ciudad y lo celebraron con música y reuniones, un éxito nunca soñado nunca por nadie. Fue un estado de enamoramiento colectivo, un movimiento legal, sin armas, aplastado por un Golpe de Estado absolutamente desproporcionado. Cayó sobre nosotros el poder de todo un ejército con el apoyo económico norteamericano y acabó con la democracia más larga de América Latina”.
Tras el desierto de Atacama, Guzmán dirigirá sus pasos a la zona de la Patagonia y más tarde a la Cordillera de los Andes. Siempre a la búsqueda de la memoria. “Es lo único que de verdad tiene sentido”.

Huele a petróleo, gas, minerales y recursos naturales... el Premio Nobel Obama va por otra guerra, ahora en Àfrica.


El Pentágono busca más poderes para la lucha antiterrorista en el norte de Malí

Grupos yihadistas controlan parte del país y la Casa Blanca estudia pedir más poderes al Capitolio



Barack Obama, flanqueado por Hillary Clinton (a su derecha) y Leon Panetta (a su izquierda) en una reunión de gobierno en la Casa Blanca. / JEWEL SAMAD (AFP)

Mientras las tropas norteamericanas apostadas en Afganistán comienzan a replegarse, la Casa Blanca está considerando solicitarle al Capitolio una expansión de poderes para efectuar intervenciones armadas en África, donde ha detectado un incremento de la actividad armada de grupos locales asociados a Al Qaeda. En el Pentágono preocupa especialmente el caso de Malí, donde el primer ministro, Cheikh Modibo Diarra, dimitió el lunes después de ser detenido por los militares, que protagonizaron un golpe de Estado en marzo. Entonces se creó un vacío de poder que dio fuelle a una revuelta en el norte de país, que grupos radicales han aprovechado para imponer la sharia o ley islámica.

El presidente interino, Diouncounda Traore, ha nombrado primer ministro a Django Cissoko en sustitución de Diarra, según ha informado este martes la televisión estatal.

 “El Departamento de Defensa está extremadamente preocupado por la inestabilidad en Malí”, dijo el miércoles pasado Amanda Dory, subsecretaria para Asuntos Africanos en el Pentágono, durante una audiencia sobre Malí en el Capitolio. “El aumento del terrorismo en Malí amenaza a los ciudadanos norteamericanos, a sus intereses y a sus aliados en la región. Al Qaeda en el Magreb Islámico mantiene la capacidad de atacar las embajadas en la zona, y otros intereses occidentales, y atacar o secuestrar a ciudadanos occidentales para pedir rescate”, añadió.

Una heterogénea suma de grupos armados tomó en marzo las ciudades del norte de Malí, aprovechando una revuelta tuareg. Entre ellos se halla el Movimiento para la Unidad de la Yihad en África Occidental, a quien el viernes el Departamento de Estado norteamericano declaró formalmente “Grupo Terrorista Global Especialmente Designado”, algo que le permite al ejecutivo de EE UU bloquear los activos que tengan en territorio norteamericano y prohibir las transacciones de estadounidenses con él o sus líderes.

Gràfico: la situación en el norte de Malí.

Ese grupo se creó en septiembre de 2011 para expandir la yihad a África Occidental. Los grupos extremistas controlan ahora las localidades de Gao, Kidal y Tombuctú, donde han protagonizado secuestros, apedreamientos y torturas. En el Pentágono preocupa que desde el norte de Malí, una zona cuya superficie es mayor que la de España, se planifiquen ataques contra intereses norteamericanos y europeos, del mismo modo en que en los años 90 Al Qaeda empleó como base Afganistán.

Con el golpe de estado de marzo, acabaron dos décadas de democracia en Malí. Hasta el lunes, Diarra dirigía un ejecutivo interino, impuesto por tropas leales al capitán Amadou Haya Sanogo, quien preside un comité de reforma militar. EE UU sospecha que es el capitán Sanogo quien realmente controla el gobierno. El Departamento de Estado norteamericano ha rescindido cualquier ayuda que hubiera destinado hasta este año al gobierno de ese país. En 2011 envió 138 millones de dólares a Malí, para programas de ayuda al desarrollo. También ha evacuado a 200 norteamericanos que participaban en programas de cooperación.

“Estamos seriamente preocupados por la presencia y actividades terroristas y grupos extremistas en el norte de Malí”, dijo en una audiencia en el Capitolio el pasado miércoles Johnnie Carson, subsecretario de Estado para África. “Al Qaeda en el Magreb Islámico, el Movimiento para la Unidad de la Yihad en África Occidental y otros grupos afines han explotado el caos creado por el golpe de estado y la rebelión en el norte para afianzar su refugio en el norte de Malí e imponer su ideología radical en las poblaciones locales”, añadió.

La Casa Blanca y el Pentágono han ofrecido su asesoramiento a las naciones de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental para planificar una intervención armada en el norte del país, según revelaron fuentes oficiales la semana pasada. Pero han hecho poco más. Los países de África Occidental se han comprometido a ofrecer 3.300 soldados para ese cometido, pero necesitan apoyo y financiación de sus aliados occidentales. La secretaría general de la ONU ha dicho, en un informe crítico, que no queda claro cómo se gestionaría y financiaría ese contingente.

El Pentágono ha pedido prudencia a las naciones de África Occidental. El jefe del Comando África, general del cuerpo de infantería Carter Ham, dijo la semana pasada en un discurso en Washington que “la intervención militar puede ser un componente necesario, pero si va a haber intervención militar, debe ser exitosa”. “No puede efectuarse de forma prematura”, añadió, provocando notorias dudas sobre la confianza de los generales norteamericanos en el posible éxito de una misión militar africana, liderada, con toda probabilidad, por Níger, Nigeria y Burkina Faso.

Existen sospechas de que EE UU ha empleado ya drones, o aviones no tripulados controlados de forma remota, en Malí. El sitio web Magharebia, financiado por el Comando África del Pentágono, publicó en junio que un “ataque misterioso” con un drone, 200 kilómetros al norte de Tombuctú, había aniquilado a “siete terroristas de Al Qaeda”. El diario The Washington Post publicó en aquel mismo mes que el Departamento de Defensa norteamericano cuenta con un arsenal de drones en una base de Ouagadougou, en Burkina Faso.

OTAN, la alianza militar más terrorífica de la historia, amenaza América Latina



OTAN


Publicado el 11/17/12 • en Contrainjerencia

CEPRID – La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o NATO (por sus siglas en inglés) es la alianza militar más terrorífica y de mayor potencia destructiva, nunca antes concebida en la historia de la humanidad. En la actualidad es una grave amenaza para América Latina y el Caribe.

Estados Unidos y sus aliados europeos la crearon en el marco de la guerra fría con la intención de enfrentar a la Unión Soviética y sus aliados que se vieron forzados a responder la provocación occidental, creando el Pacto de Varsovia.

La Unión Soviética y su descalabro produjeron el fin del Pato de Varsovia y ya sin el fantasma del comunismo, la tétrica OTAN debía ir a descansar en el museo de las más grandes torpezas e infamias de la humanidad, pero no, Estados Unidos constituido en imperio inapelable y la Unión Europea como su fiel aliada, y con similares propósitos de dominación, decidieron no sólo mantener la OTAN, sino reforzarla con aviones, helicópteros, submarinos, naves de guerra de todo tipo y un ejército de aire, mar y tierra dotados de armas nucleares capaces de destruir -siete veces- la vida sobre la tierra y como si eso fuese poco, la OTAN dispone de armas químico-bacteriológicas y equipos militares dotados de tecnología de punta y de última generación, incluidos satélites espías. Además, las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y Europa, los servicios de espionaje o comunidades de inteligencia trabajan coordinadamente para dotar de toda clase de información a los comandantes de la OTAN al tiempo que definen estrategias y señalan objetivos bajo decisión del Presidente de Estados Unidos y de los Presidentes o Jefes de Gobierno de la Europa otanizada.

Los latinoamericanos y caribeños no tienen conciencia de la terrible amenaza que es la OTAN para la supervivencia de nuestros pueblos; hasta los dirigentes y líderes parecen considerar que la OTAN, al tener su sede en Europa, está muy lejos de nuestra subregión y, por tanto, no es una amenaza real para la paz del subcontinente y a menudo se olvidan que Latinoamérica y el Caribe fueron declaradas zonas libres de armas nucleares y de armas de destrucción masiva: químico-bacteriológicas, como olvidan, también, que cada base militar de Estados Unidos instalada en nuestras patrias, es potencialmente una base militar de la OTAN. Este es un peligro real que amenaza la vida de nuestros pueblos.

La OTAN está en América Latina y en el Caribe y en estos mismos días, Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN instalan una inmensa y sofisticada base en las Islas Malvinas para amedrentar a la República Argentina y su decisión de reclamar la soberanía sobre las islas, arrebatadas prepotente y abusivamente por el Reino Unido que no quiere deshacerse de su escabroso pasado colonial.

La base militar de la OTAN en las Islas Malvinas argentinas, es una amenaza directa a la soberanía y la paz de Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile. El Cono Sur de nuestra América está en peligro, bajo constantes amenazas de bombardeos, invasiones e intervenciones armadas e injerencias imperiales de toda naturaleza, y lo que es peor con la complicidad de algunos gobiernos de nuestras patrias que han permitido la vigencia de convenios militares de cooperación o la instalación de nuevas bases militares por parte de Estados Unidos, con burdos pretextos de ayuda humanitaria o para intervenir en desastres naturales y en el control del crimen organizado internacional, cuando en realidad son bases de control político, militar y económico para advenir al dominio neocolonial definitivo.

Pero cada vez los pueblos comienzan a despertar de letargos neocoloniales y al adquirir conciencia de los peligros que le acechan, América Latina y el Caribe empiezan a desempeñar el papel relevante en una serie de campañas que se han realizado en rechazo a la presencia de la OTAN y emplazan a Estados Unidos y sus aliados a la abolición de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Así quedó de manifiesto en Dublín, Irlanda, durante el III Congreso de la Red Internacional No a la OTAN-No a la Guerra, donde se reconoció el hecho incontrovertible de que los latinoamericanos y los caribeños tienen a la OTAN como un vecino peligroso y un invasor taimado y subrepticio, según decía el analista Luis Gutiérrez Esparza.

Desde esa campaña, se han realizado otras, y una de las más grandes manifestaciones públicas de rechazo a la maquinaria de guerra imperial, se produjo en Chicago en la Contra Cumbre de la OTAN, realizada en el pasado mes de mayo.

Tiene razón Luis Gutiérrez Esparza al señalar que los más de tres mil kilómetros de frontera entre México y Estados Unidos representan, a la vez, la frontera de América Latina con la OTAN; y más allá de que las bases militares estadunidenses en territorio latinoamericano son potencialmente bases de la alianza, la de Palanquero, en Colombia, ha sido específicamente designada para vuelos militares entre Sudamérica y África (hecho que adquirió una relevancia especial en el marco de la agresión de la OTAN contra Libia); y las bases militares británicas en las Malvinas y las Georgias que forman parte de la red global de la propia alianza guerrerista.

Harto conocido y por ello no menos reprochable, es que donde hay una base militar estadounidense, existe el peligro cierto de represiones y provocación a civiles y a gobiernos progresistas que, generalmente, terminan en golpes de Estado.

Los latinoamericanos y caribeños no pueden olvidar que la base estadunidense de Palmerola, en Honduras, fue el conducto del apoyo estadunidense a los golpistas en ese país que derrocaron al presidente Zelaya, y tampoco deben olvidar que el Pentágono y la CIA intervinieron en la planificación y ejecución del golpe de Estado express en Paraguay que depuso al presidente Lugo, y ahora se sabe que una de las razones fue la necesidad imperial de contar con una base militar en Estigarribia, “para controlar la Triple Frontera”.

No se debe olvidar que “el aeropuerto internacional panameño de Tocumen es utilizado por aviones estadunidenses de reconocimiento E-3 AWACS, los cuales vigilan permanentemente el espacio aéreo centroamericano; que se ha registrado una creciente presencia de buques de guerra estadunidense en la antigua base Radman, situada junto a la salida del canal de Panamá al océano Pacífico; o que Estados Unidos tiene planes para destacar aviones E-3 AWACS, Orion P-3 y transportes de carga C-17, en la base de Palanquero, en Colombia”. La presencia de las bases estadounidenses en Colombia se ha justificado con el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, pero en realidad representa una pieza del dispositivo militar global de Estados Unidos y patrocina un enfoque militar y unilateral de estos problemas, que impide su tratamiento regional, social, político, autónomo y multilateral. La militarización unilateral implica la desestabilización regional y su presencia en Colombia y en las zonas fronterizas, ha contribuido a agravar la crisis humanitaria, ambiental y social de vastas regiones.

“Una posible consecuencia es que los países que se sienten directamente amenazados por esta política estadunidense busquen, a su vez, recursos para reforzar su seguridad y se produzca así una nueva carrera armamentista en la región, provocada por Estados Unidos. Adicionalmente, la creciente presencia militar de Washington en América Latina, sigue la pauta estratégica de la globalización de la OTAN, la única alianza militar transnacional, que pretende desplazar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como el principal foro global y la más importante organización supranacional.

El Comando Sur de Estados Unidos, responsable de la planificación, coordinación y conducción de las actividades militares estadunidenses en América Latina y el Caribe, ha instalado bases militares con aeropuertos en Aruba-Curazao, Antillas Holandesas; en Palmerola, Honduras; y en Comalapa, El Salvador, además de las negociadas en Colombia; y pretende instalar otras más en Argentina, Paraguay, Perú, la República Dominicana y hasta en Brasil y Argentina.

En el ámbito global, dice Gutiérrez Esparza, pero también en el latinoamericano y caribeño, son indispensables la disolución y el desmantelamiento de la OTAN, en orden a contribuir a la seguridad internacional, a la estabilidad regional y nacional, a la democracia y a la paz. La OTAN significa más guerras. Nunca ha sido, ni será, una organización para la protección y la seguridad. Es únicamente una alianza militar creada para imponer la voluntad de las élites occidentales.

La OTAN es un pacto ofensivo

El mismo analista al referirse a la pasada Cumbre de la OTAN efectuada en Chicago en los días 21 y 22 de mayo de este año, en el complejo McCormick Place de Chicago, afirma que hoy más que nunca resulta importante saber, o recordar, que la OTAN no es un proveedor de seguridad internacional; tampoco, un socio confiable de las Naciones Unidas, a las que ha eclipsado y mutilado, ni de ninguna otra organización internacional, mundial o regional. Mucho menos desempeña el papel de una “alianza de las democracias”. La OTAN es un pacto ofensivo, sin ley y asesino, una amenaza para la humanidad; y América Latina la tiene a su lado: los tres mil kilómetros de frontera entre México y Estados Unidos, son la frontera latinoamericana con la OTAN”, reitera el analista.

La creciente presencia militar de Washington en América Latina sigue la pauta estratégica de la globalización de la OTAN. Por ello es muy importante para los latinoamericanos saber qué es y cuáles son sus objetivos. Pero el resto del mundo corre el mismo peligro. A la OTAN la hemos tenido frente a nuestras narices y nada hemos hecho. Hemos callado quizá por ignorancia o tal vez porque en algunas partes se cree, fatalmente, que ya nada se puede hacer, que ese es el orden establecido por el poder mundial y que no hay poder humano que lo derroque. Esa posición linda con el absurdo “a mí que me importa” o lo que es peor con la traición a su propia conciencia y a su pueblo.

Frente a esa realidad de miserias morales surgen otras voces a lo largo y ancho del mundo y en especial de nuestra América Latina para difundir el nuevo pensamiento y denunciar a este tipo de organizaciones que como la OTAN significan expansionismo, neocolonialismo, destrucción y muerte. Esas voces se identifican con el pensamiento rebelde y patriota que no temen denunciar al imperio y sus crímenes, a la OTAN y sus atrocidades. Allí están Luis Gutiérrez Esparza, Francisco Ramírez, Ernesto Velit Granda, Cesar Zubelet y organizaciones sociales, populares e intelectuales como el Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra, el Comité Independencia y Soberanía para América Latina -CISPAL y la Red Internacional No a la OTAN-No a la Guerra.
Francisco Rodríguez, escribía: La política internacional es un campo minado de estrategias que envían señales a veces claras, otras no tanto. Esto viene a colación de los encuentros del G-8 en Camp David, Estados Unidos y la cumbre del G-20 en Chicago, que tuvieron como foco la pesadilla de la recesión que sigue amenazando la posición de los países desarrollados. Seguido se realizó allí, la 25 reunión de la OTAN para tratar en agenda los compromisos militares de la coalición en Afganistán, Irak y especulando otra agenda secreta, el acercamiento de posiciones frente a Siria y la paranoia del desarrollo nuclear iraní. Al término de la Cumbre se suscribieron documentos que definen una postura común sobre Afganistán más allá del 2014, una línea conjunta ante el terrorismo y las tareas de defensa colectiva.

El propósito de restablecer la arquitectura de dominación mundial sigue su curso. Mientras una mano teje con hilos de hierro un orden global económico y financiero internacional concentrado; la otra, cierra el puño y sella a sangre y fuego una política militar hegemónica de alcance planetario.

La circunstancia que OTAN se haya reunido en suelo americano no pasa desapercibida, tampoco que la ONU participara, ya que aquella pretende legitimarse como el brazo armado del Consejo de Seguridad. Hasta ahora el escenario ha sido fundamentalmente europeo. En Estados Unidos se realizó una en 1978 que avanzó en un programa de defensa a largo plazo y, otra en 1999 que conmemoró el 50 Aniversario de la organización. Corrían entonces los tiempos del Consenso de Washington y las políticas neoliberales que muchos aplicaban por aquél entonces.

Trece años después, el escenario cambió. La UNASUR y la CELAC están modificando la geopolítica regional con enfoques de seguridad y defensa propios. Asimismo, el espectro político e ideológico se ha vuelto complejo, hay movimientos sociales fuertes y organizados en todos los países, gobiernos a la derecha como Chile; progresistas como Argentina o Ecuador y transiciones socialistas como Venezuela y Cuba. Otro tanto ocurre con las relaciones exteriores que orientadas por los principios de multipolaridad y autonomía soberana intensifican las relaciones Sur-Sur, como son los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador abriendo las puertas a China o Rusia, actores competidores de los Estados Unidos. Ni que decir del intercambio con Irán que causa escozor, al punto de pretender colocarnos en la antesala de los llamados Estados terroristas.

La cumbre de OTAN en Chicago, aunque no contemplase en la agenda a la región, envía una señal de advertencia sobre el potencial despliegue e intervención en cualquier espacio geoestratégico del mundo. Entre los argumentos a los cuales recurren están las potenciales amenazas terroristas, calificadas como tales por ellos, y en función de las cuales actuarán justificando la defensa propia o colectiva.

Nuestra América Latina y Caribeña debe oponer frente a la diplomacia militarista de la OTAN, la conformación de la región como zona de paz, al tiempo que fortalecer la Diplomacia de los Pueblos que trasciende las burocracias de los Estados y puede actuar como cortafuegos. De la misma forma ha de impulsar el desarrollo iniciado del Consejo de Defensa de UNASUR y una Doctrina regional de defensa colectiva. Asimismo promover el Consejo de Defensa de la ALBA propuesto recientemente por el Presidente Hugo Chávez. Solo mostrando una clara unidad de intereses y posiciones comunes, aún por encima de las diferencias, será posible contener los nubarrones y tormentas que a lo lejos se avisoran.

Para Ernesto Velit Granda, la OTAN es, en el mejor de los casos, una institución multinacional y supranacional, costosa y obsoleta. En el peor, que corresponde a la realidad más puntual, es la principal amenaza a la estabilidad, la paz y la supervivencia del mundo y del género humano. Sostiene que la OTAN cada vez recibe más recursos financieros, tecnológicos, humanos; sin adversario específico al frente -el Pacto de Varsovia desapareció con la Unión Soviética y la llamada comunidad socialista de Europa del Este-, funciona como una alianza militar al servicio de Estados Unidos y sus principales aliados de Europa Occidental; lleva a cabo una irresistible expansión global y en los planes de sus líderes y estrategas, está encaminada a sustituir a las Naciones Unidas como la principal -y posiblemente única- organización internacional.

Velit Granda agregaba que para entender qué es la OTAN y el peligro que representa, es preciso adentrarse en su cada vez más amplia y complicada estructura. No solamente ha creado el primer ejército global con capacidad de reacción inmediata, siempre a la sombra del poder militar estadunidense, sino que amplía su presencia virtualmente a todo el mundo, mucho más allá de los límites del Atlántico Norte impuestos por su norma constitutiva, el Tratado de Washington, firmado el 4 de abril de 1949.

En América Latina, la OTAN actúa indirectamente, a través de Estados Unidos; o de manera directa, con asociaciones, maniobras militares y estatus especiales, como el conferido a Argentina en 1998, como aliado especial extra-OTAN. A partir de este discutible privilegio, los argentinos participaron en el contingente de la OTAN que se encuentra en Kosovo, bajo un singular mandato de la ONU.

En 1977, la dictadura militar argentina se enfrascaba, junto con otros gobiernos represores del Cono Sur, en conversaciones con Sudáfrica –entonces sometida al régimen ultraderechista del apartheid—, acerca de la creación de una alianza militar para la defensa del Atlántico Sur, en la que estarían incluidos Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. Se hablaba entonces de dos posibilidades: una extensión de la OTAN hacia el sur, mediante la incorporación a la alianza atlántica de Argentina, Brasil y Sudáfrica; o el surgimiento de un nuevo pacto militar, basado esencialmente en esos tres países, mismo que en los escritorios de planeación de Buenos Aires y Washington ya tenía nombre: Organización del Tratado del Atlántico Sur (OTAS).

La OTAS desapareció incluso como concepto en el entorno de la guerra de las Malvinas, pero la expansión de la OTAN hacia América Latina y el resto del mundo, es una realidad. La Unión Europea se encuentra cada vez más subordinada a la OTAN. Se ha establecido específicamente que la UE puede utilizar la estructura militar de la alianza para misiones de paz. Algo similar ocurre con la Organización de las Naciones Unidas. Conforme al artículo tercero del Tratado del Atlántico Norte, carta constitutiva de la OTAN, “las partes, actuando individual y conjuntamente de manera continua y efectiva mediante la aportación de sus propios medios y prestándose asistencia mutua, mantendrán y acrecentarán su capacidad individual y colectiva de resistir a un ataque armado”, recordaba Velit Granda; es decir, sus respectivas estructuras militares están siempre en interrelación; y una base de cualquier país miembro de la alianza, es potencialmente una base de la superpoderosa alianza militar.

Maniobras de ejércitos latinoamericanos con la OTAN

La OTAN cada vez está más cerca de América Latina y del Caribe. ¿Sabía usted que Chile, Brasil, Colombia, Perú, la República Dominicana y Uruguay, además de México, en inesperada y desalentadora presencia, han participado en maniobras navales militares con los estadunidenses y algunos de sus aliados de la OTAN, como Alemania y Canadá?

El caso de México es desalentador. Participó en el primer mayor ejercicio táctico antiterrorista de fuerzas multinacionales en territorio estadunidense. Por otra parte, Granda denunciaba que se “tiene conocimiento, además, de la instalación de 10 bases “anticrimen” en México, producto de una sigilosa negociación bilateral con Estados Unidos, que representa una amenaza tanto para la seguridad nacional mexicana como para los países latinoamericanos, puesto que pueden convertirse en otras tantas bases militares estadunidenses. Esta información, filtrada por la propia embajada estadunidense, da a conocer un documento enviado por el presidente Barack Obama al Congreso, en el cual anuncia que la Secretaría de Seguridad Pública mexicana construye las bases y “pronto” entrarán en operación tres de ellas.

En este contexto, la publicación especializada Jane’s Intelligence Weekly, dio a conocer que “la primera iniciativa anunciada por Carlos Pascual, nuevo embajador de Estados Unidos, implica una extensión piloto del programa E-Trace en México a mediados de septiembre, con cobertura nacional completa programada para finales de 2009. E-Trace utiliza la tecnología digital para rastrear el origen de las armas confiscadas a los cárteles mexicanos de la droga, e identificar las rutas de tráfico de armas

El Movimiento Internacional No a la Guerra, No a la OTAN, acordó en Berlín informar de manera puntual, permanente y accesible a la sociedad civil en todo el mundo, sobre los riesgos y peligros de una militarización global conducida por la alianza atlántica con Washington como director de orquesta.

Dentro de la estrategia aprobada por los asistentes al congreso, figuran conferencias, reuniones, seminarios, actos públicos de información y difusión, manifestaciones de protesta, trabajos de cabildeo con legisladores y gobernantes y eventos programados paralelamente a las cumbres y los encuentros bilaterales o multilaterales.

No debe perderse de vista el hecho de que en el centro de las proyecciones estratégicas de la OTAN, figuran los recursos naturales de América Latina: no solamente el petróleo o minerales estratégicos, sino los relacionados con la supervivencia de la humanidad, como el agua y la biodiversidad.

En forma paralela, Washington establecerá bases navales en Panamá: en Bahía Piña, provincia de Darién, limítrofe con Colombia; y en Punta Coca, al sur de la provincia occidental de Veraguas.

Por otra parte, el Pentágono negociaba con el gobierno de Alan García, en Perú, el restablecimiento de una base militar en Pichari, provincia de Ayacucho, aunque el Departamento de Estado insista en desestimar la información. Sin embargo, no pudo negar que Estados Unidos ayudará al gobierno peruano a modernizar las instalaciones. De hecho, se trasladaron a Pichari algunos de los equipos que se encontraban en Manta, Ecuador.

En el Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales, se considera que la globalización de la OTAN es una realidad en crecimiento; y esta visión estratégica, impulsada desde Washington, arrastra no solamente a Europa Occidental, sino proyecta su sombra intervencionista sobre América Latina, que al tener en México frontera con Estados Unidos, la tiene asimismo con la propia alianza.

En el ámbito latinoamericano, el objetivo es crear un cerco militar contra los países que no acaten las directrices geopolíticas y geoestratégicas de Estados Unidos. Los gobiernos, la clase política y sobre todo, la sociedad civil, tienen cada vez más claro cuál se pretende que sea el papel de la OTAN en el mundo actual y de cara al futuro.

En la concepción geoestratégica de los altos responsables de la política exterior estadunidense, la OTAN debe ir desplazando a Naciones Unidas del eje de la concertación internacional. El máximo organismo global, supranacional, deberá ser, conforme a dicha visión, una estructura militar que supedite los intereses políticos a las grandes decisiones geoestratégicas tomadas en los círculos superiores de la Casa Blanca y el Pentágono.

En todas las capitales latinoamericanas cunde la certeza de que además de fortalecer la estructura militar de la OTAN, sus integrantes, encabezados por Estados Unidos, buscarán establecer vínculos renovados y más estrechos con los organismos internacionales más importantes, mismos que a la vez irán siendo minados y cooptados; e incluso con organizaciones no gubernamentales de carácter global, regional y nacional, a las cuales esperan convencer de las bondades de programas colaterales de la alianza, como la Asociación para la Paz, nombre eufemístico que disfraza la incorporación de países como aliados de segundo nivel.

El proceso de elaboración de un nuevo concepto estratégico para la OTAN global, ocasionará fuertes diferendos políticos, no sólo entre los integrantes de la alianza, sino en el resto del mundo. Por ejemplo, las amenazas que percibe actualmente la OTAN han dejado de ubicarse en una zona geográfica específica –la que ocuparon las desaparecidas Unión Soviética y comunidad de naciones socialistas de Europa central y oriental—, para abarcar a todo el mundo.

¿Cómo habrán de combinarse las obligaciones y responsabilidades de la defensa colectiva, con la existencia de una fuerza de reacción rápida, poderosa y efectiva, capaz de trasladarse en corto tiempo al más remoto rincón del planeta? Estas misiones expedicionarias son consideradas cada vez más prioritarias no sólo por Estados Unidos y la OTAN, sino incluso por la burocracia dirigente de la ONU.

Los estrategas de la OTAN trabajan afanosamente en un conjunto de directrices que determinen las condiciones para llevar a cabo “acciones solidarias” de intervención militar contra “Estados fallidos”, concepto que en este caso, no es sino un eufemismo para designar a los gobiernos o regímenes incómodos, principalmente aquellos que no acepten los dictados de Washington y sus aliados europeos. Será preciso insistir, ante los gobernantes, los actores políticos y la sociedad civil latinoamericana, en la urgencia de un rechazo tajante a los propósitos de subordinar a todos los organismos internacionales, incluidas la ONU y, por supuesto, la Organización de Estados Americanos, a los planes y los objetivos de la OTAN; y reforzar en todo el mundo la acción de la sociedad civil para que este peligroso residuo de la guerra fría desaparezca de una vez por todas y para siempre. Cesar Zubelet, en un análisis especial para Aluvión Popular sostenía que la instalación de las bases militares norteamericanas en zonas estratégicas de Centroamérica y el Caribe, tuvo sus orígenes con la apropiación del Canal de Panamá, ahora devuelto a esa Nación; en este lugar se estableció el centro de operaciones para toda región del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos.

Añadía que en América Latina, la estrategia estadounidense incluye la instalación de nuevas bases militares, el refuerzo de las bases ya existentes, el entrenamiento de militares latinoamericanos, la venta de armas, la instalación de sistemas de vigilancia y espionaje, y el apoyo a mega-proyectos energéticos y de infraestructura para la explotación de los recursos naturales.

El objetivo de la política exterior norteamericana es defender los intereses de las grandes empresas y garantizar el control principalmente del petróleo, el agua y la biodiversidad.

Un rosario de bases militares

En Centroamérica desde la región el Mar Caribe, el control lo ejercen a partir de las bases militares establecidas en Panamá, donde el Departamento de Defensa Estados Unidos acordó con el gobierno panameño la construcción de 11 bases aéreo-navales sobre las dos costas del país. Dos es esta bases serían instaladas en la Bahía Piña, en la provincia del Darién, fronteriza con Colombia, y en Punta Coca, en la provincia de Veraguas. Además la administración panameña informó que las bases aeronavales estarán instaladas en el Pacifico en la Isla Galera, Mensabé en Los Santos, Quebrada de Piedra en Chiriquí Grande e Isla Colon, en Bocas del Toro, Sherman en Colón, El Porvenir y Puerto Obaldia en Kuna Yala.

En Honduras está la base área de Palmerola, en la ciudad de Comayagua, lugar al que fue trasladado el presidente Manuel Zelaya luego de ser derrocado por un Golpe de Estado, el 28 de junio del 2009. También está la base militar en Soto Cano, ubicada a 97 kilómetros de la capital: desde acá la “contra” lanzaba sus ataques terroristas, escuadrones de muerte y misiones especiales, a Nicaragua y a El Salvador. Ahora planea instalar una nueva base militar en las Islas de la bahía.

En El Salvador está la Base Militar Comalapa, plataforma pequeña que se utiliza para el monitoreo satelital y como apoyo a las bases más grandes de la región (como la que funcionó en Ecuador). En Costa Rica se encuentra la base Militar Liberia. Vale recordar que el gobierno costarricense firmó un acuerdo de “cooperación de seguridad y vigilancia contra el terrorismo y el narcotráfico” con el Ejército norteamericano. La primera fragata que llegó a este país tiene el nombre de IWO JIMA, el mismo nombre de la isla Japonesa que recuperó Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

En Isla de Aruba está la base Reina Beatriz, que está en la isla de las Antillas Menores, a 25 kilómetros al Norte de la península de Paraguaná, al Noroeste de Venezuela y al Sur del Mar Caribe, justo al Oeste de la Isla de Curazao. Este es un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos.

En la Isla de Curazao está la base militar Hato; este es un país autónomo del Reino de los Países Bajos situado en el Sur del Mar Caribe, a unos 50 kilómetros de la costa occidental de Venezuela.

En el territorio de la República de Cuba, el gobierno estadounidense instaló ilegalmente en la Bahía de Guantánamo, en el 2002, un centro de detención o campo de concentración de alta seguridad para los supuestos terroristas que el imperio detiene en los países de medio oriente, especialmente Afganistán. En este lugar además llevan a detenidos de otras cárceles secretas que tiene la CIA en el mundo. En Colombia, en el marco del Plan Colombia se instalaron las bases de Tres Esquinas, Toleimada, Apiay Palanquero, Bahía Málaga, Malambo y Cartagena.

Perú cuenta con dos Bases Militares: Iquitos y Nanay. Estas bases pertenecen a las fuerzas armadas peruanas, pero fueron construidas y son usadas por soldados estadounidenses que operan en la zona fluvial Nanay y en la Amazonia peruana.

En Paraguay, llaman la atención al menos dos instalaciones militares de distinto uso y magnitud por donde circulan tropas extranjeras. Una de ellas es un destacamento de la DEA, en la localidad de Pedro Juan Caballero, ubicada al Noroeste de Asunción, en el límite con Brasil. La otra es la Base Mariscal Estigarribia, en el Chaco paraguayo, a 250 kilómetros de la frontera con Bolivia.

Vale recordar que en Ecuador funcionó, hasta el 16 de julio del 2009, la Base militar de Manta, principal centro de espionaje electrónico con tecnología satelital del Pentágono, desde allí partían diariamente los aviones espías de la armada de los Estados Unidos, y se piensa que también partieron los aviones que asesinaron a Raúl Reyes, ya que está su base clandestina estaba instalada en Angostura en territorio ecuatoriano..

Ya no es un secreto que en las Islas Malvinas, la OTAN tiene una Fortaleza Militar, ya que el Reino Unido tiene emplazados a 1.700 hombres, seis aviones de combate, una flota de helicópteros, una estación de radar y una batería de misiles.

Al respecto el integrante de la Asamblea Legislativa de las Malvinas Jan Cheek, indicó: “tenemos una fuerza lo suficientemente grande como para disuadir a la Argentina de cualquier intento de invasión”; las declaraciones las realizo cuando la compañía Rockhopper Exploration informó que había encontrado crudo de buena calidad en la cuenca norte del archipiélago.

La Base Aérea de Mount Pleasant o Monte Agradable está ubicada a 70 kilómetros al Suroeste de Puerto Argentino, es una base militar de la rama aérea de las Fuerzas Armadas Británicas, emplazada en la Isla Soledad, y cuenta con entre 4 y 6 aviones de combate Eurofighter Typhoon, un Vickers VC 10 para reabastecimiento en vuelo, un C13011 Hércules y dos helicópteros EH-101 para búsqueda y rescate, y otros 4 helicópteros Chinook para transporte.

La Royal Navy es el más antiguo de los cuerpos militares británicos en el lugar; cuenta con un buque mayor, un buque logístico, y un submarino nuclear que patrulla la zona. Vale recordar que en Monte Agradable se entrenaron las tropas de soldados que luego desembarcaron en Afganistán e Irak.

Un tema no menor son las bases militares de la Unión Europea en nuestra región: según la presidenta del Movimiento por la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, Rina Bertancini, “Gran Bretaña posee en la Isla Ascensión, ubicada en medio del Océano Atlántico, una de las instalaciones que actúan como posta de servicios y apoyo logístico a las fuerzas aliadas que pasan cerca como quedó comprobado durante la Guerra de Malvinas, cuando tanto en Ascensión como en la base militar inglesa de Gibraltar (España), permitieron a la Marina Real y a la Real Fuerza Aérea llegar al Atlántico Sur con mayor rapidez y menor necesidad de enviar combustible de aviones cisterna para el suministro del equipamiento en la línea de frente”.

Otra pequeña unidad británica se encuentra en Bélice, un país del Mar Caribe que limita con México al Norte y con Guatemala al Oeste y al Sur; aunque el gobierno británico en 1994 dio por concluida su presencia en esa Nación, todavía conserva tropas que realizan entrenamientos de guerra tropical.

La Isla de la Martinica es un departamento de ultramar francés ubicado al Norte de Santa Lucía, en aguas del Mar Caribe, donde el Ejército francés cuanta con 150 efectivos, incluyendo el 33er. Regimiento de Infantería con sede en la capital, Fort de France, en la cual se encuentra emplazada la Marina de Guerra con 500 efectivos, junto a 4 barcos, varios helicópteros y un avión de vigilancia marítima. En Guadalupe, pequeño archipiélago de las Antillas, en el Mar Caribe, está el Departamento de ultramar de Francia que se encuentra a 600 kilómetros al Norte de las costas de América del Sur y al Sureste de la República Dominicana; en este territorio se halla el 41º Batallón de Infantería de Marina. Al mismo tiempo la armada se refuerza con un avión de la Fuerza Aérea y con 200 efectivos con base en Lamentin, en la zona militar de Raizet, e incluye 3 aviones y varios helicópteros. Las fuerzas francesas en las Antillas se complementan con 400 civiles, 1.250 tropas de gendarmería y 1.050 del servicio militar.

De la misma manera la Guayana francesa alberga a 1.300 efectivos de ejército, entre ellos el 9º Regimiento de Infantería de Marina, y el 3er. Regimiento extranjero de Infantería. La armada, igualmente, tiene 180 personas y posee una fuerza naval en la Estación de Degrad des Cannes, con 2 buques de patrulla y 2 lanchas de alta velocidad para la vigilancia marítima costera, operadas por la gendarmería. La Fuerza Aérea también tiene una base en Cayena y en Saint- Juan du Maroni, y la gendarmería cuanta con 750 efectivos en cinco escuadrones móviles. De esta forma observamos que Francia, miembro de la OTAN concentra en el Norte de América del Sur y en el Mar Caribe una fuerza militar permanente, de por lo menos 8.000 efectivos diseminados en bases terrestres aéreas y navales, en tres lugares de la región que rodean a Venezuela por el Este y el Norte, que sumado a la reactivación de la IV Flota, y la creación de nuevas bases estadounidense son utilizadas para intimidar y frenar los procesos sociales que se desarrollan en América Latina.

De esta manera vemos como se llevan adelante los planes de desestabilización contra los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas, como sucede en los casos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba; junto con el Golpe de Estado en Honduras. Cada base militar de la OTAN en nuestra América, no es solo una amenaza terrible para la región sino que es un atentado a la dignidad de los pueblos y a la soberanía de los estados.
El proceso de militarización en el Continente ha generado el aumento de las violaciones a los derechos humanos, la represión a los movimientos sociales, el desplazamiento y la migración forzada de millones de personas, y la destrucción del ambiente, por eso es necesario detenerlo, sostenía con toda razón, el internacionalista Cesar Zubelet.

En toda guerra mueren, asesinan, pervierten, destruyen, y es la sangre inocente de hombres, mujeres y niños la que se derrama a raudales. En un ataque nuclear la humanidad desaparecerá y Estados Unidos y la OTAN tienen suficientes bombas para acabar con toda la vida de la tierra en más de siete veces, y si pocos quedan después de la hecatombe, la IV Guerra Mundial será con palos, piedras o arcos y flechas, para parafrasear al genio del siglo XX Albert Einstein. Estados Unidos y Europa conocen del dolor de la pérdida de vidas humanas de sus preciosos e irremplazables soldados anglosajones, caucásicos o de cualquier otra etnia que hayan servidos a sus intereses colonialistas o de dominación neocolonial, pero sobre todo les duele los costos de indemnizaciones y seguros de vida o discapacidades, razón por la que Estados Unidos y la OTAN prefieren privatizar las guerras si éstas se desatan contra los pueblos pobres, inviables, “Estados fallidos” e “inferiores” del Tercer Mundo. Las guerras actuales han sido privatizadas y en ellas intervienen mercenarios “sin dios ni ley”, y en América Latina un claro ejemplo está en lo ocurrido en las Islas Malvinas y en Colombia con la famosas Dyncorp. Los mercenarios del imperio tienen la palabra.

Ahora es el compromiso: La Red Internacional No a la Guerra – No a la OTAN, el Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (México) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Argentina), organizan en Buenos Aires, Argentina, la Conferencia Intercontinental ’Paz, Desarme y Alternativas Sociales – Ante la OTAN Global’, el 13 y 14 de diciembre de 2012, que se enfocará en las políticas y estrategias mundiales de la OTAN y sus implicaciones para el Sur Global, especialmente en América Latina; así como en las alternativas políticas, sociales y humanas que ofrece el Sur Global para la paz, la seguridad y el medio ambiente.

El Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra y el Comité Independencia y Soberanía para América Latina -CISPAL- se unen a esa convocatoria por América Latina, la paz y la vida.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Los fondos buitres: Quiénes son y cómo se juntan




ALAI, América Latina en Movimiento 
2012-12-04
 Raúl de Sagastizabal

Es curioso, pero para algunos los fondos buitres son fondos de inversión o bonistas que no ingresaron al canje, pese a que a esta altura nadie puede desconocer las prácticas deshonestas e ilegales de estos depredadores financieros[i], que se dedican a la compra de deudas soberanas con el único fin de litigar contra ellas.
Elliott Associates y sus colegas del rubro buitres, tienen un largo historial a ese respecto: la compra de deudas con el propósito de entablar juicios contra ellas.
Según la legislación de Nueva York, jurisdicción en que se dirime el juicio de los fondos buitres contra Argentina, es ilícito comprar deuda con la intención y el propósito de litigar contra ella (N.Y. JUD. LAW § 489: NY Code – Section 489: Purchase of claims by corporations or collection agencies[ii]); sin embargo, hasta ahora, de un modo u otro, los fondos buitres han logrado evadir la condena prevista en la norma.
Estas prácticas no son nuevas; en realidad son tan viejas como el fraude y la avaricia, pero durante mucho tiempo estuvieron confinadas a negociados con deudas privadas (compra de empresas en quiebra o acciones en baja, pagarés, etc.); hasta la década de la deuda del mundo en desarrollo y los programas posteriores de reestructuración.
Fue entonces que un grupo de pillos de la peor especie encontró la manera de hacer un negocio sumamente reprobable –e ilícito si se aplicara correctamente la ley– pero muy rentable y de bajo riesgo: comprar por unos pocos peniques bonos soberanos de países que estaban en crisis de la deuda o reestructurando esta última, y litigar contra esas tenencias, para cobrarse luego capital e intereses, más honorarios de abogados y costas y costos, cuando esos países recibieran nuevos préstamos o programas de asistencia financiera, o bien chantajeando al país a la hora en que este tuviera que pagar a los acreedores que sí participaron en las reestructuraciones[iii].
Esto último es lo que está ocurriendo hoy contra Argentina; no es el primer caso, ni será el último; por el contrario, el endeudamiento insostenible de la periferia europea preanuncia litigios en aumento, a menos que en Nueva York los jueces y los políticos resuelvan finalmente poner coto a estas prácticas perversas.
A mediados de los noventa, Elliott Associates compró deuda peruana[iv] luego que el país entrara en proceso de reestructuración en el marco del Plan Brady, demandó al Perú ante los tribunales de Nueva York, perdió en primera instancia pero ganó en segunda, y en el momento en que el Perú tenía que pagar a los tenedores de Bonos Brady consiguió una orden de embargo contra el dinero del pago peruano, de tal suerte que el Perú, sin tiempo para apelar, tuvo que pagarle primero a los fondos buitres para no incurrir en incumplimiento soberano.
Quiénes son y cómo se juntaron
En el caso peruano ante tribunales neoyorquinos (Elliott Associates contra Perú[v]), el Juez Robert W. Sweet, del Juzgado Federal de Primera Instancia de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, que falló en 1998 a favor de Perú , relata en detalle en su sentencia como se juntaron, Paul Singer, dueño de Elliott y financista del fondo, con Jay Newman, experto en la compra de deuda soberana del tercer mundo, que venía nada menos que de Lehman Brothers y Morgan Stanley, y abogados especialistas en litigar contra Estados.
En la sentencia, en lo pertinente, el Juez Sweet relata lo siguiente: 
II. Elliott compró la deuda peruana con la intención y el propósito de entablar acción judicial
Elliott compró la deuda peruana con la intención y el propósito de entablar un juicio. Tal intención y tal propósito pueden inferirse de la estrategia de inversión utilizada por Elliottlos antecedentes profesionales de las personas que se juntaron para materializar el proyecto de la deuda peruana, la dilatación, por parte de Elliott, del cierre de las operaciones de adquisición de la deuda peruana hasta que el Segundo Circuito esclareciera los riesgos post-litigio en el caso Pravin Banker, la carencia de credibilidad de las alternativas propuestas por Elliott y la conducta del antedicho con posterioridad a las compras.
A. Los asesores de Elliott en materia de deuda de los mercados emergentes tenían experiencia con la compra de deuda garantizada por el Estado y la interposición de demandas con respecto a la misma.
Elliott conformó un equipo de inversión para la compra de deuda en los mercados emergentes, cuyos miembros fueron principalmente, Jay Newman (a quien en lo sucesivo se denominará “Newman”), Andrew Kurtz (a quien en lo sucesivo se denominará “Kurtz”), experimentado analista y administrador de cartera de Elliott, Paul Singer (a quien en lo sucesivo se denominará “Singer”), fundador y presidente ejecutivo de Elliott, y Ralph Dellacamera (a quien en lo sucesivo se denominará “Dellacamera”), jefe de negociación de Elliott. Adicionalmente el equipo contrató los servicios de Michael Strauss, en calidad de asesor externo.
Antes de su primer encuentro con Newman, Elliott jamás había invertido en deuda de mercados emergentes. Elliott es un fondo de inversión que, en la época en que se conformó el equipo de negociación de deuda garantizada por el Estado, se dedicada a la compra de activos afectados que en su opinión habían sido subvaluados en el mercado. Entre estos activos se incluían empresas deudoras en quiebra, empresas recién salidas de una situación de quiebra o empresas que tenían que declararse formalmente en quiebra.
Singer, Kurtz y Dellacamera no tenían experiencia con la deuda de mercados emergentes. Por lo tanto, Elliott confió en la experiencia y recomendaciones de Newman al comprar instrumentos de deuda de estos mercados.
Jay Newman, quien anteriormente había ejercido la abogacíaingresó al mundo de la inversión en deuda garantizada por el Estado, en el año 1983, época de la crisis de la deuda latinoamericana, al empezar a prestar servicios para Lehman BrothersEn 1987 o 1988, Newman se convirtió en director gerente de Lehman Brothers para la deuda tercermundista, con la responsabilidad de expandir el negocio de transacciones e inversión de Lehman Brothers en esa área.
En 1989, Newman pasó a formar parte de Dillon Reed, donde continuó actuando como negociador e intermediario de instrumentos de deuda de los mercados emergentes y administraba un fondo de inversión de deuda tercermundista. Un año después, pasó a Morgan Stanley, nuevamente para dedicarse a las inversiones en deuda de los mercados emergentes.
En 1993, Newman dejó Morgan Stanley para establecer el Percheron Fund, un fondo de inversión en paraísos fiscales que se concentró en la deuda de los mercados emergentes. Administró este fondo hasta 1995. También en 1993, se encargó de captar inversionistas para Water Street Bank & Trust Limited (al que en lo sucesivo se denominará “Water Street”), otro fondo de inversión en paraísos fiscales orientado a la deuda de los mercados emergentes. Casi simultáneamente, Newman puso en contacto a los inversionistas de Water Street con Michael Strauss, a quien había conocido en 1992 o 1993, cuando este último representaba a Banque de Gestion Privee-SIB en el juicio sobre deuda garantizada por el Estado entablado contra la República de Paraguay. Newman se enteró de la existencia de Strauss por su desempeño como apoderado judicial de clientes implicados en juicios sobre deuda garantizada por el Estado, dado que Strauss ha participado en por lo menos otros trece litigios sobre deuda interpuestos en los Estados Unidos de América contra Estados extranjeros.
Últimamente, Strauss ha invertido directamente en instrumentos de deuda de mercados emergentes y ha enjuiciado en nombre propio a un Estado. En 1996, Strauss y Newman constituyeron la empresa Red Mountain Finance Company (a la que en lo sucesivo se denominará “Red Mountain”) en Alabama, la misma que posteriormente compró instrumentos de deuda de la República Democrática del Congo (ex República de Zaire) garantizada por el Estado. En diciembre de 1997, Red Mountain entabló ante este juzgado una demanda contra el Congo sobre pago de deuda.
Newman y Strauss asesoraron a Water Street en lo concerniente a las compras de instrumentos de deuda de Polonia, Ecuador, Costa de Marfil, Panamá y Congo garantizadas por los respectivos Estados. Posteriormente, Water Street entabló demandas contra cada uno de esos Estados con el objeto de obtener el pago íntegro de la deuda que había comprado. Strauss actuó como apoderado judicial de Water Street en cada uno de estos litigios. Sin embargo, ni Newman ni Strauss tenían la última palabra en cuanto a las decisiones de Water Street respecto a las compras de deudas de los mercados emergentes o la cobranza judicial a los respectivos Estados. En mayo de 1995, los inversionistas de Water Street decidieron liquidar el fondo y Newman “colaboró activamente en la liquidación de Water Street”.
Strauss se había familiarizado con los elementos de la práctica de champerty (mediación interesada de parte indebida en litigio). Los clientes de Strauss fueron culpados de champerty en los casos Banque de Gestion Privee-SIB contra la República de Paraguay, Suplemento de Fallos Federales, Vol. 787, pág. 53 (Distrito Sur de Nueva York); Water St. Bank and Trust Ltd. contra la República del Congo, acción civil 94-1894 (juez SS) (Distrito Sur de Nueva York); y Water St. Bank and Trust Ltd. contra la República de Polonia, acción civil 95-0042 (juez LAP) (Distrito Sur de Nueva York). Adicionalmente, Strauss conocía el caso de CIBC Bank and Trust Company (Cayman) Ltd., contra Banco Central do Brasil, Suplemento de Fallos Federales, Volumen 886, pág. 1105 (Distrito Sur de Nueva York) en que el demandado adujo la existencia de la práctica de champerty.
B. Inversiones de Elliott en la deuda de los mercados emergentes
Durante la liquidación de Water Street y Percheron, Newman “quiso participar en el negocio de la deuda tercermundista”. En consecuencia, cuando se presentó ante Elliott en agosto o septiembre de 1995, Newman “andaba básicamente en busca de una relación con un fondo de inversión que le permitiera continuar trabajando en esa área”. Al llegar el mes de octubre de 1995, Newman fue contratado como asesor de Elliott y comenzó a hacer recomendaciones sobre la compra de la deuda de los mercados emergentes en el mercado secundario.
Según manifiesta Strauss, en diciembre de 1995, fue Newman quien lo presentó a Elliott para que fuera contratado como asesor en el caso relativo a la deuda de los mercados emergentes. Strauss fue contratado por Elliott para intervenir como apoderado judicial en este caso y el juicio sobre deuda garantizada por el Estado que Elliott entabló contra la República de Panamá.
Las compras de instrumentos de la deuda panameña
En primer lugar, Newman recomendó a Elliott que comprara la deuda de la República de Panamá garantizada por el Estado, la misma deuda por la que Water Street había interpuesto una demanda. Cuando Elliott compró la deuda panameña, Panamá estaba en la última fase de la reestructuración de su deuda. Newman y Singer sabían que Panamá había anunciado los términos de dicha reestructuración y Newman informó a Elliott sobre el estado en que se encontraban las negociaciones de reestructuración de esa deuda.
El juicio fue desestimado posteriormente debido a que Water Street no cumplió con revelar al juzgado la identidad de sus inversionistas. Véase Water St. Bank & Trust Ltd. contra la República de Panamá, LEXIS 1444, Juzgados Federales de Primera Instancia de los E.U.A 1995; acción civil 94-2609, WL 1995, 51160 (Distrito Sur de Nueva York, 08 de febrero de 1995)…
Elliott se rehusó a participar en la reestructuración de la deuda panameña y, en julio de 1996, entabló una demanda contra Panamá procurando el pago íntegro de la deuda que había adquirido. En este litigio, Strauss actuó como apoderado judicial de Elliott.
Las compras de deuda peruana
Lo siguiente que hizo Newman fue recomendar a Elliott la compra de instrumentos de deuda peruana garantizada por el Estado. Según Singer, Newman jugó un papel decisivo al recomendar la deuda peruana a Elliott y “por ello fue que compramos la deuda”.
Al igual que Panamá, el Perú estaba en el proceso final de reestructuración cuando Elliott compró su deuda. En marzo de 1983, el Perú determinó que contaba con insuficientes reservas de divisas para atender el servicio de su deuda externa, por lo que entró en negociaciones con el Comité Asesor de Bancos para el Perú (al que en lo sucesivo se denominará “CAB”), un órgano constituido por representantes de los principales acreedores comerciales del Perú.
En 1984, … el Perú incurrió en mora respecto a las deudas que había contraído con varios organismos multinacionales, naciones extranjeras y prestamistas comerciales extranjeros.
El 10 de marzo de 1989, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos de América, Nicholas Brady, modificó la política de este país respecto a la deuda internacional. Bajo la nueva política, conocida como “el Plan Brady”, se instó a los prestamistas para que, de manera voluntaria, condonaran parte de la deuda no atendida por los países menos desarrollados, reestructuraran el saldo de la deuda que quedaba pendiente de pago y otorgaran préstamos adicionales a esos países.
A partir del mes de marzo de 1990, los acreedores comerciales del Perú entablaron varias demandas en cinco países.
En diciembre de 1994, todos los acreedores que habían enjuiciado al Perú, con excepción de Pravin Banker Associates Ltd. (al que en lo sucesivo se denominará “Pravin Banker”) desestimaron sus demandas como contraprestación de la Declaración de Suspensión formulada por el Perú en noviembre de 1992.
El 27 de octubre de 1995, el Perú y el CAB anunciaron públicamente un acuerdo en principio destinado a establecer un plan de reestructuración de la deuda acorde con el Plan Brady.… Fue solo después de concretarse el acuerdo en principio, en enero de 1996, que Elliott comenzó a acumular la deuda materia de esta acción judicial.
Entre enero y junio de 1996 se negoció la hoja de términos sobre la reestructuración de la deuda peruana, … De los aproximadamente 180 acreedores elegibles para participar en la reestructuración de la deuda peruana, solo Elliott y Pravin Banker se rehusaron a hacerlo.
Elliott tenía la intención de interponer una acción judicial
a. Desde su inicio en octubre de 1995, la estrategia de Elliott en materia de deuda garantizada por el Estado se orientó a la interposición de litigios.
Tal como lo manifestó de manera sucinta el presidente de Elliott, Paul Singer: “el Perú … nos pagaría el íntegro de la deuda o sería enjuiciado”. Dadas las circunstancias existentes en enero de 1996, cuando Elliott comenzó a acumular instrumentos de deuda peruana, la única forma creíble en que Elliott podía alcanzar su cometido de que se le pagara el íntegro de la deuda era por la vía judicial….
b. Newman y Strauss tienen un largo historial de litigios contra Estados Extranjeros
Tanto Newman, en cuyas recomendaciones Elliott se basó al decidirse por invertir en deuda peruana, como Strauss, con quien Elliott entró en contacto en diciembre de 1995, antes de que comenzara a invertir en la deuda, tienen experiencia con la estrategia de inversión consistente en comprar deuda de mercados emergentes y entablar juicios con respecto a la misma. Su participación con Elliott constituye una prueba bastante sólida sobre la intención que tuvo Elliott al comprar la deuda.
Durante el tiempo en que Newman y Strauss estuvieron asociados a Water Street, esta última entabló ante este juzgado por lo menos seis juicios sobre cobro de deuda contra Estados. Strauss también asesoró a Water Street en la compra de deuda ecuatoriana, panameña y polaca garantizada por los respectivos Estados y Water Street posteriormente entabló juicios contra cada uno de esos países en Londres. Adicionalmente a su papel de apoderado judicial de Elliott en esta causa, Strauss ha participado como asesor legal en por lo menos otros seis juicios sobre deuda garantizada por el Estado entablados contra países de los mercados emergentes. En diciembre de 1997 Red Mountain Finance, empresa de Strauss, entabló una demanda contra el Congo tras haber comprado en el mercado secundario instrumentos de deuda de ese país garantizados por el Estado, sujetos a descuento.
Más adelante, en su sentencia, el Juez Sweet sostiene:
Elliott no consideró seriamente alternativas diferentes al enjuiciamiento
Durante el proceso, Elliott propuso varias alternativas distintas a la interposición de una demanda, en un esfuerzo por reconfigurar la intención que tenía cuando decidió comprar la deuda peruana.
No obstante, las pruebas ofrecidas en el proceso demostraron clara y convincentemente que Elliott no consideró ninguna de estas alternativas de manera realista cuando compró la deuda peruana. Desde un comienzo Elliott tuvo la intención de demandar judicialmente y el testimonio en contrario no tuvo credibilidad.…
Esto nos lleva a la cuestión planteada respecto a si la práctica de Elliott de comprar deuda con la intención de enjuiciar después que todos los demás acreedores habían desistido de sus pretensiones y habían llegado a un acuerdo de transacción con el Perú para la reestructuración de prácticamente toda la deuda comercial externa del país está prohibida por la sección 489, con lo cual se configuraría como una compra “con la intención y el propósito” de entablar una acción con respecto a dicha deuda. Si bien en ningún caso ventilado en Nueva York se sostiene directamente que tal práctica está prohibida, es indudable que se encuentra dentro de los alcances del texto de la ley y la conducta ilícita que la ley pretendió remediar.
El Juez Sweet menciona no menos de una decena de juicios en los que participaran los “asesores” contratados por Singer, Newman y Strauss, con lo cual, ante tal reiteración, el fin y el propósito de estos fondos no requieren de mucha prueba.
En la sentencia del Juez Sweet se cita, entre mucha otra jurisprudencia y doctrina relativa a la industria del juicio contra deudas, el caso Brown contra Bigne (1891) (Compilación de Fallos de Oregon):
“Tan grande era la maldad de señores ricos y poderosos que compraban reclamos y que por intermedio de sus altas e influyentes posiciones, infundían temor en los tribunales y con ello garantizaban sentencias injustas y sin fundamento, que se hizo necesario, tempranamente en Inglaterra, promulgar leyes para impedir tales prácticas” (citando Slywright contra Pages, Eng. Rep., 1587)
Curiosamente, hace cinco siglos se condenaba a nivel local “la maldad” de los poderosos que compraban reclamos y usaban su poder para salirse tramposamente con la suya; hoy, que la especulación no tiene fronteras y las prácticas de estos depredadores financieros se desparraman por todos los rincones del planeta, no hay mecanismos concertados a nivel internacional para impedirlas, y todavía consiguen, como antaño, sentencias que los amparan, o lobistas[vi] que los defienden.