viernes, 8 de febrero de 2013

Diligencia se realizaría en marzo Justicia determina exhumación del cuerpo de Pablo Neruda y su chofer insiste en tesis del homicidio


8 DE FEBRERO DE 2013
Hace casi dos años que Manuel Araya, en una entrevista con una revista mexicana, ventiló públicamente lo que ya venía diciendo en su círculo más cercano: su versión de que el poeta habría muerto asesinado y no de cáncer a la próstata. La declaración del ex asesor del Premio Nobel abrió una puerta y una investigación para determinar las circunstancias que rodean la muerte de Neruda.

Una o dos veces a la semana, Manuel Araya conduce uno de los colectivos de la línea 9-Las Viudas, en San Antonio. El resto del tiempo está en Santiago o Valparaíso ayudando a realizar un documental sobre la muerte de Pablo Neruda.
Desde que el año 2011 dio una entrevista a la revista mexicanaProceso asegurando que el poeta fue asesinado, ocupa la mayor parte de su tiempo libre en sumar datos que permitan reconstruir los últimos días del Premio Nobel de Literatura y a hacer que lo que el vio ese 23 de septiembre. Los detalles. Las escenas. Todo. Comprueben lo que asegura: que a Neruda lo mataron con una inyección letal en la Clínica Santa María. Y que al contrario de lo que dice la biografía oficial, el poeta no murió de cáncer a la próstata.
Después de aquella entrevista de Araya, el Partido Comunista presentó una querella con el objetivo de aclarar la muerte del poeta. “Esta ha sido presentada porque han surgido versiones que desmienten lo que hasta ahora considerábamos la versión oficial sobre la muerte de Pablo Neruda”, dijo Guillermo Teillier al llegar, ese 31 de mayo de 2011, hasta Tribunales.
Según fuentes ligadas a la investigación que lleva adelante el juez Mario Carroza —quien se encuentra de vacaciones y retoma sus funciones en marzo—, después de analizar antecedentes y tomar declaraciones, la decisión fue exhumar el cuerpo de Neruda.
“Efectivamente hace 15 días nos informaron sobre la exhumación en una reunión. El ministro (Carroza) emitió una orden, pero es un tema por el que se pide el mayor respeto y solemnidad posible”, señala el director ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda, Fernando Sáez García.
Sáez dice que en esa instancia no le informaron respecto a una fecha, pero fuentes ligadas al caso señalan que la pericia se realizará en marzo. La diligencia estaría a cargo del Servicio Médico Legal (SML), tal como en otros casos de Derechos Humanos.

LA DUDA


Manuel Araya fue chofer y asesor personal de Pablo Neruda hasta el mismo día de su muerte. Lo conoció cuando tenía 14 años en una sede del Partido Comunista en la calle Mapocho, pero empezó a trabajar con él cuando el poeta volvió de Francia, en noviembre de 1972.
Después del Golpe de Estado, recuerda cada uno de los episodios que marcaron el desenlace. “Neruda se hospitalizó el 19 de septiembre en la Clínica Santa María, pero fue por seguridad, para sacarlo posteriormente del país. Recuerdo mucho ese día. Salimos a las 12:30 de Isla Negra y llegamos casi a las seis de la tarde a Santiago. Él iba en ambulancia y cada dos kilómetros nos detenían para hacer algún control policial”.
-¿Por qué en ambulancia?

-Él no estaba enfermo, pesaba 123 kilos cuando murió, pero usamos eso para que él pudiera salir del país. Imagínese lo que sería la figura de él contra la Dictadura, desde fuera del país. Quería presionar desde allá para sacar del poder a Pinochet. Esa era su misión.

“El 22 de septiembre se le entregó un salvoconducto para viajar al exilio en México. Neruda fijó su viaje para el día 24 de septiembre, a las 10 de la mañana”, cuenta Araya, quien también recuerda que al día antes del viaje, Neruda le pidió un favor: que fuera por alguna ropa y libros que se habían quedado en la casa de Isla Negra.
Araya tomó el Fiat 125 blanco —una alternativa al Citroën que tenía Neruda en casa y que habían comprado hace pocos días— y regresó a la costa.
“Cuando estaba en Isla Negra recibí un recado que Neruda dejó en la hostería Santa Elena. Nosotros no teníamos teléfono, la línea quedó suspendida tras el Golpe. ‘Entró un doctor, me puso una inyección en la guata y tengo mucha fiebre’, fue lo que dijo. Yo regresé volando a la habitación 406 de la Clínica Santa María, donde él estaba”.
Los minutos posteriores, Araya también los recuerda como si fuera ayer:
-Cuando ya estaba en la clínica, me mandaron a buscar Urogotan, un remedio para La Gota a una farmacia en Balmaceda con Vivaceta. Iba en auto, solo, cuando me bajaron a patadas cuatro hombres que venían en dos autos. Me llevaron a una comisaría que está en la calle Carrión, en la comuna de Independencia. Ahí me pegaron y me dieron un balazo en la pierna izquierda. Después de eso me llevaron al Estadio Nacional, donde dos días después me enteré de la muerte de Neruda. Él murió a las 22:30 de la noche y a mí me detuvieron a las 7 de la tarde.

OTRAS VOCES


Después de la entrevista realizada a Manuel Araya, Francisco Marín, corresponsal de Proceso,publicó antecedentes clínicos que constaban en la investigación. Uno de los párrafos dice que en “el apartado Consideraciones Médico-criminalísticas, letra d, se señala: Hay un hecho que llama la atención y que complica el análisis. En la carta del doctor Guillermo Merino —médico tratante de Neruda— del 18 de abril de 1973, dirigida al doctor Vargas Salazar (urólogo) refiere: Estimado colega: al dorso resumen de tratamiento efectuado a don Pablo Neruda, remitido por usted para tratamiento por adenoma de próstata y artrosis pelviana derecha”. El problema, según los médicos del Departamento de Criminalística de la Policía de Investigaciones que enviaron un informe con el análisis de 13 exámenes médicos realizados a Neruda entre 1972 y 1973, es que “el adenoma es un tumor benigno y no maligno”.
“Efectivamente hace 15 días nos informaron sobre la exhumación en una reunión. El ministro (Carroza) emitió una orden, pero es un tema por el que se pide el mayor respeto y solemnidad posible”, señala el director ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda, Fernando Sáez García.
Proceso también consigna que en el punto cuatro de las conclusiones dice: “En cuanto al examen que podría orientar la presencia de metástasis, es decir las fosfatasas ácidas y su fracción prostática; éstas están normales, lo que podría significar entre otras posibilidades que no hay tumor maligno o que éste está circunscrito a la glándula o se normalizó producto de la radioterapia. Como no se cuenta con los antecedentes clínicos del paciente no es posible entonces sacar conclusiones en este sentido en base en este examen”.
La revista mexicana también recuerda una entrevista publicada por la revista Pueblo, el 19 de septiembre de 1974, donde Matilde Urrutia —última esposa del poeta— sostiene que “el cáncer que padecía (Neruda) estaba muy dominado y no preveíamos un desenlace tan repentino. (Neruda) no alcanzó ni a dejar testamento pues la muerte la veía muy lejos”.
Manuel Araya fue secretario personal y chofer de Pablo Neruda. Insiste en que el poeta no murió de cáncer a la próstata, sino que producto de una inyección letal en la habitación 406 de la Clínica Santa María, el 23 de septiembre de 1973.
Manuel Araya fue secretario personal y chofer de Pablo Neruda. Insiste en que el poeta no murió de cáncer a la próstata, sino que producto de una inyección letal en la habitación 406 de la Clínica Santa María, el 23 de septiembre de 1973.
Francisco Marín, coautor del libro El doble asesinato de Neruda (Ocho Libros, 2012), señala que la exhumación del cadáver será decisiva para obtener la verdad. Según afirma, la prueba de oro en este caso, “la brindará el examen de la hemipelvis derecha del poeta. Si ésta no tiene metástasis, como sostenemos, se demostrará que lo que se afirma en el certificado de defunción en orden a que Neruda muere de ‘metástasis cancerosa’ es absolutamente falso. Evidentemente alguien no puede morir de algo que no padece. Ahí encontrarán más sentido las versiones confirmadas que Neruda fue inyectado con sustancias desconocidas poco antes de morir, situación que increíblemente no aparece mencionada en su certificado de defunción”.
En un artículo publicado en septiembre de 2005 por el diario La Nación, Rosa Núñez, enfermera que cuidó por más de 10 años a Neruda, dijo que “dos años después de la muerte de don Pablo, un verano, la señora me vino a visitar. Me dijo que sospechaba que a su marido lo habían matado en la clínica, posiblemente con alguna inyección. Fue la última vez que la vi”, contó al periodista Javier García.
Luego de las primeras declaraciones de Manuel Araya, en mayo de 2011, la Fundación Neruda aclaró, por medio de un comunicado, que “no existe evidencia alguna ni pruebas de ninguna naturaleza que indiquen que Pablo Neruda haya muerto por una causa distinta del cáncer avanzado que lo aquejaba… No parece razonable construir una nueva versión de la muerte del poeta, sólo sobre la base de las opiniones de su chofer, el señor Manuel Araya, quién viene insistiendo en este asunto sin más prueba que su parecer”.
Sergio Draper era uno de los médicos de turno la noche del 23 de septiembre en la Clínica Santa María. La periodista Carolina Rojas conversó con él en septiembre de 2011 en el contexto de un reportaje publicado en Revista Ñ. Cuando la periodista le preguntó si ya había leído las declaraciones de Araya, el contestó: “Eso lo ignoro pero sí puedo decir que el tratamiento que se le hacía a Neruda era el indicado por Vargas Salazar. La clínica no hace ningún tratamiento que no sea el indicado por el médico tratante. (…) Lo vi solamente un instante el domingo 23 de septiembre, a mí no me correspondía atenderlo. Ese día, la enfermera de turno me dijo que aparentemente Neruda sufría de mucho dolor, le dije que se le aplicaría la inyección indicada por su médico, si mal no recuerdo fue una dipirona. Si la clínica era tan mala, ¿por qué los médicos tratantes llevaban a sus pacientes?”.

La victoria que encerraba una derrota


No’, de Pablo Larraín, narra las paradojas del referéndum que tumbó a Pinochet. (Crítica de cine escrita por Jordi Costa para El País).




8 DE FEBRERO DE 2013
Se puede acabar con una dictadura abrazando su sistema? ¿Es posible tumbar a un autócrata con una campaña de publicidad a lo Coca-Cola? ¿Cabe ser a la vez el Che Guevara y Don Draper? Sobre eléctricas paradojas planea No, de Pablo Larraín, primera película chilena que alcanza la candidatura a un Oscar, premiada en la pasada Quincena de Realizadores de Cannes, y uno de los filmes políticos más divertidos, originales y, finalmente, fatalistas que se han estrenado en mucho tiempo. “¿Es la derrota de Pinochet o es también la victoria del modelo de Pinochet? En esa ambigüedad está la concepción de la película”, afirma su director (para mayor ironía hijo de un conocido senador de la derecha chilena) sobre un filme que encierra un insalvable desencanto.
No se estrena hoy en España y Larraín y su protagonista, Gael García Bernal, lo presentaron ayer en Madrid. El embrión del guion está en la obra de Antonio Skármeta El plebiscito, basado en uno de los momentos más emocionantes de la historia reciente de Chile: el referéndum que en otoño de 1988 acabó con la dictadura de Augusto Pinochet. Ante la presión internacional, el viejo tirano se vio obligado a convocar la primera votación libre en 15 años. El sí apuntalaba su continuidad mientras que el no le obligaba a presentarse a unas elecciones generales democráticas.
Un fotograma de 'No', de Pablo Larraín.
Un fotograma de ‘No’, de Pablo Larraín.
El régimen aceptó el reto a regañadientes, pero convencido de su victoria, tenía todo a favor. Después de años amordazada, la oposición solo contaba con una minúscula ventana para atraer el voto: 15 minutos nocturnos en televisión. Es ese duelo televisivo entre la campaña del sí y la del no la gesta que recoge una película que tira de archivo para jugar con el humor y la memoria. “Lo importante no es recordar qué hizo quién sino cómo se organiza la memoria para comprender el presente. Eso es interesante y, a la vez, delicado”, explica Larraín, que con este filme cierra su trilogía sobre la dictadura iniciada con Tony Manero (2008) y seguida por Post mortem (2010).
Para su indagación en los hechos reales, el equipo de la película se encontró con el portazo en las narices de la derecha y con las puertas abiertas de la izquierda y de los publicitas de la campaña del no, dispuestos a evocar su histórico triunfo. El sabor que ha dejado la película en ellos es, sin embargo, agridulce. Juan Gabriel Valdés, exembajador en España y uno de los impulsores y coordinadores políticos de la campaña del no, explica en conversación telefónica las críticas surgidas desde algunos sectores: “La película me gusta, pero sostiene una tesis, que fue la publicidad la que cambió el voto, falsa. Hubo otro trabajo, de reclutamiento civil, de movilización social, que no recoge y lo lamento. Además, los políticos son presentados de una manera patética, como una tropa de tarados. Esa caricatura del plebiscito ha irritado a algunos porque el filme muestra como la Concertación negoció con Pinochet pero nosotros no negociamos con él, lo que hicimos fue engañar a Pinochet”.

Foto No El Pais
“Esta película no es un tratado de época ni un testamento ideológico”, se defiende Larraín. “Es una pieza arbitraria sobre una serie de hechos que ocurrieron en Chile. La izquierda, o un sector de la izquierda, esperaba que la película legitimara una parte de su trabajo pero si la historia no puede legitimarte, ¿cómo puedes pedir que una película lo haga? No, no se engañó a Pinochet, se negoció con él. Pinochet murió libre y millonario y la mayoría de los que cometieron crímenes siguen caminando por la calle. La justicia nunca llegó a Chile. Los cinco gobiernos que se han sucedido desde entonces han profundizado en un modelo de Chile que por muy diferente que sea en la ideología es finalmente el mismo”.
Esa derrota del dictador pero no de su sistema late en una pantalla en la que un personaje (un izquierdista que abandona la campaña ante el tono jovial y alegre que deciden darle para atraer el voto) proclama algo que retumba con fuerza en la propia historia reciente de España: “Esta es una campaña que pretende silenciar todo lo que ha pasado en Chile pero la historia les pasará la cuenta porque ustedes son esas imágenes”.
El catalizador de esas imágenes y, finalmente, de sus contradicciones es René Saavedra, el publicista que interpreta el actor mexicano, un exiliado que regresa a su país para vivir una toma de conciencia que al final le deja en tierra de nadie: la euforia por el triunfo del presente y perplejidad ante el futuro. “A través de él nos preguntamos qué es lo que cambió en Chile”, dice García Bernal. “Al final, la gran diferencia, es que ahora su jefe de derechas le respeta, incluso le anuncia a los clientes como el publicista del no, así la familia puede seguir unida y sin problemas”. “Un espejo moral de Chile”, añade Larraín, “donde izquierda y derecha han logrado convivir gracias a un modelo económico común”.

jueves, 7 de febrero de 2013

Turismo en España


Texto del escritor Luis Sepúlveda sobre la situación en España


La edición chilena de Le Monde Diplomatique
6 de febrero de 2013

Como medio mundo sabe España es uno de los destinos turísticos preferidos, y aunque estemos en invierno el paisaje de terrazas con sangría, chorizo, procesiones, chorizo, sol, chorizo, una cloaca mediterránea, chorizo, gente simpática, chorizo, y alegría contagiosa al ritmo de palmitas se mantiene inalterable.

Y aunque las temperaturas son, según los termómetros, bajas en esta época del año, el ambiente está bastante caldeado, tal vez para que los chorizos se conserven de manera ideal. El turista notará de inmediato que España es el primer productor mundial de chorizos, y que en este rubro productivo se omite la participación del cerdo, nobles animales que no merecen ninguna comparación con la materia prima de la que están hechas los chorizos españoles.

Notoria es la variedad “Chorizo Royal” con denominación de origen en la Casa Real y cuyo gran exponente es el yerno del rey, Iñaqui Undargarín, un sujeto sin profesión conocida, salvo la de chorizo, que al amparo de la monarquía creó junto a su abnegada esposa e Infanta de España, una organización filantrópica sin fines de lucro, recibió varios millones de euros del erario público y, por esas cosas de la vida totalmente ajenas a su voluntad, aparecieron desviados a cuentas en bancos suizos y empresas inexistentes que, de pura casualidad, aparecían a nombre suyo y de la Infanta.

Estas casualidades ofuscaron bastante a los habitantes del simpático y acogedor país que ostenta los títulos de campeones mundiales de fútbol, campeones de Europa del mismo deporte, y campeones olímpicos en recortes sociales, en recortes de educación, de salud, de investigación científica y paraíso del despido libre y gratuito. Casi seis millones de españoles en paro pueden hoy dedicar su tiempo a la contemplación de las bellezas naturales, y 52 de cada cien jóvenes menores de 30 años disponen de todo el tiempo libres imaginable gracias a la política laboral de un gobierno que, dotado de una mayoría absoluta, aumenta cada día la monstruosa cifra de personas que descienden monte abajo, desde la clase media a la pobreza y de ahí a la miseria.

Hace unos pocos días, un periódico español publicó una noticia inquietante: desde hace muchos años los dirigentes del Partido Popular, heredero directo del franquismo y hoy en el gobierno, cobraban unos extras en dinero negro, y que eran repartidos generosamente por un hombre de honor a toda prueba, un genuino caballero español llamado Luis Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular, ex senador, e imputado por una posible financiación ilegal del partido. Unos días más tarde, otro periódico publicó varias hojas de un cuaderno de contable, en las que aparecen meridianamente detallados los pagos extra a los honorables dirigentes, entre los que hay ex ministros, ex secretarios generales, y el actual presidente del gobierno, don Mariano Rajoy. Con estas noticias nació otra variedad de chorizo; el Chorizo de Mierda.

Don Mariano Rajoy, perdedor de dos elecciones, para ganar votos propuso que los extranjeros que viven en España suscribieran un contrato por el que se comprometían a respetar y seguir las costumbres españolas, pero sin indicar cuáles. No estaba claro si los marroquíes, ecuatorianos, japoneses, alemanes o británicos residentes en España debían, merced a ese contrato, sumarse con algarabía a la rancia costumbre de matar a puñaladas un toro en Tordesillas, o a lanzar cabras vivas desde algún campanario antes de entregarse con frenesí a la danza del pasodoble “suspiros de España”. Lo que sí quedó claro, es que don Mariano Rajoy es un seguidor fiel de algunas tradiciones taurinas, sobre todo le entusiasma la figura de Don Tancredo, un sujeto que, en alguna corrida, descubrió que permaneciendo quieto, muy quieto, en silencio, muy en silencio, ningún toro se fijaría en él y no sufriría el menor contratiempo.

La figura de Don Tancredo se convirtió en el estilo de gobierno de Rajoy, y para no arriesgarse a un percance en sus escasas intervenciones en el parlamento, o ante la prensa, decidió que el eufemismo era, o debía ser, una de las costumbres más caras de España.

El turista que visite este encantador país tendrá que comprar un diccionario de la Nueva Lengua Española, pues sólo así podrá entender que el acto de entregar 100 mil millones de euros a la banca privada, con cargo a los presupuestos del Estado, y que se paga reduciendo a mínimos los gastos en salud, educación, servicios sociales y todo aquello que es propio de un país civilizado, se llama “recapitalización del sistema financiero”. Al despido casi gratuito y sustentado en la perspectiva de reducción de beneficios se le llama “reforma laboral o flexibilidad del trabajo”. A la privatización de los hospitales públicos se le llama “externalización”, y se llama “reforma de la educación” al regreso de los crucifijos a las aulas, al remplazo de la asignatura de educación para la ciudadanía por clases de religión católica. El turista que visite este simpático país, encontrará que todos los días, a todas horas, multitudes de españoles y españolas llenan las calles portando tijeras de cartón, letreros que dice “no hay pan para tanto chorizo”, lo que evidencia que este es el país de la fiesta y la alegría infinita ofrecido en los catálogos de turismo.

Y encontrará costumbres extrañas, por ejemplo, entre los miles que hurgan en los contenedores de basura buscando algo que echarse a la boca, verá algunos –pocos por ahora, pero en aumento- que se aplastan ellos mismos los dedos con las tapas de los contenedores al tiempo que declaman: yo fui uno de los gilipollas que dio mayoría absoluta a estos chorizos de mierda.

Para facilitar la comprensión del turista me permito indicar que, en ningún caso, el gobierno quiso restar legitimidad y competitividad al Chorizo de Mierda. Las aseveraciones de doña María Dolores de Cospedal, secretaria general del Partido Popular y presidenta de Castilla-La Mancha, con sus repetidos “no me consta” cuando alguien le hablaba de la irrupción pública del Chorizo de Mierda, lema que fue repetido como un mantra por toda la cúpula del Partido Popular, deben ser tomadas como una simpática frase folclórica. Sabido es que la señora Cospedal adora vestirse de lagarterana cuando asiste a las procesiones, y suele decir “no me consta” con la misma naturalidad con que dice ¡vivaspaña!, ¡ole la madre que me parió! o ¡guapa! al paso de un monigote de escayola con aspecto de mujer sufriente.

Tampoco el turista debe sentirse confundido al leer que don Mariano Rajoy, en Alemania, al ser consultado por la lista de chorizos de mierda que aparecen en el libro de contabilidad “b” de Luis Bárcenas, dijera: “nada es cierto, salvo alguna cosa”.

Dicen las lenguas viperinas que al señor Rajoy, durante su visita a Chile, se le contagió la desconcertante locuacidad de Sebastián Piñera. Puede ser, pero lo más probable es que ese “nada es cierto, salvo una cosa” obedece más bien a su afán de decir algo, sino trascendente al menos de cierto interés, alguna vez en su vida.

Y la frase ha tenido éxito. Tanto, que hasta la Conferencia Episcopal empieza a preocuparse ante el surgimiento de evangelios apócrifos, que el la parte donde dios le dice a Caín: “me han dicho que primero mataste a un pobre burro, y que empleaste una de sus quijadas para matar a tu hermano Abel”, el pérfido Caín responde: nada es cierto, salvo alguna cosa.

Hoy, cientos de miles de estudiantes salieron a las calles en una huelga masiva que paralizó el 92 % de la actividad escolar, pidiendo la derogación de la nueva ley de educación, y la dimisión del ministro del ramo. Según el gobierno, solamente el 12% del alumnado secundó la huelga. La respuesta de los estudiantes es: nada es cierto, salvo alguna cosa.

Turistas del mundo, bienvenidos a España, el país del chorizo, el país de los indultos garantizados a los defraudadores y a los policías que torturan hasta frente a las cámaras de seguridad de las comisarías, el país del no me consta, al país cabreado, tan cabreado, que está a punto de arder y no habrá bomberos que apaguen el fuego de la más justa de las iras.


lunes, 4 de febrero de 2013

Por siempre, Rosa Parks, la mujer que dio inicio al movimiento contra la segregación



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por Amy Goodman
Domingo, 03 de Febrero de 2013 09:18


El 1° de diciembre de 1955, Rosa Parks se hizo famosa por negarse a darle su asiento en el autobús a un pasajero blanco en Montgomery, Alabama, hecho que dio inicio al actual movimiento por los derechos civiles. El lunes 4 de febrero se cumplen cien años de su nacimiento.

En 2005, Rosa falleció a los 92 años de edad y gran parte de los medios la describió como una costurera cansada, no como una persona problemática. Pero los medios se equivocaron. Rosa Parks era una rebelde de primera categoría.

La catedrática Jeanne Theoharis derriba el mito de la apacible costurera, en su nuevo libro “The rebellious life of Mrs. Rosa Parks” (La vida rebelde de Rosa Parks). Theoharis me dijo: “Se trata de la historia de una vida de activismo, la historia de una vida que ella misma describiría como ‘rebelde’ y que comienza décadas antes del histórico incidente del autobús y se prolonga décadas después”.

Rosa Parks nació en Tuskegee, Alabama y le enseñaron que tenía derecho a ser respetada y a exigir ese respeto. Las leyes de Jim Crow estaban muy arraigadas en aquel entonces y la segregación se aplicaba en forma violenta. En Pine Level, Alabama, donde vivía Parks, los niños blancos iban a la escuela en autobús, mientras que los niños afroestadounidenses debían caminar. Rosa Parks recordó: “Ese era un modo de vida. No teníamos otra alternativa más que aceptar lo que era la costumbre. El autobús fue una de las primeras cosas que me hizo ver que había un mundo para negros y otro para blancos”.

En la última etapa de su adolescencia Rosa conoció a Raymond Parks, con quien se casó. Raymond, el primer activista que Rosa conoció, era miembro de la filial de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) en Montgomery y cuando Rosa se enteró de que las mujeres podían participar en las reuniones, asistió a una y fue elegida secretaria de la filial en su primera reunión.


Fue allí donde Rosa conoció a E.D. Nixon, un dirigente obrero revolucionario con quien trabajó. En 1955 Rosa pudo asistir a la escuela Highlander Folk en Tennessee, un lugar de encuentro de activistas (blancos y negros) comprometidos a superar la segregación donde se desarrollaban estrategias y tácticas de resistencia no violenta. Fue allí donde Pete Seeger y otros músicos escribieron la canción “We shall overcome” que luego se convirtió en el himno del movimiento por los derechos civiles.

Rosa Parks regresó a Montgomery y volvió a trabajar como costurera. El 1° de diciembre de 1955, luego de salir del trabajo, tomó el autobús hacia su casa. “El conductor dijo que si me negaba a dar mi asiento, iba a tener que llamar a la policía. Y le dije ‘Llámela’”, afirmó Parks en una entrevista con Radio Pacífica en abril de 1956. “Había llegado el momento, después de haber sido maltratada hasta un punto que ya no podía tolerar”. Su arresto aquel día provocó el boicot a los autobuses de la ciudad de Montgomery, que duró más de un año. El boicot fue encabezado por un joven que acababa de instalarse en la ciudad: el Dr. Martin Luther King Jr., en cuyo lanzamiento participó Rosa Parks. Durante el boicot, alrededor de 50.000 afroestadounidenses viajaban juntos en sus automóviles, utilizaban vehículos de la iglesia, tomaban taxis de propietarios afroestadounidenses y caminaban. La medida perjudicó los negocios de los blancos y el sistema de transporte público. Parks y otros activistas interpusieron un recurso judicial contra la segregación y en junio de 1956 un tribunal federal declaró la inconstitucionalidad de la segregación en los autobuses.

Los Parks se mudaron a Detroit. Rosa continuó con su activismo, reaccionó frente a los disturbios de Detroit de 1967, consultó a miembros del movimiento “Black Power”, como Stokely Carmichael, y se opuso a la guerra de Vietnam. La historiadora Theoharis señala que el mayor héroe de Parks era Malcolm X.

“Sentía un gran respeto por King, pero decía que Malcolm X era su héroe personal. La disposición de Malcolm X para hablar sobre el liberalismo del norte y la hipocresía del norte, su temprana oposición a la guerra de Vietnam, todas esas cosas eran muy cercanas a su postura política”.

En la década de 1980, Rosa Parks luchó contra el apartheid y se sumó a las protestas frente a la embajada de Sudáfrica en Washington D.C.


Cuando Parks conoció a Nelson Mandela, después de que fuera liberado, Mandela le dijo: “Ud. me dio ánimo todos esos años en prisión”.

Rosa Parks fue la primera mujer estadounidense en ser enterrada en la rotonda del Capitolio. Cuando murió, me apuré para llegar a Washington D.C. a cubrir su funeral; allí encontré a una joven estudiante universitaria y le pregunté por qué estaba ahí junto a cientos de personas escuchando el funeral a través de los parlantes. La joven dijo con orgullo: “Les escribí a mis profesores para avisarles que hoy no asistiría a clase. Hoy voy a aprender algo importante”.

Tenemos mucho que aprender de Rosa Parks. De hecho, ella y otras jóvenes se habían negado a dar sus asientos en el autobús antes del 1° de diciembre de 1955. Nunca se sabe cuándo llegará ese momento mágico. El próximo 4 de febrero la oficina de Correos de Estados Unidos emitirá una estampilla denominada ‘Rosa Parks Forever’ (Por siempre, Rosa Parks), una muestra de la marca indeleble que dejó su activismo. Rosa Parks no era ninguna costurera cansada. Como ella misma dijo en referencia a la valiente decisión que tomó: “Si había algo de lo que estaba cansada era de ceder”. “No tenía miedo. Había decidido que de una vez por todas tenía que saber qué derechos tenía como ser humano y como ciudadana, incluso en Montgomery, Alabama”.


Cuando Parks conoció a Nelson Mandela, después de que fuera liberado, Mandela le dijo: “Ud. me dio ánimo todos esos años en prisión”.

domingo, 3 de febrero de 2013

El secreto mejor guardado del Chile de hoy ¿estás preparado? ahí va:


www.chileinforma.com
Puesta online a las 15:06, el 02 de Febrero del 2013

http://www.chileinforma.com/noticias/fotos/10072.jpg




En 2001 la periodista María Olivia Mönckeberg publica “El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno” El libro no es sobre los ricos en general, ni acerca de las maneras en que empresarios privados han hecho fortuna. No trata de Agustín Edwards, Eleodoro Matte o Constantino Kochifas, hombres todos que con mucho cacumen y garra han expandido las fronteras de sus imperios, sino que sobre un nuevo tipo de especulador que valiéndose del poder político se apodera de bienes públicos. Narra cómo ciertos funcionarios de gobierno se adueñaron de las grandes empresas formadas en la segunda mitad del siglo XX por el Estado, vale decir la Compañía de Acero del Pacífico CAP, la Empresa Nacional de Electricidad ENDESA con su vasta red de generadoras y embalses, la Línea Aérea Nacional LAN con sus jugosos derechos de ruta propios de la nación, la Compañía de Teléfonos de Chile , CTC, el virtual monopolio de la telefonía, la Industria Azucarera Nacional IANSA, SOQUIMICH con todas las pertenencias mineras bajo protección del Fisco, etc., etc.

En cada caso circularon rumores, insidias infundadas decían, de que el procedimiento de privatización fue turbio, que los mismas autoridades encargadas de velar por el buen funcionamiento de dichas empresas terminaron quedándose con ellas, que los precios pagados fueron muy por debajo de su valor comercial, que Chile perdió miles y miles de millones por obra de estas “privatizaciones”, además de las almas que quedaron sin empleo y de los nuevos valores que debió costear el consumidor por sus servicios.

Pero la información concreta, específica y documentada fue siempre escasa en estos tiempos sin libertad de prensa ni periodismo investigativo. También el maniobrar de las cúpulas financiero políticas que deciden el devenir económico del chileno se ha visto facilitado por ese gran ausente que es la opinión hecha voz. Uno que otro alegato sindical, y luego, el silencio de los inocentes.

Y en medio de la batahola de los derechos humanos, el dedo apunta a la verdadera y más profunda llaga hoy, que es la de los derechos económicos. Página a página, en el frío lenguaje de los informes financieros, María Olivia, periodista especializada en economía y negocios, va presentando las auditorias, informes de Contraloría, actas de directorio, acuerdos de gabinete, pericias contables y datos de las mismas memorias anuales que van configurando el accionar concertado de un grupo de tecnócratas del régimen militar.
Es un clan muy específico de economistas, el que estudia la autora. Mirados en conjunto provienen casi todos de una clase media empobrecida, hijos de pequeños comerciantes o agricultores venidos a menos, a menudo de provincia, y en su mayoría vinculados a la Universidad Católica para luego ser becados en Chicago. Llegan con lo puesto al servicio público: amplia sonrisa, la recomendación de un amigo, y un título que lo acredita estar embebido de la ideología neo liberal de los años ’80. Al final del gobierno militar salen convertidos en multimillonarios, dueños de las principales empresas nacionales, de universidades, Isapres y Administradoras de Fondos de Pensiones, además de vastos fundos en el sur, minas en el norte y frondosos capitales invertidos en el extranjero.

La tesis central de Monckeberg es que los mentados “Chicago boys” actuaron cual banda delictual con el propósito de desarticular en su propio beneficio el aparato productivo del estado y que esos 34 “hombres decisivos” (figura una sola mujer) siguen hasta el día de hoy controlando a su gusto y amaño la economía de Chile. Por ejemplo, mientras Yuraszceck desde el ministerio de Energía privatizaba ENDESA, Piñera desde el ministerio de Trabajo y Previsión Social facilitaba que se usaran los fondos de pensiones para tal operación para luego amanecer los dos como propietarios de tamaña empresa. Roberto De Andraca, como gerente de CAP del régimen militar emprende la privatización de esa compañía con el apoyo de Hernán Buchi, entonces ministro de Hacienda, operación que fue subsidiada por el fisco y tras la cual uno quedó de Presidente del holding (accionista mayor) y el otro de Vicepresidente.

A ratos uno se pierde en la complejidad, e ingeniosa chuecura de los asaltos a propiedad pública efectuados por los modernos bucaneros. Pero la investigación de la periodista enuncia ciertos temas que quedan dando vueltas: ¿Cómo lograron doblegar a los militares nacionalistas, como el general de ejército Fernando Hormazábal, a cargo de CORFO, quien se limita a dejar constancia de su desaprobación al saqueo en el memorando para la historia que cita la autora? ¿Por qué los demás encargados de defender la integridad de la nación no hicieron nada para impedir un despojo mayor que el de la Patagonia o cualquiera de las islas y arenales celosamente defendidos?

¿Cómo es que siguen las piratizaciones de propiedad pública -sanitarias, bosques magallánicos- en gobiernos elegidos para revertir ese modelo?

Durante el gobierno de Aylwin, recordemos, se le vendieron al consorcio Trillium pedazos de Tierra del Fuego a un mil ochocientos pesos la hectárea.

¿Cuál es el rol de movimientos religiosos en la conducción económica del país?

Indica la autora las vinculaciones de los distintos personajes con el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, pero queda por investigar el fundamento ético que imparten a sus cofrades, sobre todo en lo referido al segundo de los siete pecados capitales, la avaricia o codicia de dinero. Parecen ser, además, grupos de socialización que le brindan al joven ambicioso una red de amistades y contactos muy útiles para ascender, sobre todo tratándose de recién llegados a la gran ciudad.

No olvidemos que las sectas se caracterizan por la creencia de ser los mejores, entonces es natural que los miembros de estos clubes de mutua admiración privilegien a los suyos por sobre quienes postulan por concursos abiertos de mérito profesional.

Curiosamente, muchas de las privatizaciones no fueron para crear en el país un sector privado fuerte, sino para terminar traspasando empresas del Estado chileno a otros Estados, como es el caso de CTC, y Endesa que ahora pertenecen al gobierno español. El puro traspaso de Endesa al monarca peninsular le reportó, asegura la obra, más de 500 millones de dólares a Yuraszeck y sus cómplices.

¿Será la historia que se repite?. O’Higgins, San Martín, Manuel Rodríguez, los padres de la patria se alzaron en armas para hacer de Chile una nación soberana, dueña de su destino.

EL SAQUEO DE CHILE 
por Pablo Huneeus 

Si la mitad de lo que denuncia María Olivia Monckeberg en su libro “El Saqueo de los Grupos Económicos al Estado Chileno” (Ediciones B, 270 páginas, $4.500.-) es cierto, entonces Buchi, Carlos Cáceres, Brunno Philippi, Joaquín Lavín, José Piñera (hermano de Sebastian Piñera ), Julio Ponce Lerou, Alvaro Saleh(dueño de La Tercera), Yuraszeck y demás protagonistas de la magna obra serán pronto llevados al paredón. 

En la oportunidad, la profesional hizo una detallada exposición del periodo comprendido entre 1985 y 1990, donde mencionó los procesos privatizadores de CAP, ENDESA, SOQUIMICH, Chilectra, ENTEL y el Instituto de Seguros del Estado. 

Privatizaciones sin un congreso fiscalizador 

Monckeberg inicia su investigación a partir de su experiencia como reportera en el sector económico desde 1973 en adelante. Desde ahí da cuenta de la falta de transparencia que existió en el proceso privatizador, debido a la falta de libertad de prensa, a la inexistencia de un Congreso fiscalizador y de la escasa independencia del Poder Judicial. 

Asimismo, sostiene la tesis que existió un ablandamiento ejercido por los economistas de la época -los Chicago Boys- a las fuerzas militares que regían el país, quienes hasta entonces concebían a las empresas del Estado como estratégicas. 

María Olivia Monckeberg señaló que existió un sustento legal que permitió la privatización, y afirmó que la misma red de poder que se fue conformando en esa época, continúa vigente hasta ahora en el país. 

Esto dio paso a la aparición de grupos económicos nuevos que crecieron y se desarrollaron al amparo del Gobierno Militar y de las estructuras sociales. En este ámbito, destacó a ex funcionarios civiles y miembros del Gabinete de régimen de Augusto Pinochet, y a ex dueños de empresas privatizadas, que continúan ejerciendo cargos en directorios y como dueños de empresas en los más diversos ámbitos, pero concentrando cada vez más el poder económico. 

La periodista sostuvo que tituló su libro El Saqueo de los grupos económicos porque se generó en Chile un notable traspaso de poder económico en el que pasaron del Estado a manos privadas miles de millones de dólares. 

Hizo mención a que este proceso se mantuvo fuera de la esfera informativa, principalmente debido a la relación de los grupos económicos y los medios de comunicación, lo que se tradujo en que su libro, publicado en 2001, no haya sido comentado en diarios como El Mercurio y La Tercera, lo que contrasta con las cifras de ventas que obtuvo. 

IMPULSO CON BUCHI 

El proceso privatizador investigado por Monckeberg se inicia en 1985, cuando Hernán Büchi asume el Ministerio de Hacienda. Desde esa fecha, explica, Chile inicia una fase más radical que el resto de Latinoamérica, incluso más aún que el de la Inglaterra de Margaret Thatcher. 

Las ventas, afirmó la periodista, se realizaron a puertas cerradas, con legislaciones ad-hoc, y beneficiando a los privatizadores, quienes contaron con información privilegiada. 

Se utilizó también el capitalismo popular, que cumplió un doble objetivo de permitir a los privatizadores contar con recursos y créditos, y aplazar las tímidas críticas del movimiento sindical de la época. 

YURASZECK MAESTRO EN LAS SOCIEDADES DE PAPEL 

Un caso emblemático presentado por la periodista fue el de Chispas I y II, y de su gestor José Yuraszeck (hoy dia accionista y dirigente del club de futbol universidad de Chile ), quien, de simple funcionario de ODEPLAN a fines de los 70, pasó a transformarse en el “Zar de la electricidad”, gracias a la privatización de Chilectra y ENDESA. 

Cuando Chilectra se privatizó, se dividió en Chilmetro, Chilquinta y Chilgener. Yuraszeck se centró en Chilmetro, que luego se convirtió en ENERSIS. Yuraszeck fue uno de los maestros en la creación de sociedades de papel diseñadas para lograr el control de las empresas que se privatizaban a través de este denominado capitalismo popular, afirmó María Olivia Monckeberg. 

En julio de 1987, se constituyeron Chispitas I y II, donde los trabajadores aportaron con un 20% y los ejecutivos un 2% del capital. Esta garantía les permitió acceder a créditos con el Banco del Estado por un valor 10 veces mayor. 

Chispitas se asociaron con otras 2 empresas de papel: “Luz y Fuerza” y “Los Almendros”. Cuando culminó la privatización en 1989, asumió como presidente el ex Ministro José Piñera. Junto a Yuraszeck, tomaron el control de ENDESA. 

Al momento de la privatización, la compañía manejaba el 60% de la generación eléctrica del país y casi la totalidad de los derechos de agua. En la Región Metropolitana, informó Monckeberg, la generación y distribución de electricidad quedaron en las mismas manos. 

A la vez, dio cuenta de un informe de Contraloría de 1991, que explicaba que la privatización de esta empresa le costó al país U$ 1.000 millones. 

EX MINISTROS A LOS DIRECTORIOS DE LAS EMPRESAS PRIVATIZADAS 

La periodista graficó ante la comisión otros procesos privatizadores, relacionando a ex ministros del Gobierno Militar, como los titulares de Hacienda Hernán Büchi, Sergio de Castro y Carlos Cáceres, que presidieron posteriormente directorios de empresas privatizadas, con los ejecutivos que llevaron a cabo estos procesos, como Juan Hurtado Vicuña (Chilquinta), Bruno Filippi (Chilgener), Julio Ponce Lerou (Este tipo es ex yerno de Augusto Pinochet, durante la dictadura le encargaron administrar la sociedad química y minera de Chile, SOQUIMICH ¿y que hizo el lindo?¡termino quedándose con ella! hoy es uno de los hombres más ricos de Chile , pero su nombre nunca es mencionado por los medios ¿o tú crees que teletrece hará un reportaje sobre esto?), José Yuraszeck y Alvaro Saieh. 

“El saqueo de las grandes empresas públicas quedó instalado antes de que Pinochet se fuera de La Moneda” 

MARIA OLIVIA M. 

PRIVATIZACIONES Y GRUPOS ECONÓMICOS 

Extracto de una entrevista de Maria Olivia Mönckeberg 
Por Patricia Bravo 
Punto Final (octubre 2009) 

“Por cierto. Uno podría pensar que el sentido último de lo que el régimen militar quería perpetuar pasa por la implantación de este nuevo modelo socioeconómico que abarca todos los ámbitos de la vida de las personas, y que a la vez es la nueva salida de la derecha en Chile. El hecho de haber reporteado desde el comienzo para una revista semanal, tratando de entender lo que estaba pasando en ese ámbito, me hizo seguir una pista sin que me lo propusiera. Fui observando, indagando y también tuve la oportunidad de conocer gente muy interesante, economistas y políticos que estaban en la oposición, como Radomiro Tomic, Alejandro Hales y Eduardo Frei Montalva. Tuve largas conversaciones con Aníbal Pinto Santa Cruz, por ejemplo. Recuerdo haber analizado muchas veces la distribución del ingreso con Ricardo Ffrench-Davis. Además, pude estar alerta respecto de lo que ocurría en otras partes en materia de periodismo, aunque todo el período de la dictadura lo pasé en Chile . Tuve la posibilidad de ir a EE.UU. después del caso Watergate, a un seminario de periodismo de investigación. También pude conocer el tipo de periodismo que se hacía en Europa. 

Por otra parte, tengo la costumbre de llevar archivos, seguir los temas y anotar lo que me llama la atención. Y también hay hitos. Al seguirle la pista a la economía vi cómo se fueron formando los grupos económicos en su etapa inicial, con las primeras olas privatizadoras. Por ejemplo, el de Manuel Cruzat y Fernando Larraín Peña. También seguí estudios sobre estos temas y escribí artículos sobre eso. Me parece que el primer reportaje que hice en Análisis fue sobre el nuevo sistema previsional, en combinación con Patricio Rozas. También una investigación económica sobre el caso Crav, que reventó en 1981. Eso era ya periodismo de investigación”. 

-¿Por qué ha orientado sus investigaciones a centros de poder, como los grupos económicos, Opus Dei, universidades? 

“Creo que tiene que ver con mostrar y develar lo que ocurre en los poderes fácticos, en los enclaves que limitan la democracia”. 

Esos poderes fácticos no siempre son reconocidos como tales. 

“Por eso hablo de develar, levantar los velos, sacar las cortinas, mostrar. En relación a esto me sobrevino la inquietud por el tema de las universidades, cuando en 1987 estalló la crisis de José Luis Federicci, rector delegado de la Universidad de Chile nombrado por Pinochet. Quise investigar directamente lo que ocurría, y en parte por eso dejé la revista Análisis. Me empecé a juntar con gente de las dirigencias estudiantil y académica, y fui atando cabos. 

Personas a las que había seguido desde el punto de vista económico, porque estaban al frente de las privatizaciones de las empresas del Estado -que todavía no podían materializar, porque había crisis económica-, aparecieron formando comisiones sobre la política universitaria. Fue el caso de Bruno Phillippi, José Yuraszeck, Alvaro Saieh, Sergio Melnick. Esa relación me llamó la atención. Eran personas con mucho sentido estratégico. 

¿Estaban preocupadas de la energía, de las empresas eléctricas, y a la vez de qué hacíamos con las universidades? 

Siguiendo este hilo empecé a darme cuenta que no los movía sólo una inquietud económica, sino hacer que los cambios que se estaban produciendo fueran perdurables. 

En mi opinión, eso se hizo más evidente cuando ya se había generado la movilización social y las grandes protestas de los años 80. Creo que percibían que la dictadura iba a tener fin, cualquiera fuera éste, y estaban preparando sus caminos. Parte de esos caminos era destruir la Universidad de Chile y la Universidad de Concepción, entre otras. Se disponían a hacer el gigantesco traspaso económico de los recursos del Estado a grupos privados. Y como los grupos privados más tradicionales se habían desmoronado, había que reconstruir otros para que llevaran la batuta cuando Pinochet ya no estuviera instalado en La Moneda. En la medida en que iba percibiendo estas relaciones, más me interesaba el tema”. 

Y al descubrir los nexos, un tema la fue llevando al otro… 

“Exactamente. Algunos los dejé en barbecho por distintas razones, pero después los he retomado. La primera motivación que sentí en 2001 fue lanzarme con el libro sobre la privatización de las empresas, El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno. Después retomé el tema de las universidades y entre medio hice el libro sobre el Opus Dei. Son temas bastante relacionados. La gente creía hasta hace algunos años que el Opus Dei se trataba de algo netamente religioso. Y lo es, pero con una notable influencia y poder en la sociedad, tanto en términos educacionales como empresariales”. 

Entre las patas de los caballos 

Si retomara el tema de los grupos económicos y la evolución que han tenido bajo los gobiernos de la Concertación ¿qué aspectos enfatizaría? 

“El saqueo, el traspaso a manos privadas de las grandes empresas públicas, quedó instalado antes que Pinochet se fuera de La Moneda. Quedó ese terreno sembrado. Voy a retomar este tema para actualizarlo. Lo notable es que hasta ahora no ha habido marcha atrás. Los grupos que se gestaron al amparo de la dictadura, con prebendas del régimen militar, siguen siendo tremendamente significativos. Los que aparecen en El saqueo continúan avanzando en gloria y majestad en otros sectores de la economía, vinculándose con la educación superior, la salud, el sistema previsional. Falta en Chile un Estado más activo. La crisis económica mundial ha mostrado que hay muchas cosas a las que hay poner coto. Si queremos una sociedad más equitativa y que no se mantenga esta enorme estratificación social que tenemos hoy, debería haber un rol más activo del Estado, una mejor distribución de las utilidades, más fiscalización y mayores posibilidades de diversidad”. 

En todo caso se habla mucho de que se requiere ‘más Estado’. 

“Lo que a mí me gustaría saber es ‘cómo’ más Estado. ¡Es tan importante lo que se podría hacer si hubiera una mayor toma de conciencia de las limitaciones! Partiendo por el rol de los medios de comunicación, de los espacios públicos para debatir. Por más que la gente crea que goza de mayor libertad porque tiene muchos sitios de Internet para visitar, yo tiendo a ser escéptica. Si bien a través de Internet se pueden gatillar fenómenos interesantes, se requieren espacios más amplios. En el caso de los medios, faltan espacios de papel, espacios de televisión abierta y ojalá espacios de televisión digital realmente democráticos, y no que se repartan la torta entre los mismos de siempre. En los medios de comunicación la relación con los grupos económicos es muy fuerte”…. 

¿y qué hay de los medios de comunicación? ¿También están “con las manos limpias”? la actual situación de concentración en la prensa escrita fue producto del salvataje que le dio el Estado al final de la dictadura, por medio de personeros muy interesados en que el poder de la prensa quedara en manos amigas, a las dos cadenas que hoy copan el mercado: El Mercurio y Copesa. 

Ambas, gracias a la censura impuesta por la dictadura, no tuvieron competidores por años, pero contrajeron importantes deudas modernizando sus instalaciones y sus procesos. Para la crisis del 82, las deudas de Edwards llegaban a cien millones de dólares. Y mientras cientos de empresas quebraban, el régimen salvaba a El Mercurio entregándole 53 millones de dólares en créditos a través del Banco del Estado. Muy importante en esta y en las transacas que vinieron -traspaso de acciones de El Mercurio S.A.P. al Banco del Estado, renegociación de la deuda a quince años con intereses excepcionalmente bajos, opción de rematar deudas, “permutas” de créditos e importantes inversiones del Estado en publicidad para el decano- fue, nada mas ni nada menos, Jovino Novoa, quien al salir de la Subsecretaría General de Gobierno llegó como editor general de informaciones a El Mercurio y trabajó con Edwards para sanear las platas. 

Copesa, por su parte, estaba en esos años en manos de Gonzalo y Germán Picó Domínguez y adeudaba 1.137.742 UF. Para salvarla, el Banco del Estado se quedó con el 70% de las acciones de Malán Inversiones S.A., principal accionista de Copesa. Y luego se las vendió a Álvaro Saieh, Carlos Abumohor y Alberto Kassis, todos amiguis del régimen, en sólo un tercio de la deuda original. Todos los movimientos para realizar este rescate, incluidas las polémicas “permutas” de créditos que vinieron después, significaron una pérdida de 273.503 UF para el Banco del Estado. 

Terminada la dictadura, el duopolio se ha llevado gran parte de la publicidad, pagada en la mayoría de los casos por sus contactos en las cerradas redes del poder económico. Los medios nacidos en dictadura, como el diario La Época, han muerto, lo mismo que gran parte de los proyectos que han nacido en los años posteriores. Hoy, el duopolio se lleva el 82,7% de la venta de diarios. 

¿Y tú crees que en Chile hay Democracia? 

Piensa en esto: Cuando veas hablar en TV a los políticos del profundo amor que sienten por Chile y de las cualidades republicanas de este país, cuando veas a los políticos dar discurso con la bandera de fondo y al mismo tiempo obligan a los niños a cantar el himno nacional todos los lunes por la mañana, piensa en lo que acabas de leer. 

FUENTE: 

“El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno” María Olivia Mönckeberg 

Entrevista A María Olivia Mönckeberg por Patricia Bravo 

“El saqueo de Chile “ por Pablo Huneeus

Marx, sus continuadores y la izquierda


por Paula Vidal Molina


Así como un centenar de años han visto acumular una extensa bibliografía para dar cuenta de las cíclicas crisis del marxismo, después de 150 años, la obra de Marx y Engels, es un clásico donde se ubican claramente elementos de comprensión del presente. La vigencia de sus pensamientos tomó nuevos bríos, especialmente después de la crisis económica desencadenada a partir del año 2008, que llevó a personas de todo el mundo a buscar El Capital en librerías y bibliotecas, con el interés de encontrar en este texto, claves de comprensión de la sociedad contemporánea. Todos sabemos, que al poco tiempo, la prensa mundial desde Nueva York hasta Tokyo, hablaba de que Marx era elegido uno de los grandes pensadores de todos los tiempos. Y ¿cómo dudar de ello al adentrarse en sus obras?, sus estudios al dar cuenta, por ejemplo, del capitalismo como un sistema irracional, anárquico, que vivencia ciclos de crisis permanentemente, que adquiere un carácter mundial, que genera y requiere de un ejército industrial de reserva, que las relaciones sociales entre personas pasan a ser mediadas por el intercambio entre cosas, o del papel del crédito como medio para compensar las cuotas de ganancias, entre otros aspectos, anticipan algunos de los trazos que caracterizan la sociedad capitalista en la actualidad.

Por mucho tiempo pensamos que se había dicho todo de Marx y Engels, pero las actuales investigaciones hablan de que existen nuevos manuscritos en alemán que ayudan a entenderlo de una manera más completa, la edición Mega 2 es imprescindible para ello (1). En español se requiere editar y reeditar obras que permitan completar las publicaciones existentes. Aquello, es un desafío importante que favorecería el regreso de los textos de Marx y Engels en librerías para ofrecer la obra completa a las nuevas generaciones.

De la obra marxiana conocida, es sabido que, aun con sus anticipaciones geniales, no podían ir más allá de su tiempo histórico y entregarnos elementos de comprensión para todos los problemas de la actualidad. Sin embargo, sus continuadores, han desarrollado también muchos aspectos nuevos, emanados de las contradicciones del movimiento socio-histórico. Los seguidores dieron forma a un campo marxista surgido desde fines del siglo XIX, donde se configuraron tradiciones diversas en su interior, que, así como enriquecieron las contribuciones de Marx, también las autolimitaron. Entre algunas de estas corrientes podemos mencionar el austromarxismo, el marxismo occidental que inauguran obras como las de Lukács y Korsch, el marxismo de Antonio Gramsci y Walter Benjamin, dos pensadores entre los más estudiados hoy en el mundo, el marxismo-leninismo, el marxismo de Mariátegui, el de la escuela deFrankfurt, el de la escuela de Budapest, la corriente trotskista, la maoísta, el marxismo existencialista, el althusseriano, el marxismo delChe, de la teoría de la dependencia, el marxismo de la teología de la liberación, el marxismo analítico y el marxismo político con figuras como Hellen Wood o Robert Brenner, y cada una con sus propios matices y debates, lo que demuestra que la herencia marxista es abierta, plural y responde –de peor o mejor modo- a las tensiones y desafíos que colocan las nuevas contradicciones socio-históricas.

La sociedad contemporánea da señales de una crisis estructural del capitalismo, que a diferencia de las crisis del pasado, en la actualidad se manifiesta como universal y de impacto global que pone en riesgo la sobrevivencia del planeta. Hoy, más que civilización, el sistema capitalista ofrece barbarie para el mundo, y ello se expresa de múltiples modos, por ejemplo, a través de las crecientes desigualdades entre países y al interior de estos, la hambruna de poblaciones que coexiste con la producción en abundancia, la precarización del trabajo y el desempleo estructural, la acción de los Estados que interferidos por intereses económicos, entre otras cosas, desmantelan derechos ciudadanos universales, incrementando ayudas asistenciales y focalizadas para reducir y controlar la pobreza, o aumenta los obstáculos para la inmigración hacia los países centrales. Las brutales guerras son otra expresión de la barbarie ya que, a la vez que movilizan la industria de armas y el crecimiento económico, se justifican en nombre de la libertad, la democracia, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la estabilidad social, y por causas humanitarias, escondiendo intereses de dominio geopolítico o económico, todo esto amparado por una firme alianza entre grupos dirigentes del Estado y capitales, que, en otro ámbito, viene siendo exitosa para los intereses de las transnacionales porque se permite sobreexplotar y controlar en pocas manos las riquezas naturales. Pero es nefasta para el conjunto de la humanidad debido a los altos niveles de contaminación y al agotamiento de las fuentes de recursos naturales, todo lo cual impacta creciente y negativamente sobre la biosfera. Lo anterior, son algunas señales que apuntan a mostrar que esta formación social no asegura el desarrollo y la emancipación para la humanidad, y que contiene la tendencia para llevar a la autodestrucción al planeta. Con todo ello, el marxismo sigue contando con un objeto para analizar, y generar una crítica radical al capital. Pero, a la vez, puede aportar a crear alternativas globales que bosquejen un nuevo orden social.

La incipiente revitalización de los movimientos sociales desde mediados de los años 90, y que adquiere mayor fuerza después del 2000, pone temas que parecen mostrar el camino para superar las limitaciones de las organizaciones colectivas de viejo cuño en todo el mundo. En Chile, han sido las movilizaciones de trabajadores del cobre, de las forestales, de la pesca, del Estado, de los ciudadanos de las regiones de Punta Arenas, de Aysén, de Calama, de los pobladores sin techo y del pueblo mapuche, entre otras, las que han mostrado la necesidad de organización y lucha por demandas sociales. Pero especialmente ha sido la movilización de los estudiantes, la que ha marcado el punto más alto en los últimos años, de ascenso de la crítica al neoliberalismo y ha puesto nuevamente a Chile en el escenario internacional, como un ejemplo de creatividad y organización, y de que las promesas de inclusión, integración y equidad no fueron posibles de realizar bajo el neoliberalismo. Los movimientos sociales, al levantar sus demandas y caminos a seguir, además de nutrirse del sentimiento de injusticia que vivencian, requieren teorías potentes para analizar y transformar su mundo. En esta tarea, si bien el marxismo no otorga todos los análisis y respuestas, es imposible prescindir de él si es que se quiere realizar una crítica a la raíz del orden social capitalista.

Recordemos que Chile fue conocido mundialmente gracias al proceso cristalizado por la Unidad Popular, el cual contó con la inserción del marxismo en la discusión académica y en la organización político-social. Hoy, vuelve a ser nombrado internacionalmente por la esperanza de transformación social que abren las nuevas generaciones, y en este contexto, los marxismos en el siglo XXI se enfrentan al desafío y la urgencia de ofrecer claves de interpretación y contenidos teórico-políticos a este proceso social, que esperamos, pueda construir un Chile profundamente democrático e igualitario.

Por Paula Vidal Molina
Doctora en Serviço Social Universidade Federal de Río de Janeiro. Académica Universidad de Chile.
(1) Ver “Tras las Huellas de un Fantasma: la actualidad de Karl Marx” de Marcello MustoSiglo XXI. 2011.