viernes, 28 de junio de 2013

Conversando en Madrid, con el poeta chileno Ivo Maldonado


por F.FAFATALE para https://www.diagonalperiodico.net/  


¿En qué momento creativo te encuentras?

Disfruto de lo que hago. Estoy viviendo un momento importante en mi vida, no sólo porque estoy trabajando en varios proyectos artísticos, si no porque he encontrado aquí en España una efervescencia total, así como en Chile con los estudiantes, aquí los indignados han sido muestra importante del descontento colectivo que existe a nivel mundial  y todos los movimientos alternativos además  que están luchando en la calle, en sus barrios, a todo nivel. Se viene algo grande, se respira en el aire, esto no puedo continuar. Son días de compromiso.

¿Cómo está siendo el recorrido de 'Cuando los árboles se olvidan del otoño'? ¿Qué significa el título?


Es un recorrido que ya finalizó, estuve de gira con ese libro casi dos años, recorrí de norte a sur mi país acompañado de un folclorista y otro poeta que hacía como presentador. Fue un viaje alucinante,  quisimos hacerlo como una banda de rock and roll, entonces visitamos escuelas, liceos, fábricas, bibliotecas, centros comerciales, juntas de vecinos. La última presentación de ese poemario, la hice aquí mismo en Madrid, en La Marabunta en abril del año pasado. El título del nombre tiene que ver con la idea de cuando los pueblos se olvidan que son poesía y pierdan la identidad, el respeto, caen en esos vacíos largos. 

¿Cómo se gana la vida un poeta?


No sé si un poeta en pleno siglo XXI, un juglar cibernético, pueda ganarse la vida verseando. Lo que sí sé es yo me la gano todos los días en un aula de clases. Para este sistema ser poeta es un hobby. 


¿Cuáles son tus proyectos a corto y medio plazo? (En detalle, por favor)


Mis proyectos son derrotar el sistema capitalista en que vivimos, si para eso sirve la poesía entonces seguiré escribiendo y escribiré no desde mi casa si no desde una barricada.


¿Puedes explicar las experiencias de ferias literarias itinerantes?


En Chile por razones económicas las Ferias del Libro se hacen sólo en ciudades grandes, las ciudades pequeñas rurales que son muchas en mi país, no tienen ninguna posibilidad de participar. Una razón es que el libro tiene uno de los impuestos más caros del mundo, lo que hace casi inaccesible la compra de una gran parte de la población. Entonces decidí crear una itinerancia de ferias del libro leído en comunas rurales específicamente en la región del Biobío. La que ha tenido bastante éxito hasta la fecha, porque la feria no es sólo venta de libros nuevos y usados, sino también se realiza un encuentro de escritores en paralelo, los cuales visitan juntas de vecinos, escuelas y liceos de la comuna; dictando charlas, haciendo talleres y realizando lecturas masivas en los mismos polideportivos de estos establecimientos educacionales. Además de connotados músicos y actores que nos acompañan durante toda la semana que dura la Feria.



¿Cómo concibes la poesía? ¿Qué poesía te gusta? 


Disfruto de la poesía clásica y de la poesía vanguardista, de la poesía con rima y sin rima, de la poesía de los cancioneros medievales y de la poesía surrealista, de los grafitis. No podría encerrarme. Se puede disfrutar de todo, en medio de todas estas mezquindades, la lección que hay que aprender, es la lección de la admiración y la generosidad.



¿Dónde está el límite entre el compromiso creativo y el panfleto?


Me tomo del magnífico poeta Gabriel Celaya, cuando dice: «… Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales, que lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas, siento en mi a cuantos sufren y canto respirando; canto y canto, y cantando más allá de mis penas personales me ensancho…»


¿Puedes hablar de tus obras dramáticas?


Mi lado de dramaturgo está dormido hace unos años, pero no está muerto. Tanto así que en este momento me encuentro realizando estudios de guión cinematográfico. Yo tengo la idea del teatro como una pequeña película donde el público se convierte en camarógrafos y la sala en un estudio. De las obras que escribí antes de los 25 años, “Kartarsis en el paraíso” es la más conocida y fue dirigida en Chile por mi hermana actriz, tuvimos relativamente  éxito en ese tiempo. Tengo una obra casi terminada y varios monólogos  pero no sé si sea el momento de darles cuerda. 


Acabas de llegar de Chile ¿Cómo te has encontrado al Estado español?

Desde el 2001 que vengo a España, esta es la cuarta visita (2007, 2012, 2013). Primero vi como pasaban de la peseta al euro, y luego de una u otra forma me tocó vivir la evolución de esta moneda. Hoy día hay muchos parados entre los jóvenes, antes había optimismo, ahora ya todo es desconcierto. Mis amigos que viven aquí; unos ven la solución en la migración, otros quieren la revolución. El futuro no es incierto, está claro que aquí todo debe cambiar. El pueblo español con una historia de lucha desde sus orígenes no merece estar en esta posición, sin embargo toda la efervescencia social da la posibilidad de que se puede generar la tercera república y definitiva. Lo elementos están dados, es cosa de tiempo.


¿Cómo ves tu país en el contexto de Latinoamérica?


Chile es un país que aparentemente está limpio pero su cuerpo está sucio y enfermo. Sus macro cifras hacen creer que vivimos en un país que crece, sin embargo sus diferencias sociales deben ser de las más grande del continente. Te señalo un caso por ejemplo el sistema de fondos de pensiones hace que las personas que trabajan todo una vida honestamente terminen recibiendo salarios 2 o 3 veces por debajo de lo que recibían antes de jubilarse. La salud es realmente un infierno. La clase media chilena está en extinción, a los pobres los ayuda el estado con medidas asistenciales y los más ricos no necesitan ayuda, les basta con la que consiguen eludiendo impuestos. La educación es la más cara y de las peores de Latinoamérica. Aún quedan pobladores sobre todo en la costa donde el 2010 sufrimos un terremoto y maremoto de los más grandes que han existido en el mundo, sin ninguna solución, pobladores que viven en mediaguas, es una vergüenza la corrupción que existe, esa corrupción silenciosa que es siempre la más peligrosa. Fuimos los primeros conejillos de india del sistema neoliberal, este sistema que hoy se está cayendo a pedazos.  



¿Qué diferencias percibes entre América Latina y Europa? 
 
Lo que más me llama la atención son las diferencias económicas que existen entre el obrero español y el latinoamericano.



Cómo evolucionan las luchas estudiantiles chilenas?


A partir del 2006 con la revolución de los pingüinos (estudiantes secundarios), poco a poco se han ido sumando los obreros, trabajadores de la educación, sindicatos, pobladores,  madres, abuelos, es una lucha larga y desgastante, que se ha sostenido en el tiempo, y todos los días se avanza a paso firme. Se han conseguido algunas conquistas, y algunos sectores le han doblado la mano a la patronal, por ejemplo; los trabajadores portuarios. El país es un hervidero, ya la clase política no tiene ninguna validez entre los jóvenes. Hoy el país es otro, si lo vemos de la perspectiva social, es un país muy parecido al que fue a fines de los 60, pero con mayor preparación y consciencia en cómo opera la derecha internacional.


La derecha española se lleva demasiado bien con la chilena. ¿A qué lo achacas?


La globalización propiciada por el neoliberalismo en Asia, África, Europa o América utiliza su doctrina de la misma forma, por tanto que no te parezca raro que Aznar y Vargas Llosa hayan participado en la ceremonia de traspaso de mando del actual presidente de mi país, el empresario Sebastián Piñera quien al igual que Rajoy demuestran que son unos payasos y marionetas de los grandes grupos económicos del planeta. Ten en cuenta que en tres meses más exportaran desde Campos de hielo Patagónico sur de Chile la primera partida de agua dulce con destino a Qatar.



¿Qué otros literatos interesantes hay por la América Latina actual cuya trayectoria nos recomiendas seguir?


Hay muchos, pero hay dos que yo no dejaría de leer. El primero se llama Jorge Teillier; es un poeta de lectura obligatoria para entender la vida del Chile profundo, del Chile de mapuches, colonos, artesanos, campesinos y ánimas. Sorprendentemente muy poco conocido aquí en España. El otro además de ser poeta es también  físico, ensayista, filósofo, cuentista, novelista, dramaturgo, guionista, lógico y matemático peruano, me refiero al notable Enrique Verástegui. 


Ivo Maldonado (Talcahuano, 1978) Estudió Licenciatura en Castellano y Comunicación Social, Universidad del Bío-Bío. Es Diplomado en Dramaturgia y Dirección, Universidad de Chile. Fue invitado al V Encuentro Internacional de poetas “Nicanor de La Fuente” organizado por la Universidad Inca Garcilaso de La Vega, Chiclayo, Perú. Ha publicado Anamorfosis (Ediciones Etcétera, Concepción, 2000), Pequeña Antología de la Nada (Ediciones, Caballo de mar, Santiago, 2007), Cuando los Árboles se olvidan del Otoño (Antros Ediciones, Concepción, 2011). Participó del “Seminario de Creación poética” dictado por el Premio Nacional de Literatura Gonzalo Rojas Pizarro (2002). En Dramaturgia, La Katarsis en el Paraíso (2003) es llevada a las tablas por la compañía de teatro “Pata de Palo”. Ha realizado presentaciones en: Francia, Alemania, España, Argentina, Perú. Ha sido incluido en las siguientes antologías: “Muestra de poesía joven chilena” (1965-1980), Revista Ómnibus, D.F, México, 2010. "10 poetas jóvenes chilenos" Revista El Recreo, Argentina, 2003. “Tábanos, 11 voces para la poesía chilena” con traducción al valenciano, España, 2007. “Revista Viento Sur”, Madrid, España, 2010. "Centenario en el Bicentenario", Antología Latinoamericana, Editorial Cuarto Propio, Santiago, Chile, 2012. Ha recibido el reconocimiento a su trayectoria y aporte a la cultura por la Municipalidad de Los Ángeles (2011). Ha sido jurado y ha dictado talleres de poesía y dramaturgia en diversas instituciones académicas de Chile. Actualmente es creador y director de las “Ferias del libro rural” en la región del Biobío, y columnista de la revista Youkali (España) y letras.s5 (Chile). 

Las primarias del duopolio y la abstención bulliciosa


por Marco Álvarez

El próximo domingo 30 de junio, el circo electoral pone en escena a sus peores payasos. Los candidatos presidenciales del llamado siúticamente “establishment”, compiten por ser los abanderados de las dos esquinas del duopolio.
Las actuales primarias no convencionales, son inventadas por la clase política tradicional, con el objetivo de vestirse con paños “democráticos” que nunca han usado, disfrazándose con ellos en esta ocasión sólo para frenar la avanzada de la crisis de legitimidad de la actual democracia neoliberal.
La crisis de legitimidad de la actual democracia neoliberal, se sitúa en una crisis superior-estructural del actual sistema económico, social y cultural predominante. El neoliberalismo que fue impuesto a sangre y fuego por la dictadura empresarial-militar dePinochet, siendo profundizado y legitimado por los cinco gobiernos de la Concertación-derecha, hoy cuenta con su mayor nivel de rechazo. El actual rechazo ciudadano se grafica muy bien, con la bajísima aprobación que tiene la clase política en general, a través de las encuestas que ellos mismos crearon para medirse.
Los payasos a competir en esta nueva contienda electoral son los mismos de siempre. Casi todos ex ministros, un ex alcalde y una flamante ex presidenta.
Por la Concertación ampliada, hoy denominada “Nueva mayoría” –que de nueva no tiene nada y mayoría menos- se presentan cuatros candidatos:
La ex presidenta Bachelet (PS, PPD, MAS, IC Y PC), es la que tiene mayores posibilidad de ganar, siendo la principal candidata representante del duopolio a combatir. El senador Gómez (PRSD), quien hoy se presenta con un tufillo progresista, que tiene por objeto darle más amplitud democrática a su sector. El ex alcalde de Peñalolén Claudio Orrego (DC), un conservador de tomo y lomo. Y por último, el ex ministro de Hacienda Velasco (Independiente), quien es el único neoliberal no sólo de práctica, sino también de palabra abiertamente.
Por las redes sociales anda circulando la idea de votar por Gómez, y en menor medida por los otros varones concertacionistas, para impedir que Bachelet salga triunfadora en las primarias. Lo anterior no sólo es una pérdida de tiempo, sino que también viene a fortalecer las primarias de los sostenedores de más de dos décadas de malos gobiernos.
La derecha se presenta con dos caras:
Pablo Longueira (UDI), discípulo predilecto de Jaime Guzmán y representante de la derecha más dura y Andrés Allamand (RN) un derechista de juventud, que trata de flexibilizar su discurso para llegar a lo que denominan el “centro político y social”.
Este show electorero, tiene como protagonistas a los mismos detestables de siempre. A los representantes de la riqueza y forjadores de las injusticias. Por eso, nuestra actitud frente a su invitación a participar en lo que ellos siempre llaman “fiesta democrática”, debe ser de rechazo absoluto y acción paralela.
A pesar de los llamados a la huelga electoral en las últimas elecciones municipales del año 2012, el alto nivel de abstención electoral se diluyó por una carencia de alternativa política. La gran triunfadora de las últimas elecciones fue la abstención pasiva, que al final del día termina volviéndose un factor en sí de la crisis, más que un acto político de trascendencia.
A estas primarias del duopolio nos debemos enfrentar desde una abstención bulliciosa. No votar, pero volverles su seudo “fiesta democrática” en una jornada de protesta popular y ciudadana. Esto requiere el operar mancomunado de las y los que luchamos contra el sistema neoliberal. Requiere de convocar a NO votar por los mismos políticos corruptos de siempre –que al parecer en el último tiempo no cuesta mucho-, pero también invitar a salir a las calles a todas y todos los que no se sientes representados por el desprestigiado y agónico duopolio político.
Desde el éxito que debe suscitar el paro nacional del 26 de junio, se debe realizar una convocatoria amplia a no votar en las próximas primarias y llamar abiertamente a realizar acciones como cacerolazos e intervenciones artísticas varias. Cabe destacar que el movimiento secundario tiene tomado importantes centros de votación, donde debemos solidarizar para que bajo ninguna circunstancia sean desalojados para utilizarlos para las funciones del circo electoral.
Aunque se devela fácilmente los intereses del duopolio con sus primarias, también es impresentable que no hayamos podido encontrar un mecanismo para la elección de la candidatura presidencial de la izquierda y los movimientos sociales. Me quiero detener a criticar a los diversos sectores políticos de la izquierda antineoliberal, que pusieron sus intereses mezquinos partidarios sobre la tan necesaria unidad. Se cercenó la posibilidad de tener una candidatura presidencial única de las indignadas e indignados. La única tranquilidad que me queda de ese proceso fallido, es que esos mismos sectores no tienen ninguna viabilidad política en los escenarios de lucha futuros. Están destinados a no ser sujetos políticos de cambio. A no ser protagonistas de las inevitables transformaciones radicales en Chile.
Espero que los sectores antes mencionados –no hablo de una sola tienda política- se sumen al menos a la unidad en la práctica y nos enfrentemos mancomunadamente a las coyunturas próximas, para seguir desarrajando al duopolio político y al empresariado. La consigna debe ser abstenernos bulliciosamente en conjunto a las primarias de la derecha y la Concertación.
Más de alguien me dirá cómo critico tanto la contienda electoral, si participo activamente en la candidatura presidencial de Marcel Claude. La verdad es que me importa un carajo la cuestión electoral –como la mayoría de las chilenas y chilenos- y veo su participación desde lo táctico, principalmente en el fortalecimiento de la construcción del poder popular. En ese camino, la candidatura de Marcel es una gran instancia para todas y todos aquellos que luchamos desde la trinchera anticapitalista. Siendo Marcel la candidatura de la indignación, las y los iracundos no podemos no trabajar para que el 17 de noviembre los golpeemos fuerte en su muy triste y aburrido circo.
¡Todas y todos al paro el 26 de junio!
¡Nadie a votar en las primarias del duopolio el 30 de junio!
¡Abstención bulliciosa!

miércoles, 26 de junio de 2013

Che: el Pensador, la Teoría, la Crítica y el Legado


Ernesto Che Guevara

Ernesto Che Guevara

por Fernando Martínez Heredia
23 junio 2013 Cubadebate

La obra de Ernesto Che Guevara es una de las cumbres de la historia del pensamiento político cubano; al mismo tiempo, él fue uno de los más prominentes entre los pensadores que participaron en el proceso de universalización del socialismo y el marxismo que sucedió en el siglo XX. Su actuación y su concepción constituyen una de esas expresiones supremas del radicalismo que existen siempre dentro de la compleja diversidad de componentes que contiene el campo de cada revolución. Fue un caso análogo al que constituyó José Martí respecto a la Revolución del 95, que pudiéramos sintetizar mencionando cinco rasgos principales de las ideas y la actuación martianas: el tipo de política insurreccional que promovió –que era a la vez el arma indispensable y la escuela para transformar a los participantes–, y la práctica que hizo de ella; su propuesta de convertir la independencia en una liberación nacional y de forjar una república nueva; el extraordinario y singular cuerpo de ideas que desarrolló, que entre otros aspectos contiene una interpretación pionera de comprensión y crítica del mundo moderno, y postula la necesidad de revolucionarlo desde la perspectiva de los que fueron colonizados; la consecuencia absoluta entre sus ideas y su conducta; y el alcance de los cuatro rasgos citados, que trascendió mucho a un mero enfrentamiento de las circunstancias en que actuó.

Expondré algunos aspectos seleccionados de la actuación y la concepción del Che que dan cuenta de ese papel descollante que tuvo en el pensamiento cubano, en la universalización del socialismo y el marxismo y en el radicalismo revolucionario. Su examen también puede sintetizarse en cinco rasgos, referidos al tipo de política que promovió y practicó, la propuesta que hizo, el extraordinario y singular cuerpo de ideas que desarrolló, la consecuencia absoluta entre sus ideas y su conducta, y el alcance superior de su actuación y su concepción respecto a sus circunstancias. Lo haré en forma más bien telegráfica y destinada a estimular el diálogo.

En el proceso de la insurrección y hasta su muerte durante la primera etapa de la Revolución en el poder –la que va de 1959 a inicios de los años setenta–, el Che compartió con Fidel la colosal aventura de la Revolución y lo siguió siempre, como el líder supremo del proceso y como un pensador radical excepcional. En el transcurso de aquellos años, Fidel debió asumir sobre todo las funciones de dirigente máximo y de educador popular, y el Che, que desempeñó un cúmulo de responsabilidades prácticas en numerosos terrenos, elaboró al mismo tiempo una obra teórica que es el más importante monumento intelectual de la Revolución, obra que ha resultado muy trascendente para la estrategia y el proyecto cubanos hasta el día de hoy, y que lo será en el futuro que alcanzo a pensar.

Las revoluciones son procesos complejos, que para triunfar deben subvertir y negar el orden vigente, demoler sus instituciones y desvalorizar sus símbolos; promover el carácter libertario e implantar disciplinas férreas, hacer de la unidad un valor superior, ser muy desafiantes y llegar a ser respetables, y construir un nuevo orden que reúne creaciones, adaptaciones, nuevas relaciones, instituciones, valores y costumbres, permanencias; en suma, un orden que combina promesa y administración, defensa y autocrítica, novedades y rutina. Si se estudia, se puede historiar el proceso, periodizarlo y hacer valoraciones sobre su curso. Alguna vez se ha propuesto el símil de un péndulo para mostrar el ciclo que suele caracterizar el curso y el mundo ideal de las revoluciones: primero, avances hasta un punto de máximo radicalismo; después, detenciones, retrocesos y estabilización. El péndulo, que había oscilado hasta un punto máximo hacia delante, hace giros cada vez menores y se va deteniendo al centro de la escena, pero el eje que lo sostiene se ha trasladado ya a un punto mucho más adelantado que el que ocupaba al inicio del ciclo. Martí y el Che habrían llevado el péndulo a su máximo punto de avance.

Aunque fueron hombres de acción que con ella colmaron sus vidas y llenaron sus épocas, y esa actuación y sus virtudes constituyen un tesoro moral y un ejemplo imperecederos, cuando volvemos –como hacemos hoy– sobre aquellos líderes radicales, lo principal que atendemos es a sus ideas y sus propuestas, porque en ellas reside lo fundamental de su trascendencia y de la utilidad que podemos obtener de ellos. Por cierto, el hecho de haber sido muy superiores a sus circunstancias les suele acarrear una posteridad inmediata sumamente difícil, precisamente porque resultan irreductibles a las concesiones y retrocesos que forman parte, junto a los avances, de la estabilización que se produce durante las posrevoluciones, mientras que su peso simbólico es enorme y se les identifica con la revolución.

La mundialización de su sistema ha sido un destino inevitable para el capitalismo, un tipo de dominación que es singular en la historia humana. Desde que ella comenzaba, el joven pensador alemán Carlos Marx les planteó a los anticapitalistas el requisito de la mundialización de la revolución para que esta pudiera tener posibilidades de vencer. La consigna final del Manifiesto Comunista no es una frase feliz: es una tesis. Pero el modo fundamental de ser de la mundialización capitalista ha consistido en las colonizaciones de la mayor parte del planeta, y, por otra parte, el ámbito de todas y cada una de las revoluciones sucedidas contra la dominación capitalista ha sido el nacional. Esas dos realidades han sido una gran fuente de tensiones, contradicciones y retos para las concepciones y las prácticas revolucionarias opuestas al dominio capitalista, y más de una vez han tenido inclusive consecuencias trágicas. El socialismo marxista ha vivido desde hace más de un siglo esos desafíos entre las ideas, los movimientos y las luchas que se han representado como prioritarios –o que han asumido en política– los antagonismos de clases sociales o la necesidad de liberar las naciones, o han hecho intentos diversos de combinar esos dos polos.

Otros dos condicionamientos que han marcado la historia del socialismo marxista han sido más graves. El primero y más general es el de la renuncia en muchas situaciones y casos a la pretensión de derrocar al capitalismo e implantar poderes socialistas, y la consecuente adecuación práctica a constituir solamente formas de oposición muy limitadas al sistema de dominación, que le resultan funcionales a este, o incluso a colaboraciones con ese sistema. El segundo, el curso de la experiencia que se inició con el triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia y terminó en 1991, llena de eventos y procesos que no puedo tratar aquí. Apunto al menos que entre la segunda posguerra mundial y los años sesenta su impacto general era muy contradictorio. Por un lado, el inmenso prestigio ganado en aquella guerra, el ser para muchos la antítesis del capitalismo imperialista, genocida, guerrerista y sujeto de una crisis prolongada, y la conversión de la URSS en una enorme potencia, rival de Estados Unidos, el nuevo campeón único del campo capitalista. Por otro, la dictadura del grupo que en los años treinta liquidó la Revolución bolchevique, hasta mediados de los años cincuenta, y, desde entonces, tímidas y muy parciales reformas desde arriba. Y una política mundial creciente, pero sujeta al convenio de esferas de influencia de 1945 con el imperialismo, por lo que manipulaba a los movimientos y la ideología de su campo y se guiaba por la razón de Estado en vez de por el internacionalismo.

Ernesto Guevara se crió en un ambiente en que eran muy fuertes la contradicción entre las perspectivas nacional y social, los condicionamientos prácticos de origen internacional y los conflictos que todo esto generaba. El paso decisivo que dio junto a Fidel y sus compañeros hizo que su vida política transcurriera en un medio en que se logró una victoria extraordinaria frente a los grandes obstáculos de la mundialización de las revoluciones: la insurrección y el triunfo de la Revolución cubana, su plasmación como una revolución socialista de liberación nacional y el predominio dentro de ella del socialismo cubano.

El Che fue hijo de la ruptura y la destrucción del orden dominante en Cuba, que permitió movilizar y concientizar a escala permanente y profunda al pueblo, y que unidos poder revolucionario y pueblo se apoderaran del país, lo reorganizaran y repartieran la dignidad humana, las riquezas y las oportunidades a partir de los principios de la justicia social y la igualdad de derechos, base social del edificio político de la Revolución desde entonces hasta hoy. Un proceso que aprendió de inmediato a defenderse, derrotó a sus enemigos y se enfrentó victoriosamente a los intentos de Estados Unidos de acabar con la Revolución, que obtuvo la soberanía nacional plena y tuvo un pensamiento propio, y que se vio obligado a ser crítico y contradecir al tipo de socialismo establecido por el sistema de la URSS, el campo de países y organizaciones que lideraba y el llamado movimiento comunista internacional y la ideología teorizada que llamaban marxismo-leninismo.

Al mismo tiempo, la segunda gran ola revolucionaria del siglo XX se había extendido por el llamado Tercer Mundo y obtenido algunas grandes victorias, combatía en Viet Nam y en otros lugares; y transcurría en el marco de numerosos intentos de consolidar las independencias, lograr desarrollos económicos nacionales y coordinar posiciones en esos tres continentes, y en el de un rechazo virulento a las políticas imperialistas que fue compartido por sectores internos en varios de esos mismos países, los cuales aportaron, además de sus críticas y resistencias, novedades importantes en el campo de la vida social y las relaciones interpersonales. Esa ola también pretendió liberar al pensamiento revolucionario de sus ataduras, por lo que tuvo que incluir la crítica de gran parte de las posiciones y los instrumentos del socialismo existente.

Desde aquella coyuntura actuó y pensó Ernesto Che Guevara. Dadas la sólida argumentación y la densidad teóricas con que elaboró y presentó su concepción, elaboró la base de un cuerpo de pensamiento muy rico que todavía necesita, quizás, la mayor parte de su desarrollo, y, sin duda, la mayor parte de su experimentación práctica. La violentación de sus circunstancias en su teoría y en sus prácticas, el comunismo y el internacionalismo en su proyecto, y el socialismo de liberación nacional como vehículo de su actuación, son tres aspectos esenciales para comprender al Che.

DESCOLLANTE EN LA ACCIÓN Y EL PENSAMIENTO

Entre muchas cuestiones que podrían abordarse, quisiera destacar que Che comprende y expone que el radicalismo en la concepción teórica, la posición política y las nuevas creaciones de las personas y las relaciones sociales que él defiende y promueve, pertenecen a una nueva época. En ella les resulta factible a los revolucionarios irse por encima de las insuficiencias del despliegue del capitalismo en sus países, pero ya las revoluciones no pueden proponerse menos que el socialismo y la liberación nacional, conquistarlos en un único proceso, profundizar de manera sistemática en ambas direcciones, y ser internacionalistas. Esta no es una opción entre las adoptables, sino que es la opción, la única forma de evitar el retorno y la reproducción de la dominación capitalista sobre las personas y las sociedades, un destino inexorable que de no asumirse esa alternativa esperaría a la experiencia socialista al final de su camino. A la vez, Che plantea que esa concepción y esa posición práctica deben proveer la escuela imprescindible, el complejo y gigantesco proceso educacional permanente que irá forjando las liberaciones de las personas y las sociedades. Esto es lo que explica su urgencia, su tenacidad sin límites y su descomunal batalla intelectual.

El Che es uno de esos raros casos de una persona que es muy descollante al mismo tiempo en la acción y en el pensamiento. Es bueno recordar que Ernesto comenzó sintiéndose marxista cuando todavía no tenía experiencias políticas, en un ambiente en el que entre los que estaban en su caso predominaba la admiración por la URSS que había vencido a los nazis y por el socialismo y el marxismo de orientación soviética. Pero, ¿por qué este joven no se sumó a los seguidores ni se sujetó a aquella “línea”? Opino que varios factores lo ayudaron. Primero, la vastísima información y la contrastación de tendencias intelectuales y teorías que adquirió, mediante la lectura de una multitud de obras y el ejercicio de escribir sus comentarios a ellas, es decir, una posición activa de pensamiento y de preguntas pertrechada de copiosos estudios. Mientras que la mera asunción de la llamada cultura universal por estudiosos de nuestros países puede hacerlos desembocar en la condición de colonizados mentales, que en buena medida son extranjeros en su propia tierra, una actitud intelectual como la que asumió Ernesto suele ser una vacuna eficaz contra los dogmatismos y la dependencia.

Por otra parte, el joven Ernesto asumió un antimperialismo beligerante que nunca lo abandonará, y lo asoció acertadamente al anticapitalismo, un paso que puede parecer lógico, pero que era en realidad difícil en aquel tiempo, y aún hoy sigue siéndolo. Antes de ser capaz de compartir o enunciar tesis sobre esa cuestión, la resolvió con su praxis: se puso de parte de los humildes. Por el largo camino que recorrió entre Buenos Aires y Guatemala, a través de sus vivencias y sus reflexiones, fue transitando desde el ansia altruista de prestarles servicios a los desposeídos y desvalidos hasta el arduo reconocimiento de que era necesario asumir una posición política. De esa manera pudo identificar al imperialismo y las variantes del colonialismo como enemigos de los pueblos, y al capitalismo como la fuente de aquel sistema y de sus consecuencias de opresión, explotación y enajenación. Conocer ese desarrollo de Ernesto puede ser útil hoy, cuando muchas veces la preocupación por el mejoramiento humano –que es tan valiosa– no quiere o no ve la necesidad de pasar a la actuación política.

Esa posición de Ernesto lo apartó del eurocentrismo que caracterizaba al marxismo-leninismo, y de las formulaciones abstractas que priorizaban al llamado sistema socialista y a la “clase obrera” de los países industrializados como palancas de hipotéticos cambios que sucederían en un futuro indeterminado. Lo hizo inmune también al doloroso proceso de esterilización de su voluntad de entrega y sacrificio de por vida y sus abnegadas prácticas y resistencias, que sufrían tantos militantes. La revolución anticapitalista y antimperialista no estaba en el plan de aquel movimiento político, ni en el de su ideología teorizada. Por eso, lo decisivo fue que Ernesto buscó por el continente una causa revolucionaria a la cual entregarle todo su ser, no solo el pensamiento, hasta que la encontró.

En la etapa que siguió desde que se incorporó a la organización fidelista en México hasta el triunfo de la Revolución, lo fundamental fue la experiencia práctica. Cuando un periodista le pregunta en la Sierra, en febrero de 1958, si él era marxista desde antes de venir a Cuba, el Che le responde que en la guerra él ha tenido que olvidar todo lo que aprendió antes. Es decir, ha sabido desaprender, como un instrumento más de su desarrollo personal. Pero no ha abominado de la teoría, ni la abandonará nunca.

Como otras grandes personalidades, Che comparte diferentes inclinaciones. La vida y las prioridades asumidas le acotan sus campos de labor, pero sus propensiones más fuertes permanecen, reaparecen cada vez que pueden o marcan con su impronta los modos de aproximarse a los problemas y tratarlos. Su vocación teórica es muy poderosa. Ella le ayudará a exigirle su sentido a los hechos, las conductas y los problemas, a ser analítico y problematizar; es decir, a utilizar el único modo de buscar lo cierto, lo esencial y los caminos. Le dará contenidos más trascendentes a su decisión de entregarse a la actuación social y política revolucionaria, le brindará instrumentos para evaluar y para inscribir lo contingente y los eventos en una totalidad de los procesos de liberación social y humana, y trabajar con ellos en el taller de los conceptos y las teorías. El ejercicio permanente de esa vocación le aportará al Che una mayor capacidad para prever y hacer proyectos, para exponer sus ideas y para conducir a sus compañeros. Y por último, pero no menos importante, formará una mente capaz de inquirir, dudar, preguntar, desconfiar, derribar las prisiones de los lugares comunes, lo establecido, la reproducción de lo existente y lo que se considera posible, y atreverse a crear y ser original. En una palabra, ejercer la ciencia más difícil: la de la revolución.

PENSAMIENTO ABIERTO Y PODEROSO

Su elocuencia sencilla y ajena a la estridencia, su lenguaje claro, son los vehículos del pensamiento abierto y poderoso de este hombre que jamás olvida los fosos profundos mediante los que las sociedades de dominación han separado a los que cultivan el intelecto de la masa enorme de la gente común, la gente de abajo. Él siempre es uno con ellos, y ellos lo premian con su devoción, pero al mismo tiempo advierten la densidad de pensamiento que está siempre detrás de la calma decidida con que el Che aborda las cuestiones cotidianas y los grandes desafíos. La huella de la teoría, unas veces expresa y otras no, lo acompañó a lo largo de su vida.

El Che estuvo produciendo teoría marxista a partir del triunfo de 1959, desde puntos de partida que son los naturales para un revolucionario: el análisis de la política, la economía, las ideologías y las teorías, sus contenidos, sus métodos e instrumentos, sus condicionamientos y los conflictos en que participan. Eso hace conveniente aclarar que buena parte de sus proposiciones y su posición teóricas se encuentran precisamente en el conjunto de sus productos escritos y orales, y allí hay que buscarlos. A la vez, el Che estudiaba textos teóricos y los comentaba, y hacía exposiciones propias directamente teóricas. Estudiando unas y otras fuentes podremos encontrar al Che pensador y al filósofo.

Este hombre que se sabía histórico y estuvo tan consciente del papel que desempeñaba y de lo que debía hacer, se puso un límite en cuanto pensador: su entrega a las tareas prácticas y a la causa; y otro en cuanto a la libre exposición de su ideas: sus compromisos como dirigente revolucionario. Pero supo comprender –y este es un aspecto más de su grandeza– que a la Revolución cubana le era indispensable elaborar un pensamiento creador y eficaz, y que esa debía ser una de sus dimensiones importantes, y logró desplegar una actividad intelectual ejemplar al servicio de esa tarea. Che fue elaborando una concepción suya dentro del marxismo, cumplió los requisitos de ese tipo de trabajo y avanzó en el desarrollo de ella hasta donde la vida se lo permitió.

No emplearé tiempo en referirme al contenido de su concepción teórica, que desde hace más de veinticinco años he tratado de exponer en extenso; estoy seguro de que será manejada y debatida en el curso de este coloquio. Solo quiero afirmar que esa concepción, que hoy puede parecerles improcedente a muchos, nos muestra precisamente su carácter trascendente con su capacidad de servir como instrumento para comprender las circunstancias actuales y plantearse conductas y estrategias ante ellas, y para enfrentar el formidable desarme ideológico al que han sido sometidos los pueblos en las últimas décadas.

Por entender que es uno de los aspectos de su legado que puede ser muy útil para Cuba y para la América Latina en la actualidad, voy a referirme a su crítica al socialismo que llamaban “realmente existente”, crítica que evolucionó y se hizo cada vez más dura y fundamentada. Al hacerla, el Che no olvidó en ningún momento su responsabilidad como dirigente cubano. Para situarnos mejor ante su crítica, es preciso tener en cuenta la existencia de dos formas de socialismo en Cuba, que se iniciaron desde la tercera década del siglo XX y han tenido una historia de contradicciones y conflictos, y también de coexistencias y colaboraciones. Esas dos formas son el socialismo proveniente del movimiento comunista internacional y el socialismo cubano.

El movimiento revolucionario insurreccional contra la dictadura dirigido por Fidel –en el cual el Che se incorpora desde los días de México– tuvo que abocarse en la práctica a la victoria para que el socialismo seguidor del movimiento comunista internacional lo admitiera como una opción política decisiva. El carácter de la revolución –una noción que entonces era muy manejada por la izquierda– estuvo determinado por la praxis organizada y consciente de los revolucionarios, y no fue consecuencia de características de la estructura económica del país. Por eso pudo ser una revolución socialista de liberación nacional la que triunfó en 1959. Esos dos choques con los principios de la teoría-ideología del socialismo guiado por la Unión Soviética y el movimiento comunista de su campo pronto fueron seguidos por otros. Se fue haciendo obvio que este evento trascendental por haber sido inconcebible y por su increíble alcance, que conquistó la liberación nacional y social del país, estableció un poder popular fortísimo, enfrentó con éxito a sus enemigos y sus obstáculos y produjo colosales transformaciones de las personas, las relaciones y las instituciones, constituía, además, una herejía dentro del campo de las experiencias y las ideas socialistas.

En octubre de 1963, al planear un seminario de profundización sobre el Sistema Presupuestario de Financiamiento para los cuadros del Ministerio de Industrias, Che orienta relacionar y comparar los sistemas de dirección con la estimulación al trabajo y con la centralización. Comenta que hay que estudiar las relaciones entre el sistema de dirección y los problemas económicos y las concepciones de los países socialistas. Encerrarse en una “falsa concepción de la ley del valor”, dice, les hizo perder contacto con el mundo exterior. La productividad mundial dejó atrás a los países socialistas que, a diferencia de la USSS, dependían del comercio exterior.

En una reunión posterior analizan la norma soviética de premiar o castigar a las empresas si cumplen o no el plan. Se produce una lucha continua entre los aparatos centrales y las empresas, dice el Che, porque estas buscan tener metas menores para sobrecumplir fácilmente o arriesgar menos un incumplimiento; su éxito consiste en obtener mayores premios. “Se está estableciendo entre el aparato central y la empresa una contradicción que no es socialista, una contradicción que atenta contra el desarrollo de la conciencia”. Los dirigentes de empresas socialistas se van convirtiendo así en expertos en engañar al Estado, deformándose como individuos, y ante el obrero, la imagen del buen dirigente es la del que “sabe” organizar para “sobrecumplir” siempre. De ese modo, el sistema se va apartando de sus objetivos y la gente se va separando de aquellos que debían ser capaces de dirigirlos. El Che aprovecha para exponer con vigor las cualidades que debe tener un director de empresa.

En julio de 1964, Che comenta con sus compañeros: “cuando el cálculo económico llega, como debe llegar, a un callejón sin salida, conduce por la lógica de los hechos a tratar de resolverlo por el mismo sistema, aumentar el estímulo material, la dedicación de la gente específicamente a su interés material y por ahí al libre fuero de la Ley del Valor. Y por ahí al surgimiento en cierta manera de categorías estrictamente capitalistas”. Denuncia de manera categórica la apelación a tomar “como arma para luchar contra el capitalismo, las armas del capitalismo”. La autogestión intenta valorar al hombre por lo que rinde, dice, pero el capitalismo es el que sabe hacer eso perfectamente. Las motivaciones de “la sociedad donde la filosofía es la lucha del hombre contra el hombre, de los grupos contra los grupos y la anarquía de la producción” no podrán ser despertadas y utilizadas eficazmente para servir a una sociedad cuya base era el poder socialista. Esta exige control riguroso, control conciente, “la colaboración entre todos los participantes como miembros de una gran empresa (el conjunto de la economía), en vez de ser lobitos entre sí dentro de la construcción del socialismo”.

Opina que en vez de ir al fondo de los problemas, la práctica y el pensamiento de estos socialistas se deja llevar a la seguridad aparente de acudir a lo ya probado, reforzar el mercado, sus mecanismos y el estímulo material individual. Las reformas pueden relucir como “descubrimientos” que remediarían la falta de motivaciones suficientes en los actores económicos y lograrían la subordinación de la producción para el consumo a las demandas de sus consumidores, relacionar la rentabilidad con la venta del producto, etcétera. Esos experimentos y ensayos de política económica son, sin embargo, remedos de lo que el capitalismo hace eficazmente, porque lo universaliza y porque corresponde a las relaciones fundamentales de su sistema. Che cree firmemente que el socialismo no puede emplear los métodos capitalistas para resolver hipotéticamente sus problemas económicos a nivel de base, y mucho menos extrapolarlos a escala de la sociedad, porque todo eso contradice lo esencial de su sistema. “El único problema que hay es que cuando eso se traslada de una fábrica a todo el conjunto de la sociedad, se crea la anarquía de la producción y viene la crisis, y después tiene que venir el socialismo de nuevo”.

La última frase retrata al Che teórico revolucionario: existe una lógica de las sociedades, cuyo conocimiento debemos al propio marxismo; si la olvidamos, pagaremos un precio muy caro. Pero el socialismo no es un régimen determinado por el libre juego de las fuerzas económicas: después, tiene que venir el socialismo de nuevo. Es decir, tendrá que imponerse la acción conciente y organizada de los revolucionarios para recuperar el socialismo.

ESPÍRITU CRÍTICO Y EJERCICIO DEL CRITERIO

El Che insiste en desbaratar la imputación que se hace a sus ideas de mantener un desprecio “idealista” por el interés material, un simplismo que busca devaluarlas y rehuir la discusión. Nadie en sus cabales desconoce la fuerza y el arraigo del interés material, instalado a lo largo de la historia de las sociedades de dominación y multiplicado y refuncionalizado por el capitalismo. La elección está entre utilizarlo llana y acríticamente –aunque se pueda declarar o lamentar que sea nocivo–, o utilizarlo como un mal necesario, sin depender de él. Ser creativo desde la situación concreta e inevitable, y organizar un proceso de erradicación paulatina de los comportamientos económicos egoístas e individualistas. Ir forjando otro mundo de actuaciones y valores mediante una red de instrumentos diversos, económicos, sociales, políticos, legales, administrativos.

El Che aprendió –al mismo tiempo– a reflexionar sobre los problemas, la circunstancia en curso, las decisiones y la actuación inmediata; sobre los métodos, la organización y los fines mediatos; y a teorizar acerca de los asuntos fundamentales. La formidable experiencia práctica que realizó al frente de más de doscientos mil trabajadores industriales en esos primeros años sesenta ha sido sometida al olvido. Recuperar el conocimiento de su extraordinaria riqueza contribuiría a aumentar nuestras capacidades actuales. Y permitiría conocer al Che de los cómo, que es tan grande como el Che de los hechos históricos y las ideas expresadas en frases rotundas.

En aquel ámbito que tuvo como centro a Ernesto Che Guevara regía el principio de que la creación de otra realidad desde la existente, sin la cual no hay revolución socialista, tiene que incluir el espíritu crítico y el ejercicio del criterio, el fomento de la independencia y la capacidad de pensar y valorar con cabeza propia. Che estimulaba estas cualidades de manera sistemática. En el aspecto que estoy abordando, es impresionante la profundidad y el alcance del análisis teórico logrado, en medio de la tormenta de la Revolución, un avance que permitía una verdadera autonomía del pensamiento, salvado de no ver los graves peligros de la copia y el seguidismo, y no apto para conocer las deficiencias del socialismo existente y evitar o enfrentar la colonización mental, la apologética y la rutina.

El despliegue simultáneo de su concepción y de la profundización de la Revolución cubana lo llevan a hacer más general y más adversa su crítica del socialismo existente. Rechaza la noción tan repetida de que existe un sistema socialista mundial, porque los países del campo del socialismo también tienen desarrollos desiguales, como los del mundo capitalista: “…la práctica ha planteado el problema de contradicciones insalvables; de índole ideológica a veces, tienen siempre una base material, económica. De allí las posiciones que toman la URSS, China, Rumanía o Cuba, en problemas aparentemente desligados de la economía.” Al examinar conflictos bilaterales entre países del campo socialista, afirma que en la realidad “se dan fenómenos de expansión, de cambio no equivalente, de competencia, hasta cierto punto de explotación y ciertamente de sojuzgamiento de los Estados débiles por los fuertes”. Tacha al CAME de “olla de grillos” y plantea que los precios y la calidad de muchos artículos que venden los socialistas de Europa a los demás serían inaceptables en el mercado internacional capitalista. Reconoce que en este campo y en el de los créditos, la política de la URSS y China es más consecuente con el internacionalismo. Pero aclara que los precios fijos sostenidos a productos de países socialistas menos desarrollados, en el mejor caso, mitigan el intercambio desigual, pero no lo anulan.

No existe una confrontación planetaria principal entre el capitalismo y las supuestas tres fuerzas revolucionarias, como repiten las declaraciones del socialismo “realmente existente”, que las relacionan por orden de importancia: primera, el llamado sistema socialista mundial; segunda, la “clase obrera” de los países capitalistas desarrollados; y tercera, las luchas por la independencia y la democracia nacional en las “jóvenes” naciones del Tercer Mundo. La razón de Estado y los intereses económicos de cada país socialista, las esferas de influencia pactadas, la estrategia de potencias son la regla y la conducta usual. De la unión entre proletarios a escala mundial que preconizan las declaraciones dice el Che: “Falso de toda falsedad. No hay punto de contacto entre las masas proletarias de los países imperialistas y los dependientes; todo contribuye a separarlos y crear antagonismos entre ellos (…) el oportunismo ha ganado una inmensa capa de la clase obrera de los países imperialistas…” Sobre las revoluciones: “También es falso que el proletariado (…) sea el que cumpla el papel dirigente en la lucha de liberación, en la mayoría de los países semicoloniales”. Ya no se puede admitir la idea de que la burguesía nacional sea un factor progresivo en las luchas revolucionarias: “La lucha contra la burguesía es condición indispensable de la lucha de liberación, si se quiere arribar a un final irreversiblemente exitoso.”

También rechaza la consigna de la “crisis general del capitalismo”, supuesta teoría que deben acatar los partidarios del socialismo. No estamos en la “tercera etapa”; en realidad, dice, el imperialismo no agoniza: “ni siquiera ha aprovechado al máximo sus posibilidades en el momento actual y tiene una gran vitalidad (…) La tendencia es a invertir capitales propios en el aprovechamiento de las materias primas o en la industria ligera de los países dependientes”. La aguda competencia “provoca una incesante marea de innovaciones técnicas…”

Los jóvenes de hoy no han escuchado nada del “sistema socialista mundial”, “las tres fuerzas revolucionarias” o la “crisis general del capitalismo”, y seguramente sonríen al escuchar su explicación. Pero en aquel tiempo estaban entre los principales dogmas que debían admitirse como artículos de fe y esgrimirse para entender las cosas más importantes, acallar todo criterio diferente y “vencer en la lucha ideológica”. El Che y los que como él escogían actuar como revolucionarios en aquella época debían salir de esas prisiones y pensar con cabeza propia. Recordar hoy la falta total de asideros en la realidad que tenían aquellas consignas seudocientíficas es una lección contra la tendencia a admitir ser gobernados por frases vacías.

MADUREZ DE LA CONCEPCIÓN TEÓRICA DEL CHE

En los primeros meses de 1965 la madurez de la concepción teórica de Ernesto Che Guevara se hace evidente en El socialismo y el hombre en Cuba, uno de los textos fundamentales de la historia del socialismo en América Latina. Pero enseguida comenzará la última fase de su vida, en la que vuelve a dedicarse a la acción armada, ahora como dirigente internacionalista cubano que intenta contribuir al desarrollo de las revoluciones de liberación. Y ahora emprende también una tarea intelectual que considera indispensable: la necesidad de llegar a conclusiones sobre el socialismo realmente existente, asunto crucial para todos en el mundo, y la de ofrecer una alternativa revolucionaria desde las ideas de los pensadores de los países que han sufrido o sufren el colonialismo y el neocolonialismo, que quieren pelear por la liberación total de las naciones y de las personas, y por el avance de la revolución mundial.

“Es un grito dado desde el subdesarrollo”, escribe en “La Necesidad de este libro”, breve introducción a los Apuntes críticos a la Economía Política, un texto que contiene planteamientos trascendentales. Se refiere a El capital, de Carlos Marx, a las nuevas situaciones de la época imperialista, los aportes extraordinarios de Lenin y la detención ulterior del desarrollo de la teoría marxista. Enseguida expone las razones por las cuales hace la crítica de la Economía Política:

Creemos importante la tarea porque la investigación marxista en el campo de la economía está marchando por peligrosos derroteros. Al dogmatismo intransigente de la época de Stalin ha sucedido un pragmatismo inconsistente. Y, lo que es trágico, esto no se refiere sólo a un campo determinado de la ciencia; sucede en todos los aspectos de la vida de los pueblos socialistas, creando perturbaciones ya enormemente dañinas, pero cuyos resultados finales son incalculables (…) Nuestra tesis es que los cambios producidos a raíz de la NEP han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores: la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción, y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se están resolviendo hoy a favor de la superestructura. Se está regresando al capitalismo.

Che confía en que muchos podrán sentirse atraídos por este “intento de retomar la buena senda”. A ellos se dirige el libro, “y también a la multitud de estudiantes cubanos que tienen que pasar por el doloroso proceso de aprender ‘verdades eternas’ en las publicaciones que vienen, sobre todo, de la URSS, y observar como nuestra actitud y los repetidos planteamientos de nuestros dirigentes se dan de patadas con lo que leen en los textos”.

Un largo camino había recorrido Ernesto Guevara en una década. La revolución había sido su maestra. En la guerra y desde el poder revolucionario se desarrolló su estatura como combatiente, dirigente y pensador, y ahora él –como reclamara Lenin sesenta años antes– debía, en justo pago, enseñarle algo a la revolución. Y lo logró. La aventura socialista de un pequeño país aislado producía un pensamiento capaz de continuar el trabajo excepcional mediante el cual Marx había encontrado ideas capaces de subvertir el control de las ideas de la sociedad por la clase dominante. Che escribió: “nosotros aportamos nuestro modesto granito de arena”. Y a los compañeros cercanos más estudiosos les pidió componer un “manual” cubano. Pensó seguramente que los que compartían su posición continuarían la campaña de difusión de las actitudes y las ideas más revolucionarias que con tanto ardor y sistematicidad él llevó a cabo en su última etapa en Cuba.

El acierto y el alcance de los planteamientos del Che acerca de la esencia y el destino del socialismo realmente existente solo se comprobaron veinticinco años después. Pero cuando hacia el final del siglo XX pareció que todo lo logrado por la humanidad se perdería, incluso la esperanza, el Che regresó. Celebramos ese regreso, que evidencia la resistencia de los pueblos y el valor permanente de las ideas y del ejemplo. Sin embargo, el pensamiento del Che ha seguido encontrando escollos y ha tenido que ir ganando espacios paulatinamente. Ese pensamiento es uno de los lugares principales de los combates actuales

martes, 25 de junio de 2013

Carta a Christine Lagarde Directora del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Carta a Christine Lagarde Directora del Fondo Monetario Internacional (FMI)
Señora:
Justo cuando millones de arruinados por las políticas del FMI en Grecia, Portugal, España e Italia se enteraban de su gloriosa subida de sueldo en un 11%, quedando así con ingresos anuales de 323.485 euros, más una contrapartida de 57.912 euros libres de impuestos y de justificación, salvo la exigencia de respeto a “estándares éticos” que nadie sabe en qué consisten, justo en ese momento llegan sus muchachos a España con un rosario de nuevas exigencias salvadoras de la economía española.

Sus emisarios son portadores de esos “estándares éticos”, los mismos que arruinaron a Grecia mediante informes antojadizos, fraudulentos, inexactos y perversos, tal como usted misma reconoció en un informe “confidencial” publicado por The Wall Street Jornal el pasado 5 de junio, en el que de la manera más fría, vil y cobarde, es decir con el lenguaje propio del espolón del capitalismo en su expresión más inhumana, porque eso es precisamente el FMI que usted dirige, aludía a los no previstos daños que la políticas de austeridad impuestas causarían a la economía griega. Hundir un país y pedir aplausos. En eso consisten los “estándares éticos” del FMI.

Y ahora sus muchachos, como los magos de los peores circos, sacan de la chistera una serie de medidas para aumentar aún más el padecimiento y la pobreza de millones de españoles. Bajo el eufemismo de “aumentar la flexibilidad interna” el FMI propone “el uso de nuevos instrumentos para que las empresas se ajusten modificando las condiciones laborales y no mediante despidos”. Los más de seis millones de parados de España le dan las gracias, señora Lagarde, pero no pretenda que también le besen la mano por la indicación de reducir salarios y de pervertir cada vez más la naturaleza de los contratos.

Para “mejorar la competencia o competitividad” el FMI propone y dispone “una ley de unidad de mercado ambiciosa y reducir las barreras regulatorias que impiden el crecimiento de las empresas”. Es decir, menos presencia del Estado, mayores facilidades para la evasión fiscal de los empresarios, menos seguridad laboral, menos prestaciones sociales. Señora, esto se llama capitalismo puro y duro, y nos retrotrae a los tiempos de la acumulación capitalista primitiva que, como usted debe saber, genera contradicciones sociales que solamente se resuelven con revoluciones.

Como novedad a sus imposiciones para “mejorar la competitividad” agregan un “eliminar la indexación de los precios públicos”. Supongo señora, que cuando los genios a su mando inventaron el verbo “indexar” una ola de orgasmos sacudió hasta los cimientos del FMI. Era más simple decir “no sacar a bolsa los precios públicos”, porque usted, los suyos, y los millones de jodidos por sus políticas de dominación imperialistas sabemos que la bolsa no es un reflejo fiel de la economía. La bolsa solamente refleja los niveles de pérdidas y ganancias de los intereses capitalistas que representa. ¿Y cuáles son esos precios públicos? Señora, usted, los suyos y los jodidos sabemos que el FMI está haciendo referencia al valor del conjunto de bienes estatales que conforman, por ejemplo, la infraestructura sanitaria de un Estado. Al “desindexar” estos precios públicos el FMI pretende reducir a cero el valor de todos los hospitales e infraestructura sanitaria de un país, y de esa manera se privatiza la salud, o la educación, para “salvarlas” porque no valen nada.

Sus muchachos, señora Lagarde, sacan de la chistera un “pacto por el empleo” que básicamente consiste en : los empresarios se comprometen a crear empleo a cambio de la aceptación por los sindicatos de una “significativa moderación salarial”. Esto, señora, se llama lisa y llanamente chantaje. O trabajan por menos o no hay trabajo. Pero está bien pensado conforme a las intenciones no dichas por el FMI: si después de congelaciones salariales y de pensiones, de rebajas de salarios y pensiones, de eliminación de los décimo tercer y décimo cuarto sueldo, de subidas del impuesto a los salarios, los sindicatos aceptaran otra “moderación salarial” perderían toda su razón de ser, desaparecerían como organizaciones de clase, y como usted, los suyos, yo y los jodidos sabemos, ése es uno de los grandes objetivos del FMI o Internacional de los Patrones.

Sus muchachos, señora Lagarde, son inagotables, con una frenética obsesión similar a la febril animación sexual que caracterizó a su predecesor en el cargo, Dominique Strauss Kahn, sacan de la chistera joyas como la aprobación de incentivos fiscales a los empresarios, manifestadas en rebajas a la seguridad social –pensiones señora Lagarde- que serían compensadas por incrementos del IVA a medio plazo. Es decir, una vez más todo el peso de las “reformas” caería sobre los ciudadanos, sobre los trabajadores, sobre los más vulnerables.

Y cuando sus muchachos sacan pecho es al afirmar que “ el organismo (FMI) aplaude la propuesta del comité de expertos (del FMI) que prevé pensiones más bajas si no se buscan nuevas vías de ingreso para la seguridad social”. Señora; usted gana casi medio millón de euros al año y a los suyos tampoco les va mal, así que es incomprensible que todavía no entiendan que no se necesita ningún comité de expertos para saber que la única vía de ingresos de la seguridad social se da a través del trabajo, es fruto directo del trabajo. A ese “aplauso” sólo le faltó indicar que se convertirá en ovación en día en que, sin ningún eufemismo identifiquen “las otras vías de ingresos”, y que se llama privatización de los sistemas de pensiones.

Señora, soy uno de tantos que trabaja y paga sus impuestos por una cuestión de solidaridad social. No percibo como es su caso una cantidad nada despreciable de casi sesenta mil euros libres de impuestos como un extra a su defensa cerril del capitalismo en su expresión más feroz. Tampoco cobro una jugosa pensión, como sucede con el inefable “DSK”, y mi “estandar ético” consiste en hacer bien mi trabajo sin explotar a nadie, no como otro de los altos ex directivos del FMI, Rodrigo Rato, cuya experiencia en la organización que usted dirige le sirvió para hundir al mayor banco español, Bankia, y de paso estafar a cientos de miles de pequeños ahorradores que vieron convertidas sus libretas de ahorros en acciones fraudulentas pese a la valoración que hizo de éstas el “index”. Por todo esto tengo autoridad para escribirle esta carta y exigirle que saque a sus muchachos de España, Portugal, Grecia, Italia, que los saque de toda América Latina y de África, pues si no se van voluntariamente y para siempre, los sacaremos a patadas.
Luis Sepúlveda
20 de junio de 2013

Reconocen “valor universal” a manuscritos de Ernesto Che Guevara


20 junio 2013 Cubadebate

Che Guevara

La inclusión de los manuscritos del Che en el Registro Memoria del Mundo tiene gran importancia porque se trata de documentos con un valor universal, afirmó hoy la embajadora cubana ante la Unesco, María de los Ángeles Flórez.

En entrevista concedida a Prensa Latina explicó la diplomática que el expediente presentado por Cuba y Bolivia es muy amplio y abarca desde la etapa de la adolescencia y juventud de Ernesto Guevara hasta la lucha guerrillera en Bolivia.

Allí están el diario de su viaje en motocicleta por Suramérica junto a su amigo Alberto Granado, documentos sobre su participación en la lucha revolucionaria de Cuba, sus experiencias en África, hasta el diario de campaña en Bolivia, explicó Flórez.

Todos estos textos de gran valor son clave para entender una etapa de la historia de Latinoamérica, dijo la diplomática.

Añadió que el Che es un símbolo del internacionalismo, de un revolucionario sin fronteras que practicó lo que predicaba.

El expediente inscrito en el Registro Memoria del Mundo es muy amplio y comprende mil siete documentos que abarcan hasta 1967.

Entre los textos figuran 431 manuscritos del Che, 567 documentos escritos sobre su vida y obra, así como un valioso material iconográfico, filmográfico, cartográfico y objetos museables.

“El pensamiento del Che, que fundamentalmente se desarrolla en Cuba y América Latina tiene un alcance universal”, afirmó la embajadora cubana ante la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Cuba también tiene inscritos en el registro la colección de la obra de José Martí y los negativos de los noticieros ICAIC Latinoamericanos, del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, realizados por Santiago Álvarez y que recogen importantes momentos de América Latina y el mundo.

Creado en 1997, el Registro Memoria del Mundo de la Unesco busca proteger elementos importantes del patrimonio de carácter político, filosófico, literario y musical en diferentes formatos, como texto, gráfica o audiovisual.

En la actualidad están inscritos allí 299 documentos y colecciones procedentes de los cinco continentes, conservadas en todo tipo de soportes, desde la piedra hasta el celuloide, el pergamino y las grabaciones audiovisuales.

(Con información de Prensa Latina)




Pensar y vivir al Che 

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por Corriente Bolivariana Guevarista
Jueves, 13 de Junio de 2013 19:59

 
Rescatar la memoria del Che, su pensamiento e integridad como internacionalista, es una de las tareas más urgentes de los revolucionarios del mundo. Su legado sigue vigente: el hombre que creía en los estímulos morales, los sacrificios, mantiene la llama en América y el mundo

PENSAR Y VIVIR AL CHE*


Pensar y vivir a Ernesto Che Guevara, el Comandante del Alba, supone trascender el hombre mito, derrotar la operación ideológica desarrollada por la industria cultural burguesa que a finales de los años sesenta, tras la muerte del Comandante Guerrillero, fomentó su culto hasta convertirlo en mercancía (nos es casual que hoy los jóvenes, revolucionarios o no, vistan camisetas, porten relojes o gorras con la imagen del Che); con la intención de desvanecer, ocultar y distorsionar la esencia de la vida, obra, pensamiento y acción de uno de los personajes más importantes de la historia de la revolución mundial.

¿Por qué aún hoy el sistema capitalista pretende imponer al Che como mito, hombre idealista, aventurero, violento o rebelde sin causa? Incluso compararlo con personajes históricos míticos como Robin Hood. Como escribió Germán Sánchez Otero en Che sin enigmas: “El mito burgués tiene un factor común: el miedo al Che”.
La importancia histórica del Che, sobre todo en la actualidad para la juventud del mundo, radica en un elemento que el sistema ha tratado de desvirtuar: su integralidad como ser humano, recordemos que el Che al igual que Martí compartía la máxima de hacer haciendo, y es de esta manera como se ha convertido en ejemplo de integralidad, de Hombre Nuevo.

Aquello de ser los primeros en los sacrificios y los últimos en los privilegios, insuflado por el Che a su tropa y a los obreros en Cuba, es uno de las características más importantes que todo revolucionario y revolucionaria debe rescatar: ¿o somos con otros o no somos nada? Si no hay un sacrificio personal para contribuir con la Revolución cualquier intento es infructuoso y acomodaticio a los intereses pequeños burgueses.

Y esta premisa de ser los primeros en los sacrificios y los últimos en los privilegios da al traste con los anti valores del sistema capitalista, porque el capitalismo se fundamenta en la acumulación de riquezas de unos pocos en perjuicio de la explotación y exclusión de las mayorías del mundo, y para conquistar tal fin promueven antivalores como el individualismo, el egoísmo, la lucha del más fuerte y por supuesto, la banalización de lo importante en la sociedad.

No es casual que las series de televisión y películas dirigidas al público joven legitimen cada día anti valores como el machismo, la promiscuidad, el consumo de drogas y artículos que no satisfacen nuestras necesidades como individuos de una sociedad; así como los prejuicios por el origen étnico, sexualidad, inclinación religiosa o color de piel del semejante. Es la lucha de clases disfrazada de una aparente vida cosmopolita y divertida.  

Es por eso que hoy el Che es presentado como una imagen mítica, inconexa con la realidad socio-histórica de América Latina. ¿Por qué lo estimamos como ejemplo a seguir si somos los primeros en afirmar los antivalores del capitalismo al creer que el Che era solo un hombre de armas y violencia (revolucionaria, vale aclarar)? Recordemos que fue el Che, junto con Fidel Castro y Salvador Allende uno de los exponentes más pertinaces y preclaros a la hora denunciar y desmontar el problema del subdesarrollo en los pueblos de América: si no había soberanía política y económica, los grandes del mundo seguirían, como lo han hecho hasta entonces, expoliando a los pueblos en nombre de la libertad. 

Si ahondáramos en la vida y pensamiento del Che encontraríamos la raíz de las luchas políticas actuales. ¿Cuál es su importancia hoy enVenezuela y el mundo? Lejos de la maraña de actos proselitista y frases guevaristas vale rescatar al Che virtuoso, al hombre que impulsó la conciencia del deber social como vía inclaudicable para derrotar la cultura del capitalismo.

La conciencia del deber social es la conciencia de pertenencia de la sociedad, del querer resolver juntos, en colectivo, los problemas que nos aquejan. Como escribió Toby Valderrama en su Grano de Maíz: "El convencimiento de que la suerte de la sociedad depende del esfuerzo de cada uno de sus hijos, y que la suerte de cada uno de los individuos depende de la suerte de la sociedad toda...".

De ahí que el trabajo voluntario cobre más vigencia que nunca: es el camino para romper con la cultura del egoísmo, es la manera más humana de expresar nuestra solidaridad con nuestro semejante. Hoy en Venezuela, por ejemplo, no solo se trata de construir viviendas y señalar que el Producto Interno Bruto creció gracias a este programa de gobierno;  si estas viviendas no son fruto de la apropiación social de los trabajadores y pobladores no estaríamos resolviendo un problema crucial que el Che avizoró: la conciencia y la nueva cultura política, un Nuevo Hombre.

Tenía razón el Che. Hace falta un Hombre y una Mujer Nuevos. Eso significa una cultura política nueva, alejada de la mercantilización de las relaciones sociales, es decir, hay que hacer revolución y construir el socialismo sobre valores éticos nuevos, que no sirvan de soporte al individualismo y el egoísmo.

Es tarea de todo joven revolucionario descubrir la ética guevarista: descubrir que los estímulos morales y la conciencia del deber social de los que hablaba el Che, el sacrificio y el altruismo, el amor por el prójimo, debe estar por encima del los estímulos materiales y la solución individual y aislada de los problemas sociales.

A diferencia de Robin Hood, personaje diseñado para ocultar las causas que ocasionan las desigualdades de la sociedad, y quien robaba a los ricos para repartir entre los pobres; el Che Guevara luchó por cambiar el sistema que ocasionaba esas desigualdades.

No debemos caer en el altruismo misericordioso (dadivoso) que el sistema ha tratado de imponer, sino la  sociedad por la que luchó el Che. Para la sociedad capitalista, para el sistema capitalista, el mayor peligro no es reproducir cientos,  miles y millones de imágenes del Che. Con el Comandante del Alba sucede lo mismo que sucedió con la Revolución Cubana: es un ejemplo a seguir y por eso es más temido que nunca. !Hasta la Victoria Siempre¡

Nació un gran hombre

Según Sartre el 14 de junio de 1928 nace el hombre más completo de la humanidad, el Che Guevara. Y es que cada 100 o 200 años aparecen los hombres que los pueblos necesitan. Lo mismo que los volcanes que, debido a las grandes temperaturas reinantes en el magma, en el vientre de la tierra, expulsan la salida de gases y material ardiente a la vista de los humanos.

Puede ser que ese juego de fuerzas, y ondas de fuerzas humanas, impulsos de lucha fuerzas, de clamor justiciero de muchas generaciones converjan en una calidad de fuerza determinada y esa calidad de fuerza se haya materializado y visualizado un 14 de junio de 1928 en la humanidad del Che Guevara.

¡Con que alegría se celebra esta fecha! Sobre todo los revolucionarios, los que profesamos todas sus enseñanzas, los que se indignan ante la injusticia de cualquiera y en cualquier parte del mundo, los que como Alí Primera gritan sin miedo y con arrojo que la Patria es el hombre, que no se pise la patria.

Las fuerzas causales que generan la vida que producen seres humanos como el Che son fuerzas pulsantes que recogen el acumulado de los sueños de hombres, mujeres y de generaciones completas que palpitaron, que no se dejaron opacar y que jamás se dejaron desvanecer, que aumentaron su temperatura como los volcanes para aparecer de nuevo en la ruta de la lucha.

Hoy 14 de junio se llama a toda la juventud a vivir y a cultivar los valores y todo el legado histórico del Che: la ética, la solidaridad, el antiimperialismo, el internacionalismo y el llamado a la construcción del hombre nuevo. Todos los revolucionarios sabemos que el Che fue un hombre sin fronteras que donde hubiera injusticia estaba dispuesto a dejar sus huesos a cambio de nada.

Hoy, cuando la Patria Grande sigue amenazada por el imperio y sus lacayos rastreros, la CBG llama a toda las juventudes del mundo a conocer el legado que nos deja el Che argentino, el Che cubano, el Che africano, el Che boliviano, el Che internacionalista, el Che humanista, el Che persistente, el Che que jamás perdió los bríos de luchar por adversas que fueran las circunstancias. Hoy más que nunca cada joven, hombre, mujer, debe estar totalmente dispuesto sin vacilación a enfrentar el imperialismo  cualquiera que sea su manifestación, y este sería el mejor homenaje a nuestro compañero Che Guevara.

13 de junio de 2013

*Escrito en octubre de 2012 en conmemoración de la muerte del Che y modificado en junio de 2013 para celebrar su natalicio