domingo, 18 de mayo de 2014

Chile: “La voluntad del Gobierno por resolver el problema mapuche es inexistente”


Observadora internacional Mireille Fanon

Mireille Fanon [hija del intelectual revolucionario Frantz Fanon], solidaria con los presos políticos mapuche

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Observadora internacional Mireille Fanon:

“La voluntad del Gobierno por resolver el problema mapuche es inexistente”

Marianne Deygout | Jueves 15 de mayo 2014

Invitada por la Comisión de Ética Contra la Tortura de Chile, la jurista francesa, experta en derecho internacional, visitó en la región de La Araucanía a varios presos políticos, criticando la acción de las autoridades por apuntar sistemáticamente a los líderes mapuches.

Mireille Fanon Mendès-France es especialista en el tema de los presos políticos, además de presidenta de la Fundación Frantz Fanon, que lucha por los derechos de los pueblos. Es también experta independiente del Grupo de Trabajo para los Afrodescendientes ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

En 2010, se desempeñó como observadora internacional en el juicio de Cañete, en el que se intentó condenar a 19 mapuches por “asociación ilícita terrorista”, entre los que se encuentran Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo. En ese contexto, publicó un informe para precisar los abusos detectados durante el proceso, como la falta de precisiones de la Justicia respecto del derecho a la defensa, la injusta resolución del juez y la corrupción de los testigos protegidos.

En su nueva visita, la experta constató que la situación del pueblo mapuche ha empeorado desde 2011. En Temuco, se reunió en la cárcel con el machi Celestino Córdova, condenado por el ataque incendiario que causó la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay.

Una semana después, la Corte Suprema dictó una sentencia que lo acusa como coautor de las muertes, “aunque el Ministerio Público no pudo demostrar que él había cometido el crimen”, ironizó la jurista.

Tortura psicológica y abusos a los presos políticos

En Angol, visitó el hospital de Victoria, donde conversó con los presos mapuches en huelga de hambre. En sus habitaciones, se encontró con una lamentable situación, con los comuneros en condiciones físicas muy debilitadas, después de más de treinta días de huelga líquida.

“Los carabineros venían para comer en sus habitaciones, y cuando hacemos una huelga de hambre, se llama simplemente tortura psicológica”, declaró la experta.

Además de Celestino Córdova y Emilio Berkhoff, visitó a Víctor Hugo Montoya en la comuna de Puente Alto, recluido en prisión preventiva hace quince meses. “Fue arrestado según la declaración de dos testigos protegidos, lo que presenta varias rarezas”, explicó.

Según la especialista en derecho internacional, “lo común a todos esos juicios es que el uso de la Ley Antiterrorista impide a los abogados actuar normalmente para el beneficio de sus clientes. No pueden hacer el interrogatorio de los testigos a través de la defensa, lo que reduce mucho los derechos de la persona”.

Los líderes como blanco de la autoridad

En ese mismo sentido, el juicio a Ramón Llanquileo y Héctor Llaitul, desarrollado según la Ley Antiterrorista por dos tribunales, uno militar y otro civil, presenta un proceso sin pruebas “que viola los derechos fundamentales”, aclaró la jurista francesa.

Asimismo, agregó que “es un caso donde el Estado intenta apuntar personas, mapuches u otras, que tienen un perfil de líder. La mayoría de los presos son figuras importantes para la sociedad mapuche, como Celestino Córdoba. Se trata de una voluntad de erradicar todas las fuerzas de resistencia mapuche que sean políticas o espirituales”.

La integración como modo para dejar los territorios a las transnacionales

Asombrada por la visión del paisaje entre Concepción y Temuco, los millares de hectáreas de bosque destruidos y remplazados por eucaliptus –“porque está bueno para el papel”, asegura– le generan molestia, por el trato del gobierno en favor del trabajo de las transnacionales, en perjuicio de los mapuches.

“La voluntad del gobierno por resolver el problema mapuche es inexistente. A lo mejor, lo que quieren hacer es integrar a los mapuches sin tener en cuenta sus reivindicaciones fundamentales, que son el retorno de sus tierras ancestrales, el derecho a la autonomía, el derecho a la autodeterminación. Y no que sus territorios sean vendidos a las empresas transnacionales”, analizó Mireille Fanon Mendès-France.

Enemigos del interior

Según la experta, el modelo financiero y militar del mundo, del que es parte Chile, no puede asegurar su supervivencia sin la violencia sobre los grupos críticos con el sistema, los que reivindican el derecho a vivir de manera autónoma, sin discriminación y en igualdad.

“El Estado chileno, para mantener su hegemonía, no tiene otros medios que dividir a la población y fabricar enemigos al interior, ya que los enemigos externos no son suficientes para garantizar su toma de posesión sobre el capital. Pero la reivindicación de otro modelo de sociedad, que no esté basado en el capitalismo y el imperialismo, es totalmente legítimo”, concluyó.


Mireille Fanon junto al Pueblo mapuche “La situación del pueblo mapuche ha empeorado”

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16/5/2014_Mireille Fanon junto al Pueblo mapuche
“La situación del pueblo mapuche ha empeorado”

por Paulina Acevedo M.

Mireille Fanon: En Chile sigue habiendo “una estrategia tendiente a criminalizar a los mapuche, pero también a los chilenos que piensan de otra manera”

Graves retrocesos en la situación del pueblo mapuche y de sus derechos identificó la jurista francesa y experta internacional en derechos humanos, Mireille Fanon Méndes-France [hija del intelectual revolucionario Frantz Fanon], tras concluir una Misión Humanitaria organizada por la Comisión Ética Contra la Tortura / CECT-Chile y su Secretariado Exterior, que incluyó a una visita a La Araucanía (del lunes 6 al viernes 9 de mayo), reuniones con organizaciones de la sociedad civil y un recorrido por cárceles donde se encuentran los presos políticos mapuche, entre ellos los recluidos en penal de Angol que llevan más de un mes en huelga de hambre.

Fanon Méndes-France destacó entre estas violaciones a derechos indígenas la persistencia del uso de la ley antiterrorista, asegurando que “el estado ha encontrado la forma encubierta de aplicarla, aplicando todas sus prerrogativas especiales durante el proceso y juicio, aunque finalmente no se admita la calificación terrorista de los hechos. De este modo, el estado chileno ante la comunidad internacional firma compromisos y contrae obligaciones de cumplimiento de los tratados que suscribe; sin embargo acá niega la posibilidad de incorporar estos estándares al derecho interno, a la ley nacional, haciendo que se transforme en letra muerta”, apuntó. Por otro lado, agrega, “los abogados no pueden ejercer el derecho a la defensa; pues existen pruebas que permite esta ley especial, como el uso de testigos sin rostro, que violan abiertamente el debido proceso”.

De acuerdo a la jurista, lo anterior es “una estrategia tendiente a criminalizar a los mapuche, pero también a los chilenos que piensan de otra manera. Señalado al conjunto de la sociedad chilena que esa gente son enemigos internos, particularmente a los mapuche, designándolos como criminales, lo que produce además que la xenofobia se construya y aumente contra ellos. Es, en definitiva, colocar una cruz sobre sus reivindicaciones políticas”, planteó.

Advierte además sobre el “deseo permanente (del estado) de integrarlos a la fuerza, sin reconocer sus particularidades y cultura, para continuar robando sus tierras en provecho de las transnacionales. Si este estado continúa con este tipo de política, no solo será denunciado por aplicar la ley antiterrorista, sino por violar el conjunto de los derechos fundamentales y del pueblo mapuche. Hay que salir de este colonialismo del que no se desprende el estado”, subrayó.

Finalmente, Fanon Méndes-France sostuvo que de no ponerse freno a esta criminalización, esta puede derivar rápidamente a otros grupos de la población críticos con el sistema. “Si uno mira todo lo que pasa con los estudiantes chilenos; si observa la forma en que se ha tratado a los afrodescendientes en el norte o a los inmigrantes; a los pescadores artesanales, vemos prácticas represivas que comienzan a instalarse. El estado chileno para mantener su hegemonía no tiene otros medios que dividir a la población, excluirlos, criminalizarlos, asesinarlos inclusive, usar leyes especiales y utilizar falsos testigos para incriminarlos, para lograr de un solo golpe colocar una mordaza en todo voluntad de resistencia. Haciendo que sea la nueva forma que han encontrado los estados para asentar sus políticas capitalistas y hegemónicas”, concluyó.

Por su parte Juana Aguilera, presidenta de la CECT, hizo un llamado: “Hacer realidad las palabras de Huenchumilla y que estas se traduzcan en acciones concretas. Lo primero y urgente es desmilitarizar el Wallmapu; luego el reconocimiento constitucional a los pueblos originarios, la libertad de los presos políticos mapuche y la mejora de sus condiciones carcelarias actuales, pues han sido juzgado en un contexto de faltas graves al debido proceso y de irrespeto absoluto a las normas internacionales. Por lo mismo, es que muy pronto el estado será muy seguramente condenado por la Corte Interamericana, por los tres casos agrupados y que están ad portas de fallo”.

En cuanto a la extensa huelga de hambre que mantienen comuneros mapuche y a la cual se ha sumado el machi Celestino, Aguilera señaló que “Bachelet no puede permitir que ningún preso político muera en esta nueva huelga de hambre”.
Observatorio Ciudadano.

Extractado por La Haine



Pueblo Nación Mapuche movilizado exige respeto por los territorios

15 de mayo de 2014
Diversas manifestaciones y expresiones se vienen realizando con el propósito de exigir el respeto por los territorios ancestrales, por el cumplimiento estatal sobre las normas internacionales de derechos indígenas, que incluye la autodeterminación, el desarrollo propio, el resguardo y protección de los elementos de la naturaleza en espacios de significación cultural y espiritual.

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Así, para este lunes 17 de Mayo se realizará una importante manifestación con un acto artístico cultural en la localidad de San José la Mariquina por la defensa del territorio costero en la zona de Mehuin amenazado por una planta de celulosa de la industria del Holding Celco – Arauco. Asimismo, en Rio Bueno, nuevamente se cita a audiencia en el denominado caso “atentado incendiario fundo Pisu Pisúe para este viernes 16 de mayo, lo que está enmarcado en el conflicto“Pilmaiken” donde se pretende imponer una central hidroeléctrica en un lugar sagrado Mapuche. Para el 30 de Mayo, la Alianza territorial Mapuche en conjunto con comunidades y organizaciones está convocando a una marcha por la defensa de los territorios, de las aguas y ecosistemas la que se concentrará principalmente en Temuco, con manifestaciones en otras localidades también.

Otras formas de expresión también continúan circulando. Recientemente en la zona de Curarrehue se realizó un importante Trafkintu como parte del rescate y recuperación de conocimientos y prácticas ancestrales que tiene como propósito el crear conciencia con respecto al respeto a la madre tierra y los elementos de la naturaleza, la soberanía alimentaria como derecho humano, el cuidado e intercambio de las semillas nativas, las que junto con las aguas son la base de la vida. En este contexto, se realizará un Trafkintu en la zona cordillerana de Melipeuco en la comunidad Juan Bautista Huichapan este 17 de Mayo.

Cabe consignar que en diversas territorios se encuentran amenazados por decenas de proyectos de centrales hidroeléctricas, de pisciculturas de la industria salmonera, de geotermia, de prospecciones minerasde plantas de celulosa, que se contraponen a los planteamientos de desarrollo que vienen señalando diversas comunidades, organizaciones territoriales y autoridades ancestrales Mapuche, basados en principios y directrices de derecho y que se fundamentan en la necesidad de respeto a las personas y la naturaleza, la cultura y el fomento de las economías locales.

 En esta línea también, diversas representaciones territoriales emplazan y persuaden a la institucionalidad pública, a los organismos de Derechos Humanos y al sistema internacional de derechos al respeto de los derechos en los territorios.

Límites a la depredación

Diversas actividades de lucro y de botaderos se vienen expandiendo en su mayoría a costa del territorio ancestral Mapuche. Es el caso de la industria forestal y la expansión de monocultivos de especies exóticas de pino y eucaliptus que han traído graves impactos, como la contaminación de tierras y agua a causa del uso masivo de plaguicidas, la crisis hídrica a causa de la enorme succión de agua que hacen los monocultivos, mega incendios a causa de su composición y resequedad, plagas como la avispa taladradora y el reemplazo de tierras para fines de producción agrícola o de bosque nativo y recolección. Esta industria trae consigo a una de las industrias más contaminantes del planeta: Las plantas de celulosa papeleras.

Por otra parte, el negocio de la basura y de las plantas de tratamiento de aguas servidas de los cascos urbanos van a parar a tierras de comunidades Mapuche, en las pocas tierras que quedan y para más, otras actividades de tipo energéticas y extractivistas continúan masificándose cuyos costos son endosados a la vida rural.

Ante este escenario de depredación y neo colonial, diversas representaciones del Pueblo Mapuche que velan por el interés colectivo, exigen un límite a esta afrenta y exigen el respeto por sus derechos. Desde la perspectiva del conflicto hidroeléctrico, localidades como Curacautín, Melipeuco, Curarrehue, Pitrufquén-Freire, Liquiñe, Neltume, Puelo, Pilmaiquen, Rupumeica – Maihue, lugares donde existe férrea resistencia, donde existen grupo no vulnerables a la cooptación y que solo exigen que se respeten sus espacios de vida y lo hacen saber con diversas expresiones.


Demanda colectiva del Pueblo Mapuche al Estado chileno: Reparación de territorios y Aguas

30 de abril de 2014
Amplias y diversas son las expresiones Mapuche provenientes de diversos territorios que demandan al estado chileno la reparación de sus derechos colectivos concerniente a las aguas y tierras como parte del territorio ancestral usurpado, apropiado indebidamente o impactado a causa de nefastas actividades industriales de orden público y privado, causando discriminación y daños sociales, culturales-espirituales, ambientales y económicos.

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Territorios y aguas fueron los ejes centrales tratados recientemente en el Trawun realizado en Curacautín el sábado 26 de abril y que reunió a comunidades Mapuche de la localidad y representaciones de diversos territorios, quienes asumieron la reafirmación de la defensa territorial y la recuperación de las aguas, principalmente ante la expansión e invasión de proyectos industriales que pretenden lucro a costa de la depredación del territorio ancestral Mapuche.  Una de las expresiones será este 30 de Mayo en una manifestación que se ha convocado desde el Trawun.

También por estos días, Comunidades Mapuche de Victoria se manifestaron con diversas acciones de bloqueo y control territorial como protesta ante los graves impactos que la industria forestal viene causando en el territorio, como es la escasez de agua.

Asimismo, varias comunidades en diversos lugares levantan o continúan con sus procesos de recuperación de tierras ancestrales como parte de las reparaciones que se exige para la recomposición, como ejemplos: De patrimonios, cultura y desarrollo propio. Gran parte de estas tierras son de títulos de merced e incluso más recientes, de reforma agraria, las que fueron enajenadas por actos estatales arbitrarios y de ciertos privados. Una de ellas es la Comunidad Ayenao en Melipeuco que reclama un predio hoy en manos de una empresa forestal.

En esta línea, comunidades y familias de diversas zonas como: Rofuwe, Quepe, Temucuicui, Collipulli, Ercilla, Lleu Lleu, Tirúa, Curarrehue, Melipeuco, Curacautín, Liquiñe, Neltume, Panguipulli, Mehuin, Pilmaiquen, Puelo, Likán Ray, Karilafken, Trafun, Pargua, La Unión – Río Bueno, entre otros,  continúan movilizados por sus espacios de vida, para que se respete o reparen sus derechos de tierras y/o bien, para la defensa y recuperación de las aguas, que incluye, el respeto de lugares sagrados, de enorme significado espiritual y ceremonial, como también, espacios que ya tienen definido sus líneas de desarrollo y que está consagrado en normas internacionales.

En varios territorios se pretende impulsar o seguir revitalizando actividades relacionadas a los esfuerzos familiares y comunitarios, como el turismo, la agroecología, crianza, frutícola, de recolección, de artes y oficios tradicionales, de medicina y diversos productos naturales relacionados a plantas y bosque nativo, formas que se contraponen a las prácticas e intereses industriales que buscan intervenir y afectar elementos de la naturaleza que aportan al bienestar colectivo. El pasado sábado 26 de abril, como muestra un botón, un importante y concurrido Trafkintu se realizó en la localidad de Kurarrewe, aflorando con colores, olores y aromas, la soberanía alimentaria Mapuche.

El gobierno mantiene vigente, inconsultos reglamentos relacionados a la consulta indígena dejados por Sebastián Piñera, los que no cumplen el estándar internacional y están hechos a los intereses empresariales y no de derechos. A pesar del compromiso durante la campaña electoral estipulado por Bachelet en su programa, estos aún no se derogan.

También desde la perspectiva de la situación de los territorios y los abusos estatales. Cabe señalar que varios casos de presos políticos Mapuche en el presente, están directamente relacionados a procesos de defensa o recuperación de tierras y de aguas.

Es importante mencionar al respecto, que además de la apropiación de los derechos de agua que han venido haciendo empresas (como las hidroeléctricas) que vienen especulando para sus inversiones, algunas para imponer actividades de lucro y otras, para levantar focos de conflictos que buscan indemnizaciones. Negocios a costa de Derechos Humanos y medio ambiente. También está latente, por un prolongado tiempo, los graves impactos de la industria forestal y  que involucra diversos antecedentes.

La industria forestal: Depredación y crisis de un modelo de crecimiento

Desde diversas visiones de las ciencias sociales, naturales , existen diversos antecedentes respecto a los efectos de la industria forestal en Chile de monocultivos de plantaciones exóticas y sus impactos en temas sobre la escasez del agua, depredación bosque nativo, catástrofes por incendios, plagas, índices sociales y efectos en población.

El Sociólogo, con diversos estudios complementarios y de post grado. Docente, académico e investigador, Alberto Mayol, señaló recientemente con respecto al modelo forestal: “Desde 1974 se instala una estrategia de crecimiento basado en la explotación no regulada de los recursos naturales con escaso foco mediambiental, y la depredación del bosque nativo a favor de cultivo comercial y la concentración del patrimonio en grandes empresas y subcontratación; prevaleciendo la temporalidad de los empleos y en condiciones precarias”, manifestó.

La bióloga, con diversos estudios y roles académicos en universidades internacionales, Mary T. Kalin Arroyo, Premio nacional de Ciencias 2010 en Chile y directora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) Universidad de Chile, con respecto al grave incendio que afectó recientemente los cerros de Valparaíso, señalaba en unacarta pública acerca de los riesgos de inflamación  de plantas como los eucaliptus, pino y acacia. Señala:  “El Eucalyptus globulus es considerado una de las plantas  más pirofíticas del mundo. Las hojas contienen compuestos volátiles que localmente producen incendios explosivos. Una vez encendida, la corteza se desprende, produciendo focos adicionales. Los pinos tienen un alto contenido de resina en las hojas, quien junto con  la Acacia delata,  están consideradas con alto riesgo inflamable.

Un informe de la Conaf menciona que numerosas comunas del centro y sur de Chile, concentran el 55% de  siniestros por incendios de plantaciones o bosques. Este estudio fue basado en la ocurrencia de incendios en la última década en el país, mostrando que existen 29 comunas que son más vulnerables a incendios forestales, los que suman un total de 3.399 incendios en ese periodo. El 80% de estas emergencias ocurren en la zona media que une la ciudad con el bosque. Cabe resaltar que la gran mayoría de estos siniestros ocurren  en plantaciones forestales de pino y eucaliptus.

Destacar que la concentración de las plantaciones forestales en el centro sur de Chile, son coincidentes con los índices más altos de escasez hídrica,   emigración, pobreza e indigencia, de acuerdo a diversos indicadores, mientras, sus sostenedores son los grupos económicos más enriquecidos en Chile y latinoamérica.
a.s / Mapuexpress


Manifestación por la defensa del territorio Mapuche Lafkenche el 19 de mayo

12 de mayo de 2014
Este sábado 10 de mayo se realizó  una reunión ampliada en el liceo politécnico pesquero de Mehuin donde se informó de los avances que se han hecho respecto al conflicto del ducto con la Celulosa Arauco. Allí se definió que el 19 de mayo se realizará una manifestación por la defensa del territorio.

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Cabe consignar que el Comité Técnico de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero de Los Ríos, deberá revisar el próximo jueves 15 de mayo las concesiones solicitadas por la empresa CELCO para una eventual salida del ducto que arrojaría los desechos tóxicos que emanan de la planta de celulosa ubicada en San José de la Mariquina hacía la bahía de Mehuin.

Concluido el encuentro se invitó a los asistentes a un próximo ampliado y manifestación con un acto artístico cultural que se realizará en la plaza de San José de la Mariquina el próximo 19 de Mayo y así continuar con la defensa del Mar en Mehuin.


jueves, 15 de mayo de 2014

Ni UE, ni EEUU, ni fascismo. Paz y libertad para el pueblo de Ucrania


Lunes 12 de mayo de 2014,
 por Mar



La actual situación de caos y violencia que se vive en Ucrania viene atravesada por varios conflictos subyacentes desde hace décadas. En el origen de la crisis se encuentra la legítima revuelta popular del pueblo ucraniano contra un régimen oligárquico y corrupto que fue posteriormente instrumentalizada por organizaciones de la extrema derecha de cuño neonazi con el apoyo de EEUU y la Unión Europea. La situación ha derivado en un caos interno que puede acabar en un drama para el pueblo ucraniano en forma de guerra civil.

La voluntad de hegemonizar un proyecto neoliberal por parte de la Unión Europea que trascienda sus límites geográficos actuales con una expansión hacia el Este viene provocando una pugna entre las nuevas fuerzas imperialistas que configuran el actual escenario multipolar, protagonizado por Rusia, China y las potencias de Occidente (UE, EEUU y OTAN). En este complejo escenario, EEUU sigue siendo la principal potencia económica y militar que desea por encima de todo decidir sobre los juegos estratégicos de zonas que aún escapan a su control. Su intervención en el escenario actual para incorporar Ucrania y plegarla al control de la OTAN sigue la línea iniciada con éxito en Polonia y los Países Bálticos. Con su actuación, el Pentágono tiene como objetivo debilitar a las potencias que amenazan su hegemonía, con China como gran rival y con la Rusia de Putin tendente a una estrategia de soberanía nacional que pretende construirse sin someterse a los designios de EEUU, a la par que despliega una política intervencionista y ultranacionalista. EEUU y el FMI, por su lado, manipulan con operaciones desestabilizadoras a una parte de la población ucraniana -descontenta con el último gobierno corrupto, acaparador de riqueza y soberanía- con el fin de convertir a Ucrania en una colonia de la UE bajo un régimen abiertamente autoritario y xenófobo. El cambio de régimen auspiciado por Estados Unidos y la UE que se produjo tras ser derrocado Yanukovich -el presidente electo en febrero de 2010, corrupto y desprestigiado- ha dado lugar a un gobierno oligárquico, prooccidental y con gran influencia de la extrema derecha. Todo ello ha provocado respuestas en el Este del país que deben ser comprendidas y analizadas dentro de este marco.

Atentados terribles y deleznables como el incendio de la casa de los sindicatos de Odessa (en el que 40 sindicalistas fueron quemados vivos) son la muestra más cruda de las mencionadas operaciones desestabilizadoras que están perjudicando profundamente a las clases populares del pueblo ucraniano. Esta y otras acciones criminales cometidas por organizaciones paramilitares de signo neonazi han tenido como consecuencia que los anhelos expresados en las calles de Ucrania en los orígenes del movimiento EuroMaidán hayan sido arrebatados por intereses ajenos al pueblo, que ve cada vez más mermados sus derechos sociales. Ante todo ello, es preciso defender una respuesta autónoma de los trabajadores y las trabajadoras –del Este y del Oeste del país- contra el fascismo y a favor de una Ucrania independiente de las grandes potencias.

En lo que respecta a las informaciones publicadas en la mayor parte de la prensa internacional sobre los acontecimientos en Ucrania, es incuestionable que se ha hecho recaer injustificadamente toda la responsabilidad en Rusia, algo evidente en los titulares de las últimas semanas sobre la intervención militar de Kiev contra los rebeldes del Este o sobre la masacre de Odessa. Los medios de comunicación al servicio de los poderes financieros no han hecho sino desinformar y azuzar el belicismo, sin dar cuenta de que son la corrupción y el paro provocado por la desindustrialización las bases materiales de la crisis. Este estado de opinión ha sido aprovechado por las potencias imperialistas para azuzar el conflicto interétnico y evitar que las reivindicaciones se planteen en torno a otros ejes. Todo ello ha generado una opinión pública a nivel europeo que no tiene conciencia de las claras tendencias neoimperiales que hay en la UE ni de la necesidad de oponerse a ellas y a todas las políticas belicistas en auge, así como a la involución social que sufre el pueblo de Ucrania.
Por todo lo explicado, desde Izquierda Anticapitalista condenamos:
  • La intervención de la UE y EEUU para explotar un legítimo movimiento popular contra un gobierno mafioso y autoritario.
  • A los grupos fascistas que desviaron ese movimiento para alimentar dinámicas ultranacionalistas, así como a la política intervencionista y nacionalista de Putin.
Y apoyamos:
  • Una solución pacífica que plantee la necesidad de un referéndum sin presiones en el que se plantee la consulta sobre la autodeterminación de algunas zonas de Ucrania, así como la convocatoria de elecciones libres, sin ningún tipo de injerencia exterior, para dar paso a una Asamblea Constituyente que apueste por una Ucrania federal y democrática.
  • El derecho legítimo a defenderse del fascismo por todos los medios y la solidaridad internacional contra todos los atentados cometidos por los fascistas.
  • A los pueblos de la zona para que expresen sus reivindicaciones sociales y democráticas al margen de las mafias que se disputan el poder y de las potencias imperialistas -de uno y otro lado- que las amparan.
  • A los sectores progresistas del movimiento de Maidán y del movimiento anti-Maidán, para que puedan unirse frente a la clase dominante ucraniana y frente a todos los nacionalismos e imperialismos en torno a demandas comunes de justicia social.
Izquierda Anticapitalista

miércoles, 14 de mayo de 2014

“La guerra en Ucrania es la última aportación del 'Imperio del Caos' a la crisis”

Rafael Poch

Entrevista de Enrique Llopis al autor en el portal Rebelión.

 Mayo de 2014

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Primero una puntualización: 
Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia no “se amenazan”. Son los dos primeros los que amenazan e imponen sanciones a Rusia, que promete responder si sobrepasan cierto límite

 Estados Unidos-Unión Europea y Rusia se amenazan con una política de sanciones económicas. ¿Es el anticipo de una nueva “guerra fría” o son demasiados los intereses económicos cruzados?

Primero una puntualización: Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia no “se amenazan”. Son los dos primeros los que amenazan e imponen sanciones a Rusia, que promete responder si sobrepasan cierto límite. En este conflicto es importante comprender quien tiene la iniciativa. Todo esto no empezó con la anexión rusa de Crimea tras un referéndum apoyado por la inmensa mayoría de la población. En segundo lugar: el hegemonismo de Estados Unidos, es decir la doctrina de que todo el planeta es su zona de influencia, hace que la defensa de los intereses rusos en la misma frontera inmediata de Rusia, en lo que históricamente es su propia tierra, sea visto como desafío. Respecto a la interrelación económica: La historia sugiere que la tupida red de intereses económicos y financieros interrelacionados nunca impidió la guerra. Esa red ya se mencionaba para descartar como quimera el estallido de una guerra en Europa en el verano de 1913, así que hay que estar extremadamente alerta en estas situaciones que empiezan como bravuconadas…

En lo que respecta a la guerra fría, la simple realidad es que nunca terminó. En la tensión bipolar, el “comunismo” solo era el envoltorio ideológico-justificativo de la lucha contra todos aquellos países que afirmaban una conducta autónoma en el mundo, independiente o no alineada con el bloque occidental, es decir la tríada formada por Estados Unidos, las potencias europeas y Japón. Por eso, esa presión ha continuado después de la caída del comunismo. Hoy los escenarios de una gran guerra pueden vislumbrarse en la tensión entre diversos “imperios” y poderes emergentes; Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, por un lado, y China, Rusia, y otros Brics, en diversas combinaciones. El motivo es el de siempre, la lucha por los recursos escasos y menguantes, el desarrollo desigual, el hegemonismo y el imperialismo, es decir el dominio de unas naciones o grupos de naciones sobre otras. No quiero decir que la guerra sea inevitable. Simplemente se constata que históricamente ha sido el desenlace de muchas crisis y competencias como las ahora vividas por esta orquesta de “imperios combatientes” bajo la batuta del Imperio del Caos occidental, que es el más responsable del atolladero hacia el que se dirige la humanidad.

-¿Qué bloque consideras que es el que dispone de mayor potencial o, dicho de otro modo, es menos dependiente a la hora de entablar un conflicto?

Por más que comprenda el desagrado y la antipatía que los regímenes de países como Rusia o China puedan provocar en el público, tengo muy pocas dudas acerca de que la política exterior de esos dos países es mucho menos agresiva y mucho más cooperativa y razonable que la del Imperio del Caos. Salvo raras situaciones (la agresión China a Vietnam, y hasta cierto punto –por sus considerables atenuantes- la aventura soviética en Afganistán), en Pekín y Moscú predomina una actitud mucho más defensiva que ofensiva: solo atacarían si se les acorrala o invade. Mucho de esa actitud tiene que ver con la intensa experiencia de agresiones bélicas vividas por ambos países. Todo eso es completamente diferente en la tradición europea que Estados Unidos prosiguió con gran energía hasta nuestros días. Hay que decir que en la guerra fría, ni las bombas A y H, ni el bombardero o submarino estratégico (es decir capaz de portarlas y lanzarlas a miles de kilómetros), ni el misil intercontinental, ni la multiplicidad de cabezas nucleares en un misil, ni la doctrina del primer golpe, ni la militarización del espacio, ni tantas otras cosas, fueron iniciativa de la URSS. Moscú siempre llegó a todas esas locuras como respuesta a la tecnología de su adversario. Ahora pasa lo mismo con el avión invisible o con los drones… En el caso de China este aspecto es aún más evidente y merece una explicación específica.

China tiene casi el mismo arsenal nuclear que tenía en los años ochenta (equivalente al potencial del Reino Unido y sin gran preocupación por su modernización) y es el único país que mantiene una promesa en su doctrina de no usar nunca esas armas si no es atacada. Más allá de la leyenda que venden los medios de comunicación, la respuesta china al creciente cerco militar del que está siendo objeto es claramente defensiva: anular los satélites del adversario para cegar su armada.

En enero de 2007 asistí a un evento extraordinario: China destruyó uno de sus propios satélites de comunicaciones con un misil. La explosión incrementó en un 10% el tráfico de fragmentos acumulados en el espacio. Casi sesenta años de exploración espacial han creado una enorme presencia de cacharrería en el espacio. Por el peligro que esa basura espacial representa para la navegación orbital (a la extraordinaria velocidad que circula, el más pequeño fragmento se convierte en un arma cinética capaz de atravesar el material más duro al impactar) en Estados Unidos hay un instituto exclusivamente dedicado a su seguimiento. Con aquella explosión, que tuvo una interpretación muy confusa, China lanzó el meridiano mensaje de que puede anular la potencia de fuego de Estados Unidos, cuyo talón de Aquiles es su dependencia en la tecnología, concentrándose en anular recursos informáticos y espaciales. Sin recursos orbitales de posicionamiento global (gps) no hay bombas inteligentes, la gran armada imperial quedaría cegada y necesitaría exponerse a riesgos, complicando el habitual escenario de guerras sin riesgo para el agresor…

Es verdad que China depende cada vez más de materias primas y recursos lejanos, pero el hecho es que al día de hoy su ejército no es adecuado para aventuras exteriores ni está orientado para ello. Y el ejército chino está claramente subordinado a la esfera política, cosa mucho más discutible si hablamos del complejo militar-industrial y de lo que el Pentágono representa en el sistema de EE.UU.

Lo que estamos viendo ahora en el Mar de China, en la disputa territorial con Japón, etc., se parece mucho a lo que ocurre en Ucrania: tanto Rusia como China están diciendo que no piensan conformarse a ser avasallados en sus fronteras más inmediatas, con la expansión de la OTAN en un caso y el aumento de la presencia militar americana y japonesa en su barbas en el otro, en ambos casos con despliegue de un cinturón de misiles (el llamado “escudo”) cuya naturaleza es claramente ofensiva porque está destinado a anular recursos estratégicos. Estas “líneas rojas” no son “expansionismo”, como afirma la propaganda, sino reacciones a una presión militar en aumento. Esta es la dialéctica de “imperios combatientes” en la que nos estamos metiendo. Una vez más: hay que comprender de donde parte la iniciativa para estos conflictos.

-La configuración de un eje Rusia-China, bien definido, opuesto al bloque Estados Unidos-UE, ¿es todavía una ilusión geopolítica por la mezcla de intereses o puede convertirse en realidad?

La crisis de Ucrania ofrece una buena atalaya para responder a esto. Desde Estados Unidos y desde la Unión Europea se habla ahora mucho de castigar a Rusia en el ámbito energético. Moscú genera el grueso de su ingreso nacional exportando gas y petróleo. Alemania depende en un 30% de su suministro del gas ruso y otros países europeos aún más, así que cortemos esa dependencia para asfixiar a Rusia, se dice. Espoleada por la histeria polaca y la geopolítica americana –ambas estrechamente coordinadas- en Bruselas esta tesis se ha ido abriendo paso. El problema es que el resultado obliga a Moscú a profundizar sus intercambios energéticos con Asia, lanzando nuevas ofertas a China, Japón y Corea del Sur. La relación de Rusia y China es complicada y contiene mucha desconfianza por ambas partes, pero la complementaridad es obvia: por un lado a Rusia la echan de Europa, por el otro China constata los problemas de su suministro energético por rutas marítimas controladas por la armada del imperio adversario. Un suministro terrestre y estable desde Rusia está cargado de sentido tanto para Moscú como para Pekín. Sin embargo, en buena lógica Rusia prefiere abrir y diversificar su oferta de energía hacia todo el Oriente, incluyendo a Corea del Sur y Japón. Pero estos dos países son aliados de Estados Unidos y Washington los presiona para no desarrollar ese vector. El problema es que con ello Washington contribuye a forjar una fuerte relación energética de Rusia exclusivamente con China, lo que significa cimentar un bloque… Estas son tendencias muy contradictorias que hay que observar.

China nunca ha querido suscribir la lógica de los bloques y Rusia sale de la agotadora experiencia histórica del mundo bipolar en la que sacrificó el bienestar y desarrollo social de su población al mantenimiento del pulso militar con un adversario mucho más poderoso y agresivo que ella. Pero la lógica de poder y dominio del Imperio del Caos empuja hacia este tipo de irracionalidades. Sería mucho mejor que se abriera paso un orden internacionalbasado en el consenso multipolar - arbitrado por una ONU reformada y más representativa de la correlación de fuerzas global- enfocado a la resolución de los retos del siglo (calentamiento global, recursos, sobrepoblación, desigualdad…), pero por desgracia la humanidad persevera en su prehistoria y la estupidez de la formación de nuevos bloques enfrentados es lo que se está abriendo paso.

-En algún artículo has recogido la acuñación “kaganato”, del analista Pepe Escobar. ¿Podrías resumir su sentido y decir si la compartes como categoría de análisis?

Me gustó ese concepto que Pepe Escobar utilizó como simple recurso periodístico para Ucrania por varias razones. La vicesecretaria de Estado norteamericana Victora Nuland que se ocupa de la política para Europa del Este–la del célebre “Fuck the EU”- está casada con Robert Kagan, un famoso “estratega” neocon de la quimérica administración Bush. Esa señora diseñó el fiasco ucraniano desde el mismo recetario ideológico de su marido. El resultado fue la gran cagada. Por eso lo del “kaganato” me gusta también por razones fonéticas. Últimamente la política exterior de Estados Unidos va de una cagada criminal a otra -¿cómo definir la intervención en Afganistán o lo de Irak, y lo de Libia y lo de Siria…? – así que lo de Kiev, el kaganato de Kiev, llevar al poder a un gobierno que rompe el equilibrio y el consenso tradicional de Ucrania y provoca el inicio de una guerra civil para integrar el país en la OTAN, es el último capítulo de una larga serie. Suena hasta gracioso, pero es muy dramático: el siglo XXI, simplemente, no puede con tanta irresponsabilidad.

-Respecto a la intervención liderada por Putin en Crimea y el rol desempeñado en el conflicto ucraniano, ¿ha servido para legitimar su figura política ante la población rusa? ¿Observas elementos de proyección exterior para resolver conflictos internos en Rusia?

Toda política exterior tiene repercusiones interiores, en la imagen de firmeza y éxito de sus líderes, etc., ese aspecto existe en el caso que nos ocupa, pero no en la forma en que se sugiere en Occidente: Putin buscando laureles guerreros para consolidarse. Formulemos la pregunta a la inversa: ¿Qué habría pasado si Putin no hubiera hecho nada? Media Ucrania, incluidos diez millones de rusos y otros muchos millones de ucranianos que no ven a Rusia como adversario, es decir la mayoría del país, habría quedado metida en un régimen sometido a toda una serie de opciones ajenas, desde el ingreso en la OTAN (rechazado por la mayoría de los ucranianos en todas las encuestas de los últimos veinte años), hasta la terapia de choque neoliberal y las recetas económicas europeas a la medida de las grandes empresas occidentales. En algunos años, las bases de la flota rusa en Crimea habrían pasado a ser ocupadas por Estados Unidos, sobre eso hay pocas dudas. En ese contexto ¿cómo habría quedado Putin? Para cualquiera que sepa un poco de historia rusa el resultado es obvio: Putin habría sido el tercer factor del retroceso ruso. La diferencia es que si con Gorbachov se perdió una zona, digamos, “imperial exterior”, lo que no estuvo mal porque el imperio corrompe al imperialista, y con Yeltsin una buena parte del “imperio interior”, lo que con una buena administración tampoco tenía por qué ser tan negativo como fue, este retroceso habría sido en tierra ancestral rusa: toda Rusia y media Ucrania lo habría vivido como una catástrofe nacional. Así que en Ucrania Putin se juega su supervivencia. Pero todo esto –y este es el punto fundamental- no lo ha desencadenado Putin ni Rusia, como sugieren nuestros periódicos y nuestros expertos (hay que ver siempre quién paga los “centros de estudios estratégicos” donde trabajan tales expertos), sino que ha sido el último movimiento de un proceso de 20 años arrinconando a Rusia, prosiguiendo la guerra fría tras su final e ignorando los intereses más básicos de Moscú. En lugar de respetar el espíritu del documento que puso punto final a la confrontación Este/Oeste, la Carta de París para una Nueva Europa de noviembre de 1990, la OTAN, un bloque militar contra Rusia, continuó con más de lo mismo. Aquel documento, así como los “pactos entre caballeros” que Gorbachov alcanzó en el contexto de la reunificación alemana, prometían una “seguridad continental integrada” en la que la seguridad de unos países no se realizaría a costa de la seguridad de otros. En lugar de eso hemos tenido expansión de la OTAN hacia el Este, el favorecimiento de la implosión -en lugar de la conciliación- de Yugoslavia, el único espacio no alineado que quedaba en Europa tras el fin de la guerra fría, el escudo antimisiles, la retirada del acuerdo antimisiles (ABM), la quimera del escudo antimisiles, la integración en la OTAN de las ex repúblicas soviéticas y al final el asunto del kaganato de Kiev. Después de veinte años metiéndole el dedo en el ojo, el oso ruso ha dado un zarpazo y todo le acusan de “imperial”. Solo los necios ajenos a las realidades de veinte años de política antirrusa en Europa pueden sorprenderse de esa reacción.

-Analistas europeos y estadounidenses hablan a menudo de las ambiciones euroasiáticas de Putin. ¿Son acusaciones propagandísticas? ¿A qué se refieren?

Putin quiere integrar económica y políticamente su entorno inmediato. El sentido de la operación es muy claro: crear un mercado de más de 200 millones capaz de figurar en el mundo de una forma independiente. El problema de esta integración es el poco atractivo social y popular que tiene el régimen de capitalismo oligárquico ruso (versión local de lo que tenemos en Europa, pero más bruto). Con su actual régimen Rusia no es atractiva para las poblaciones de su entorno. Ese es su gran talón de Aquiles porque condena a que la integración sea una operación de elites sin verdadero gancho popular. Tal como están poniéndose las cosas la situación de la Unión Europea, cada vez más autoritaria y antisocial, va por el mismo camino…En cualquier caso, el calificativo “ambición”, es exactamente igual de aplicable a la Unión Europea. Ahí está esa nueva Alemania que levanta cabeza a la par con las ínfulas neoimperiales de la UE y que está desmontando pieza por pieza el muy sentido y más que razonable antibelicismo de la sociedad alemana…

-¿Qué rol desempeñan actualmente la extrema derecha y el nazismo en Ucrania? ¿Puede decirse, sin temor a simplificaciones, que han sido directamente apoyados, incluso financiados por Estados Unidos y la Unión Europea?

Los grupos de extrema derecha fueron la fuerza de choque del movimiento popular civil que arrancó en el Maidán de Kíev con apoyo occidental. Esos grupos formaron el grueso de la fuerza paramilitar que primero complicó e impidió que la protesta fuera disuelta por los antidisturbios y luego hizo posible el cambio de régimen auspiciado por Estados Unidos y la UE, derrocando a un presidente electo, corrupto y desprestigiado, y colocando en su lugar a otro gobierno oligárquico, prooccidental y con gran influencia de la extrema derecha. Por lo menos una quincena del centenar de muertos registrados en Kiev en enero y febrero fueron policías, algunos de ellos a manos de elementos armados de extrema derecha.

El nacionalismo de extrema derecha de esos grupos con una considerable tradición y base social en Ucrania Occidental, en la región de Galitzia, pero muy rechazados en el resto del país siempre fue, históricamente, apoyado por Occidente. Desde los años veinte las organizaciones de choque del nacionalismo ucraniano en Galitzia (la UVO fundada en 1920, la OUN en 1929) estuvieron a sueldo del Abwehr, el espionaje militar alemán, que las orientaba al principio contra Polonia y luego contra la URSS, según su conveniencia. La historia del nacionalismo ucraniano en Galitzia es compleja en sus circunstancias, pero su colaboracionismo con los nazis es un hecho, pese a que en algún momento también lucharon contra ellos (además de contra la Armia Krajowa polaca y, sobre todo, contra el NKVD de Stalin y el ejército soviético). Concluida la guerra, el Ejército Insurgente Ucraniano de Stefan Bandera (UPA, fundado en 1943 durante la ocupación nazi), se convirtió en un instrumento de la CIA que estuvo armando y lanzando paracaidistas sobre Ucrania en acciones de sabotaje hasta bien entrados los años cincuenta. El cuartel general del UPA estuvo en Munich, donde en 1959 el KGB logró asesinar a Bandera… En términos generales podemos decir que hoy esa tradición continúa: Dos meses antes del inicio del Maidán, Polonia formó a un grupo de 86 activistas del grupo neonazi “Pravy Sektor”, camuflados como estudiantes, en una instalación policial, según reveló recientemente la revista polaca Nie. El National Endowment for Democracy (NED), en la órbita de la CIA, ha financiado estos últimos años 65 proyectos en Ucrania. La propia señora Nuland explicó a principios de año que Estados Unidos se había gastado 5000 millones de dólares para promocionar el cambio de régimen en Kiev. Alemania invitó en febrero a la plana mayor de la oposición polaca a la Conferencia de Seguridad de Munich, el cónclave atlantista en el que sus ministros anunciaron una política exterior más activa con un intervencionismo militar exterior sin complejos… Es mucho lo que no sabemos, incluido en materia de los francotiradores que el 20 de febrero, víspera del cambio de régimen, masacraron a policías y manifestantes en Kiev, pero la tendencia general de la actuación occidental y del apoyo a esos elementos ha sido clara.

Lo que estamos viendo estos días es un verdadero espectáculo: aquellos ministros y primeros ministros de Polonia, Estados Unidos, Alemania y los países bálticos que en 47 ocasiones hicieron acto de presencia en el Maidán animando a los rebeldes contra un gobierno electo (“el mundo libre está con ustedes”, resumió el senador McCain) y condenando la violencia de los antidisturbios, son los mismos que aplauden ahora la “operación antiterrorista” contra los que no aceptan al nuevo gobierno atlantista y se rebelan o protestan en el Este y Sur de Ucrania. El gobierno anterior fue criticado y amenazado por usar la fuerza antidisturbios, pero estos están usando al ejército. El mismo viernes 2 de mayo en que en Odesa morían abrasadas y asfixiadas más de 40 personas, incluidas mujeres y un diputado, en el incendio de un edificio a manos de los partidarios del gobierno de Kíev, Obama y Merkel amenazaban a Putin con más sanciones sin decir nada al respecto, mientras los medios de comunicación occidentales miraban hacia otro lado, sin evocar apenas el suceso o informando de que el edificio (en el que se habían refugiado activistas de la oposición después de que su cercano campamento hubiera sido arrasado) “se incendió”. Estoy convencido de que ambos bandos (en marzo conocí personalmente a sus actores en las calles de Odesa) son por igual capaces de tal barbaridad. Aquí no se trata de hacer juicios morales contra uno u otro bando, sino del derecho a una información decente. Creo que a partir de ahora este tipo de indecencias va a ser crónica en nuestros medios de comunicación…

-En algún artículo has comentado que la anexión de Crimea puede ser, a pesar de lo que pudiera indicar un análisis superficial, compleja y despertar recelos entre poblaciones y gobiernos (para entendernos) “rusófilos”. ¿A qué te refieres?

Es un hecho de que, al día de hoy, en las regiones ucranianas más rusófilas y hostiles al nuevo gobierno proocidental de Kíev, domina el deseo de mantener Ucrania unida y cierto desagrado hacia la anexión militar de Crimea por parte de Rusia. Ese sentir, unido al hecho de que el régimen ruso carezca de todo elemento alternativo en lo social y popular, así como al deseo absolutamente mayoritario de paz y de rechazo a la violencia, crea un ambiente delicado para Rusia. Si la anexión de Crimea fue una partida de ajedrez rápida e incruenta que contaba con el apoyo del grueso de la población de la península, lo que se está librando ahora en Ucrania sur-oriental es un juego más lento, a largo plazo y con mucho más riesgo. La base social de la protesta rebelde en el Este de Ucrania y su programa política (federalismo, referéndums, proclamación de “repúblicas populares”, secesionismo…) es algo que aún se está cociendo. La situación es mucho más incierta y abierta que la que hubo en Crimea. Las grandes guerras comienzan muchas veces con pequeñas escaramuzas y “operaciones antiterroristas” como las que se observan estos días en la región de Donetsk, Lugansk o Járkov. En otras regiones como las costeras de Odesa y Nikolaievsk, hubo menos actividad rebelde entre otras cosas porque en marzo y abril se detuvo a los cabecillas prorusos, pero pese a la intensa propaganda sectaria de los medios de comunicación ucranianos (que no se diferencian en nada de los rusos) y a la moderación que domina por ejemplo en Odesa, la situación puede cambiar radicalmente con barbaridades como las del viernes 2 de mayo, obligando a tomar partido y sumarse a la bronca –hoy minoritaria- a unos y otros.

Hoy, una invasión militar rusa del este y sur de Ucrania es impensable. La población no la apoyaría. Sin embargo, a medio y largo plazo la situación puede cambiar de forma radical, dependiendo del nivel de torpeza y violencia que muestre el gobierno de Kiev en su intento de recuperar por la fuerza el control de las regiones rebeldes (donde la presencia de la inteligencia militar rusa –GRU- es evidente), en lugar de negociar y comprender que no se puede gobernar Ucrania contra Rusia y pretender que haya estabilidad en la mitad rusófila del país. Otro factor de cambio del sentir popular es la terapia de choque que el gobierno de Kiev quiere aplicar, de acuerdo con la receta europea y del FMI. Cuando los jubilados tengan que dedicar toda su menguada pensión a pagar la cuenta de la calefacción, y las empresas y fábricas se cierren en aras de una racionalidad cuyo norte es hacer lugar a la empresa occidental, el rechazo a una invasión militar rusa puede mudarse en un clamor a su favor. Moscú no desea tal invasión del Sur y del Este de Ucrania, entre otras cosas porque supondría la aparición de movimientos armados antirrusos en toda la zona, pero, por razón de esa volatilidad, al mismo tiempo debe prepararse para tal eventualidad. Eso es precisamente lo que ha dicho Putin. El escenario máximo es empalmar territorialmente la región de Pridniestrovia, en Moldavia, con el resto de Rusia, anexionándose todo el sur y el este de Ucrania, desde Odesa hasta Jarkov, lo que históricamente se conoce como “Nueva Rusia” o “Pequeña Rusia”. Eso convertiría a la Ucrania independiente en un estado continental geopolíticamente irrelevante y resolvería por completo la posición geoestratégica de Rusia en la región. Como digo, hoy tal escenario es impensable para Moscú. Que suceda o no depende de la actitud de Estados Unidos y de la Unión Europea. Tengo la impresión de que Estados Unidos quiere que Putin invada militarmente el sur-este para crearle un Afganistán en casa. Es el tipo de locuras criminales que hemos visto practicar en Irak, Libia, Siria y tantos otros lugares, así que no hay que extrañarse por ello. Si en Bruselas y Washington hubiera buena voluntad, la energía se concentraría en tres aspectos: garantizar la autonomía y los derechos de la población de Ucrania sur oriental, por lo menos la mitad del país, renunciar a plantear el vínculo político-económico entre Ucrania y Occidente como algo incompatible con los vínculos político-económicos de ese país con Rusia (ese era el problema de la Asociación Oriental diseñada por la Unión Europea), y desde luego garantizar la neutralidad y el no alineamiento militar contra Rusia de Ucrania, es decir que ese país nunca entre en la OTAN. De momento no veo ningún indicio en esa dirección. Estados Unidos y la OTAN refuerzan su presencia militar en el Este de Europa, Francia apenas está en este asunto, Alemania ha enviado una misión de espías militares de su Bundeswehr camuflados como “observadores de la OSCE” (que, naturalmente, fueron detenidos durante una semana, señal inequívoca de Moscú a Berlín) y Polonia pide sangre y mano dura… Así, jugando con fuego ha comenzado el incendio.

-El conflicto entre grandes bloques (pro-Occidentales y pro-rusos), ¿se reproduce y concreta también en las repúblicas exsoviéticas del Asia Central? ¿Puedes delimitar, a grandes rasgos, los dos bandos, si los hay?

El verdadero efecto que la respuesta rusa en Ucrania tiene en el espacio postsoviético es otro: tanto en Bielorrusia como en Kazajstán se recela de cualquier política anexionista de Moscú. Gran parte de la población de Kazajstán es rusa y ambos países pueden temer por su soberanía e integridad territorial. Rusia debe ser muy cauta y cuidadosa en su relación con ellos. Lukashenko ya ha mostrado claramente su desagrado. En Asia Central actúa el factor de China y de la Organización de Seguridad y Cooperación de Shanghai, por lo que Occidente tiene allí menos posibilidades de intervención y desestabilización.

-Polonia, Países bálticos, República Checa...¿Qué papel desempeña la Europa Central y del Este en este tablero global?

Son los vasallos de la geopolítica americana en Europa. De todos ellos, Polonia es el más beligerante en Ucrania. Es un país que solo presenta su historia de sufrimiento y maltrato de parte de Rusia, ocultando su papel imperial y sus ambiciones en Ucrania. Vista desde Rusia, Ucrania y Bielorrusia, la historia de Polonia tiene lecturas y memorias muy diferentes a la de Katyn y el reparto del país. Hay que recordar, por ejemplo, el programa de Pilsudski de recrear en los años veinte la gran Polonia “de mar a mar” (del Báltico al Negro), o que en vísperas de la segunda guerra mundial Polonia y la Alemania nazi pactaron la desmembración de Checoslovaquía antes del pacto Molotov-Ribbentrop… Gracias a su histeria antirusa, Polonia es hoy un país importante en la UE. La tensión hacia el Este y su entusiasta servidumbre hacia Washington, otorga peso a Varsovia en la UE. Estados Unidos saca un buen partido de todos esos países comprensiblemente recelosos del oso ruso. No es casualidad que en la prevista visita de Obama a Europa en junio, la primera escala vaya a ser Varsovia. Por lo demás, la Europa Central y del Este es fundamentalmente un patio trasero de las grandes empresas occidentales, especialmente alemanas, y una especie de espacio colonial interior de la UE: mano de obra barata y apoyos políticos a un proyecto europeo involutivo y militarista.

-Por último, ¿Cómo evalúas la acción de los medios informativos europeos y estadounidenses respecto al “polvorín” ucraniano? ¿Consideras que han sido “militantes”? Si es así, ¿Has observado excepciones?

En lo que respecta a la prensa alemana, que es la que más sigo por residir en Berlín, la actitud ha sido la habitual: toda la responsabilidad es de Rusia, especialmente de su diabólico presidente ex agente del KGB. No existen los veinte años ignorando los intereses de seguridad de Rusia, en los que Moscu ha ido proponiendo alternativas siempre ignoradas por los medios de comunicación y por tanto desconocidas por el público, y domina la petición de respuestas enérgicas para solucionar la situación, etc. Repasar los titulares de la prensa de esta semana sobre la intervención militar de Kíev contra los rebeldes del Este o sobre la masacre de Odesa, es lamentable. Los medios de comunicación azuzan el belicismo. En Alemania el hecho de que la patronal y la industria no quieran problemas innecesarios que comprometan sus negocios en Rusia, introduce algunas contradicciones y moderaciones en esa línea. Respecto a la opinión pública europea, aún está francamente dormida. Puede que haya algún malestar por la situación socio-económica, pero desde luego ni siquiera en la izquierda hay una verdadera conciencia de las claras tendencias neoimperiales que hay en la UE ni de la necesidad de oponerse a ellas. Junto con el rechazo a la involución social, el no a la guerra debería ser el conductor central de la campaña ciudadana para las elecciones europeas.

lunes, 12 de mayo de 2014

La guerra de guerrillas entre 1941–1945


La guerra de guerrillas, participación de amplias masas populares para luchar contra el enemigo en los territorios ocupados, fue un importante elemento del pueblo soviético en la lucha contra el fascismo.
La guerra de guerrillas, participación de amplias masas populares para luchar contra el enemigo en los territorios ocupados, fue un importante elemento del pueblo soviético en la lucha contra el fascismo.
Las personas que las formaron estaban motivadas por la desesperación o por un llamado interno; rechazaban el nuevo “orden” impuesto por los alemanes o estaban decepcionados por el régimen de ocupación. Entre ellos había soldados y oficiales, que se vieron aislados en el territorio ocupado, o que pudieron escapar de los campos de prisioneros. Sin embargo, la mayor parte de los guerrilleros fueron personas de profesiones pacíficas, viejos y jóvenes, que con el tiempo se convirtieron en una fuerza temible para los agresores, capaz de infundirles una permanente sensación de peligro y causándoles un fuerte impacto moral.
La dirigencia de la URSS, por su parte, por todos los medios instaba a la población que se quedó en la zona de ocupación a formar guerrillas y grupos subversivos, desarrollar una guerra de guerrillas, no dejar pasar a las tropas enemigas, volar puentes, descarrilar los trenes, cortar cables, e incendiar almacenes.
En una resolución especial del Comité Central del partido comunista, fechada el 18 de julio de 1941 y titulada “Sobre la organización de la lucha en la retaguardia de las tropas enemigas”, el partido instó a las entidades en todos los niveles a promover la lucha clandestina y la formación de guerrillas; a “ayudar a formar por todos los medios disponibles destacamentos de guerrilleros de infantería y caballería; grupos subversivos y de exterminio; y a desplegar “una red clandestina de nuestras organizaciones bolcheviques en el territorio ocupado para liderar todas las actividades contra los ocupantes fascistas”.
La primera guerrilla se formó el primer día de la guerra, el 22 de junio de 1941, en Bielorrusia, librando su primer combate el 28 de junio al eliminar un tanque de reconocimiento, tomar prisioneros y capturar mapas. El destacamento fue encabezado por Vasili Korzh, un militar y guerrillero experimentado participante de la Guerra Civil Española y que se hizo famoso durante la Gran Guerra Patria. Teniendo solo tres grados de enseñanza en la escuela, se convirtió en general guerrillero al encabezar en Bielorrusia el destacamento más grande de ellos: unos 15 mil efectivos. En el territorio que controlaba, Korzh instaló un aeródromo e incluso una imprenta y estableció su orden. Así, por ejemplo, se castigaba con mano dura a los saqueadores, incluyendo a los guerrilleros: “Estamos combatiendo por el pueblo. Nunca maltraten al campesino. Pídanle un pedazo de pan, si hace falta, pero nunca lo tomen a la fuerza. Si maltratas a un campesino pondremos fin a tu vida de guerrillero, al culpable lo encontrarán debajo de la tierra…”
Durante la guerra el destacamento de Korzh eliminó a 26 mil invasores, tomó 422 prisioneros, hizo descarrilar 468 trenes y destruyó más de 700 vehículos. El 15 de agosto de 1944 le otorgaron el título honorífico de Héroe de la Unión Soviética (HUS).
Otro legendario jefe guerrillero fue el ucraniano Sidor Kovpak. Uno de sus correligionarios, combatiente de reconocimiento, lo describió como “…un viejo de sesenta años, sin enseñanza alguna, que sirvió en un comando de reconocimiento durante la Primera Guerra Mundial, viejo y bravo soldado, que pasó a rastras por trincheras y las tierras de Galicia [ucraniana] y los Montes Cárpatos, galardonado con las dos cruces de San Jorge por su valentía, y veterano de la división de Chapaev durante la Guerra Civil…”
A inicios de 1941, Kovpak formó una pequeña guerrilla. El inicio fue modesto, ni siquiera todos los combatientes tenían armas. Posteriormente, el destacamento de Kovpak “El viejo”, como lo llamaron sus combatientes, fue creciendo permanentemente. A su cargo tuvieron varias operaciones, por ejemplo, la voladura simultánea de cinco puentes en el nudo ferroviario Sarni, que resultó de tremenda importancia para cortar las vías de abastecimiento de los Ejércitos alemanes del sur.
Kovpak se dio cuenta de que para sobrevivir era imprescindible estar permanentemente en movimiento, no parar por mucho tiempo en un lugar. Más tarde recordaría: “durante nuestras acciones de maniobra paulatinamente desarrollamos nuestras reglas de movimiento de guerrillas: empezar la marcha al atardecer y descansar de día en bosques o aldeas lejanas; conocer todo lo que pasaba adelante y en los flancos; no moverse por mucho tiempo en la misma dirección; preferir los rodeos a los caminos rectos; asignar destacamentos de contención; eliminar las pequeñas guarniciones o grupos y hacer emboscadas sin dejar rastros; en ningún caso admitir movimientos fuera de orden; no salirse de las filas; siempre estar preparado para que la columna de viaje logre en minutos una defensa perimétrica y abra fuego demoledor ante la aparición del enemigo; hacer que algunas piezas de artillería salgan a ocupar una posición mientras otras abren fuego desde la marcha; moverse las fuerzas principales por caminos lejanos y conocidos solo por habitantes locales, mientras que los comandos especiales usan los caminos importantes y las vías férreas para cerrarlos al enemigo; volar puentes y rieles; cortar cables; descarrilar trenes”.
Por la noche, por donde pasaba una columna reinaba el silencio, mientras que a la distancia todo estaba ardiendo y retumbando. “Nadie sabe ni debe saber adónde vamos y de dónde hemos venido. Todo el pueblo está combatiendo y nosotros somos tan solo un pequeño arroyo en este temible flujo de guerra popular”, decía.
Gracias a los combatientes de Kovpak, las guerrillas liberaron vastas zonas de las manos de los fascistas y sus secuaces en varios territorios ocupados de Bielorrusia y de la provincia de Briansk.
Una de las más destacadas operaciones realizada por el destacamento de “El viejo” fue la eliminación de los yacimientos petrolíferos en los Montes Cárpatos, en medio de una profunda retaguardia enemiga, pues estos eran una fuente importante de abastacimiento de combustible del Grupo de Ejércitos Sur del Wehrmacht. En el verano de 1943, los guerrilleros volaron las torres de petróleo, los depósitos de carburantes y tres plantas de procesamiento de crudo. Al enterarse de lo acontecido, Hitler exigió eliminar el destacamento de Kovpak. Contra los 1.500 combatientes de “El viejo” fueron lanzados ocho regimientos del ejército alemán y una división de SS. Los alemanes rodearon a sus guerrilleros, pero el destacamento de Kovpak se dividió en seis grupos, cada uno de los cuales se fue en distintas direcciones. Pese a las grandes bajas, los guerrilleros pudieron romper el cerco y más tarde volver a reunirse.
Por su valentía y cumplimiento ejemplar de las tareas encomendadas, a Sidor Kovpak le otorgaron su primer título de HUS en mayo de 1942, y el segundo, en enero de 1944. Por su eficaz mando de los destacamentos guerrilleros fue uno de los primeros jefes de guerrillas que fue ascendido a general.
Se considera que a finales de 1941 las guerrillas contaban con 90 mil combatientes, siendo más de dos mil el número de sus destacamentos. De este modo, los primeros grupos de ellos eran muy poco numerosos e incorporaban pocas decenas de efectivos. El primer invierno de la guerra fue muy frío, las guerrillas no tenían bases instaladas, les faltaban armas y era difícil conseguir comida. Todo ello complicaba su actuación. Sin embargo, el número de estos grupos siguió creciendo a tal grado que, para finales de 1943, ya incorporaban hasta 250 mil efectivos.
Desde mayo de 1942, el mando estratégico de los guerrilleros se ejercía por el Estado Central del Movimiento Guerrillero a través de un sistema de estados republicanos y provinciales. Como resultado de tal interacción, el movimiento guerrillero se hizo más organizado y eficaz. Así, por ejemplo, en agosto de 1942 se registraron 150 descarrilamientos de trenes; en octubre, 210; y en noviembre, 240. Los guerrilleros se hicieron más atrevidos y hasta empezaron a atacar a columnas enemigas en marcha. En definitiva, las zonas bajo las acciones guerrilleras se hicieron para los alemanes lugares de creciente peligro, incluso las empezaron a marcar en los mapas con signos especiales.
En junio de 1943, en plena batalla de Kursk, se inició la operación guerrillera llamada “la guerra de rieles”. En un mes, esta operación ejecutada por comandos de 100 mil combatientes, voló gran número de rieles, trenes y puentes. La capacidad de las vías férreas disminuyó en un 35–40% y durante largo tiempo los alemanes no pudieron recuperarla.
En la etapa final de la Gran Guerra Patria, cuando las tropas soviéticas empezaron a expulsar al agresor del territorio nacional, las guerrillas hicieron mucho para salvar a los habitantes locales de ser transportados a los campos de trabajo en Alemania, resguardaron sus bienes, y también ayudaron en todo al ejército durante las operaciones ofensivas.
Normalmente los guerrilleros estaban armados con armas ligeras: pistolas, ametralladoras ligeras, fusiles, granadas de mano y, solo a veces, disponían de morteros y artillería. Prestaban juramento todas las personas que ingresaron en sus destacamentos (incluso ex militares). La disciplina en las guerrillas fue rigurosa.
Al inicio de la guerra caían cerca del 90% de los combatientes de los grupos, mientras que para el final de la guerra este porcentaje se redujo a 10%. Aparte de la actividad subversiva (eliminación de medios de comunicación, eliminación y contaminación de conductos y pozos de agua, etc.), los guerrilleros participaron directamente en combates brindando apoyo a las tropas regulares y cumplían misiones de reconocimiento y espionaje, propaganda política, o eliminación de colaboracionistas.
Las principales zonas de sus actividades eran las extensas áreas de bosques y pantanos de Ucrania y Bielorrusia, así como las provincias rusas de Briansk, Pskov, Leningrado y Smolensk. Pequeñas guerrillas actuaban además en el territorio de las Repúblicas del Mar Báltico (Lituania, Letonia y Estonia).
Sus relaciones con la población local de la URSS a veces eran contradictorias. La ayuda de la población fue para ellas de vital importancia, siendo el factor principal de su éxito. Pero, en algunos casos, los guerrilleros demandaban a los locales abandonar sus casas y quemarlas antes de retirarse, con lo que se convirtieron en sus enemigos y, al ser combatidos, ejercieron violencia contra los pobladores. También se registraron casos de comandos especiales formados por nazis para desacreditar al movimiento de resistencia. Los pseudoguerrilleros eran normalmente colaboracionistas y cometieron asesinatos entre los habitantes locales.
El movimiento guerrillero realizó centenares de grandes hazañas gracias a personas humildes, en su mayoría simples trabajadores que se levantaron en armas para defender a su Patria e intentar hacer todo lo posible para que se marcharan los invasores. El amor a la Patria y el odio a los agresores unieron a cientos de miles de personas de los más disímiles estratos y condiciones de vida: niños que cumplieron misiones de reconocimiento, muchachas que descarrilaron los trenes o viejos que volaron puentes y organizaron emboscadas.


Las hazañas de los guerrilleros rusos



Los guerrilleros (conocidos en Rusia como partisanos) hicieron una enorme aportación a la victoria en la Gran Guerra Patria (1941- 1945). Actuaron en muchos territorios de la URSS, incluyendo la provincia occidental de Briansk, bautizada por la población como 'república partisana'.
Los guerrilleros (conocidos en Rusia como partisanos) hicieron una enorme aportación a la victoria en la Gran Guerra Patria (1941- 1945). Actuaron en muchos territorios de la URSS, incluyendo la provincia occidental de Briansk, bautizada por la población como 'república partisana'.
Los partisanos comenzaron su guerra de guerrillas en territorios ocupados por las tropas nazis en los primeros meses de la Guerra. Muy pronto las unidades clandestinas transformaron la región de Briansk en uno de los principales focos de resistencia. Fueron los partisanos de Briansk los que alcanzaron una enorme fama en todo el país y sus hazañas se hicieron conocidas incluso en el resto del mundo. En total, sólo en esta región actuaban 169 unidades de partisanos en las que combatieron más de 60.000 hombres.  
Piotr Bashmakov fue uno de los miembros de una brigada partisana de este territorio. Hoy, a sus 94 años, recuerda todo con asombrosa claridad. Relata que la unidad militar donde prestaba servicio en los primeros meses de combate fue cercada en una ocasión por el enemigo y dejó de existir, lo que les obligó a refugiarse en medio del bosque. Así se formó su destacamento que comenzó la resistencia, algo en lo que no sólo los militares se involucraron.
“La población campesina también hizo su aportación, ellos volaban los trenes, participaban en vigilancias. Los jóvenes también”, dice Bashmakov. “Ellos fueron la parte más combativa de nuestro pelotón y colaboraban en todo tipo de operaciones”, continúa.
Además de las dificultades que implicaba la dura vida en el bosque, los guerrlleros desataban combates y escaramuzas diarias  con el Ejército alemán. Siguiendo las órdenes de Hitler, los nazis buscaban aniquilar a toda la población del país que, según las teorías fascistas, pertenecía a una ‛raza inferior‛. Por eso los guerrilleros tenían que defenderse no sólo a sí mismos, sino también a la población de las zonas en las que desarrollaban su actividad, pues la venganza de los nazis era implacable cuando uno de los suyos caía muerto.
“En la aldea de Kórobovka había una brigada de partisanos y en venganza los alemanes quemaron el pueblo entero junto con sus habitantes, mujeres y niños incluidos”, cuenta Bashmakov. “En Jatsun los alemanes mataron a 380 personas, incluyendo mujeres, niños y ancianos, porque los partisanos mataron a dos soldados alemanes. Solamente un niño logró esconderse y así sobrevivir”, describe el veterano los horrores de la guerra.
En ese contexto de atrocidades, el grupo donde luchaba Bashmakov debió arriesgarse al máximo en su misión más importante: volar un puesto enemigo en el que resultaron muertos más de 900 soldados alemanes. Esta acción, junto a la denominada “guerra de los rieles” sirvió para debilitar a las fuerzas nazis de cara a la batalla del Kursk en el verano de 1943.
La guerra de guerrillas (el movimiento partisano) comenzó el 3 de julio de 1941, cuando Iósif Stalin hizo un llamamiento por radio para la creación de un gran movimiento guerrillero. En la primavera de 1942 se impuso una estructura centralizada en el movimiento partisano. Las regiones partisanas proliferaron principalmente en terrenos pantanosos o de bosques densos, que se prestaban a la actividad guerrillera. Los partisanos actuaron en los territorios de Bielorrusia, Ucrania y en las regiones rusas de Briansk, Kursk y Smoliensk entre otras.
Se considera que a finales de 1941 las guerrillas contaban con 90.000 combatientes, siendo más de 2.000 el número de  destacamentos. El primer invierno de la guerra fue muy frío y las guerrillas no tenían bases instaladas, les faltaban armas y era difícil conseguir comida. Todo ello complicaba su actuación. Sin embargo, el número de estos grupos siguió creciendo hasta tal punto que, para finales de 1943, ya incorporaban hasta a 250.000 efectivos.
El movimiento partisano llegó a su fin en 1944, tras la Operación Bagration, cuando el Ejército Rojo liberó la última región ocupada de la Unión Soviética y absorbió a muchos de los partisanos  en sus filas como combatientes regulares.


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