lunes, 4 de agosto de 2014

Crónica: En Chile todas las huelgas son huelgas de hambre / El trabajo ya no dignifica


Arturo LedeZma (@arturoledezma) · Hoy 00:08 EL CIUDADANO

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A veces pareciera que vivimos en un país de gente tonta. Y no creo que decirle tonto al público sea una ofensa, al menos no es mi idea, sino que quiero que entiendan que cuando lo digo es porque acuso una consecuencia nacida de un sistema de gobierno que presenta una visión del país que a veces choca, se golpea de frente, con la realidad de la gente que a diario lucha y pelea por conseguir un cambio, pequeño, miserable incluso, pero cambio, a pesar de todo lo difícil que se pone el mundo cuando se enfrenta al poder con la frente en alto. Entonces nos hacen tontos. Nos vuelven estúpidos porque, en realidad, no sabemos nada de nada. Y lo que sabemos es parcial, es sumamente light; pobre y vacío como la comida inflada de los supermercados o como palomitas de maíz.

Todos los días salgo a la calle y trato de cubrir los movimientos sociales. Es cosa de caminar por el centro para enterarse de batallas que dan los sindicatos, los gremios, las agrupaciones ciudadanas.Batallas insignificantes para el empresariado, pero que son la punta de flecha de un descontento silencioso y que también son, afortunadamente, el germen de lucha que se nos está volviendo costumbre, y que nos empuja para cambiar la parte más fea de un modelo de vida que nos tiene por el cuello. Los empresarios, sin embargo, que claramente no pasean por el frontis de las instituciones que lideran, ni viajan en las micros que tienen, ni comen de la misma comida con que nos envenenan, se sientan en sus vidas y comen la grasa que les deja día a día las ganancias que se acumulan producto del trabajo de sus funcionarios que apenas pueden llegar a fin de mes sin llorar sobre las cuentas impagas. Más aún, hay funcionarios que batallan por ganar terreno en espacios que ni siquiera les proveen de más o menos recursos, como es el caso de los trabajadores de la Salud que están dando una pelea para que no se concesionen los hospitales y para que no se privatice la atención pública. Y han levantado una lucha a pesar de que la opinión mediática ha terminado por culparlos de “atentar contra la salud de los usuarios” y, en lugar de dar un paso al lado ante semejante mentira, han seguido luchando con honor, alegría, fuerza y rigor. Sin embargo la prensa y la gente, desinformada y engañada, los culpa de estar poniendo en riesgo la vida de los enfermos. Qué mentira más detestable.

Los trabajadores del Banco Ripley, por otra parte, ganan una miseria en relación a lo que producen. Los trabajadores del Hogar de Cristo tuvieron que salir a la calle para tratar de pedir por sueldos justos o capacitación, y consiguieron nada. El sindicato de Hoffens. Los trabajadores de Aguas Andina. La gente de la Cruzverde, que tuvo que pararse en la puerta de las farmacias para que sepamos que el negocio sucio de las comisiones no se acerca ni un pelo a ser una forma de trabajo digna y que sin embargo es, por decirlo de alguna manera, una política enferma.

Los empresarios combaten las huelgas con hambre, las barren con la lluvia.

Una de las constantes es que cuando llueve se bajan las huelgas. Y no siempre es el frío, sino el oportunismo de las autoridades que aprovechan de empujar con agua a la gente que está tratando de hacer patria. Me acuerdo de los Ambulantes discapacitados del Centro de Santiago, que hace poco más de un mes estaban peleando contra los abusos de la Alcaldesa Tohá que les quitó el espacio que se ganaron con años de trabajo. A ellos los sacaron gracias al frío. Los fueron a tirar a la Posta un día a las 5 de la mañana bajo la excusa de una ridícula preocupación por su salud. Mentira. La salud o la vida íntima de los ambulantes no les importó nunca, por el contrario, se los pasaron por el aro inicialmente con las asignaciones de permisos y no pensaron en que aquella fuente de trabajo dura, la de vender en la calle, es un trabajo como el tuyo,el mío, el de la Alcaldesa misma. Les importó un carajo y luego, mentirosos, los barrieron para remodelar una plaza que ha sido remodelada para nada y mil veces los últimos veinte años.

El machismo mata, encierra, cansa también en las movilizaciones

Una de las principales debilidades de las huelgas son las mujeres (y no piensen que estoy diciendo algo misógino, por el contrario). Ocurre que, para el empresariado, no hay nada más rentable que las huelguistas femeninas, ya que a pesar de que son fuertes y aperradas, tienen esa debilidad matrona de ser dueñas de casa, madres, tías, abuelas y,en muchos casos, tienen que sostener familias que no les permiten trasnochar o andar cargando pancartas en la noche y lejos de casa con el fin de mantener una movilización en pie. Me contaba una señora en una de las marchas que su marido, ya cansado de no verla llegar a la hora como toda la vida, le acusó de estar “puro hueviando o maraqueando quizá” en lugar de estar trabajando. “Imagínate -me decía- una acá luchando y en mi casa, mi marido, piensa que ando con otro weón”.

Las mujeres son las primeras que se resienten con el paso de un mes, dos meses, tres meses de huelga o paro. Porque el machismo que hay en Chile también sale a relucir cuando ellas no llegan a casa o cuando aparecen en televisión luchando, creando poder popular. Quizá porque pensamos que el poder, y el combate del poder, también son un derecho de los machos que no se puede traspasar a nuestras mujeres. Sin embargo luchan y vuelven a casa a seguir luchando, a seguir sumándole días al calendario a pesar de que la rabia de no llegar jamás a un buen acuerdo a veces les pone la tarea difícil.

Por eso es que me alegra tanto cuando veo la felicidad y la energía con que mis amigas del Hospital Salvador se las ingenian para levantar el ánimo del grupo y le ponen empeño y rigor al ejercicio de luchar contra un sistema tan bruto, tan torpe, tan macho, tan hosco como el nuestro.

Cierro

Me imagino que este año finalizará con un conteo enorme de paralizaciones, huelgas,paros, marchas. Y pienso que, a pesar de que el gobierno  trata de hacer fintas para esquivar el golpe, habrá un cambio en el país ya que, lenta pero insistentemente, las movilizaciones van apareciendo por las ciudades y dejan de ser un espectáculo televisivo y pasan a ser un síntoma social que nos toca en el hombro a todos.

Hace unas horas atrás se consiguió meter la primera puntita de un proyecto que detenga la concesión de hospitales en Chile (pero mejor ni decirlo aún, para que no se chingue). La educación, la vivienda, la vida misma pasarán a ser tema en la agenda de los gobernantes ya que el año que viene hay Copa América y, entonces, los políticos ya saben que tienen que limpiar las calles, no como en Brasil, sino de una manera en que puedan mostrar para el resto del mundo el mismo país que hoy día muestran de Chile para Chile (coludidos con los canales y la farándula cultural) en el que todo funciona perfecto como en la teleserie de la tarde. Pero ojo, ya no bastará con sacudir el mantel para que todo luzca perfecto.

Y cuando digo que todas las huelgas son de hambre es porque los trabajadores se van a paro, a huelga, porque no hay plata, porque tenemos dificultades, porque padecemos de pobreza mientras los dueños del país viven en una opulencia ordinaria, ladrona, miserable. Gastan en sacarle brillo a la mierda en que viven y compran, con nuestro esfuerzo, la vida de todos a nuestro alrededor. El hambre es mucho más que la indigencia, es no tener lo mínimo para vivir de la manera en que nos obligan a vivir. Es ser eso que somos porque nos lo exigen. Es cuando vamos de camino a los trabajos que odiamos, solo para justificar que no somos flojos o parte de una estadística económica en cifras negativas. El hambre es no poder ser tan felices como quieren que seamos mientras vamos sirviendo mesas o limpiando wáteres para poder comer.

Las movilizaciones que se vienen – reiterativas, punzantes, heredadas del espíritu pingüino- darán la pauta para que se empiecen, de a poco, a construir pequeños obstáculos que las empresas ya no podrán saltar ni mucho menos aún pasar de largo. Estamos atentos. Somos más pillos que los pillos de toda la vida. Tenemos ganas de quebrar hasta pulverizar todas las malas prácticas de la derecha y asociados. Entonces de repente se me alegra un poco el día, a pesar de que en realidad tengo miedo de tener confianza y prefiero decir en estas dos líneas que me quedan que, mañana, hay que empezar otra vez a pensar de nuevo lo que queremos de este país en el que (hasta ahora) hacer las cosas bien es sinónimo de estupidez, tal como dije al inicio del texto.

Aguante los que luchan! Seguimos.   

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Arturo LedeZma (@arturoledezma)

Del error Arrate al fiasco Claude: la crisis terminal de la izquierda caudillista chilena

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En junio de 2012 tuve la mala ocurrencia de redactar un pequeño texto llamado “El Error Arrate”. En él argumentaba que la izquierda había tocado fondo el 14 de diciembre de 2009 cuando Jorge Arrate, el llamado a iniciar y liderar el proceso de reorganización y reunificación de todos los archipiélagos balcánicos de nuestro sector, se asustó con la titánica tarea histórica y optó, en su lugar, por la más fácil de recurrir al auxilio de la Concertación, campeona mundial del neoliberalismo a ultranza.

El texto no era nada sobresaliente ni apostaba por una gran tesis política. Se limitaba simplemente a demostrar que Jorge Arrate, creador del financiamiento compartido como ministro de Educación de Aylwin, irrelevante y hasta regresivo para los derechos laborales como ministro del Trabajo de Frei, obsecuente con la defensa de Pinochet en Londres como ministro vocero también de Frei, fue, es y será un concertacionista irredento, un obrero no de los intereses y los proyectos de los dominados y las dominadas, de los explotados y las explotadas, sino, al contrario, un paladín de los intereses de la Concertación y, por esa vía, de los del gran capital y de los principales grupos económicos que operan en Chile. Por lo mismo, cuando hubo de enfrentar la encrucijada entre conducir a la izquierda en su proceso de volver a convertirse en una alternativa para Chile o ayudar a salvar a la Concertación, el 14 de diciembre de 2009 Arrate no se perdió. A sabiendas de que iba a romper confianzas y tirar al garete el liderazgo que había construido a pulso durante aquella campaña, simplemente decidió ir a darle respiración boca a boca a la candidatura insalvable de Frei. Y, según propia confesión, lo hizo con orgullo, pues ahora puede ufanarse de que nadie fue a gritarle a su casa “por tu culpa ganó Piñera” (sic).
El escenario para la izquierda chilena ese 14 de diciembre era devastador. Para empezar, tuvo que bancarse un paupérrimo 6,2% porque cometió el desatino de levantar un candidato muy concertacionista cuando la única forma de crecer en aquella elección era a costa de la Concertación, como lo hicieron Piñera disputándole el centro y Enriquez-Ominami el voto clasemediero “progre”. Luego, la fuerza que durante dos décadas había sido sostén de la izquierda, el Partido Comunista, por fin había hecho realidad su viejo sueño de participar en la repartija de las migajas del poder, estrenándose como nuevo integrante de la Concertación y dejando con ello huérfanos de herramienta electoral a sus leales y añosos vagones de cola. Por último, la incomprensiblemente adolescente preocupación del sexagenario Arrate por “el qué dirán” si no respaldaba a Frei, dejó a la izquierda sin el único liderazgo que en ese momento podía tender puentes sobre las centenarias desconfianzas que dominaban las relaciones entre un centenar de grupúsculos expertos en dividirse, diluirse y hacerse cada vez más irrelevantes. En suma, el 14 de diciembre de 2009 la izquierda chilena quedó en la lona: insignificante en términos electorales, con su principal herramienta político-electoral en tránsito al bloque neoliberal y sin liderazgo que la condujera en el tortuoso camino de la reconstrucción política y social.
El propósito de “El Error Arrate”, por supuesto, no era sólo analítico. Era también y fundamentalmente político: pretendía aportar elementos de debate al proceso de definición del candidato o la candidata de la izquierda para las elecciones de 2013. Por ello, fue escrito para publicarse después del 28 de octubre de 2012, precisamente cuando, con resultados electorales en la mano, dicho proceso debía comenzar.
Sin embargo, mientras se acercaba la contienda municipal crecía el rumor de que el Partido Humanista y otros pequeños grupúsculos de la balcanizada izquierda chilena iban a aventurarse con la candidatura de Marcel Claude. Y, ante eso, bastaron menos de dos minutos de reflexión y análisis para concluir que lo de Arrate y el PC en 2009 no estaba ni cerca del fondo del pozo. Así que di por falseada mi tesis, decidí tirar el texto al tacho de la basura y me autoimpuse la obligación de sentarme a conversar con quien fuera necesario para disuadirlo o disuadirla del politicidio a que conduciría una candidatura que, según creía entonces, ignorante de las verdaderas dimensiones de lo que se venía, tenía tantas yayas que ni por casualidad iba a concitar la unidad de las fuerzas de izquierda, sino todo lo contrario.
Bastó sentarme con un militante humanista, con el líder de uno de los tantos grupúsculos de la balcanizada izquierda y, finalmente, con un futuro vocero de “Todos a La Moneda” para entender que mi gesta no tenía propósito. Ninguno de mis argumentos fue suficiente para sobreponerse a la mezquindad del cálculo cortoplacista. No importó que se les demostrara que era una grave incoherencia y un flanco demasiado débil que un candidato de la izquierda, cuando le toca el rol de empleador, no respete ni siquiera los escuálidos e insignificantes derechos que se digna a proteger el ordenamiento laboral chileno. Tampoco importó que les recordara que, más allá del culebrón del despido, el manejo financiero de los recursos de Oceana mientras estuvo bajo la dirección de Claude no brilló precisamente por su honestidad y transparencia. Mucho menos eficaz fue mi presentación de antecedentes sobre un currículum académico sin logros, sobre una carrera de tecnoburócrata de la sociedad civil con más fracasos que éxitos, sobre una historia laboral en el Banco Central en dictadura llena de dudas y puntos oscuros, sobre conocidos arranques de violencia contra trabajadores bajo su dependencia laboral e incluso contra integrantes de su propia familia… Mi insistencia en estos puntos fue ampliamente sobrepasada por la porfía de mis interlocutores en negar su importancia política.
Pero mi gesta fracasó fundamentalmente porque fui incapaz de convencer a mis interlocutores de que la lectura política de base que conducía a la proclamación de Claude no tenía asidero alguno. Dicha lectura suponía un movimiento estudiantil que el 2011 había cambiado para siempre la historia de Chile, que había puesto en entredicho “la legitimidad del modelo” y que, en el proceso, había logrado por fin politizar a los y las estudiantes de todo Chile. En este escenario –continuaba la lectura equivocada–, cinco millones de chilenos y chilenas que nunca antes habían votado, la mayor parte de ellos y de ellas menores de 35 años, iban a ser determinantes en el resultado final de las presidenciales. Y el candidato adecuado para este escenario no podía ser sino el que mejor estuviese posicionado en el mundo estudiantil, que era la llave de entrada al voto joven… Estos cándidos lugares comunes y otros similares pueden apreciarse en todo su esplendor en entrevistas al propio Marcel Claude y enescritos y videos de sus voceras.
Evidentemente, al poco andar de la campaña quedó claro que el grave error de lectura del escenario histórico iba a ser un dolor de cabeza menor para las pretensiones de quienes lo proclamaron. Al final de cuentas, el peor problema para la candidatura de Marcel Claude terminó siendo el propio Marcel Claude. No sólo brilló por delirios patológicos de grandeza y una prepotencia desmedida para la escasa solidez de su discurso o para su incapacidad de fundamentarlo con argumentos rigurosos y convincentes. Lo que es aún más impresionante e imperdonable: salvo por uno, cometió todos y cada uno de los errores más básicos que se pueden cometer en una campaña. Se solazó exagerando, se trapicó de tanto maltratar a periodistas y de “huevonear” dichos de contrincantes, se restó apoyos fundamentales por atribuir públicamente a sus encantadoras dotes personales los escasos resultados positivos generados por el trabajo colectivo de sus adherentes.
El resultado de tanto burdo error está a la vista: después de gritar a los cuatro vientos que la de Claude era la única candidatura que podía pasar a segunda vuelta porque llenaba aulas universitarias (¡sic!), que después de décadas de un profundo sueño social él había logrado por fin el tantas veces buscado “despertar de las masas” (¡sic!), que su programa era tan sólido y convincente que convocaba a mayorías (¡sic!)… En fin, después de una farra de narcisismo y de lecturas políticas equivocadas hasta decir basta, lo de Claude terminó siendo un tremendo fiasco. Con algo más de humildad, su 2,8% podría haber calificado como un esfuerzo digno. Pero la prepotencia de Claude y de sus voceros y voceras fue tan desproporcionada que el 2,8% es algo más que una bofetada y un estrepitoso fracaso. Es un fiasco vergonzoso.
Lo más triste del fiasco Claude es que no afecta sólo a quienes cometieron la torpeza imprudente de ponerlo en la papeleta. Al contrario. Tiene profundas consecuencias para toda la izquierda chilena, pues parte importante de las ideas que sus militantes hemos trabajado colectivamente durante años quedó en manos del peor vocero posible. Nuestras banderas de superar el neoliberalismo, de la Asamblea Constituyente, de un nuevo Código Laboral pro trabajador y trabajadora, de un sistema previsional de reparto, de un sistema electoral democrático, de la educación, la salud y la vivienda como derechos fundamentales, de una superación del orden patriarcal, del derecho a la autodeterminación de nuestros pueblos indígenas, de la renacionalización de nuestros recursos naturales… todas nuestras principales banderas quedaron indisolublemente ligadas a las groserías e incapacidades de argumentar de Marcel Claude. Y con eso, los y las responsables de su candidatura nos han duplicado la carga: ya no sólo debemos perfeccionar y hacer más convincentes las ideas que constituyen la base del proyecto de la sociedad justa, democrática y del buen vivir que queremos construir; además, estamos obligados y obligadas a resignificar y cambiar las implicancias de esas ideas para limpiarlas de cualquier vestigio de Claude y su fiasco. Y todo esto por el autoconvencimiento irreflexivo de que, gracias a los y las estudiantes, “el modelo se caía” y que, por tanto, el salto histórico estaba a la vuelta de la esquina, esquina además, que se creía electoral.
No tiene mucho propósito desperdiciar este valioso espacio para extenderse con una demostración y explicación de lo que hoy es obvio incluso para quien no quiera mirar: el movimiento estudiantil fue derrotado tan pronto como comenzó el año 2012 y el así llamado “modelo”, lejos de derrumbarse, está siendo parchado con un lifting por aquí, una lipo por allá y un par de implantes de silicona acullá; así combate los estragos del tiempo y renueva, tranquilamente y sin complejos, los votos matrimoniales que le unen a su amante más fiel y constante, la Concertación. Al contrario. Lo fundamental a estas alturas para la izquierda chilena es empezar a hacer el ejercicio reflexivo que nadie quiso hacer respecto al “Error Arrate” para sacar las lecciones históricas mínimas del caso.
La más fundamental de las lecciones históricas que cabe sacar, no sólo del “Fiasco Claude” sino también del “Error Arrate”, es que el 2013 echó por tierra la concepción de la política de izquierda que alimentó la proclamación de ambos candidatos. Dicha concepción sostiene, tácita o explícitamente, esa extraña convicción de que los objetivos histórico-políticos de la izquierda se alcanzan sin necesidad de hacer la pega dura de la construcción y acumulación de fuerzas. En lugar de canalizar recursos y energías hacia la creación de organización en los territorios o hacia disputarla en los frentes de masas, quienes adhieren a dicha concepción se dedican durante tres años al trabajo liviano de la sociabilidad: un foro con los amigos por aquí, un seminario con los compañeros por allá, un acto con una convocatoria de a lo sumo 100 personas acullá, un encuentro de todos/as los/as semejantes para levantar, ahora sí que sí, “el gran referente político de la izquierda”, pero, por supuesto, en un auditorio cerrado y bien cómodo; nada de salir a ensuciarse los zapatos con el polvo del territorio.
La concepción de marras llama “política” a todas estas actividades de sociabilidad y las considera suficientes para disputar el poder político en las elecciones presidenciales. Pero sólo en ellas, pues las municipales y las parlamentarias demandan demasiado trabajo y quienes adhieren a la concepción quieren evitar la fatiga. Al comenzar el cuarto año, sin embargo, se les abre el apetito, sacan los colmillos y… y… y… No, no se ponen por fin a crear y/o disputar organización para acumular fuerzas. Eso supone demasiado trabajo. Se ponen a buscar al candidato clasemediero (exacto: nada de candidatas ni de representantes del mundo popular; para esta izquierda, las contiendas presidenciales son cosa de machotes con privilegios socioeconómicos) que, supliendo toda la pega no hecha durante los tres años anteriores, haga el milagro y dé el batatazo en la papeleta.
La definición estratégica, la profunda filosofía detrás de esta concepción política de la izquierda es: “…hay que elegir al mejor candidato hombre, de clase media y con la suficiente formación académica para expresar de corrido un par de ideas fuerza…”. Con ese mantra se pretende invocar el milagro. Pero, por supuesto, cuando, como es obvio, el milagro no ocurre, esta concepción tiene siempre lista su excusa: no es culpa del caudillo ni de pretender que la lucha política se resuelva definiendo candidatos; es culpa de la sociedad y la democracia chilenas, que se han resignado o son incapaces de abrir los ojos y ver la realidad tal cual es (sic).
De forma tácita o explícita, como se había adelantado, esta concepción de la política de izquierda predomina entre los y las principales responsables de proclamar a Arrate y Claude, que fueron, por cierto, los mismos y las mismas responsables de conducir sus campañas. No es fácil bautizarla con precisión. Por su aversión al trabajo político riguroso y sistemático, podría llamarse “la concepción de la izquierda ociosa”. Por lo básico de sus razonamientos respecto a la historia, lo político y la lucha electoral, también le podría caber el nombre de “izquierda simplista”. Por su respuesta al problema del cómo alcanzar los objetivos de la izquierda, podría llamarse también “la izquierda caudillista”. Para evitar herir susceptibilidades, dejémosle este último nombre.
Y bien, decía que la principal lección histórica de los experimentos electorales de 2009 y de 2013 es que el caudillismo y su peculiar “definición estratégica” están lejos de ser el camino para la izquierda chilena. Si el Error Arrate había puesto la señal de alarma respecto a su viabilidad, el Fiasco Claude sumió al caudillismo de izquierda en una crisis terminal, prácticamente lapidaria. Ambos experimentos mostraron no sólo que es insuficiente. La elección de 2013 probó además que termina siendo contraproducente, pues, por un lado, se pretende imponer al caudillo clasemediero a los actores que sí hacen la pega de construir organización y fuerzas, mientras que, por el otro lado, terminada la elección, ni siquiera los grupúsculos que proclaman al caudillo son capaces de mantenerse unidos y de continuar un trabajo político compartido en las luchas no electorales posteriores. La política del caudillismo, además de inconducente e ineficaz, es fuente de tensión y desunión en la izquierda.
La prueba más contundente de que la última elección presidencial sumió a la izquierda caudillista en una crisis terminal la han dado estos últimos meses algunos de los principales protagonistas de las campañas de Arrate y Claude. Vienen emitiendo señales consistentes de estar considerando seriamente la posibilidad de usar la carta del caudillo hombre clasemediero también para el 2017. Pero esta vez no tendría domicilio político-ideológico en la izquierda, sino en el así llamado “progresismo”.
Este viraje ¿táctico?, ¿ideológico?, probablemente constituya la aceptación final de que el caudillismo ha probado ser inconducente para la izquierda. No deja de ser curiosa, eso sí, la renuncia a la izquierda al mismo tiempo que se porfía en la política caudillista. El camino de Damasco que lleva al “caudillismo progresista” podrá alterar las que se suponían profundas convicciones políticas, pero nunca la fidelidad al principio del mínimo esfuerzo.
Sólo queda esperar que antes de terminar de instalarse en el progresismo hagan un mea culpa público por la grave irresponsabilidad de haber puesto a Marcel Claude en la papeleta. Ése es el único camino que les evitará abandonar la izquierda por la puerta de la cocina…

domingo, 3 de agosto de 2014

GAZA: Dirigentes israelíes: ¡os esperan en La Haya!




Revista Viento Sur

MICHEL WARSCHAWSKI
Domingo 3 de agosto de 2014


[El estado israelí y los jefes de su ejército acabarán siendo considerados como responsables de la masacre de masas premeditada en Gaza. Responsables ante el mundo, los tribunales de justicia y la historia. No habrá circunstancias atenuantes.]
Netanyahu, Bennet, Lieberman, Ya´alon y Gantz: ¡os esperan en La Haya!

Nos hemos enterado por la prensa de que el gobierno israelí ha decidido llamar a filas a otros 16.000 soldados de la reserva, de tal forma que habrá 86.000 soldados participando en la campaña contra Gaza. Suponiendo que 1,7 millones de personas viven en Gaza, tras la deducción de unos 5.000 combatientes de Hamas y otras organizaciones (estimación exagerada), ese número significa que habrá un soldado por cada diez civiles en la región más densamente poblada del mundo. Sobre la cuestión de la densidad, voy a escribir más adelante, pero continuemos con las cifras. 86.000 soldados equipados con lo mejor de las armas modernas, con una artillería y una aviación, contra 5.000 militantes, es decir, 17 soldados por cada militante. La campaña ha durado ya tres semanas y se diría que está lejos de haber terminado.

No es necesario ser un gran experto para comprender que la incapacidad de las fuerzas militares masivas de Israel para derrotar a unos 5.000 combatientes ilustra que es una resistencia que goza de un apoyo popular masivo, y todos esos “comentaristas” y “expertos” de las radios y televisiones están en un error increíble, o están intentando engañar intencionalmente a la opinión pública israelí cuando explican que Hamas reina por la fuerza sobre la población de Gaza. Si durante los dos años pasados, las críticas de los gazatíes hacia su dirección han crecido, en esta guerra Hamas ha ganado una popularidad reencontrada de forma honrada y valiente. Y no solo una popularidad en la banda de Gaza, sino también en Cisjordania y en todo el mundo árabe.
Cualesquiera que sean los acuerdos de alto el fuego, Hamas ha ganado bastante claramente.

¿Y el estado de Israel? Debe prepararse para un refuerzo de su aislamiento internacional, y sus para que sus dirigentes tomen el camino del Tribunal Penal Internacional. Pues esto no es una guerra, es una masacre planificada. En este contexto, no tengo nada que añadir a lo que ha escrito el periodista B. Michael (Ha´aretz del 30/07/2014): “... y cuando el niño número 100, la anciana de 80 años, y los 300 “no implicados” son asesinados en un bombardeo de precisión y con bombas lanzadas con oficio, la excusa de la prisa no basta. Esto es ya intencionado, producto de una decisión, el fruto podrido de un mando consciente, voluntario, que sabe con certeza que los niños, las mujeres, las personas mayores, el indefenso y el inocente, serán asesinados. El ’no fue mi intención’ no funciona ya... Teniendo en cuenta el resultado, es una consecuencia de las órdenes. Y a partir de ahí, será difícil ser purificado”.

En efecto, cuanto antes mejor, los dirigentes del Estado y del ejército, con sus pilotos y sus artilleros, deberán rendir cuentas por la masacre de masas premeditada: cuentas ante el mundo, los tribunales de justicia y, ciertamente, ante la historia. No habrá circunstancias atenuantes.

31/07/2014
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Cierra L'Unita, diario comunista italiano fundado por Gramsci

El diario, órgano del partido comunista, sobrevivió a la era fascista en la cladestinidad. La publicación se ve abocada a la clausura tras 90 años de existencia al no poder hacer frente a sus deudas.

REUTERS Roma 31/07/2014 

Berlusconi sosteniendo un antiguo ejemplar de L'Unita.

Berlusconi sosteniendo un antiguo ejemplar de L'Unita.-Reuters


L'Unita, el diario de izquierda fundado por Antonio Gramsci, uno de los padres del comunismo italiano, detendrá su publicación a partir del viernes después de que sus accionistas no lograsen un acuerdo sobre una estrategia de futuro, dijo el periódico.

"Han matado a L'Unita", dijo el diario en su portada del miércoles. Además de tres páginas sobre el cierre y un anuncio publicitario de su tienda de libros electrónicos, el resto de la edición de 20 páginas quedó en blanco.

El periódico sobrevivió al fascismo, pero no a la crisis

L'Unita, fundada por Gramsci en 1924 como órgano oficial del Partido Comunista Italiano, sobrevivió a la era fascista como un periódico clandestino, pero ha sufrido dificultades desde el colapso del partido en los noventa, cerrando brevemente en 2000 antes de reabrir con accionistas privados. Al igual que el resto del sector mediático, ha sufrido con la amplia transformación de la industria causada por Internet y con la crisis económica en Italia,acumulando millones de euros en deudas mientras las ventas caían a ritmo constante hasta tan sólo 20.000 copias al día.

Los administradores demandaban 1,6 millones de euros para garantizar el funcionamiento del periódico hasta septiembre, pero en una reunión de accionistas el martes se rechazaron tres propuestas. Entre las propuestas se incluía una de Daniela Santache, una parlamentaria conservadora, y  otra de uno de los socios más cercanos del antiguo primer ministro italiano Silvio Berlusconi.

El Partido Democrático (PD) de centro-izquierda del primer ministro italiano Matteo Renzi, que tiene una pequeña participación en el diario, prometió su apoyo, pero dijo que no era responsable de los problemas del periódico.

"La responsabilidad es de aquellos que lo han estado gestionando hasta ahora", dijo el tesorero del partido Francesco Bonifazi, pero añadió que trabajaría para mantener abierto el diario. "El PD está comprometido al 100 por cien con encontrar una solución. Salvaremos L'Unita".

L'Unita refleja la desorientación de la izquierda italiana Más allá de los problemas financieros del periódico, la crisis de L'Unita refleja un sentido de desorientación de partes de la izquierda italiana tras el ascenso al poder de Renzi, un innovador que llegó al poder prometiendo demoler la estructura del viejo partido.

"L'Unita es el diario que, en mayor medida que cualquier otro, ha contado la historia y se ha identificado con los trabajadores y su trabajo", dijo Susanna Camusso, líder de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el mayor sindicato de Italia, en un comunicado pidiendo la intervención del PD.

Sin embargo, los propios periodistas, que han trabajado sin cobrar los últimos tres meses, acusan al principal partido de la izquierda italiana de abandonarles a pesar de sus esperanzas de intervención. "Los trabajadores se han quedado solos para defender una histórica publicación", dijo el comité editorial.

sábado, 26 de julio de 2014

Internacionalistas Chilenos: El largo y arduo aprendizaje para retornar a Chile a combatir la dictadura

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Escrito por Eduardo Cruz y Agustin Costa
Resumen Informativo de la Región de Concepción



Los internacionalistas Chilenos hicieron un largo penoso camino para retornar a Chile, y no estuvo libre de dificultades de toda clase. Querían ser parte de la lucha en la vanguardia contra la dictadura de Augusto Pinochet. Para todos ellos va este homenaje, eran los tiempos de los uniformes verde olivo y las banderas rojas y negras que flameaban orgullosas en los campos de batallas.


De acuerdo a documentos desclasificados e innumerables testimonios[1], se sabe hoy que, desde 1977, militantes del MIR se incorporaron a frentes guerrilleros y urbanos del FSLN. Los miristas, además, proporcionaron “apoyo externo y logístico” desde 1974. Había también lazos personales de dirigentes de esa organización con comandantes como Jaime Wheelock que estudió en Chile, y Tomás Borge, que contactó con los miristas a inicios de los setenta.

A partir de 1979, integrantes de los partidos Comunista, Mapu y Socialista también pasaron a formar parte de contingentes Sandinistas, sobre todo en el Frente Sur “Benjamín Zeledón”.

Muchos de los exilados chilenos solicitaron a sus partidos políticos instrucción militar para regresar a Chile a luchar contra la dictadura de Pinochet. Entre los estudiantes de medicina chilenos en Cuba cundía la incertidumbre y la ansiedad; algunos no concebían la normalidad de seguir sus estudios cuando en su propio país arreciaba la violencia. Antes y después del golpe, militantes del MIR y del Partido Socialista de Chile ya estaban recibiendo instrucción militar en Cuba, pero el Partido Comunista de Chile, fiel a su línea histórica de jugar dentro de las reglas del sistema electoral, demoró un par de años más en dar ese salto. Dilató cualquier decisión hasta el 15  de abril de 1975, y la tomó por las fuerzas de las circunstancias. Ese día, y a base de un ofrecimiento del propio Fidel Castro a la dirigencia comunista chilena, se les propuso a los becados dejar sus estudios de medicina para iniciar una carrera militar, formándose como oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. (FAR) Esta acción fue algo inédito para cualquier institución militar formal: incorporar a un contingente de extranjeros a sus filas, con plenos derechos y deberes y con los riesgos que ello podría implicar.

A muchos de los estudiantes se les planteó que ellos serían el germen de la semilla del nuevo ejército profesional en el Chile post-dictatorial. A algunos se les dijo que podrían retomar sus estudios de medicina algunos años después. No pasó ninguna de las dos cosas.

Mientras contingentes de socialistas y miristas chilenos recibían instrucción en Punto Cero  bajo la atenta Mirada de Benigno ( teniente Alarcón)  sobreviviente de la guerrilla del Che en Bolivia, que se aseguraba que trasmitiría todo lo que él aprendió del comandante heroico Che Guevara; con el objetivo de ingresar a Chile a luchar contra la dictadura.

Los militantes comunistas pasaron cuatro años formándose como oficiales y luego asignados a unidades militares. Sin claridad respecto de hacia dónde desembocaría su carrera militar, y soportando las limitaciones y sacrificios personales propios de la vida militar, en esos años hubo no pocas deserciones. Es importante destacar de que Cuba no fue el único país que ofreció  instrucción militar a los Chilenos fueron varios países de la orbita socialista de aquel periodo, también países Árabes ofrecieron ayuda militar a los exilados Chilenos.

En definitiva, a comienzos de junio de 1979 fueron concentrados sorpresivamente para recibir la inesperada visita de Fidel Castro, su Comandante en Jefe. Les explicó que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua había solicitado apoyo a Cuba: necesitaban oficiales especialistas, un contingente militar organizado que contribuyera a la ofensiva final de sus fuerzas guerrilleras, los Cubanos no podían asistirlos, por asuntos diplomáticos, pero si lo podían realizar los Chilenos.

Los chilenos no dudaron un instante: adquirirían experiencia combativa en medio de un proceso revolucionario ascendente, para luego aplicar sus conocimientos y experiencia en Chile. La dirigencia comunista chilena autorizó la misión internacionalista de sus militantes, pero antes, estos oficiales entrenados para una guerra regular, debieron recibir una intensiva preparación militar para la guerra de guerrillas que enfrentarían en Nicaragua. Los militantes del MIR tenían experiencia militar en las guerrilla de Tucumán  Argentina, en las filas del Ejercito  Revolucionario del Pueblo (ERP)

A partir del 17 de junio de 1979 comenzarían a ingresar en grupos separados a territorio nicaragüense, junto a combatientes internacionalistas de otros países de la región. Los chilenos partieron desde la Habana a Panamá, y de ahí continuaron en deterioradas naves aéreas hasta Costa Rica. Allí la tropa cambiaron sus ropas de civil por nuevos uniformes militares, y se integrarían al frente Sur y frente Norte donde estaban  las brigadas Simón Bolívar… Para fines de ese mes, ya habían arribados 53 oficiales chilenos, entre ellos artilleros, infantes, tanquistas, zapadores y 10 médicos militares, estas últimas mujeres.

También se encontraron con militantes del MIR que se habían integrados a la filas del FSLN por cuenta propia, además de decenas de ciudadanos panameños, guatemaltecos, salvadoreños, costarricenses, colombianos, hondureños, brasileños, argentinos, uruguayos, alemanes y españoles, entre otros. Llegarían más socialistas, mapusistas, y miristas en el transcurso de la guerra, así como después del triunfo de la revolución.

Con la llegada de los oficiales chilenos, se agrupó la artillería en una brigada de unos 400 hombres, que dependía directamente del Estado Mayor del Frente Sandinista. Tres oficiales chilenos se incorporaron al Estado mayor como miembros permanentes, con todos sus derechos. Se conformaron 10 baterías de artillería, con alrededor de 40 piezas, y en cada unidad se designó dos o tres oficiales chilenos; el resto eran combatientes nicaragüenses o de otras nacionalidades. También se designaron oficiales chilenos como asesores a las columnas guerrilleras; en la práctica, en algunos casos ellos se convirtieron en los jefes directos, debido a su formación. Los chilenos también estuvieron a cargo del aseguramiento médico, para garantizar la atención de heridos en el mismo frente. También ocurrió con el constante ir y venir de nuevos combatientes internacionalistas, muchos de ellos con escasa preparación militar, se decidió crear una escuela de instrucción militar, a cargo de un oficial chileno, para enrolarlos antes de que fueran al frente de combate.

La guerra cambió a partir de entonces dramáticamente a favor de los Sandinistas. La Guardia nacional de Anastasio Somoza acusó recibo de la nueva, más potente y organizada fuerzas guerrilleras en la frontera con Costa Rica. Desplegó sus fuerzas de elite al Frente Sur e intensificó los ataques aéreos en esa zona, debilitando otros frentes de combate en el resto del país. Esto tuvo por resultado táctico que permitió el avance del Frente Sandinista en otros lugares del país, como por ejemplo de la brigada Simón Bolívar del frente Norte que más adelante un combatiente relata. De una guerra de guerrillas, en el Frente Sur, se pasó a una guerra de posiciones, a una guerra regular y móvil con mayor capacidad ofensiva por parte FSLN.

Al momento del triunfo del FSLN el 19 de julio de 1979, según los nicaragüenses, la contribución de los oficiales chilenos a la revolución Sandinista no había sido sólo el “aporte de una grano de arena”, sino que había sido “decisiva” para la victoria. La mayoría de ellos fue ascendida de grado en la FAR tras esa experiencia, llegando algunos al grado de capitán y un fogueó en combate que era lo más importante.

Después de finalizar la guerra, los combatientes chilenos rápidamente asumieron la labor de asesorar al naciente Ejército Popular Sandinista (EPS) en todos sus niveles, generando nuevas estructuras, brindando instrucción y diseñando planes de defensa contra la amenaza de EEUU y la contra que atacaba desde Honduras a la revolución. Algunos combatientes chilenos continuarían en otras misiones internacionalistas en el Salvador, incorporándose a la filas guerrilleras del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) donde también algunos perdieron la vida: Otros oficiales caerían tras ingresar a Chile e incorporarse a la lucha antidictatorial contra la Augusto Pinochet en Chile.

La batalla de la toma de la ciudad de Esteli es relatada por un combatiente Chileno, llamado Agustín Costa[2], de la brigada Simón Bolívar combatieron en el frente Norte, no confundir con la otra  brigada Simón Bolívar que fue expulsada de Nicaragua.

Esteli, queda al norte de Nicaragua, le llaman Estelí tres veces heroico. El motivo de que esa ciudad es un centro Sandinista desde antes de la insurrección. En las primeras etapas de la insurrección Estelí se insurrecciono ante la guardia nacional del Tacho Somoza, fueron las primeras escaramuzas de lo que seria la Guerra de liberación, durante la propia insurrección.

Estelí vuelve a insurreccionarse, esto a principios de al año 79, las fotos de esos tiempos fueron publicadas por todo el mundo, los bombardeos a la población civil, las escaramuzas con la Guardia Nacional etc. Como siempre, después de días de escaramuzas, donde la población civil era la mas afectada, se decide evacuar las fuerzas del frente, ó sea abandonar la ciudad.

Cuando la Insurrección estaba en su apogeo, las ciudades Norteñas y del sur. Y pacifico eran liberada una a una. Después del repliegue táctico de Managua, cuando Somoza ya estaba coleteando, aun persistía en mantenerse en el poder, él decía que teniendo Estelí en su poder aun mantenía Nicaragua, era estúpido, pero de otro modo se decía que Estelí era una cosa de prestigio, cayendo Estelí, caía Somoza.

El frente Norte, con la columna Pedro Altamirano, que estaba constituido por campesinos en su mayoría, más la columna Simón Bolívar, constituida por internacionalistas, la mayoría Chilenos, decidieron el asalto a Estelí, fue un trabajo de meses de preparación y de trabajo de inteligencia: Uno de los jefes del Frente Norte era un hombre muy querido en Nicaragua, murió hace tres años atrás ( contare mas adelante que ocurrió con él) se la apodaba el Zorro, este hombre dirigió las tres insurrecciones contra Estelí. Lo otro es que la historia del Zorro es muy linda es propia de una persona que nunca cambio su forma de pensar y de ser, su termino fue el mas doloroso.

El frente antes de la insurrección tenia tres fracciones, los terceristas, los GPP guerra popular y prolongada, y la ultima los oficialistas. Al reunirse todos se logro complementar la acciones en conjunto y fue lo que logro la victoria. Pero hay cosas en esa revolución que son especiales, como por ejemplo el error que cometió Somoza al asesinar a Pedro Joaquín Chamorro. Que era un conocido y respetado periodista que se oponía al dictador Somoza… A la muerte de el, se terminaron de unir a la lucha los sectores que estaban marginados pues eso fue lo que prendió la mecha final.

Lo otro es que el Chigüil hijo de Somoza y general en jefe de la Guardia Nacional cometían asesinatos en masa en especial con la juventud lo que significó que los jóvenes chavales terminaron acoplándose al carro.

Es importante destacar, desde luego que había gente muy valiosa en el Estado Mayor, uno de ellos Modesto Henry Ruiz, llego conformar el grupo e los 9, que significa la comandancia del frenteSandinista y miembros del gobierno.

La estrategia de tomarse la ciudad, se uso la táctica de infiltración desde el día antes de la Insurrección lo mas que se podía de combatientes y abastecimiento militar a la ciudad, los grupos de apoyo dentro de la ciudad empezarían a distraer las fuerzas de la Guardia Nacional, la idea era volverlos loco, no dejarlos tranquilos, desorganizarlos y dividirlos. No creerán pero los cristianos de base jugaron un papel increíble en todo este proceso.

A las 5 de la mañana del 16 de julio de 1979, se inicia el primer ataque a la ciudad, se empieza con el ataque al puesto de control de la salida sur de la ciudad, luego los grupos del interior de la ciudad, prenden fuego a llantas y hacen detonar morteros (fuegos artificiales, pero suenan duro, como bombas) la guardia empieza  salir de sus cuartel en diferentes direcciones.

La Columna Pedro Altamirano, empieza a avanzar al centro de la ciudad, la columna Simón Bolívar avanza por el costado sur, la lucha fue dura encarnizada, la guardia no quería ceder paso, nos llego el momento en que la munición empezaba a escasear, temíamos lo peor. Pero luego vimos que la guardia empezó a retroceder, eso nos dio valor y seguimos haciéndole huevo, los correos de las columnas empiezan a llegar con noticias, las más tristes es saber de compañeros caídos, las buenas, que  un destacamento de la guardia sé barrica en la casa de un Coronel de la Guardia Nacional, en el centro de la ciudad. En cosas de horas el panorama cambio total mente, ya controlábamos casi toda la ciudad, nos faltaba el grupo que estaba en la casa. El resto de la tropa enemiga que se volvió a sus cuarteles y ahí se apertrecho, en la salida Norte de la ciudad. Después de volarle con todo a la casa de este coronel, se rindió una gran parte de ese grupo, el resto quedo tirado muertos. Se decide hacer el asalto ultimo y definitivo al cuartel de la guardia nacional, uno de los problemas era de que no sabíamos con que armas contaba la guardia dentro del cuartel, y a nosotros se nos acaba ya las municiones. Un compa, de esos que dan ganas de gritar su nombre al aire, trae una pala mecánica, no se dé donde mierda la saco, pero aparéese con ese chunche, y se lanza contra el cuartel. Este salvaje abre un boquerón enorme y basto con eso, nos lanzamos al ataque, felizmente la guardia empezó a rendirse, y luego después de horas y horas de combate, la ciudad era nuestra. Estelí era libre finalmente dentro de la alegría, también esta el dolor de saber de tus camaradas caídos, de los que no podrían celebrar la victoria, de los que dieron lo máximo por la causa, sus vidas, para que otros pudieran vivir mas dignamente.

La caída de Estelí, fue sabida inmediatamente en Managua por Somoza, esa noche prepara su salida del país, al día siguiente, el 17 de julio de 1979  Anastasio Somoza abandona Nicaragua. El 19 de julio las fuerzas sucias, cansadas, hambrientas pero jubilantes del Frente Sandinista de liberación Nacional entran a Managua, poniendo termino a la ultima insurrección llevada a cabo en nuestro continente, y quizás  a la ultima revolución que se hizo en el mundo.

Hay un testimonio de una canción de Carlos Mejia Godoy, es una canción testimonial la cantábamos para darnos ánimos, ahora cuando voy, la cantamos y nos da rabia y te prometo muchas veces lloramos de frustración. La canción dice así.

En la bajura del rió vi a tres muchachos vestidos de verde olivo.

Tenían la mirada serena y altiva.
No se me raje mi compa, no se me ponga chusmon
que la patria necesita su coraje y su valor.
Té acordas de aquel muchacho, del que vendía tortillas
se salió del seminario pa meterse a la guerrilla
murió como todo hombre allá por el cementerio.
No se me Ra……
Como dijo don Reperyo, sin ponerme refrechero.
Si ves que avanzo, seguidme, si ves que me detengo empujadme
si ves que reculeo, ahí mismo liquidadme.
No se me raje…
Me encontré el otro día, con el que torturo a Ricardo.
Me dijo, me dio miedo sus ojos verdes claro, nada pudieron sacarle, mas
palabras que las mismas
soy y seré militante de la causa Sandinista.

Es larga la canción, de la música testimonial de la revolución. Todavía algunos compañeros que participaron en las brigadas internacionalistas en Nicaragua, sienten cierta pesadumbre porque el proceso nicaragüense no transcurrió en la forma que imaginaron.

[1] A través de entrevistas a militantes de diferentes organizaciones políticas, acompañado por bibliografía, diarios de la época y archivos de inteligencia de la epoca, se intenta rastrear en el ideario de los chilenos que brindaron su apoyo y solidaridad internacionalista o latinoamericana al proceso revolucionario dirigido por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua desde fines de la década del setenta.

[2] La fuente oral incorpora el aspecto subjetivo a partir de testimonios de militantes que estuvieron en Nicaragua para aportar sus esfuerzos al proceso político Sandinista. “La metodología oral aporta elementos en forma significativa a la historia, ya que demuestra que la vida de las personas no se puede considerar como un fenómeno individual, sino que es sobre todo un producto social. Las personas forjan su identidad en tanto comparten tareas con otros individuos dando a su existencia un carácter social. Su vida adquiere sentido en comunidad, en tanto pertenecen, en diferentes planos a la vez, a las fábricas, al lugar de estudio, a sus barrios” (POZZI, P. y SCHNEIDER A.; 2000).

Hamás: Islam y resistencia frente a Israel


Julio 2014 • en Contrainjerencia

hamas

LEANDRO ALBANI

Con el correr del tiempo, Hamás se convirtió en el principal foco de resistencia contra la ocupación en Palestina. Más allá de su accionar militar, la historia del movimiento islámico está atravesada por la política y la polémica.

El pueblo palestino se encontraba masivamente en las calles. El año 1987 proseguía con la misma tónica, en la cual Israel avanzaba a sangre y fuego sobre los territorios de Palestina y los intentos de acuerdos de paz caían, una y otra vez, por la borda. Pero ante una historia que parecía no tener salida, la denominada Intifada palestina mostró al mundo la opresión de un pueblo que había sido despojado de todos sus derechos, hasta el punto de no tener ni siquiera un mínimo Estado. Y en ese 1987 nacería una organización que marcaría a la resistencia palestina. El Movimiento de Resistencia Islámica Hamás acumulaba poder desde mezquitas y las palabras desprendidas del Corán.

Cuando las Fuerzas Armadas israelíes ahora atacan la Franja de Gaza, Hamás se ha transformado, nuevamente, en el grupo que encabeza la resistencia. Hasta el momento, el Ejército hebreo ha asesinado a más de 600 palestinos y palestinos, entre los que se encuentran 120 niños. En Gaza los destrozos y calamidades se acumulan: la mitad de la población (unas 900 mil personas) se encuentra sin agua potable, 14 instalaciones médicas fueron dañadas, 500 viviendas destruidas y la ONU asegura que 100 mil palestinos se sumaron a las filas de desplazados.

Nace el Despertar

La aparición de Hamás (Despertar) estuvo rodeada de sombras y conjeturas. Es una organización vinculada a los Hermanos Musulmanes (HM), agrupación religiosa creada en 1929 y que se basa su política en la asistencia social. Los HM fueron prohibidos en varios países, como Egipto e Irán, ya que se los apuntó como una fachada de Estados Unidos y la CIA para detener a los movimientos nacionalistas árabes, siendo el principal el encabezado por Gamal Abdel Nasser en Egipto en la década del sesenta, o la creciente influencia de la Revolución Islámica iraní a partir de 1979.

Con la denominada “Primavera Árabe”, los HM volvieron a la luz pública, y en Túnez y Egipto llegaron al poder. En el caso egipcio, Mohamed Mursi fue electo presidente pero pudo gobernar apenas un año, ya que un golpe de Estado encabezado por militares lo derrocó. En ese año de gobierno, las medidas tomadas por Mursi generaron polémicas y masivas protestas en su contra por parte de diferentes sectores. Tanto un acuerdo millonario con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como la reforma de la Constitución egipcia que, según sus opositores, tendía a islamizar las leyes se convirtieron en algunos detonantes para su caída.

La trayectoria política de los HM ha sido cuestionada en varias oportunidades, desde su intento de aplicar un islam político que sea funcional a los intereses de Estados Unidos y sus aliados, así como su posición ante los actuales conflictos en Medio Oriente. Un ejemplo de esto es lo que ocurre en Siria. Desde que hace más de tres años ese país es blanco de una sostenida guerra de agresión, encabezada por grupos vinculados a Al Qaeda y por mercenarios de diferentes nacionalidades financiados desde el exterior, Hamás ha mantenido un profundo silencio, algo extraño ya que Siria es una de las naciones árabes que defiende la causa palestina y ha condenado históricamente el accionar represivo de Israel.

Algunos autores indican que Hamás fue impulsado por el propio Israel y Estados Unidos, con el objetivo de detener al nacionalismo palestino, encabezado por Yaser Arafat y su histórico partido, Al Fatah. Pero a su vez, el nacimiento de Hamás se puede buscar en el cambio político que aplicó Arafat y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ante la ocupación israelí. La resistencia armada que había llevado a la OLP a ser reconocida tanto por palestinos como a nivel internacional, había dado paso a las cada vez mayores gestiones diplomática con Tel Aviv para, según la dirección palestina, encontrar un acuerdo de paz y volver a las fronteras del año 1967, dictaminadas por la ONU y que Israel nunca respetó. La influencia de la Revolución Islámica iraní y los crecientes casos de corrupción entre los dirigentes de Al Fatah -cada vez más desacreditados frente a los palestinos-, también se convirtieron en razones para el nacimiento de del movimiento islámico.

Hamás basó su trabajo político en la creación de escuelas y hospitales, en la atención sanitaria en los campos de refugiados, y en la difusión del estudio del islam. A esto se debe sumar que la agrupación tuvo la capacidad para mantener el poder en la Franja de Gaza, a pesar del férreo bloqueo económico impuesto por Israel a esa región de 360 kilómetros cuadrados y en la que viven más de un millón y medio de palestinos. De esta forma, se posicionó como un grupo armado que desde el propio suelo palestino rechazaba la ocupación de Israel y que no se quedaba en las palabras. Por la poca información que circula sobre el tema, el Hamás tendría en su programa económico una definición por el capitalismo con una fuerte intervención estatal, que no difiere de lo aplicado en Irán o en países árabes como Siria o Líbano.

Aunque sea probable que un principio haya sido impulsado por quienes hoy lo enfrentan, Hamás demostró una gran capacidad de combate contra el Ejército israelí. Por estos días, cuando la Operación Margen Protector arrasa Gaza, Hamás asombró por el crecimiento de su capacidad militar. Desde que comenzaron los operativos terrestres israelíes, los milicianos islámicos han abatido entre 20 y 40 soldados hebreos, según las fuentes que se citen. Además, lograron cruzar la línea de combate y se infiltraron en las filas militares israelíes. Como si fuera poco, el 14 de julio pasado se conoció la noticia de que Hamás cuenta con drones (aviones no tripulados) que sobrevolaron el sur de Israel, según lo anunciaron las Brigadas Azedin Al Qassam, el brazo armado del movimiento islamista.

Elecciones y posturas

Desde su creación en 1987, Hamás había rechazado participar en las elecciones que definen quien dirige a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), entidad que controla los temas palestinos, ya que no existe un Estado palestino como tal.

En el 2006, el movimiento decidió presentarse en los comicios legislativos, y para sorpresa de muchos, triunfó. De esta manera, la presidencia de la ANP quedaba en manos de Mahmud Abbas, máximo dirigente de Al Fatah, y como primer ministro fue designado Ismail Haniyeh por parte de Hamás. Conocidos los resultados electorales, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) e Israel desconocieron los comicios. Desde hacía tiempo, y pese a su profundo trabajo político y social, Hamás era catalogado por el amplio y difuso término de “terrorista”. En su libro El conflicto palestino-israelí. 100 preguntas y respuestas, el periodista Pedro Brieger recordó que las elecciones palestinas de 2006 “fueron calificadas como las más democráticas en el mundo árabe, una región muy acostumbrada a procesos electorales digitados por el poder de turno”.

Con la anuencia de Al Fatah, y luego de una campaña internacional en su contra y enfrentamientos armados entre ambas agrupaciones palestinas, Hamás se trasladó a la Franja de Gaza, donde estableció su gobierno, todavía a cargo de Haniyeh. Con el tiempo, el movimiento islámico supo tejer alianzas importantes, basadas en su política de rechazo a la ocupación. En estas horas de invasión, Hezbollá en Líbano y el gobierno iraní respaldan a Hamás, tanto en lo discursivo como en la entrega de armas. Este hecho también muestra lo cambiante del tablero político en Medio Oriente, teniendo en cuenta que a Hezbollá y Teherán respaldan al gobierno del presidente sirio Bashar Al Assad, al cual los Hermanos Musulmanes rechazan y colaboran para su caída.

Una de las más fuertes polémicas generadas por Hamás es su radicalidad ideológica. En un principio, el llamado a la destrucción del Estado Israel llevó a que la agrupación fuera catalogada como terrorista y repudiada por grandes sectores. Declaraciones como “el asesinato de civiles debe ser respondido con la muerte de civiles”, manifestada por Mamad Az Zahhar, líder del movimiento, fueron virando hacia posiciones más pragmáticas y de cierto reconocimiento a una negociación para acordar la retirada de las tropas israelís y retomar las fronteras delimitadas en 1967.

En 2001, Ahmed Yassin, dirigente máximo de Hamás asesinado por Israel en 2004, declaró que “no luchamos contra pueblos de otras religiones o los judíos por el hecho de ser judíos. Luchamos contra los que ocupamos nuestras tierras, tomaron nuestras propiedades, convirtieron en refugiados a nuestras familias y masacraron a nuestros niños y mujeres”. En la actualidad, Hamás buscan el establecimiento de un Estado palestino libre e independiente, y una muestra de su evolución política es la alianza lograda con Al Fatah que permitió un gobierno de unidad meses atrás.

Este acuerdo, que se obtuvo luego de zanjar profundas diferencias, es una de las razones reales de la actual invasión militar israelí contra Gaza.

Comunidad palestina de Chile responde a los polémicos mapas de Israel


23 jul 2014 


La Federación Palestina de Chile publica recrea con una serie de imágenes cómo sería en la actualidad este país sudamericano si Israel hubiese "ocupado" su territorio.
¿Cómo te sentirías tú? #FreePalestine #Gaza pic.twitter.com/63tfOA07Js
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En la imagen, divulgada en las redes sociales, la Federación Palestina de Chile ilustra el contorno geográfico del país sudamericano antes de 1947, año en el que Naciones Unidas aprobó la división de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe.

En las ilustraciones se puede observar cómo Chile, con el paso de los años, va perdiendo territorio hasta casi desaparecer por completo. Con estas imágenes la organización pretende reflejar algo que ha ocurrido con Palestina.


De esta forma la Federación Palestina del país andino respondía a los polémicos mapas publicados recientemente por Israel para "ilustrar" la amenaza que representaría la Franja de Gaza se encontrara en los alrededores de las grandes ciudades de los países mencionados por las Fuerzas de Defensa hebreas, entre ellos Argentina, Uruguay, México, Costa Rica, Nicaragua o España.




LA HUMANIDAD ES VÍCTIMA DEL ODIO RACIAL DE LA BARBARIE SIONISTA: DESPUÉS DE GAZA, LE TOCARÁ A LÍBANO, EGIPTO O JORDANIA... Y, MÁS TEMPRANO QUE TARDE, LOS EEUU Y EUROPA SE ARROJARÁN SOBRE AMÉRICA LATINA CON LA MISMA SAÑA FASCISTA CONQUE ATACAN A LOS PUEBLOS DE AFGANISTÁN, IRAK, LIBIA, SIRIA, MALÍ Y UN LARGUÍSIMO ETCÉTERA. EL FUSIL QUE EMPUÑAN LOS PALESTINOS... ¡ES EN DEFENSA DE LA RAZA HUMANA, DEL DERECHO INALIENABLE A LA VIDA!  Jorge Zabalza