martes, 13 de abril de 2010

A propósito de la criminalización de la investigación sobre los crímenes del franquismo

La ley de Amnistía, un fruto especialmente amargo y duradero del "consenso de la transición".

Jaime Pastor, profesor de Ciencias Políticas y miembro de Izquierda Anticapitalista.

El escándalo generado por el procesamiento al juez “superestrella” Garzón por su decisión de investigar las “desapariciones forzadas” bajo la dictadura franquista, dando así la razón a las acusaciones de “prevaricación” presentadas por sus herederos falangistas y similares, ha vuelto a sacar a la luz el debate sobre la transición política y , más concretamente, la significación de la Ley de Amnistía del 15 de octubre de 1977. Un repaso de la misma y del contexto en el que se aprobó viene a recordarnos de nuevo el carácter antimodélico de una “reconciliación nacional” que equiparó a víctimas y verdugos del franquismo.

Esa Ley vino a consagrar en realidad el primer “consenso” de la transición, el del olvido y el perdón sobre el pasado de forma, además, completamente asimétrica e injusta: así, si bien por un lado gracias al artículo 1 a) quedaban amnistiados “todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, implicados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976” (fecha del referéndum sobre la Ley de Reforma Política de Suárez, entronizada así como el punto de partida del “cambio” de régimen), en el artículo 2 e) se consideraba comprendidos en la amnistía “los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes de orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley” y en el 2 f) “los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas”. Se consagró de esta forma la eterna impunidad total de la dictadura y de sus crímenes a cambio de una amnistía parcial para quienes habían luchado contra el franquismo.

Porque es cierto que se consiguió que pudieran salir de la cárcel un buen número de presos y presas, incluso quienes habían cometido “delitos de sangre” antes de la fecha mencionada (pero ya no quienes los hubieran hecho entre la misma y el 15 de junio de 1977), que volvieran otras exiliadas o deportadas a terceros países y que se adoptara una amnistía laboral. Pero ni siquiera se logró la amnistía para los militares republicanos, los de la UMD y de las organizaciones antifranquistas de soldados que se habían extendido en los últimos años y tampoco se incluyó a las personas condenadas por adulterio, aborto, uso de anticonceptivos y homosexualidad. Han hecho falta más de 30 años, por cierto, para que se cerrara esa lista.

Fue, por tanto, una Ley de “punto final”, de olvido y perdón completamente injusta, ya que, equiparando a vencedores y vencidos de la guerra civil y a franquistas y antifranquistas, permitió la supervivencia de un aparato represivo que se ha ido reproduciendo hasta nuestros días y continúa especialmente presente en el poder judicial, como estamos comprobando y han corroborado buenos conocedores del medio, entre ellos Carlos Jiménez Villarejo. Trabajos recientes como los de Alfredo Grimaldos y Mariano Sánchez Soler han venido a rememorar también que los meses y años posteriores a esa Ley fueron todo menos “pacíficos”.

Lo peor es que, según recuerdan algunas crónicas posteriores, ese pacto había sido ya diseñado desde una reunión el 11 de enero de 1977 entre los principales representantes de la “oposición democrática antifranquista” y el propio Suárez1. Antes, pues, de someter a prueba hasta qué punto se podía modificar la relación de fuerzas en unos meses que fueron decisivos, aquéllos mostraban ya su disposición a hacer tabla rasa del pasado y a renunciar a reivindicar justicia por los crímenes de la guerra civil y la dictadura. Y, en efecto, pese a que los resultados de las elecciones de junio de 1977 fueron más lejos de las previsiones de los reformistas franquistas, y salvo excepciones como Francisco Letamendía en el Congreso y Lluis María Xirinachs en el Senado, todos los demás grupos mostraron su voluntad de alcanzar una “amnistía de todos y para todos”. En la proposición del grupo del PCE, por ejemplo, se postulaba la necesidad de “superar definitivamente la división de los ciudadanos españoles en vencedores y vencidos de la guerra civil”. Los nacionalistas del PNV y los pujolistas catalanes pidieron afrontar la nueva etapa “con olvido y superación de todo agravio pretérito”, fórmula recogida por el PSOE. Sólo el grupo de Alianza Popular mostraría reticencias que se irían suavizando hasta llevarle a no votar en contra de la Ley. Durante ese debate el PCE mostró, además, su protagonismo reivindicando su política de “reconciliación nacional” adoptada en 1956 y apostando abiertamente por el olvido y el perdón, llegando el entonces Secretario General de ese partido, Santiago Carrillo, a declarar en un mítin: “Queremos hacer cruz y raya sobre la guerra civil de una vez para siempre” (El País, 2/10/1977).

En resumen, la Ley de Amnistía fue uno de los frutos más amargos de la transición –y de la política de “reconciliación nacional”- que, como hemos visto, sigue gozando de buena salud y todavía se utiliza para impedir que crímenes de lesa humanidad imprescriptibles puedan juzgarse hoy. Convierte así a la transición española en “antimodélica”, como reconoce el conocido filósofo y cientista social Jon Elster en su investigación comparada: “El caso español es único dentro de las transiciones a la democracia por el hecho de que hubo una decisión deliberada y consensuada de evitar la justicia transicional” (Rendición de cuentas, Buenos Aires, Katz, 2006, 80-81).

La tortura de esperar la libertad, Elena Varela en la hora sexta

Por Lucía Sepúlveda Ruiz
www.periodismosanador.blogspotcom


Elena Varela, estaba realizando un documental sobre el conflicto mapuche en el sur de Chile. Narraba las persecusiones que sufre el pueblo por reivindicar sus tierrras, que hoy están en manos de empresas forestales. El 7 de mayo de 2008 en pleno rodaje del documental Newen Mapuche, Elena es irregularmente detenida. La policía de investigaciones de Chile la somete a interrogatorios, tortura psicol…



Cinco veces torturados



¿Cómo se siente un acusado que cinco veces esperó ser declarado inocente en un juicio oral, para sólo regresar a casa a cumplir la reclusión nocturna (Elena Varela) o a la Cárcel de Alta Seguridad (Kenny Sánchez y Sergio Reyes), sin saber si pasará 15 o 20 años en prisión? Esto trae a la memoria los falsos fusilamientos de la época de dictadura. Los fallos no se dictan sobre la base de sentimientos, pero quizás el nuevo tribunal podrá considerar que las vidas de la documentalista Elena Varela, del retornado y artesano Kenny Sánchez y el ex chofer de Mininco, Sergio Reyes quedaron suspendidas en el tiempo en la madrugada del 7 de mayo de 2008, cuando en un violento operativo simultáneo realizado en las sureñas localidades de Licán Ray y Ercilla, fuerzas conjuntas de seguridad los detuvieron violentamente al estilo de la policía secreta de Pinochet, requisando todo el material fílmico de la realizadora de “Newen Mapu”, Elena Varela y –en Ercilla- las pertenencias de Sánchez y Reyes. “Fui torturada”, acusará Elena al declarar sobre lo que ha vivido.

Por quinta vez se postergó su juicio oral el lunes 12 de abril en Villarrica. “No lo podíamos creer, nos mirábamos y era insólito” exclama la documentalista Elena Varela al relatar lo vivido en la sala. Errores jurídicos y de procedimiento no atribuibles a la defensa encabezada por el ex juez Guzmán, fueron la razón de tres de las suspensiones. Cada postergación significa para la defensa recontactar a los testigos, y reordenar el caso. Para la fiscalía, todo es más fácil pues tienen garantizado el traslado de sus peritos y testigos con costo para el erario público. La cuarta razón para la suspensión fue telúrica: el terremoto.

La furia de la tierra y el mar

Villarrica está ubicada a unos 780 km al sur de Santiago, aproximadamente a una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía), La fecha fijada era el 2 de marzo, cuando la tierra todavía mostraba temblorosa su enojo y en la zona, corazón del pueblo mapuche, comenzaban especialmente en la zona costera (lafkenche) pero no sólo allí, los nguillatun (rogativas) para aplacar la furia del mar que según sus creencias se levanta cuando los seres humanos no lo han respetado. Ahora, el presidente del tribunal, magistrado Jorge González, no pudo acudir a cumplir su misión debido al fallecimiento de su madre, y se determinó su reemplazo por la jueza de Angol, Claudia Sánchez, que cumplirá su tarea junto a otra magistrada, Alejandra Rosas (de Villarrica) y Oscar Viñuela de Temuco. Elena, confiada en su inocencia, apuesta a que la nueva composición del tribunal con mayoría de jueces mujeres, sea un signo de un juicio justo en el que se escuche a sus testigos y se valoren las pruebas que permitan deconstruir el montaje armado por el fiscal Servando Pérez y la policía para inculparla de diversos delitos. La investigación, desarrollada durante largos años con seguimientos, intervenciones telefónicas y al menos un testigo protegido, ha significado para el Estado chileno un enorme gasto de dinero y recursos humanos de personal policial, por lo que están empeñados en lograr la condena de los tres imputados.

La acusación

Elena Varela está acusada de asociación ilícita, robo con homicidio (2005) y robo con violencia (2004). Entre las pruebas que debió desechar la fiscalía estaban el “material de guerra” utilizado para la producción de “Sueños del Comandante”, documental que relata entre otros temas, la frustrada experiencia guerrillera de Neltume (1980). Botas militares, armas de juguete y vestimentas para la nieve eran descritas entre las especies requisadas, que incluyeron las entrevistas de Varela a dirigentes mapuche encarcelados y a “clandestinos” que en realidad eran actores. El secuestro del material fílmico y la condena mediática a Varela como terrorista sobre la base de ese tipo de “pruebas”, convirtieron el caso en un emblema de la lucha por la libertad de expresión. El documental sobre las recuperaciones de tierras ancestrales de los mapuche quedó inconcluso.

El fiscal no pudo probar que “Newen Mapu” era parte de las tareas de esta supuesta estructura guerrillera encabezada por Elena, y debió apelar a lo único con que cuenta: la breve vinculación sentimental de la realizadora con “Leonardo Civitarese” a quien Servando Pérez identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, fugado de la cárcel de Temuco en 2006. Para los otros dos chilenos co-imputados, detenidos en la misma fecha que la documentalista, el fiscal Servando Jordán pide veinte años de prisión. Sergio Reyes ha denunciado que el fiscal Pérez lo visitó para ofrecerle inculpar a Kenny Sánchez y a Elena Varela a cambio de lograr para él cinco años de pena remitida. No existen tampoco pruebas concluyentes contra estos imputados.

Con más de 150 testigos, el juicio – heredado del gobierno de la Presidenta Bachelet a la nueva administración que ya ha mostrado predilección por la represión contra los conflictos sociales y escaso respeto por los derechos humanos - se extenderá por semanas y será seguido con atención por diversas organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos y por otras que apoyan la causa mapuche en Chile y el mundo, entre ellas Enlace Mapuche Internacional. Elena explicó personalmente su caso en Naciones Unidas en la sesión en que se analizaba el desempeño de Chile en materia de derechos de los pueblos indígenas, y denunció la persecución y represión de que ha sido objeto en España, Francia –acompañada por el documentalista Patricio Guzmán (La Batalla de Chile)- Bélgica y Argentina, lo que ha fortalecido la campaña por su libertad iniciada desde su reclusión en Rancagua en la Cárcel de Alta Seguridad.

La solidaridad global

La televisión de Vancouver entrevistó recientemente a Elena y anunció que difundirá el reportaje mientras se realiza el juicio oral. Entre tanto en Buenos Aires en un ciclo de cine latinoamericano realizado en la sala “Somos Viento” se lanzó el 11 de abril un documental sobre Elena Varela de la realizadora Malena Bystrowicz, como un gesto especial de contribución a la campaña por su libertad, que ha tenido continuidad y un gran impulso en Argentina, de la mano de la DOCA, que nuclea a los documentalistas de esa nación.

“Yo no habría logrado mi libertad condicional sin la solidaridad de mis colegas documentalistas en Chile y de las organizaciones a nivel internacional”, comentaba Elena. Entre las personalidades que han manifestado públicamente su apoyo están personeros de Amnistía Internacional de Francia, Reino Unido, y Chile; la Fundación France Libertés que preside Danielle Miterrand; SoldePaz Pachakuti (Asturias) y Rafael Palacios, director de la Agencia Asturiana de Cooperación; la diputada Celine Delforge (Bélgica), Benoit Hellings (senador, Bélgica), el eurodiputado Joe Higgins (Irlanda), y músicos como Max Berrou, Francisco “Pancho”Sazo, y Manuel Sánchez.

En Chile, cuenta con el apoyo, entre otros de la Fundación Víctor Jara, la fundación Liberar; la Comisión Etica Contra la Tortura, el Taller Sol, la Compañía Gran Circo Teatro, Generación G80, la Asociación de Documentalistas ADOC, la Radio 1º de Mayo y la Señal 3, ambas de La Victoria; Canal 3 de Pichilemu, Mapuexpress, el Centro de Comunicaciones Mapuche Jvken Mapu, entre otros. A ello se agrega la Asociación de Medios Comunitarios Libres de Venezuela; y en Francia, la Asociación de Ex Presos Políticos Chilenos (Francia), Kakiñé, IntiFrance, Pueblo, Colectivo por los Derechos Humanos, Reporteros sin fronteras, Comité de Solidaridad con los indígenas de América, Code, Fedach, France Amérique Latina, Movimiento contra el Racismo y por la Amistad entre los pueblos, Información y apoyo al pueblo mapuche, Survival internacional, Asociación Tierra de Fuego. En Bélgica han suscrito el apoyo el Colectivo Mapuche, al que se agrega el Colectivo para la Autonomía del pueblo mapuche de Montreal, y Six Nations Iroquois de Quebec, en Canadá; y también están apoyando la Comisión de Apoyo a los Pueblos originarios, la Defensoría Internacional de los Derechos de los Pueblos, y el Movimiento por la Cooperación internacional, de Suiza; el Comité de Trabajadores Chilenos Exiliados y Wenuykan, de Italia; el Grupo de apoyo al Pueblo Mapuche, y la Red de Apoyo a los Pueblos Indígenas de Noruega, así como la Radio Región 14, de Suecia,

A los documentalistas Fernando Birri, Humberto Rios, Liliana Mazure, Alejandro Fernández , Ana Pollak, Carmen Castillo, Angel Palacios se agregan decenas de colegas del medioaudiovisual latinoamericano, junto a centenares de trabajadores de la comunicación y las artes y estudiantes de Chile y países como Italia, Francia, Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, México, Guatemala, Panamá, Japón, Noruega, Canadá, Suiza. Varios de ellos estarán filmando el juicio e incorporarán el desenlace al balance de los primeros meses del gobierno del Presidente Piñera, dueño del Canal de TV ChileVisión.

lunes, 12 de abril de 2010

JUEZ GUZMAN, DEFIENDE A GARZON

Hijo del poeta y diplomático del mismo nombre, Juan Guzmán pasó su infancia en Colombia, Venezuela y Estados Unidos. En 1951 volvió a Chile y dos años más tarde se trasladó a la Argentina.

de Radio Nederland


Egresó de Derecho en la Universidad Católica en 1965. En 1968 conoció a Inés Watine, hija de un miembro de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, con quien se casó en 1970.

Pulse aquí para leer la entrevista en formato PDF.

Trabajó como juez en Panguipulli. Opositor de Allende, apoyó al principio el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet. El año siguiente se desempeñó como juez en Santiago de Chile, donde descubrió los crímenes de la dictadura.

Artículos relacionados

En 1998 investigó varias querellas contra Pinochet por homicidio en el contexto de la Operación Caravana de la Muerte, en septiembre y octubre de 1973. El 16 de octubre de 1998, Pinochet fue detenido en Londres.
En el año 2000 logró el desafuero de Pinochet (en su calidad de senador designado) en el marco de 19 delitos de secuestro permanente, a los que se sumaron otros 57 casos de homicidio, y fue procesado. Sin embargo, tiempo después la Corte de Apelaciones dejó sin efecto el procesamiento al acoger un recurso de amparo de la defensa.
Guzmán se retiró en el 2005 y publicó sus memorias "Au bord du monde. Les Mémoires du juge de Pinochet".
En mayo de 2008, se estrenó mundialmente en el Festival Internacional de Cine de San Francisco, un documental de 84 minutos sobre los intentos de Juan Guzmán por llevar a la justicia al General Augusto Pinochet. El documental se titula “El juez y el general”.


viernes, 9 de abril de 2010

JUICIO A ELENA VARELA

“En Chile quienes pensamos distintos somos tratados como delincuentes”

Elena Varela acusa a sus perseguidores ad portas del inicio de su juicio el 12 de abril

Por Lucía Sepúlveda Ruiz

El lunes 12 de abril se iniciará en Villarrica el juicio oral contra la documentalista Elena Varela, en un clima enrarecido por el endurecimiento de la represión a los mapuche en los inicios del gobierno del Presidente Piñera. Observadores internacionales y organizaciones de derechos humanos que consideran el caso un símbolo de la defensa de la libertad de expresión asistirán al juicio, que presidirá el magistrado Jorge González Salazar, junto a los jueces Oscar Viñuela Aller y Alejandra Rosas. Sólo la jueza es de Villarrica; los dos magistrados vendrán desde Temuco, la capital regional. El juez González se ganó una reputación antimapuche cuando 2003 juzgó por segunda vez a los lonkos Aniceto Norín y Pascual Pichún, absueltos en un primer juicio, y los condenó a cinco años por “amenazas terroristas” al latifundista y político Juan Agustín Figueroa. Redactó asimismo en 2007 una de las sentencias condenatorias a la lonko Juana Calfunao –que aun permanece en prisión- pero la absolvió de algunas de otras acusaciones. El fiscal pide 15 años de prisión para la realizadora.

Además de Elena Varela, serán juzgados por este tribunal el artesano Kenny Sánchez –comerciante, ex preso político mirista en dictadura, retornado desde Suecia en 1988, padre de cinco hijos y hoy militante socialista- y el ex supervisor forestal Sergio Reyes. Ellos llevan más de dos años resistiendo en prisión efectiva, bajo continuo acoso de gendarmería en la cárcel de alta seguridad de Rancagua. Sánchez ha denunciado la oferta de “tratos” de parte de fiscalía, para que inculpen falsamente a Elena Varela a cambio de garantías procesales. Ambos enfrentan posibles condenas a veinte años de cárcel y han tenido serias dificultades para contar con defensa legal efectiva. Kenny Sánchez pertenece a una familia histórica de la combativa población La Victoria de Santiago, en la comuna de Pedro Aguirre Cerda.

Conversamos con Elena mientras ella revisa las cartas de apoyo dirigidas a la realizadora de “Newen Mapu, la fuerza del Pueblo Mapuche” (FONDART 2007) en respuesta a una amplia campaña que exige su libertad y un juicio justo.

-¿Cómo te sientes a las puertas del juicio en Villarrica, en el Chile post terremoto y post Concertación?

Me siento extraña, llena de incertidumbre, es como caminar sin poder respirar nunca. Para mí este cambio político, si bien es cierto da cierta continuidad a los caminos anteriores, favorece la persecución de las ideas revolucionarias y de la lucha social.

- ¿Consideras que los continuos aplazamientos de tu juicio han sido beneficiosos o dañinos para tu sueño de libertad?

Creo que nadie merece estar en la situación por la que he vivido, más aun después de una inmensa acusación donde en su campaña y montaje me hacían aparecer como parte de una guerrilla y de varios asaltos, así han querido silenciarme. Es por eso que se ha extendido tanto, sin tener verdades a la vista, sólo a base de prejuicios y falsas pruebas. Para mí esto ha sido una gran tortura de vida, ha dañado lo único que tengo, mis seres amados, pero no ha logrado bajar las esperanzas de mis amigos y compañeros que creen en la verdad y tampoco ha mutilado mis propias esperanzas. Pues yo quiero vivir en Chile y seguir creando. Espero que la verdad y la justicia se impongan.

-¿Qué esperas de la solidaridad nacional e internacional, cuánto crees que eso puede pesar en el juicio?

- Tengo la esperanza que me transmiten aquellos que ven con enorme asombro las injusticias que ocurren en Chile y que han marcado este proceso. Sé que todos quienes han solidarizado conmigo, desde la persona más sencilla a las organizaciones gubernamentales internacionales saben de qué se trata esta persecución y el porqué de las acusaciones. Y saben que a pesar que Chile ha avanzado en DDHH aún falta que esto se transforme en una conducta social que comience en los tribunales de justicia. Me sostengo en esta solidaridad que ha sido tan importante, para tener fuerza y esperar que se realice un juicio justo que no dé la espalda de la comunidad nacional e internacional, que estará observando atentamente lo que ocurra en este “nuevo” Chile.

-¿Cómo va tu película? ¿Se ha comunicado contigo Paulina Urrutia, la ex ministra de Cultura responsable del FONDART que ganaste, o alguien de la antigua administración en relación a tu documental o a tu juicio?

La película se sigue desarrollando, con mucho esfuerzo, también con manos solidarias, con profesionales que están dispuestos a terminar esta obra, esperando mi libertad. El personal de la administración del antiguo gobierno siempre está presente en todas las gestiones y creo que por sobre las ideas personales, entienden que aquí se ha atacado la libertad de expresión y los DDHH.

- ¿Porqué piensas que este juicio es emblemático para la libertad de expresión, hay hechos recientes que muestren que hay una política de censura avanzando a paso raudo?

- Creo que sí, también es un juicio político. Se busca transformar la imagen de una mujer creadora que tiene una mirada crítica ante las injusticias y que denuncia las violaciones a los DDHH, y mostrarla como una delincuente, que pertenece a un grupo criminal. Esto es inaceptable para quienes laboramos en las distintas expresiones artísticas e intelectuales o para quienes luchan por una sociedad más justa. Porque este gobierno de Piñera habla de la libertad de expresión refiriéndose a otros países e interviniendo incluso para pedir la libertad de supuestos luchadores y tratados como cualquier delincuente presos políticos, desconociendo que hoy día en Chile se ha violado una y mil veces la libertad de expresión, sometiendo a juicios donde quienes pensamos distinto y luchamos por demandas o acompañamos luchas del pueblo, somos tratados como cualquier delincuente.

La causa

El proceso contra Elena Varela se inició en mayo de 2008 bajo el gobierno de Michelle Bachelet. La documentalista que aboga por los derechos del pueblo mapuche sufrió tortura, fue sentenciada por los medios como terrorista y enviada a prisión en una cárcel de alta seguridad, seguida por reclusión nocturna. Su material fílmico fue secuestrado junto a su libertad de desplazamiento, y nunca le fue restituido.

El juicio en Villarrica (a unos 780 km al sur de Santiago y distante alrededor de una hora de Temuco, capital de la Región de la Araucanía), el primero que concitará interés internacional luego de la llegada de la derecha empresarial a La Moneda, muestra una de las cara más negras de la Concertación, que por una parte premió a la artista con el FONDART 2007 - el más importante concurso de fondos públicos para el cine, para el documental“Newen Mapu, mapuche, la Fuerza de la Tierra” - y por otra, la encarceló y requisó sus entrevistas a líderes de las luchas recientes por recuperación de esa tierra ancestral.

La acusación

Elena Varela está acusada de asociación ilícita, robo con homicidio (2005) y robo con violencia (2004). El fiscal se basa en la breve vinculación sentimental de la realizadora con “Leonardo Civitarese” a quien el fiscal Servando Pérez Jordán identifica como Juan Moreno Venegas, jefe del autodenominado MIR/Ejército Guerrillero del Pueblo, una división del MIR formada en los ´90. Moreno no ha sido habido y tampoco el único detenido por los hechos, Cristián San Martín, fugado de la cárcel de Temuco en 2006. Para los otros dos chilenos co-imputados, detenidos en la misma fecha que la documentalista, el fiscal Servando Jordán pide veinte años de prisión.

Con más de 150 testigos, el juicio podría extenderse por casi una semana. El renombrado documentalista argentino Fernando Birri se ha hecho presente junto a dirigentes de la DOCA y la ADOC, entidades que agrupan a los documentalistas argentinos y chilenos, respectivamente y que filmarán el juicio.

Entre los 30 testigos a favor de la documentalista están los directores Ignacio Agüero (“El Diario de Agustin”), Dauno Tótoro (“El Despojo”), Francisco Gedda (“Sur del Mundo”, “Frutos del País”), e integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.

El juicio iba a realizarse el pasado 2 de marzo, y fue postergado debido al terremoto.

lunes, 5 de abril de 2010

Los trabajadores chilenos necesitamos dar una respuesta a la Crisis

A un mes del cataclismo, el terremoto maremoto, bajo la conducción del bloque de poder, miles de trabajadores han sido despedidos de sus trabajos y otros tantos miles han visto recortados su salario.


Los trabajadores chilenos necesitamos llamar y organizar urgentemente una Huelga General

A un mes transcurrido desde el cataclismo, el terremoto maremoto, bajo la conducción del bloque de poder miles de trabajadores han sido despedidos de sus puestos de trabajo y otros tantos miles han visto recortados sus salarios, otros miles serán despedidos durante los próximos meses, como ya ha “advertido”, según las “necesidades de reconstrucción”, el gobierno de los grandes empresarios.

Los trabajadores y sus familias de las zonas destruidas por el cataclismo han visto agravar sus condiciones de vida, solo gracias a la conducción de las lógicas y criterios capitalistas del bloque en e poder. Miles de compatriotas, de esas zonas, están aún sin los servicios básicos que controlan las transnacionales. En tanto, la familia de la flamante intendenta de Concepción es agasajada por la Corte Suprema, al cubrir una dudosa transacción, donde su joven esposo adquiere la propiedad, de un predio agrícola avaluado en un millón de dólar en 21 millones de pesos. En tanto, la misma “suprema” cierra casos “emblemáticos” de victimas DD DD de pinochet. Piñera, por otra parte, ya a 20 días de su gobierno, puso 8,000 millones de pesos en tres empresas ferreteras, asociadas a sus ministros, en un programa, curiosamente denominado, “Manos a la Obra” (¿?).

Esta, y una innumerable lista de atropellos e injusticias, es la razón por la que a los trabajadores nos obliga, frente a tanta perversidad, a dar una resuelta respuesta. Necesitamos organizar una respuesta digna frente a la agresión del bloque de poder y la respuesta es la Huelga General. La Huelga General es la única herramienta política y social posible que los trabajadores chilenos tienen para enfrentar, con éxito, el despojo, el saqueo, los despidos, la explotación y los recortes de salarios so pretexto de la “necesidades de la reconstrucción”.

Solo la Hiuelga General no permitirá cambiar radicalmente las actuales condiciones de explotación y saqueo, que muchos incluso “compañeros” quieren mantener. Hay recursos, hay programa y, mejor aún, hay miles de jóvenes dispuestos a ejecutarlos.

Nosotros no tenemos por que pagar las faltas de previsión y carencias de inversiones de las empresas transnacionales que controlan los Servicios Básicos que en tanto “básicos”, como quedo en evidencia, son estratégicos para la seguridad de Chile y de su Pueblo.

El Terremoto Maremoto es un cataclismo que “hábilmente”, el bloque en el poder, ha transformado en una tragedia para los asalariados, con su desidia e indolencia, y en una crisis, solo provocada por la ambición del capital transnacional (banqueros y otros) y los grandes empresarios asociados a ellos, anhelantes de apropiarse de los recursos y bienes públicos que aún controla el Estado. No obstante, la crisis, la deben pagarla los que se han enriquecido a costa del saqueo de Chile y la explotación de los trabajadores. Los verdaderos responsables de ella y no los trabajadores.

Debemos exigir la re nacionalización de la gran minería, la re nacionalización de los bancos y empresas que despidan masivamente o se declaren en quiebra, bajo control y gestión de los trabajadores.

Ningún peso más para las transnacionales

Los gobiernos hasta ahora, como siempre, han salido a salvar a los grandes capitales pasándoles miles de millones de pesos a sus patrones. Nosotros debemos exigir que el gobierno no les pase ningún peso más a las transnacionales. Piñera y su equipo de finanzas le han pasado 8,000 millones de pesos a tres empresas ferreteras asociadas a sus ministros, en un programa “Manos a la Obra”, para la supuesta reconstrucción. En menos de 12 horas tuvo que retractarse y ceder a la presión de las PyME. No obstante, la lógica del Bloque de poder es clara, sigue siendo la misma, igual que en los tiempos de la Concertación, ceder patrimonio público al capital transnacional, a los bancos, a las salmoneras y otros sectores del gran capital, que son precisamente las empresas que mas han despedido trabajadores en los últimos meses, sin que algún solo peso ha llegado a los trabajadores.

Nosotros debemos exigir que el dinero sea destinado a los trabajadores, creando puestos de trabajo reales o que el gobierno entregue subsidios, igual al salario mínimo, a cada trabajador y joven que se encuentre desempleado.

Junto con lo anterior debemos exigir que el gobierno ponga fin a la ley de concesiones para que el Ministerio de Obras Publicas, asuma directamente los trabajos de reconstrucción de Obras Públicas como mandante y ejecutor, en conjunto con los trabajadores.

Las direcciones sindicales no están a la altura de la situación

Muchos de los actuales dirigentes sindicales, especialmente de la dirección de la CUT, responden más a los intereses y burocracias de sus partidos filo protectores del capitalismo que a los intereses de sus representados. Bajo la actual situación de crisis generalizada del capitalismo las luchas sectoriales o por empresa no les sirven a los trabajadores, necesitamos unificarnos como clase y dar una respuesta conjunta a los ataques del capital transnacional y los grandes empresarios y el gobierno.

Los miembros de los sindicatos de base debemos ser los que presionamos para que se llame y organice seriamente a una Huelga General de todos los trabajadores de nuestro país.

Ninguna confianza en los Tribunales de Justicia

No sacamos nada con seguir poniendo demandas en los Tribunales de Justicia, ni haciendo teatro de calle, con marchas espurias y entrega de cartas simbólicas que nunca ni siquiera llegan, para que se respeten nuestros derechos, es una perdida de tiempo que hoy no tenemos y crear ilusiones en unas leyes y tribunales que están hechos para defender los intereses del gran capital, no de los obreros. Nada podemos esperar de los tribunales de justicia para que se respeten nuestros derechos, basta de seguir respetando la legalidad impuesta por los esbirs de las transnacionales. Si no somos capaces de luchar, nuevamente nos harán pagar los platos rotos de una economía capitalista del saqueo que no funciona y que no sirve a los asalariados.

Los trabajadores no tenemos mas alternativa que defendernos de los ataques despiadados que el capital transnacional y los grandes empresarios ya han comenzado contra los trabajadores y el único camino que tenemos es llamar y organizar una gran Huelga General del conjunto de la clase trabajadora.

Necesitamos construir un nuevo partido de los proletarios

Todos, pero todos, los partidos existentes, en mayor o menor grado defienden el capitalismo y los intereses de los capitalistas, los explotados por el sistema lamentablemente carecemos de un partido que represente nuestros intereses, por esto, junto con impulsar las luchas por la defensa de nuestros derechos, debemos plantearnos seriamente los trabajadores, jóvenes, pobladores y pobres de nuestro país la necesidad de construir un nuevo partido que defienda los intereses de nuestra clase.

Un partido que además se plantee claramente como tarea terminar con el capitalismo y toda la miseria que este crea y erigir una sociedad más justa, más digna, socialista, participativa y democrática.

Ricardo Laura
http://www.defensadelcobre.info

viernes, 2 de abril de 2010

ACUERDO DE LOS DOMINANTES PARA IMPONER EL CAPITAL SOBRE EL TRABAJO

Luis Mesina, dirigente de los trabajadores de la banca en Chile
“La unidad nacional de Piñera es el acuerdo de los dominantes para imponer el capital sobre el trabajo”


Andrés Figueroa Cornejo
Rebelión

El Secretario General de la Confederación de Trabajadores Bancarios, Luis Mesina, es uno de los líderes sindicales más reconocidos del país. En esta entrevista se refiere los efectos del terremoto y al arribo de Piñera a La Moneda.

¿Cómo actuará el sistema financiero ante la catástrofe que azota a tantos chilenos en la actualidad?

“Las grandes corporaciones mundiales del sector intervienen con su tradicional política de convertirse en intermediarios de recursos financieros. Pero esto no es gratuito, tiene un costo. La propaganda se encarga de hacer creer a la población de los territorios más afectados que la banca concurre “gratuitamente” con sus ofertas crediticias y renegociación de deudas. Pero lo que hay tras esto es que la industria financiera opera con los cánones del interés, del dinero, sin una pizca de humanidad.”

Y operativamente…

“La banca con más capital actúa en estas situaciones, destinando enormes recursos para estas “ayudas”, que no son más que la reproducción de una estrategia de obtener más utilidades a costa de la gente más castigada. El caso chileno no será distinto que lo acontecido en Nueva Orleáns o Haití. Aquí la banca intentará renegociar con las pequeñas y medianas empresas, y con los trabajadores altamente endeudados Se ofrecerán nuevos créditos hipotecarios que están garantizados por pólizas de seguros de compañías que ahora mismo no están respondiendo ante la catástrofe.”

Pero si no presta la banca, ¿Quién entonces?

“Es importante plantearse quién es el encargado de transferir los recursos para beneficio de la población. Esta es una discusión de carácter político. Y Chile hoy carece de un instrumento público, un Banco del Estado, que tenga por objetivo el fomento y la prosperidad de la sociedad chilena.”

Hay personas que están en la calle ahora mismo…

“Hoy renegociar un crédito en situación de tragedia, hace que la gente pase por alto las condiciones en que accede a un préstamo. Este rol debería asistirle al Estado y no a los intereses de la tasa de ganancia del negocio financiero. Aquí los pobres y la tan mentada clase media, son las que están más desamparadas.”

Y LLEGÓ “EL CAMBIO”

¿Cómo definirías la situación de los trabajadores bajo el gobierno de Piñera?

“No creo que vayan a producirse grandes transformaciones puesto que el nuevo gobierno no será más que la continuidad del sistema político, económico y social que busca perpetuar la supremacía del capital sobre el trabajo. Por tanto, los trabajadores no deberíamos hacernos expectativas positivas. El Estado no se modificará en beneficio de la clase trabajadora y los pueblos originarios. Lo que vamos a presenciar en el futuro próximo es la consolidación del capitalismo, fundado en la más extrema explotación del hombre por el hombre.”

¿Y la Concertación?

“Creo que vamos a observar la desesperación de los sectores que perdieron las elecciones –que fueron los principales responsables del retroceso organizacional de los trabajadores y de su fragmentación política-, toda vez que ya no tendrán al Estado que les permitía mantener cierta cohesión interna. Vamos a ver cómo a través de los gremios del aparato público y de la descompuesta Central Unitaria de Trabajadores comenzarán a reivindicar lo que callaron durante 20 años.”

Piñera habla de diálogo con los trabajadores…

“No creo que sea tan fácil para el actual gobierno desarrollar la política de cooptación de los sindicatos que hizo la Concertación. Ello no quiere decir que Piñera no lo intentará. Pero la única garantía que tenemos los trabajadores de tener empleos dignos y una seguridad social ligada a los derechos fundamentales de las personas es la fuerza propia e independiente.”

¿Y cuál es la condición del trabajador actual?

“El signo fundamental de los trabajadores chilenos es la incertidumbre. No podemos construir proyectos de vida; los trabajadores jóvenes están condicionados a empleos transitorios y malos, y a la reproducción de la pobreza.”

Pero Piñera habla de Unidad Nacional…

“La unidad nacional es el acuerdo de los sectores dominantes de imponer el capital sobre el trabajo. Lo demás son aspectos menores.”

LA SEGURIDAD SOCIAL QUE NO EXISTE

Ustedes han dado una dura pelea contra las AFP’s, ¿Están dispuestos a discutir reformas?

“Si los regímenes de seguridad social se fundamentaran sobre sus principios históricos –solidaridad, cobertura total, universalidad- es posible debatir modificaciones. Pero ante la existencia única del sistema de AFP’s, ¿Qué podemos discutir? Aquí también hay que combatir la idea de una AFP estatal, que sólo tiene el objeto de obnubilar a los trabajadores, toda vez que el sistema mismo no garantiza a un 70 % de los asalariados la obtención de una pensión mínima. Por eso la propuesta de bajar el porcentaje de las comisiones casi no tiene importancia en el impacto de las pensiones.”

UN NUEVO SINDICALISMO

El Presidente de la Confederación General de Trabajadores, Manuel Ahumada, ha señalado la necesidad de refundar una multisindical distinta a la CUT…

“Nosotros compartimos ese planteamiento. Estamos convencidos que bajo la actual forma de la CUT es imposible cualquier cambio estructural allí. Sobre todo, porque ahí no concurre la mayoría de los trabajadores organizados. La CUT está hecha de sindicatos del aparato público y la mayor parte de sus dirigentes está subordinada al gobierno de turno. En cambio, estamos por la autonomía y la independencia política de los trabajadores, principios fundamentales de Recabarren y Clotario Blest. El llamado de Manuel Ahumada abre un proceso interesante. Aquí rescato con fuerza la idea de Manuel de la cotización obligatoria.”

En Chile el 60 % de los trabajadores no tiene contrato indefinido y el sindicalismo apenas llega a las dos cifras, ¿Cómo sería un sindicalismo correspondiente a la actual organización del trabajo?

“La idea es agrupar a los asalariados por derechos mínimos: defensa del empleo, defensa del salario, defensa de la jornada. Por eso el planteamiento de organizar a 7 u 8 trabajadores en torno a un sindicato no sirve, porque jamás tendrá la fuerza para negociar en igualdad de condiciones con su empleador. Este tipo de sindicatos desprestigia la organización misma por su ineficacia. Aquí hay que imponer la negociación por rama de trabajadores. Ramas que aglutinen a grandes sectores de temporeros, profesores del sector no municipal –que ya son mayoría-, trabajadores desestructurados, etc.”

LA INDUSTRIA DEL CRÉDITO

Tú representas a los trabajadores de uno de los sectores más dinámicos de la economía…

“Nosotros trabajamos en una industria que es el ícono del sistema capitalista: la banca. En el tiempo hemos hecho gestiones que no se evalúan en su justa dimensión. El 2009, por ejemplo, denunciamos la concertación respecto de la fijación de las tasas de interés que afectaba a los sectores medios y más pobres, a la pequeña y a la mediana empresa en Chile. Esa protesta se tradujo en la baja significativa de las tasas de interés en 2 a 3 puntos. Estamos hablando de miles de millones de pesos que van en beneficio de los contribuyentes. No es suficiente, pero es una victoria.”

¿Qué tipo de banca sueñan los trabajadores del área?

“Aspiramos a una banca que esté al servicio del desarrollo de nuestro país, que asista con políticas crediticias a los sectores emergentes de Chile. Para ello se requiere de un Banco del Estado distinto. Porque para los empresarios es mucho más fácil especular en la bolsa, con los fondos de las AFP’s, y seguir con la explotación y exportación de los recursos primarios.”

lunes, 29 de marzo de 2010

El Estado iberoamericano entre 1810 a 1850

Alberto Buela
Bolpress

Cuando se produce el movimiento independentista americano alrededor de 1810 a propósito de la invasión napoleónica a España la única institución del poder político colonial que queda en pie y la que sirve al la transición de la monarquía a la república como forma de gobierno en América es el cabildo. Específicamente los cabildos locales con sus juntas ejecutivas. Hay que recordar siempre que los cabildos eran las únicas instituciones coloniales donde tenía cabida mayoritariamente el elemento criollo.

Mucho se ha escrito acerca de la independencia de los países americanos en el sentido si fue verdaderamente un movimiento que produjo la independencia deseada o, más bien, si nos enfeudó a Inglaterra, y en menor medida a Francia y Holanda, que terminaron por explotar a la América Criolla durante todo el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, de un modo más sutil pero más profundo del que lo hiciera España.

Pero el objeto de este trabajo no son las valoraciones político-económicas y culturales sino institucionales, en la forma más neutral que nos sea posible.

América, como dijimos, hereda de España el sistema de municipios y cabildos que acá son transformados en verdaderos foros de participación ciudadana y, más específicamente, criolla. Este régimen le da un todo a la organización política de toda Nuestra América, como gustaba decir José Martí.

La superestructura estatal no nace sino después de producido el deterioro del régimen municipal y de cabildos. Es por esto que con justa razón afirma Ernesto Quesada, el fundador de la sociología argentina: "que el federalismo argentino fue implantado artificialmente, por espíritu de imitación de los Estados Unidos, por Sarmiento que contribuyó a popularizar el error, afirmando - con el soberbio dogmatismo que lo caracterizó y tras el cual ocultaba magistralmente el vacío, a veces profundo, de su educación autodidacta y enemiga de las investigaciones penosas- que hay un vicio de juicio entre nosotros en materia de organización política" [1]

En el fondo todo el período de las guerras civiles en América no es otra cosa, desde el punto de vista institucional, que el amor tradicional a la descentralización administrativa por parte de las provincias y las fuerzas criollas enfrentadas al centralismo administrativo de los ilustrados citadinos y afrancesados, habitantes de las ciudades capitales.

Se impuso, finalmente, en todos nuestros países, el centralismo administrativo del "nacionalismo de patria chica" como lo fue el mitrismo en Argentina, por sobre el "nacionalismo de patria grande", de las fuerzas populares y criollas del interior de nuestros países.

La gran anfibología institución al respecto se produce cuando la idea federal, que aunque el nombre sea moderno, estaba en la vida colonial por la naturaleza de las cosas, es adoptada por el centralismo administrativo de influencia francesa -Francia representa la quintaesencia del centralismo administrativo- y es interpretada como idea unitaria. De ahí que la mayoría de nuestros países hispanoamericanos (Bolivia era la excepción con su antigua constitución) declaren en sus respectivas constituciones el carácter de federales, pero sean en la práctica y de hecho "unitarias" por el peso absoluto que posee la capitalidad de cada uno de nuestros países. Repetimos la idea federal es interpretada en América como idea unitaria.

Así, a partir de mediados del siglo XIX se van estableciendo las distintas constituciones que fijan la forma de nuestros actuales Estados.

Esta latente y no resuelta contradicción entre estas dos tradiciones de pensamiento. La nacional y popular por un lado y la ilustrada y europeizante por el otro, ha dado lugar a la secuencia y sucesión de "revoluciones latinoamericanas" del siglo XX. Viene así a cuento, una vez más, la afirmación del gran polítólogo boliviano, teórico del MNR, don Carlos Montenegro: "debajo de la delgada capa de tierra del orden republicano yace la insobornable existencia del orden hispanoamericano". Orden que se manifiesta en la primacía de la ecuación Nación-pueblo por sobre la de Estado-nación propia del Estado liberal-burgués de la Europa ilustrada. Es que somos entitativamente algo diverso y distinto de aquello que hemos adoptado para representarnos.

Y así, y esto es significativo a tener en cuenta, mientras el nacionalismo europeo se identifica con la idea de Estado-nación, el nacionalismo hispanoamericano tiende a identificarse con la idea de nación-pueblo., identificación que obedece a una doble exigencia histórica: a) a la integración étnica y cultural en la formación de nuestra identidad a través del mestizaje y b) el carácter revolucionario de nuestros propios pueblos expresado en la movilidad social y política que se da en Iberoamérica a diferencia de Europa.[2]

El Estado en Iberoamérica

Ante el fracaso rotundo del modelo neoliberal que desde hace ya una década se aplica en nuestro país, estamos obligados a proponer nuevos lineamientos para un modelo alternativo, y para ello debemos fijar previamente que entendemos por Estado-Nación su naturaleza, principios y fines específicos, dado que él es el marco de pertenencia a partir del cual adquieren sentido nuestras propuestas en los diferentes campos de acción pública.

Hoy asistimos a la crisis terminal del Estado-Nación, aquél a quien Max Weber reservaba el monopolio de la fuerza, pues ha sido superado por instancias mucho más poderosas. Conviene pues comenzar repensando la génesis, en nuestro caso americana, de dicho Estado para luego hablar de su naturaleza.

El Estado surge en Europa a partir de la nación mientras que, por el contrario, en Nuestra América el Estado crea la nación, pero la nación pequeña, Argentina, Bolivia, Chile, et alii. Así en Europa los movimientos lingüísticos y filosóficos de cepa romántica del siglo XVII aspiraban a formar estados nacionales. España es el primer Estado-Nación a partir de la unión de las naciones o reinos de Castilla y Aragón. Por el contrario, en América el movimiento se realizó a la inversa.

La finalidad de este Estado-nación americano, de carácter republicano y liberal creado a principios del siglo XIX, será la creación de las naciones. Este Estado-nación tendrá por ideología el nacionalismo "de fronteras adentro", expresión de los localismos más irreductibles encarnados por las oligarquías vernáculas, impermeables a una visión continental. Los Estados independizados de España como repúblicas llegan luego de devastadoras luchas civiles recién a finales del siglo XIX a transformase en naciones. De ahí que la expresión histórica por antonomasia de este nacionalismo localista, hijo putativo de Inglaterra, liberal en economía y conservador en política sea el "nacionalismo mitrista" argentino.

Los nacionalismos europeos fueron imaginados sobre una base étnica, lingüística y geográfica común en tanto que los nacionalismos americanos fueron, paradójicamente, producto de una voluntad ideológica ajena a América, la del Iluminismo filosófico. Siendo sus gestores políticos Gran Bretaña y su Secretario de Estado George Canning quien se apresuró en l825 en reconocer la independencia de los nuevos Estados, luego del triunfo de Ayacucho (1824) sobre el último ejercito realista.

Vemos pues, como estos nacionalismos de "patrias chicas" son europeos dependientes tanto en su génesis como en su contenido. Ello explica en gran parte su fracaso político reiterado. Carecen de encarnadura popular. Y son elitistas no por méritos propios, ya que carecen de nobles, sino porque su ideología conduce a la exclusión del otro.

Estos nacionalismos de invención europea surgidos ante la quiebra de la cristiandad a causa de la reforma protestante, "han venido a llenar el vacío dejado por el debilitamiento de la religión cristiana y el sentido de seguridad de los pueblos en un mundo secularizado"(13). Ello explica el hecho, aparentemente curioso, que la mayor parte de estos Estados-nación republicanos surgieron antes en América que en Europa. Porque aquí se crearon Estados virtuales porque eran Estados sin naciones, lo que explica a su vez la carencia de soberanía nacional. Cambiamos el envase, las instituciones, sólo para pasar de un amo a otro, a Gran Bretaña en el siglo XIX y a los Estados Unidos en el siglo XX.

Este nacionalismo al ser un producto ideológico trasplantado desde Europa a América, carece en nosotros de genuinidad. Este nacionalismo es el que engendró las pocas guerras que tuvimos en Hispanoamérica. La guerra del Pacífico entre Perú, Chile y Bolivia(1879); la del Chaco entre Bolivia y Paraguay(1932/35); la de la Triple Alianza entre Brasil, Argentina y Uruguay por un lado y el Paraguay por el otro(1865-1870) donde al decir de Franz Josef Strauss "por primera vez en la modernidad el deseo del vencedor fue lograr una rendición incondicional - traducción moderna del clásico vae victis =¡ay! de los vencidos = la guerra de exterminio"- lo que condujo a un resultado abominable"(14).

La naturaleza de este Estado se concibió limitada a la normatividad jurídica y así se lo definió como la nación jurídicamente organizada siendo sus fines los propios del Estado liberal-burgués en tanto Estado-gendarme ocupado, fundamentalmente, de la seguridad de las personas y la propiedad. Fueron el radicalismo yrigoyenista, de facto, incorporando el principio de solidaridad ausente en dicho Estado y el justicialismo, de juri, modificando la Constitución del 53, quienes intentaron cambiar su naturaleza para el ámbito argentino.

Nuestra actual propuesta alternativa se funda en una distinta concepción del Estado-nación.

En primer lugar porque preferimos hablar de Nación desde el punto de vista de "Patria Grande" y de "Nacionalismo Continental" y no de patria chica y nacionalismo chauvinista de fronteras adentro. Tenemos que volver a pensarnos como "americanos" tal como lo hicieron San Martín y Bolívar.

En segundo término porque pensamos el Estado no como una "sustancia ética" a la manera del fascismo, ni como "un gendarme" a la manera de liberalismo, ni como "la máquina de opresión de una clase sobre otra" según el marxismo, sino que el Estado es, para nosotros, un "plexo de relaciones". En una palabra, sólo existe en sus aparatos.

El Estado, entonces, no tiene un ser en sí mismo sino en otro, en sus aparatos que son, antes que nada, instituciones ejecutivas. Así el Estado es un órgano de ejecución con sus distintos ministerios, secretarías y direcciones(15)

La sana teoría del Estado, nos dice que tiene dos principios fundamentales el de solidaridad (viene de soldum=consistente) que hace que todos los miembros se encuentren "soldados" entre sí. Es el principio de unidad de pertenencia -la gran tarea de Yrigoyen fue que las grandes masas de inmigrantes incorporaran en sí mismas, a la Argentina como propia-. Y el principio de subsidiariedad, por el cual el Estado "ayuda a hacer" al que no puede solo con sus fuerzas -la gran tarea del peronismo fue ayudar a la gran masa de trabajadores a organizarse social y políticamente en la defensa de sus intereses-. Siendo el fin del Estado el logro del bien común, entendido como la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación.

Así pues, el Estado es un medio y no un fin en sí mismo. Y por el hecho de ser medio, debe ser tomado como tal. De modo que está de más toda polémica acerca de estatista o privatista. Ello está determinado por las diferentes y cambiantes circunstancias históricas y queda librado a la prudencia política de los gobernantes.

Ello nos obliga a distinguir claramente, con el fin de fijar una mínima ingeniería política, entre gobierno, Estado y cuerpos intermedios. Así la naturaleza del gobierno es concebir; fijar los fines. La del Estado, como se ha dicho, ejecutar y la de las organizaciones libres del pueblo, ser factores concurrentes en los aparatos del Estado que les sean específicos para condicionar, sugerir, presionar, interferir de manera tal que el gobierno haga las cosas lo mejor posible(16).

Resumiendo entonces el Estado en sí, es una entelequia, no existe. Lo que existen son sus aparatos, que como tales son medios o instrumentos que sirven como gestores al gobierno para el logro del bien común. Por el hecho de ser medios tienen su fin en otro, y este otro es la Nación como proyecto de vida histórico de una comunidad política. De ahí que un Estado solo pueda ser un Estado nacional de lo contrario devendrá una nada de Estado.

>Nota: Un párrafo aparte merece el tema de la crisis de representatividad de los partidos políticos, tema de una actualidad insoslayable.

De todas maneras quisiera dejar la siguiente idea: Nuestra crítica a al sistema de partidos políticos tal como se da en el estado demoliberal no encierra una crítica subrepticia a la democracia sino a la degeneración que de ésta última realizan los partidos cuando monopolizan la vida política usufructuando del Estado para su propio beneficio. Nuestra crítica va dirigida a la partidocracia que es una clara degeneración de la democracia cuando se reduce a "juego de partidos".

1.- Hoy tenemos como ejemplo el caso de Ponsombilandia, como denominaba al Uruguay ese patriota historiador oriental que fue Washington Reyes Abadie, donde la compañía finlandesa Botnia se muestra más poderosa que el Estado uruguayo y no tiene en cuenta el pedido del presidente de ese país para detener las obras de la papelera que seguramente contaminará las aguas del río homónimo.

2.- Los italianos denominaro lo Stato, que significa: lo que está ahí, al aparato de poder superpuesto artificiosamente, mecánicamente a la vida orgánica, natural y espontánea de la ciudad, de la antigua Comuna.

3.- Bodin, Jean: Six livres sur la République(1576)

4.- Locke, John: Ensayo sobre el gobierno civil, cap.VII

5.- Mussolini, Benito: El espíritu de la revolución fascista, Bs.As., 1984, cap.IV.-

6.- Lenín: Sobre el Estado, Pekín, 1975. p-11 y 25.-

7.- Gamsci, Antonio: Sobre el Estado moderno, Bs.As., 1984, p.161.-

8.- Lenín: op.cit. p.25.-

9.- Sampay, Arturo: Constitución nacional 1949, Bs.As., Ed. Pequén, 1983, pp.35 y 36.-

10.- Lenín: op. cit. p.1.-

11.- Maritain, Jacques: El hombre y el estado, Bs.As., 1953, p.13.-

12.- Cfr. Perón, Juan : Política y estrategia, Ed.Pleamar, Bs.As., 1971, p. 166 y siguientes.-

13.- Pakkasvurta, Jussi: ¿Un continente, una nación?, Academia de la Ciencia de Finlandia, Helsinki, 1997, p.43.-

14.- Strauss, Franz Josef: Consideraciones sobre Europa, Buenos Aires, Pleamar, p. 134.-

15,. Cfr. Buela, Alberto: Aportes al pensamiento nacional, Bs.As., Ed. Cultura et Labor, 1987, pp. 93 a101; y, Metapolítica y filosofía, Bs.As., Ed. Theoría, pp.65 a 69.-

16.- Buela, Alberto: La idea de comunidad organizada, Bs.As., Ed. Cultura et labor, 1999.-




[1] Quesada, Ernesto: La época de Rosas, Buenos Aires, Plus Ultra, tomo 5, 1965, p.20

[2] Quien más en profundidad ha trabajado esta idea en América ha sido uno de los padres de la sociología indiana don Julio Ycaza Tigerino en su libro Perfil político y cultural de Hispanoamérica, Madrid, Ed. Cultura Hispánica, 1971