sábado, 10 de julio de 2010

MEMORIA REBELDE


A PROPÓSITO DE LA MEMORIA REBELDE: La reinvención de lo necesario.

Necesitamos indemne nuestra memoria para seguir organizando resistencia y rebeldía
Ana Tania Toro

Chile hoy, algunos pocos militares procesados por estar involucrados en crímenes de lesa humanidad durante la dictadura de pinochet, reos, cumpliendo condena en cárceles de lujo, en búsqueda del indulto presidencial por “razones humanitarias” . Políticas asistenciales en “democracia” que se sostienen en una constitución golpista que continúa fracturando la concepción de los derechos humanos en el país y perfecciona la dominación capitalista a través de una gobernabilidad que está en crisis y busca mantenerse con la propagación psicótica de estas políticas públicas neoliberales que consolidan distintos estándares de derechos para unos y otros, de acuerdo a su poder adquisitivo.

Chile, un Estado de y en impunidad, con un nivel de criminalización de la pobreza y de las luchas sociales, completamente funcional al mantenimiento de esta impunidad. Un Estado que se tilda de progresista y que evade todo tipo de responsabilidad política en dictadura, en la derecha concertacionista y en la derecha fascista del gobierno actual, cuyos signos de progreso están basados en la opresión de la memoria, en la negación de la historia y en el perfeccionamiento del sistema represor. La tan nombrada reconciliación política, tan promovida desde distintos espacios de poder, busca el olvido, vencer las resistencias y continuar la criminalización de la socialización de la lucha por los derechos humanos, los violados en dictadura y los que continúan violando día a día, el derecho a la vida, a la recuperación de tierras, a vivienda, cultura, trabajo, salud y educación dignas. Es necesario para estos gobiernos continuar aplastando la memoria como mecanismo de control de la iniciativa popular, de la organización y resurgimiento de una resistencia popular con conciencia de clase.

La desigualdad, la miseria, el hambre, el endeudamiento que aliena, las innumerables dificultades de la vida cotidiana en transporte, trabajo, acceso a salud, educación y vivienda, deben terminar por modificar la percepción subjetiva de las masas populares: Las modificaciones de nuestras subjetividades son procesos de transformación muy lentos, casi imperceptibles y más difícil aun en Chile, procesos atomizados de una izquierda ultra dividida. Sin embargo son transformaciones que se han ido dando y de una u otra forma, el camino hacia una recreación de la memoria, conciencia y recuperación de una identidad perdida, que evidencian la desconfianza hacia el poder ejercido por el Estado y a los gobiernos que se han caracterizado por robarnos la memoria.

El inconsciente colectivo debe surgir una vez más para instalarse en un imaginario colectivo de demandas de memoria, de recuperación de la verdad y el ahogo de la impunidad, en todas sus formas. La desmemoria que nos han impuesto, la desmemoria disfrazada y con distintos matices y también la desmemoria que nos hemos impuesto nosotros mismos, no es más que un subterfugio, un burdo recurso para la dominación de nuestros pueblos. Necesitamos indemne nuestra memoria para seguir organizando resistencia y rebeldía y en ese espacio liberado, multiplicar los colectivos desde la participación real y sustantiva, ordenarnos e inclusive subordinarnos de manera crítica y constructiva a la estrategia del movimiento popular, un movimiento que se desencadene y que rompa definitivamente con la situación de aletargamiento, desmotivación, y, sobre todo, con la sensación de impotencia que genera la dominación de todo este tiempo, un movimiento que no desafíe el poder de los dominantes desde la misma estructura o desde estructuras que de una forma u otra reproduzcan la misma lógica de las políticas del Estado represor.

Tenemos que recuperar y seguir recuperando estos espacios llenos de memoria, reinventar espacios de colectivización de las necesidades y sus vías de resolución, reinventar el trabajo, hacer una especie de “laboratorio” de recuperación de la memoria, a través del rehacer de redes, redes de rebeldía, resistencia, de creación y recreación de movimientos en base a la recuperación del poder popular, conocernos y reconocernos y, que este espacio, se convierta en una alternativa popular capaz de articularse en base a la decisión de luchar contra los distintos mecanismos de dominación impuestos, independientemente de quien o que los haya impuesto. Desmembrar la desmemoria y recuperar nuestra memoria rebelde.

miércoles, 7 de julio de 2010

¿Son los medios de comunicación libres y democráticos?


Alberto Maldonado, para ARGENPRESS.info

Cuando comencé a escuchar y leer las no pocas y permanentes “denuncias” de que se había agredido a periodistas y medios a través de unas “groseras” cuñas televisivas que se insertaban en los canales abiertos que retransmitían los partidos del mundial de fútbol Sudáfrica 2010, pensé que, a lo mejor, a los responsables de la publicidad gubernamental, “se les había pasado el mano” en sus afanes por contrarrestar eso que ya tiene nombre: El terrorismo mediático.

Como yo pertenezco a la vieja escuela del periodismo que procura ser veraz y objetivo, antes de opinar a favor o en contra de este nuevo destape mediático, le puse atención a esas cuñas y las encontré ingenuas, casi inocentes. Lo único que hacían era poner un poco de énfasis en aquello que Piero, desde hace años, lo dice y lo repite cantando: “los diarios publicaban porquerías, todos los días, todos los días” Y en estos tiempos, no solo los diarios sino las redes radiales del sistema y, sobre todo, los canales de televisión. Por algo, alguien que vivió en sus entrañas, lo calificó de televisión basura la mayor parte de su programación, que es lo que ven todos los días a toda hora nuestros congéneres, de todas las razas y todas las edades.

La ofensa que percibieron los sipianos (de la SIP-CIA) fue que públicamente los publicistas gubernamentales estaban “acusando” a los “inocentes” medios y sus periodistas, de mentirosos, de los verdaderos enemigos de la libertad de expresión, de la que tanto hablan y de la que se creen dueños y señores.

Y como ellos tienen y trabajan con aliados a nivel continental, no tardó en aparecer la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) con su protesta por tamaño “desacato” contra los “dueños de la verdad, la democracia y la libertad”. Una protesta que no hemos visto ni leído condenando los hasta hoy 9 asesinatos de periodistas en Honduras, la del señor Lobo; como tampoco hemos percibido la protesta sipiana por la detención y encausamiento de la periodista peruana-norteamericana Vicky Peláez, acusada, junto con su esposo y ocho personas más, de “espías al servicio de Rusia” aunque la acusación oficial fue que, de acuerdo a la ley FARA (según siglas en inglés) los sospechosos debían acreditarse como agentes al servicio de un gobierno extranjero en la oficina respectiva, que está muy cerca del FBI y de la CIA.

A estas alturas del siglo 21, que esos servicios secretos “descubran” que 10 personas (más un prófugo) han estado trabajando para Rusia, parecería una broma de muy mal gusto ya que hace una semana, los Presidentes Obama y Medvedev saboreaban unos deliciosos emparedados, en una camaradería que me recordó (sin quererlo) cuando el Presidente Abdalá comía cuy con la mano, junto a su carnal Fujimori.

Averiguada la verdadera razón de tan ridícula sospecha, gente honesta que todavía hay en EEUU descubrió que doña Vicky (una periodista peruana nacionalizada en Estados Unidos y con 10 años de residencia) escribía para el periódico en español La Prensa (que se edita en New York) unos comentarios en los cuales criticaba acremente la política imperial contra América Latina, especialmente contra Cuba, y reivindicaba las imágenes de los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales a quienes la prensa imperial había caricaturizado como unos monigotes cualquiera.

Y aquello, en el corazón mismo del imperio, cuando toda la prensa sipiana norteamericana sostiene lo contrario era (es) poco menos que “repudiable e inaceptable” En consecuencia, la SIP, que depende de los grandes “trust” que dominan la comunicación social en el imperio, ¡cómo podía criticar a sus propios amos, por semejante medida!

Pero la gran prensa sipiana, en el Ecuador, se sintió “ofendida y humillada” por las cuñas televisivas del gobierno, un detalle que fue detectado por el asambleísta César Montúfar, que para eso está él ahí. Desde luego, ni me corresponde ni me propongo salir por los fueros del Secretario de Comunicación de la Presidencia (Sr. Fernando Alvarado) a quien el diario El Comercio de Quito le dedicó el domingo 4 de julio/2010, una “enjundiosa y amplia” carta-desafío bajo el titular “EL COMERCIO - pide suspender la propaganda injuriosa”.

Lo que si puedo -y debo- como ciudadano en pleno uso de sus facultades y derechos, es hacerme eco de alguna expresión del diario. Por ejemplo: “ha emprendido una campaña de desprestigio en contra de la prensa libre del Ecuador” le dicen al señor Alvarado y él sabrá como responde; pero en tan corta expresión hay dos afirmaciones dignas de analizarse:

La expresión “prensa libre del Ecuador” es un auto calificativo que desde hace mucho está cuestionado, cuando no desbaratado. En el mundo entero, la prensa sipiana goza de una indiscutida fama de parcializados, mentirosos, manipuladores y fascistoides. Solo por argumentar este criterio traigo a colación una frase que encuentro en el libro de José Peralta (el ideólogo del liberalismo radical de fines del 19 y comienzos del 20) “Eloy Alfaro y sus victimarios” edición especial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana de febrero del 2008 (pag. 209 del capítulo VII Criminalidad y Premeditación) los siguientes párrafos:

ACUSAN A VICKY PELAEZ DE ESPIA RUSA

EEUU detiene 10 supuestos “espías rusos”, entre ellos, una periodista

La Periodista Vicky Peláez de orígen peruano, escribía para El Diario/La Prensa,

Caracas, 28 de junio de 2010 - La semana pasada, el Presidente Barack Obama compartía una típica comida “americana” con el Presidente de la Federación Rusa, Dmitri Medvedev. Entre hamburguesas y coca colas, los dos jefes de Estado sonreían y proclamaban su relación “estable” y “mejor que nunca”. Hasta Medvedev envió por Twitter las fotos de su agradable comida con su par estadounidense. No esperaba que días después, la Guerra Fría sería resucitada.


El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció hoy la detención de 10 presuntos “espías rusos”, la mayoría de los cuales son estadounidenses acusados de recibir financiamiento del gobierno ruso para ejecutar operaciones de “inteligencia”. Su principal violación es de la ley FARA (Foreign Agent Registration Act – Ley de Registro de Agentes Extranjeros), que regula y monitorea todo ciudadano o residente estadounidense que recibe financiamiento de un gobierno extranjero para fines políticos o propagandísticos en el país.


Hasta el momento, los 10 detenidos no han sido acusados de espionaje, sino de haber “conspirado para actuar como agentes extranjeros sin estar registrados bajo la ley FARA”.


Entre los detenidos, hay una periodista de Nueva York, de orígen peruano. Vicky Peláez escribía para El Diario/La Prensa, el periódico en idioma español más leído en la Gran Manzana. Era una de pocos periodistas hispanos que criticaba las políticas de Washington hacia América Latina, y que buscaba balance en sus reportajes sobre Venezuela y otros países de la región que normalmente son muy criticados en la prensa estadounidense.


Hasta hoy, ninguna organización internacional que defiende a los periodistas y la libertad de expresión, como el Comité de Proteger a los Periodistas (CPJ), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), o Reporteros sin Fronteras (RSF) ha declarado sobre su detención.


Peláez fue arrestada junto con su esposo, Juan Lázaro, nativo de Uruguay, el domingo en su casa en Yonkers, en las afueras de la ciudad de Nueva York. Según el Departamento de Justicia, Peláez es acusada de haber recibido dinero de un representante del gobierno ruso el 14 de enero del 2000, mientras estaba en un país de Sur América. Presuntamente, su esposo recibió otro paquete de dinero de un agente ruso el 25 de agosto de 2007. Según el expediente, “apenas días después de regresar a Nueva York, pagó casi 8 mil dólares en impuestos que debía” al gobierno estadounidense.


Entonces, ¿recibió dinero de Rusia para pagar sus impuestos en Estados Unidos?


El expediente entregado por el Departamento de Justicia revela que la sede de inteligencia rusa en Moscú había enviado un mensaje a dos de los detenidos. El mensaje decía que su misión principal era “buscar y desarrollar vínculos con los círculos políticos en EEUU”, y luego “enviar informes”.


¿Alto espionaje?


Agentes de la FBI detuvieron a Richard Murphy y Cynthia Murphy en su residencia en Montclair, Nueva Jersey el domingo pasado. También fueron arrestados Anna Chapman en Manhattan; Michael Zottoli y Patricia Mills en Arlington, Virginia; Mikhail Semenko en Alexandria, Virginia; y Donald Howard Heathfield y Tracey Lee Ann Foley en su casa en Boston. Están buscando un sospechoso adicional, Christopher R. Metsos, que parece haberse escapado.


Nueve de los 10 detenidos también fueron imputados por “lavado de dinero”.


La semana pasada, un documento publicado con financiamiento de una agencia estadounidense, National Endowment for Democracy (NED), reveló entre 40 a 50 millones de dólares en financiamiento a grupos políticos en Venezuela que se oponen al gobierno del Presidente Hugo Chávez. Según informes desclasificados desde el 2002, distintas agencias estadounidenses y europeas, como la USAID, NED, Freedom House, Departamento de Estado, Comisión Europea y otras, han financiado partidos y grupos políticos en Venezuela para “salir del gobierno de Chávez”, incluyendo un intento de golpe de Estado en abril 2002.


No obstante, cuando el gobierno venezolano ha acusado (y no arrestado) los grupos e individuos que reciben estos fondos, de ser “agentes extranjeros”, el gobierno estadounidense y las “defensoras” internacionales de derechos humanos lo acusan de ser “dictatorial”, “represor” y “violador” de los derechos básicos.


La semana pasada, el Presidente Evo Morales de Bolivia también acusó a la USAID de financiar actividades de desestabilización en su país, alertando a Washington que su agencia estatal podría ser expulsado del país andino.


En Cuba, Alan Gross, un empleado de una contratista de la USAID, Development Alternatives Inc (DAI), fue detenido en diciembre 2009 y acusado de espionaje y subversión. Traía equipos satelitales y de alta tecnología al país caribeño para ser entregados a grupos de la contrarrevolución.


En Venezuela, las agencias internacionales parecen estar involucradas en grandes redes de lavado de dinero, junto a sus “socios” venezolanos. Ingresan los millones de dólares en efectivo al país, sin fiscalizarlos, para evitar los controles sobre el cambio de moneda extranjera que existen en Venezuela para evitar actos ilícitos y fuga de capital.


Las leyes electorales en Venezuela prohiben el financiamiento externo a campañas políticas en el país. No obstante, Washington viola las mismas leyes que hace respetar en su propio territorio.

http://www।aporrea.org/autores/vicpelaez/

lunes, 28 de junio de 2010

¡HASTA SIEMPRE! LUIS VITALE

En la madrugada del 27 de junio, en Santiago de Chile

MUERE ACADÉMICO, ESCRITOR Y REVOLUCIONARIO CHILENO-ARGENTINO, LUIS VITALE



MPT-COMUNICACIONES MPT

En Santiago de Chile y durante la madrugada del domingo 27 de junio, falleció el legendario académico, escritor y hombre de izquierda, Luis Vitale, quien se encontraba afectado de una incurable dolencia desde hace algún tiempo.

Revolucionario, académico universitario, tanguero impenitente, nacido en Argentina y chileno por elección, sus innumerables obras publicadas abordan temáticas asociadas a la historia social comparada de los pueblos de América Latina; la interpretación marxista de la historia de Chile; la teoría de la historia; los pueblos originarios; el protagonismo social de la mujer; el deterioro ambiental; vida cotidiana; movimientos estudiantiles; teoría política, etc.

Luis Vitale, que amó la vida y la ofreció a los humillados y ofendidos del mundo, fue académico titular de la Universidad de Chile, Universidad de Concepción, Universidad Técnica del Estado, Universidad Gôete de Frankfurt, Universidad Central de Venezuela, Universidad Nacional de Bogotá, Universidad Río Cuarto de Córdoba, Argentina, y fue Profesor Doctor Emérito de la Universidad de Groningen, en Hamburgo.

Entre 1952 y 1954 militó en el Partido Obrero Revolucionario -donde realizó sus aprendizajes primeros-; entre el 55 y 64 fue parte del POR chileno; del 64 al 70 integró las filas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); y del 71 al 73 estuvo en el Partido Socialista Revolucionario. Ya en el exilio se incorporó a diversas secciones europeas de la IV Internacional (74 -75); en Venezuela militó en el Topo Obrero (80 – 85); y junto a su retorno a Chile, entre el 93 y el 95, tomó partido por un nuevo movimiento revolucionario (93 -95).

Luis Vitale fue dirigente nacional de la Central Única de Trabajadores “de los buenos tiempos de Clotario Blest” (58 -62), y en la actualidad se definía como “marxista libertario” desde donde contribuyó, aun enfermo, con organizaciones que luchan por una alternativa al capitalismo neoliberal.

Los restos de Luis Vitale serán velados en la sede capitalina de la Sociedad de Escritores de Chile, Simpson 7, Providencia, desde las 13:00 hrs. del domingo 27 de junio.

Fono de contacto: 85368836
Andres Figueroa

jueves, 24 de junio de 2010

México: Carta de América del Valle, mientras solicita asilo político en la embajada de Venezuela

Quisiera equivocarme, pero todo apunta a que en los próximos días, los ministros atenderán a una decisión de Estado: dejar en la cárcel a algunos presos políticos de Atenco.
América del Valle | Para Kaos en la Red | 23-6-2010 a las 22:59
www.kaosenlared.net/noticia/carta-america-valle-mientras-solicita-asilo-politico-embajada-venezuel


Al pueblo de México:
A los pueblos de la orilla del agua, Atenco:
A mi madre, a mi padre y mis hermanos:

A todas las organizaciones y personas que luchan por la libertad y la justicia en nuestro país:

Han pasado cuatro años desde aquella bárbara agresión del gobierno federal y el gobierno del Estado de México contra nuestro pueblo digno y rebelde de San Salvador Atenco. Desde aquellas salvajes golpizas contra hombres, mujeres y niños; del allanamiento y destrozo de nuestros hogares; el asesinato de Alexis Benhumea y Javier Cortés; el encarcelamiento de más de 200 compañeros; la humillación y violación de decenas de nuestras compañeras durante su traslado al penal; la expulsión del país de amigas chilenas, alemanas y españolas que atestiguaron y sufrieron la represión. Todo, a manos de los cuerpos policiacos estatal, federal y municipal. Todo, ordenado, dirigido y supervisado personalmente desde un lugar situado a unos metros de los hechos, por el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Todo, impulsado por la presidencia de la República para cobrarnos la afrenta de haberle impedido arrebatarnos nuestras tierras para cerrar el negocio del sexenio: el de abrir un nuevo aeropuerto con un corredor comercial a todo lujo de varios kilómetros de largo.

Durante estos cuatro años hemos debido luchar y resistir en condiciones sumamente adversas, pero aún así hemos logrado liberar a la mayoría de los presos, han vuelto a su casa la mayoría de los perseguidos y lo más importante es que el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) está vivo y luchando incansablemente por la libertad de los presos que faltan, pero también atento a impedir el despojo de nuestras tierras.

Hoy estamos a escasos días del desenlace jurídico de la lucha por la libertad de nuestros presos. Hemos jugado la última carta legal que tenemos para lograrlo (el amparo definitivo), y la decisión está en manos de la última instancia legal a la que podemos recurrir en México: la Suprema corte de Justicia de la Nación (SCJN)

Quisiera equivocarme, pero todo apunta a que en los próximos días, los ministros atenderán a una decisión de Estado: dejar en la cárcel a algunos presos políticos de Atenco. Sacarán a unos cuantos, reducirán las condenas de otros, pero la realidad es que la injusticia prevalecerá. Una decisión con la que especulan tanto el PAN como el PRI; tanto Calderón, como Peña Nieto, padre y creador de toda esta barbarie. Habiendo una decisión de Estado de por medio (como ocurre también en el caso del SME), es muy difícil que la Corte no la acate. Son contados lo jueces dispuestos a desacatar una orden así girada desde el poder. Por temor o conveniencia, por presiones o por intereses. Basta hacer un breve recuento de su reciente actuar:

La SCJN ha dejado libre e impune a un gobernador que en cadena nacional fue evidenciado protegiendo a una red de grandes empresarios pederastas denunciados por Lydia Cacho, el góber precioso no fue ni siquiera molestado por la Corte.

Más de 20 muertos dejó la represión en contra de la APPO en 2006, las fotos de los sicarios de Ulises Ruiz disparando contra el pueblo de Oaxaca aparecieron en la portada de varios diarios de circulación nacional, cuando la SCJN revisó el caso no puso tras la rejas a ninguno de los sicarios y mucho menos ejecutó acción alguna contra el gobernador oaxaqueño.

Liberó, eso si, a paramilitares responsables de la masacre de Acteal, entre ellos, dos asesinos confesos.

En el caso de la guardería ABC, puso por encima la tradicional impunidad de los funcionarios que se enriquecen a costa de abaratar la calidad de los servicios que ofrecen, al profundo grito de justicia emanado del dolor por la muerte de 49 niños.

Ya una vez la Corte discutió el caso Atenco y decidió una aberración jurídica al referir que sí hubo violaciones a los derechos, pero que nadie era responsable de tales.

En nuestra patria no hay justicia. Me parece evidente que la Corte no puede sostener la aberración indefendible del “secuestro equiparado”, lo cual anularía las vergonzosas penas de hasta 112 años de cárcel para nuestros presos. Pero tienen la orden de buscar la maniobra “legal” para que algunos de nuestros compañeros aún no salgan libres, y todo indica que eso es lo que al final decidirán, más allá de la intención honorable de algunos de los jueces de poner fin de una vez por todas a esta profunda injusticia (nuestro reconocimiento a ellos). ¿De qué se trata? De ejercer un castigo ejemplar, descomunal contra los símbolos de la lucha social. Es una forma de advertir a los que se decidan a luchar, a qué se atienen si persisten en su intento. Saben que la situación es inestable. Tienen miedo, tratan de disuadir al pueblo de toda decisión de rebelarse, para atemorizarlo. Y por eso mismo es que creo que hay una decisión de Estado. La clase política requiere mantener la amenaza vigente, y por ahora no hay mejores candidatos para ello que los rebeldes, insumisos e incorruptibles campesinos del FPDT. Pero nosotros no lo aceptamos, queremos justicia, no más engaños de los mercaderes del derecho. No nos vamos a resignar, vamos a seguir luchando, porque en un país como el nuestro, donde se cierran las puertas de la justicia, la alternativa que nos queda es luchar y organizarnos para detener tanta impunidad.

Me encuentro ahora en esta embajada en México de la República Bolivariana de Venezuela, pidiendo asilo político después de cuatro años de incesante persecución política en mi contra, de no poder salir a la calle ni ver a mis seres queridos, de no poder volver a mi casa ni a mi pueblo. Cuatro años que han sido de amedrentamiento pero también de indoblegable resistencia. Tengo varias órdenes de aprehensión en mi contra, todos los amparos que he solicitado han sido rechazados por el poder judicial. Para mi, no hay más opciones, menos ahora que la Suprema Corte de Justicia de la Nación está a punto de cometer otra brutal injusticia.

Los cargos por los que a mi me persiguen, son los mismos y en los mismos hechos que los de mi papá. Y frente a esta decisión de Estado de dejarlo preso, me he visto orillada a tomar esta decisión, el asilo político, para continuar la lucha desde fuera, pero con más fuerza y en mejores condiciones. He logrado evitar ser encarcelada cuatro años, y por supuesto que si no han logrado apresarme, menos aún lograrán que me entregue por delitos que no cometí.

Es al pueblo de Venezuela y a su presidente, a quienes pido ayuda, porque he sido testigo de su alto espíritu de solidaridad hacia los pueblos que sufren injusticia. Muestra de ello son todos los programas que otorga el pueblo venezolano con médicos, profesores, petróleo barato, operaciones de la vista a cientos de miles de pobres en nuestra América, combatiendo al imperio yanqui y al capitalismo depredador con gran fortaleza y dignidad.

Me voy, pero no me rindo. Y desde aquí quiero agradecer al pueblo humilde que me ha protegido y resguardado todos estos años; no tengo con qué pagarles más que con mi lucha y mi fuerza.

Quiero que lo sepa mi pueblo, Atenco, a quien tanto amo y admiro por su valentía, con quien tengo muchos proyectos y espero regresar pronto para concretarlos, junto a mis compañeros. Quiero que lo sepa mi padre y mi madre y toda mi familia, también que lo sepan mis hermanos de lucha de todos los rincones de mi patria que es México:

Si sigo de pie es por todos ustedes, y aunque mañana esté lejos, cuéntenme entre las filas de los que resisten y luchan por un país mejor, por un México sin despotismo político, sin la corrupción, explotación y despojo que hemos sufrido por años, y que ya no estamos dispuestos a tolerar.

Y quiero que lo tengan siempre bien presente: ¡Venceremos! Ahora más que nunca, es momento de unirnos, de pelar juntos contra el enemigo común. Mineros de Cananea, de Pasta de Conchos, pueblo de La Parota y Copala, trabajadores del SME, maestros de la CNTE, estudiantes universitarios, padres de la guardería ABC, de los muertos y las muertas de Ciudad Juárez, familiares de los miles de inocentes asesinados por esta llamada “guerra” contra el narcotráfico, pueblo pobre y trabajador, sin prestaciones, ni buenos salarios, sobreexplotados y humillados, a ustedes me dirijo con todo mi respeto, tenemos que estar juntos, tenemos que acabar de una vez con tanto despojo y represión, tanto de Felipe Calderón, como de quien aspira a ser su sucesor, Enrique Peña Nieto.

Que también lo escuche fuerte y claro el Estado. No pudieron con Atenco y no podrán conmigo. Sigo y seguiré de pie, resistiendo, porque la saña de los de arriba jamás podrá marchitar la rebeldía sembrada y regada por años en la tierra de nuestra nación. Ni sus jueces ni sus medios mentirosos, ni su cárcel ni su persecución, ¡nada detendrá nuestro camino a la justicia y la libertad! En la trinchera que nos toque estar, estaremos con la frente y nuestro puño en alto.

Ni la embajada de la República Bolivariana de Venezuela, ni el Presidente Chávez, ni por supuesto los millones de venezolanos y venezolanas, tienen nada que ver con lo que afirmo. Ellos tienen su lucha propia, la cual admiro y siento como propia, pero nada han tenido que ver con mi decisión de entrar a esta embajada y pedir asilo, lo cual ha sido decisión mía, exclusivamente.

No estoy dispuesta a permanecer más tiempo escondida, acosada, maniatada. Ya son más de cuatro años así, y la situación no tiene visos de cambiar. Mi única alternativa para recuperar la libertad por ahora es acgerme al asilo político por parte de un gobierno realmente democrático y del pueblo; de una pueblo solidario con la rebeldía de sus hermanos de otras tierras. Quiero mi libertad para seguir luchando, para seguir estudiando, para seguir viviendo. Por eso he decidido pedirle al pueblo de Venezuela, a su presidente, Comandante Hugo Chávez, que me acogan en su territorio mientras logro recuperar mi derecho a seguir luchando en im propio país.

Que el mundo entero voltee a mirar lo que sucede en México. Que observe atentamente lo que está por ocurrir en estos días: que la mayor instancia de justicia de nuestro país, es incapaz de plantar cara ante una decisión de Estado, aún cuando éste cometa la más burda y lascerante de las injusticias.

América de Valle Ramírez
Perseguida Política del FPDT

lunes, 14 de junio de 2010

Chile El regreso de los chicago-boys

(Franck Gaudichaud)

VIENTO SUR Número 110/Mayo 2010 २३
(http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VS110_Chile_Gaudichaud.pdf)


El jueves 11 de marzo, el millonario Sebastián Piñera sucedió oficialmente a la presidenta socialista Michelle Bachelet. Elegido jefe de Estado en enero, el dirigente de Renovación Nacional (RN) conquista la primera magistratura en nombre de la coalición Alianza por el Cambio (que reagrupa a neoliberales y ultraconservadores). Es un giro histórico y político: el último presidente de derechas había sido Jorge Alessandri en... 1958. Refiriéndose a la transición democrática que puso fin a la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1989), algunos analistas no dudan en hablar de una “segunda transición”.

Tras diecisiete años de un terrorismo de Estado contrarrevolucionario que puso fin a la experiencia de la Unidad Popular de Salvador Allende –y a dos decenios de una democracia bajo tutela establecida en una “transición pactada”, conducida por la Concertación de los Partidos por la Democracia, coalición entre el Partido Socialista (PS) y el Partido Demócrata Cristiano (DC)–, el pueblo chileno conocería en adelante las alegrías de la alternancia .../1. Frente al apagado ex-presidente Eduardo Frei (DC), el mediático Piñera –“Berlusconi chileno” con un bronceado permanente y dientes resplandecientes– ha prometido maravillas a golpe de ingeniería de marketing y televisual: crecimiento sostenido del 6% destinado a hacer olvidar la crisis capitalista internacional, creación de un millón de empleos, combate contra la pobreza... todo ello acompañado de un fuerte discurso en materia de “seguridad ciudadana” y el “fin de la delincuencia” (al menos de la de las clases populares; es seguro que los de “cuellos blancos” no se alarmarán...).

Una derrota que viene de lejos

La derrota es amarga para la Concertación que creía poder jugar aún la lógica del “voto útil” frente a los fantasmas de una derecha marcada a fuego por su apoyo a la dictadura. Pero Piñera, afirmándose como “humanista”, ha sabido recordar que había votado No a Pinochet en 1988, sin por ello poder distanciarse de su pasado de nuevo rico salido del régimen militar, ni de su alianza con la Unión Democrática Independiente (UDI), derecha reaccionaria “pinochetista” (cercana al Opus Dei y primera fuerza del Congreso). Los diputados del centro-izquierda esperaban que la imponente popularidad de la presidenta Bachelet y sus recientes reformas a favor de los más pobres podrían hacer olvidar el pasivo de decenios de social-liberalismo:
justicia para las víctimas de la dictadura “en la medida de lo posible”, permanencia de la ley de amnistía de 1978 y la muerte de Pinochet sin haber sido juzgado; “economía social de mercado” en la que lo social sirve para hacer aceptar un proyecto macro-económico fundamentalmente al servicio del gran capital; ausencia de voluntad política para poner definitivamente fin a la Constitución autoritaria de 1980; acuerdos múltiples con la derecha en el Parlamento; política medioambiental desastrosa sometida a los designios de las transnacionales; represión no desmentida de las reivindicaciones históricas del pueblo mapuche y autismo frente a las reivindicaciones estudiantiles y salariales...

A este ritmo, ¿cómo extrañarse de que haya cada vez más ciudadanos que se alejen de las urnas y de los grandes partidos institucionales (el 31% de los chilenos en edad de votar, es decir 3,8 millones de personas, ni siquiera están inscritos en los registros electorales) y que quienes se desplazan para poner una papeleta de voto en la urna hayan elegido mayoritariamente “el original” (un patrón millonario ambicioso) más que “la copia” (un senador DC cuya presidencia no ha dejado buenos recuerdos a las clases populares y a los organismos de defensa de los derechos humanos)? Frei ha intentado agitar un trapo rojo entre las dos vueltas: “Durante la campaña, nuestros adversarios han dicho siempre que la Concertación está agotada por haber gobernado ya durante 20 años. Pero ellos mismos han estado en el poder durante 17 años y Chile ha ido mucho mejor con la Concertación que durante sus años (de dictadura, se entiende)”. Esto no ha bastado, como tampoco el apoyo recibido del Partido Comunista y de su coalición, Juntos Podemos.

El último día de Bachelet. ¿Privatizar el litoral del Mar Austral?

Y si fuera preciso intentar explicar por qué la Concertación es odiada por toda una parte del movimiento social y criticada por numerosos militantes de izquierdas (incluso del Partido Socialista); si hubiera que intentar mostrar qué representa el social-liberalismo en Chile, se podría ir al último día de la presidencia de Bachelet.
Ese 10 de marzo de 2010, se ha rubricado la reforma de la Ley general de pesca y de agricultura con la aprobación del último ejecutivo de la Concertación. ¿El objetivo? Sencillamente, acudir en ayuda de las transnacionales del salmón de piscifactoría
que han invadido las costas del sur del país desde hace años y que ahora tienen graves dificultades. Crisis sanitaria en primer lugar, consecuencia de un modo de producción aberrante que ha devastado una parte del litoral a golpe de colorantes, hormonas, antibióticos, sobrepesca (¡para alimentar a los salmones!).
Crisis económica después. Cuando se suponía que esta industria iba a ser uno de los motores de la economía, ha sido desarrollada sobre la base de una rentabilidad a cualquier precio, basada en una exportación masiva a los cuatro rincones del
planeta (Japón, Estados Unidos, Unión Europea). El desarrollo exponencial de un virus (virus ISA) ha afectado a toda la cadena, y ese modelo de crianza intensiva enteramente dependiente del mercado mundial se ha agotado violentamente.

Esta “agonía del salmón” ha provocado una caída de la producción de más del 30% entre 2007 y 2008 y el despido de miles de trabajadores (más de 15.000). Durante veinte años, gracias a las ventajosas condiciones ofrecidas, los capitales han afluido de todas partes, comenzando por la transnacional holandesa Nutreco (la mayor productora mundial) pero también empresas noruegas, japonesas, canadienses y españolas. La patronal chilena no se quedó atrás, puesto que tiene el 55% del ramo. Aunque esto no guste a los ecologistas y a los pescadores artesanales (cuya vida ha sido arruinada), Chile se ha convertido en el segundo productor del planeta, con más de 650.000 toneladas de salmón en 2007, el 4º puesto de la exportación nacional en valor.
Rápidamente ha hecho aparición un verdadero lobby del salmón en el seno de las instituciones y de la sociedad civil. Así, mientras el sector reconocía ya una deuda de dos mil millones de dólares, la proposición del gobierno Bachelet ha sido garantizar el desbloqueo de un fondo público de 450 millones de dólares. Ante la desconfianza de los bancos, el proyecto de ley prevé también una modificación de las reglas de producción, un mejor confinamiento de los peces, una rotación regular de los lugares de cultivo y... la concesión de miles de hectáreas de mar y de tierra firme ¡ofrecida como garantía hipotecaria ante los bancos! Como recordaban los responsables de la campaña “Salvemos el mar chileno”, “Jamás en la historia ningún país había permitido hipotecar el mar. No es sólo un escándalo, es también la renuncia de nuestro país a la soberanía sobre su territorio” . En lugar de seguir tras la huella de Allende, que había expropiado a las grandes compañías de cobre (“el salario de Chile”), el gobierno de Bachelet se habrá mostrado mucho menos glorioso a ojos de la historia...

Los primeros días de Piñera. El regreso de los chicago boys

“Se van los capataces y vuelve el patrón”... Éste es el sentimiento de una parte de los ciudadanos tras las elecciones. En efecto, la mayor parte del personal político de la Concertación no había salido de los medios de negocios, aunque sus miembros
dirigentes se hayan acercado rápidamente a ellos gracias al contacto con el poder. Por otra parte, ¿el presidente socialista Ricardo Lagos no había sido proclamado, al final de su mandato, como uno de los mejores políticos del siglo XX por el sindicalismo patronal chileno? Sin embargo, la llegada de Piñera representa el fin de una mediación política: en adelante, es un capitalista sin complejos el que tiene las riendas del país. Ciertamente, lo que algunos sociólogos llaman la democracia “de los compromisos” o también “del consenso” va a proseguir, con sus diversos acuerdos entre derecha e izquierda, mientras la Alianza por el Cambio no posea mayoría absoluta en el parlamento.

A pesar de ello, este gran patrón cuenta con gobernar para los suyos. A la cabeza de una fortuna de más de un millardo de dólares y situado en el puesto 701 de la clasificación Forbes de las personas más ricas del mundo, su grupo está presente en la televisión (Chilevisión), la banca, la salud, la gran distribución, la energía, el transporte aéreo (Lan Chile) e incluso el fútbol con un club muy popular (Colo Colo). Gran admirador del presidente francés Sarkozy, Piñera pretende administrar el Estado como gestiona sus empresas, cuya cotización en bolsa ha conocido una subida notable desde el anuncio de su elección. Si se observa quienes son los actuales ministros, es interesante notar que el nuevo presidente ha elegido mimar ante todo a las élites económicas más que a la derecha política. Pablo Longueira, fundador de la UDI, se ha enfadado por ello, lo que podría augurar tensiones entre neoliberales y ultraconservadores en un futuro cercano. En efecto, ¡el nuevo gabinete ministerial se parece en algunos aspectos a un verdadero consejo de administración del país! El presidente había insistido mucho en su voluntad de formar un “gobierno de los mejores”... 13 de los 22 ministros no son militantes. Esto no quiere decir que no tengan convicciones políticas, sino al menos que no han hecho de ello su profesión. En fin, el político más aguerrido es probablemente Jaime Ravinet, antiguo de la Concertación (DC) que se convierte en ministro de Defensa de la derecha.

Si no son políticos profesionales, ¿de dónde provienen pues los nuevos ministros?

Principalmente del sector privado y del mundo universitario. Si este gobierno no encarna la “transversalidad” anunciada, en el sentido de la representación de diferentes sensibilidades políticas, está por el contrario generosamente “equilibrado” desde el punto de vista de la representación de los grupos y familias que tienen peso en la economía chilena. Alfredo Moreno, miembro del directorio de Falabella (gran distribución) y de Penta (banca), se convierte así en ministro de Asuntos Exteriores. Su experiencia en materia de diplomacia está basada sobre todo en su papel en la expansión internacional
de su empresa, particularmente hacia Perú. Laurence Goldborne, antiguo director general de un competidor directo en la gran distribución (Cencosud), obtiene el ministerio de Minas, sector clave en el país primer productor mundial de cobre. Magdalena Matte, de una prestigiosa familia conocida por su oposición al gobierno de Allende, ocupará la cartera de la Vivienda. En el Sernam (Servicio Nacional de la Mujer), estará Carolina Schmidt, calificada en el pasado por una revista del mundo de los negocios como “primera dama de los Luksic”, familia que aparece en el 76º lugar de la lista Forbes. Los demás responsables de carteras son universitarios (seis de ellos son titulares de un doctorado). Dieciséis miembros del gobierno han estudiado en las aulas de la muy conservadora Universidad Católica y una mayoría exhibe orgullosamente diplomas de universidades estadounidenses, particularmente de Harvard y de Chicago. Se asiste a una especie de vuelta de una nueva generación de chicago boys, dispuesta a perfeccionar el modelo comenzado en la dictadura por sus predecesores, alimentado en los años 1970 con el biberón de los economistas Milton Friedman y Arnold Harberger, pioneros del neoliberalismo. El mejor representante de los ideólogos de combate es sin duda alguna Juan Andrés Fontaine, nombrado ministro de Economía. Director del Centro de Estudios Políticos (CEP), uno de los principales centros de ideas de la derecha liberal, Fontaine está ligado al grupo Matte y es
miembro de la dirección de varias grandes empresas. Este gobierno está así formado por una mayoría de hombres, sin casi ninguna experiencia política pero que representan de maravilla la dimensión de clase que se proponen defender.

Estrategia del choque neoliberal contra reconstrucción democrática y solidaria

¡Se podría creer que los propios dioses se estremecen de cólera! Piñera ha debido asumir sus primeros momentos de gobierno en un país parcialmente destruido y una población consternada por un seísmo (y después, un tsunami) de una magnitud excepcional. La derecha no ha podido festejar demasiado abiertamente su victoria.
Como subrayaba la periodista Claire Martin: “Ni cotillones ni celebraciones. La toma del poder de Sebastián Piñera será este jueves 11 de marzo de una sobriedad ejemplar”. La tragedia que ha hecho más de 800 muertos y aterrorizado a los habitantes de la región del Maule y Bío-Bío ha cambiado de arriba a abajo la agenda del presidente que ha llamado a “secarse las lágrimas” y a ponerse a trabajar.
En primer lugar, el ejecutivo ha hecho todo lo posible para poner sordina a la completa ineficiencia de la ONEMI, organismo ligado al ministerio del Interior y a la Marina que está encargado de organizar las evacuaciones en caso de peligro de tsunami. Sin embargo, las familias de los centenares de desaparecidos y ahogados denuncian el escándalo de la incompetencia de la administración y la arrogancia del almirante Edmundo González que es su responsable. Según ciertas estimaciones, no menos de treinta mil millones de dólares deberán ser invertidos durante los próximos años para reconstruir las infraestructuras y la
derecha podría aprovecharse de ello para avanzar una lógica de “estrategia de choque”. Tanto más cuanto que tiene experiencia en la materia. Naomi Klein ha recordado hasta qué punto en los momentos de gran vulnerabilidad, de desorganización como consecuencia de catástrofes naturales o de golpes de Estado, las personas y las sociedades pueden ser más fácilmente sometidos a terapias de choque económico o formas crecientes de autoritarismo /16. Desplegando más de 10.000 militares en el sur del país, y declarando el estado de sitio en ciertas regiones en nombre de la lucha contra los “saqueos”, con gran apoyo de reportajes televisivos, la señal es clara. La prioridad fue una intervención dura de “seguridad ciudadana” en defensa de la gran propiedad privada, particularmente la de las cadenas de distribución (como Líder, que pertenece a Wall-Mart), mientras en numerosas zonas afectadas, a menudo muy pobres, no se desarrollaba ninguna acción pública de emergencia y los servicios básicos (como el agua potable o la electricidad) seguían sin restablecerse. El caos, una asistencia defectuosa, producto
del modelo semi-público chileno, las carencias de reavituallamiento y la especulación de ciertos comerciantes poco escrupulosos no podían dejar de favorecer las reacciones de angustia, o incluso de violencia. Pero ciertas escenas de pillaje o de compra compulsiva, incluso en el gran Santiago (sin embargo poco afectado por el seísmo), han mostrado también ciertos comportamientos colectivos marcados por el “cada cual para sí” de una sociedad rota y deprimida, cuyo abono está compuesto por una mezcla tóxica de valores ultraindividualistas, de llamamientos al consumo permanente (pero a crédito) combinados con una brutal fractura social y un pasado autoritario, siempre presente en filigrana. Sin duda alguna, será preciso en los meses que vienen tomar más tiempo para descifrar lo que ha ocurrido durante estas jornadas, pero no es exagerado afirmar que, una vez más, el mito del “jaguar” de América del Sur, el del país rico y “desarrollado”, ha sido desnudado en todas sus inmensas contradicciones: Chile sigue siendo uno de los diez países con más desigualdades del planeta.

En este contexto, Piñera se apresta a aplicar una política de “capitalismo del desastre”, según la expresión de Naomi Klein, en la que los discursos de “unión nacional” están al servicio de una perspectiva de reconstrucción que se hará en beneficio de la burguesía. Ya han comenzado las grandes maniobras. En el seno del círculo próximo al poder se encuentran varios personajes clave de las empresas de construcción del país. Algunos de ellos llevaron a cabo en el pasado iniciativas inmobiliarias importantes con el grupo del actual presidente, como el intendente (gobernador) de la región Maule (una de las más afectadas por la catástrofe), el ministro de Economía y el gobernador de Santiago. Por otra parte, Fernando Echeverría ha pasado directamente de la Cámara chilena de la construcción (sindicato patronal) ¡al gobierno de la región metropolitana! Para los especuladores inmobiliarios más conocidos (entre ellos el amigo de infancia de Piñera, Carlos Alberto Délano) los próximos años se anuncian jugosos a más no poder, incluso si por “mala suerte” su responsabilidad penal está actualmente comprometida debido a la mala calidad de los edificios construidos (que han resistido mal al terremoto). Por todas partes florecen proyectos y se agudizan los
apetitos, como en el histórico barrio Brasil de Santiago. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) está por su parte en manos del lobby de la Asociación de concesionarios de obras y de infraestructuras públicas (COPSA). “Queremos hablar un poco con el nuevo ministro y con el presidente Piñera para que todas sus carreteras, pero también sus escuelas, hospitales, prisiones y edificios públicos que se han hundido, sea transformados en concesiones” ha declarado el dirigente de la COPSA (y primo de Piñera). A lo que respondía al día siguiente el ministro del MOP: “El proceso de concesiones ha ayudado al desarrollo del país y
creo que podría ayudar en adelante a la reconstrucción”.
En un Chile en el que prácticamente todos los campos sociales están ya dominados por el sector privado y las lógicas de rentabilidad inmediatas, estas declaraciones marean.

Reconstruir las alternativas

Frente a este escenario de lo peor, en el que la catástrofe geofísica retroalimenta el terremoto político, apuntan varios destellos de esperanza. Ciertamente, el movimiento obrero, la Central Unitaria de los Trabajadores, la izquierda radical, las asociaciones de barrio no son más que la sombra de lo que eran antes del golpe de estado de 1973. Sin embargo, desde el comienzo de los años 2000, la “resaca” de la transición pactada parece alejarse y una nueva generación de militantes se moviliza y renueva los repertorios de la acción colectiva, en relación con la experiencia de los más veteranos. Múltiples iniciativas de solidaridad activa
recorren el país, bien lejos del show televisado de la "Teletón", patrocinado por las mismas empresas que piensan enriquecerse gracias al seísmo. Sindicatos, colectivos de estudiantes, asociaciones de mujeres o indígenas, militantes de izquierdas intentan, a contra corriente, mostrar que la noción de solidaridad es aún posible frente a la morgue del “todo mercado”. Como declara Carlos Gajardo, dirigente social de la comuna de La Florida (Santiago), Cuando se habla de reconstrucción es el momento de la reflexión. ¿Queremos reconstruir un país en el que predominan las decisiones de algunos, el empleo precario, el clientelismo, la corrupción? ¿O bien hacer lo que corresponde a un pueblo digno: exigir la reconstrucción del país sobre las bases de la solidaridad, la justicia social y la soberanía nacional? .

La alternativa se plantea efectivamente en estos términos: choque neoliberal por arriba o reconstrucción solidaria por abajo. Sin embargo, para que la vuelta estruendosa de la derecha no sea más que un mal recuerdo y que no anuncie un regreso de mayor amplitud del “bastón” más amplia en el plano regional, este gobierno y sus aliados deberán ser combatidos en su terreno: el de la lucha de clases.

Será preciso así plantear la cuestión de la reconstrucción política de una izquierda popular y combativa: una “política del oprimido” (según la bella fórmula de Daniel Bensaïd), que no renuncie a su independencia ante la Concertación y que sepa romper la fatalidad de la fragmentación proponiendo alternativas concretas. No hay duda de que un gobierno progresista habría podido poner en marcha un proyecto diferente de reconstrucción, financiado particularmente por una tasa inmediata (royalty) sobre las empresas mineras transnacionales, que explotan las múltiples concesiones sin dejar prácticamente nada para el país. Una fiscalidad, incluso muy moderada, aportaría como poco la cifra de 2,5 mil millones de dólares anuales. Más en general, debería decidirse, como medida de urgencia social y nacional, una verdadera renacionalización del cobre y de los servicios básicos (agua, electricidad, comunicación, transportes...) bajo el control de los trabajadores. Una nueva organización de sanidad pública financiada con impuestos sobre las rentas de las transnacionales, de las clases acomodadas y apoyada en la movilización del movimiento social y sindical. Esta dinámica bastaría para iniciar una reconstrucción gestionada por medio de un organismo público ad hoc, bajo control de las poblaciones afectadas y favoreciendo las múltiples iniciativas de autoorganización que ha surgido aquí y allá. En estas condiciones, la dura prueba que está atravesando el pueblo chileno sería una oportunidad de refundación democrática y, para las izquierdas sociales y políticas, la ocasión de retomar el camino de las y los trabajadores de los cordones industriales cuando clamaban durante la Unidad Popular: “¡Crear, crear, poder popular!”.