viernes, 9 de agosto de 2013

El cambio climático es el más rápido desde el tiempo de los dinosaurios. Solo las movilizaciones populares a escala mundial podrán detener la destrucción de la humanidad a manos del delirio criminal del capitalismo


Según la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. habrá ciudades sumergidas

Más de 1.700 ciudades de EE.UU., incluidas Boston, Nueva York y Miami, quedarían parcialmente por debajo de la línea de la marea alta a finales de este siglo.

La Prospección Antártica Británica, advirtió que el deshielo en la Antártida causado por el cambio climático borraría de la faz de la Tierra toda Holanda, Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires.


El primer pueblo norteamericano que desaparece a causa del cambio climático

Kivalina, un pueblo mayoritariamente de esquimales, pero con todas las características del mundo moderno, era hasta hace apenas horas un verdadero desconocido del pueblo norteamericano: sin embargo sus 400 habitantes han pasado a un papel protagónico al conocerse que se trata del primer pueblo que desaparecerá bajos las aguas del Mar de Bering, en unos diez años, como consecuencia de los efectos del cambio climático.

 2013  La República uy




Kivalina, que apenas sí figura en los más detallados mapas de Alaska y es desconocido para las cartas geográficas de Estados Unidos, tiene no obstante uno de los niveles de vida más altos del país y una condición envidiable: sus pobladores autóctonos de la región mantienen buena parte de sus costumbres ancestrales, pero también disfrutan del confort y las ventajas del mundo moderno en su recóndito territorio helado.

Sin embargo Kivalina, asentada en una pequeña península sobre las arenas de las playas del mar de Bering ha sido condenada por los científicos para desaparecer antes de 2020: sus habitantes podrían entrar en la historia como los primeros refugiados estadounidenses del cambio climático, según publica la cadena BBC.

Otros once pueblos en Alaska en peligro de alta escala

El cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense, construyó un muro defensivo a lo largo de las playas en 2008: hace poco un temporal arrasó las defensas y el pueblo debió ser evacuado de emergencia. Los ingenieros están seguros que para 2025 la península será inhabitable.

El problema es que el pueblo no es el único con ese destino: al menos otros tres asentamientos esquimales de menor tamaño están en el mismo peligro inminente en tanto ocho de más envergadura también corren riesgo en el futuro inmediato.

Además del problema social que implica, los televidentes norteamericanos están preocupados también por sus bolsillos: el Estado calcula que el traslado de cada pueblo en peligro costará al menos US$500 millones, en tanto los habitantes exigen por su derecho a tener carreteras, casas y escuela como hasta ahora.

“El gobierno de Estados Unidos nos ha impuesto este estilo de vida occidental, nos ha dado sus cargas y ahora espera que recojamos nuestras cosas y nos mudemos. ¿Qué clase de gobierno hace eso?” se pregunta Collen Swan, líder del consejo de Kivalina.

El cambio climático es el más rápido desde el tiempo de los dinosaurios

Es el proceso más acelerado que ha registrado el planeta desde la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años.

 El País es Madrid AGO 2013 


Una familia de osos polares atrapada en un iceberg por el deshielo. / Dennis Bromage / Barcroft Media /Cordon Press

El cambio climático no es una novedad en la historia del planeta, pero el calentamiento actual, provocado por la actividad de la especie humana —y esto sí que es insólito—, es al menos diez veces más rápido que los producidos, por causas naturales, en los últimos 65 millones de años, es decir, desde la extinción de los dinosaurios. Alertan al respecto los científicos que han aunado el conocimiento actual sobre el cambio climático en un informe especial de la revista Science. Y puntualizan que el aumento de las temperaturas de unos cinco grados centígrados que se registró al finalizar la última Edad de Hielo en la Tierra es aproximadamente el mismo que puede producirse a finales de este siglo, respecto a la media de 1986-2005. En ese momento, las olas de calor extremo en verano o las lluvias torrenciales serán la norma cada año y no la excepción.

“Sabemos que en los cambios del pasado los ecosistemas respondieron a cambios de temperatura de unos pocos grados a lo largo de miles de años, pero la trayectoria climática sin precedentes en la que estamos ahora conlleva un cambio en décadas, lo que significa órdenes de magnitud más rápidas”, ha explicado Noah Suresh Diffenbaugh, uno de los autores de la investigación. “Estamos ya viendo que algunas especies afrontan el reto del ritmo acelerado de cambio”, añade.

Hace 20.000 años, al final de la Edad de Hielo, la Tierra experimentó un aumento de temperatura de unos cinco grados centígrados. A medida que se retiraba hacia latitudes más altas la capa helada que cubría gran parte de Norteamérica, las plantas y los animales recolonizaron las tierras que iban liberándose, explican los científicos de la Institución Carnegie y de la Universidad de Stanford autores del nuevo informe.

Hace 55 millones de años, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era comparable a la actual, según muestran los estudios de paleoclima. En aquel tiempo, el Ártico no tenía hielo en verano (fenómeno que, según los climatólogos, se dará de nuevo dentro de unos años) y en las tierras cercanas hacía suficiente calor como para que vivieran allí palmeras y caimanes.

Los modelos que elaboran los científicos para describir la evolución del clima futuro indican que, si las emisiones de CO2 no se controlan, las temperaturas en Norteamérica, Europa y Asia Oriental habrán subido de dos a cuatro grados entre 2046 y 2065, y cinco o seis grados por encima de la media actual a finales de siglo. Esos modelos climáticos permiten analizar la respuesta física de la atmósfera y de los océanos a los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero. “Con un escenario de futuro de altas emisiones, el mayor cambio climático se registra en las latitudes altas del hemisferio norte, pero todos los territorios del planeta se calientan dramáticamente”, señala Chris Field, director del Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie.

Los científicos analizan en su informe los efectos de estas alteraciones sobre los ecosistemas y advierten que muchas especies tuvieron en el pasado que adaptarse o migrar, ante la presión del calentamiento, para evitar la extinción. Pero la situación puede no ser ahora la misma: “Hay dos diferencias clave para los ecosistemas, en las próximas décadas, en comparación con el pasado geológico”, señala Diffenbaugh en un comunicado de Stanford. “Una es la rapidez del moderno cambio climático y la otra es que actualmente hay múltiples presiones humanas que no están presentes hace 55 millones de años, como la urbanización y la contaminación de las aguas”. Los científicos han calculado la velocidad de desplazamiento que necesitarían las especies para alcanzar zonas con temperatura adecuada: en gran parte del planeta tendrían que migrar al menos un kilómetro al año hacia los polos o hacia las zonas altas de las montañas.

El informe de Science señala que es posible atenuar los efectos del cambio climático si se ralentiza y se reduce su magnitud controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que lo provocan. “Pero hay una inercia”, recuerda Diffenbaugh. “Si cada nueva planta de energía o fábrica en el mundo produjera cero emisiones, todavía presenciaríamos el impacto [del calentamiento global] debido a las infraestructuras existentes y a los gases ya emitidos”.

Los científicos recuerdan que hay incertidumbres en las proyecciones climáticas ante el futuro, como el efecto de las nubes o el ciclo del carbono, pero afirman que la mayor incertidumbre reside en el nivel que alcanzarán de las emisiones de la actividad humana.




Según la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. habrá ciudades sumergidas




















Publicado Agosto 2013 Escrito por Colaboradores - Clarín

Más de 1.700 ciudades de EE.UU., incluidas Boston, Nueva York y Miami, quedarían parcialmente por debajo de la línea de la marea alta a finales de este siglo, según un nuevo estudio sobre el cambio climático. Según un análisis publicado en las 'Actas de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.' esta tendencia se debe a los gases de efecto invernadero ya acumulados en la atmósfera, y unas 80 ciudades podrían quedar bajo las aguas incluso mucho antes, ya en la próxima década. "Incluso si mañana mismo pudiéramos detener las emisiones globales, Fort Lauderdale, Miami Gardens, Hoboken y Nueva Jersey quedarán bajo el nivel del mar", dijo el autor principal del estudio, Benjamin Strauss, de la organización Climate Central, subrayando que reducir drásticamente las emisiones detendría la subida del nivel del mar solo lo suficiente para salvar unas 1.000 ciudades. No es la primera vez que un estudio advierte que el calentamiento global puede inundar o incluso hacer desaparecer ciudades enteras. Así, el mes pasado, la Prospección Antártica Británica, advirtió que el deshielo en la Antártida causado por el cambio climático borraría de la faz de la Tierra toda Holanda, Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires. RT