martes 29 de diciembre de 2009

PUNTO DE VISTA


La segunda vuelta y el partido transversal

La Concertación no ha querido o no ha podido entender que en nuestro país soplan vientos de cambios, que si bien es cierto que no son de cambios revolucionarios, de todas maneras son de cambios aunque sean aparentes. No es tampoco todo el pueblo chileno que está por el cambio, pero es una fracción lo suficientemente importante, como para cargar la balanza de la segunda vuelta a favor de uno u otro candidato. Sin embargo, no se observa en el comando de Frei una verdadera política de captar ese voto por el cambio.

El nuevo comando de Frei, en vez de dirigirse directamente a ese electorado, con algunos compromisos concretos de gobierno, que hagan creíbles una voluntad de cambios del candidato de la Concertación, prefiere buscar el apoyo directo del PC y del comando de Arrate, con 12 propuestas programáticas que adolecen del grave error de no contener compromisos concretos de cambio, puesto que los verbos rectores de esas propuestas son, “constatamos” que existen tales problemas, y por ello “se hace necesario” o “hay que” hacer tal cosa, pero no dice “lo haremos”. Es decir, palabras de buena crianza, pero no se manifiesta un compromiso por el cambio. Es un grave error, porque no se trataba de ganar a los convencidos que de todas maneras votarían contra la derecha o por el mal menor, con o sin promesas del candidato de la Concertación, pero ahora son muy numerosos los electores que ese discurso no lo escuchan. Las 12 propuestas hechas al PC y el comando de Arrate, no cumplen con el objetivo de captar la adhesión del numeroso y amplio espectro de los electores que votaron por Marco, sobretodo si la misma noche del 13 de diciembre él los dejó en libertad de acción.

La primera propuesta dice CONSTATAMOS que las fuerzas de centro y de izquierda, han planteado la necesidad de una nueva Constitución para Chile. Por ello ASPIRAMOS a que la nueva constitución tenga los siguientes contenidos democráticos, los que se enumeran, pero no hay ningún compromiso para cambiarla, como sería por ejemplo, el Presidente Frei, mediante un decreto llamará a un plebiscito para cambiar la Constitución o para llamar a una Asamblea Constituyente. El primer y más importante compromiso termina en simples buenos deseos.

La segunda propuesta es lo único concreto, mantener Codelco 100% en manos del Estado, lo que ya estaba en el programa de Frei, pero no dice una sola palabra sobre las mineras extranjeras que producen el 70 % del cobre chileno y casi no pagan impuestos en Chile. Además, para los que tenemos un poco de conocimiento sobre el tema, es difícil creer que Frei mantendrá Codelco 100% estatal, ya que en su gobierno inició la privatización por partes de Codelco, ya que en 1994 vendió el yacimiento El Abra, posteriormente privatizó el puerto de Ventanas, la termoeléctrica Tocopilla, y entregó gratuitamente a empresas extranjeras más de 300 mil hectáreas de pertenencias mineras de Codelco. Esta vez tendríamos que creer que Frei cumplirá el compromiso de mantener Codelco 100% estatal, y tendríamos que olvidar que en su programa de 1993, decía en forma muy explícita, “los puertos no serán privatizados”, pero una vez en la presidencia los privatizó.

La tercera propuesta dice: “Coincidimos en que la educación municipalizada en su estado actual no da para más”, pero no hay ningún compromiso por desmunicipalizar la educación como lo establecía el programa de Arrate, “Concordamos en la necesidad de establecer un nuevo trato con las instituciones de educación superior estatales”, pero tampoco existe un compromiso por establecer la educación técnica y universitaria gratuita en las universidades del Estado. Es decir “hay que”, pero quien y como se va a hacer, nada.

La cuarta propuesta dice: “Concordamos en la necesidad y asumimos el compromiso de apoyar sostenidamente el incremento en los recursos de salud”, pero nada nos asegura que el prometido aumento de esos recursos irán al sistema público de salud, puesto que, a través del Auge, igualmente ese incremento puede ir a parar a las clínicas privadas, como ha sido la tónica estos últimos años. Tampoco se retoman las proposiciones de los trabajadores de la salud pública y municipalizada para mejorar la atención de salud.

El quinto compromiso dice: “Es necesario fortalecer la negociación colectiva, la sindicalización y el cumplimiento efectivo de la Ley de Subcontratación”, pero no se dice vamos a modificar el Código del Trabajo, de manera a restablecer el derecho a huelga, bajar la semana de trabajo a 40 hrs. y los trabajadores subcontratados, por igual trabajo, tendrán el mismo salario que los trabajadores de planta, compromisos que la Concertación puede asumir sin problemas porque ahora tiene mayoría absoluta en el Senado.

Todas las demás propuestas tienen el mismo carácter. Predominan los “hay que” o “se hace necesario”, pero no se dice HAREMOS TAL COSA. Y ese es un error porque no se va a ganar al electorado que quiere cambios, sino se usa un lenguaje más directo. Por ejemplo, tenía que haber un compromiso decidido por la desmunicipalización de la educación, lo que hubiera provocado un vuelco masivo hacia Frei de los electores de Marco y Arrate e incluso muchos de aquellos que votaron por Piñera, porque la educación es uno de los problemas más sentidos por los chilenos.

Es muy extraño e incomprensible que no haya habido una verdadera política de conquista del voto que está por los cambios. Trataremos de buscar explicaciones a esta indecisión. Y la primera explicación podría ser que esta indecisión sea precisamente LA DECISION, así como en 1990, Enrique Correa y Tironi sostuvieron, que la mejor política de comunicación es no tener ninguna, y que hoy en día, la falta de medios de comunicación, es una de las razones por las que puede ganar la derecha.

Desde 1990 a la fecha, la Concertación siempre se excusó de no hacer los cambios que prometió en 1989, argumentando que la derecha bloqueaba los proyectos de ley en el Congreso, esencialmente por el peso de los senadores designados. Pero ahora, en el Congreso que comienza en marzo 2010, la Concertación tiene mayoría absoluta en el Senado, y LA DERECHA YA NO PUEDE BLOQUEAR ningún proyecto de ley ordinaria, es decir no puede bloquear una reforma tributaria, una reforma laboral, una ley del medio ambiente, etc. La derecha ni siquiera puede bloquear leyes de quórum calificado como una reforma previsional o de creación de empresas del Estado. Esto quiere decir que, si la Concertación decide desmunicipalizar la educación, restablecer el derecho a huelga, reformar las AFP y crear empresas del Estado en cualquier rubro, lo puede hacer sin problemas. Frei dijo una vez que había que estatizar el Transantiago, cuando la Concertación no tenía los votos necesarios, pero ahora si el lo puede hacer si llega a la Presidencia. La derecha no tiene ninguna posibilidad de bloquear esos eventuales proyectos de ley.

Con esta nueva y COMPROMETEDORA mayoría en el Congreso Nacional, un gobierno de la Concertación comprometido con los cambios puede ser muy peligroso para el modelo neoliberal, y esa debe ser otra de las explicaciones, por las cuales el Comando de Frei no se ha comprometido con cambios concretos que le permita ganar el voto del electorado que espera cambios, puesto que estaría obligado a cumplir sus compromisos, ya que no tendría a quien echarle la culpa para no cumplirlos. Esa explicación es concordante con la reciente promesa de Frei de efectuar una reforma tributaria, pero en vez de comprometerse con medidas concretas, como por ejemplo bajar el IVA a 15%, y compensar ampliamente esa rebaja con el cierre de las brechas tributarias a las mineras extranjeras, sólo se compromete a crear una comisión que estudie una reforma tributaria. Tal como están las cosas, sin compromisos concretos, no se ganan votos. Todo se hace como si existieran en la Concertación, grupos que se oponen terminantemente a cambiar el modelo neoliberal, y por eso no se comprometen a efectuarle cambios, aún a riesgo de perder el gobierno a manos de Piñera, quien por cierto les ofrece la garantía de preservar intacto el modelito heredado de Pinochet. Un Frei comprometido con los cambios, y con la nueva mayoría en el Congreso, es un PELIGRO que sólo Piñera podría parar.

Todo esto me lleva a otra explicación, una sospechosa explicación. Es de una manera deliberada que no se ha hecho nada por captar el voto del electorado de MEO, en razón de que existen en la Concertación fuerzas no numerosas pero poderosas, que ya se han acomodado o que nada pierden con el triunfo de Piñera, y obstaculizan cualquier iniciativa para captar a los electores de MEO. Esas fuerzas deben ser las que conforman EL PARTIDO TRANSVERSAL del que hablaba Adolfo Zaldivar. Debe ser ese partido el que está boicoteando desde adentro la candidatura de Frei, y que le impide tenderle una mano a ese numeroso pueblo que votó por Marco y en parte por Arrate. El único que puede cambiar el curso trazado del triunfo de Piñera, es el mismo Frei, pero para ello tiene que pasar por encima del partido transversal y casi no le queda tiempo. ¿Tendrá Frei el deseo y la fuerza suficiente para hacerlo?. La pregunta es pertinente, puesto que no olvidemos que ese partido transversal fue el que expulsó al Senador Adolfo Zaldivar de la DC, quien era nada menos que un poderoso líder del partido más grande de la Concertación.

Por último, es necesario tener en consideración el siguiente dato. Piñera no tiene mayoría para aprobar el más simple proyecto de ley, pero eso parece no preocuparle, porque seguramente ya cuenta con la promesa de apoyo del partido transversal. No importa quien gobierne con tal de preservar los negocios. ¡Voilà la question!

Julián Alcayaga O.
Economista
26.12.2009

domingo 27 de diciembre de 2009

RESISTE AMERICA MORENA MIA

El debate de la izquierda en América Latina







América Latina y el Caribe son hoy el escenario de un intenso y frecuentemente acalorado debate sobre las estrategias que la izquierda debe adoptar para alcanzar el poder. En otro momento, en la época de las dictaduras militares latinoamericanas y caribeñas, que abarcó casi todo el siglo XX, el debate principal en el seno de la izquierda revolucionaria fue alrededor de: vía armada o vía pacífica electoral.

El gobierno de Estados Unidos simplemente no estaba dispuesto a aceptar el ascenso de la izquierda a los gobiernos por vía electoral. El Chile democrático, con ejército "profesional y obediente de la autoridad civil", fue enterrado por el golpe militar encabezado por Pinochet, el asesinato del Presidente Salvador Allende y la matanza generalizada que sobrevino al 11 de Septiembre de 1973. Después, los militares aplastaron la democracia uruguaya, la "Suiza de América"; los militares argentinos instauraron una de las más cruentas dictaduras sufridas en ese país. En Brasil, los militares volvieron aún más asfixiante el régimen que habían instaurado a inicios de la década de los sesentas.

El derrumbe del socialismo soviético, la entrada en el mundo unipolar y en el capitalismo neoliberal volvieron innecesarias para los Estados Unidos las dictaduras militares, ya desgastadas por las luchas políticas y armadas de nuestros pueblos y riesgosas para la estabilidad de la dominación imperial, como lo habían demostrado en su momento la Revolución Cubana y la Revolución Sandinista.

Washington hizo entonces un giro de su estrategia en América Latina y el Caribe, hacia la promoción de gobiernos civiles surgidos de elecciones "democráticas". No buscaba favorecer el ascenso revolucionario a los gobiernos, sino sustituir una forma de dominación que se había vuelto riesgosa por otra más segura, para el implantamiento del capitalismo neo-liberal, su globalización y su hegemonía militar.

Este giro inauguró arrebatándole el poder a la Revolución Sandinista por vía electoral y favoreciendo la solución política negociada del conflicto armado salvadoreño, después de la gran ofensiva militar del FMLN en noviembre y diciembre del año 1989. Chile, Uruguay, Brasil, Perú, Bolivia, Argentina, fueron también escenarios de la resistencia popular, incluso armada, contra las dictaduras militares que desembocaron en salidas electorales.

El debate en la izquierda sobre vía armada ó vía pacífica electoral entro en receso. ¿Volverá a surgir en el futuro? En verdad no puede descartarse.

Los procesos electorales se convirtieron en una prioridad para la izquierda en nuestro sub-continente, casi impuesta por la desaparición de la bipolaridad geopolítica, en cuyo marco triunfaron tantas revoluciones y muchas pudieron consolidarse. En América Latina la Revolución Cubana es el ejemplo primero y clásico. En el marco de la bipolaridad se liberaron también del colonialismo muchos pueblos en Asia y África.

El debate en la izquierda Latinoamérica y Caribeña se desplazó a la búsqueda de respuestas a interrogantes como las siguientes:

¿Podrían realmente los procesos electorales, en el marco de la uní polaridad, constituirse en una vía para el acceso a los gobiernos de las fuerzas revolucionarias?

Más aún... ¿Podrían las elecciones llegar a ser una vía para la conquista del poder y no solo de los gobiernos?

¿Las victorias electorales de la izquierda podrían excluir la posibilidad de ser revertidas por los tradicionales cuartelazos de jefes militares sumisos al imperio y a las oligarquías? Y muchas otras más por el estilo.

Surgieron las respuestas contradictorias o matizadas.

En Colombia, por ejemplo, continúo y creció la lucha armada, combinándose en ocasiones con alianzas y luchas electorales. En Perú surgió y se desenvolvió por varios años la lucha armada.

Por su parte, una pequeña minoría de la izquierda Latinoamericana y caribeña se mantuvo al margen de la participación electoral y continuó rechazándola como vía para el ascenso revolucionario al poder, sin practicar tampoco otras vías.

La parte mayoritaria se incorporó a los procesos electorales a partir de estrategias diferenciadas y divergentes:

Para algunos de estos últimos, las elecciones pueden ser vía de la izquierda hacia el poder si esta se "modera", se "moderniza", si es "realista" y se convierte en un proyecto "viable", tolerable para el imperio, para el gran capital oligárquico y para los militares reaccionarios y si además es capaz de entusiasmar a las mayorías ciudadanas para cosechar sus votos. A menudo, un componente de esta receta es el anticomunismo y la toma de distancia de la Revolución Cubana y ahora, aunque más tímidamente, respecto al proceso revolucionario ! bolivariano en Venezuela. Se plantean así mismo la no ruptura con el modelo del capitalismo neoliberal y su Fondo Monetario Internacional, o hablan de postergarla o gradualizarla.

En ciertos casos estas recetas incluyen la postulación al cargo presidencial de personajes "potables" cooptados de fuera de la izquierda. Un caso extremo de esta formula fue el del FREPASO argentino, que obtuvo una clara victoria electoral, pero instaló un gobierno, encabezado por Fernando de la Rua, que profundizó el modelo neo-liberal heredado de Menem, lanzó a la miseria a una vasta proporción de la sociedad y fue derrocado por las más grandes e intensas movilizaciones populares. Esta parte de la izquierda suele también distanciarse de las luchas ! sociales de los sectores golpeados por el modelo neoliberal y que buscan salidas alternativas a las crisis que los abaten. Los argumentos que frecuentemente se escuchan, para justificar ese distanciamiento, es que la movilización social y popular perjudica las posibilidades electorales, pues se asusta a los votos moderados.

Mientras tanto, otra parte de la izquierda se ha planteado ascender a los gobiernos por vía electoral para cambiar el sistema del capitalismo neoliberal y consumar verdaderas revoluciones democráticas, ganando para ello el entusiasmo, la participación, la acción organizada y decidida de la mayoría del pueblo, concertando amplias, multiclasistas y multisectoriales, alianzas anti-neoliberales, nacional e internacionalmente, disputándole la influencia sobre los militares al imperio y la oligarquía financiero-mediá tica. Es una estrategia que se articula en torno a la realización de un programa claro y consistente de cambios estructurales, en lo económico, social y político.

Este es el caso de la Revolución Bolivariana liderada por Hugo Chávez Frías, que ha surgido y avanzado a través de reiterados procesos electorales y grandes enfrentamientos victoriosos con la contrarrevolució n apoyada por las transnacionales y el gobierno de Estados Unidos.

Para esta parte de la izquierda los procesos electorales son una gran oportunidad para la comunicación de las propuestas revolucionarias a la gente y un gran escenario para la lucha de ideas contra el capitalismo neo-liberal y por una sociedad justa. Son, a la vez, un gran instrumento movilizador y organizador del pueblo, consolidador de las alianzas anti-neoliberales, fuente de acumulación de fuerzas y de construcción del poder popular, enrumbados hacia el cambio de la correlación y hacia la revolución.

Ese es el gran debate que está planteado hoy en el seno de la izquierda. El FMLN en El Salvador no es la excepción. Al igual que en otras experiencias latinoamericanas la derecha y sus medios no disimulan sus simpatías. En el fondo, como lo han señalado algunos de sus ideólogos más connotados, comparten el propósito de debilitar y hasta destruir el proyecto revolucionario, que ha probado ser una real amenaza para su modelo de dominación.

Derechos: www.rebelion. org
por: Schafik Jorge Handal (*)
(*) 1930 ­ 2006. Dirigente del Partido Comunista (PCS) y el Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) del Salvador

sábado 26 de diciembre de 2009

¿Por qué América Latina no debe firmar los Acuerdos de Asociación con la Unión Europea? (Parte I)


Las consecuencias de la firma de los AdA promovidos por la UE responden a la misma lógica de los Tratados de Libre Comercio (TLC) impulsados por EEUU en el continente.

Decio Machado, periodista, amalísta político y colaborador de "Vamos a Cambiar el Mundo".

Los Acuerdos de Asociación (AdA) impulsados por la Unión Europea (UE) son instrumentos jurídicos que buscan en teoría el “fortalecimiento de las relaciones entre las partes contratantes, basándose en los principios de reciprocidad y de intereses comunes”, contemplando tres apartados básicos: la institucionalización del diálogo político, el reforzamiento y ampliación de la cooperación, y el fortalecimiento de las relaciones económicas y comerciales a través de la liberalización del comercio.

Sin embargo, tanto la experiencia mexicana como la chilena, muestran la preponderancia de los temas comerciales sobre los otros temas. La retórica utilizada por la UE se evidencia cuando sobre la mesa aparecen los verdaderos objetivos por los cuales se impulsa este tipo de acuerdos:

a) Contrarrestar el peso de los EEUU en América Latina.
b) Acelerar la liberalización amplia de los mercados latinoamericanos en materia de comercio e inversiones.
c) Asegurar la obtención de beneficios en materia comercial y de inversiones en las áreas que se encontraban a nivel multilateral (OMC).

Este artículo, evidencia que las consecuencias de la firma de los AdA promovidos por la UE responden a la misma lógica de los Tratados de Libre Comercio (TLC) impulsados por EEUU en el continente, beneficiando solo a empresas transnacionales capaces de competir en los mercados internacionales, incapacitando al Estado de promover medidas el desarrollo económico local y nacional, así como la defensa de los derechos humanos de los pueblos.

Estos hechos son visibles en países como México y Chile donde los Acuerdos ya han entrado en vigor, con el fin de observar las posibles implicaciones para América Central y la CAN, en el caso de que decidieran continuar con el proceso de negociación.

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miércoles 23 de diciembre de 2009

Imágenes para reflexionar

Las respuestas están en las estrellas
fusion

En algún lugar de esa hermosa y grandiosa Galaxia existe un mundo en el que habitan criaturas que se creen únicas. Sería tan difícil señalar el lugar donde está ubicado ese planeta como situar un grano de arena en la foto de una inmensa playa.
Ese mundo se llama Tierra y sus habitantes seres humanos.
Entre ellos existen algunos, muy pocos, que miran hacia el cosmos y se sienten pequeños, muy pequeños, y también ignorantes, muy ignorantes.
Desde su humildad buscan respuestas a las preguntas eternas... ”¿Quiénes somos?”, “¿De dónde venimos?” “¿A dónde vamos?”. Y confían en encontrarlas.
Pero los muchos que les rodean no miran al cielo, no buscan respuestas porque no tienen tiempo ni intención de hacerse preguntas.
Los muchos se dividen entre los que manejan el poder material, una minoría, y los que sufren las consecuencias del egoísmo y la avaricia de los primeros, todos los demás.
Por ello, la humanidad de este planeta Tierra vive inmersa en la ignorancia y, como consecuencia, en el sufrimiento y el dolor. Y aún así se siguen considerando los únicos seres inteligentes de la Galaxia.
Para solucionar tal absurdo, los seres humanos se encierran en sus propias creaciones, tanto materiales como espirituales. Se crean imperios económicos y políticos y se crean religiones cerradas con sus “dioses” oscuros y sedientos de sangre.
Y así el planeta se oscurece más y más, poco a poco, en un movimiento continuo hacia la autodestrucción.
Observen la foto... ¿Se notaría la diferencia si un punto luminoso, prácticamente invisible, desapareciera de la imagen?
En esa imagen existen millones de millones de soles en torno a los cuales giran millones de millones de millones de mundos. ¿Se notaría la falta de uno?. Posiblemente no.
O posiblemente sí, pero no por lo que es ahora, sino por lo que se espera que sea. Aunque eso el hombre “inteligente” de la tierra aún no lo comprende. Tampoco parece que le interese. Todavía no.
Pero la Galaxia entera es un cuerpo que existe y se mueve bajo las mismas leyes, bajo el mismo diseño. Todo es Uno y toda la vida forma parte de ese Uno.
Ignorar esa realidad sólo implica no poder “disfrutarla”, pero nada más, porque la realidad en sí no depende de que el ser humano crea o no en ella. Su existencia es independiente al momento evolutivo de sus criaturas.
Por la misma razón, existe el planeta Tierra independientemente de que los monos, las lagartijas, las cucarachas, los girasoles, las palmeras o las lechugas tengan consciencia de su existencia. Simplemente viven en él y se limitan a sobrevivir.
Y así sucede con el ser humano respecto a la Galaxia. La ve, vive en ella, pero no posee consciencia de ella. Por eso se aferra a su vida material de la misma forma que el mono a su árbol o la lechuga a su trozo de tierra y a su porción de agua.
La clave de la evolución está en la consciencia. Y el ser humano, al considerarse único, es tan inconsciente de la realidad como lo es un átomo de nuestro cuerpo respecto al cuerpo y respecto a la vida que lo utiliza.
Deberíamos mirar más al cielo, a las estrellas, y preguntarles quiénes somos y qué hacemos aquí. Seria una buena terapia.
Pero la oscuridad creada por el hombre es tal que la mayor parte de la humanidad ya no puede ver las estrellas por culpa de la contaminación. La esfera oscura se está cerrando, y dentro de ella la humanidad agoniza.
Pero ese no era su destino.
¿Permitirá la Galaxia que uno de los átomos de su cuerpo desaparezca?Δ

sábado 19 de diciembre de 2009

Aminatu Haidar vuelve al Sáhara Occidental tras 32 días de ayuno

A.G.Tejeda
La Jornada


La activista saharaui Aminatu Haidar al salir del hospital para ser trasladada al aeropuerto de Lanzarote y de ahí partir a la localidad de El Aaiún, Sáhara Occidental, en un avión fletado por el gobierno español y acondicionado con material médico para atender cualquier contingencia. Foto Reuters

Madrid, 17 de diciembre. Aminatu Haidar, la independentista saharaui que mantuvo una huelga de hambre de 32 días en el aeropuerto de Lanzarote, volvió la noche de este jueves al Sáhara Occidental, después de una resistencia por su “dignidad” y la de su pueblo, y de que su prolongado ayuno puso de nuevo el conflicto de su tierra natal en el debate internacional.
Con gritos de “¡Viva Aminatu!”, “¡Sáhara libre!” y “¡Victoria!”, más de 300 simpatizantes de la Plataforma de Solidaridad la despidieron a las puertas del avión que la trasladó de regreso a su pueblo, El Aaiún, donde la esperaban su madre y sus dos hijos menores de edad.
La activista saharaui logró, con su huelga de hambre, posicionar de nuevo la situación del Sáhara Occidental en el debate de la comunidad internacional, que asistió con preocupación al estancamiento de la crisis durante las primeras semanas y, después, con alarma ante el agravamiento paulatino de su estado de salud.
Haidar pudo viajar a su tierra natal tras una negociación a varias bandas, en la que destacaron la presión de España y Francia sobre Marruecos, nación que al final cedió y no puso condiciones al retorno de la activista.
Regresó a su tierra sin condiciones. Conocida como “la Gandhi del Sáhara”, Haidar no tendrá que pedir perdón al rey Mohammed VI ni reconocer públicamente la nacionalidad marroquí, a lo que miembros del Ejecutivo alauita la habían conminado a lo largo de los 32 días de ayuno.

Sufre hemorragia interna

Haidar, que se encontraba hospitalizada desde esta madrugada y quien esta tarde sufrió una hemorragia interna que precipitó la solución, habló ante los medios de comunicación visiblemente demacrada y en una silla de ruedas, minutos antes de que una ambulancia la trasladara de nuevo al aeropuerto de Lanzarote, pero esta vez para regresar al Sáhara Occidental.

Haidar expresó que su regreso a El Aaiún es “un triunfo para la justicia, el derecho internacional, los derechos humanos y la causa saharaui”.

Después de pronunciar estas palabras se subió a la ambulancia y fue trasladada al aeropuerto de la isla canaria, donde le esperaba un avión privado fletado por el gobierno español y acondicionado con material médico para atender cualquier complicación que pudiera sufrir durante el trayecto hacia el Sáhara Occidental.

Con Haidar viajaron su hermana, Laila, que se encontraba en el archipiélago canario desde ayer, además de un gastroenterólogo enviado ex profeso por el gobierno de Mohamed VI de Marruecos.

El origen de esta crisis se remonta al 13 de noviembre, cuando Haidar llegó a su tierra, el Sáhara, procedente de un vuelo de Las Palmas (Islas Canarias) después de un viaje por Estados Unidos, donde recibió un premio por su labor de defensa de los derechos humanos.

En el control policial, al llenar la documentación migratoria, Haidar, de 42 años y casada, escribió que su nacionalidad era del Sáhara, lo que significó una afrenta para los policías marroquíes, que le retiraron el pasaporte y la expulsaron del país.

El canciller español, Miguel Ángel Moratinos, aclaró que ese mismo día su homólogo marroquí le informó de la inminente expulsión de Haidar, además de que reconoció que se trató de “una expulsión política”.

El gobierno español, encabezado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, permitió la entrada de Haidar a su territorio, lo que para los defensores de la causa significó la “indulgencia” necesaria para llevar a cabo la expulsión.

Una vez en el aeropuerto de Tenerife, Haidar inició su huelga de hambre y denunció reiteradamente no sólo el supuesto atropello a su persona, sino también la sistemática violación de los derechos humanos del ejército marroquí al pueblo saharaui, las detenciones injustificadas y los ataques sin tregua contra la movilización política y social en la región a favor de un referendo de autodeterminación.

Haidar inició entonces una resistencia firme en la que durante los primeros días sólo estuvo acompañada por la convicción de que estaba reclamando sus derechos básicos y por decenas de simpatizantes con la causa saharaui y miembros del Frente Polisario.

Pero desde el campamento improvisado en el aeropuerto canario, Haidar fue sumando más y más voluntades a su causa; desde ciudadanos anónimos que se convirtieron de inmediato en su guardia hasta destacados intelectuales y artistas como José Saramago, Eduardo Galeano, Pedro Almodóvar y Pilar del Río, que se unieron a la causa de Haidar y del pueblo saharaui.

Con el apoyo de la sociedad civil y de algunos partidos políticos, la situación de Haidar se convirtió en asunto de prioridad nacional, primero en España, y después en Europa, donde hoy mismo se suspendió una moción en el Parlamento europeo ante la inminente solución del conflicto.

La crisis originada por el caso de Haidar obligó a interceder por ella a las más altas instancias de la comunidad internacional: primero la cancillería española, después el gobierno francés, a través del presidente, Nicolás Sarkozy, después la ONU y su secretario general, Ban Ki moon, y finalmente Estados Unidos y su secretaria de Estado, Hillay Clinton.

Haidar despegó de Lanzarote unos 25 minutos antes de la medianoche, con lo que aterrizó en El Aaiún alrededor de la una de la madrugada de este viernes, donde la esperaban ansiosos familia y seguidores

El gobierno de Marruecos impidió el acercamiento de periodistas para que Haidar ingresara al país de la forma más discreta posible.

miércoles 16 de diciembre de 2009

La guerra contra los mapuches




Las noticias que llegan de Chile no son alentadoras. Nada parece tener sentido en medio de una política de violencia gubernamental cuya máxima consiste en seguir desplazando la frontera del pueblo mapuche hacia regiones más australes e inhóspitas, donde sobrevivir es un milagro. Se trata de robar y negarles los legítimos derechos sobre sus territorios. Pero esto no es nuevo. Durante el mandato de Jorge Alessandri, en los años 60 del siglo XX, un terrateniente perteneciente a la vieja escuela permitió a sus pares seguir con la usurpación de los territorios mapuches. Igualmente, bajo su gobierno, se consumó el exterminio de los indígenas patagones. Desaparecieron sin que se derramase una lágrima. Salvo en documentales, nadie recuerda su existencia. Algo similar ocurre con los indígenas onas en el extremo austral. Su población disminuye constantemente. Pero esto sigue y suma. En el periodo dictatorial, al tiempo que se tortura, asesina y desarticulan las organizaciones indígenas, se enajenan las tierras comunales, distribuyéndose entre los hacendados pinochetistas. En los años 90, cuando muchos saludaban el fin de la dictadura y auguraban tiempos mejores, el pueblo mapuche seguiría acosado y perseguido. Se criminalizan sus reivindicaciones y se da rienda suelta a una de las más feroces represiones ejercidas por gobiernos electos democráticamente. Su impulsor será el entonces ministro de agricultura de Patricio Alywin, Juan Agustín Figueroa, gran latifundista y con intereses económicos en los territorios mapuches, donde tiene sus propiedades. Fue el inductor de aplicar las leyes antiterroristas que han llevado a la cárcel a más de 50 lonkos y justificado la tortura a manos de las fuerzas de orden público. Esta política siguió bajo el gobierno de Eduardo Frei hijo, con la construcción de la presa hidroeléctrica Ralco. Su puesta en funcionamiento acabaría por destruir el patrimonio cultural de los pehuenches, dejando bajo sus aguas una parte fundamental de su arquitectura, cementerios y centros de culto. El etnocidio se consuma. Fueron presionados, violentados y obligados a trasladarse a las regiones altas de la cordillera de los Andes con temperaturas inferiores a cinco grados bajo cero en invierno. No sólo les quitaron sus pertenencias y territorios, han roto su ecosistema y profundizado su pobreza. Endesa, la empresa propietaria, se lava las manos amparándose en las leyes vigentes que avalaron el proyecto.

Sin embargo, antes de llevarlo a cabo, los estrategas chilenos estudiaron posibles conflictos emergentes. En un viaje de Estado, se presentaron en México acompañados por el embajador de Chile. Se reunieron con las autoridades de Gobernación para empaparse de la estrategia contrainsurgente desplegada en Chiapas contra el EZLN. Había que estar prevenidos y tomar ejemplo. Las autoridades chilenas siguieron las instrucciones al pie de la letra. No se cortaron un pelo, militarizaron la región buscando desarticular las comunidades y encarcelar a sus líderes naturales. De paso crearon organizaciones bastardas con las cuales negociaron la venta y el desalojo de los territorios pehuenches. Un diseño sin fisuras. Tras la inauguración de la presa, los nuevos asentamientos no tienen luz eléctrica y su costo es prohibitivo. La presa Ralco no iba a producir electricidad para la población, se trataba de beneficiar a las industrias contaminantes de la minería y la celulosa de papel. El daño al medioambiente de la región es irreversible.

Pero este robo y expropiación de las tierras a los pueblos originarios no es nuevo en la sociedad chilena, y se remonta al siglo XIX con el proceso de pacificación de la Araucanía. Eduardo Mella en el excelente libro publicado por editorial LOM Los mapuche ante la justicia. La criminalización de la protesta indígena en Chile, señala su significado: “la ocupación de la Araucanía implicó para el Estado la anexión de casi 5 millones de hectáreas y para los mapuches la reducción a menos de 5 por ciento de lo que fue su territorio ancestral (…) con la reducción territorial, alrededor de 40 mil mapuches no fueron radicados en territorio alguno. El mapuche fue obligado a subsistir en pequeños espacios de superficies, inferiores a 6.18 hectáreas por persona promedio”. Así, la pacificación consolida la usurpación desconociendo de los derechos de posesión y propiedad del pueblo mapuche a sus tierras ancestrales. En consonancia, reconoce títulos de propiedad fraudulentos a los nuevos colonos y viejos terratenientes.

Hoy, cuando la presidenta Michelle Bachelet está a punto de acabar su mandato, el balance con respecto a su política indígena es peor. Si José Saramago le puso en antecedentes durante su viaje a Madrid acerca de la situación de los mapuches, rogándole que mirase al sur y no los abandonase, el resultado ha sido más dirigentes detenidos y tres asesinados a quemarropa y por la espalda. Bachelett ha superado a Ricardo Lagos en su política de nuevo trato a los mapuches. Da una vuelta de tuerca y deja impunes a los autores del acoso a los niños mapuches. Ahora, intimidados, se les hace presenciar las palizas a sus padres, se les esposa, golpea y maltrata. Se les amenaza con matarlos si no delatan a los defensores de los derechos del pueblo mapuche en su comunidad. Existen más de una docena de casos contrastados por Naciones Unidas. Un ejemplo es el acaecido en la comunidad de Rofue, en Padre Las Casas. Allí el menor de 14 años F. P. M. fue tiroteado con perdigones, golpeado, subido a un helicóptero del GOPE y amenazado con ser lanzado al vacío si no denunciaba los nombres de los integrantes de la comunidad. Sin embargo, el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, se defiende con estos argumentos: algunos dirigentes mapuches utilizan a niños y mujeres como escudos. Versión similar a la aportada por el general Hero Negrón, jefe de zona de carabineros en la Araucanía. Los menores atacan a carabineros o han sido puestos por delante durante los cumplimientos policiales generados por órdenes judiciales. Seguramente la máxima del gobierno de Bachelet no dista de la acuñada por las oligarquías del siglo XIX para justificar el exterminio de los pueblos originarios: civilización o barbarie.

lunes 14 de diciembre de 2009

Carta a Chile.






A mi Chile que sigue dando la lucha, que renace y resiste ante el fascismo que permanece intacto en los fusiles del ejército, en las elecciones de hoy Domingo 13 de diciembre
Raul Bracho | Para Kaos en la Red | 13-12-2009 a las 13:48 | 673 lecturas | 8 comentarios
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A mi Chile de copihues pisoteados por la bota de Pinochet, aun con la resaca del militarismo, aun malherido y silenciado por el genocidio infernal con el que se arremetió contra quienes en el 73 andaban en las luchas del primer país suramericano que izaba las banderas del socialismo por el camino de la toma del poder político a través de elecciones.

A mi Chile que sigue dando la lucha, que renace y resiste ante el fascismo que permanece intacto en los fusiles del ejército, que se yergue en las comunas Mapuches, que se enfrenta hoy a una manipulación de la venenosa democracia representativa.

Me duele no ver al pueblo aquel que nos enseñó el camino, volver al frente y marchar junto a nosotros.

En las elecciones que hoy se realizan, probablemente la derecha retome el poder, la misma derecha de siempre que aupó el golpe que derrotara el gobierno de Salvador Allende en 1.973, que estuvo agazapada detrás de su dictadura, y que permitió el genocidio de más de medio millón de chilenos, dirigentes o militantes de aquella izquierda, la misma derecha que se disfrazó de socialista para que la Bachelet, traicionando su misma vida, entregara el país a los neoliberales.

Me duele ver a Chile tan cerca de Colombia y Perú, en sus posiciones retrógradas ante la nueva historia que tejen las demás naciones de esta tierra, cuando aquel Chile combativo y feroz que vi marchar y luchar en aquellos años aun no puede regresar a la lucha, pero lucha.

Hoy es una victoria para ellos, pero dentro de todo, será un paso hacia la creación de las contradicciones internas que generarán la crisis donde se deberá avanzar, el regreso de la derecha al poder, que de seguro aumentará sus políticas represivas hacia las poblaciones indígenas, al tratar de entregar sus tierras a los potentados capitalistas, las políticas de sumisión a los asalariados de clase baja y sus pactos con el imperio del norte, generarán más temprano que tarde, las condiciones para que Chile nuevamente tome conciencia y retome sus victorias.

Hoy no hay nada que hacer, más que la denuncia del engaño, de elecciones dirigidas por los mismos de siempre, idiotizando a muchos con propagandas pagadas seguramente por CIA, hoy se debe denunciar a los mercaderes de la información, a los dueños del Mercurio, a todos los que pretenden dar continuismo a la sumisión.

Mañana se deberá continuar la lucha, debemos recordar de manera firme aquellas palabras con las que nuestro comandante Salvador Allende nos despidiera: “!Más temprano que tarde, volverá a caminar el hombre libre, por las anchas alamedas!

Seguid luchando, luchando, luchando. Esta América no se detendrá más, el camino a la libertad del dominio del dinero, el camino liberador a la sociedad capitalista es el camino de todos, pronto estaremos hombro a hombro, nuevamente en las victorias. Este 13 de Diciembre debe ser el comienzo de un compromiso mayor para quienes asumen las luchas. La historia es larga, más larga que nuestras vidas, muchas veces, pero siempre termina cumpliendo los designios del pueblo que lucha. Suramérica cambia la historia, asume la responsabilidad ante un planeta en riesgo ecológico, en crisis, en colapso. Será cada vez mas profunda la grieta por donde regresa el hombre a su verdadero camino y allí estarán ustedes, chilenos, combativos y radiantes, junto a todos nuestros pueblos.

¡VIVA CHILE MIERDA!!