POR UN SUR DIGNO, ANTICAPITALISTA y REBELDE, DESDE ABAJO Y A LA IZQUIERDA, CAMBIAR EL MUNDO TRANSFORMANDO EL PODER Y LA SOCIEDAD.
miércoles, 30 de abril de 2008
Chile: politica y Onanismo
Chile: Politica y Onanismo
Entre los numerosos récords que ostenta Chile, hay uno del que sus gobernantes, legisladores y publicistas no cacarean. Nos referimos a la indigencia ideológica y ética de la política, y al comportamiento de los políticos.
La política se ha fusionado con los negocios, como por lo demás ocurrido en casi todo el mundo, convirtiéndose –ya sea en la educación, la salud, la cultura, los medios de comunicación, el deporte, etc.- en otra rama del mercantilismo. Su asociación con los negocios, sin duda, es el factor principal del empobrecimiento de la política. Pero no es el único.
Siempre hubo en Chile partidos como el Conservador, el Liberal y el Nacional -en el pasado- y hoy la UDI y Renovación Nacional, que son instrumentos políticos de los negocios y de la subordinación del país al capital extranjero. En esta época, el fenómeno se ha extendido a partidos de centro como la Democracia Cristiana, el PPD y el Radical Socialdemócrata, y aún de “Izquierda” como el Partido Socialista, que cumplen las funciones de operadores de la banca, las transnacionales y la gran empresa nacional. Sin embargo, la monetización de la política no negaba -como no niega hoy en EE.UU. , por ejemplo-, que los partidos al servicio de los negocios, como los demócratas y republicanos, produzcan propuestas con visiones diferentes del futuro del país.
En Chile, los políticos y sus partidos, que actúan como administradores exclusivos de una actividad que en rigor corresponde al pueblo, ni siquiera barnizan de ideas y doctrina sus planteamientos porque han renunciado a toda orientación que no sea el pragmatismo más ortodoxo.
Una política como la que hoy se practica en nuestro país, carente de propuestas y da la espalda a las utopías, es pura paja. Queda reducida al dudoso arte de tejer alianzas y complicidades para compartir espacios de poder y tajadas del presupuesto fiscal. Esa política tiene de tal sólo el nombre. Carece de alma, no tiene espíritu, no conmueve corazones ni motiva voluntades. No es portadora de semillas capaces de hacer brotar esos sueños maravillosos que mueven a los pueblos y se convierten en historia.
Una tal política tiene mucho de onanismo, que parece sexo pero no es sexo. Parece política pero no es política. Es completamente estéril y egoísta no es capaz de engendrar valores que multipliquen las fuerzas del pueblo para la construcción de un mundo mejor. La doctrina de este quehacer, chata y sombría -si doctrina la podemos llamar-, es el hedonismo. Sólo busca el placer del poder y del dinero fácil, la vanidad de sentirse dueños del espacio público, dispensadores de favores, generadores privilegiados de candidatos, administradores de la opinión pública, individuos superiores a esa masa gris de ciudadanos que mascullan desilusiones y tristezas en un eterno desencanto. Esa política vacua es la que se hace hoy en Chile. Las ideas han perdido toda relevancia y eso se hace más evidente cuando se reinician los períodos electorales, como ahora.
En el fondo todo lo “político” se reduce a dinero. Tanto tienes, tanto vales, la regla suprema de la sociedad que modeló la dictadura militar y que los gobiernos elegidos por el pueblo han cuidado con esmero. No hay por qué extrañarse entonces que para la mayoría de los ciudadanos Concertación y derecha parezcan lo mismo. Da igual cual bloque gane. El juego electoral se convierte en eso, en un juego de casino. Los ciudadanos están obligados a consagrar con sus votos a los candidatos que eligieron otros.
Los millones vuelan pero las ideas, los proyectos y propuestas son cada vez más pobres. Las máquinas electorales otra vez se están poniendo en marcha. Los operadores de los partidos tejen acuerdos para compensar, retribuir. Se ha iniciado la pecha de los candidatos al interior de los partidos para ganar el favor de los grandes electores. Empiezan las gestiones para reunir las “cajas electorales”. Las empresas publicitarias se preparan para inundar el país de propaganda. Los afanes comienzan por alcaldes y concejales, los aspirantes más baratos al poder (aunque algunas alcaldías valen su peso en oro). Siguen los diputados y senadores que cuestan desde 500 hasta dos y tres mil millones de pesos. Y la danza financiera culmina con elección del presidente de la República. Esta vez, como mínimo, costará unos 15 millones de dólares el derecho democrático a “estar en la pelea”.
La ostentación de riqueza que hacen las campañas electorales, contrasta con la indigencia de esta “política” sin ideas ni propuestas de cambio verdadero. Esto explica el distanciamiento cada vez mayor entre las corporaciones de intereses llamadas partidos, y la mayoría ciudadana que se siente por completo ajena a una actividad tan lejana como la estrella polar. Partidos sin doctrina, sin programa, sin ideales, sin ética, han terminado por mellar las últimas esperanzas del pueblo. Partido clonados, iguales unos a otros, que se han deshumanizado en su práctica de servidumbre del modelo neoliberal. Sólo llevan apellidos de fantasía para confundir a la gente, pero en realidad son máquinas electorales -muchas veces mafiosas- o simples asociaciones de inversionistas de la política.
Este tipo de “política” ha matado las esperanzas de justicia social, participación y democracia que se acumularon durante la dolorosa lucha contra la dictadura de los generales y empresarios. El acomodo desvergonzado de lo que ayer fueron principios respetables, la feroz corrupción de la “clase política”, la hipocresía y la mentira disfrazadas de virtudes, los irritantes privilegios de los políticos cortesanos del poder económico, la manipulación y secuestro de la opinión pública, agravan la humillación a que se ha estado sometida la dignidad de los chilenos que esperaban algo muy distinto del período post dictatorial. En su desesperanza, muchos han llegado a creer que se derramó en vano la sangre de los hombres y mujeres que enfrentaron heroicamente al terrorismo de Estado para reconquistar la libertad.
Estos son los motivos que empujan a la mayoría a la indiferencia y al desprecio por la “política”. Sobre todo a los jóvenes, que no están dispuestos a legitimar una caricatura de democracia que hiede a corrupción. Muchos ciudadanos mayores, que sufrieron la dictadura, han seguido votando a regañadientes por la Concertación. Lo hacen por una generosa cuestión de honor: para cerrar el paso a la derecha. Pero hasta esa consideración se ha desgastado, ya que cada vez es más difícil distinguir a la Concertación de la Alianza derechista.
Ya está bueno que desde la Izquierda surja un esfuerzo honesto que no sólo le permita reconstruirse a si misma, sino también levantar una propuesta que dignifique la política y sus valores. Un proyecto de vasto alcance, inclusivo de todas las tendencias, suprapartidario y que haga de la solidaridad, la justicia y la igualdad las metas de un nuevo orden. Una propuesta que hable de una ética capaz de poner en marcha una voluntad de cambio social.
MANUEL CABIESES DONOSO
(Editorial de “Punto Final” Nº 658, 21 de marzo, 2008)
www.puntofinal.cl
Entre los numerosos récords que ostenta Chile, hay uno del que sus gobernantes, legisladores y publicistas no cacarean. Nos referimos a la indigencia ideológica y ética de la política, y al comportamiento de los políticos.
La política se ha fusionado con los negocios, como por lo demás ocurrido en casi todo el mundo, convirtiéndose –ya sea en la educación, la salud, la cultura, los medios de comunicación, el deporte, etc.- en otra rama del mercantilismo. Su asociación con los negocios, sin duda, es el factor principal del empobrecimiento de la política. Pero no es el único.
Siempre hubo en Chile partidos como el Conservador, el Liberal y el Nacional -en el pasado- y hoy la UDI y Renovación Nacional, que son instrumentos políticos de los negocios y de la subordinación del país al capital extranjero. En esta época, el fenómeno se ha extendido a partidos de centro como la Democracia Cristiana, el PPD y el Radical Socialdemócrata, y aún de “Izquierda” como el Partido Socialista, que cumplen las funciones de operadores de la banca, las transnacionales y la gran empresa nacional. Sin embargo, la monetización de la política no negaba -como no niega hoy en EE.UU. , por ejemplo-, que los partidos al servicio de los negocios, como los demócratas y republicanos, produzcan propuestas con visiones diferentes del futuro del país.
En Chile, los políticos y sus partidos, que actúan como administradores exclusivos de una actividad que en rigor corresponde al pueblo, ni siquiera barnizan de ideas y doctrina sus planteamientos porque han renunciado a toda orientación que no sea el pragmatismo más ortodoxo.
Una política como la que hoy se practica en nuestro país, carente de propuestas y da la espalda a las utopías, es pura paja. Queda reducida al dudoso arte de tejer alianzas y complicidades para compartir espacios de poder y tajadas del presupuesto fiscal. Esa política tiene de tal sólo el nombre. Carece de alma, no tiene espíritu, no conmueve corazones ni motiva voluntades. No es portadora de semillas capaces de hacer brotar esos sueños maravillosos que mueven a los pueblos y se convierten en historia.
Una tal política tiene mucho de onanismo, que parece sexo pero no es sexo. Parece política pero no es política. Es completamente estéril y egoísta no es capaz de engendrar valores que multipliquen las fuerzas del pueblo para la construcción de un mundo mejor. La doctrina de este quehacer, chata y sombría -si doctrina la podemos llamar-, es el hedonismo. Sólo busca el placer del poder y del dinero fácil, la vanidad de sentirse dueños del espacio público, dispensadores de favores, generadores privilegiados de candidatos, administradores de la opinión pública, individuos superiores a esa masa gris de ciudadanos que mascullan desilusiones y tristezas en un eterno desencanto. Esa política vacua es la que se hace hoy en Chile. Las ideas han perdido toda relevancia y eso se hace más evidente cuando se reinician los períodos electorales, como ahora.
En el fondo todo lo “político” se reduce a dinero. Tanto tienes, tanto vales, la regla suprema de la sociedad que modeló la dictadura militar y que los gobiernos elegidos por el pueblo han cuidado con esmero. No hay por qué extrañarse entonces que para la mayoría de los ciudadanos Concertación y derecha parezcan lo mismo. Da igual cual bloque gane. El juego electoral se convierte en eso, en un juego de casino. Los ciudadanos están obligados a consagrar con sus votos a los candidatos que eligieron otros.
Los millones vuelan pero las ideas, los proyectos y propuestas son cada vez más pobres. Las máquinas electorales otra vez se están poniendo en marcha. Los operadores de los partidos tejen acuerdos para compensar, retribuir. Se ha iniciado la pecha de los candidatos al interior de los partidos para ganar el favor de los grandes electores. Empiezan las gestiones para reunir las “cajas electorales”. Las empresas publicitarias se preparan para inundar el país de propaganda. Los afanes comienzan por alcaldes y concejales, los aspirantes más baratos al poder (aunque algunas alcaldías valen su peso en oro). Siguen los diputados y senadores que cuestan desde 500 hasta dos y tres mil millones de pesos. Y la danza financiera culmina con elección del presidente de la República. Esta vez, como mínimo, costará unos 15 millones de dólares el derecho democrático a “estar en la pelea”.
La ostentación de riqueza que hacen las campañas electorales, contrasta con la indigencia de esta “política” sin ideas ni propuestas de cambio verdadero. Esto explica el distanciamiento cada vez mayor entre las corporaciones de intereses llamadas partidos, y la mayoría ciudadana que se siente por completo ajena a una actividad tan lejana como la estrella polar. Partidos sin doctrina, sin programa, sin ideales, sin ética, han terminado por mellar las últimas esperanzas del pueblo. Partido clonados, iguales unos a otros, que se han deshumanizado en su práctica de servidumbre del modelo neoliberal. Sólo llevan apellidos de fantasía para confundir a la gente, pero en realidad son máquinas electorales -muchas veces mafiosas- o simples asociaciones de inversionistas de la política.
Este tipo de “política” ha matado las esperanzas de justicia social, participación y democracia que se acumularon durante la dolorosa lucha contra la dictadura de los generales y empresarios. El acomodo desvergonzado de lo que ayer fueron principios respetables, la feroz corrupción de la “clase política”, la hipocresía y la mentira disfrazadas de virtudes, los irritantes privilegios de los políticos cortesanos del poder económico, la manipulación y secuestro de la opinión pública, agravan la humillación a que se ha estado sometida la dignidad de los chilenos que esperaban algo muy distinto del período post dictatorial. En su desesperanza, muchos han llegado a creer que se derramó en vano la sangre de los hombres y mujeres que enfrentaron heroicamente al terrorismo de Estado para reconquistar la libertad.
Estos son los motivos que empujan a la mayoría a la indiferencia y al desprecio por la “política”. Sobre todo a los jóvenes, que no están dispuestos a legitimar una caricatura de democracia que hiede a corrupción. Muchos ciudadanos mayores, que sufrieron la dictadura, han seguido votando a regañadientes por la Concertación. Lo hacen por una generosa cuestión de honor: para cerrar el paso a la derecha. Pero hasta esa consideración se ha desgastado, ya que cada vez es más difícil distinguir a la Concertación de la Alianza derechista.
Ya está bueno que desde la Izquierda surja un esfuerzo honesto que no sólo le permita reconstruirse a si misma, sino también levantar una propuesta que dignifique la política y sus valores. Un proyecto de vasto alcance, inclusivo de todas las tendencias, suprapartidario y que haga de la solidaridad, la justicia y la igualdad las metas de un nuevo orden. Una propuesta que hable de una ética capaz de poner en marcha una voluntad de cambio social.
MANUEL CABIESES DONOSO
(Editorial de “Punto Final” Nº 658, 21 de marzo, 2008)
www.puntofinal.cl
Los inmigrantes son el motor de la economía,(gentileza vamos a cambiar el mundo)
Confirmado: la inmigración es el motor de la economía
Un estudio de las cajas acredita la relación entre población y aumento del PIB
El vigoroso crecimiento de la economía española desde el año 2000 se debe, “en gran medida”, al aumento de la población activa derivada de la inmigración extranjera. Así lo certifica la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), en su tradicional estudio sobre las perspectivas regionales del crecimiento económico.
En el informe, se establece una correlación entre el incremento de la población (es decir, básicamente del colectivo de inmigrantes) y el crecimiento económico. Así se comprueba que Murcia, Madrid y Andalucía, que son las autonomías que en el periodo 2000-2007 registraron una mayor expansión, forman parte también del grupo de las que más aumentaron su número de habitantes.
En sentido contrario, un estancamiento de la población es sinónimo, por lo general, de un crecimiento económico más pobre. Asturias, Galicia y el País Vasco, cuya población sólo ha crecido un 3% desde el año 2000, están también entre las que menos crecieron en términos de PIB en el periodo.
También hay excepciones a esta regla. El número de habitantes de Baleares, por ejemplo, creció un espectacular 22,5%, pero su promedio de crecimiento económico fue el peor de todas las comunidades autónomas. Su PIB sólo aumentó un 2,63%, frente al 3,26% de la media nacional.
PIB por habitante
El incremento de la población tiene también una contraindicación: tiende a deteriorar el PIB por habitante, es decir, la riqueza relativa de cada comunidad autónoma. Esto es así porque normalmente el dinamismo económico adicional que se genera no compensa el aumento demográfico.
En cualquier caso, Funcas no da demasiada importancia a este efecto, y otorga la calificación de “sobresaliente” en desarrollo regional a Madrid y La Rioja. Ambas registraron en 2000-2007 un crecimiento económico superior a la media y al mismo tiempo se mantuvieron por encima del promedio de PIB por habitante, pese a retroceder en este último indicador por el impacto del aumento de la población.
Un estudio de las cajas acredita la relación entre población y aumento del PIB
El vigoroso crecimiento de la economía española desde el año 2000 se debe, “en gran medida”, al aumento de la población activa derivada de la inmigración extranjera. Así lo certifica la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), en su tradicional estudio sobre las perspectivas regionales del crecimiento económico.
En el informe, se establece una correlación entre el incremento de la población (es decir, básicamente del colectivo de inmigrantes) y el crecimiento económico. Así se comprueba que Murcia, Madrid y Andalucía, que son las autonomías que en el periodo 2000-2007 registraron una mayor expansión, forman parte también del grupo de las que más aumentaron su número de habitantes.
En sentido contrario, un estancamiento de la población es sinónimo, por lo general, de un crecimiento económico más pobre. Asturias, Galicia y el País Vasco, cuya población sólo ha crecido un 3% desde el año 2000, están también entre las que menos crecieron en términos de PIB en el periodo.
También hay excepciones a esta regla. El número de habitantes de Baleares, por ejemplo, creció un espectacular 22,5%, pero su promedio de crecimiento económico fue el peor de todas las comunidades autónomas. Su PIB sólo aumentó un 2,63%, frente al 3,26% de la media nacional.
PIB por habitante
El incremento de la población tiene también una contraindicación: tiende a deteriorar el PIB por habitante, es decir, la riqueza relativa de cada comunidad autónoma. Esto es así porque normalmente el dinamismo económico adicional que se genera no compensa el aumento demográfico.
En cualquier caso, Funcas no da demasiada importancia a este efecto, y otorga la calificación de “sobresaliente” en desarrollo regional a Madrid y La Rioja. Ambas registraron en 2000-2007 un crecimiento económico superior a la media y al mismo tiempo se mantuvieron por encima del promedio de PIB por habitante, pese a retroceder en este último indicador por el impacto del aumento de la población.
lunes, 28 de abril de 2008
Tiempos de Nostalgia
A mi nieta
Cuando el tiempo no es tiempo,
la vida no es vida,
los sueños no son sueños,
empiezas a viajar por latitudes desconocidas
en busca de la mañana,
pierdes tu reloj no hay hora, no existe la mañana,
primero es la noche, no primero es el dia,
el sol no sale por el Este,
solo la luna descubre la mañana,
entonces Lourdes me levanta,
abre la ventana, deja salir el sol
y junto a la luna encuentro la mañana
la vida no es vida,
los sueños no son sueños,
empiezas a viajar por latitudes desconocidas
en busca de la mañana,
pierdes tu reloj no hay hora, no existe la mañana,
primero es la noche, no primero es el dia,
el sol no sale por el Este,
solo la luna descubre la mañana,
entonces Lourdes me levanta,
abre la ventana, deja salir el sol
y junto a la luna encuentro la mañana
El cártel anglosajón de la guerra alimentaria. Seis trasnacionales controlan granos y cereales
Las alzas descomunales en los precios de los alimentos ocurrieron en paralelo a las apuestas sin precedente con los contratos de futuros, mediante los ominosos hedge-funds (fondos de cobertura de riesgos) en las bolsas de materias primas agrícolas del Chicago Board of Trade y en el eje agromercantilista Kansas-Minneapolis-Londres. El precio del arroz se duplicó dramáticamente en los primeros tres meses del año al pasar de 360 dólares a 760 dólares por tonelada métrica.
William Pfaff (WP) coloca el dedo en la llaga después de repasar todas las causales enunciadas de la crisis alimentaria global: “En forma extraña, poco se ha dicho sobre el papel de la especulación en los precios de las materias primas en general y específicamente de los alimentos” (Tribune Media Services Internacional, 16/04/08) y explica que el “volumen de contratos se ha incrementado 20 % desde el inicio del año” en el mercado de Chicago CME Group (fusión del Chicago Mercantile Exchange y Chicago Board of Trade) que “cotiza 25 materias primas agrícolas”. Más aún: “los hedge funds se encuentran muy activos” en un negocio circular y “están comprando también las empresas que almacenan los granos”.
No dice que tal permisividad en los “mercados” solamente se explica mediante la “guerra alimentaria” que no se atreve a pronunciar su nombre y que, a nuestro juicio, ha sido desatada subrepticiamente por la dupla anglosajona, hoy en caída libre financiera, con el fin de dañar a sus triunfantes competidores geoeconómicos.
Antes de la “ronda Uruguay” de 1984, países como México e India, que eran autosuficentes, hoy se han vuelto deficientes: a partir del ingreso de las trasnacionales alimentarias anglosajonas al “mercado”, gracias al picaporte de la disfuncional OMC.
En un deslumbrante estudio, Dani Rodrik, de la Escuela Kennedy de Harvard, desmenuza el cataclismo en Latinoamérica que produjo el decálogo neoliberal del Consenso (sic) de Washington, formulado por el FMI y el Banco Mundial (Items & Issues; The Social Science Research Council; Nueva York; invierno-primavera 07-08).
El parteaguas del control alimentario de la humanidad se gestó en la aciaga década thatcheriana de los 80 mediante la desregulación y la privatización agrícola. Con el auge de la globalización en 1995, la OMC combatió la “reserva” de los alimentos como una “distorsión mercantil”, lo que dio vuelo a las trasnacionales agro-farmacéuticas anglosajonas para dominar el “mercado”, como Monsanto, Cargill, Dupont y Novartis, que gozan con derechos de patentes (¿de corso?) para controlar los métodos de siembra, así como la bioingeniería de las semillas.
Una de las consecuencias de la “apertura” alocada del sector agrícola de la OMC le concedió el dominio financiero a las trasnacionales agroalimentarias, las principales enemigas públicas del género humano, como Cargill, Bunge, ADM y el dizque “filántropo” George Soros, convertido en el dueño de la pampa argentina, donde 50 % de las tierras arables son prácticamente de monocultivo de la soya a expensas de otros granos.
La empresa Generation Investment Management, con sede en Londres, es propiedad del “ambientalista” Al-Gore, quien está asociado con David Blood (que le hace honor a la traducción de su apellido del inglés), anterior directivo del banco de inversiones estadunidense Goldman Sachs con fuertes inversiones en la empresa danesa Novo Nordisk, cuya filial Novozyms participa en 40 % del proceso de destilación del bioetanol con enzimas.
En la prospectiva del Apocalipsis bíblico faltó agregar otro jinete: el bioetanol, cuyo principal efecto deletéreo ha provocado hambruna en casi 900 millones de seres humanos –al menos que tal sea el efecto buscado por el cártel alimentario anglosajón. En este año 12 % de la cosecha de maíz mundial será utilizado para bioetanol.
Una docena de compañías claves, aliadas a unas 40 empresas medianas, dominan la cadena alimenticia en cuya cúpula se encuentra el cártel de las seis trasnacionales de granos: Cargill, Continental CGC, Archer Danields Midland (ADM), Louis Dreyfus, André y Bunge and Born. Su dominio es prácticamente absoluto en el mundo de los cereales y los granos desde el trigo, maíz y avena, pasando por el sorgo, cebada y centeno, hasta las carnes, lácteos, aceites y grasas comestibles, frutas, vegetales, azúcar y especias. Un organigrama del cártel alimentario tendría a la cabeza a Archer Danields Midland, Unilever, Grand Metropolitan (Pillsbury), Cargill y Cadbury, que se subdividiría en siete rubros:
1. Granos (Continental, Cargill, Bunge & Born, Louis Dreyfus, ADM-Topfer, André, Quaker Oats);
2. Carnes (BP, Conagra, Cargill, Sara Lee, Hormel);
3. Lácteos (Nestlé, Borden, Kraft, M.E. Frank, Hoogwegt, Unilever);
4. Aceites y grasas comestibles (Unilever, ADM, Procter & Gamble);
5. Azúcar/cacao (Nestlé, Tate & Lyle, Cadbury);
6. Bebidas (Guiness, Bass, Seagram, Coca-Cola, Pepsi-Cola, Anheuser Busch); y 7. Distribución (Nestlé, Grand Metropolitan-Pillsbury, RJR Nabisco, Phillip Morris, Kellogg, General Mills, United Biscuit, BSN, Hillsdown Holdings, Ralston Purina, Safeway, Chiquita International).
Cargill exporta 25 % de granos de EU y es de las principales empresas de ese país con ingresos por 88 mil 300 millones de dólares el año pasado; opera con una importante rama financiera para riesgos en los mercados de futuros y cuenta con un hedge fund: Black River Asset Management.
Continental CGC se ha especializado en cereales, aves, porcicultura, carne de res, inversiones en seguros, bienes raíces y compra de activos empresariales. Archer Daniels Midland (ADM) se ha consagrado al negocio de los biocombustibles y 43 por ciento de sus ganancias provienen de productos subsidiados por el gobierno estadunidense.
La madeja de integración vertical y horizontal del cártel alimentario es impactante, pero más asombroso resulta el paraguas financiero de sus otrora grandes bancos (antes de su insolvencia global), primordialmente anglosajones y suizos, vinculados con su estructura operativa de control del aparato gastrointestinal del impotente género humano totalmente avasallado. ¿Cómo vamos a responder los ciudadanos del mundo a este desafío mayúsculo?
William Pfaff (WP) coloca el dedo en la llaga después de repasar todas las causales enunciadas de la crisis alimentaria global: “En forma extraña, poco se ha dicho sobre el papel de la especulación en los precios de las materias primas en general y específicamente de los alimentos” (Tribune Media Services Internacional, 16/04/08) y explica que el “volumen de contratos se ha incrementado 20 % desde el inicio del año” en el mercado de Chicago CME Group (fusión del Chicago Mercantile Exchange y Chicago Board of Trade) que “cotiza 25 materias primas agrícolas”. Más aún: “los hedge funds se encuentran muy activos” en un negocio circular y “están comprando también las empresas que almacenan los granos”.
No dice que tal permisividad en los “mercados” solamente se explica mediante la “guerra alimentaria” que no se atreve a pronunciar su nombre y que, a nuestro juicio, ha sido desatada subrepticiamente por la dupla anglosajona, hoy en caída libre financiera, con el fin de dañar a sus triunfantes competidores geoeconómicos.
Antes de la “ronda Uruguay” de 1984, países como México e India, que eran autosuficentes, hoy se han vuelto deficientes: a partir del ingreso de las trasnacionales alimentarias anglosajonas al “mercado”, gracias al picaporte de la disfuncional OMC.
En un deslumbrante estudio, Dani Rodrik, de la Escuela Kennedy de Harvard, desmenuza el cataclismo en Latinoamérica que produjo el decálogo neoliberal del Consenso (sic) de Washington, formulado por el FMI y el Banco Mundial (Items & Issues; The Social Science Research Council; Nueva York; invierno-primavera 07-08).
El parteaguas del control alimentario de la humanidad se gestó en la aciaga década thatcheriana de los 80 mediante la desregulación y la privatización agrícola. Con el auge de la globalización en 1995, la OMC combatió la “reserva” de los alimentos como una “distorsión mercantil”, lo que dio vuelo a las trasnacionales agro-farmacéuticas anglosajonas para dominar el “mercado”, como Monsanto, Cargill, Dupont y Novartis, que gozan con derechos de patentes (¿de corso?) para controlar los métodos de siembra, así como la bioingeniería de las semillas.
Una de las consecuencias de la “apertura” alocada del sector agrícola de la OMC le concedió el dominio financiero a las trasnacionales agroalimentarias, las principales enemigas públicas del género humano, como Cargill, Bunge, ADM y el dizque “filántropo” George Soros, convertido en el dueño de la pampa argentina, donde 50 % de las tierras arables son prácticamente de monocultivo de la soya a expensas de otros granos.
La empresa Generation Investment Management, con sede en Londres, es propiedad del “ambientalista” Al-Gore, quien está asociado con David Blood (que le hace honor a la traducción de su apellido del inglés), anterior directivo del banco de inversiones estadunidense Goldman Sachs con fuertes inversiones en la empresa danesa Novo Nordisk, cuya filial Novozyms participa en 40 % del proceso de destilación del bioetanol con enzimas.
En la prospectiva del Apocalipsis bíblico faltó agregar otro jinete: el bioetanol, cuyo principal efecto deletéreo ha provocado hambruna en casi 900 millones de seres humanos –al menos que tal sea el efecto buscado por el cártel alimentario anglosajón. En este año 12 % de la cosecha de maíz mundial será utilizado para bioetanol.
Una docena de compañías claves, aliadas a unas 40 empresas medianas, dominan la cadena alimenticia en cuya cúpula se encuentra el cártel de las seis trasnacionales de granos: Cargill, Continental CGC, Archer Danields Midland (ADM), Louis Dreyfus, André y Bunge and Born. Su dominio es prácticamente absoluto en el mundo de los cereales y los granos desde el trigo, maíz y avena, pasando por el sorgo, cebada y centeno, hasta las carnes, lácteos, aceites y grasas comestibles, frutas, vegetales, azúcar y especias. Un organigrama del cártel alimentario tendría a la cabeza a Archer Danields Midland, Unilever, Grand Metropolitan (Pillsbury), Cargill y Cadbury, que se subdividiría en siete rubros:
1. Granos (Continental, Cargill, Bunge & Born, Louis Dreyfus, ADM-Topfer, André, Quaker Oats);
2. Carnes (BP, Conagra, Cargill, Sara Lee, Hormel);
3. Lácteos (Nestlé, Borden, Kraft, M.E. Frank, Hoogwegt, Unilever);
4. Aceites y grasas comestibles (Unilever, ADM, Procter & Gamble);
5. Azúcar/cacao (Nestlé, Tate & Lyle, Cadbury);
6. Bebidas (Guiness, Bass, Seagram, Coca-Cola, Pepsi-Cola, Anheuser Busch); y 7. Distribución (Nestlé, Grand Metropolitan-Pillsbury, RJR Nabisco, Phillip Morris, Kellogg, General Mills, United Biscuit, BSN, Hillsdown Holdings, Ralston Purina, Safeway, Chiquita International).
Cargill exporta 25 % de granos de EU y es de las principales empresas de ese país con ingresos por 88 mil 300 millones de dólares el año pasado; opera con una importante rama financiera para riesgos en los mercados de futuros y cuenta con un hedge fund: Black River Asset Management.
Continental CGC se ha especializado en cereales, aves, porcicultura, carne de res, inversiones en seguros, bienes raíces y compra de activos empresariales. Archer Daniels Midland (ADM) se ha consagrado al negocio de los biocombustibles y 43 por ciento de sus ganancias provienen de productos subsidiados por el gobierno estadunidense.
La madeja de integración vertical y horizontal del cártel alimentario es impactante, pero más asombroso resulta el paraguas financiero de sus otrora grandes bancos (antes de su insolvencia global), primordialmente anglosajones y suizos, vinculados con su estructura operativa de control del aparato gastrointestinal del impotente género humano totalmente avasallado. ¿Cómo vamos a responder los ciudadanos del mundo a este desafío mayúsculo?
domingo, 27 de abril de 2008
Paraguay: Derrota de los colorados, herederos de la dictadura de Strossner
Daniel Pereyra, en espacioalternativo.orgLuego de 61 años en el gobierno, la Alianza Nacional Republicana, los colorados, han sido desalojados del poder en las elecciones del 20 de abril. Fueron décadas de represión, paternalismo y fraude. Un régimen basado en las fuerzas armadas, aliado a las otras dictaduras del Cono Sur, con las que compartió el Plan Cóndor de exterminio de opositores; un gobierno asentado en la corrupción y el contrabando, representando a los terratenientes y el capital financiero.
Un régimen de campesinos sin tierra, una situación de miseria y paro, que obligaron a más de un millón de paraguayos a emigrar en busca de trabajo. Siempre aliados con Estados Unidos, del que aceptaron una base aérea en su territorio; uno de los pocos gobiernos que reconoce a Taiwan en detrimento de China.
La derrota se comenzó a gestar con la división de los colorados y con el surgimiento de la candidatura del ex obispo Fernando Lugo, que despertó las esperanzas de amplios sectores populares. Este, muy próximo a la Teología de la Liberación, trabajó durante años con indígenas y campesinos, en Ecuador y en Paraguay.
En torno a su persona se aglutinó un amplio frente que abarca desde el Partido Liberal, organización tradicional opositora a los colorados, hasta la extrema izquierda representada por el P-MAS (Partido Movimiento al Socialismo), y una amplia gama de movimientos sociales. El Movimiento Tekojojá, de reciente creación, es el que se podría considerar como la organización de Lugo.
Su programa básicamente se asienta en unas pocas promesas decisivas:
- Una reforma agraria integral imprescindible, con apoyo financiero y técnico para los campesinos;
- Una reforma del Estado, que implique el fin de la corrupción y garantice la división de los poderes;
- Una reactivación económica que impida la sangría de jóvenes emigrantes;
- Y una renegociación de los leoninos contratos de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá (suscriptos respectivamente con las dictaduras de Brasil y Argentina), en razón de los cuales esos dos países apenas pagan a Paraguay un 8 % del valor de la electricidad en el mercado. Los mayores ingresos serán la base para financiar los emprendimientos sociales y económicos propuestos.
El entusiasmo generado por la campaña de Lugo y sus aliados, la esperanza que generó en amplias capas populares, han vencido a las múltiples tentativas de fraude realizadas desde el gobierno: reparto de alimentos, compra de cédulas, padrones integrados con ciudadanos muertos, desplazamiento de votantes a departamentos lejanos, etc.
Los resultados provisionales, ya aceptados por la oposición son los siguientes:
. Alianza Patriótica para el Cambio, Fernando Lugo, 40 %.
. Asociación Nacional Republicana, “colorados”, Blanca Ovelar, 30 %
. Unión Nacional de Ciudadanos Eticos, Lino Oviedo, 22 %.
. Partido Patria Querida, Pedro Fadul, 2 %.
En cuanto a los resultados a parlamentarios, igualmente provisionales, cabe destacar la muy probable elección de Camilo Soares, secretario general del P-MAS, como diputado e igualmente la de Anibal Carrillo, presidente de Tekojoja.
Y para el Senado igualmente probables la elección de Sixto Pereira, dirigente campesino, y Margarita Mbywangi, indígena aché.
Para el P-MAS estos resultados, de los que daremos más información próximamente, tanto por el puesto de diputado logrado como por la cantidad de votos y su mayor influencia social, implican un importante reforzamiento y la posibilidad de influir con más fuerzas en el difícil período que se abre en Paraguay. Una etapa llena de esperanzas y de riesgos, en la cual los sectores de la derecha seguramente unirán sus fuerzas en defensa de sus privilegios que verán amenazados.
Un régimen de campesinos sin tierra, una situación de miseria y paro, que obligaron a más de un millón de paraguayos a emigrar en busca de trabajo. Siempre aliados con Estados Unidos, del que aceptaron una base aérea en su territorio; uno de los pocos gobiernos que reconoce a Taiwan en detrimento de China.
La derrota se comenzó a gestar con la división de los colorados y con el surgimiento de la candidatura del ex obispo Fernando Lugo, que despertó las esperanzas de amplios sectores populares. Este, muy próximo a la Teología de la Liberación, trabajó durante años con indígenas y campesinos, en Ecuador y en Paraguay.
En torno a su persona se aglutinó un amplio frente que abarca desde el Partido Liberal, organización tradicional opositora a los colorados, hasta la extrema izquierda representada por el P-MAS (Partido Movimiento al Socialismo), y una amplia gama de movimientos sociales. El Movimiento Tekojojá, de reciente creación, es el que se podría considerar como la organización de Lugo.
Su programa básicamente se asienta en unas pocas promesas decisivas:
- Una reforma agraria integral imprescindible, con apoyo financiero y técnico para los campesinos;
- Una reforma del Estado, que implique el fin de la corrupción y garantice la división de los poderes;
- Una reactivación económica que impida la sangría de jóvenes emigrantes;
- Y una renegociación de los leoninos contratos de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá (suscriptos respectivamente con las dictaduras de Brasil y Argentina), en razón de los cuales esos dos países apenas pagan a Paraguay un 8 % del valor de la electricidad en el mercado. Los mayores ingresos serán la base para financiar los emprendimientos sociales y económicos propuestos.
El entusiasmo generado por la campaña de Lugo y sus aliados, la esperanza que generó en amplias capas populares, han vencido a las múltiples tentativas de fraude realizadas desde el gobierno: reparto de alimentos, compra de cédulas, padrones integrados con ciudadanos muertos, desplazamiento de votantes a departamentos lejanos, etc.
Los resultados provisionales, ya aceptados por la oposición son los siguientes:
. Alianza Patriótica para el Cambio, Fernando Lugo, 40 %.
. Asociación Nacional Republicana, “colorados”, Blanca Ovelar, 30 %
. Unión Nacional de Ciudadanos Eticos, Lino Oviedo, 22 %.
. Partido Patria Querida, Pedro Fadul, 2 %.
En cuanto a los resultados a parlamentarios, igualmente provisionales, cabe destacar la muy probable elección de Camilo Soares, secretario general del P-MAS, como diputado e igualmente la de Anibal Carrillo, presidente de Tekojoja.
Y para el Senado igualmente probables la elección de Sixto Pereira, dirigente campesino, y Margarita Mbywangi, indígena aché.
Para el P-MAS estos resultados, de los que daremos más información próximamente, tanto por el puesto de diputado logrado como por la cantidad de votos y su mayor influencia social, implican un importante reforzamiento y la posibilidad de influir con más fuerzas en el difícil período que se abre en Paraguay. Una etapa llena de esperanzas y de riesgos, en la cual los sectores de la derecha seguramente unirán sus fuerzas en defensa de sus privilegios que verán amenazados.
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