jueves, 28 de junio de 2012

¿QUIEN SE LO BANCA?


euroEn repetidas oportunidades he señalado que los Bancos no tienen plata: la crean ex nihilo a partir de la nada, la inventan. Como decía mi profesor de economía en París “Son los créditos los que generan los depósitos, y no los depósitos los que generan los créditos”. La creación monetaria es un arte de birlibirloque, oficio de encantador de serpientes, faena de nigromante.




Al modesto empresario, al jefe de hogar sobre endeudado, al estudiante sin recursos, les cuesta entender que les presten lo que no existe y que además les cobren caro, muy caro, por prestárselo. La práctica bancaria se basa en la confianza. No en la que el banco pueda tener en quién solicita un crédito, sino en la ingenuidad de quién acude a pedir plata.


Hubo una época en la que los créditos otorgados por las instituciones financieras alimentaban la máquina económica: ahora están dedicados a la especulación. Un empresario, grande o pequeño, obtenía un crédito que le permitía producir bienes o servicios, riqueza que por una parte devenía lucro con el cual pagaba el crédito y se remuneraba a sí mismo, y por otra se transformaba en salarios que permitían consumir lo que la sociedad en su conjunto producía.


Nunca los bancos dispusieron del dinero que prestaban. Sus capitales propios siempre fueron ridículamente pequeños en relación al volumen de su actividad. Ni siquiera los bancos de depósitos se limitaron nunca a prestar el dinero que guardaban en sus arcas. El negocio de los bancos es el crédito, y prestar limitadas sumas de dinero no satisface sus gigantescas ansias de lucro. De ahí que para rentabilizar su actividad inventasen eso de prestar dinero inexistente, en modo tal que el volumen de créditos supera siempre la suma de los capitales propios más los depósitos.


Simplificando un poco, -muy poco-, eso es lo que los entendidos llaman la “creación monetaria”.


Si un banco dispone de 3 mil millones de capitales propios, nada le impide prestar 100 mil millones o aún más. El crédito se traduce en escrituras que solían estar plasmadas en el papel, y que hoy en día constan en la memoria de los computadores. Si tal o cual banco requiere liquidez, -lo que puede entenderse por moneda fiduciaria, o aún crédito escritural-, se dirige a otro banco que dispone de ese dinero, y lo empresta por un período corto, justo los días que hacen falta para volver a un amago de liquidez. Es lo que llaman el mercado interbancario.


Entre ellos los bancos se hacían ese tipo de favores, cobrándose unos a otros una tasa de interés no mayor a la que cobra el Banco Central. Este último, -el Banco Central-, es la “tía rica”, el prestamista de último recurso, útil cuando ningún otro banco se “sacrifica” prestándole a los bancos colegas y/o competidores. Porque ocurre que todos los bancos prestan lo que no tienen, y hay que hacer caja para hacerle frente a las necesidades cotidianas de dinero real. Eso se resuelve pasándose unos a otros, en una bicicleta improbable, la plata disponible.


Visto de afuera, nada de todo lo que precede transpira hacia el común de los mortales que siguen creyendo que tratan con un banco, o sea con una entidad que tiene dinero.

Dicho sea de paso, el Banco central tampoco tiene dinero. Cuando hace falta lo crea ex nihilo, lo inventa, lo hace aparecer de la nada.


Como el ansia de lucro es insaciable, los bancos se exceden, se pasan de rosca, generan una masa tan gigantesca de créditos que basta con que una porción ridículamente pequeña de ellos se revele incobrable para que todo el sistema entre en crisis. Esa fue la razón que llevó a los organismos reguladores, -un chiste, los organismos capaces de regular a los bancos no existen-, a ponerle un límite al volumen de créditos que puede hacer un banco a partir de sus capitales propios.


Un Acuerdo, llamado de Basilea (Suiza), sede del BRI o BIS (Banque des Règlements Internationaux, o Bank for International Settlements), determinó que los bancos no podían prestar más allá de un cierto límite, y estipuló que las entidades bancarias debían poseer al menos un 3% del dinero que prestan.


Demás está decir que en la ausencia de un gendarme capaz de forzar los bancos a respetar este Acuerdo, la banca planetaria hizo caso omiso y simplemente se lo pasó por las amígdalas del sur. Para no dejar cabos sueltos, debo precisar que si alguien piensa que el gendarme de los bancos privados son los Bancos Centrales, o las Superintendencias de servicios financieros, o aún las autoridades de los mercados financieros, ese alguien hace gala de una ingenuidad, un candor y una inocencia muy propios de una cierta discapacidad intelectual.


Justo para dar un ejemplo, nunca ni la FED (Banco Central de los EEUU) ni la SEC (Security and Exchange Commission, autoridad de los mercados financieros de los EEUU) controlaron a nadie. Ni tienen la intención de hacerlo visto que están ahí para facilitarles la vida a los banqueros.


Ahora bien, el entusiasmo de los bancos por prestar plata, -su negocio-, puede estrellarse con un mercado renuente a pedir prestado, o con la ausencia de necesidad de pedir prestado. Eso lo arreglaron muy rápidamente y de manera radical con dos movidas geniales.


La primera consistió en reducir en modo drástico la parte de la riqueza producida socialmente que está destinada a remunerar el trabajo. En otras palabras los salarios. Tan drásticamente que prácticamente nadie, -si exceptuamos a un puñado de privilegiados-, puede vivir al contado. Todo, incluyendo los bienes más elementales, es accesible sólo gracias al crédito. El magro salario se ve amputado así con tasas de interés usureras, lo que genera a su vez más necesidad de crédito.


La segunda movida genial cercenó gravemente la parte de la riqueza que según Adam Smith está destinada a financiar el gobierno civil. Es decir el volumen de recursos que el Estado recauda bajo la forma de impuestos. Según Adam Smith, todos los ingresos deben pagar impuestos, en proporción directa a lo que cada cual obtiene de la sociedad en la que vive. Para Adam Smith el impuesto es una suerte de “gasto común” del condominio en el que todos vivimos. Y para no dejar dudas en cuanto a la utilidad de los impuestos, precisa: “Los ricos, en particular, están necesariamente interesados en sostener el único orden de cosas que puede asegurarles la posesión de sus ventajas” (…) “El gobierno civil, en cuanto tiene por objetivo la seguridad de la propiedad, es instituido en realidad para defender a los ricos contra los pobres, o bien, aquellos que tienen alguna propiedad contra aquellos que no tienen ninguna”(sic) (Adam Smith - “Wealth of Nations” - 1776).

Si el Estado no recauda lo suficiente para financiar sus misiones esenciales… se ve obligado a endeudarse, aumentando así el mercado del crédito del que viven los bancos. La gigantesca crisis de la deuda soberana que sacude a los EEUU y a Europa en este preciso momento proviene de la genial movida que consistió en reducir la parte de la riqueza creada socialmente que estaba destinada a la educación, a la salud, a las infraestructuras, al transporte, a la inversión pública, a la defensa, etc.

Lo que además conlleva una formidable ventaja: o bien el Estado se endeuda para financiar los servicios públicos, o bien los privatiza, generándole a los bancos un mercado extraordinariamente rentable, un mercado constituido de clientes cautivos.

Entretanto los bancos consiguieron otras menudas ventajas, la más interesante de las cuales fue la eliminación de las regulaciones nacidas en el sufrimiento de la Gran Depresión de los años 1930, y destinadas precisamente a evitar que tal catástrofe pudiese repetirse.

De ese modo pudieron seguir prestando dinero que no tenían, sin ningún límite. Mejor aún: cuando cubrieron todos los clientes solventes, y con el fin de aumentar aún más su cifra de negocios y el lucro consiguiente, siguieron vendiéndole créditos a hogares que no tenían, ni tienen, ninguna posibilidad de pagarlos.

Satisfechos de su propia irresponsabilidad, -mientras se gane dinero no hay ninguna razón de detenerse en tan buen camino-, evitaron asumir el riesgo de los créditos irrecuperables transformándolos en “productos financieros” que le vendieron a otros bancos. Y la sífilis financiera se propagó con la velocidad de un virus.

Esta descripción no estaría completa si no precisamos que los bancos no conservan sus capitales propios en sus arcas ni en sus cofres: suelen especular con ellos, comprando “activos” de buena rentabilidad, -lo que los entendidos llaman un “high yield”-, deuda pública, acciones, partes de inversiones de alto riesgo, etc. De modo que cuando afirmo que los bancos no tienen plata, no lo hago en forma metafórica, sino describiendo la situación real.

No satisfechos aún del lucro obtenido, especulan con el dinero que sus clientes depositan en sus cuentas, o sea con dinero ajeno. Gracias a la desregulación mencionada más arriba, que en los EEUU tuvo lugar durante el mandato de Bill Clinton.

Llegados a este punto, surge una pregunta natural. Si los bancos no tienen plata, ¿Cómo pueden ofrecer crédito? ¿Cómo pueden prestarle a los Estados? Muy sencillo. El crédito que le venden a los hogares, o a las pequeñas y medianas empresas, proviene por lo esencial de la creación monetaria, ese arte de birlibirloque que mencioné al inicio de esta parida. Lo que le prestan a los Estados proviene, por lo esencial, de los… Bancos Centrales.

Cuando se produjo la crisis financiera que se inició en el segundo semestre del año 2007, los Bancos Centrales de los EEUU, de Inglaterra y de la Zona Euro emitieron billones de dólares, libras esterlinas y euros, sin respaldo, para permitirle a los bancos seguir practicando la usura, la irresponsabilidad, la piratería financiera.

Como no es posible determinar hasta qué punto cada banco está contaminado con activos que no valen nada, con créditos irrecuperables, con inversiones de dudosa calidad, todos desconfían de todos y el “mercado interbancario” desapareció: nadie le presta a nadie. De ahí que los bancos centrales emitiesen una cantidad inimaginable de “liquidez”, dinero sin ningún respaldo, dizque para mantener el crédito que hace funcionar la economía. Pero la verdad es muy distinta.

En el tiempo presente, por ejemplo, el Banco Central Europeo (BCE) pone a disposición de los bancos privados billones de euros a una tasa del 1% anual, y estos le prestan ese mismo dinero a Grecia a tasas que superaron el 15%, o bien a España, a tasas del orden del 7%. El negocio es la deuda, ofreciendo créditos con dinero que no existe. Si Grecia decidiese hacer “default”, o sea no pagar, o diferir significativamente el pago de su deuda, o aún simplemente desconocer su deuda, se produciría un monumental efecto dominó que afectaría no sólo a los bancos privados sino a los propios bancos centrales.

Como no está destinado a ello, todo el dinero emitido por los bancos centrales no ha logrado hacer repartir la máquina económica y vamos de recesión en recesión, lo que a su vez genera más desempleo, reduciendo aún más el consumo, lo que tiene por efecto profundizar la recesión.

¿Qué sentido tiene afirmar que los Estados deben reducir su deuda pública, cuando sabemos de dónde proviene esa deuda?

Frente a la inimaginable dimensión del desastre, los mandatarios del llamado G20, el organismo más impotente e inútil jamás creado, amenazó a los bancos con regulaciones más estrictas.

Una de ellas tiene que ver con la limitación del volumen de créditos que pueden ofrecer, calculado como un múltiplo de los capitales propios. Si el Acuerdo de Basilea cuyo cumplimiento nadie verificó nunca, establecía que los bancos debían poseer como capitales propios no menos del 3% del volumen de créditos, el llamado Acuerdo de Basilea III les exigiría un… 7%. Pero no es el momento de que nos coja la risa tonta, o la risita nerviosa. Porque lo que viene es aún más increíble.

Para cumplir con Basilea III todos los bancos debían aumentar el volumen de sus capitales propios, y diferentes organismos internacionales, agencias de calificación de deuda y otros parásitos se entregaron a la tarea de calcular los montos necesarios. No vale la pena reproducir los resultados de dichos cálculos porque todos resultaron falsos: cinco años después del inicio de la crisis, billones de dólares, euros y libras esterlinas (emitidos sin respaldo) más tarde, nadie sabe lo que hay en los balances de los bancos. Nadie. A tal punto que recientemente España le pagó dos millones de euros a consultoras privadas para que determinasen el monto necesario para el rescate de sus instituciones financieras.

El FMI anunció que se necesitarían 37 mil millones de euros. Las consultoras estimaron el monto en torno a los 62 mil millones de euros. La Comisión Europea anunció estar dispuesta a poner hasta 100 mil millones. Mientras que sólo los créditos inmobiliarios susceptibles de impago llegaban en abril de este año a 152 mil 740 millones de euros, o sea un 8,72% del total de créditos. Lo que indica que la cosa se puede poner aún peor.


Desde luego no tiene sentido preguntarse cómo es que el Banco Central de España no conoce la situación real de las instituciones financieras españolas. Porque ya sabemos que ni siquiera los bancos saben lo que hay en sus propios balances. No sólo en España, sino en buena parte del mundo.


Rodrigo Rato, que fue Director-gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el maestro Ciruela,  se dio maña luego para hundir el cuarto banco español, Bankia,  en el que dejó un agujero superior a los 40 mil millones de euros. Sólo Bankia requiere más de 23 mil millones de euros para su “rescate”.

¿Debo precisar que Bankia, y todos los bancos quebrados, fueron “nacionalizados” y que los pueblos pagarán hasta el último céntimo este enorme desastre? En los EEUU, en Inglaterra, en Francia, en Alemania, en Bélgica, en España, en Italia, etc. Tal y como ocurrió en Chile en el año 1982, sin que hasta ahora los bancos privados rescatados con dinero público hayan devuelto el dinero que recibieron.

Si piensas que hemos llegado al límite de la infamia, estás equivocado. La redacción de esta parida me la inspiró una noticia reciente. Una que bajo el título “¿Los bancos lograrán cargarse BasileaIII?”, nos explica que es cada día más probable que el Acuerdo que obliga a los bancos a aumentar sus capitales propios sea pura y simplemente enterrado. El diario financiero parisino cuenta lo que sigue:

“Si le creemos al Wall Street Journal, los reguladores internacionales estarían a punto de flexibilizar las exigencias de liquidez que se le impondrían a los bancos en el marco de la reglamentación de Basilea III. La crisis de la deuda soberana le ha dado un peso inesperado a los argumentos de los banqueros. Desde hace dos años estos batallan contra el carácter demasiado restrictivo del ratio de liquidez a corto plazo. A partir del 2015 este les impondrá a los bancos tener un cierto stock de títulos de la mejor calidad (o sea fácilmente vendibles), con el fin de poder afrontar una crisis de liquidez de un mes”.

La dificultad estriba en que sólo el dinero líquido (cash) y los títulos de la deuda soberana son considerados como activos “líquidos”. Como para preguntarse cuál es la razón de exigirles tasas de interés tan altas a Grecia o a España (o a Portugal, a Irlanda, a Italia, etc.) si los títulos de la deuda soberana son casi los únicos considerados de buena calidad.  Por otra parte a los bancos no les gusta almacenar dinero líquido porque este no trae intereses. Razón por la cual luchan para volver al laissez-faire al que estaban acostumbrados y que provocó la crisis en curso.

Nótese que en el año 2015 se les exigirá poder hacerle frente a una crisis financiera de un mes, en circunstancias que la actual crisis financiera ya dura más de cinco años. Para determinar que un banco puede resistir a una crisis de liquidez los incompetentes que se ocupan de estas cosas lo someten a un llamado “crash test” o prueba de esfuerzo. Una triste payasada en la cual alguien decide qué parte de los créditos de un banco, o qué parte de sus activos, puede revelarse irrecuperable o sin valor. Hasta ahora los “crash tests” se asemejan a un certificado de seguridad entregado a un automóvil al que estrellaron contra una cortina de bambú a la velocidad de 10 km por hora. Un chiste.

Lo que explica que en el día de ayer la agencia de calificación de deuda Moody’s le haya rebajado fuertemente las notas a quince bancos globales, o sea a quince de las instituciones financieras más importantes del mundo, entre ellas a cinco de los seis principales bancos estadounidenses.

El Wall Street Journal titula muy justamente que Moody’s degradó a los “bancos gigantes”, empeorando la tembladera de los mercados.
No soy yo quién va a otorgarle a Moody’s, a Fitch o a Standard & Poor’s la credibilidad que no tienen: se trata de filibusteros de las finanzas que ganan dinero estafando y vendiendo buenas notas a cambio de una mejor remuneración. Son las mismas agencias que no vieron venir la crisis financiera, ocupados como estaban en sacarle el mejor partido a la especulación.
Sin embargo el que se hayan atrevido a rebajarle la nota a los EEUU, a Francia, y a los bancos que supuestamente estaban encima de cualquier sospecha da la medida del desastre provocado por la llamada “comunidad financiera”.
Una estimación, tan cuestionable como cualquiera otra, señala que para recapitalizar a la banca mundial en el sentido de Basilea III hacen falta más de 2,22 billones de dólares de activos líquidos. Y desde luego nadie los tiene. Además, la estimación parece pasar por alto los activos podridos que los bancos centrales tienen “en pensión” (los bancos centrales tomaron esos activos podridos como garantía del dinero que le pasaron a los bancos privados, calculando su valor al precio fuerte), que ya suman más de 2,22 billones de dólares (2,22 millones de millones de dólares).
En otras palabras Moody’s corre muy pocos riesgos de equivocarse, y si se equivocó fue por defecto, no por exceso.
Todo parece indicar pues que la guerra de nervios continuará. Tanto Barack Obama como los mandatarios europeos han demostrado su impotencia, su incapacidad y su falta de voluntad para hacerle frente a los mercados financieros.
Sin embargo la solución es de una sencillez bíblica: habida cuenta de los más de 16 billones de dólares que los Estados han dilapidado para sostener a los bancos, pagándolos en realidad varias veces su valor real, bastaría con que confiscasen todos los bancos privados para ponerlos al servicio de la economía, terminando de una vez por todas con la especulación.
Pero tal parece que los más de cincuenta millones de desempleados que ha provocado la crisis tienen a los “líderes” sin cuidado. El G20 acaba de terminarse en lo de siempre: una patética “foto de familia” en la que Piñera estira el cuello para aparecer entre los “grandes”.

martes, 19 de junio de 2012

La concertación después de veinte años mamando de la vaca sagrada, es lógico que hoy día cuando son derrotados, empiecen a pensar en que fallaron, seguramente la culpa la tenga la alianza con el PC, partido que por la ambición de participación parlamentaria se aleja de los reales intereses del pueblo.

Desde que a finales de los ochenta el pueblo dijera basta a Pinochet y le diera su voto a la concertación, la cual bajo el lema “la alegría ya viene”, se hace dueña del poder político en chile, defendiendo una inscontitucionalidad heredada de la dictadura y defendiéndola a raja tabla, el primer periodo es decir los cuatro años de Aylwin, el pueblo los tomo como un ajuste y una transición, llego el segundo periodo el de Frei y este entrega el país a las transnacionales, en una actitud de martillero publico subasta las empresas que son patrimonio del estado y de todos los chilenos, el tercer periodo sigue defendiendo la inscontitucionalidad y este termina por entregar el poco patrimonio del pueblo chileno como son los puertos del país al sector privado, las esperanzas del pueblo de poder lograr cambios y que la balanza esta vez se inclinara un poco a la clase trabajadora y mejorar su situación no se ve ni siquiera la minima intención o voluntad por parte de la concertación de empezar a contar los primeros chistes para que el pueblo sonriera, catorce años y aun no se ve venir “la alegría”. Tampoco existe voluntad para llamar al pueblo a una asamblea constituyente la entregaría una nueva constitución al pueblo chileno, llega el periodo de La primera mujer gobernante en el país y el esmiferio sur, esta vez por ser mujer será mas sensible y tratara de cambiar las cosas, si cambiaron las cosas pero cada vez mas a la derecha y este gobierno de la primera mujer presidenta se hace dueña de los mejores años de represión de la dictadura, para reprimir al heroico pueblo mapuche, si algo queda de este gobierno es eso, el genocidio sistemático encontra de los mapuches.

Ayer domingo 17 de Enero el pueblo se canso de tanta mentira y engaño y lógicamente los sectores juveniles, adolescentes y adulto menor al ver a sus padres cesantes y ellos con un panorama incierto para comenzar su vida laboral, le pasaron la cuenta a los dinosaurios y mamones de la concerta.

Ahora esperaremos la reacción del pueblo para buscar otras formas de lucha y sumar día a día a los consecuentes y concientes de que otro mundo es posible, y que es preferible morir de pie a vivir arrodillados o buscando alianzas con los opresores y enemigos del pueblo.

SUMEMOS A LA LUCHA, SOLO EL PUEBLO LOGRARA SU PROPIA ALEGRIA

viernes, 1 de junio de 2012

ENHORABUENA: COLBÚN RECOMIENDA SUSPENDER LA TRAMITACIÓN DE HIDROAYSEN

SANTIAGO.- A casi 24 horas que sorpresivamente la generadora Colbún
anunciara su decisión de "recomendar" suspender la tramitación de
HidroAysén, Endesa, la otra propietaria del megaproyecto, solicitó
convocar a una reunión extraordinaria del directorio.

Por medio de un comunicado Endesa Chile, filial de la española Endesa,
señaló que pidió a sus representantes en el directorio de Centrales
Hidroeléctricas de Aysén, convocar al directorio extraordinario, para
que el mismo se pronuncie sobre la decisión de Colbún.

La compañía, propietaria del 51% del megaproyecto (Colbún tiene el 49%
restante), "acordó instruir a la administración ejecutiva considerar
todas las variables que permitan un pronunciamiento técnico y
fundamentado respecto de esta materia en el directorio extraordinario
de HidroAysén".

En el comunicado, Endesa además reafirma su "compromiso permanente con
el desarrollo eléctrico nacional" y "la opción y vocación histórica de
Endesa Chile por una energía limpia, sostenible, renovable y local
como lo es la energía hidroeléctrica".

Según un hecho esencial enviado esta misma tarde a la Superintendencia
de Valores y Seguros, SVS, la firma señaló que el objetivo del
directorio extraordinario es que "se pronuncie respecto de la
suspensión de los estudios destinados a la elaboración del Estudio de
Impacto Ambiental del proyecto de transmisión asociado a las centrales
hidroeléctricas, cuya Resolución de Calificación Ambiental (RCA) fue
aprobada en el año 2011".

Ayer Colbún informó, también por medio de un hecho esencial a la SVS,
que su directorio resolvió "recomendar" la "suspensión indefinida" de
la presentación del Estudio de Impacto Ambiental para la línea de
transmisión del proyecto, segunda etapa e imprescindible para poder
transportar la energía que producirían las cinco represas que se
construirán en la región de Aysén, ya aprobadas tras una larga batalla
legal, pero que aún no inician su construcción.

El proyecto de HidroAysén involucra una inversión de US$ 3.200
millones y la inundación de unas 5.000 hectáreas para la construcción
de cinco represas en el sur de Chile, que generarán unos 2.750
megavatios de energía eléctrica, en el mayor proyecto energético del
país.

La iniciativa, que ha sido rechazada por vecinos y organizaciones
medioambientales, fue aprobada el 9 de mayo de 2011 por la Comisión de
Evaluación Ambiental de la región de Aysén, situada a 1.600 kilómetros
al sur de Santiago.

jueves, 31 de mayo de 2012

...Aylwin, que hijo de puta...bueno que mas es un democristiano...

Ante las últimas declaraciones de Aylwin al diario El País de España, nos sentimos en la obligación de desenmascarar, no solo a un cínico personaje, sino que a un partido político que en Chile y en otros países jugó y juega un rol decisivo contra las fuerzas progresistas y revolucionarias. Partido que conformo la reacción, que sirvió y sirve de manto encubridor de sus crímenes. 

Unidad Rodriguista





...Aylwin, que hijo de puta...bueno que mas es un democristiano...

Allende: ¿mal gobierno?
Polémicas han sido las declaraciones del ex presidente Patricio Aylwin en una entrevista del diario El País de España. El anciano dirigente demócrata cristiano asegura que Estados Unidos no tuvo participación directa en el golpe de Estado de 1973 y que su partido hizo todo lo posible por evitarlo. “Allende hizo un mal gobierno que cayó por las debilidades de él y su gente”- asegura el líder falangista. En El Ciudadano responde Miguel Lawner, arquitecto:
Efectivamente el Presidente Allende hizo un mal gobierno para los intereses con los cuales se identifica Aylwin.
Fue un mal gobierno para la Kennecot Company y para la Anaconda Cooper Mining, empresas yanquis dueñas de la gran minería del cobre, que fueron nacionalizadas en una histórica decisión que ha representado el mayor ingreso para el estado chileno en los últimos 40 años.
Fue un mal gobierno para las compañías extranjeras propietarias de los pródigos yacimientos del salitre y el hierro escasamente explotados y que pasaron a manos de todos los chilenos.
Fue un mal gobierno para los latifundistas criollos, a quienes la Reforma Agraria los privó de una estructura agraria colonial, que mantenía baldías millones de hectáreas cultivables. El presente auge de la agricultura chilena habría sido una quimera a no mediar el fin de una oligarquía, heredera del reparto de la tierra entre un puñado de encomenderos coloniales.
Fue un mal gobierno para la banca internacional y criolla de espaldas al desarrollo de nuestra economía, operando a tasas de intereses usurarias.
Fue un mal gobierno para los bienes monopólicos de la ITT, dueña de la Compañía de Teléfonos de Chile.
Fue un mal gobierno para “las 144 empresas que controlaban más del 50% de los activos en todos y cada uno de los sectores de la industria manufacturera chilena” (1)
Pero, cresta!
El gobierno de Allende fue un buen gobierno para los millones de trabajadores que por primera vez pudieron disfrutar de sueldos y salarios dignos, por vía de una verdadera redistribución del ingreso, también mediante el irrestricto respeto a la organización sindical y a los derechos conquistados tras largos años de lucha.
Fue un buen gobierno para los miles y miles de familias sin casa que nunca antes habían podido optar a una vivienda digna.
Fue un muy buen gobierno para todos los niños chilenos que recibieron gratis, por primera vez en Chile, medio litro de lecha. Fue un excelente gobierno para los estudiantes de enseñanza básica que recibieron libros, cuadernos y útiles escolares gratis; para los estudiantes secundarios y universitarios cuya educación era totalmente gratuita; para trabajadores que pudieron acceder a estudios gratuitos en la enseñanza profesional y universitaria, gracias al convenio suscrito entre la CUT y la Universidad Técnica.
Fue un muy buen gobierno para el pueblo mapuche que comenzó a ver restituidas las tierras reclamadas históricamente. Lo fue para sus hijos, que comenzaron a estudiar y recibir textos escritos en lengua mapudungun. Es la razón por la cual, durante todo el mandato de Allende no hubo un solo día de conflicto con los mapuches, como no lo hubo con ninguna otra etnia.
Fue un magnífico gobierno para los artistas nacionales, cuya creatividad en todos los campos del arte y la cultura alcanzó cumbres reconocidas internacionalmente.
Figuras como Pablo Neruda, Violeta Parra, y Víctor Jara se extendieron a todo el planeta.
Aylwin afirma que “Allende cayó debido a los errores cometidos por él y su gente.
Que el golpe se habría producido sin la ayuda de los Estados Unidos. Estados Unidos lo empujó, pero la mayoría del país rechazaba la política de la Unidad Popular. Eso era evidente” (2).
Efectivamente Allende cometió errores durante su gobierno. Ningún gobierno está exento de ellos. Pero negar la desembozada intervención del Departamento de Estado y de la CIA para derribar a Allende es a estas alturas inconcebible.
Recordemos que la expresión desestabilización en sentido político surgió justamente a raíz de las acciones del gobierno norteamericano.
Las audiencias de la Comisión Church en el Senado norteamericano y la desclasificación de los documento secretos de la CIA, han puesto suficiente evidencia en este sentido. Señalan con toda precisión las fechas de cada una de las acciones sediciosas fraguadas y las cuantiosas ayudas financieras prestadas a los golpistas criollos, al paro de los camioneros, a las emisoras de radio opositoras, al partido demócrata cristiano y a otros partidos adversos, al diario El Mercurio. Detallan el dinero y las armas proporcionados a los autores del crimen del general René Schneider, cometido con la finalidad de evitar el ascenso de Allende al poder.
Sostiene Aylwin que la mayoría del país rechazaba la política de la UP. Es una declaración sin fundamento. Le recuerdo que Allende triunfó en las elecciones de Septiembre de 1970 con el 35% de apoyo popular y que en Marzo de 1973, este respaldo había subido al 44%, como lo demuestra la votación acumulada por los partidos de la Unidad Popular, en las últimas elecciones parlamentarias ocurridas 5 meses antes del golpe militar.
La edición del 27 de mayo diario La Tercera, publica las reacciones de varios dirigentes de los ex partidos políticos de la UP, ante las declaraciones de Patricio Aylwin. Me parecen extremadamente débiles. No van al fondo del asunto, es decir, juzgar la naturaleza del gobierno de Allende, preocupados, supongo, de no importunar su alianza con la DC.
Es una nueva expresión del desprestigio que afecta hoy a los partidos políticos en Chile. No importa. Las multitudinarias manifestaciones juveniles del año pasado, siempre acompañadas con la presencia de Allende en lienzos y pancartas, dejan en claro que la obra de su gobierno dejó huellas imperecederas aquí y en el resto del mundo, donde siguen proliferando calles, plazas, escuelas, bibliotecas y hasta embarcaciones que lucen con orgullo el nombre de Salvador Allende.
Miguel Lawner
28 de Mayo de 2012
VEA ENTREVISTA A PATRICIO AYLWIN EN SEPTIEMBRE DE 1973
EXTRACTOS DEL INFORME DE LA COMISIÓN CHURCH DEL SENADO NORTEAMERICANO QUE CONTRADICEN A PATRICIO AYLWIN
En el informe del Comité Church, hay constancia de las siguientes acciones promovidas para influir en la política chilena y “desestabilizar” al gobierno de la Unidad Popular. (3)
1970
14 de Octubre: El Comité de los 40 aprueba 60.000 dólares para financiar una pericón del embajador Korry y comprar una estación de radio.
19 de Noviembre: El Comité de los 40 aprueba 750.000 dólares para un programa de acción clandestina en Chile.
1971
28 de Enero: El Comité de los 40 aprueba 1.240.000 dólares para la compra de estaciones de radio y periódicos, así como para apoyar candidatos municipales y para otras actividades políticas de los partidos antiallendistas.
10 de Mayo: El Comité de los 40 aprueba 77.000 dólares para la compra de un periódico del Partido Demócrata Cristiano. La imprenta no se compra y los fondos son utilizados para subvencionar un periódico.
5 de Julio: El Comité de los 40 aprueba 150.000 dólares para el apoyo de candidatos de oposición en una elección complementaria.
9 de Septiembre: El Comité de los 40 aprueba 700.000 dólares para el apoyo del periódico mas importante de Santiago: El Mercurio.
5 de Noviembre: El Comité de los 40 aprueba 815.000 dólares de apoyo a los partidos de oposición y para inducir una división en la Unidad Popular.
15 de Diciembre: El Comité de los 40 aprueba 160.000 dólares para apoyar dos candidatos de oposición en unas elecciones complementarias en Enero de 1972.
1972:
11 de Abril: El Comité de los 40 aprueba 965.000 dólares de apoyo adicional para El Mercurio.
24 de Abril: El Comité de los 40 aprueba 50.000 dólares en un esfuerzo por dividir la Unidad Popular.
16 de Junio: El Comité de los 40 aprueba 46.500 dólares para apoyar a un candidato en una elección complementaria en Coquimbo.
21 de Septiembre: El Comité de los 40 aprueba 24.000 dólares para apoyar a la Sociedad de Fomento Fabril.
26 de Octubre: El Comité de los 40 aprueba 427.666 dólares para apoyar partidos políticos de oposición y organizaciones del sector privado en anticipación de las elecciones parlamentarias de Marzo de 1973.
1973
12 de Febrero: El Comité de los 40 aprueba 200.000 dólares para apoyar partidos de oposición en las elecciones parlamentarias.
20 de Agosto: El Comité de los 40 aprueba 1.000.000 de dólares para apoyar partidos políticos de oposición y organizaciones del sector privado. Este dinero no se gasta.
15 de Octubre: (Después del golpe militar): El Comité de los 40 aprueba 34.000 dólares para una estación de radio antiallendista y para gastos de viaje de personeros pro Junta Militar.
NOTAS:
[1] Ver Oscar Guillermo Garretón y Jaime Contreras: “Algunas características del proceso de toma de decisiones en la gran empresa: la dinámica de concentración”. Santiago. 1969. Citado por Gonzalo Martner: “El gobierno del Presidente Salvador Allende: una evaluación. Ediciones Literatura Americana Reunida. 1988. pg. 127.
[2] La Tercera. 27de Mayo. Pg. 4.
[3] “La política exterior chilena durante el gobierno del Presidente Salvador Allende. 1970-1973”
Jorge Vera Castillo. Editor responsable IERIC. (Instituto de Estudio de Relaciones Internacionales)
Patricio Aylwin entrevista 1973Por beat55best| 1 video
Ver


miércoles, 30 de mayo de 2012

...redadas racistas y periodismo mamporrero...

Pistoleros, redadas racistas y periodismo mamporrero: el ocaso del Estado de derecho visita Lavapiés

Miércoles 30 de mayo de 2012, por Mar
Grupo Madrid-Centro, Izquierda Anticapitalista
El domingo 27 de mayo tuvo lugar en el barrio de Lavapiés (en los alrededores de la Plaza de Cabestreros) un nuevo episodio de intervención (léase: violencia) policial contra vecinos de aspecto extranjero. Para el relato de lo ocurrido, nos remitimos a la crónica elaborada por lxs compañerxs del periódico Diagonal, en la que se recogen fotografías y declaraciones de personas que estuvieron presentes, así como al vídeo colgado en la web del diario ABC en el que se observa el elemento “novedoso” que caracterizó esta intervención: el recurso a armas de fuego real por parte de la policía, primero a modo intimidatorio apuntando contra vecinxs, luego con varios disparos al aire en la estrecha calle de Mesón de Paredes, verdadera vuelta de tuerca de la deriva represiva en la que nos están precipitando vertiginosamente.
Más allá de los hechos concretos acaecidos, desde el grupo de Madrid-Centro de Izquierda Anticapitalista queremos, en primer lugar, denunciar esta injustificable e infame actuación policial, verdadero y único detonante de todo lo que sucedió después. Una nueva detención efectuada a partir de criterios de apariencia física y con formas violentas propias de un Estado autoritario y racista. Frente a este hecho, cualquier protesta vecinal ulterior resulta legítima y necesaria.
Igualmente, denunciamos la burda difamación por parte de diversos medios de información al servicio de los intereses del capital y del poder, tomando como única fuente de información la versión policial, no sólo porque las pruebas la desmienten en bloque sino porque fue precisamente la policía la principal responsable y desencadenante de los hechos narrados. Un relato mentiroso en el que se buscaba acusar a la población inmigrante y a miembros del 15M de haber agredido sin motivo aparente a un grupo de policías que nada habían hecho, que pasaban por allí, que tuvieron que defenderse como pudieron frente a la algarada ciudadana. Como si estos dos colectivos, “población inmigrante” y “miembros del 15M” fuésemos grupos separados, como si en su mezcolanza no residiese nuestra actual energía. Vano intento de generar divisiones entre quienes sufrimos conjuntamente esta ofensiva global del capital contra el 99%.
Cuando la policía irrumpe en los barrios disparando al cielo como Tejero en el Congreso, es la propia fachada democrática liberal la que se pega un tiro en el pie. Cuando quienes habitan un territorio pueden ser privados de sus derechos y libertades por pasearse mostrando eso que llaman “diferencias étnicas” (claramente: por ser negros, en este caso), es el Estado de derecho el que se automutila.
Siempre hemos sabido el carácter imperfecto e insuficiente de estas democracias y Estados de derecho, en realidad enteramente al servicio de los intereses de una minoría capitalista. Pero hoy incluso estos pilares están precipitándose al vacío, dinamitados desde dentro del propio sistema. En su largo ocaso, el capitalismo parece lo suficientemente convencido de sus fuerzas como para no tener que guardar ni las formas, y está destruyendo a gran velocidad los grandes y pequeños espacios de libertades y justicia social conquistados a la reacción por parte de los pueblos a lo largo de más de cien años de luchas. Son éstos renovados motivos para seguir organizándonos, resistiendo, generando alternativas y contrapoderes desde abajo y a la izquierda. Capitalismo y democracia son cada vez más claramente incompatibles, de ahí que la lucha por una democracia real necesite ser genuinamente anticapitalista, y las respuestas anticapitalistas radicalmente democráticas.

Ningún ser humano es ilegalNi controles racistas ni policías neofascistas en nuestros barrios
Su represión sólo alimenta nuestra indignación
Grupo de Madrid Centro de Izquierda Anticapitalista

lunes, 28 de mayo de 2012


La nacionalización de Bankia por el PP es una estafa a un país hundido por el paro y los recortes

Martes 15 de mayo de 2012, por Mar
Declaración de Izquierda Anticapitalista
La nacionalización de Bankia por el PP es una verdadera estafa. Equivale a un saneamiento con dinero público (fruto de los recortes que hemos sufrido y origen de los todavía más dramáticos que vendrán) de una entidad privada controlada por una camarilla que es la máxima expresión de la simbiosis entre poder político e intereses privados que caracteriza al régimen oligárquico que padecemos los trabajadores y las trabajadoras de este país. ¿Qué vamos a ver con el caso de Bankia? Sin duda lo que se hizo en Suecia en 1990: nacionalización para tapar agujeros y privatización en cuanto cuadren los balances, confirmando la regla de oro capitalista de socializar pérdidas y privatizar beneficios. La autopsia de Bankia detallará la factura, pero las primeras cifras son escalofriantes: entre el FROB, los créditos casi regalados del BCE y las ayudas directas del Gobierno suman más de 80.000 millones de euros, unos 1.700 euros por ciudadan@. El agujero equivale a ocho veces el recorte previsto en educación y sanidad.
Los y las anticapitalistas defendemos en primer lugar que ante quiebras de entidades financieras, la máxima prioridad sea garantizar los ahorros y depósitos conseguidos con una vida de esfuerzo y duro trabajo depositados en ellas por la clase trabajadora. Los gestores que ha impuesto el gobierno no son ninguna garantía de que los pequeños ahorradores dispongan de ellos. El escándalo de las “preferentes”, que se estima que afecta a un millón de ciudadan@s, lo demuestra. Es más, una nacionalización tampoco es garantía de que no se les imponga un “corralito” mientras se destinan todos o casi todos los fondos públicos a saldar las deudas de Bankia con otros bancos. Es más, cuando la Troika pide una “reestructuración” de la entidad nacionalizada, de lo que está hablando es de un ERE descomunal (para que nos hagamos una idea de las dimensiones del asunto, sólo en el primer semestre de 2011 Bankia cerró 476 sucursales y destruyó casi 3000 puestos de trabajo…). Es un secreto a voces que la oligarquía financiera española se está planteando destruir unos 60.000 puestos de trabajo y liquidar buena parte de la obra social de las cajas de ahorro privatizadas para intentar sanearse.
Tampoco está de más recordar que Bankia no es la única entidad que está en quiebra técnica, también lo están Catalunya Caixa (que va a ser subastada sin que el gobierno se rasgue las vestiduras por ello), Unnim, Novagalicia, Banco de Valencia… Y las que vendrán. Bankia es sólo la punta del iceberg de un sistema financiero hipotecado hasta las cejas por su participación en la especulación inmobiliaria. El capital que ha invertido en promociones con escasísimas posibilidades de ser devuelto podría superar los 130.000 millones de euros. Así las cosas, buena parte de la banca sólo ha conseguido mantenerse a flote chupándole la sangre a la ciudadanía gracias a las subvenciones del FROB mientras mandaba a la policía a desahuciar a miles y miles de familias humildes que lo habían perdido todo.
¿Por qué nacionalizan Bankia, quizás una de las entidades más odiosas y que más desahucios ha promovido, agotando previsiblemente los últimos recursos disponibles del FROB?
1) No solamente porque es la cuarta entidad financiera del Estado, sino porque es la que más vínculos orgánicos tiene con el PP. Su presidente depuesto y antiguo capo del máximo lobby financiero mundial (el FMI), Rodrigo Rato, fue, hasta no hace mucho, el mentor y líder espiritual del actual ministro de Economía De Guindos (que tiene en su currículum el honor de ser responsable en España y Portugal de la quiebra de Lehman Brothers, uno de los detonantes de la crisis mundial), y la entidad es el resultado de la fusión, entre otras, de dos entidades políticamente controladas por el sector más reaccionario y corrupto del PP: la Caja Madrid de “Espe” y la Bancaja del tan honorable Francisco Camps (y antes de Zaplana). Ahora el gobierno tiene la desfachatez de acusar al jefe del Banco de España, sin duda un personaje siniestro, de ser el único responsable del desaguisado, confirmando el principio de que la mejor defensa es un buen ataque.
2) Porque es una entidad que está endeudadísima con la banca internacional (con una elevadísima dependencia de su financiación mayorista a largo plazo, que podría rebasar los 66.000 millones de euros).
3) Porque bancos clave para la estabilidad mundial han apuntalado a Bankia desde que empezó a cotizar en Bolsa: UBS (principal banco suizo), Deutsche Bank (que mueve los hilos de su marioneta Merkel), Merril Linch y… ¡Sorpresa! J.P. Morgan Chase, que acaba de reconocer un pufo financiero fabuloso días después de la intervención de Bankia. ¿Alguna relación causa-efecto? Muy probablemente…
Banca, Deuda, Recortes ¿y vuelta a empezar? ¡Hasta aquí hemos llegado! Es importante contextualizar la quiebra de Bankia para entender lo que está pasando.
1) Todas las crisis capitalistas, y la iniciada en 2008 no es una excepción, destruyen capital, ya que la abstracción del mercado de dinero permite crear capital ficticio con la especulación y la autonomización relativa de las finanzas. Todo el dispositivo de dominación neoliberal impuesto hace treinta años consiste en recuperar los beneficios de los capitalistas a costa de reducir los salarios directos e indirectos de l@s trabajador@s sin apenas aumentar la riqueza y la producción reales y privatizando empresas y recursos públicos viables. Esta reducción de la capacidad adquisitiva ha forzado el endeudamiento masivo de los trabajadores, promovido por la totalidad de las entidades financieras para estimular el consumo gracias a un crédito barato: un crédito generado por una política monetaria ultraexpansiva que ha inflado exponencialmente ese capital disponible originado en la “contención salarial”, las exoneraciones fiscales y la reducción de las cotizaciones y las prestaciones sociales. Los beneficios capitalistas no reinvertidos en actividad productiva han provocado sucesivas oleadas especulativas, tan lucrativas como arriesgadas. Esta huída hacia delante destructiva y autodestructiva del capitalismo se ha concretado en la especulación sobre divisas y fondos de pensiones (crisis rusa, asiática y mexicana a finales de los 90)… sobre nuevas tecnologías hasta la crisis de 2001-2002 (Es decir, Enron, “la nueva economía”, el argentinazo) y especulación inmobiliaria hasta el inicio de la crisis actual.
2) Lo más grave es que los rescates de la banca practicados por todos los gobiernos occidentales (de derechas como de “izquierdas”) desde entonces no han frenado la hipertrofia financiera. Al contrario, la han estimulado: ahora la banca se lucra especulando con la energía (petroleras y eléctricas que manipulan los precios de carburantes y electricidad), la alimentación (subiendo fraudulentamente el precio del grano… como nos recuerdan las revoluciones árabes y las hambrunas en el Sur) y el no va más: especialmente el monopolio privado sobre la deuda soberana contraída por los Estados… ¿para qué?… ¡pues para salvar a la misma banca que ahora le exige “reformas estructurales”!
3) Las ayudas públicas a la banca han vuelto más agresiva la especulación y han impuesto una correlación de fuerzas mucho más desfavorable. La apuesta por reflotar la dictadura de las finanzas ha hecho imposible una política alternativa basada en la protección social y el crédito directo a particulares y empresas para estimular la economía real y el empleo. Ha sido imposible porque los gobiernos, al renunciar a pinchar la burbuja, a redimensionar el sector financiero y a hacer que supuren los activos tóxicos, han conseguido que sea la banca quien dicte a los Estados lo que tienen que hacer mientras la infección avanza. ¿Y qué hacen los Estados? hundir a los pueblos en la miseria para inyectar a la banca todo el capital que han perdido especulando y lastrando y apropiándose de la ganancia industrial. Ni más, ni menos.
4) Salvar a Bankia como pretende el PP probablemente inauguraría un nuevo ciclo de rescates bancarios aquí y en los países de nuestro entorno, algo que recrudecería los recortes sociales y las políticas de austeridad, provocando un aumento galopante del paro y, muy probablemente, una gran depresión, distinta pero sin duda tanto o más grave que la de los años treinta. Es más, como ya afirma parte de la prensa económica internacional, seguramente la nacionalización de Bankia puede comportar la intervención de España por la Troika, con consecuencias parecidas a las que conoce tan bien el martirizado pueblo griego. Y, si eso no fuera asumible para el BCE, quizás significaría, simple y llanamente, el estallido del Euro.
5) La hegemonía ideológica del neoliberalismo y la debilidad de la izquierda crítica ha llevado al grueso de las clases populares a creer que si se hunde la banca nos hundimos tod@s, cuando en realidad lo que está sucediendo es que, como un socorrista amateur en la playa, nos estamos ahogando para intentar salvar a una banca insalvable. Es un verdadero síndrome de Estocolmo que impide a esta “democracia” secuestrada imaginar una política económica alternativa. Hay que romper este embrujo colectivo y recordar que la riqueza la generan la naturaleza y el valor del trabajo humano, no la ganancia. El dinero es fuente de poder cuando un Estado, con la aquiescencia del pueblo sobre el que gobierna, se lo otorga. Si no, al día siguiente es papel mojado (y nunca mejor dicho). La mejor garantía para nuestro futuro es pues salvaguardar con uñas y dientes nuestro tejido productivo real, nuestros servicios públicos, nuestro transporte colectivo, nuestras pensiones públicas…
Algunas consideraciones sobre lo que está en juego
1) Agotar los recursos del FROB imposibilita al gobierno actual y a los futuros abrir una línea directa de crédito a empresas y particulares para inyectar liquidez a la economía real sin recurrir al lodazal de la banca. Algo que imposibilita a medio y largo plazo la creación de un único servicio público que tenga el monopolio del crédito y que esté controlado por usuarios y trabajadores y orientado por una planificación económica realmente democrática y participativa, única posibilidad para reestimular la economía redistribuyendo la riqueza y la renta, defendiendo el empleo y reduciendo la jornada laboral. También es la única posibilidad de forzar un cambio de modelo productivo que priorice inversiones en energías alternativas, en transporte público y, más en general, en una reconversión ecológica de la industria presidida por criterios de sostenibilidad, equidad y proximidad.
2) La nacionalización parcial o total de Bankia no tiene nada que ver con la creación de una “banca pública” operativa y útil, ni es una expropiación pública de un negocio privado en manos de una minoría para ponerlo al servicio de la mayoría, por las siguientes razones:
a) porque es una medida coyuntural que no rompe con la política financiera seguida hasta ahora ni introduce un control sobre el movimiento de capitales.
b) porque seguramente será un pozo sin fondo (ni siquiera De Guindos tiene una idea clara de lo que se van a encontrar) y una fuente enorme de endeudamiento para el Estado (los avales también son dinero contante y sonante si los acreedores los ejecutan…).
c) porque seguirá compitiendo como un banco privado con el resto de grupos financieros y en peores condiciones.
d) porque es imposible que el dinero que se inyecte en la entidad llegue a los usuarios en forma de crédito (que es, por otro lado, la función de un banco) por la simple razón de que se destinará exclusivamente a tapar agujeros.
e) porque la única medida eficaz para conseguir una banca pública que merezca el nombre es expropiar el conjunto del sistema financiero español, algo que está en las antípodas de lo que se propone Rajoy.
Si bien el concepto de nacionalización puede resultar atractivo a priori para la izquierda, quizás la precipitación de algunas organizaciones en avalar esta opción, aunque sea críticamente, no haya tenido suficientemente en cuenta estas consideraciones y haya estado muy condicionada por el hecho de que el PSOE e IU, así como CCOO y UGT, estaban representados en el Consejo de Administración de BANKIA y guardaron silencio ante su mala gestión a cambio de prebendas. Sin ir más lejos, el vicepresidente de Caja Madrid y vocal de Bankia y del BFA en representación de IU, José Antonio Moral Santín, avaló la política tan poco “transformadora” de la entidad a cambio de un honorario de 526.000 euros en 2011. ¡Y es que no sólo el PP intenta taparse las vergüenzas en este escándalo!
3) No hay ruptura con el neoliberalismo y la dictadura de las finanzas que no pase por acontecimientos traumáticos originados por acción u omisión de los gobiernos o de los pueblos: las quiebras de muchos bancos van a ser inevitables a corto y medio plazo y, cuanto más las difiramos, más traumáticas van a ser, ya que van a seguir evaporando un dinero público que necesitamos desesperadamente para rescatar la sanidad, la educación y los servicios públicos en general. Vista la situación política en Europa (Irlanda, Grecia, Portugal, Italia, Estado español…), el debate que se plantea en realidad es si la quiebra de la banca se debe socializar conduciendo a la bancarrota de los Estados y a su consiguiente rescate o si deben recaer exclusivamente sobre la burguesía financiera, limitándose el Estado a compensar a los pequeños ahorradores y depositantes y a procesar a los responsables.
4) La única forma de acabar a corto plazo con la dictadura financiera es tomar la vía islandesa. Dejar que quiebren las entidades insolventes, garantizar los depósitos, llevar a sus responsables ante los tribunales y hacer que las pérdidas corran a cargo de los acreedores y el accionariado. Aunque a simple vista parezca lo contrario, después de negarse a socializar las pérdidas privadas, la deuda pública islandesa paga menos prima de riesgo que la española o la italiana. ¿por qué no podemos hacer lo mismo aquí?
Medidas concretas inmediatas
1) Hay que llevar a los ejecutivos, a los políticos y a los miembros de los organismos reguladores (Banco de España y Comisión Nacional del Mercado de Valores) así como a las empresas auditoras (Deloitte, en este caso) responsables ante el banquillo de los acusados.
2) Ante quiebras como la de Bankia y las que vendrán, hay que garantizar que el Estado reembolse a los ahorradores los depósitos. También hay que impedir que se haga cargo de sus pasivos (es decir, oponerse a que el Estado pague las deudas).
3) Hay que organizar una auditoría pública e independiente del estado de cuentas de la banca española así como del déficit público de las Administraciones.
4) Hay que interrumpir de inmediato el reembolso de los intereses de la deuda pública, tan odiosa como impagable, y paralizar todos los recortes sociales aprobados por el gobierno.
5) Hay que destinar los recursos del FROB a abrir una línea de crédito público a empresas y particulares.
6) En lugar de hacer un “banco malo” como se propone De Guindos, hay que requisar inmediatamente la cartera de inmuebles que están en posesión de la banca española para crear un parque público de vivienda social.
Todas estas medidas de urgencia anticapitalista son papel mojado si un sector importante de la rebelión social masiva que estamos viviendo no las hace suyas. Por ello, los y las revolucionarias vamos a estar en primera línea de la indignación popular que está tomando las calles y plazas de todo el Estado este mes de mayo. Estas medidas deben insertarse en una perspectiva de expropiación de todo el sistema bancario privado en beneficio de la creación de un sistema público de crédito al servicio de las necesidades sociales.
¡JUICIO A LOS RESPONSABLES DE BANKIA!
GARANTÍAS PARA LOS PEQUEÑOS AHORRADORES
NI UN EURO MÁS A LA BANCA
“RESCATEMOS” LOS SERVICIOS PÚBLICOS
EXPROPIACIÓN DE LA BANCA AL SERVICIO DE TOD@S


www.anticapitalistas.org