lunes, 10 de noviembre de 2014

MARX SOBRE EL CONCEPTO DE PROLETARIADO: UNA INTERPRETACIÓN DE ILYENKOV

Ilienkov










Por Siyaves Azeri

La noción de “concepto” y el concepto de “clase” juegan un papel central en Marx y su análisis de la sociedad y la actividad humana. Hay un gran cuerpo de estudio sobre los conceptos, su formación y desarrollo, que ha sido realizado, en gran parte, por psicólogos soviéticos de la tradición histórico-cultural inspirados por los trabajos de Lev Vygotsky. Con todo, los logros de los estudios científicos de estos académicos todavía no se han incorporado al desarrollo de una teoría epistemo-filosófica que tenga como objetivo una adecuada comprensión de los conceptos. Evald Ilyenkov es una de las figuras más importantes comprometida con esta tarea y ha contribuido enormemente a una teoría filosófica marxista sobre conceptos y sistemas conceptuales. Pero su trágica y prematura muerte ha dejado su trabajo sin finalizar. Este artículo es un intento de dar un primer paso hacia adelante y profundizar en el análisis filosófico de conceptos de Ilyenkov. A tal efecto, vamos a analizar el concepto de clase de Marx utilizando la aproximación a los conceptos de Ilyenkov. El artículo pretende mostrar que la contradicción es un aspecto esencial del desarrollo real y conceptual. Por otra parte, también aspira a demostrar que la naturaleza contradictoria de los conceptos pone de manifiesto el aspecto normativo de la actividad conceptual: conceptos, y así, sistemas conceptuales, no son solamente contradictorios sino que además son normativos. La normatividad es un aspecto necesario del desarrollo conceptual cuando pone los conceptos a trabajar, es decir, facilita la resolución de las contradicciones inherentes a la realidad y así provoca el desarrollo tanto de la esfera real como de la conceptual; este desarrollo se revelará en sí mismo como una forma nueva y más alta de contradicción.
Cuando Ilyenkov critica la lógica formal (1960/1982), declara: “concebir una cosa significa formarse un concepto sobre la completa totalidad de sus propiedades y relaciones” (12). Según la lógica formal, la comprensión de un concepto es concreta cuando está vacía de contenido (“libre de todos los pensamientos o propiedades sobre esa cosa”), de este modo, la lógica formal considera que los conceptos empobrecen la realidad. Siguiendo a Spinoza y a Vygotsky, Ilyenkov va más allá en su elaboración sobre la idea de que los conceptos verdaderos revelan la esencia de las cosas. Estos no son abstracciones de la experiencia sensible (datos de los sentidos). Aparecen en la conciencia humana a un nivel cultural teórico-espiritual. Tales conceptos maduran y cristalizan gradualmente en el intelecto humano. No son auto-evidentes y si el intelecto no se desarrolla en un contexto teórico-cultural, estarían ausentes. “Es solamente el conocimiento razonable que, tomado como un todo, conforme se desarrolla, elabora tales conceptos”
Lo concreto ‘es la unidad de los aspectos diversos’ (Marx, Contribución a la Crítica de la Economía Política,
p.206, citado en Ilyenkov 1960/1982, 32). Ilyenkov expresa esta idea de la manera siguiente: “lo concreto, la
concreción, son ante todo sinónimos de los vínculos reales entre fenómenos, de la concatenación e
interacción de los aspectos reales y de los momentos de un objeto dados en contemplación y noción a un
hombre” (1960/1982, 32-3).
Los conceptos, revelando la esencia de lo real y del objeto y como instrumentos de la actividad cognitiva, facilitan así el acceso a la esencia de lo real y la actuación sobre ella, y desvelan las conexiones necesarias entre los aspectos de la objetividad diversa. “Lo concreto en el pensamiento también aparece, según la definición de Marx, en la forma de combinar (síntesis) numerosas definiciones. Un sistema de definiciones lógicamente coherente es precisamente esa forma ‘natural’ en que la verdad concreta se realiza en el pensamiento. Cada una de las definiciones que forman parte de un sistema naturalmente reflejan sólo una parte, un fragmento, un elemento, un aspecto de la realidad concreta – y este es el porqué de que sea abstracto si se considera en sí mismo, separado de otras definiciones” (1960/1982, 37). Una definición, un concepto tiene significado y es posible solamente dentro de un sistema de definiciones y conceptos. Un concepto aislado es tan sólo una mera abstracción hueca de vida y sentido.
La perspectiva tradicional de los conceptos, cuando compara al concepto con la imagen contemplativa/sensual de algo, concibe a la primera como una imagen inferior, empobrecida, unilateral (y en este sentido, “abstracta”). Como dice Hegel, en esta visión “lo abstracto se considera que tiene menos valor que lo concreto, porque en lo primero, gran parte de ese material se ha omitido. Para aquellos que sostienen esta visión, el proceso de abstracción significa que para nuestras necesidades subjetivas una u otra característica se sacan de lo concreto… y es solamente la incapacidad de compresión para absorber tales riquezas la que nos fuerza a conformarnos con una pobre abstracción” (1960/1982, 46-7).
El concepto confiere “significado”, o mejor dicho, “extrae” y “expresa” el significado de un elemento específico de la totalidad de la realidad. Tener significado, como dice Vygotsky, es convertirse en una herramienta, es decir, en un universal concreto, que no es únicamente aplicable dentro del sistema del que este significado forma parte, sino también aplicable dentro de otros sistemas y que se sumerge dentro de nuevas áreas de la realidad y nuevos significados. El concepto es concreto porque es el instrumento sine qua non de una forma específica de acción; es universal porque es una herramienta que tiene aplicación más allá del contexto inmediato en el que se ha producido.
El universal o el concepto tienen una realidad objetiva, pero no en el sentido platónico o hegeliano (como una mera idea) sino “en el sentido de conexiones gobernadas por leyes de los fenómenos materiales, en el sentido de la ley de estar unidas componiendo un mismo todo, en el contexto de una totalidad o agregado auto-desarrollado, donde de hecho todos los componentes están relacionados, no por la virtud de poseer el mismo atributo idéntico, sino por la virtud de tener el mismo antepasado común, o por decirlo de manera más exacta, por su virtud de resultar como diversas modificaciones de la misma sustancia de un carácter material absoluto (esto es, independiente del pensamiento y la palabra)” (Ilyenkov 2009, 204).
Todo sistema lógico y filosófico se enfrenta inevitablemente a contradicciones y pretende resolverlas. El pensamiento metafísico considera la contradicción como una mera ilusión subjetiva; mientras que el pensamiento dialéctico la considera “la forma lógica necesaria del desarrollo del pensamiento” (Ilyenkov 1960/1982, 234).
Deberíamos advertir que lo que aquí se presenta como “contradicción” no es la contradicción en el sentido lógico formal y estrecho del término; tales contradicciones (por ejemplo, p y ¬p) deben ser excluidas por la regla de la lógica formal. Aquí contradicción significa “la unión y coincidencia de definiciones teóricas mutuamente excluyentes” (1960/1982, 233). La contradicción aparece cuando los fenómenos que forman el
objeto de una ciencia han de ser sistematizados conceptualmente (1960/1982, 235).
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Las contradicciones no son exclusivas de la economía política como ciencia; son inherentes a cualquier ciencia moderna. Ilyenkov proporciona el ejemplo de los experimentos de Michelson que fueron conducidos en términos de categorías de la mecánica clásica, que ascendieron a paradojas insolubles y contradicciones dentro del sistema conceptual de la misma, y que se resolvieron a través de las hipótesis de Einstein
(1960/1982, 236).
El pensamiento metafísico, según Ilyenkov, reduce la teoría a un cúmulo y elimina las antinomias observadas empíricamente. Explica estas “antinomias” en términos de deficiencias del aparato cognitivo y de los sistemas teoréticos. De este modo, busca leyes empíricas universales que disipen tales contradicciones: la contradicción, desde este punto de vista, es una anomalía puramente epistemológico-cognitiva. Mientras, la dialéctica tiene como objetivo la resolución de la contradicción por medio de su deducción desde el primer movimiento del mundo: “La única manera de alcanzar una resolución racional de las contradicciones en la definición teorética es a través del rastreo del modo en que son resueltas en el movimiento de la realidad objetiva, el movimiento y desarrollo del mundo de las cosas ‘en ellas mismas’” (1960/1982, 244). Las ciencias
naturales, así como las sociales, en la medida en que son sistemas teorético-conceptuales genuinos aspiran a explicar el movimiento en términos de tales contradicciones. Si este punto de vista es cierto, entonces las explicaciones con respecto al progreso científico o a los cambios teóricos en relación a la acumulación de anomalías, tales como las de Kuhn, no alcanzan a comprender la verdadera esencia de la actividad científica.
Conforme a Ilyenkov, el núcleo de la metodología de Marx en lo que se refiere a la contradicción no es eliminarla de la teoría, como hacen los metafísicos, sino que “este método está basado en la aceptación de que la contradicción en el objeto mismo no puede y nunca se resuelve de ningún otro modo que no sea por el desarrollo de la realidad, cargada con esta contradicción, en otra realidad superior y más avanzada”
(1960/1982, 267).
Este proceso de adquisición de independencia de valor en la forma de circulación del capital, que es manifiesta en la transición de la forma de circulación M-D-M a la forma D-M-D, es la consecuencia de la contradicción interior del valor (contradicción entre valor de uso y valor). En tal caso, el capital asume vida propia como una sustancia independiente. En cierto sentido, es una sustancia independiente; pero es la sustancia formada históricamente que ahora, aparentemente, convierte el dinero y las mercancías en modalidades de sí misma. Así ocurrirá también con la fuerza de trabajo; es decir, se convertirá en una modalidad del capital.
De acuerdo con Ilyenkov, Marx, a diferencia de la economía política clásica, que es también objeto de la crítica de Marx, da a conocer la esencia contradictoria del valor: esta contradicción esencial es el contraste entre valor de uso y valor de cambio. Estas son dos “soluciones” capitalistas a esta contradicción: dinero y crisis económica. A pesar de todo, ni el dinero ni las crisis son capaces de resolver esta contradicción. El dinero la hace invisible pero la crisis la hace visible de nuevo. Sin embargo, ambas están lejos de disipar esta contradicción. Ricardo introduce la fuerza de trabajo como la base del valor, es decir, la mano de obra humana es la fuente y la sustancia del valor. No obstante, Marx llega más lejos revelando que el trabajo no es sólo la sustancia, sino el sujeto del valor. Así, Ilyenkov establece que,
En el intento de expresar (el valor) teoréticamente, es decir, a través de la ley del valor, se obtuvo una contradicción lógica clara. La cosa está en que el beneficio era nuevo, un nuevo valor creado, o más bien parte de él. Esto era una determinación analítica indisputablemente cierta. Pero solamente el trabajo nuevo producía valor nuevo. ¿Cómo, sin embargo, se enlazaba esto con el hecho empírico bastante obvio de que la cantidad de beneficio no estaba en absoluto determinada por la cantidad de trabajo vivo dedicado a su producción? Dependía exclusivamente de la cantidad de capital como un todo, y en ningún caso del tamaño de esa parte que se iba en salarios. Y era más paradójico aún que cuanto más alto era el beneficio, más bajo era el trabajo vivo consumido en su producción.
Referente a la terminología hegeliana y formulando el materialismo dialéctico de Marx en contra de esto, Ilyenkov dice, “La esencia de la rebelión marxiana en economía política podría ser expresado en términos filosóficos de la siguiente manera: en la teoría de Marx, no sólo se entendía la sustancia del valor, del trabajo, (Ricardo también llegaba a esta comprensión), sino que, por primera vez, el valor se comprendía simultáneamente como el sujeto del entero desarrollo, es decir, como una realidad convirtiéndose, a través de sus contradicciones internas, en un sistema de formas económicas completo. Ricardo no logró comprender este último punto” (1960/1982, 278). Crisis capitalistas y revolución, como resolución de la contradicción capitalista (sobreproducción, que significa acumular riquezas en manos de unos pocos en contraste con la pobreza de las masas) “emergen como el resultado inevitable del desarrollo de la misma contradicción que está contenida en el simple intercambio de mercancías, en la ‘célula’ de todo el sistema (valor como embrión o semilla)” (1960/1982, 281).
Ilyenkov introduce “la abstracción como expresión de lo concreto”. Defiende la idea de que un concepto verdadero es aquel que es la expresión/reconstrucción teorética de “la célula” o “la unidad” del fenómeno que nos ocupa. La pregunta es, ¿cómo identificamos la supuesta “célula verdadera”? ¿Cómo, en contraste digamos con el constructivismo social o el relativismo, un materialista histórico no terminará defendiendo que “todo marcha”? Básicamente, se puede decir que el único criterio en cuestión es la práctica, por ejemplo, la práctica científica con la que estamos comprometidos. En otras palabras, no existen criterios prefabricados, pero sí la práctica en sí misma; es el propio trabajo que realizamos el que finalmente puede traernos la acuñación de la herramienta teórica adecuada que necesitamos.
A este respecto, Ilyenkov diferencia los conceptos verdaderos con generalizaciones meramente empíricas. Critica el empirismo por reducir los conceptos a la generalización de similitudes entre objetos diferentes. Por el contrario, los conceptos dialécticos desvelan los lazos internos entre los fenómenos y los representan como partes de un todo; una totalidad. En este punto aparece en escena el elemento de normatividad: el conocimiento vía concepto no es contemplación (adquisición de datos); más bien, es una forma de práctica, y como práctica que es, realmente determina la verdad. Debido a esto, en el sentido práctico (para Marx, no en sentido pragmático), normatividad se convierte en aspecto inseparable del aspecto de concepto siendo uno verdadero: no es un instrumento de interpretación, sino una herramienta para actuar y cambiar el mundo. Este cambio es real; no es simplemente una cuestión de examinar el mundo usando diferentes lentes conceptuales. El núcleo de la cuestión es ver que los conceptos son herramientas de acción en constante producción, que son corregidas, afiladas y a veces incluso rechazadas dentro de la actividad. Aplicando esto al concepto de proletariado, Ilyenkov dice, “la verdad del concepto de proletariado… no podría ser probada comparándola con el rasgo empíricamente común a todo proletario… La verdad de este concepto fue mostrada, como bien se sabe, con la transformación real del proletariado de ‘una clase en sí’ en ‘una clase para sí’. El proletariado se desarrolló, en todo el sentido de la palabra, hacia una correspondencia con ‘su propio concepto’” (1960/1982, 131).
La sustancia del trabajo, para Marx, no es solamente la mano de obra, sino también el trabajo abstracto. Por otra parte, según Ricardo, la sustancia del valor es el trabajo realizado en un producto. ¿Cuál es la determinación que diferencia entre trabajo abstracto y trabajo? El trabajo (concreto) es la actividad humana que se describe en la producción de cualquier artículo. El trabajo abstracto aparece en el proceso de intercambio a través del dinero, ya que este trabajo concreto y particular se abstrae de sus correspondientes actividades humanas. El valor no es la sustancia; el trabajo abstracto es la sustancia del valor. El valor se convierte en sujeto a través del trabajo abstracto. Entonces es posible decir que el valor, por una parte, está determinado por su sustancia, mientras que por la otra, hay un elemento de sujeto en él. La sustancia y el
sujeto, en este caso, son contradictorios pero se unen para formar el llamado valor.
Esto corresponde a la contradicción entre valor de uso y valor de cambio. El valor, en la medida en que es la expresión del intercambio capitalista, es un sujeto. Además, el trabajo forma la base del valor de uso; el trabajo abstracto es la base del valor de cambio. Estas contradicciones exclusivas están inevitablemente unidas en la mercadería. Ricardo no es capaz de explicar cómo el producto del trabajo se define en términos de valor, porque él entiende la producción como una actividad humana concreta, independiente de la historia y de las relaciones de producción. Él incluye mecánicamente el producto final en el intercambio. Por el contrario, Marx explica como un producto particular se convierte al mismo tiempo en la expresión del valor de uso y en una mercancía que expresa el valor de cambio en el proceso de producción. Esto es lo mismo que decir que para Marx no hay producción per se, independiente de las relaciones de producción ni de las condiciones histórico-sociales. Por lo tanto, la contradicción es inherente a la entidad producida; no le viene atribuida desde fuera.
La lógica formal, en este sentido, según Ilyenkov, aspira a disipar la contradicción en referencia a las relaciones entre proposiciones; mientras, la dialéctica revela la objetividad y realidad de la misma contradicción.
El análisis histórico y el conceptual son paralelos. Deberíamos darnos cuenta de que el concepto, según esto, es un producto/fenómeno histórico. La dialéctica identifica las leyes del desarrollo histórico del pensamiento; es decir, del desarrollo de concepto. Es lo mismo que decir que la lógica se vuelve posible sólo a través de un análisis del proceso del pensamiento y a través del análisis de concepto, que es la más clara expresión de este desarrollo. Este desarrollo conceptual es el producto de la práctica humana y de la actividad material
humana. Ilyenkov dice,
Las categorías lógicas son estadios (escalones) de la cognición desarrollando el objeto en su necesidad,
en la secuencia natural de las fases de su propia formación, y en absoluto son los mecanismos técnicos
de los hombres impuestos al sujeto como un cubilete de niño con la arena. No sólo hacen
determinaciones de cada una de las categorías lógicas; por tanto tienen un carácter objetivo, esto es,
determinan el objeto, y no únicamente la forma de la actividad subjetiva, pero la secuencia en que las
categorías aparecen en la teoría del pensamiento también tienen el mismo carácter necesario.
Por consiguiente, necesidad e intención (telos), como categorías lógicas, no pueden ser analizadas “objetivocientíficamente” en el sentido en que las concibe el positivismo. Por el contrario, no podemos concebirlas independientemente de categorías científicas como identidad, cantidad y calidad; del mismo modo que no podemos entender el capital y el beneficio científicamente a menos que analicemos y concibamos sus unidades constituyentes (mercancía y dinero). Es en este sentido que, como una unidad que está conceptualizada por la lógica dialéctica, el concepto y la historia de su génesis encajan dentro de la historia de la actividad productiva humana. Es lo mismo que decir que el pensamiento no es la actividad del cerebro y que no se realiza en el cerebro; pensar es aplicar conceptos, que, primero y más importante, es una actividad/comportamiento/práctica corporal.
Un concepto está siempre “en proceso”; esto históricamente es cierto. La transformación del proletariado de la clase “en sí” a la clase “para sí” significa que el proletariado sólo es posible como clase en una revolución. La posibilidad del proletariado como clase depende paradójicamente de su aniquilación. El concepto debería contener la posibilidad de destruirse a sí mismo; este exterminio no es una simple “falsificación” en el sentido de la filosofía de la ciencia, ni tampoco es una negación lógica formal. La objetividad y la verdad (el “este lado”, “this-sided-ness”) del concepto de proletariado yacen en esta transformación que depende y necesita de la abolición de las condiciones objetivas de la existencia del proletariado como clase. La llamada “importación de conciencia” de clase desde fuera es la manifestación de esta transformación: no está
importando un elemento externo, alieno, del que se carece en la clase, sino es crear la clase para sí misma; es hacerla consciente.
“Una abstracción formal que podría hacerse a mitades del siglo XIX por comparación de todos los representantes individuales del proletariado, por el tipo de abstracción recomendada por la lógica no dialéctica, habría caracterizado al proletariado como la clase más oprimida, pasivamente, sufridora, y asolada por la pobreza capaz, en el mejor de los casos, solamente de una rebelión hambrienta desesperada.
Este concepto de proletariado era común en los innumerables estudios de aquél tiempo… Esta abstracción era un reflejo preciso de lo empíricamente general. Pero fueron únicamente Marx y Engels los que obtuvieron una expresión teórica de estos hechos empíricos, una concepción de que el proletariado era una clase ‘en sí’ (an sich), en su naturaleza interna expresada en el concepto, que todavía no era ‘para sí’ (fur sich), esto es, en la realidad empírica directamente reflejada en una noción o en una simple abstracción empírica” (1960/1982, 130-1).
La revolución del proletariado es una necesidad histórica, que surge de “qué es el proletariado”; la “conciencia” del proletariado, es decir, el proletariado convirtiéndose en una clase-para-sí (a diferencia de ser una clase en sí), abstracta y lógicamente hablando, es un momento en que la realización de clase y su abolición coinciden. Criticando a los hermanos Bauer en La Sagrada Familia, Marx dice,
Cuando los escritores socialistas atribuyen este papel mundial-histórico al proletariado, no es para nada, como pretende hacer creer el Criticismo Crítico, porque consideren a los proletarios como bienes. Más bien al contrario. Desde que en el plenamente formado proletariado la abstracción de toda la humanidad, incluso de la apariencia de humanidad, es prácticamente completa; desde que las condiciones de vida del proletariado suman todas las condiciones sociales de vida actuales en su forma más inhumana; desde que el hombre se ha perdido a sí mismo en el proletariado, a pesar de que al mismo tiempo no ha ganado solamente conciencia de esa pérdida, sino a través de una carencia absolutamente imprescindible, urgente, inamovible, que no se puede ya disimular (la expresión práctica de necesidad): este es conducido directamente a rebelarse contra esta inhumanidad, siguiendo que el proletariado puede y debe emanciparse. Pero no puede hacerlo sin abolir las condiciones de su propia vida. No puede abolir estas condiciones sin abolir todas las condiciones inhumanas de vida social actuales que están recogidas en su propia situación. No en vano va a través de la severa escuela de acero del trabajo. No es una cuestión sobre lo que este o aquel proletario, o incluso todo el conjunto de ellos, considera su objetivo por el momento. Es una cuestión de qué es el proletariado, y qué, de acuerdo con este ser, estará obligado históricamente a hacer. Su finalidad y su acción histórica están presagiadas visible e irrevocablemente en su propia situación vital, así como en el conjunto de la organización de la sociedad burguesa actual. No hay necesidad de explicar aquí que una gran parte del proletariado inglés y francés es ya consciente de su tarea histórica y está constantemente trabajando para convertir esa conciencia en completa lucidez. (1956).
Es en este sentido que un concepto científico (un “concepto verdadero” como dice Vygotsky) siempre incluye un aspecto normativo. En otras palabras, la normatividad es un aspecto indispensable de la verdad de un concepto. Esto está íntimamente relacionado con lo que Marx define como “este lado” del pensamiento y con su idea de “cambiar el mundo”. La medida de verdad de concepto es su capacidad y éxito de cambiar la realidad. En términos epistemológicos, uno puede hablar de la verdad del concepto en la medida en que cambia la racionalidad existente, en la medida en que muestra la irracionalidad de la situación presente, y en la medida que puede proponer una nueva racionalidad en lugar de la vieja. La normatividad es un aspecto necesario de la actividad humana. Desde que el concepto es la herramienta o el órgano de la actividad cognitiva humana, determina la verdad de lo real; porque determina la producción práctica y la alteración práctica de la realidad (al igual que los medios de producción determinan las relaciones de producción y a su vez están determinados por estas relaciones).
Volviendo al concepto de proletariado; ¿qué significa hablar del proletariado como una clase que se está convirtiendo en clase para sí? Significa que el proletariado se está transformando en una clase revolucionaria. Por una parte, está constituido y determinado por la necesidad de las condiciones históricas y de las relaciones sociales. Por otra parte, a pesar de haberse desarrollado dentro de las relaciones de producción, esto es, a pesar de ser el resultado de las mismas, se transforma en la causa del cambio de estas relaciones. Esto, según Ilyenkov, es la dialéctica de la realidad: un resultado transformado en causa; como clase en sí, el proletariado es el mero resultado de las relaciones de producción; es un elemento del capital. Como clase para sí, se convierte en sujeto de la historia; el poder que revoluciona las relaciones de producción. En tal caso, el proletariado “deja de ser una masa oprimida de trabajadores pisoteados dispersos por todo el país y divididos por la competencia, y se convierte en una clase monolítica que se da cuenta de su misión histórico-mundial—la abolición revolucionaria de la propiedad privada y de la división del trabajo general en clases” (Ilyenkov 1960/1982, 131).
Traducción para Marxismo Crítico de Ana Rosa Álvarez Rubio
Bibliografía escogida
Ilyenkov, Evald, V. (2009). The Ideal in Human Activity. Marxists Internet Archive. Ilyenkov, Evald, V. (1960/1982). The Dialectics of the Abstract and the Concrete in Marx’s Capital (tr. S. Syrovatkin). Moscow: Progress publishers. Marx, Karl & Fredrick Engels (1956). The Holy Family: Criticism of Critical Criticism. In MECW Vol. 4. Moscow: Progress Publishers.

jueves, 23 de octubre de 2014

El reformismo y falsos-revolucionarios, como sustentación del orden hegemónico,



Por: Níkolas Friedmann

























Chile es uno de los países con mayor desigualdad en el mundo, donde más del 70 % de sus trabajadores gana menos de USD $1.000 al mes, 9 de cada 10 jubilados reciben menos de 200.000 pesos al mes, con un sistema de pensiones que favorece desproporcionada y grotescamente a una veintena de empresas con fondos frescos, mientras condena a la miseria y pobreza a millones de chilenos, de los recursos naturales del cobre se roban legalmente millones de millones de dólares del país año a año, las transnacionales hacen de las suyas a diestra y siniestra sin que nadie se oponga, la oligarquía ha gobernado con los poderes fácticos sin contrapeso por más de 41 años. Nos imponen su modelo “democrático”, su sistema económico y su falsa cultura decadente mientras en los espacios residuales del sistema el Reformismo: comunistas y los izquierdistas renovados o bien convertidos al neoliberalismo se acomodan en las estructuras del poder y asumen roles de control pasando a ser un pilar fundamental tanto en los intereses políticos como de dominación del orden hegemónico.

Los últimos sucesos que han estremecido al país con la consiguiente detención de un grupo de muchachos y el lamentable y doloroso hecho de que un joven aparezca ante los medios de información despedazado por una bomba, ahora esto me recuerda las viejas prácticas de la CNI de dinamitar los cuerpos de los compañeros detenidos cerca o en las torres de alta tensión, y debo recalcar que algunos de estos jóvenes estaban vivos al ser dinamitados y pruebas sobran de estos hechos detestables, de hecho, sin ir muy lejos en la historia el ministro Alejandro Madrid sigue arrojando sorpresas, acaba de concluir una investigación que entrega una nueva versión sobre el robo de una sucursal bancaria en Calama, que terminó en 1981 con dos empleados dinamitados y un botín de $45 millones desaparecido, los autores, dos agentes de la CNI, fueron fusilados y su jefe, el mayor Juan Delmas, se suicidó. El equipo policial de Madrid descubrió que Delmas fue asesinado por otros hombres de los aparatos represivos para impedir que se develara que el robo fue parte de un plan organizado por la propia CNI para financiarse, para ello debieron seguir matando a otros agentes, crímenes que hoy son investigados por un juez de Arica, ahora Brigada Mulchén, hasta ahora intocable, sigue operativa, a pesar de su disolución en 1977, así como lo sucedido a Rodrigo Rojas de Negri también lo incriminaron como terrorista, y al cobarde criminal lo ascendieron a capitán a los pocos meses de cometido el crimen, los medios de desinformación son el instrumento básico de la oligarquía para manipular las conciencias de los chilenos, la manipulación mediática que existió en época de dictadura, en los sucesivos gobiernos neoliberales de la Concertación, hoy Nueva Mayoría, ahora para aclarar aun mas estas maniobras de inteligencia como forma de manipular conciencias, o lo que en jerga de inteligencia se conoce como una “operación de bandera falsa”, le mandan un correo electrónico al intendente de La Araucanía, Francisco Huenchumilla, quien se ha negado rotundamente a la aplicación de la ley pinochetista conocida como Ley antiterrorista, es más, los más acérrimos pinochetistas de la Udi y RN, y el PDC durante semanas han realizado un labor de cuestionamiento al intendente y aparece un grupo que se adjudica un atentado incendiario en esa zona al gran capital, y le envían a Huenchumilla un e-mail y no a los medios de información, ¿De qué estamos hablando?, ahora el grupo que se adjudicó los atentados indicaron “que como es evidente que no cambiarán las condiciones de diálogo con el Gobierno, ni con las autoridades políticas, continuarán con las acciones de sabotaje”.

Otra EXTRAÑA arista de estos hechos oscuros, que se vienen sucediendo de forma escalonada, pero a pasos seguros, muere asesinado “, por delincuentes”, el compañero Eduardo Mateluna, al ser asaltado, este se encontraba solo en su casa, en Coquimbo en el mes de Octubre del 2014. Días atrás, es encontrado muerto, en un  “accidente vehicular”, Alex Vojkovic, miembro y vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).Hay algo oscuro, maquiavélico, detrás de todos estos hechos, incluyendo los robos selectivos y preparados con rigor militar, solo apuntan a una clara desmovilización social, por cierto para inhibir a los sectores clasistas más comprometidos con la causa para provocar cambios políticos trascendentales en los pilares de sustentación del modelo neoliberal.

Realicemos un breve análisis de los últimos hechos acaecidos, Sergio Landskron “vivió toda su vida en la calle, era un drogadicto”, asegura Bastián, hermano de Sergio, joven de 29 años, quien muere producto de la detonación de una bomba artesanal, en el Barrio Yungay, generando en los medios masivos de desinformación casi un coro que Sergio era culpable creando todo un ambiente de culpabilidad sin saber nada de lo que estaba sucediendo, no faltaron quienes decían que debían salir los militares a la calle a vigilar, ya que los delincuentes terroristas a ellos les temen, al escuchar las declaraciones del hermano, quedamos con más dudas, una persona sin ideas políticas, drogadicto, que debería estar en la cárcel por una condena , que hacía en la calle y con una bomba, por esto nada cuadra, ni mucho menos nada tiene sentido lógico, un grupo anarquista y no como quiere hacernos pensar el gobierno y medios de comunicación, tienen objetivos claros: bancos, grandes Transnacionales, por ultimo edificios del Estado, no en un lugar que por cierto en días de semana no anda nadie, solo gente de pueblo que transita por el sector, chilenos de extracción de clase trabajadora y esto se repite en el metro Escuela Militar donde transitan muchos trabajadores y obreros.

Las amenazas de bombas en diversos lugares de Santiago y regiones, es producido por un mismo grupo organizado que causa miedo y sensación de inseguridad en la población y por cierto con estrecha colaboración de los medios masivos de desinformación, ahora ¿Con que objetivo?, la aprobación de leyes que den una sensación de mayor seguridad pero menos libertades constitucionales, tal cual como sucedió después de los auto atentados el 11 de septiembre en los Estados Unidos, es así como un pinochetista escribía en un medio electrónico nacional, “Drogas y bombas son el camino al marxismo señores!. Las señales son claras, Dios nos está castigando por haber escogido el camino errado al elegir a la marxista de Bachelet como gobernante de nuestra Patria. Esperamos que prontamente los servicios de inteligencia que operaban en los tiempos de Don Augusto sean reabiertos para que de esta manera caigan en manos de la justicia militar todos los terroristas. Señores a recapacitar”, ahora uno piensa que es esto precisamente lo que están buscando estos elementos de derecha, es mas SOLO unas semanas a tras, elementos ligados a la ANI , los .cl-ANI sacaron una declaración, donde exclaman que detrás de los bombazos estarían elementos de la ex CNI, que tendrían intervenidos a estos grupos que estarían colocando bombas, que no tenían ninguna capacidad política, e ideológica, que interesante cierto, como encaja con el perfil de los muchachos detenidos y muerto, ni que leyeran el futuro, cierto.

Si uno recoge las opiniones vertidas en los medios electrónicos con que te tocas?, por ejemplo “ Esto es lo más raro y siniestro: los carabineros que siempre brillan por su ausencia cuando se les necesita, anoche estaban allí, mientras un joven seguía quemándose vivo, antes que se comenzaran a juntar los vecinos que salieron a ver qué había ocurrido”. “Ellos solo se limitaban a contener a la gente, sin socorrer a la víctima”, “Hay que esperar la investigación para opinar...ver cámaras, (y reitero ver cámaras), ....ver imágenes de registros como otros detalles”, pero en lo personal mas parecía un reality show más que una investigación judicial seria, todo un seguimiento de cámaras una tras otra, vemos como un sujeto se pasea por los pasillos, pero posando ante las cámaras para fijarnos un idea fuerza, pero de culpabilidad, hacen toda una parafernalia y los acusan de poner una bomba en la estación Escuela Militar, con una mochila de la cual sacaron ADN y parte de una huella digital en la quemada tarjeta bip y al final, de remate y lo recalco colocan a un tipo paseándose toda la tarde por sub-centro, esto fue una operación para fijar la imagen de los inculpados cuando el tipo no tenía ningún parecido, morfológico con el acusado, uno es bajo y gordo y de piel morena, el del video es delgado, alto de piel blanca y lo que encontraron en el jardín de su casa según los carabineros, quienes dijeron que era pólvora, la madre denuncia todo lo contrario, “lo que se encontró allí fue azufre, abono y salitre, eso era para una plantas de marihuana que él tenía. No veo cómo podrían haber tenido pólvora, porque Juan es muy responsable con su hijo, muy papá. Mi hijo no es terrorista”. Ahora el diario, La Nación mostró un video captado por una cámara de seguridad, que ya circula liberado por Carabineros, muestra el automóvil rojo sindicado desde el bombazo, siendo la principal y hasta ahora única pista sobre los sospechosos del caso del atentado en la galería Sub-Centro de acceso a la estación Escuela Militar del Metro, lo que hay que destacar es que en ese auto viajaban personal de civil de Carabineros. La secuencia muestra el vehículo Chevrolet modelo Corsa de color rojo que circula en al menos 3 ocasiones, en él se trasladaban 2 sujetos.

A la oligarquía la violencia le ha servido siempre, aunque no fuera legitima, es más, nuestra sociedad y la misma constitución que nos rige (por la fuerza) fue creada e impuesta por la violencia, el sistema educacional es violento, el sistema de AFP es violento, el sistema de Salud es violento, la “justicia” es violenta y es dirigida hacia los trabajadores y toda persona que se declare anti sistema o roja, es encasillada como enemigo del modelo, el robo de nuestras riquezas por parte de las transnacionales es violencia hacia nuestra soberanía, el sueldo de senadores y diputados es violencia, es una burla hacia el pueblo, es así como logran manipular las conciencias de los individuos para generar corrientes de opinión, pero colectivas a favor del modelo, pero logrando el rechazo de la gente común, los más afectados por el modelo neoliberal ante cualquier movilización que exija demandas sociales justas como la de los estudiantes y trabajadores, para así mantener el status quo que ha imperado hasta ahora.

De la Editorial de la Garrapata en la WEBs

Cátedras Bolivarianas de Buenos Aires rindieron homenaje a Robert Serra y María Herrera


Por: Resumen Latinoamericano | Martes, 21/10/2014 10:27 AM | Aporrea

Credito: Resumen Latinoamericano

La periodista Stella Calloni y el primer Secretario de la sección política y social de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, Arnoldo Olivares.

La periodista Stella Calloni y el primer Secretario de la sección política y social de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, Arnoldo Olivares.

Credito: Resumen Latinoamericano

La trovadora venezolana Amaranta Pérez entregó a los presentes dos temas de una sensibilidad y un contenido poético de excelencia.

La trovadora venezolana Amaranta Pérez entregó a los presentes dos temas de una sensibilidad y un contenido poético de excelencia.

Credito: Resumen Latinoamericano


21 oct. 2014 - En el marco de la actividad de Cátedras Bolivarianas de Resumen Latinoamericano, se llevó a cabo en la Taberna Internacionalista Vasca de Buenos Aires, este pasado viernes, un homenaje al diputado bolivariano Robert Serra y su compañera María Herrera, asesinados por sicarios del fascismo. En este marco recordatorio, la actividad central, para hablar de “La Revolución bolivariana en el contexto de la ofensiva imperialista mundial”, estuvo a cargo de la periodista y escritora Stella Calloni y el primer Secretario de la sección política y social de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, Arnoldo Olivares.

El evento comenzó con la proyección del discurso del Presidente Nicolás Maduro, en su visita al Bronx el 13 de Octubre 2014. “Todo el ataque en contra de Venezuela es porque tratan de impedir la consolidación de una revolución democrática y popular con una profunda identidad latinoamericana bajo el espíritu y el ejemplo del gigante Hugo Chávez Frías”,mencionó Maduro en esa oportunidad.

Luego, para homenajear concretamente a Robert Serra y su compañera, dirigió unas palabras el coordinador de Cátedras Bolivarianas, Carlos Aznárez, quien advirtió sobre el accionar del paramilitarismo en Venezuela, “una lacra que combina la presencia de colombianos uribistas y opositores locales de ideología fascista. Ese coctel siniestro es el que ataca y seguramente seguirá atacando a los cuadros militantes de la Revolución, si no se los para con el pueblo en la calle, organizado y movilizado”.

En este mismo marco, la trovadora venezolana Amaranta Pérez entregó a los presentes dos temas de una sensibilidad y un contenido poético de excelencia, que fueron retribuidos con una ovación. En una de sus canciones recordó a todos los luchadores y luchadoras que han ido gestando la realidad revolucionaria que hoy vive Venezuela.

Desde el público, el documentalista kurdo Mehmet Ali Dogan destacó que el ejemplo bolivariano no está presente solamente en Latinoamérica sino que “en el norte de Siria después el año 2011, los compañeros y compañeras Kurdos fueron formados tomando como referencia el socialismo del siglo XXI de Hugo Chavez, y también el modelo democrático socialista de Bolivia”. De esa forma se explica que “el ISIS – el Estado Islámico de Irak y de Siria-, apoyado por Estados Unidos, ahora esté atacando también a la población kurda en la localidad de Kobane”, y convocó a ampliar la solidaridad con los kurdos que resisten allí.

Para Mehmet “no tenemos que pensar el ISIS como un grupo enemigo de Estados Unidos”, sino que hay que tener en cuenta que si “están atacando Kobane es porque el plan del imperio es dividir y parcializar la región”. “Hoy es Siria, mañana Irán, después Pakistán, Bangladesh, India hasta China”, puntualizó.

En esto coincidió Stella Calloni, para quien “existe un mapa de Medio Oriente trazado por Estados Unidos e Israel, que requiere el exterminio de la población para poder instalarse ahí”.

Además agregó que la OTAN, a través de grupos secretos, provocó una guerra sucia anticomunista después de la Segunda Guerra Mundial en todo Europa, y que tiene que ver con Latinoamérica “porque varios de esos asesinos estuvieron en la operación Cóndor”. Por tal motivo, lo que hay que hacer es “denunciar a la OTAN y decirle al mundo lo que siempre fue”.

Por los caminos de la Unidad Latinoamericana

“Caídas todas las dictaduras en America Latina, Estados Unidos pensaba imponer las democracias de seguridad en la región, sin embargo, no se pudo realizar. Ellos creían que habían acabado con todas las dirigencias posibles y que la implantación del neoliberalismo iba a ser fácil. Pero fíjense la sorpresa de los años 90, con los alzamientos populares”, prosiguió Calloni.

“Todo lo que podamos decir es que de esas luchas surgieron líderes populares como Hugo Chávez Farías. Justamente, la primer rebelión anti neoliberal fue cuando en 1989 el pueblo venezolano bajó de los cerros y produjo esa gran rebelión que fue el Caracazo. Venezuela se sumó así a todos los años de resistencia llevados a cabo por la Revolución cubana” comentó.

Por otro lado, puntualizó que también Venezuela fue quien puso en claro el rol de las fundaciones y ONGS que financian a la derecha en el continente y que “es la derecha menos autónoma que ha existido en América Latina”. En este sentido, la periodista declaró que “hay que seguir ejemplos como el de Evo Morales, que expulsó a la CIA, DEA, a la USAID y tiene un pueblo que responde”.

“Creo que es un momento único en la historia, creo que tenemos que estar más decididos. Está toda América bajo amenaza. Acuerdensé que Fidel, el Che, el Comandante Chávez, han pedido a gritos la unidad”, enfatizó Stella Calloni. “Nosotros tenemos que ayudar al gobierno de Venezuela a que mantenga a los terroristas paramilitares encerrados. Venezuela no está débil, pero todos necesitamos del apoyo continental, y el apoyo mundial”, concluyó.

Por último habló el secretario de la embajada Venezolana, Arnoldo Olivares, quien aseguró que “ha habido una campaña mediática muy grande en contra de la revolución bolivariana, incluso en Argentina”. Según Olivares, ésto es parte de un laboratorio más profundo, donde en la agenda está la desaparición de algunos dirigentes de la revolución como Robert Serra. El diplomático agregó que Chávez ya lo había denunciado, pero sin embargo “hubo muchos que pensaron que el presidente estaba inventando e intentando ganar adeptos en función de su discurso”.

“Ésto nos golpea porque Robert era uno de los cuadros jóvenes de los que emergieron en el 2007-2008”, afirmó. “Son momentos sumamente difíciles, los enemigos se nos infiltran por cualquier mecanismo”. En este sentido aclaró que “ahora estamos obligados a esperar que Nicolás Maduro informe cuáles son los infiltrados, cuáles son los asesinos, autores intelectuales. Pero la revolución sigue”.

“Vamos a continuar fortaleciendonos y haciendo política para los sectores que menos recursos tienen en el país. Nos estamos preparando para las elecciones de los diputados de la Asamblea Nacional del año que viene. Ya hay una decisión por parte de Maduro de garantizar a las mujeres el porcentaje de representación en el Parlamento Nacional. Además se acaba de aprobar que los jóvenes de la revolución tengan una representación del 30 por ciento en los cuerpos deliberantes”, mencionó Olivares.

Por último, concluyó: “de tal forma, se sigue fortaleciendo a la revolución, y estamos tomando en cuenta esos cuadros generacionales que poco a poco tienen que prepararse para asumir el poder y el control político en el país”.



Siguen callados los calumniadores ahora que las pruebas están sobre la mesa y son públicas, aunque la provocación tuvo como objetivo debilitar y confundir al pueblo bolivariano asemejando al chavismo a grupos mafiosos. Y ni siquiera dan la información REAL de los hechos y las PRUEBAS CONTUNDENTES, y a eso le llaman "libertad de expresión".

American Curios Destruyendo el sueño



por David Brooks
La Jornada

El departamento más caro y lujoso del mundo está en Mónaco. Tiene cinco pisos, con resbaladilla hasta la piscina en la parte de abajo, discoteca, sala de cine, gimnasio, varios bares y más, y sólo cuesta 418 millones de dólares; el agente de ventas asegura que esto es para los oligarcas serios, los más ricos de los ricos. Una bolsa de cuero para practicar boxeo diseñada por Karl Lagerfeld para Louis Vuitton se puede llevar por sólo 175 mil dólares (pero incluye guantes de boxeo). Los nuevos edificios que están cambiando el perfil de Nueva York son casi todos de ultralujo. Para entrar a la lista anual de Forbes de los 400 multimillonarios más ricos de Estados Unidos se necesitaba por lo menos una fortuna de 1.55 mil millones, el nivel más alto desde que se empezó a elaborar esta lista, en 1982. Nada de esto se oculta, todo está a la vista.

Los súper ricos –ese famoso 1 por ciento nombrado e identificado por el movimiento Ocupa Wall Street– son aún más ricos de lo que uno se puede imaginar. En 1973 captaban 25 por ciento de la riqueza total del país más rico del mundo, y hoy día han capturado más de 40 por ciento. El 10 por ciento más rico capta la mitad de todo el ingreso nacional y son dueños de 75 por ciento de la riqueza nacional. Según algunos cálculos este es un nivel de concentración de riqueza sin precedente, aún mayor que el alcanzado poco antes de la gran depresión.


Obviamente, todos los demás han visto sus ingresos caer o mantenerse estancados durante una generación –el ingreso medio de los hogares está por debajo de su nivel de hace 25 años–, con el resultado de que hay más familias que viven en la pobreza, másinseguridad alimentaria –o sea, hambre– y más familias sin vivienda, o cuyos empleos tienen salarios deprimidos, el nivel de deuda estudiantil más alto de la historia y el fin de la promesa de una oportunidad para todos. Según estadísticas oficiales, el porcentaje de la riqueza captada por el 50 por ciento más pobre de los hogares se redujo de 3 por ciento en 1989 a sólo 1 por ciento, en 2013. La riqueza del hogar medio se desplomó más de 40 por ciento entre 2007 y 2013.

Neoliberalismo


La cosa ha llegado a tal extremo que voces sorprendentes han sonado la alarma. El incremento continuado de la desigualdad en Estados Unidos me preocupa mucho. Creo que es apropiado preguntar si esta tendencia es compatible con los valores enraizados en la historia de nuestra nación, entre ellos el alto valor que los estadunidenses tradicionalmente han puesto a la igualdad de oportunidades. La que habla no es una economista progresista o un activista de izquierda, sino Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal –el banco central de Estados Unidos–, en un discurso pronunciado la semana pasada.

Joseph Stiglitz, el economista premio Nobel, ha dedicado los últimos años a la investigación de esta desigualdad que, afirma, pone en jaque al sistema económico nacional e internacional. Recientemente escribió que a pesar de lo rápido que crezca el PIB de un país, un sistema económico que no logra entregar las ganancias a la mayoría de sus ciudadanos, y donde un porcentaje creciente de su población enfrenta una creciente inseguridad, es, en un sentido fundamental, un sistema económico fracasado.

Todo esto se siente en las calles y campos de este país. Más aún, no se perciben alternativas, salidas o cambios, porque el sistema político es considerado algo que, cada vez más, sólo sirve a los más ricos.

Stiglitz, como se reportó anteriormente, lo resumió así: el sistema político estadunidense está desbordado por el dinero. La desigualdad económica se traduce en desigualdad política, y la desigualdad política genera más desigualdad económica.

Los multimillonarios esencialmente compran elecciones –nacionales, estatales, locales– con sus donaciones, ahora casi sin límite legal gracias a fallos recientes de la Suprema Corte, que defiende explícitamente estas actividades como libertad de expresión. En 2000, agrupaciones externas gastaron 52 millones en campañas electorales; para 2012 ese monto se elevó a más de mil millones, según el Center for Responsive Politics.

Bob Herbert, reconocido periodista, ex columnista del New York Times y autor de un nuevo libro llamado Perdiendo nuestro camino,comentó en entrevista con Bill Moyers que “la principal manera en que hemos perdido nuestro camino es que en lugar de ser una democracia cívica… creo que hemos establecido una estructura del poder donde las grandes empresas y los grandes bancos se han aliado con el gobierno nacional, y en muchos casos con los gobiernos locales, para promover intereses empresariales y financieros en lugar de aquellas cosas que serían en el mejor interés de la gente trabajadora ordinaria”.

David Simon, creador de las extraordinarias series The Wire Treme –esenciales para cualquiera que desea entender al Estados Unidos contemporáneo– comenta que el deterioro del país es consecuencia de esa noción de que los mercados resolverán todo, algo que no engrana con la noción de responsabilidad colectiva. Sólo somos una buena sociedad en la medida en que tratamos a aquellos que son más vulnerables y nadie es más vulnerable que nuestros pobres. Ser pobre no es un crimen, excepto en Estados Unidos, afirmó en entrevista con The Guardian.

Agregó: “tiene que cambiar; cuando el capital tiene el derecho de comprar al gobierno, ese mismo gobierno que podría de ciertas maneras crear las normas básicas de comportamiento, todo, desde la mano de obra infantil a la protección ambiental, a la seguridad en el trabajo, a los salarios mínimos consistentes con el costo de la vida… Pues, eventualmente llegará al punto donde está tan de la chingada que la gente va a aventar un ladrillo”.
La desigualdad económica –y por lo tanto política– ha convertido el sueño americano en una pesadilla. La pregunta es: cuándo despertará este país.

martes, 21 de octubre de 2014

Che Guevara “Trabajar con el Che fue uno de los momentos más importantes de mi vida”


Entrevista con Gerardo Bavio, colaborador del Che en el Ministerio de Industrias de Cuba, que lo recuerda en un nuevo aniversario de su caída en combate


EL CIUDADANO

Che Guevara

El presente artículo fue editado en base a textos de ‘El Peronismo que no fue. La (otra) otra historia’ de Gerardo Bavio y Mario Hernandez (Editorial Metrópolis)

M:- Conociste y trabajaste con el Che Guevara en La Habana.

G:- Así es, mi estadía en Cuba fue desde mediados del 1962 hasta fines del 1963, estuve con un compañero que era además compañero de estudios del Che, Jorge Vexenat, abogado cordobés. Lo entrevistamos al Che el 2 de junio de 1962 en el Ministerio de Industria. El Che acababa de ser designado Ministro de Industrias meses antes y estaba iniciando una transformación interna de la economía cubana centrada fundamentalmente en el monocultivo y la exportación de azúcar. Tenía el plan de transformar eso en un desarrollo industrial, con una concepción socialista.

Fue un encuentro inolvidable, nos atendió cerca de la una de la mañana, ya que sus horarios durante el día eran muy absorbentes, y volvía cerca de la madrugada a su despacho del Ministerio a darle una mirada a los papeles y a resolver cosas rápidas. Ahí nos encontramos, él entró sonriente, nos dimos un fuerte abrazo, le traía cartas de su padre, a quien habíamos entrevistado en Buenos Aires, el arquitecto Ernesto Guevara Lynch.

Charlamos distendidamente, le expliqué las razones por las que estábamos ahí. Mi historia de participación en la Resistencia Peronista en Córdoba fue la que nos llevó a plantear ese viaje a Cuba. Hablamos de muchos temas, él nos explicó cuál era el papel tan importante de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, las ORI, que fue la unificación de las fuerzas que habían impulsado el triunfo de la Revolución cubana. El movimiento 26 de julio, el Directorio Revolucionario, que tenía sede en la ciudad de La Habana y el Partido Socialista Popular que también se adhirió a la revolución prácticamente cuando estaba triunfando a través del Movimiento 26 de julio.

M:- El Partido Socialista Popular era el Partido Comunista.

G:- Claro, que fue fundado entre otros por Julio Antonio Mella, quien fue un personaje muy importante que murió asesinado en México por los esbirros de Machado. Tuvo que salir de Cuba porque imperaba la dictadura en ese entonces, pero de todas maneras fue asesinado en México. Después podemos ampliar este tema, que lo fue de varias conferencias de Gregorio Bermann, uno de los impulsores, junto con Deodoro Roca, Julio V. González y otros, de la Reforma Universitaria en Córdoba, que tuvo mucha importancia en todo el continente, sobre todo para la juventud revolucionaria de Cuba.

La conversación con el Che derivó pronto a la realidad de ese momento en la Argentina, a la Resistencia Peronista, al papel que podía tener el peronismo en el armado de una revolución emancipadora en Argentina.

Ese año, 1962, fue un año clave, el año de las elecciones del 18 de marzo, cuando triunfa la formula Framini-Anglada en la provincia de Buenos Aires. Después es desplazado Frondizi y las fuerzas armadas lo ponen a José María Guido de presidente. Esto fue muy importante a nivel histórico, la frustración de la posibilidad de una salida legal y electoral sin proscripción. Evidentemente eso repercutió en el pensamiento revolucionario de mucha gente de la Resistencia, empezaron a pensar que era necesario armarse contra una dictadura que se imponía y proscribía. Fue un año crucial, eso nos llevó a Cuba, a hablar con el Che. También teníamos el plan de hacerlo con John William Cooke y Alicia Eguren, que vivían en La Habana.

A partir del encuentro con el Che, empecé a trabajar en el Ministerio de Industria.
M:- ¿Cuáles eran tus tareas?


G:- Si bien es cierto que yo trabajaba en el Ministerio de Industria, lo hacía en un organismo que no estaba en el edificio del Ministerio, sino en la Compañía Cubana de Electricidad Antonio Guiteras. Por eso mi contacto con el Che no era cotidiano, nos encontrábamos una vez por mes, más o menos. El proyecto que yo desarrollaba en la Compañía Cubana de Electricidad, era de desarrollo termoeléctrico. Cuba tiene pocas posibilidades de producción de energía hidráulica, porque es una isla chica, no tiene grandes ríos internos con diques. Había varios proyectos con trabajo de técnicos checoslovacos, de desarrollo de centrales termoeléctricas, una en Ogurke, Cienfuegos, y yo trabajé en el cálculo estructural de esas usinas termoeléctricas. Para eso viajaba mucho al interior, como ingeniero civil y con mis conocimientos en materia de cálculos y estructuras, formé parte del desarrollo de esas centrales en sus aspectos arquitectónicos y estructurales en conjunto con otros compañeros ingenieros soviéticos, mexicanos, argentinos y una mayoría de cubanos.

La compañía se llama Antonio Guiteras, quien fue ministro durante el gobierno del presidente Grau San Martín, propuso la nacionalización de la industria, la producción y la energía de Cuba. Después fue desplazado del gobierno y Antonio Guiteras murió asesinado por el enemigo, creo que en la dictadura de Machado. Fue un hombre nacionalista con sentido popular, transformador, recordado con mucho respeto.

El Che y el peronismo

M:- ¿Cuál era la visión del Che del peronismo?

G:- En mi primer contacto con el Che a mi llegada a Cuba hablamos de ese tema, yo le llevé un documento del PAR (Peronismo de Acción Revolucionaria) que habíamos creado en Córdoba. El Che sintetizó su opinión en varios conceptos, él consideraba que para hacer una transformación social y para hacer la revolución en Argentina, la presencia, o la realidad del movimiento peronista con tanto respaldo de los trabajadores era algo fundamental. No se podía negar ni desplazar de la realidad un movimiento con tales características y que lideraba la resistencia contra la dictadura, posterior a 1955.

El Che mencionó los conceptos de John William Cooke, que ya estaba residiendo en Cuba. Algo que dijo y que me quedó muy grabado fue que temía que si bien el peronismo tenía una potencialidad revolucionaria muy grande, y que había que partir en gran medida de ahí, en un momento de crisis para el capitalismo en Argentina, la figura de Perón fuera utilizada para frustrar la posibilidad de hacer la revolución, es decir, desconfiaba del papel que podía jugar Perón en una etapa de crisis y de tensión en la Argentina.

Dijo que había que transformar, como decía Cooke, la potencialidad revolucionaria del movimiento, en acto. ¿Cuándo? ¿Cómo? Esa era la tarea, impulsar el peronismo revolucionario, vincularlo con los sectores de izquierda, promover una política de masas. Esa era su idea en cuanto a la realidad argentina, evidentemente durante mi estadía en Cuba persistía en la idea del foco, por el contrario, Cooke sostenía una idea de política de masas.

No se puede determinar cuál es la dialéctica de causa y efecto entre la apertura de un foco revolucionario y el posterior apoyo de masas; o la organización de masas tendiente hacia una insurrección o incluso hacia la apertura de uno o varios focos revolucionarios. Sí estaba de acuerdo en que eso tenía un componente fundamental en la lucha armada, lo cual nosotros veíamos como real. Ese fue otro elemento importante de 1962, hay que recordar las elecciones del 18 de marzo, en donde se le da a los sectores populares la posibilidad de manifestarse y luego clausuraron las elecciones porque perdió el sector de la derecha. Ante la frustración de esa posibilidad democrática, no quedaba otra alternativa que la lucha armada que terminó en el Cordobazo [1969]. Ese año fue clave, no solamente en el área internacional sino dentro de la Argentina, es cuando se fortalecen y se desarrollan las organizaciones armadas. Estaba clausurada la posibilidad de una salida política democrática.
M:- El cambia su posición con respecto al peronismo.

G:- Sí, porque él, cuando era estudiante, estaba muy influenciado por el anti peronismo, por los sectores de la juventud estudiantil de esa época. Sus padres incluso eran anti peronistas. Creo que su padre había sido de los Comandos civiles [grupos de civiles, normalmente de clase alta, que se unieron a los militares para reprimir al peronismo].

M:- Me imagino que John William Cooke y Alicia Eguren habrán ayudado a cambiar esa postura.

G:- Por supuesto. Se trataba de mostrar la realidad, desenmascarar el engaño que había, yo recuerdo una entrevista que le hicieron al Che al poco tiempo de su triunfo, donde el periodista le preguntaba si la revolución cubana y la caída de Batista, se asemejaban a lo que había sido la caída de Perón en Argentina con Aramburu, Rojas, etc. Y el Che rechazó totalmente esa versión: “No tiene nada que ver, al contrario, son antagónicas”. La Revolución cubana tiene una base social totalmente distinta a lo que fue el golpe cívico militar de 1955.

M:- Alguna vez se hizo esa comparación, ¿no?

G:- Sí, se hizo, sobre todo en los medios, que ya sabemos cómo tergiversan la realidad, lo planteaban de esa forma, equiparando una cosa con la otra. Al contrario, las fuerzas que impulsaron ambos golpes eran completamente antagónicas.

M:- ¿Cómo te impactó ver en persona al Che?

G:- Para mí fue una emoción muy grande, uno de los momentos más importantes de mi vida, que un médico joven, prácticamente de 30 años, se adhiere, forma parte de la Revolución Cubana, es el protagonista de su triunfo a través de la batalla de Santa Clara. Esa fue la batalla determinante de la caída de Batista.

M:- Cuando hace volar el tren blindado.

G:- Claro, exactamente. Ese muchacho tiempo después tiene que enfrentar la transición económica de un capitalismo totalmente dominado por el imperio yanki a un socialismo independiente, y transformar eso. Ese era el objetivo que se planteaba cuando yo lo conocí en 1962. Que ya venía trabajando de antes, en el INRA (Instituto Nacional de la Reforma Agraria) en el área de industrialización, había sido presidente del Banco Nacional de Cuba. Empezó a formarse desde el punto de vista económico.

El Che economista

M:- Llegaste a Cuba a mediados del año 1962, en el Año de la Planificación, cuando el Che ya estaba a cargo del Ministerio de industria. Posterior a la polémica con Charles Bettelheim, quien defendía el modelo soviético de dirección económica. Cuando vos llegás, ¿quedaban resabios de esa polémica? Porque el Che defendía el Sistema Presupuestario de Financiamiento en el Ministerio de industria y sin embargo, en el INRA, Carlos Rafael Rodríguez aplicaba el cálculo económico, defendido justamente por Bettelheim.

G:- Había concepciones encontradas en muchos aspectos. El cálculo económico era una forma de medir la eficiencia de la producción, implicaba hacer un análisis económico, de costos, de cada empresa. Esto se hace en el capitalismo, se busca reducir los costos, aumentar las ganancias y con ellas volver a invertir, buscando la máxima rentabilidad.

El Che no rechazaba esto, lo que yo interpreté de su política estando allí fue que buscaba que la eficiencia económica, o la ganancia, la plusvalía que se generaba en cada una de las empresas, fuera centralizada en el Ministerio de industria y desde ahí invertir en los sectores que la planificación económica consideraba fundamentales para el objetivo de la transformación de la economía cubana. Tenemos que tener en cuenta que el Che hereda una industria cubana monopolizada, con monocultivo, monoproducción, sin industria prácticamente, dedicada a la producción azucarera.

Había que transformar ese modelo productivo en dos aspectos fundamentales: uno de ellos, socializar los centros de producción, que sean dirigidos con la participación protagónica de los trabajadores, y el otro que el Ministerio analizara la realidad para generar nuevas industrias, viendo cuáles eran las necesidades del mercado. Eso representaba darle al Ministerio de industria la posibilidad de orientar las inversiones de acuerdo a los objetivos de la planificación. Transformar una industria capitalista monopolizada, en una industria socialista que buscara la industrialización del país. El quería desarrollar el reemplazo a las importaciones mediante industrias cubanas.

M:- ¿Esa participación de los trabajadores cómo funcionaba en la práctica?

G:- Cada industria tenía sus organismos asesores.
M:- El Comité Técnico Asesor.

G:- Exacto, los sindicatos intervenían en eso. Se elaboraba un programa en cada industria, de metas de producción para el año siguiente. Eso se centralizaba en el Ministerio de industria y en base a eso se hacía el plan anual.

M:- ¿En qué aspectos difería esto que estás contando del planteo de Bettelheim?

G:- Lo que la postura soviética cuestionaba era la excesiva industrialización de Cuba, porque lo que quería el Che era una industrialización que generara autonomía. El concepto de planificación chocaba en la aplicación práctica, así comenzó a discrepar con la opinión de Carlos Rafael Rodríguez Mora y de otros personajes conductores de la economía cubana de ese momento.

M:- Hay también una postura del Che en cuanto al trabajo voluntario, ¿verdad?

G:- Antes de tocar ese tema, quiero hablar sobre uno de los temas de discusión que fue muy interesante, la aplicación de la teoría del valor en la etapa de transición del capitalismo al socialismo. El Che no estaba en contra de que hay una teoría del valor, eso significa que hay trabajo, valor agregado, hay plusvalía, que se centraliza y esa es la ganancia que en el capitalismo se distribuye a los accionistas en función de cada empresa y tiende a la monopolización.

El Che no negaba su existencia, opinaba que ese plusvalor se centrara en la planificación en base a un proyecto de transformación de la economía cubana, con la participación del Ministerio de industria, que centralizara el valor en un proyecto que él llamaba “programa presupuestario”, cada empresa presentaba su presupuesto y de acuerdo a ese plan de inversiones para el año siguiente se le asignaban los recursos desde el Ministerio en conjunto con el JUCEPLAN, “la Junta Central de Planificación”. 1962 fue un año fundamental porque fue el Año de la Planificación. Esta junta se había creado el año anterior, posteriormente a Playa Girón, cuando comienza el proyecto de transformación socialista.

En la interpretación de esa transformación era donde discrepaban el Che y otros más vinculados al concepto de la economía soviética. La planificación soviética, transformándola en un esquema, surge de la realidad soviética, y lo que el Che planteaba era una concepción de una planificación enraizada en la realidad de Cuba y Latinoamérica. Los otros no negaban eso, pero ponían el acento en respetar las formas de la planificación al estilo soviético. Esto chocaba con la idea de dar más participación, de descentralizar más, que cada industria tenga su grupo de asesoramiento técnico, que participen los trabajadores y que juntos elaboraran el programa de producción que luego se analizaba centralmente en el ministerio y, de ahí, de acuerdo con la programación presupuestaria se distribuían las inversiones. Es un poco la idea del Che para transformar la realidad económica de Cuba, un país que tuviera una industria independiente.


En cuanto al trabajo voluntario no creo que haya habido grandes choques, porque estaban todos de acuerdo. El Che lo impuso con el ejemplo, el trabajador dejaba de ser un explotado y aportaba su trabajo al conjunto de la sociedad. Él salía y tomaba las herramientas junto con el resto de los trabajadores, ya sea en una empresa, en la cosecha de caña, él se ponía al frente de los trabajadores impulsando la producción. Su concepción del socialismo era esa, poner el trabajo al servicio de la sociedad.

M:- Eso estaba vinculado a estímulos morales, pero ¿también se contemplaban estímulos materiales, relacionados con el trabajo voluntario, por la mayor productividad de una empresa o de un trabajador?

G:- No, él ponía el acento en el estímulo moral. No se le iba a pagar más al trabajador de la empresa que produjera más valor, o que tuviera mayor eficiencia. En ese sentido el cálculo económico es necesario y el Che no lo rechazó. Pero poniéndo al servicio de una planificación centralizada a ese Sistema Presupuestario de Financiamiento.

Creo que fueron años cruciales para el Che que definieron su pensamiento. El Che tuvo que vivir en esa etapa un conflicto con algunos sectores del gobierno cubano que cuestionaban algunas de sus ideas y prácticas dentro del Ministerio de Industria. Es interesante rescatar esas discusiones y profundizarlas porque nos enseñan mucho sobre las cuestiones inherentes a la transición que tiene que darse entre una sociedad capitalista y la construcción del socialismo, que se basa en el gobierno y el poder de los trabajadores, del pueblo organizado para transformar la sociedad.

El Che planteaba que ese período de transformaciones tenía que ser dirigido por los trabajadores, sobre todo por los trabajadores organizados. Por eso trató de organizarlos, creó cuerpos técnicos, de asesoramiento, que salían de los mismos centros de trabajo. El proyecto de transformación se gestaba fundamentalmente en las fábricas, en los centros de trabajo, con los trabajadores y para eso propugnaba que se organizaran. Además, con un principio que mantendría siempre y era la formación del Hombre Nuevo.

Había que salir de la alienación capitalista hacia una desalienación socialista, podríamos decir. El socialismo significa desalienación, o sea, la verdadera liberación del hombre que trabaja. En cambio, había otros cuadros dirigentes que planteaban, y los hechos parecen haberles dado la razón, que el trabajador en el régimen socialista seguía siendo un hombre enajenado, no era dueño de su trabajo, estaba sujeto a una falta de libertad que fue evidente en los regímenes socialistas del siglo XX, sin ir más lejos el estalinismo en la URSS.

El Che era un crítico de todo eso. Quería que el socialismo fuera un proceso de liberación del trabajador y del hombre, dándole posibilidades de acción, pensamiento y organización para transformar la sociedad. Ese pensamiento del Che a veces chocaba con algunas opiniones muy rígidas de sectores formados o, mejor dicho, deformados por las concepciones de la URSS vigentes en ese momento.

Realmente es un tema muy profundo. Siempre decimos que nos planteamos el socialismo del siglo XXI, pero para conocer cuáles son los datos importantes a rescatar de la historia del siglo XX, uno sería el por qué y cómo se frustró la experiencia socialista en el siglo pasado. A eso nos ayuda este tipo de análisis donde caben diferentes posiciones dentro del campo popular.

El Che y John W. Cooke

M:- Mencionaste al “Gordo” Cooke. ¿Cómo era la relación del Che con John W. Cooke?
G:- De acuerdo a mi experiencia fue muy buena de ambas partes. El Che admiraba y respetaba mucho al “Gordo” Cooke y asumía mucho de su pensamiento, sobre todo con respecto al peronismo.
M:- El “hecho maldito”.

G:- Así es. El “Gordo” Cooke tuvo la capacidad de influir en muchos sectores de la sociedad y dirigentes cubanos. Además, para Cooke, el Che era una figura fundamental y su proyecto no era antagónico con el suyo, eran complementarios. Cooke tenía más la concepción de la revolución como un proceso de insubordinación de las masas, de las bases sociales y el Che tenía algo de aquello que critican como foquismo, que las condiciones las crea “el foco” guerrillero. Ese fue uno de los debates que no los llevaron a antagonizar en ningún momento ya que podrían ser complementarios, según la realidad coyuntural. Porque lo que marca la táctica de un proceso revolucionario es la realidad concreta, sin partir de ella no se puede pensar en una transformación social. Eso es lo básico.

M:- Estando en la isla viviste la llamada “Crisis de los misiles”.

G:- Así es. Cuba se vio sacudida por aquella crisis en octubre de 1962, que puso al mundo prácticamente al borde de la guerra nuclear. De pronto se descubrió que EEUU, a través de vuelos en aviones especiales, había detectado la existencia de instalaciones de armas nucleares en el territorio cubano. Eso se había hecho a través de convenios, impulsados por la Unión Soviética, a modo de defensa de Cuba y del bloque socialista, de forma apresurada y que provocó la reacción de EEUU y la amenaza de represalias [ante la presencia de armas nucleares en lo que ellos consideran su "patio trasero"].

Nosotros, que además de trabajadores éramos milicianos, nos organizamos para la defensa ante un posible ataque de EEUU, sobre todo después del frustrado ataque del año anterior en Playa Girón. Estábamos organizados para la defensa, el Che tuvo una importante actividad de organización de la defensa ante un posible ataque del Imperio.

Afortunadamente, el proceso se resolvió telefónicamente en diálogos entre Kruschev y Kennedy y se evitó ese ataque que hubiera sido devastador. Fue un gran alivio, pero se generaron críticas, porque se había resuelto sin la intervención del gobierno cubano y eso molestó muchísimo a la estructura del gobierno revolucionario. El Che se manifestó molesto por esta resolución sin tener en cuenta la soberanía y el carácter fundamental que para Cuba tenía ese arreglo. Recuerdo que cantaban por la calle “Nikita (Kruschev) mariquita lo que se da no se quita”. Más allá de eso, se llegó a un acuerdo, que considero equitativo. EEUU aseguró que no atacaría a Cuba y no invadiría, Kennedy prometió respetar la soberanía cubana y la URSS decidió retirar las armas de Cuba y exigió que las bombas norteamericanas que estaban en Turquía fueran retiradas [aunque finalkmente decistió de esta última exigencia].

Después, en Argentina ya, me encontré con un amigo ingeniero, que había estado trabajando en Kansas City [EEUU] en esos días, y me transmitió cómo se vivió desde el lado norteamericano. Había sido de terror, el pánico generalizado, muchas familias se iban a Canadá, otras cavaban sótanos en sus casas para protegerse. Realmente eso no se registró de la misma manera en Cuba porque confiábamos con en el optimismo de la voluntad de que no podía darse un apocalipsis de esa naturaleza.

En una etapa posterior, el Che comienza a desarrollar un proyecto guerrillero para América Latina, y fue realizándolo de manera compartimentada, es decir, los argentinos que estábamos ahí ignorábamos los detalles de los preparativos de lo que culminó con la guerrilla de Jorge Masetti en Salta. Con el Comandante Segundo al frente, el intento fracasó por las crisis internas, el aislamiento y la pronta ubicación de ese foco guerrillero. Ahí comenzó un accionar que culminaría con el Che en Bolivia, bajo el concepto “foquista”.

John William Cooke era crítico de este concepto, sostenía que generar una patrulla perdida, con una vanguardia caída de la estratósfera no tenía sentido, ya que en realidad esa vanguardia y esa lucha insurreccional deberían ser la culminación de todo un proceso de lucha de masas y organización, de toma de conciencia y de apoyos en los distintos sectores de la población para luego culminar con una acción armada.

Nosotros creíamos que el Che compartía esas ideas, pero prevaleció la idea de acelerar el proceso. Inicialmente esto da para discutir bastante, en primer lugar el heroísmo del Che para llevar adelante un proceso, que sabemos que fracasó, en los relatos de su propio Diario se puede leer su autocrítica. Ese fue el proceso que culminó con la muerte heroica del Che y que abrió camino a una crítica más profunda de lo que debería ser la insurrección armada en América Latina y que todavía hoy es un tema abierto a la discusión.

Posteriormente al papel de Guevara al frente de la lucha, queda el papel valiente de John William Cooke respaldando la acción del Che, aunque desde una posición más de organización de masas y de toma de conciencia. Su idea era transformar el peronismo, con su gran mayoría de clase obrera y sectores combativos, en una fuerza revolucionaria


Finalmente, terminando 1963 yo regreso a Argentina, y me reincorporo en Córdoba a la Resistencia.
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* Gerardo Bavio. Nacido en Salta el 23 de febrero de 1926. Se recibió de Ingeniero Civil en la Universidad de Córdoba. En 1962 fue contratado por el Ministerio de Industrias de Cuba, a cargo de Ernesto Che Guevara. Se desempeñó como profesor en la Universidad de La Habana.
A principios de los ´70 milita en la organización Montoneros. El 25 de mayo de 1973 es designado Intendente de la ciudad de Salta. Fue detenido durante la gestión de Isabel Perón. Liberado en febrero de 1975 constituye la Junta Promotora del Partido Peronista Auténtico junto a ex gobernadores, Andrés Framini, Armando Cabo y otros.
Dado el golpe genocida permanece en Argentina hasta mayo de 1978. Parte al exilio en México, allí suscribe un documento crítico a la conducción de Montoneros junto a Jaime Dri y Miguel Bonasso, entre otros. Se desempeña en la Universidad Autónoma Metropolitana hasta 1990 en que regresa a Argentina siendo designado asesor legislativo de la Cámara de Diputados de la Provincia de Tucumán. En 2008 es nombrado Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Salta. Actualmente reside en Tucumán. Autor de ‘Huellas de la Memoria. Historia, vivencias y reflexiones sobre el siglo pasado’ y ‘El peronismo que no fue. La (otra) otra historia’, junto a Mario Hernandez