domingo, 15 de febrero de 2009

ZARZUELA NEGRA

por Sara Rosenberg

Mi perplejidad a veces no tiene límites. Si bien todo ciudadano sabe que la corrupción es inherente al sistema capitalista, en Madrid hemos tenido este mes una verdadera zarzuela negra, -nada tengo contra el género-, cuyos actores protagónicos han sido los dirigentes del Partido Popular. ¿Tal vez sea así la democracia que tanto pregonan y yo no lo haya comprendido?

Todos sabemos que los actores protagónicos de esta zarzuela negra, no serán juzgados y si lo son, serán poco o nada condenados. Pagarán una fianza, y sus cuentas bancarias repletas del dinero robado de las arcas públicas apenas los sentirán. Para eso, los ciudadanos llenamos con nuestro trabajo esas arcas, destinadas a ser saqueadas y protegidas después de volverse cuentas ocultas en aquellos paraísos fiscales que tanto conocen nuestros actores protagónicos. Gobiernan en nombre del pueblo que los ha votado: eso es lo que dicen y no se cansan de repetir.

La trama de corrupción del partido popular es extensa y no voy a repetir nombres que conocemos por los periódicos, la televisión y también por las revistas del corazón desde aquella boda escurialense de la hija del jefe de la formación Popular. Son como una familia. Unida, al estilo de la Camorra, pero en Madrid, no en Nápoles. Son funcionarios, amigos y familiares de empresarios que cobran millones del fondo público para preparar fiestas, construir edificios en terrenos sobrevalorados, hacer buenos negocios inmobiliarios, vaciar empresas, contratar servicios inexistentes, eludir los impuestos y enviar las ganancias enormes a paraísos fiscales de otros buenos funcionarios gubernamentales de países hermanos. Están los vicepresidentes del gobierno de Madrid, con fieles espías contratados para poder chantajear a aquellos que no son muy seguros. Dicen que acostumbran a asociarse para garantizar la buena marcha de los proyectos sociales, y discuten sobre cómo bajar el costo del despido, dado que en tiempos de crisis el trabajador vale menos que antes todavía. Pero su bondad no tiene límites y al mismo tiempo llenan la ciudad de esperpentos arquitectónicos y culturales caros, para demostrar cómo se preocupan por el bienestar de la población. Son nuestros representantes. Lo hacen en nombre de la democracia, y de aquellos que los han votado.

Se han gastado y se gastan millones de euros para garantizar que tendremos hospitales y escuelas decentes, pero “sin darse cuenta” han desviado gran parte de esos fondos a sus propias cuentas a través de una red, ¿democrática tal vez?, y las escuelas y hospitales públicos se han ido privatizando cada vez más pues según ellos es la única forma de rentabilizarlos. ¿Qué quiere decir derechos ciudadanos rentables? Es tema para otra gran perplejidad.

Es confuso, lo sé, porque no se trata de hablar nunca con palabras tales como robo, sino de ser gente bien pensante que habla de democracia. Se ha recalificado suelo público (esto quiere decir que se han embolsado muchos millones) para construcción de casas que están sobrevaluadas y por lo tanto han manejado a su antojo la especulación inmobiliaria. En España millones de casas vacías lo atestiguan. Mientras los jóvenes no tienen dónde vivir y deben aceptar alquileres que son un robo a mano armada: más de la mitad de un sueldo básico. ¡Milagros de la economía del ladrillo!

Pero, yo, ciudadana desprevenida, me pregunto ¿por qué recién ahora salta la liebre o empieza a saltar? Acaso sea por la crisis, ese fenómeno de concentración del capital cada vez en menos manos que los ha hecho apresurarse para robar con menos discreción. Quizá, no lo sé, pero esta es la democracia en que vivimos. Debo ser tolerante, me digo, y confiar en la justicia.

Además, y como parte del juego democrático que ellos proponen, los políticos del PP, suelen viajar a países democráticos a enseñar cómo actuar, cómo llevar a delante una verdadera democracia parlamentaria. Adoran montar números en Cuba, Venezuela, Bolivia y a otros países donde también tienen interés en hacer sus negocios democráticos. Últimamente les resulta un poco más difícil comprar y vender a funcionarios y políticos corruptos porque algo, y ellos no lo comprenden todavía, ha cambiado en las democracias de la otra orilla.

Ayer, sin mas, el eurodiputado del PP, el señor Herrera, que había viajado a Venezuela como observador internacional hizo un mitin sobre la democracia que los populares propugnan y acusó al presidente Chavez, -electo muchas veces por amplia mayoría, en una democracia diferente, por supuesto- de ser un dictador.

Yo, pensé entonces que si el señor Herrera decía esto, era porque le preocupaba que en la democracia venezolana los funcionarios sean representantes del pueblo que los ha votado, sean controlados de manera directa por el pueblo que los ha votado, y por supuesto no puedan llevar su dinero ni sus ideales democráticos a los paraísos fiscales que defiende el señor Herrera y su partido. Digamos, que el señor Herrera estaba pidiendo que hubiera o hubiese margen para actuar según la democracia de la corrupción y el latrocinio a la que tan acostumbrados están en España.

No sólo no cumplió con el papel de observador imparcial de un acto electoral, sino que hizo campaña política a favor de sus familiares políticos venezolanos, democráticos, para garantizar que en Venezuela no se les impedirá robar a manos llenas, usar el dinero del pueblo para sus negocios y claro, así visto, el señor Herrera tiene razón, la dictadura del presidente Chavez es evidente: no permite la corrupción ni el robo del trabajo ajeno, ni el robo del derecho a la salud, ni el robo del derecho a la educación, ni el robo y la especulación con la vivienda y hasta se preocupa por el bienestar de las mayorías.

Comprendo al señor Herrera y comprendo su cólera, forma parte de la zarzuela negra que sin duda se extiende por el mundo como una forma antigua de gobierno. Y como todo buen texto de teatro utiliza verbos claros que se conjugan con facilidad. En este caso el título de la zarzuela negra es “Democracia occidental” y el verbo que más se usa en esta puesta en escena se conjuga así: yo robo, tu robas, el roba, nosotros robamos vosotros robaís, ellos roban…y además todos callan, menos algunos, que tienen la dignidad de expulsar a estos mercaderes y usureros de inmediato.

En Venezuela, la zarzuela negra ha llegado al tercer acto. Se ha acabado. Aquí, en España, recién estamos en el comienzo del primero, el del “pelotazo” en Castellón, y la escena del los 37 altos cargos del PP, imputados por corrupción, en fin, como dicen los demócratas: pesetas y parcelas.

LA PALABRA “INMIGRANTE”

SIGNIFICADO DE LA PALABRA “INMIGRANTE”

por Dario Paredes








Fiel a la costumbre de mi niñez, cuando por primera vez cogía entre mis manos el primer diccionario de la Real Academia Española, cuando mi profesora de la materia de lenguaje en mi escuela pública , me enseñaba a través de un pequeño diccionario de una famosa editorial Española, pues me recuerdo que todos esos textos de aprendizaje venían desde España, comenzaba a aprender a buscar el significado de cada una de las palabras de mi lengua madre que es el “castellano”, desde esa costumbre me puse a buscar ahora ya adulto el significado de la palabra “inmigrante”, que decía en su sabia escritura lo siguiente: “adj. y com.(Persona)que llega a un país distinto del propio para establecerse en él”.


Por primera vez me ponía a cuestionar que hasta ese instante era algo incuestionable, un significado o definición escrito en el diccionario, pero lo hacía de una manera netamente, desde el lado humano, ya no desde el significado de la escritura (teórica), si no desde el lado de la práctica, de ese lado de la vivencia que para mí ahora significa el día a día, desde el lado que ahora soy un inmigrante.

Qué corto se quedaba en su definición el diccionario, pues me hacía introducirme en un mar de dudas, con esa simple definición, nó me decía que hoy por hoy ser inmigrante significaba, buscar días mejores, que en mi país de origen (Bolivia), la palabra inmigrante pasa por alto y ni siquiera se pronuncia con tanta frecuencia, de que era buscar un sueño, de nuevas experiencias, de conocer este viejo mundo, de estar en el país de nuestros colonizadores, de donde salieron hace mas de quinientos años tres carabelas que comandaba un capitán llamado Cristóbal Colón, esas cosas que tanto las aprendí en mi niñez en esa pequeña escuela pública.


Tampoco me decía que el estar aquí descubriría y viviría en carne propia la palabra racismo, xenofobia, explotación, persecución policial, ser ilegal, ser un sin papeles, comer en un comedor público o simplemente dormir en un lugar de acogida, tampoco me decía que la palabra “cayuco” significaba o tenía un sinónimo de sufrimiento, hambre, muerte, persecución y detención, me ponía a pensar si todo esto era humano y yo qué era hasta ese momento?. Si verdaderamente era una persona.

Pues me sentía como un simple delincuente, que caminar por la calle significaría miedo, ese miedo que ahora se transformaba en mi verdugo, en mi sombra y hasta en mi tiniebla, ya no me sentía libre de realizar las cosas, que hasta ese momento eran tan naturales y normales para mi, que nunca las había vivido, ni tenía la menor idea de que todo esto formaría parte de mi vida, el de que realmente estaba viviendo una pesadilla que solo la había visto en salas de cine.

Vaya que cruel y doloroso se transformaba aquella definición, que compleja y difícil de asimilar, pero también me decía a mi mismo esto es real, eres un actor o protagonista de esta película llamada inmigración.

Pero también esta película me enseñaba a descubrir esa parte interior humana, en donde todas esas vivencias, me ayudaban a descubrir “al otro ser humano”, esa parte que hasta ahora no la había descubierto, ni sentido.


Ese otro que vivía o sentía lo mismo que yo, pues a través de este camino he encontrado a ese otro, que teniendo diferente color de piel, a ese que no tiene mis mismas costumbres, ni religión, que habla otro idioma, ese llamado subsahariano o ese otro llamado magrebí. Me di cuenta que tenemos mucho en común, que sentimos lo mismo, que somos iguales que gracias a ello he encontrado la madurez necesaria para llamarlo hermano inmigrante.


Ahora que ya comienzo a adaptarme, a convivir con ese otro, ha compartir penas, alegrías y logros, a esa torre de babel en la que vivo, es una torre de hermandad, de comprensión y de ayuda al prójimo.


Donde también he conocido otra parte positiva de esta inmigración, a ése nativo o autóctono como nosotros solemos llamarles, esa persona que de manera desinteresada, que en su vocación solidaria, está al servicio del colectivo inmigrante, ese que te acepta tal y como eres que no cuestiona ni se interesa el lugar de donde vienes, que rompe con los estereotipos de que aquí hay ciudadanos de primera y de segunda, que lucha contigo codo a codo, cada día deja atrás prejuicios, que esta contigo en la lucha para sensibilizar un poco mas a ésta sociedad y sus gobernantes, esa persona que a través del asociacionismo inmigrante o algunas asociaciones llamadas ONGs, nos demuestran y nos ayudan a conseguir de que otro mundo sí es posible, éste mundo que a veces se nos presenta como una utopía, esa lucha diaria con un sin fin de cosas, de leyes que cada vez por su dureza se vuelven lapidarias para nuestro colectivo inmigrante, donde en estos tiempos tan difíciles se nos hace mas pesado llevar esta carga, pero ellos están ahí para poder alivianarnos en algo esa carga.


Ya lo decía en unas de sus frases célebres, Miguel de Unamuno: “TODO ACTO DE BONDAD ES UNA DEMOSTRACIÓN DE PODERÍO”.



DARIO PAREDES MEDRANO.

ATIM-BURGOS-CyL. (ASOCIACIÓN INTERCULTURAL DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO).

jueves, 12 de febrero de 2009

A mis compañeras y compañeros ex militantes del MIR

Reparación y exonerados: combates por la memoria

El Negro de Valparaíso
Rebelión


Hace rato se viene basureando con lo que fue la experiencia revolucionaria del MIR, con nuestros muertos y con los vivos que, mal heridos y con mayor o menor distancia, reconocen haber sido parte de ella; peor aún para los que seguimos afirmando el proyecto socialista del cual el MIR fue una de sus expresiones.

Y nosotros, como ex miristas tenemos responsabilidad en ello.

Afirmo con crudeza que contribuyó a esta situación el hecho que un grupo más o menos extendido de ex militantes miristas – con o sin razón- validara la Comisión Valech y la política de reparación. Cuando se hicieron parte de ella, políticamente hablando, la burguesía logró comprar nuestra rendición moral. Esos ex militantes, más allá de su situación individual e intenciones, y por defecto, los que nos negamos a integrarnos pero guardamos un silencio cuasi total frente al hecho, fuimos los que la vendimos.

Si, se la vendimos.

Unos, los "desheredados", los que luego de la derrota debieron volver a la pobreza de siempre, razonaron de la única manera que se puede razonar cuando lo colectivo se ha disuelto y la miseria apremia: accedieron; otros, los que volvieron a lugares mas protegidos y cómodos, en medio de una cascada de justificaciones, también se sintieron víctimas y cedieron a la "tentación Valech". Los que no, fuera por respeto a los desheredados o por el simple hecho que en medio de la vida precaria y de la muerte lenta no hay espacio para disquisiciones, mantuvimos el tono bajo y prácticamente el tema quedó silenciado.

Salvo voces que de cuando en vez plantean la duda y que rápidamente son desacreditas por una suerte de "opinión pública mirista" aparentemente mayoritaria, el problema ha quedado en el marco de la pura conciencia individual.

Sin duda frente a la muerte por abandono, a la precariedad de vida cotidiana, o al hecho de ver a nuestros hijos en la incertidumbre, en parte porque optamos por hacernos revolucionarios, hay poco que decir, y "hacerse Valech" fue casi un detalle, sobretodo si nos percibimos como víctimas.

Pero el asunto es más delicado.

Quien traspasa el umbral entre la vida individual y la vida política colectiva, lo quiera o no, queda expuesto a que sus acciones se interpreten en relación a ese colectivo. Y aunque ya no se pertenezca, o ya no se piense lo que se pensó, o se reniegue de ese pasado, ese efecto es duradero. Así es la política y así la historia.

Con independencia de las voluntades e intenciones individuales, las decisiones frente a la política de reparación derivada de la Comisión Valech, adquirieron de inmediato un carácter político e histórico. Eso lo supo la patronal, sus instituciones, y sus intelectuales, y lo aprovecharon política e históricamente como ya lo han hecho y seguirán haciéndolo.

Y en la perspectiva de la historia y la política, creo necesario salir al paso de un cierto sentido común que configura una capitulación frente a las clases dominantes en la disputa por la memoria, y que equivocadamente es reproducido por la "opinión pública mirista mayoritaria", muy reactiva por lo demás a la crítica.

Las biografías forjan historia y la historia memoria; solo cada cierto tiempo éstas abren paso y maduran en proyectos. ¿Que fue si no el MIR, utopía movilizadora de cuerpos e intelectos que se aventuraron a buscar futuros, esto es, una memoria histórica transformada en proyecto?

Hoy también los revolucionarios en ciernes y los por venir, como nosotros antes, buscando luces para enfrentar los desafíos del momento se toparán con los hechos y deberán interpretarlos al momento de hacer el balance político de la experiencia del MIR y del proceso chileno. ¿Que pensarán cuando constaten que el MIR y los miristas, demandamos y recibimos platas del mismo Estado burgués qué combatimos, fuera democrático o dictatorial, sin pausa ni tregua?

¿Qué responderemos?

"Valech" o no,"exonerados" o no, a todos los que reservemos un mínimo honestidad, de nada nos servirá descalificar la pregunta; nos sentiremos emplazados y habremos de ensayar respuestas. Más si consideramos la experiencia del MIR un legado, un activo, de las luchas de los trabajadores y el Pueblo, y más también si aún reafirmamos el proyecto socialista.

Responder apelando a nuestra condición de sobrevivientes del horror y/o mostrando nuestra consecuencia por cuanto "nosotros si que nos la jugamos", es una respuesta insuficiente. A lo más nos permite reafirmar nuestra condición de víctimas y valía individuales, pero dejando en el aire muchas incertidumbres políticas e históricas.

En efecto, más allá de nuestra individualidad sufriente y consecuente, el MIR y sus militantes, quedan expuestos al juicio histórico frente al paradójico hecho que "llamaron a una guerra que si la ganaban, era designio de las fuerzas de la historia, y que bien; y si la perdían, como ocurrió, tenían derecho a reclamar indemnización a los vencedores". Esto es como si los bolcheviques antes de lanzarse a la insurrección de febrero hubiesen esperado de los Romanov un seguro por daños y perjuicios, casi como disponerse a la acción revolucionaria solo si se ha firmado antes una póliza por eventuales daños o por el equivalente al "costo de oportunidad" del tiempo de militancia revolucionaria.

No, no, estamos mal... Algo aquí algo no funciona.

Estamos enredados en la trama ideológica del derecho penal burgués: el delito siempre tiene culpables y víctimas individuales; nunca colectivos o institucionales. Así sucedió con los DD.HH. que, por respeto al dolor y también por la clara derrota de la izquierda, se lo privatizó y despolitizó al quedar como asunto exclusivo de los familiares y "judializarse". Esto hizo cada vez más nominal la responsabilidad política de las clases dominantes pues, primero, trasladaron la responsabilidad al Estado (es decir a "todos los chilenos", incluida las propias víctimas), y después, a criminales individuales, nunca institucionales. De ahí, salvo excepciones "emblemáticas", el problema de los DD.HH. cesó de ser político y se redujo a un asunto puramente penal y administrativo.

Entonces, justificar la reparación apelando a nuestra condición de individuos víctimas, hace de la responsabilidad política y el carácter político de los hechos, una anécdota personal a contar de cuando vez a los nietos, y en lo fundamental, permite a los verdaderos victimarios, la patronal, exculparse como clase al disolver esa responsabilidad y el contenido político de los acontecimientos en pura casuística procesal almacenada en tribunales irresolutos.

Por otra parte, si en un espontáneo acto de defensa propia, respondemos apelando a la simple verdad que "ellos", los sectores dominantes, asesinaron y nosotros no, que ellos violaron y nosotros no, que ellos saquearon el país y nosotros no, sintiéndonos así investidos de la suficiente prestancia moral personal para quedar a resguardo de alguna eventual acusación de inconsecuencia, tampoco lo hacemos mejor. Ni siquiera para descalificar a nuestros críticos aunque se trate de uno de "ellos" o de uno de sus voceros a sueldo.

No, "nuestra moral" no se define en proporción inversa a la de ellos. No.

Nuestra moral y nuestra preeminencia moral se fundan en la pretensión de modificar las bases mismas de la moral burguesa y del capital; en rigor, en la pretensión de abolir las condiciones materiales que permiten la opresión y degradación humanas de las cuales precisamente "ellos", los sectores dominantes, son sus primeros responsables. Ese fue el carácter de nuestra lucha y el contenido ético y político de nuestro proyecto, la emancipación humana ¿Porqué reducir nuestra ética a un efecto reflejo e inverso a la ética burguesa?

Retomar la relación entre ética y política es retomar un afluente que siempre estuvo presente en el MIR y en nuestros militantes. Desde los viejos anarquista y trotskistas, incluido Clotario, pasando por los jóvenes laicos émulos de aquél Ché en franca oposición al estalinismo, hasta los cristianos de los 70 y de los 80, militantes a toda prueba, como Maroto y los chicos Vergara Toledo.

Pero no hablo aquí de la ética individual, sino de la ética que florece sobre la base de esas éticas individuales y que otorga legitimidad política a una organización y sus militantes; es esa ética colectiva la que nos dio la prestancia política suficiente para estimular la constitución de las fuerzas sociales en sujetos políticos y disputar la conducción de los procesos de lucha contra el capital.

"El MIR no se asila", consigna tan cara a todos, expresó con toda su crudeza ese vínculo y el problema involucrado. Podrá ser ahora considerada "un error político y un acierto ético", como se ha dicho en ocasiones, sin embargo, en el balance completo y de cara a la historia larga, la pregunta por responder es más compleja: Frente a la catástrofe ¿podía el MIR y sus militantes correr una suerte distinta a la que esperaba a los trabajadores y el Pueblo?

En esta perspectiva, justificar la reparación apelando al puro contraste entre nuestra práctica y la de ellos, mal enfoca el problema. Lo mal enfoca porque nuestra preeminencia moral no se funda en nuestra "conducta intachable" frente a la conducta homicida y lumpen de las clases dominantes, sino, insisto, en nuestra pretensión y disposición práctica de superar la miseria material y subjetiva que impone a la humanidad el capital y su modo de vida. Por ello abrazamos la revolución y nos hicimos revolucionarios.

Finalmente y en conexión con la reciente nota de Andrés Pascal rebatiendo las diatribas de Gonzalo Rojas, tampoco sirve un tipo respuesta políticamente mucho más controvertida. Esta se relaciona y deduce directamente de la consideración que hace Andrés de la lucha que ha dado un grupo de compañeros y compañeras por hacer extensiva la ley del exonerado político a los ex "militantes profesionales" del MIR.

Como se sabe, la aplicación de la Ley de exonerados políticos asimila a los funcionarios ("profesionales") de los partidos de izquierda tradicional e incluso de la DC y otros, a la calidad de funcionarios públicos exonerados, bajo el argumento que siendo funcionarios de esas organizaciones políticas, un acto inconstitucional de la Dictadura que las declaró ilegales, implicó su "despedido" y por tanto la imposibilidad de recibir sus salarios y demás beneficios. Más recientemente, en virtud de un dictamen de la Contraloría General de la República que reconoce al MIR el carácter de "empresa", y por tanto su estatus institución-partido, se extiende el derecho a pensión a los ex miristas "profesionales", homologándolos así a los ex funcionarios de los partidos legales.

Califican todos los ex miristas oportunamente inscritos en el registro de exonerados y debidamente acreditados en cuanto tales por Andrés Pascal, reconocido para estos efectos, como ministro de fe.

Esa es la figura, una figura que en la práctica y en derecho, asimila a los ex militantes "profesionales" del MIR con los exonerados políticos sobre la base de homologar al MIR con las organizaciones políticas legales reconocidas éstas, por su naturaleza, como parte del sistema político formal chileno. Notable ¿no?

Sin embargo, políticamente es muy diferente el reconocimiento como exonerado político a partir de un acto jurídico-administrativo estatal que otorga el carácter de empresa a una organización como el MIR, y por extensión, de su estatus "institución-partido", que el reconocimiento directo de tal calidad por el hecho de haber sido funcionario de un partido legal, de un "partido de la república", amparado por la Constitución y las leyes, como bien afirman los antiguos militantes "profesionales" del PC, PS, PR, MAPU, DC, etc.

Nuestro caso es muy diferente.

Para los "partidos de la república" el derecho a que se reconozca a su "personal" la calidad de funcionarios exonerados, es consecuencia directa del derecho a reponer la legalidad frente a un acto inconstitucional de una Dictadura que, violando y negando su calidad de partidos legales, violó y negó también el de sus funcionarios.

¿Pero es este un argumento políticamente sostenible para el MIR y sus militantes?

Al parecer así lo cree Andrés Pascal. En respuesta a las burlas del payaso Rojas, afirma que el "reclamo para que les sea otorgada una modesta pensión a los exonerados políticos del MIR", se remite a "chilenas y chilenos que, desde jóvenes, entregaron gran parte de su vida a la resistencia contra la dictadura militar y a la recuperación de la democracia en nuestro país".

Así, al tratar como algo natural el hecho que ex miristas sean calificados como exonerados políticos, no en su calidad de ex funcionarios públicos despedidos sino en su calidad de empleados de la "empresa MIR", principal tema de la invectiva de Rojas, se acepta la homologación que se hace del MIR y sus militantes con los partidos tradicionales y sus funcionarios. Y dicha posición se reafirma al demandar el derecho a pensión en razón de que los ex militantes miristas también fueron resistentes a la Dictadura y luchadores por la restauración de la Democracia.

Esto equivale a decir que el MIR, al igual que el PC, PR, PS, la DC y otras agrupaciones constitucionalistas, fue víctima de la violenta negación de su envestidura en tanto institución de la república; y que sus militantes, al igual que cualquier otro militante profesional de la izquierda tradicional, de la DC o incluso personas de derecha constitucionalistas y activamente opuestas al régimen de facto, en tanto demócratas, merecen el mismo reconocimiento.

Así, resulta que a fin de cuentas, "todos fuimos demócratas". Algunos si, recuperaron su trozo de poder, otros tocaron, si es que, un galvano y un premio de consuelo.

No, no…. Esto tampoco funciona.

Y por favor no afirmo que los reclamos de los exonerados políticos, militantes de los partidos de la izquierda tradicional o demócratas consecuentes, sean éticamente impugnables, o que los ex miristas seamos de una laya superior.

No, solo que en esta argumentación se desliza una flagrante tergiversación histórica, una renuncia al carácter revolucionario del MIR y a la calidad de militante revolucionario de aquellos que se proclamaron como tales, fueran o no miristas. Es como si en la memoria de Andrés Pascal y también de esa "opinión pública mirista mayoritaria", solo existiera algo así como un "MIR democrático de la Resistencia", e incluso de pronto un "MIR ciudadano y patriótico" (chilenos y chilenas).

Esto no tiene ninguna base histórica.

Entre la fundación del MIR y el 11 de septiembre de 1973, por definición política programática, no fuimos ni aspiramos nunca a ser un partido del Estado Republicano, ni fuimos expresión de una corriente ciudadana ni patriótica. Pretendimos ser un partido revolucionario e internacionalista, de facto, fuera de la legalidad burguesa y en oposición radical al estado.

Y como militantes, no fuimos ciudadanos ni patriotas, fuimos insurgentes, conspiradores, revolucionarios e internacionalistas. Y después del golpe hasta la disolución, nunca supe que nos hubiésemos convertido en un partido reformista obrero o democrático burgués por mas equivocados y golpeados que anduviésemos. Y si así hubiese sido - Oh sorpresa de la

vida- el "giro democrático" habría sido una concesión inútil pues la ley de exonerados solo reconoce tal calidad hasta el 11 de septiembre del 1973, por lo cual los jóvenes incorporados desde entonces y a tiempo completo a la lucha, sobre todo los de los ochenta, la generación mas golpeada en este trance histórico del siglo XX, quedan totalmente fuera y desprotegidos.

Con esta lógica, el MIR de facto, subversivo e internacionalista -el MIR que reside en la memoria de Chile y América Latina- inadvertidamente es transformado en un partido republicano y legal, y sus militantes -ahora veteranos y expuestos al emplazamiento y reclamos de la historia- en ciudadanos demócratas y electores.

¡No, no! Esto es resignación y renuncia.

Esto podrá ser histórica y políticamente adecuado para la biografía política del PC, el PS, etc. cuya estrategia fue reformar el capitalismo desde el mismo estado burgués; para ello se dedicaron, como pretenden o hacen ahora, a ubicar a militantes en el Parlamento o en el aparato fiscal. Pero no es para el MIR ni para los ex miristas ni para ningún militante de esas u otras organizaciones que abrazaron sin ambigüedades el compromiso revolucionario.

El MIR nació y se desarrolló antes del golpe, en medio de la doble crisis del patrón de acumulación desarrollista y del cuasi estado de compromiso; su programa y su visión fueron socialistas, y enfrentado a las nuevas circunstancias, mal o bien, hasta su disolución, nunca dejó de pensarse como una organización revolucionaria. Muy lejos de una suerte de reformismo armado o una organización armada concebida como mero aparato técnico-militar para luchar por la restauración democrática.

Por nosotros, por la dignidad y por el presente que acunan futuros, no hay que oscurecer el legado ético y político del MIR y sus militantes; hay despejar y no densificar la bruma que pesa sobre su historia. En la disputa por la memoria, a pesar que la miseria apremie o los oídos anhelen solo escuchar solemnidades y epopeyas, no cualquier argumento sirve y responde a las exigencias de esta otra dimensión de la guerra entre ellos y nosotros, la guerra por la memoria entre el bloque dominante y los trabajadores y el Pueblo.

Nos queda pendiente, entre tantas, la gran tarea de hacer el balance político del MIR y la experiencia revolucionaria chilena. Ya todos los actores han escrito los suyos: los patrones y los políticos de derecha con sus biografías a todo color, los militares y la iglesia, la izquierda tradicional y hasta el estado burgués que, "en nombre de todos", se ha dado el lujo de hacerlo con sus leyes, Informes Reting y Valech, y los textos escolares que circulan por las escuelas del país.

Poco han hecho los que estaban en mejor posición para hacerlo. Será entonces tarea de los recolectores de fragmentos apurar el paso, y aunque sea con fórceps, sacar adelante las palabras justas y necesarias, pues se trata de un parto, un gran parto colectivo.

COMUNIDAD ANDINA HERIDA DE MUERTE

La Comunidad Andina de Naciones ha sido herida de muerte

por Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas
miércoles, 11 de febrero de 2009

La Unión Europea logró su objetivo desintegrador para imponer un tratado de libre comercio a tres países de la Comunidad Andina

La advertencia lanzada en noviembre del 2008 por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, sobre la desintegración de la Comunidad Andina (CAN) se está cumpliendo: la Unión Europea (UE) está negociando con tres de los cuatro países de la región un mal llamado "Acuerdo de Asociación" (ADA), que en realidad es un Tratado de Libre Comercio (TLC). Esto es en la práctica un golpe mortal para la CAN.

Cuando este ADA fue lanzado, la UE insistió en que la negociación se haría bloque a bloque. Sin embargo, la posición digna del gobierno boliviano (Evo Morales), que no acepta vulneraciones a la soberanía de su país ni a los derechos de sus pueblos, frente a la actitud vergonzosamente entreguista de los gobiernos de Perú (Alan García) y Colombia (Álvaro Uribe) y la inicialmente dubitativa del gobierno ecuatoriano (Rafael Correa), fueron minando este compromiso.

Finalmente, luego de marchas y contramarchas, el gobierno de Rafael Correa cedió a la tentación neoliberal y se unión a sus pares Alan García y Álvaro Uribe, en una inaceptable contradicción con un discurso aparentemente soberano.

Frente a ello, los pueblos indígenas andinos y sus organizaciones, articuladas en la CAOI:

1. Rechazamos la negociación y la firma de un TLC con la UE, sea por acuerdos regionales o por negociaciones bilaterales, porque los TLC vulneran la soberanía de nuestros países, representan el saqueo de los bienes naturales y generan una nueva forma de colonización a través de las empresas multinacionales y el capital financiero.
2. En ese contexto, rechazamos en particular la Ronda de Negociaciones del ADA UE-CAN que se realiza en Bogotá, Colombia, del 9 al 13 de este mes, de manera bilateral, dividiendo a la CAN y petardeando el proceso de integración latinoamericana, así como la ronda que se ha acordado realizar en Lima del 23 de febrero al 5 de marzo.
3. Proponemos, en cambio, una integración desde y para nuestros pueblos, que supere la visión exclusivamente comercial y garantice el Buen Vivir para todos, basado en los principios y prácticas ancestrales de complementariedad, reciprocidad y equidad entre los pueblos y con la Madre Naturaleza. Es decir:
+ Integración social, cultural y política desde los pueblos.
* Armonía con la Pachamama.

* Fortalecimiento de las economías comunitarias locales.
* Consulta y consentimiento previo, informado y de buena fe, de cualquier política o inversión que afecte a las comunidades.
* Comercio internacional complementario a los esfuerzos locales, con justicia social y ambiental, respetando la diversidad de visiones de desarrollo.
4. Exigimos al presidente del Ecuador, Rafael Correa, tomar una firme decisión respecto a las negociaciones del TLC con la UE. De no hacerlo, será cómplice de Álvaro Uribe y Alan García en estos graves atentados contra la integración.
5. Demandamos a la Secretaría General de la CAN exponer y explicar el estado de este espacio de integración subregional.
6. Convocamos a los Consejos Consultivos laboral y de los pueblos indígenas de la CAN a pronunciarse sobre este grave atentado contra este organismo.
7. Emplazamos al Parlamento Europeo, Ombusdman Europeo, la izquierda y los partidos verdes de ese continente, así como a los movimientos sindicales, al Foro Social Europeo y las redes que integran Enlazando Alternativas, a definir su postura en relación a este modelo de integración neoliberal.
8. Demandamos a los gobiernos andinos que llamen a referendos o consultas nacionales para que los pueblos se pronuncien respecto a cualquier forma de acuerdo comercial. Llamamos a las organizaciones sociales del área andina a movilizarse para convocar a los referendos.
9. Exigimos a la UE que reconozca la deuda histórica social y ambiental que tiene con nuestros pueblos por los cinco siglos de colonización del Abya Yala.

Lima, 11 de enero del 2009

Coordinación General CAOI
Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador, ECUARUNARI
Consejo nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu, CONAMAQ, Bolivia
Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC
Identidad Territorial Lafkenche, Chile
Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería, CONACAMI, Perú
Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de Argentina, ONPIA
Confederación Sindical Única de Trabajadores y Campesinos de Bolivia, CSUTCB
Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa, Bolivia
Confederación Campesina del Perú, CCP
Confederación Nacional Agraria, CNA, Perú
Movimiento Cumbre de los Pueblos, Perú

(Se reciben adhesiones: prensa.caoi@gmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla )

COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina

* Fuente Minga Informativa de Movimientos Sociales

miércoles, 4 de febrero de 2009

Foro Social Mundial 2009, Belem, Amazonia, Brasil

Llamamiento desde los Pueblos Indígenas frente a la Crisis de Civilización Occidental Capitalista

por Pueblos Indígenas (Belem, Amazonia, Brasil)
lunes, 02 de febrero de 2009


* Lucha global por la Madre Tierra contra la Mercantilización de la Vida
( 12 de Octubre 2009 )

Articular alternativas de Descolonialidad, Bien Vivir, Derechos Colectivos, Autodeterminación, Justicia Climática

El capitalismo colonial/moderno fue iniciado hace siglos e impuesto en el continente americano con la invasión del 12 de Octubre de 1492. Esta dio inicio al saqueo global e inventó las teorías de “razas” para justificar el etnocidio americano, la incursión en Africa para la trata de esclavos y el saqueo de otros continentes. Estos genocidios no han cesado y se sostienen en el poder gracias al capital transnacional y apoyo militar. Esta explotación /opresión global capitalista produce el calentamiento global que nos lleva al suicidio planetario.

Esta crisis de modelo de desarrollo capitalista, eurocéntrico, machista y racista es total y nos lleva a la mayor crisis socio ambiental climática de la historia humana. La crisis financiera, económica, energética, productiva agrava el desempleo estructural, la exclusión social, la violencia racista, machista y fanatismo religioso, todo junto a la vez. Tantas y tan profundas crisis al mismo tiempo configuran una auténtica crisis civilizatoria, la crisis del “desarrollo y modernidad capitalista” que ponen en peligro todas las formas de vida. Pero hay quienes siguen soñando con enmendar este modelo y no quieren asumir que lo que está en crisis es el capitalismo, el eurocentrismo, con su modelo de Estado Uni-Nacional, homogeneidad cultural, derecho positivo occidental, desarrollismo y mercantilización de la vida.

La crisis de la civilización occidental capitalista nos obliga a reconstituir y reinventar, nuevas y diversas opciones de convivencia entre naturaleza y sociedad, democracia, estado, consumo. Urgen nuevos paradigmas de convivencia y en ese contexto, no solo “otros mundos son posibles”, sino que son urgentes, y además, están siendo ya construídos desde las primeras víctimas de las formas más bárbaras de la violencia capitalista/colonial/moderna y contemporánea: Los Pueblos y Comunidades Indígenas, Originarios, Campesinos, Ribereños, Quilombolas, Afrodescendientes, Garífunas, Caboclos, Dalits, entre otros, y sus hijos que migraron a las barriadas /fabelas pobres de las ciudades; y todos los demás excluidos, invisibles e “intocables” del planeta; quienes seguimos resistiendo, fortaleciendo y actualizando formas alternativas de organización social, tecnológica, ética, política, económica, cultural y espiritual de la existencia humana.

Los Pueblos Indígenas Originarios practicamos y proponemos: la unidad entre Madre Tierra, sociedad y cultura. Criar a la madre tierra y dejarse criar por ella. Crianza del agua como derecho humano fundamental y no su mercantilización. Descolonialidad del poder con el “Mandar obedeciendo”, autogobierno comunitario, Estados Plurinacionales, Autodeterminación de los Pueblos, unidad en la diversidad como otras formas de autoridad colectiva. Unidad, dualidad, equidad y complementariedad de género. Espiritualidades desde lo cotidiano y diverso. Liberación de toda dominación o discriminación racista/etnicista/sexista. Decisiones colectivas sobre la producción, mercados y economía. Descolonialidad de las ciencias y tecnologías. Expansión de la reciprocidad en la distribución de trabajo, de productos, de servicios. Desde todo lo anterior producir una nueva ética social alternativa a la del mercado y del lucro colonial/capitalista.

Pertenecemos a la Madre Tierra no somos dueños, saqueadores, ni vendedores de ella y hoy llegamos a una encrucijada : el capitalismo imperialista ha demostrado ser no solo peligroso por la dominación, explotación,violencia estructural sino porque también porque mata a la Madre Tierra y nos lleva al suicidio planetario, que no es ni “útil” ni “necesario”.

Por ello hermanas y hermanos y activistas todos de los movimientos sociales del mundo, convocados en este Foro Social Mundial de Belem:

El Movimiento Indígena de Abya Yala/ Continente Americano los llamamos a la más amplia unidad en la diversidad para :

1. La Movilización en Defensa de la Madre Tierra y los Pueblos, contra la Mercantilización de la Vida, Contaminación, Consumismo Tòxico y Criminalización de los movimientos sociales y en ese marco realizar una movilización intercontinental el 12 de Octubre de 2009.

2. Movilización para defender los derechos de los pueblos y madre tierra frente a la agresión de los megaproyectos, industrias extractivas, el IIRSA, Plan Puebla Panamá, agrocombustibles y las invasiones coloniales como las de los pueblos de Haití y Palestina.

3. Reconstituir, reinventar y articular valores y paradigmas alternativos y diversos, y en esa dirección organizar un Foro Social Temático sobre Descolonialidad, Desmercantilización de la Vida, Derechos Colectivos y Bien Vivir el 2010.

4. Participar en la IV Cumbre de Pueblos Indígenas del Abya Yala, en Puno (Perú) del 27 al 31 de mayo del 2009, donde se reforzarán e impulsaràn los procesos señalados anteriormente.

Belem do Pará, 1º de febrero del 2009

1. CAOI, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas
2. ECUARUNARI, Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador
3. ONIC, Organización Nacional Indígena de Colombia
4. CONACAMI, Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería

5. CONAMAQ, Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyu (Bolivia)
6. ONPIA, Organización Nacional de Pueblos Indígenas de Argentina
7. Parlamento Mapuche (Chile)
8. Convergencia Nacional Maya Wakib Kej
9. ANAMEBI, Asociación Nacional de Maestros en Educación Bilingüe del Perú
10. Consejo Nórdico Same
11. CONAIE, Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador
12. CONIC, Coordinadora Nacional Indigena y Campesina
13. CONAVIGUA, Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala
14. CUC, Comité de Unidad Campesina de Guatemala
15. Consejo de Pueblos de la Comunidad San Marcos
16. ARPI, Asociación Regional de Pueblos Indígenas de la Selva Central (Perú)
17. MCP, Movimiento Cumbre de los Pueblos
18. CAH, Consejo Aguaruna y Huambisa
19. CRIC, Consejo Regional Indígena del Cauca
20. AICO, Autoridades Indígenas de Colombia
21. OPIAC, Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana
22. Organización Indígena Kankuamo
23. CRIDEC, Consejo Regional Indigena de Caldas
24. OIA, Organización Indígena de Antioquia
25. ORIVAC, Organización Regional Indígena del Valle del Cauca
26. CNA, Confederación Nacional Agraria
27. FDCC, Federación Departamental Campesina del Cusco
28. Lucha Indígena
29. Agencia Internacional de Prensa Indígena (México)
30. FNMBS, Fed. Nacional de Mujeres Campesinas Originarias Bartolina Sisa (Bolivia)
31. Red Juvenil TINKUY
32. Frente de Defensa y Lucha Campesina y Mapuche de la Patagonia (Argentina)
33. Mesa Nacional Indígena de Costa Rica
34. Coordinadora del Pueblo Chorotega (Nicaragua)

Convergencia abierta:
CAOI, coordinadorandinacaoi@gmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla * (511) 2651061 http://www.minkandina.org/

Declaración de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA)

“La salvación del planeta esta en la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas de la Amazonia”

Los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), con nuestra cosmovisión, diversidad de idiomas, historia, culturas, espiritualidad, territorios, economía, existimos desde tiempos inmemoriales. Hemos adoptado distintas formas de organización y de identidad bajo el marco de los estados nacionales que establecieron normas y leyes de acuerdo a sus intereses, desconociendo los derechos ancestrales de los primeros habitantes del territorio amazónico.

Buscando un consenso entre los 390 pueblos, representando una población de 2.779.478 habitantes, en los 10.268.471 km2 de Amazonía, estuvimos reunidos en el Forum Social Mundial en Belem do Para, Brasil, del 27 de enero hasta el 01 de febrero de 2009. En estos dias sostenimos intensas reuniones y un profundo debate y análisis de las realidades de los pueblos indígenas que vivimos en la Amazonía y en otros biomas, haciendo de eso nuestro apoyo y aporte al proceso del FSM.

Considerando los propósitos y principios de la Declaracion de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) y la buena fe en el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los Estados que la han adoptado,

Afirmamos los derechos de los pueblos indígenas a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales, y que contribuimos a la diversidad y riqueza de las civilizaciones y culturas que conforman la humanidad;

Condenamos a todas las doctrinas, políticas y prácticas basadas en la superioridad de determinados pueblos o nacionalidades y personas que la propugnan aduciendo razones de origen nacional o diferencias raciales, religiosas, étnicas o culturales son racistas, científicamente falsas, jurídicamente inválidas, moralmente condenables y socialmente injustas.

Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación de su condición política y deben persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

Por lo tanto:

* Exigimos la demarcación y titulación inmediatas de nuestros territorios ancestrales utilizados desde siempre por sus habitantes legítimos. Denunciamos y condenamos las intimidaciones violentas con muertes de nuestros líderes por la defensa de los territorios y derechos de los pueblos indígenas.

* Denunciamos el avance de la frontera agrícola y agropecuaria (agronegócios), responsables por la violación a nuestros derechos referido a la discriminación, despojo de nuestros territorios, deforestación, quema de los bosques y pastizales, contaminación de suelos y ríos y uso de agroquímicos y transgénicos y expansión de los monocultivos, la biopiratería, contrabando de madera, los residuos y deshechos de la industria, todos factores que ponen en riesgo la Soberanía Alimentaría, la pérdida de ecosistemas y, luego, la pérdida de nuestra identidad y cultura. Además, estos impactos agudizan la vulnerabilidad de nuestros hermanos de pueblos indígenas en aislamiento voluntario, no contactados o en contacto inicial: por ellos exigimos la garantía integral de sus territorios por parte de los estados.

* Denunciamos al mundo que los mega proyectos como IIRSA y PAC (conducida por los estados y gobiernos) son responsables del genocidio de los pueblos indígenas y la depredación de los bosques de la Amazonia: ¡ exigimos la abolición de los mismos !

* Rechazamos, el proceso y los niveles de decisiones políticas que obstruyen y manipulan la participación de los pueblos indígenas referido al tema del Cambio Climático: exigimos la amplia difusión de la información y un debate critico entre los pueblos indígenas acerca de los mecanismos y negociaciones en curso relativos a la captación y mercantilización del carbono en territorios indígenas.

* Sobre REDD entendemos como principio que todas las concertaciones sobre mecanismos financieros para la protección de los bosques en nuestros territorios deberá reconocer incondicionalmente los derechos de los pueblos indígenas, de acuerdo con la Declaración de las Naciones Unidas (UNDRIP); nuestros derechos no son negociables. Al momento estamos en proceso de información y debate interno a cada organización miembro sobre los potenciales impactos negativos o riesgos que vayan a imponer-se sobre nuestros territorios (como fue el caso de MDL, mecanismos de desarrollo limpio, sobre muchos de nuestros pueblos). Además, las experiencias e interpretaciones de nuestros pueblos indígenas sobre los cambios climáticos, según nuestra cosmovisión, es que este interactúa con múltiples factores ambientales y sociales que deben ser integralmente considerados y que no son reductibles al mercado.

* Rechazamos toda la minería, explotación de petróleo e hidrocarburos, así como denunciamos el avance de producción de agrocombustibles en la Cuenca Amazónica (palma, cana de azúcar y soya), emprendimientos altamente destructivos a nuestros ecosistemas. Refutamos el modelo productivo sustentado en el consumismo de los países “desarrollados” y las elites de los países “en desarrollo” de nuestros estados que dependen de las industrias extractivas.

* Instamos a las organizaciones conservacionistas y demás ONGs que depongan actitudes de imposición; más bien exigimos que el apoyo sea a través de nuestras propias organizaciones indígenas por su representación legítima e institucionalizada.

Finalmente, comunicamos al mundo entero que los Pueblos Indígenas Amazónicos, conducidos por nuestros guías espirituales e inspirados por nuestra historia, procesos y experiencias, mantenemos y reforzamos sociedades respetuosas de la diversidad, de los derechos colectivos de los pueblos y hemos sabido renovar nuestras iniciativas para la promoción, protección y exigibilidad de nuestros derechos, contribuyendo así para la sobrevivencia de la humanidad.

Mediante esta declaración hacemos un vehemente llamado sobre el respeto a las organizaciones miembros de la COICA, en este caso para con la organización de la COIAB por ser la organización anfitrión, juntamente con estas otras organizaciones indígenas Brasileras y organizaciones indígenas de la región en el presente Foro Social Mundial, Belém, Brasil 2009.

Firmada por los miembros presente de la COICA, al 01 de febrero de 2009


El cuerpo de la pobreza

Fuente APE

Ser en la pobreza, en la desmesura sufriente de un ser entre las sombras de su existencia. En la desmesura absoluta de las pasiones tristes que lo desviven y en la desesperación tan ávida como lejana de la felicidad, un territorio más que utópico, apenas ilusorio.
Ser en la pobreza, en la irracionalidad de una época de pobreza que deviene por fuera del sentido trasmitido como lo vero humano. Ser en la pobreza, con una lógica y en una estrategia para responder a una necesidad urdida en el consumo de la vida, donde la pobreza también se consume como fruto maldito, como vacío descarnado del otro, como certeza del peligro que encarna el otro... en tanto espejo de una existencia sólo posible en el horror.
Ser en la pobreza, ser madera en la hogera sin límites, donde siempre sopla el viento que aviva las llamas pero también alerta a la vida; ser en la pobreza, como si alguien, pese a todo, pudiera sastisfacer un mandato propio de los antiguos dioses, de los héroes sin tiempo...
Ser en la pobreza, cuando la vida y la muerte, en tanto actos del bien y del mal que la corporizan, la vuelven pensable, tangible, fatalmente material. Ser en la pobreza, estar allí, sin otra salida que quemar las naves y decir
-entre risas, pánico y desafíos-: ¡vengan por mí, yo ya fui!

Hay un aire que asfixia, un agua que ahoga, una luz que oscurece sin escándalo. Sin que se altere el dictado manifiesto de la ley: pulcro en las formas, corrupto en su génesis, siniestro en su anclaje... Se permite una sospecha de la verdad, sólo en los límites que imponen las estrategias legitimadas por el poder sobre el saber científico: impolutas, objetivas, desapasionadas... sin espacio para involucrarse con la verdad de ese cuerpo que se observa y se investiga mientras el cuerpo se martiriza.
Hay, en definitiva, un mundo de lo real que apesta por sus cuatro costados, una luz de lo impuesto de lo real que oscurece la luz de la vida, sin que la belleza deje de suspirar entre las nubes de un cielo que brilla lejos de esa tierra opacada, privada de amor, en la que apenas acontece el ser de la pobreza, sin más consuelo que una rápida agonía.
Es un espacio cotidiano, ganado por el miedo, paralizado por el terror, acrítico, donde todo se naturaliza con una ligereza que espanta, donde la representación de la vida se confunde con la vida misma, en el espasmo angustiante de la existencia. El dolor del ser en la pobreza será minimizado, o peor aún, encerrado en la categoría de castigo divino, de aprendizaje cruel pero merecido. En cuanto a la humillación que sufre el ser en la pobreza, se provoca un fenómeno de descalificación a partir del propio lenguaje. La palabra se tensa como un látigo para azotar el alma... sin escándalo.
Más allá de escondrijos y urdimbres del pensamiento, se trata de entender que el ser de la pobreza se manifiesta en la realidad social como el ser en el cuerpo (un cuerpo que en armonía bienechora pudo convertirse en la casa del alma...).
He ahí sin tapujos la realidad del ser en la pobreza, aquello que lo constituye y también lo diferencia: su existencia se da en el espacio y en las prácticas de un cuerpo, que lo produce y lo contiene en sí, el cuerpo de la pobreza. Para el ser, puesto allí y sin poder salir de allí, por fuera del cuerpo de la pobreza no habrá existencia. (Por más que lo necesite, aunque su deseo se convierta en plegaria, en blasfemia o en delirio.)
Todavía más: ese cuerpo, humano y no humano, nunca acabado en su martirio y en su aprendizaje, resulta el verdadero ser, la realidad manifiesta de la pobreza en la construcción trágica de la existencia.
Ese cuerpo de la pobreza, ese sujeto sin metáforas ni lenguaje que lo encubran, es un espacio permanente de la contradicción, donde se produce a cara de perro el histórico combate entre la vida y la muerte (que en algún discurso se personifica en Eros y Tánatos, creando y destruyendo, o si se recurre a la música habrá que memorar los acordes de la luz y las tinieblas. ¡Fragor!, ¡Fragor!)

Hay un cuerpo como lluvia de cenizas. Hay un cuerpo material para que la idea de la pobreza desnude su impotencia. El cuerpo del ser en la derrota: el cuerpo del fracaso de la historia como sueño humano. Ese cuerpo excluído de los atributos de su mismidad, porque el reconocimiento del cuerpo del otro se agotó en la práctica de la usura.
Hay un cuerpo que anda por el mundo, sin espacio en el mundo. Sombra y fantasma. Un cuerpo demandado, sometido, ultrajado, amputado, violado, abusado, despreciado, disciplinado, torturado, condenado en el hacer y en el no hacer. (¡Palos por si bogas y palos por si no bogas!)
Ese cuerpo testigo de la vida como agonía de la vida.
Ese cuerpo sujeto de la agonía, ese cuerpo territorio de la agonía, como si fuera todo el cielo y toda la tierra...
Ese cuerpo que narra -minucioso, exasperante...-
la historia del propio dolor humano.
Ese cuerpo de la pobreza sirviente de otras vidas que existen a partir de su vida, y al que se le exige (mientras se lo aleja, se lo exilia, se lo niega) la más preciada conducta de vida en el vivir de otra vida, privilegiada como única y elegida vida, desde el bien de la razón y el bien del corazón. O sea: un espacio de representación, unas reglas de acción legitimadas por sí y en sí, que rechazan drásticamente todo lo que huela a cuestionamiento, a simple diferencias en el saber y en los sentimientos, ni siquiera se podrá imaginar por fuera de lo imaginado sin que ocurra el castigo.

El cuerpo de la pobreza ha sido puesto fuera del tiempo. Ha sido puesto fuera de sí. Es un acontecimiento sin especificidad ni distinción. Amorfo y eterno.
Ese cuerpo de hombre, de niño... Ese cuerpo de mujer irrepetible pasará a ser una ola en el mar, un cuerpo en el sinfín de los cuerpos, en el agotamiento de la pobreza.
Un cuerpo de mujer, maldito y malnacido, objeto de la ira de cualquier dios que se precie, pasto donde come el Maligno, cama donde fornican todos los demonios de la tierra y del infierno.

miércoles, 28 de enero de 2009

Chile: El fascismo nuestro de cada día


Se nos tiene convencidos de que el fascismo es exclusivo de la derecha, no obstante el fascismo eterno está todos los días junto a nosotros.



Se nos tiene convencidos de que el fascismo es exclusivo de la derecha, no obstante el fascismo eterno está todos los días junto a nosotros, desde un pasado pensado para construir futuro en afán de trascendencia y por lo tanto de conservación de un orden jerárquico y dogmático.
El reduccionismo binarista de la falsa dialéctica existente entre derecha e izquierda intenta hacer el bloqueo de asociaciones completamente atingentes, como que en Chile durante estos 20 años de "democracia" se ha perfeccionado el estado políciaco-empresarial heredado por Pinochet. El poder que ha detentado la Concertación, o los partidos dominantes de una supuesta centro izquierda, ha tenido una fuerte influencia del más clásico autoritarismo.

Las fuerzas armadas han estado ligadas también a la centro izquierda. Ya lo vemos con González Videla, el "Gabrielito" de Neruda, que consiguió seducir al bate inspirándolo al vuelo poético, para luego traicionarlo a él y a la "Alianza democrática" que le diera la primera magistratura. El "paco" Ibañez, luego de su reaccionario primer mandato y su posterior exilio, volvió con "legitimas aspiraciones" apoyadas por el movimiento nazi criollo, pero le ganó Alessandri. Mientras fue senador se preparó para competir nuevamente en 1952, año en que el "General de la Esperanza" fue respaldado por el Partido de Mujeres y el Partido Agrario Laborista, que le dieron el segundo gobierno, donde abolió la "Ley Maldita" que proscribía a los comunistas. Algo es algo.

Variopinta, camaleónica, gatoparda es nuestra clase política, en donde el discurso es tan amplio, que hace goles a diestra y siniestra a un incauto arquero que no tiene equipo y que apabullado por los embates decide mirar desde el travesaño.

Tenemos señores y señoras que creen en la disciplina de la RDA, en la dominación del Estado moderno por medio de la soberanía, teniendo potestad incluso de los crímenes cometidos en contra de la escuadra civil chilena, sustentando el rescate de Pinochet, efectuado por el Ministro del Interior de ese entonces, José Miguel Insulza.
La llegada de Pinochet al Parlamento, el poder que democratiza el Estado, y el afectuoso recibimiento de Andrés Zaldívar, que ese mismo día fue elegido presidente del Senado, los conceptos de honor y gloria para José Bernales y el decreto presidencial de Verónica Michelle de dos días de duelo nacional, sin dejar de mencionar la medular intervención "democrática" de la constitución gremialista realizada por Ricardo Lagos, que por medio de su firma avaló leyes como la antisindical, seguridad interior del Estado, antiterrorista, entre otras aberraciones en un Estado de derecho, hacen pensar que los tótem patriarcales de discursos donde se declaran principios que nunca son finales, el marketing político, el lenguaje técnico que coloca a los adminis-traidores del poder, en posición de "autoridades", el lenguaje "cientifico" de gerontócratas de cuello y corbata que recurren a hipócritas giros de palabras extraídas de algún almanaque leguleyo con el afán de intimidar y confundir con su lenguaje de castas, son los que mantienen limitados los sueños jóvenes de todos.

Los zares republicanos que defienden a toda costa su pasado heroico y que hace 20 años tiraron la toalla y colgaron los guantes, se alejan de las experiencias vitales de los seres humanos, marcando a la nación con una identidad mercantil, derrotista y acomodaticia. A causa de esto, atomizada, dispersa, aún miedosa, o simplemente apabullada por el poder.

Lo más triste es que el señorito Harboe, un joven de la patria por así decirlo, de carrera política ascendente, haya sido trincado por los tentáculos más viscosos del fascismo eterno, convirtiéndolo en un gringoprusianonazifascistaconcertacionista (lo más granado de las corrientes que nos dominan) El delfín retrata de la mejor forma el oscuro mapa del miliquismo chileno y su consiguiente progreso, que con máscaras civiles de talante soberbio y democrático, sostenida por los gruesos elásticos del Estado de Derecho, solapa ignominiosas perversiones, sin ser estas de izquierdas ni derechas, sino nada más fascistas, pues provienen de un poder totalizante encarnado por el Estado.

Karen Hermosilla